Fairy Tail: Una Aventura Eterna
Cuarto Arco: Los Juegos
Capítulo 45/169: ¡Un Nuevo Equipo!
Con tal de terminar lo antes posible la caótica situación que invadía a la Ciudad de Crocus; Alicia Scarlet de Fairy Tail, Kasuga Mikazuchi de Mermaid Heels y Charlotte "Charlie" Astri de Golden Lion se enfrentaron a Alesha Fortune de Ouroboros. E unos minutos después de que la joven usuaria de la "Maldición de la Fortuna" fuera vencida, un grupo de jóvenes magos de distintos gremios se reunió en otra parte de "La Capital Floreciente" para enfrentar a los primeros cadáveres de dragones casi completamente restaurados por los poderes de un cierto necromancer. Pero antes de que ese combate iniciara, un nuevo personaje llegó a esa escena...
...Continuación...
-Oigan...-
Esté hablar ligeramente temeroso pertenecía a uno de los varios presentes en una destruida calle al oeste de la Ciudad de Crocus. Una Ciudad de Crocus que estaba encerrada en una dimensión fuera del espacio y tiempo nombrada como "Punto de Desaparición" e estaba basada en un anochecido cielo decorado con unas cuantas estrellas y unas grandes cantidades de densa niebla cubriendo totalmente sus afueras.
Se notaba como en un costado de esa bastante dañada ruta se encontraban un total de cuatro dragones zombis que habían hecho aparición en la obra original de Hiro Mashima, más específicamente hablando, en ese arco en donde cierto personaje de un futuro alternativo había traído a través de la "Puerta Eclipse" a un total de siete dragones del pasado. Uno de estos era ese dragón que poseía unas escamas de precioso color verdoso y se hacía llamar "El Dragón de Jade".
Otro era ese dragón de piel adamantina llamado "Mother Glare" y al que llamaremos "Dragón de Adamantino", otro era ese dragón con una piel al parecer formada de rocas que se había enfrentado al Dragon Slayer de Veneno de la Segunda Generación y al que nombraremos como "Dragón de Rocas"; y el último era ese dragón de piel tanto negra como roja, con sus enormes alas unidas a sus fornidos brazos, que había sido oponente del Dragon Slayer de Hierro de la Primera Generación y al que llamaremos "Dragón Murciélago".
Mientras que a unos metros en frente de esos seres reanimados y restaurados por el poder de cierto necromancer se encontraban los llamados Ryos Redfox, Sonia Strauss y Raine Loxar-Fullbuster de Fairy Tail; Lisa Eucliffe, Sorano Aguria-Cheney y Mervin Orland de Sabertooth; Leo Vastia, Ur Vastia y Sherin Akatsuki de Lamia Scale; y la empleada del Consejo Mágico, Sophia Venom.
Y quién hablo era un ser que se encontraba a unos pocos metros detrás de aquel grupo de jóvenes magos. No se trató de nadie más ni menos que de un pequeño niño como de unos diez años de edad. Un niño vestido con una blanca camisa de cortas mangas y cuello doblado debajo de un cerrado chaleco morado sin mangas ni cuello, unos cortos pantalones cafés y unas sandalias marrones. Un niño que poseía tanto unos ojos como unos cortos y desordenados cabellos de un precioso color tan verde como un jade. Unos rasgos que también poseía la actual reina del Reino de Fiore.
-... ¿Yo que hago?- Preguntaba ligeramente temeroso un pequeño joven desconocido.
-¡¿Eh?!- Reaccionaban unos diez jóvenes magos con una amplia confusión.
-¡¿Un niño?!- Decía Ryos con sumo sorprender.
-¡¿Eh?! ¡¿Él no es...?!- Pensó una intrigada Sophia.
-¡GRUUUAAAAHHHH!-
-¡...!- Volvían a afilar sus miradas un amplio grupo de jóvenes magos.
Volteando de nuevo sus miradas en la dirección donde estaban sus enemigos; los jóvenes magos de Fairy Tail, los jóvenes magos de Sabertooth, los jóvenes magos de Lamia Scale, y una joven empleada del Consejo Mágico pudieron observar como un cuarteto de dragonescos muertos vivientes creaban un gran número de cráteres en unos suelos de concreto y derrumbaban por completo varios edificios de esa calle con un bastante rápido mover de sus patas para así acercarse cada vez más y más a ellos.
-¡HUMANOS!- Gritaban iracundamente unos cuatro dragones zombis.
-¡Aquí vienen!- Informaba Lisa seriamente.
-¡Mervin!- Nombraba Ryos con notable seriedad.
-¡Ya lo sé...!- Hablo un serio Mervin -¡...Territory!-
En cuanto el joven hijo adoptivo de Minerva Orland exclamo esa última palabra; tanto él así como los demás jóvenes magos presentes en aquella ruta e incluso el pequeño joven desconocido que residía detrás de todos ellos no solamente desaparecieron de una mágica manera, sino que sus posiciones pasaron a ser ocupadas por unos múltiples escombros de concreto de unos diferentes tamaños.
Escombros que fueron completamente destruidos y convertidos en polvo al ser ellos los que recibieron el poderoso arrollar de tanto un dragón con una putrefacta piel escamosa de color jade así como un dragón de piel adamantino, un dragón con una piel formada como de rocas y un dragón con sus fornidos brazos unidos a unas enormes alas iguales a las de un murciélago.
Y como no mencionar que los jóvenes magos de Fairy Tail, los jóvenes magos de Sabertooth, los jóvenes magos de Lamia Scale, una joven empleada del Consejo Mágico y un misterioso niño hicieron aparición mágicamente en las cercanías de uno de los edificios que aquel cuarteto de dragonescos muertos vivientes habían destruido con su veloz avanzar hacia sus ellos.
-Ah... -Suspiro un ligeramente cansado Mervin- ...Con el poder mágico que me queda, es algo difícil mover a tantas personas-
-Fue impresionante, Mervin-sama- Dijo Sorano con un amable sonreír.
-Sí. Admito que lo hiciste bien. Buen trabajo. Bueno, aunque yo pude haberme salvado sola- Decía Lisa con una ligera sonrisa.
-¿En serio? Entonces, la próxima vez te dejare por tú cuenta- Contestaba un tranquilo joven Orland.
-Maldito...- Susurraba la joven Eucliffe tanto con leve irritar como con una pequeña sonrisa.
-I-Increíble...Aparecimos en otro lugar...- Comento un impresionado pequeño joven de cortos y desordenados cabellos verde jade.
-¿Y? ¿Quién es esté niño?- Preguntaba Ur con curiosidad.
-No importa quién sea. Solamente que se vaya de aquí en cuanto distraigamos a esas lagartijas. Será más difícil pelear sí tenemos que cuidarlo- Respondió un serio Ryos.
-¡AAAAAHHHHH!-
Este monstruoso grito de amplia potencia pertenecía al "Dragón Murciélago" quien no solo había apuntado su único globo ocular amarillento hacia la nueva posición de unos jóvenes magos, sino que además había agitado aquellas enormes alas que eran sus extremidades superiores para elevarse rápidamente a una notable altura en los aires y luego caer en picada en dirección a estos enemigos suyos.
-¡Humanos...!- Hablaba iracundamente aquel dragón de una putrefacta piel negra y roja mientras volaba potentemente por los aires.
-Y hablando de los malditos...- Dijo un serio Ryos mientras apretaba su puño derecho.
-¡...Los devorare!- Gritaba con furia el "Dragón Murciélago".
-¡...Devora esto, bastardo!...- Hablo el joven Redfox ferozmente -¡...Tetsuryukon!-
"Bastón del Dragón de Hierro". En cuanto un joven de largos y puntiagudos cabellos negros exclamo con notable potencia esas palabras, la mayor parte del fornido brazo derecho de esté se convirtió en un grueso bastón de reluciente hierro que con una suma velocidad se alargaba metros y metros de distancia en tan solo una fracción de segundo y en la dirección que apuntaban sus filosos ojos marrones decorados con seriedad y ferocidad.
Fue un bastón de hierro que vio su parte plana impactada con tal fuerza bruta en la desprotegida barbilla de ese dragonesco muerto viviente con una putrefacta piel escamosa de color tanto negro como roja, que esté no solo vio detenido ese potente volar en picada en el que estaba, sino que empezó a caer desde esa alta posición en los aires.
Pero mientras el llamado "Dragón Murciélago" terminaba destruyendo aún más edificios de aquella área al caer de espaldas sobre estos; "El Dragón de Jade", "El Dragón de Adamantino" y "El Dragón de Rocas" pasaron a avanzar destructiva y velozmente por unos suelos de concreto para así una vez más acercarse cada vez más y más a la posición de unos jóvenes magos.
-¡AAAAAHHHHH!- Gritaban bestialmente un total de tres dragones zombis en movimiento.
-¡Leo-kun...!- Raine colocaba su cerrado puño derecho encima de la palma de su mano izquierda al mismo tiempo de rodear a ambas en una gélida aura mágica -¡...Ice Make: Rampart!-
-¡Sí, Raine-san...! -Leo también colocaba sus manos en esa cierta pose mientras las rodeaba en una fría aura mágica- ¡...Ice Make: Big Turtle!-
"Creación de Hielo: Muralla" y "Creación de Hielo: Gran Tortuga". Mientras que una joven de largos e ondulados cabellos azul oscuro desmontaba la pose de sus manos e extendía estás hacia adelante con tal de terminar invocando una descomunal muralla formada únicamente por un duro hielo de azul oscuro, un joven de cortos y desordenados deshizo la posición de sus manos para luego extenderlas hacia adelante con tal de acabar invocando un gigantesco muro formado por nada más que por un sólido hielo claro y que se asemejaba demasiado al caparazón de una tortuga.
Tanto esa creación de hielo estático como aquella creación de hielo dinámico, una al lado de la otra y ambas con el tamaño suficiente para cubrir el ancho de esa calle; estaban posicionadas justo en frente de aquel grupo de jóvenes magos e acabaron deteniendo el avanzar de aquel trio de enormes dragones zombis al recibir el impacto de tanto las cabezas como las patas delanteras de estos. Unos impactos que los hicieron temblar al mismo tiempo de decorarlos con unas grietas que aumentaban su número y ancho poco a poco.
-¡GRUUAAAAHHH!- Gruñían bestialmente los tres dragones zombis que chocaban una y otra vez con unas tantos grandes como duras creaciones de hielo.
-Es increíble. Apenas se comunicaron, pero hicieron al instante unas creaciones del mismo tamaño y resistencia que no se intervinieron entre sí en lo más mínimo... -Pensó Sherin con impresionar para luego mostrar una leve sonrisa -...Supongo que es señal de su fuerte lazo. Parece que en verdad son perfectos uno para el otro...-
-Tienen una fuerza monstruosa. Las creaciones de Raine y Leo-kun no resistirán mucho- Comunicaba una seria joven Loxar-Fullbuster.
-¿En verdad aún no han recuperado todo su poder, estás lagartijas?- Se preguntó Leo seriamente.
-Bien... - Ryos apunto su mirada a un pequeño joven de nombre desconocido - ...Mocoso, es tú oportunidad. Aléjate de aquí que es peligroso. Escóndete en una casa o un callejón-
-¿Eh? ¿Y-Yo solo?- Preguntó temeroso el pequeño joven de cortos y desordenados cabellos verde jade.
-Lo lamento, pero sí. Sé un hombre y aguántate. Por supuesto, sí ves a alguien del Consejo Mágico o a tus padres, ve con ellos- Contesto Sonia tranquilamente sonriente.
-P-Pero, mi madre...- Hablaba temerosamente aquel misterioso niño.
-No, esté chico debe quedarse cerca de nosotros. Debemos cuidarlo. Por lo menos, yo, como trabajadora del Consejo Mágico, tengo el deber de protegerlo- Decía una seria Sophia.
-Oye, no es como sí yo quisiera dejar solo a un mocoso como esté, pero debemos acabar está situación lo antes posible eyseguir hasta el Domus Flau. No es momento para hacer de niñeras- Contestaba el joven Redfox seriamente.
-Aún así, no podemos dejarlo solo. ¿Es que no saben quién es esté niño?- Dijo una seria joven Venom mientras se arrodillaba al lado de ese misterioso pequeño joven.
-¿Hm?- Reaccionaban con ligero confundir los demás jóvenes magos.
-Él es el hijo de la reina de la reina del Reino de Fiore, Hisui E. Fiore-sama... -Hablo Sophia- ...En otras palabras, el príncipe, Jade E. Fiore-
-¡...!- Mostraron los demás jóvenes magos un notable asombrar.
-¿Hm?- Reaccionaba Jade con ligero confundir ante las reacciones de los jóvenes cercanos a él.
Así es. Quien estaba en esa destruida calle al oeste de la ciudad apodaba como "La Capital Floreciente" junto a unos diez jóvenes magos de distintos gremios e un total de cuatro descomunales seres reanimados y restaurados por el poder de un cierto necromancer no era nadie más ni menos que el hijo de Hisui E. Fiore, Jade E. Fiore.
Era un hecho que podían observar con una suma claridad aquellos que estaban en el interior de la gigantesca edificación encima de las grandes montañas al oeste de la Ciudad de Crocus conocida como "Domus Flau" gracias a las transmisiones en vivo que enseñaban unas varias anchas y planas pantallas holográficas que flotaban altamente en los aires en el interior de está.
Más específicamente hablando; eran la reina del Reino de Fiore, el emperador del Imperio Alvarez, la maestra de Golden Lion, los veteranos magos de Fairy Tail, los veteranos magos de Sabertooth, las veteranas magas de Mermaid Heels, y los veteranos magos de Lamia Scale. Cada uno de estos aprisionados, debido a la magia de nombre "Prisión de Sangre de Dragones" de Larcade Dragneel; en distintos lugares de la arena del Domus Flau, la cual seguía viéndose decorada por un gran número de soldados heridos e inconscientes debido a su combatir con un cierto Devil Slayer de Ocho Atributos.
-¡Jade!- Nombraba Hisui con profundo sorprender y preocupar mientras estaba sentada en uno de los tronos de ese escenario de concreto en el centro de la arena.
-¡¿Q-Qué hace el príncipe en un lugar como ese?! ¡Se supone que estaba dentro del castillo...!- Decía un preocupado Arcadios.
-¡¿Eh?!- Reaccionaban con confundir y sorprender los demás afectos por la llamada "Prisión de Sangre de Dragones".
-¿Hm? ¿Príncipe? Oh, ¿Ese niño que está con el grupo de jovencitos que se encontraron con los primeros dragones casi completamente restaurados por Arioc es su hijo, reina de Fiore? Ciertamente...veo el parecido- Dijo un tranquilamente sonriente Larcade.
-¡Por favor, detén todo esto de una vez! ¡Ya dije que puedes tomar mi vida sí eso es lo que quieres! ¡Pero, la gente de Crocus...Jade...!- Hablaba la reina del Reino de Fiore con tal preocupar que sus ojos se llenaban con unas ligeras lágrimas.
-¿Ya no hablamos antes de esto, reina? Mi plan no funcionara al menos que cada testigo sea eliminado. Hasta los niños. Aunque supongo que insista tanto en que tome su vida en lugar de la de los ciudadanos y su niño es la que la hace digna de ser tanto una reina como una madre- Contesto con tranquilo tono y sonreír aquel hombre de rubios cabellos y numerosas cicatrices.
-¡M-Maldición...!- Decía una ampliamente frustrada joven mujer de largos cabellos verde jade mientras las lágrimas caían por sus mejillas.
-¡Larcade...!- Nombraba Ajeel con enfurecer desde el trono donde era obligado a estar sentado.
-¡D-Demonios, e-es mi deber proteger a la familia real...! ¡Debo moverme! ¡Muévete! -Pensaba un profundamente frustrado Arcadios mientras temblaba al tratar de deshacer la arrodillada posición de su cuerpo.
-Cielos, cielos. Son gente que no aprende...- Comento un calmado Larcade para después volver a apuntar su único ojo a las pantallas en los aires y pensar -...Pero, espero que con el poder que acaban y van a obtener más adelante, esos dragones de la antigüedad sean capaces de deshacerse de esos mocosos. Admito que ellos son un cálculo que no tome en cuenta. Pensar que a pesar del estado en que terminaron debido a los Grandes Juegos Mágicos, no solo derrotaron a Omar, sino hasta a Alesha quién hasta yo llegue a pensar que era invencible debido a su maldición. Bueno...En el caso de que logren derrotar a Amaia, Arioc e incluso hasta Devlin, siempre me quedara mi plan B. Aunque no logre causar la guerra entre Fiore y Alvarez, sin duda alguna los haré pagar por haber ido contra mi padre y convertido en algo horripilante la joya que era su Imperio Alvarez. Enviare sus almas pecadoras al infierno-
-Hmm...Aunque parece que aún no obtienen todo su poder de vuelta, esos siguen siendo dragones. Verdaderos dragones. ¿Los mocosos podrán con ellos?- Pensó Gajeel tanto seria como preocupadamente desde el ancho balcón de espectadores de Fairy Tail.
-Ryos...- Nombraba una preocupada Levy.
-Sonia...- Pensaba Elfman tan preocupado como Evergreen.
-Raine...- Pensaron al unísono tanto Gray como Juvia.
-Lisa...- Nombro un tanto serio como preocupado Sting desde ancho balcón de espectadores de Sabertooth donde era mágicamente obligado a estar.
-Sorano...- Pensó un preocupado Rogue al igual que Yukino.
-Mervin...- Nombraba Minerva con preocupación.
-Leo...Ur...- Pensó preocupadamente Lyon desde el ancho balcón de espectadores de Lamia Scale.
-Jade...- Nombraba una preocupada Hisui entre lágrimas.
-¡Maldición, maldición...!- Pensaba Arcadios durante su fallido intento de moverse -¡...No puedo ni ponerme de pie...! ¡Que vergüenza...! ¡Por favor...Por favor, cumplan el que debería ser mi deber! ¡Protejan al príncipe, jóvenes!-
Una vez más dejando momentáneamente de lado a aquellas personas que estaban en el interior de ese descomunal coliseo de concreto encima de las montañas al oeste de Crocus, vamos a centrarnos en una escena llevada a cabo en una dañada calle en aquel mismo lado de la ciudad encerrada en una dimensión fuera del espacio y tiempo nombrada como "Punto de Desaparición".
Una escena basada en como un enorme dragón de putrefacta piel escamosa de color jade, un descomunal dragón de piel adamantino e un gigantesco dragón de piel formada como de rocas usaban sus cabezas y patas para golpear una y otra vez unas grandes murallas hechas de un sumamente duro y gélido hielo con tal de tratar de atravesar estás.
Unas creaciones de hielo que en su otro extremo poseían posicionados a unos tres jóvenes magos de Fairy Tail, tres jóvenes magos de Sabertooth y tres jóvenes magos de Lamia Scale que continuaban mostrando un amplio sorprender ante como una joven empleada del Consejo Mágico les había dicho que el pequeño niño como de diez años ahí presente era el hijo de la reina del Reino de Fiore.
-¡¿El príncipe?!- Decían con un ancho asombrar nueve de los diez jóvenes magos presentes en esa escena.
-¡¿Jade E. Fiore?! ¡¿El hijo de la reina?! ¡¿En serio?!- Reacciono Sherin con gran sorprender.
-Sí...- Hablaba Sophia -...Lo he visto tanto en fotos como rodando por el Castillo Mercurius cuando hay reuniones entre el Consejo Mágico y la reina. Usted es Jade-sama, ¿No es así?-
-¿Eh?...S-Sí. Soy Jade. Es un gusto- Contesto con ligera timidez el pequeño joven de cortos y desordenados cabellos de precioso color verde oscuro.
-Oh, parece un niño bastante educado- Comentaba Ur con un leve sonreír.
-¿Y? ¿Que hace un niño importante y riquillo como él caminando solo por estás calles? ¿No debería tener guardias o algo así? O mejor, ¿No debería estar resguardado en el castillo?- Preguntaba un serio Ryos.
-Eh...Es que...- Hablaba Jade timidamente -...Los guardias que había en el castillo salieron a las calles para ayudar a la mayor cantidad de gente posible. Me dijeron que me quedara en mi habitación, pero escuchar tantos gritos y explosiones mientras estaba solo me dio mucho miedo. Quise ir al estadio para buscar a mi madre, pero antes de darme cuenta estaba perdido...-
-Oye, oye, ¿En serio? Aún no eres un hombre del todo, así que deberías hacerles caso a tus mayores- Decía una tranquila Sonia.
-Educado, pero no muy obediente, ¿eh?- Comento Leo calmadamente.
-Bueno, sea quién sea, mi idea de antes no cambia. Que vaya a esconderse en un lugar lejos de aquí- Dijo seriamente el joven Redfox.
-Y yo dije que no pienso dejarlo solo- Respondió una seria joven Venom.
-Entonces... -Hablo un serio joven de largos y puntiagudos cabellos negros.
-¡GRUUUAAAAAHHH!-
Habiéndole dado liberar a aquel último monstruoso gruñir que hacía vibrar los aires con su suma potencia; "El Dragón de Jade", "El Dragón de Adamantino" y "El Dragón de Rocas" no solamente interrumpieron el hablar de un joven Dragon Slayer de Hierro de la Cuarta Generación, sino que habían convertido en una incontable cantidad de escombros a todo el hielo azulado que conformaba tanto a una muralla de cuadrada forma y a un muro con parecer al caparazón de una tortuga. Un hecho que provoco la invocación de un repentino y amplio sorprender en unos jóvenes magos.
-¡...!- Reacciono Jade con sumo temer.
-¡Las creaciones de Raine y Leo-kun...!- Decía con sorprender la joven Loxar-Fullbuster.
-¡Sorano-chan!- Nombraba una seria Lisa mientras corría rápidamente en dirección a sus enemigos al mismo tiempo de apretar fuertemente su puño derecho -¡Hakuryu no...!-
-¡Sí, Lisa-chan! ¡Yo te sigo!- Sorano repetía las mismas acciones de la joven con quién compartía el apodo de "Las Hermanas Dragones" -¡Eiryu no...!-
-¡Yo también ayudare! ¡Quédese quieto, Jade-sama! -Sophia también empezó un veloz correr en dirección a unos tres dragones zombis mientras apretaba su puño derecho -¡Dokuryu no...!-
-¡...TEKKEN!-
"Puño de Hierro del Dragón Blanco", "Puño de Hierro del Dragón de las Sombras" y "Puño de Hierro del Dragón de Veneno". Gritando simultánea y ferozmente el nombre de sus hechizos al mismo tiempo de haberse posicionado a la altura de las cabezas de sus enemigos con un saltar potenciado por un rápido correr; la joven Eucliffe impacto con suma fuerza su puño derecho encerrado en una esfera de brillante luz blanca en la frente del "Dragón de Adamantino", la joven Aguria-Cheney clavaba potentemente su puño derecho rodeado por una densa capa de sombras en la frente del "Dragón de Jade", y la joven Venom dio un golpe de gran poderío con su puño derecho revestido en unas toxicas llamas morado-rojizo en la frente del "Dragón de Rocas".
Y recibiendo en tiempo unísono los poderosos ataques de unas tres jóvenes Dragon Slayers de la Cuarta Generación; un trio de dragonescos muertos vivientes no solo vio detenido su avanzar hacia sus enemigos, sino que salieron empujados con una notable fuerza en dirección hacia atrás. Un hecho que aparte de decorar con contentar los rostros de unos jóvenes magos, cambio el temor de un pequeño joven de cortos y desordenados cabellos jade por un amplio asombro.
-¡Bien! ¡Eso les enseñara a quedarse en el infierno de donde salieron, lagartijas!- Exclamaba una sonriente Lisa mientras aterrizaba perfectamente de pie en tierra al igual que dos de sus aliadas.
-Aunque sean cadáveres, parece que nuestra magia asesina de dragones sigue siendo bastante efectiva en ellos- Comento Sorano con un leve sonreír.
-Sí- Apoyaba una seria Sophia.
-¡S-Son increíbles! ¡Como pensaba, verlos en persona es mejor que a través de las pantallas...!- Decía un impresionado y sonriente Jade.
-Oye, mocoso... -Hablaba Ryos- ...Esto no es un espectáculo como en los Grandes Juegos Mágico. Huye de aquí de una vez. Sophia, sí no quiere dejarlo solo, vete con él. De hecho, aprovecha y avanza al Domus Flau. Será algo más duro encargarse de estás cosas con uno menos, pero sin duda lo haremos. Te alcanzaremos más tarde-
-Entendido. Lo lamento, chicos, pero es mi trabajo... -Hablo la joven Venom- ...Bien, Jade-sama, vamos. Yo lo protegeré y llevaré a dónde está su madre...-
-¡AAAAAAAHHHHH!-
-¡...!- Reaccionaban los jóvenes magos con un serio sorprender.
En cuanto en los aires resonó un gruñir no tan potente como el de unos ciertos dragones zombis pero sí igual de bestiales; tanto un grupo de diez jóvenes magos como un pequeño joven perteneciente a la realeza del Reino de Fiore pasaron a voltear sus miradas en la dirección a donde pareció provenir esté e acabaron observando como en el costado contrario en donde estaban sus enemigos en esa dañada ruta se encontraban una incontable cantidad de unos ciertos seres.
En otras palabras; en aquella calle al oeste de la Ciudad de Crocus, en el lado contrario a donde estaban unos dragones zombis; hicieron aparición con un lento caminar un vasto número de humanoides seres tanto masculinos como femeninos, con una putrefacta piel verdosa, sucias y rotas ropas, algunos con unos cuerpos fornidos e otros flacos, unos con cabello e otros con solamente unos pocos mechones o calvos, algunos con dos ojos blancos e otros con tan solo uno. Es decir, zombis humanos.
-¡AAAAAHHHH!- Gritaban bestialmente los humanoides muertos vivientes en un lado de esa calle y que se acercaban a un grupo de jóvenes magos.
-¡Lo que faltaba! ¡Les llegaron refuerzos a esas lagartijas...!- Comentaba una molesta Lisa.
-¿Crees poder tratar con todas esas cosas tú sola, Sophia?- Preguntó un serio Ryos.
-Sí, sí me pongo seria, no tardare mucho más de unos segundos. Aunque yo quería ahorrar energías para lidiar con el que tiene atrapados a todos dentro del Domus Flau. Ya que- Contesto Sophia seriamente mientras tronaba sus nudillos.
-No...Espera. Algo raro está pasando- Mencionaba un serio Mervin.
-¿Hm?- Mostraban ligero confundir los jóvenes magos.
-¡AAAAAAAHHHHH!-
Liberando otros potentes alaridos dignos de una alguna bestia poco intelectual pero de suma ferocidad; los putrefactos seres humanoides presentes en aquella destruida ruta enseñaron como se rodeaban de pies a cabeza con una densa aura de profundo color morado oscuro. E estando rodeados por aquella oscura aura; el hecho de como los zombis flacos sufrieron un vasto aumento en musculatura y como los zombis tanto casi calvos como totalmente calvos vieron notablemente aumentado su cuero cabelludo era lo de menos.
Se pudo apreciar como los tanto masculinos como femeninos humanoides seres de piel putrefacta no solo vieron la mayor parte de las bastante sucias y rotas ropas que vestían sus fornidos cuerpos remplazadas de una mágica manera por los guantes, botas, torso y cascos de una armadura medieval de un acero no muy reluciente pero tampoco totalmente oxidado; sino que en sus manos hacían aparición tanto escudos de madera o hierro así como armas viejas pero todavía útiles como espadas, lanzas, hachas, martillos, entre otras.
Sin mencionar que los tres jóvenes magos de Fairy Tail, los tres jóvenes magos de Lamia Scale, los tres jóvenes magos de Sabertooth, y la joven empleada del Consejo Mágico presentes en esa destruida calle pudieron sentir a la perfección como aquellos musculosos e armados zombis humanoides a unos cuantos metros de sus posiciones demostraban una débil pero aún así notable cantidad de aquella energía que era necesaria para activar la magia.
-¡AAAAAHHHHH!- Gritaban furiosamente unos zombis humanos mientras alzaban altamente las armas en sus manos.
-¡...!- Reaccionaban los jóvenes magos con un sumo shock.
-¡¿Q-Qué demonios?! ¡Se hicieron más musculosos de repente!- Exclamaba una sorprendida Lisa.
-¡Sus músculos son lo de menos! ¡¿Es que no ves como ahora tienen armaduras y armas?! ¡¿Cómo pasó eso?! ¡¿Usan Re-Equipar?!- Preguntaba una asombrada Sherin.
-Y ahora también tienen poder mágico al igual que esos dragones...- Dijo un tanto serio como sorprendido Mervin.
-¡Ryos, explicación!- Exclamo Sonia con sumo intrigar.
-Hmm...- Hablo Ryos -...Parece que al igual que esas lagartijas, estos tipos desagradables aún no se habían restaurado por completo. Y sobre las armaduras y las armas...Yo recuerdo que leí que los necromancer de un alto nivel no solamente pueden controlar y restaurar cadáveres, sino que hasta pueden devolverlos al exacto mismo estado en el que estaban antes de morir. Esto no solo se refiere al estado de su cuerpo, sino también a lo que poseían al perecer. En otras palabras; sí estos tipos tenían esas armaduras y armas al morir, incluso sí estás se oxidaron y pudrieron hasta desaparecer, el poder del bastardo que los controla es capaz de devorvérselas-
-Rayos...Que magia más más problemática- Comentaba Leo con ligero molestar.
-Bueno, aunque en los libros que leí, la describían como una maldición- Decía un tranquilo joven Redfox.
-¿Eh? ¿Una maldición? ¿Cómo la que usa Serena-san?...Hmm...Tal vez...- Pensó Raine con intrigar.
-Sí su habilidad de regeneración también sufrió un aumento de poder...Oye, sobre lo que dije antes de poder encargarme de todos en unos segundos...- Hablo una seria Sophia.
-Sí, sí, ya lo sé... -Hablaba un joven de largos y puntiagudos cabellos negros- ...Es obvio que ahora no podrás atravesar a esos bastardos tan fácilmente como creías. Ah...Ya que. Dije que sería difícil, pero no imposible. ¡Escuchen, todos! ¡La misión de esté nuevo equipo de magos es tanto deshacernos de los asquerosos obstáculos que se interponen en nuestro camino al Domus Flau así como proteger al maldito mocoso de la realeza que está aquí! ¡Quién flojee o no sobreviva, yo lo matare, ¿Entendido?!-
-No me opongo a formar equipo, ¿Pero quién rayos te nombro líder?- Preguntaba el joven Orland seriamente.
-Vamos, vamos, Mervin-sama, lo importante aquí es que todos salgamos bien de está situación- Dijo Sorano con un leve sonreír.
-¡Y tú, mocoso!- Exclamo un joven Dragon Slayer de Hierro de la Cuarta Generación.
-¡¿Eh?!- Reacciono Jade con ligero sorprender y temer.
-¡Ten en cuenta que estos guardias no te saldrán gratis! ¡Nos deberás un gran favor! ¡Veamos...Sí, le pedirás a tú mama que cancele todas las deudas de Fairy Tail, ¿Qué tal?!- Comento Ryos sonrientemente.
-¡Eres un hombre demasiado suave, Ryos! ¡Lo justo sería que cancele todas las deudas del gremio durante los siguiente 10 años!- Comentaba la joven Strauss con un amplio sonreír.
-¿Qué rayos...? Antes querían que Jade-sama se fuera y ahora quieren sacarle provecho a la situación...- Decía la joven Venom con leve molestar.
-¡Gee hee!- Respondieron tanto Ryos como Sonia con un peculiar reír.
-¡AAAAAAHHHHHH!- Gritaban bestial y fuertemente tanto los dragonescos como los humanoides muertos vivientes que se acercaban a unos jóvenes magos desde ambos extremos de esa calle.
-¡Aquí vienen!- Informo una seria joven Eucliffe.
-¡Pues aquí vamos de nuevo...!- Hablo Mervin -¡...Territory!-
En cuanto aquel joven de largos cabellos negros atados en forma de cola de caballo exclamo esa última palabra por segunda vez durante el curso de esa batalla; tanto él como las otras dos jóvenes magas de Sabertooth y tres jóvenes magos de Fairy Tail, tres jóvenes magos de Lamia Scale, una joven empleada del Consejo Mágico y el pequeño joven que era el príncipe del Reino de Fiore una vez más se vieron mágicamente desaparecidos de la posición que ocupaban en aquella destruida calle y en estás luego aparecieron de la misma manera un montón de escombros pertenecientes a unos destruidos edificios.
Unos escombros que no tardaron mucho en convertirse en montones de polvo al verse aplastados por el chocar entre una incontable cantidad de zombis humanoide vestidos con viejas armaduras de hierro e armas en manos y "El Dragón de Jade", "El Dragón de Rocas" e "El Dragón de Adamantino", el cual se dio a cabo debido a que ambos grupos se dirigieron al mismo punto desde unos distintos lados. Todo mientras que unos jóvenes magos fueron tele-transportados a unos cuantos metros detrás de aquellos dragonescos muertos vivientes antes mencionados.
Y tras haber obtenido sus nuevas posiciones, con sus filosas miradas apuntadas a unos putrefactos seres tanto humanoides como no humanoides, un joven de largos y puntiagudos cabellos negros e una joven de cortos y puntiagudos cabellos morado-rojizo se posicionaban uno al lado del otro al mismo tiempo en que afirmaban el pisar de sus embotados pies sobre unos suelos de concreto y con un poderoso inhalar llenaban sus mejillas con unas grandes cantidades de aire.
-¡Tetsuryu no...!-
-¡Dokuryu no...!-
-¡...Hoko!-
"Rugido del Dragón de Hierro" y "Rugido del Dragón de Veneno". Liberando en tiempo simultáneo los nombres de sus hechizos junto con unos alaridos iguales a los de unas bestias, el joven Redfox disparo con sumo poderío de su boca un horizontal y enorme tornado que giraba frenéticamente e estaba formado por nada más que por unos filosos pedazos de hierro al mismo tiempo en que la joven Venom disparaba potentemente desde su boca una gran ráfaga de venenosas llamas morado-rojizo.
Aquellos dos fuertes hechizos de magia asesina de dragones volaban con una suma potencia por los aires, uno al lado del otro e en la misma dirección y todo para impactar con en las desprotegidas espaldas de un enorme dragón de escamosa piel color jade, un gran dragón de piel adamantino y un descomunal dragón con una piel formada como de rocas con tal poderío que tanto estos como los humanoides zombis en sus cercanías se vieron rodeados en una vastas cantidades de denso humo negro. Y tras esa escena...-
-¡GRUUUAAAAAHHH!-
Esté monstruoso y potente gruñir no pertenecía ni a los dragonescos humanoides muertos vivientes que habían sido golpeados por los rugidos de un joven Dragon Slayer de Hierro de la Cuarta Generación y una joven Dragon Slayer de Veneno de la Cuarta Generación, sino a aquel gigantesco y musculoso dragón de putrefacta piel escamosa tanto negra como roja que no solo por fin se había levantado del lugar donde había caído, sino que además se había posicionado altamente en los aires con el agitar de aquellas alas que eran sus extremidades superiores y al mismo tiempo en que una notable cantidad de energía se concentraba en el interior de su abierta boca.
-¡Los haré cenizas, humanos!- Gritaba "El Dragón Murciélago" mientras acumulaba energía blanquecina en su boca.
-¡¿Q-Qué es eso?! ¡Da miedo...!- Comento un asustado Jade.
-¡Maldición, otra vez esa lagartija voladora...!- Dijo una frustrada Sonia.
-¡Esto es malo! ¡Mi "Bastón del Dragón de Hierro" no lo alcanzara a esa altura antes de que libere su rugido...!- Decía un tanto serio como preocupado Ryos.
-¡No te preocupes! ¡Déjale esto a mi velocidad sónica y a mí...!- Hablo Sherin con un leve sonreír -¡...Otojin no Hado!-
"Onda del Dios del Sonido". Tras haber dicho esas palabras con una ligera pero notable sonrisa en su rostro, la joven Akatsuki empezó un increíblemente rápido ascender por los aires gracias a un salto no solamente propulsado por sus piernas, sino también por unas ondas sonoras que salieron disparadas de las suelas de sus enzapatados pies y eran tan poderosas que provocaron un pequeño pero notable vibrar en los suelos de concreto por donde se extendieron.
Y viajando por los aires con aquella sónica rapidez; una joven de largos e ondulados cabellos rojo cerezo, en tan solo una fracción de nanosegundo, se posiciono justo en frente de la cabeza de un enorme y musculoso dragón de putrefacta piel escamosa tanto negra como roja que poseía una alta posición gracias al volar que le daban esas alas que eran también sus brazos y que reunía en el interior de su boca una vasta cantidad de energía mágica.
-¡Hola!- Decía Sherin con un amigable sonreír.
-¡AAAAAAHHHHH!- Contestaba "El Dragón Murciélago" con un monstruoso gritar e apunto de liberar un mágico rugido.
-¡No, no lo harás...!- Hablaba una ligeramente sonriente joven Akatsuki -¡...Otojin no Mae!-
"Baile del Dios del Sonido". Haciendo que desde la planta de sus pies vestidos tanto con unos zapatos deportivos de color negro y rosado como con medias blancas salieran disparadas constantemente unas poderosas ondas sónicas después de que ella pronunciara esas palabras, una joven God Slayer del Sonido pasó a saltar con una suma velocidad tanto en diferentes áreas en los aires alrededor del "Dragón Murciélago" así como en varias partes del enorme y musculoso cuerpo de putrefacta piel escamosa de esté.
Y con el exterior de su cabeza, torso e extremidades siendo azotado por los numerosos saltos sónicos de una cierta joven maga de Lamia Scale mientras el interior de su gigantesco y fornido ser era invadido por las profundamente fuertes vibraciones que estos emitían, aquel dragonesco muerto viviente con alas iguales a las de un murciélago no pudo evitar hacer desaparecer aquella energía que se acumulaba dentro de sus largas y colmilludas mandíbulas.
-¡Humana ruidosa...!- Gritaba iracundamente "El Dragón Murciélago" durante el atacar de su enemigo y el vibrar de su persona.
-Vaya... -Hablaba tranquilamente sonriente Sherin durante su mover sonido- ...Que comentario tan poco amoroso. Como idol, que me llamen ruidosa realmente me duele. Entonces, sí no te gusto mi danza, probemos esto...-
En tan solo una fracción de nanosegundo gracias a aquella monstruosa velocidad suya; la joven hija de Ren y Sherry Akatsuki se detuvo de azotar el cuerpo de un dragonesco muerto viviente con una incontable cantidad de saltos sonoros e inmediatamente después hizo uso de las ondas sónicas disparadas de las suelas de sus enzapatados pies para elevarse varios metros y metros de altura en los aires justamente encima de esté, quién veía sus movimientos entumecidos ante las vibraciones que todavía le recorrían.
Y tras haberse posicionado a una altura cercana a ese anochecido e estrellado cielo que conformaba la dimensión fuera del espacio y tiempo que encerraba a la Ciudad de Crocus; aquella joven de largos e ondulados cabellos rojo cerezo le daba la vuelta a su cuerpo para instantáneamente luego liberar otra onda sónica de la planta de sus extremidades inferiores e empezar un descender en dirección al "Dragón Murciélago" con tal potencia que una visible onda de choque se extendió a la redonda de su punto de salida.
-¡Otojin no Otoshi!-
"Caída del Dios del Sonido". En el siguiente segundo luego de que una levemente sonriente Sherin Akatsuki exclamo esas palabras; está terminó clavando la suela de su enzapatado pie derecho en toda la cima de la cabeza de un dragonesco muerto viviente con una putrefacta piel escamosa tanto negra como roja para así transmitirle al enorme y musculoso cuerpo de esté tanto la fuerza de su potente caída por los aires así como unas ondas sónicas de amplio poderío.
Tras tales acciones de su enemiga, después de que en los aires resonara el sonido de huesos triturándose y que una monstruosa vibración pasara desde su cabeza a hasta su cola, "El Dragón Murciélago" pasó a caer con un amplia potencia desde su alta posición en los aires en dirección a una destruida calle al oeste de la ciudad dueña del apodo de "La Capital Floreciente". Más específicamente hablando; hacia el área que ocupaban unos ciertos jóvenes magos de distintos gremios.
-I-Increíble...Y ni siquiera es una Dragon Slayer...- Comento una sorprendida Raine.
-Como se esperaba de Sherin-san. Es sorprendente- Dijo Leo con una leve sonrisa.
-Admito que lo hizo bien, pero sí se dieron cuenta que esa cosa asquerosa está cayendo en dirección a nosotros, ¿Verdad?- Decía Ur con ligero preocupar.
-¡Por mí está bien...!- Hablo un serio y feroz Ryos mientras pegaba las palmas de sus manos -¡...Gouma...!-
En las siguientes fracciones de segundo se pudo apreciar como, mientras él alzaba sus fornidos brazos por encima de su cabeza, las pegadas manos de un joven de largos y puntiagudos cabellos negros se cubrieron por una luminosa energía blanca que iba creciendo cada vez más y más al mismo tiempo de adoptar una figura tanto larga como alta.
Una luz blanca que luego se disipo para así enseñar como las pegadas manos de un joven Dragon Slayer de Hierro de la Cuarta Generación se habían convertido de una total manera en una ancha, plana, filosa y sumamente larga espada que estaba formada por nada más ni nada menos que por un reluciente hierro.
-¡...Tetsujinken!-
"Karma Demoníaco: Espada del Dios del Hierro". Gritando con una gran ferocidad esas palabras en cuanto "El Dragón Murciélago" solo estaba a unos pocos metros de caer sobre la posición que ocupaban sus aliados y él en esa dañada ruta, el joven Redfox balanceo con un amplio poderío esa enorme e afilada estructura de hierro que eran sus manos para que uno de los lados de está terminara golpeando el costado derecho del musculoso torso de aquel dragonesco muerto viviente.
Fue un poderoso impacto que no solamente empujo a una de las descomunales criaturas reanimadas y restauradas por los poderes de un cierto necromancer para que acabara cayendo destructivamente sobre unos edificios de concreto en el lado izquierdo de aquella dañada calle en lugar del área que ocupaban unos jóvenes magos en está, sino que implemento en está un brutal corte que la separo por completo de todo lo que había de su cintura para abajo.
-¡Toma eso, maldito lagarto súper desarrollado!- Grito Ryos furiosamente mientras sus manos volvían a la normalidad.
-¡L-Lo corto a la mitad...!- Comento Ur con impresión.
-¡Nada mal, Ryos!- Dijo Lisa con un gran sonreír.
-¡Pero...!- Informaba un serio Leo.
-¡AAAAAHHHHH!-
Liberando otro monstruoso gruñir, a pesar de haberse visto separado de tanto sus piernas como su entrepierna y cola por un amplio corte que enseñaba el putrefacto interior de su torso, "El Dragón Murciélago" se elevó de una ligera manera en los aires gracias al agitar de las enormes alas que eran sus extremidades superiores al mismo tiempo en que una blanca energía mágica volvía a reunirse en el interior de su boca.
-¡Malditos humanos...!- Grito un iracundo "Dragón Murciélago" mientras preparaba su rugido mágico.
-A pesar de haberse visto separado en dos...Estos zombis...- Comento Mervin con molestar.
-¡Está vez déjenle esto a esté gran hombre...!- Hablaba una seria Sonia mientras corría -¡...Beast Soul...!-
Durante su hablar, aquella joven de largos cabellos cafés atados en forma de cola de caballo no solo dio un potente salto propulsado por un rápido correr en dirección a la aérea posición de una descomunal criatura con una putrefacta piel escamosa de color tanto negro como rojo, sino que se rodeó de pies a cabeza con una brillante luz blanca que desapareció tan instantáneamente como apareció...
-¡...Kraken!-
"Alma de Bestia: Kraken". Tras haber pronunciado aquellas palabras; la joven Strauss mostró como su piel había cambiado su color caucásico por un profundo color blanco, como sus vestimentas habían sido cambiadas por nada más que por unos pedazos de tela verde alrededor de su busto e entrepierna, y como sus extremidades tanto superiores como inferiores se habían transformado en un total de diez gigantescos y fornidos tentáculos de blanco color.
Tentáculos que la joven hija de Elfman y Evergreen Strauss controlo a la perfección para, después de haberse visto montada sobre la cabeza de esté, rodear e estrujar con una suma fuerza tanto las alas de murciélago como las largas mandíbulas de su enemigo. Un hecho que por ende obligo al "Dragón Murciélago" tanto a una vez más caer desde la posición en los aires que le había dado su volar a unos edificios de esa calle así como a hacer desaparecer la energía que se reunía en su boca.
-¡Hm! ¡Hm! ¡Hm!- Era el único sonido que lograba emitir "El Dragón Murciélago" mientras se agitaba salvajemente con tal de liberar sus alas y mandíbulas de los tentáculos que les estrujaban.
-¡No te dejare ir!- Exclamaba una seria Sonia mientras centraba sus fuerzas en sus nuevas extremidades.
-Oh, muy bien hecho. Aunque es una apariencia un poco desagradable...- Dijo una tranquilamente sonriente Sherin tras por fin aterrizar en los suelos de esa calle desde esa altura en los aires en que la habían posicionado sus saltos sónicos.
-¡¿Cómo que desagradable, maldita?! ¡Cuida tus palabras! ¡Seré un hombre, pero también tengo sentimientos!- Grito una enojada joven Strauss sin que sus tentáculos soltaran a su enemigo.
-¿Hombre? ¿No es una mujer?- Preguntó Mervin con leve intrigar.
-Es una mujer- Contestaba Sorano con un ligero sonreír.
-Es solamente un hábito de mi prima. Ignórala- Decía una tranquilamente sonriente Lisa.
-¡AAAAAAHHHH!-
Dirigiendo sus miradas en la dirección de donde provino aquel reciente monstruoso gruñir; unos jóvenes magos de Fairy Tail, jóvenes magos de Lamia Scale, jóvenes magos de Sabertooth, una joven empleada del Consejo Mágico y un pequeño joven perteneciente a la realeza del Reino de Fiore vieron como hacia ellos se dirigían, finalmente saliendo de la enorme y densa nube de humo negro que causaron el "Rugido del Dragón de Hierro" y el "Rugido del Dragón de Veneno" con un frenético correr por unos dañados pero aun así firmes suelos de concreto, un incontable número de humanoides zombis vestidos con oxidadas armaduras y con armas en manos.
-¡AAAAAAHHHHH!- Gritaban ferozmente aquellos humanoides muertos vivientes mientras alzaban las cortantes armas viejas que sostenían sus manos e iban con notable velocidad hacia sus enemigos.
-Rayos, estás cosas no nos dejan relajar ni por un segundo- Comento un serio Mervin.
Después de que ambas manos del joven Orland se rodearan en un aura mágica de un color arcoíris, se pudo apreciar como un amplia cantidad de aquellos humanoides muertos vivientes que se dirigían tanto a él como a sus aliados pasaron a flotar a una mediana altura en los aires al verse encerrados en el interior de nada más ni nada menos que en unas esferas formadas por una energía arcoíris y que demostraban un lento girar en espiral.
Hablando de manera más específica; cada una de un total de diez esferas de una sólida energía arcoíris tenían encerrados en su interior a por lo menos veintes de esos humanoides seres tanto masculinos como femeninos, de putrefacta piel, de una musculosa figura, vestidos con unas viejas pero todavía funcionales armaduras de hierro, y que tenían distintas tipos de armas en sus manos.
-¡Ih Ragdo!-
En cuanto el joven hijo adoptivo de Minerva Orland pronuncio con un tanto serio como feroz tono esas palabras de un extraño dialecto al mismo tiempo de convertir sus abiertas manos en unas apretados puños, un vasto número de zombis humanos vieron sus cuerpos completamente despedazados debido a que esas esferas de energía arcoíris que les encerraban se transformaron en unas explosiones de tal poderío que sus ondas de choque no solo agitaban las cabelleras y vestimentas de los jóvenes magos en sus cercanías, sino que también aumentaban las grietas en los suelos e edificios que conformaban esa calle.
Pero a pesar de las acciones de un joven de largos cabellos negros atados en forma de cola de caballo e unos ojos verdosos, a esté y a los otros jóvenes magos presentes en esa calle al oeste de la ciudad apodada como "La Capital Floreciente" se les seguían acercando con veloz correr una incontable cantidad de humanoides muertos vivientes.
-¡AAAAAAAHHHH!- Continuaban unos zombis humanoides liberando unos feroces alaridos mientras corrían hacia sus enemigos.
-No parece que su número disminuya en lo más mínimo...Maldición...- Decía Mervin con enojar.
-Supongo que ahora me toca intentar a mí... -Hablaba Ur mientras extendía su mano derecha en dirección a sus enemigos -¡...Flash Foward!-
Habiendo dicho ese par de palabras con cierto alzar en su serio tono, la joven Vastia provoco de un mágico modo que un vasto número de orbes de cristal de mediano tamaño aparecieran flotando en los aires alrededor del área donde se encontraban una notable cantidad de zombis humanos para que luego estás salieran disparadas hacia estos como sí de misiles se trataran.
Y con aquellos medianos orbes de duro cristal que recibían el nombre de "Instante Lejano" dirigiéndose hacia ellos con una suma velocidad y desde derecha a izquierda, izquierda a derecha, de arriba hacia abajo, de abajo hacia arriba, de adelante hacia atrás y viceversa; un gran número de humanoides muertos vivientes vieron al principio varias partes de sus putrefactos cuerpos atravesados para eventualmente ver estos despedazados de una completa manera.
Pero al igual que con el "Ih Ragdo" de un joven mago de Sabertooth, sin importar cuantos humanoides seres de putrefacta piel y vestidos con oxidadas armaduras destruyera el hechizo de "Arca del Tiempo" de una joven maga de Lamia Scale que también podía usar "Magia Sensorial", el vasto número de estos que se dirigían tanto a unos jóvenes magos de distintas afiliaciones como al pequeño joven que era el príncipe del Reino de Fiore no parecía disminuir.
-Esto es malo...A este paso, se acabara primero mi poder mágico antes del número de estos tipos desagradables- Pensaba Ur con preocupar.
-¡Oye, miren a su alrededor!- Grito Sonia seriamente.
-¡...!- Reaccionaban los demás jóvenes con sorprender.
-¡GRUUUAAAAAHHH!-
Habiendo escuchado tanto el gritar de una joven que continuaba usando una gran fuerza y los tentáculos que le proporcionaba aquel hechizo de Take Over suyo para sujetar las mandíbulas e extremidades superiores de un dragonesco muerto viviente que había sido cortado en dos por una cierta arte secreta de Dragon Slayer así como unos monstruosos gritos de increíble potencia; dos jóvenes magos de Fairy Tail, tres jóvenes magos de Lamia Scale, tres jóvenes magos de Sabertooth, una joven empleada del Consejo Mágico y el pequeño joven hijo de Hisui E. Fiore vieron como se les habían acercado notablemente desde unos distintos lados unos móviles cadáveres pertenecientes a ese cementerio debajo del Domus Flau.
Hablando más específicamente, mientras un descomunal dragón de putrefacta piel escamosa de color jade pasaba por encima de los edificios al lado izquierdo del área que ocupaban un grupo de jóvenes magos e un enorme dragón con piel formada como de rocas pasaba por encima de los edificios en el lado derecho de esa misma, un gigantesco dragón de piel adamantino se acercó a ese mismo lugar desde el lado contrario por donde veían unos humanoides zombis que seguían siendo despedazados por un amplio número de orbes de cristal que se movían con una suma fuerza y velocidad e omnidireccionalmente.
-¡Son nuestros, humanos! ¡No tienen escapatoria!- Grito "El Dragón de Rocas" con furia mientras abría su boca e empezaba a reunir energía mágica en está.
-¡Es su fin!- Exclamaba iracundamente "El Dragón de Jade" con energía mágica también reuniéndose en su abierta boca.
-¡Mueran!- Gritaba furiosamente "El Dragón de Adamantino" también viendo energía mágica concentrada en el interior de sus bien abiertas mandíbulas.
-¡¿Q...?! ¡Están demasiado cerca...!- Exclamaba una sorprendida Lisa.
-¡¿Usaron a los zombis humanos cómo distracción mientras se acercaban y posicionaban a nuestro alrededor?!- Pensó Sophia con un sumo sorprender.
-¡Creer que lograron pensar en tal estrategia con esos putrefactos cerebros suyos...! -Pensaba un tanto serio como asombrado y preocupado Leo.
-¡Esto es malo...! ¡No hay tiempo para lanzar un buen contraataque...! ¡Sus rugidos nos darán! ¡Maldición!- Pensó Ryos seria, sorprendida y preocupadamente.
-¡Rayos...! ¡Es todo o nada, ¿Eh?...! ¡Sonia, suelta a ese dragón!- Grito Ur seriamente.
-¡...!- Se mostró Sonia con sorprender mientras relajaba los tentáculos que eran tanto sus manos como sus piernas y luego se alejó de un salto del "Dragón Murciélago".
-¡Bien...!- Una tanto seria como nerviosa joven Vastia extendía sus brazos hacía sus respectivos lados -¡...Es hora de que saboreen un instante eterno, lagartijas! ¡Quédense quietos como los cadáveres que son, dragones del pasado! ¡Chrono Prison!-
"Prisión Crono". Instantáneamente después de que una joven de largos e ondulados cabellos rosado claro con unos pocos mechones blancos en su frente utilizara una gran fuerza por parte de su garganta y pulmones para exclamar esas palabras en las pocas fracciones de nanosegundo que faltaban para que unos tres dragones zombis liberaran de sus bocas unas poderosas ráfagas de energía en dirección a ella y a sus aliados, se pudo notar como todo el cuerpo de está se rodeó de una densa aura de energía azul oscuro.
Una aura que luego pasó a liberar una clase de visible onda que se extendió e extendió varios metros a la redonda de la joven hija de Lyon y Meredy Vastia e incluso consiguió llegar hasta las posiciones de tanto los humanoides zombis como los dragonescos muertos vivientes presentes en esa escena, incluyendo a aquel que se vio separado por un brutal corte de todo lo que había de su cintura para abajo y que acababa de ser liberado del fuerte sujetar de los tentáculos de la joven que usaba el "Alma de Bestia: Kraken".
Y tras ser tocados por aquella onda de energía azul; se pudo apreciar con una suma claridad como una incontable cantidad de humanoides seres de putrefacta piel detuvieron su avanzar y se quedaron paralizados en una cierta posición como sí se hubieran convertido en estatuas al mismo tiempo en que un cuarteto de dragones zombis alrededor del área que ocupaban unos jóvenes magos se quedaron totalmente quietos hasta el punto de no emitir ningún sonido y ver recolección de energía en sus abiertas bocas detenidas en una cierta parte.
-Bien...Fue un éxito... - Dijo una ligeramente sonriente Ur con unas cuantas gotas de sudor en su frente.
-¿Eh? ¿Q-Qué ocurrió?- Preguntaba con curiosidad un levemente temeroso Jade.
-Ninguno de los enemigos se mueve en lo más mínimo...- Decía una tranquila Sonia tras haber desactivado su magia y aterrizado de pie al lado de sus compañeros.
-¿Tú hiciste esto, Ur?- Preguntó Leo con intrigar.
-Sí...- Le contestaba la joven Vastia a su hermano gemelo -...Detuve el tiempo de estás cosas. Es un nuevo hechizo de mi "Arca del Tiempo". Pensaba mostrarlo durante los Grandes Juegos Mágicos, pero Ashe me derroto antes de eso...-
-¡Es increíble, Ur-san!- Comento Raine con un amigable sonreír.
-¡Sí! ¡Es un hechizo impresionante!- Dijo Lisa sonrientemente.
-Elógienme luego. Es bastante complicado detener a un número tan grande como esté. Me quedare sin poder mágico pronto. Apúrense y derroten a todos los enemigos de una vez- Decía seriamente la joven de largos e ondulados cabellos rosado claro con unos mechones blancos en su frente.
-Sí. Nos haremos cargo... - Hablaba Ryos mientras hacía sonar sus nudillos -... ¡Ya escucharon, ustedes! ¡Ataquen a estás cosas de manera que no puedan regenerar más esos asquerosos cuerpos suyos! ¡Pónganse serios! ¡De está manera...! ¡Modo Dokutetsuryu!-
"Modo del Dragón de Hierro Venenoso". En cuanto aquellas palabras salieron con un serio y fuerte tono de la boca del joven Redfox; se observó como inmediatamente después todo el bien entrenado cuerpo de esté, quién recordemos que no tenía ni abrigo ni camisa debido a su batalla con cierto joven mago de Sabertooth durante el quinto e último día de los Grandes Juegos Mágicos del año X814, se vio rodeado por una densa y flameante aura de color morado-rojizo que parecía levantar, agitar y volver más puntiaguda a su larga cabellera de color negro. Y eso fue lo de menos.
En las siguientes fracciones de segundo se apreció como los filosos ojos marrones del joven hijo de Gajeel y Levy Redfox, quién mostró sus peculiarmente colmilludos dientes con un gran sonreír; adoptaron un estado blanquecino al mismo tiempo en que la piel de su torso, su extremidades superiores y rostro se cubrió completamente con unas escamas de un reluciente hierro. Hierro que, aunque poseía un color oscuro en su mayoría, había partes en las que no solo era de un color morado-rojizo, sino que también liberaba un humo del mismo color y toxica sensación.
Esa era la apariencia que mezclaba la magia de un joven Dragon Slayer de Hierro de la Cuarta Generación con la magia de una joven Dragon Slayer de Veneno de la Cuarta Generación y que había conseguido durante su feroz batallar contra uno de los miembros de Unique Oracion en el segundo arco de esté longevo relato.
-¡Gee hee!- Reía Ryos peculiarmente tras haber obtenido una nueva forma.
-¡...!- Mostraron impresionar varios jóvenes magos.
-¡¿Q-Qué le pasó a él...?! ¡S-Se ve más aterrador que antes...!...Aunque también más genial...- Decía un tanto temeroso como sorprendido Jade.
-Esa apariencia...Y esté poder mágico... ¡¿Dos atributos distintos?!- Reacciono Sherin con sorprender.
-Ah, es cierto. Se me olvido que podías hacer eso...- Dijo Sonia tranquilamente.
-Con que realmente no se enfrentó a mí con todas sus fuerzas, ¿eh?... - Pensó Mervin tanto ligeramente sorprendido como frustrado y sonriente.
-¡Oigan, oigan! ¡¿Qué parte no entendieron de que no podre retener a estás cosas desagradables por mucho?!- Comentaba una levemente enojada Ur.
-Oh, lo siento, lo siento... -Hablaba una sonriente joven Strauss mientras apuntaba su mirada al "Dragón de Rocas"- ...Supongo que yo me haré cargo de esa cosa con piel de piedras. Yo también me pondré un poco más seria y lo convertiré completamente en polvo. Oye, tú, el compañero de Lisa y Sorano, ¿Crees que poder tele-transportarme al cielo? Lo más alto posible-
-¿Hm?... -Un serio joven Orland observo a quién era prima de una de sus compañeras de gremio- ... ¿Al cielo? ¿Planeas potenciar tú golpe con una caída?...Está bien. Te ayudare. Pero sí me has hecho desperdiciar poder mágico en vano, te las haré pagar, marimacha. Más te vale tener éxito-
Extendiendo su brazo derecho en la dirección en donde se encontraba una joven de unos largos cabellos cafés atados en forma de cola de caballo e unos ojos negros al mismo tiempo en que su mano derecha se rodeaba en una aura arcoíris, un joven de largos cabellos negros atados en forma de cola de caballo provoco que una esfera de energía arcoíris encerrara a está y luego se comprimiera con un movimiento en espiral hasta que eventualmente ambos desaparecieran de la posición que ocupaban.
Y gracias a la acción de aquel joven hijo adoptivo de Miverna Orland, la joven hija de Elfman y Evergreen Strauss acabó aparenciendo de una mágica manera en unos aires sumamente cercanos al anochecido e estrellado cielo y justamente encima de la destruida área que ocupaban unos jóvenes magos de distintas afiliaciones e unos cadáveres tanto humanoides como dragonescos que habían sido reanimados y restaurados por los poderes de un cierto necromancer.
E inmediatamente después de obtener su nueva posición, era obvio que una levemente sonriente joven usuaria de Take Over empezó a caer con una suma velocidad desde esa vasta altura en los aires hacia ningún punto más que aquella calle al oeste de la ciudad que era la capital del Reino de Fiore.
-¡Aquí voy! ¡Demostrare que soy un hombre...!- Hablaba Sonia con una gran sonrisa -¡...Evolution Soul...!-
Diciendo con una sonrisa que enseñaba sus dientes y un feroz tono durante su caída por los aires e en picada el nombre de aquella magia que no utilizaba desde su batalla con unos ciertos miembros de Spriggan Tail durante el tercer arco de esté longevo relato, la joven Strauss rodeo su brazo derecho en una cegadora luz blanca que desapareció de manera tan instantánea como apareció para así mostrar como está extremidad se había vuelto mucho más grande y musculosa al mismo tiempo de verse cubierta en un negro pelaje igual que el de un gorila.
Pero sufriendo una sumamente rápida evolución genética debido al poder mágico de una joven de largos cabellos cafés atados en forma de cola de caballo y en medio de un agitar por las ráfagas del viento, aquel brazo de gorila veía su tamaño y musculatura aumentada de manera sumamente monstruosa al mismo tiempo en que a través de su pelaje empezaban a sobresalir unas púas de color negro y la piel de su mano obtenía un aspecto escamoso.
Y en cuanto ese veloz caer por los aires la llevo estar separada por unos pocos metros de ese descomunal dragón con una piel formada como de rocas y que continuaba totalmente paralizado por un hechizo de una cierta joven maga de Lamia Scale, esa joven maga de Fairy Tail hizo uso de una vasta fuerza para balancear en dirección a la desprotegida espalda de ese dragonesco muerto viviente aquel monstruoso brazo de primate suyo al mismo tiempo de apretar el puño de esté y pasar a gritar con una suma ferocidad...
-¡...Demon King Gorila Arm!-
"Alma Evolucionada: Brazo de Rey Gorila Demonio". Habiendo gritado ferozmente esas palabras; Sonia Strauss había utilizado su propia fuerza física así como la potencia que le daddo había una caída por los aires para que el sumamente gigantesco y musculoso brazo con un negro pelaje, púas e escamas se clavara en toda la espalda del ser que hemos llamado hasta ahora "Dragón de Rocas".
Fue un impacto no solamente generaba una onda de choque que por sí sola derrumababa aún más edificios de aquella ya bastante dañada calle; sino que hundía el gigantesco cuerpo de un cierto dragonesco muerto viviente hasta el punto en que, tal como había dicho una cierta joven maga de Fairy Tail, las duras rocas que le cubrían se agrietaron cada vez más y más hasta de un eventual modo verse completamente trituradas.
-¡HOMBREEEE!- Gritaba Sonia con suma ferocidad durante el impactar de su inusual brazo derecho.
-Oh- Vocalizo con impresionar y una leve sonrisa un Mervin que veía su cabellera y ropas agitadas por unas ciertas ondas de choque.
-¡Nada mal, primita...!- Hablaba una sonriente Lisa -¡...Los magos de Sabertooth no podemos quedarnos atrás! ¡Vamos, Sorano-chan! ¡Encarguemos de esa lagartija con piel verdosa!-
-¡Sí! ¡Yo te sigo, Lisa-chan!- Contesto Sorano con determinar.
Con sus filosos ojos fijadas en "El Dragón de Jade" totalmente paralizado debido a la llamada "Prisión Crono", la joven Eucliffe y la joven Aguria-Cheney se posicionaban una al lado de la otra al mismo tiempo en que afirmaban el pisar de sus embotados pies en unas dañados pero aún solidos suelos de concreto y acercaban notable pero no del todo una de sus dos manos.
E en el siguiente segundo; se notó como en la mano izquierda de una joven con unos largos cabellos rubios con unos toques puntiagudos en el frente e unos filosos ojos azul claro hizo aparición una pequeña esfera de brillante luz blanca mientras que en la mano derecha de una joven que tenía un corto cabello negro que cubría uno de sus dos ojos de color marrón profundo aparecía una esfera de oscuras sombras.
Ambas esferas de energía mágica e una al lado de la otra fueron creciendo cada vez más y más hasta que eventualmente consiguieron el tamaño que deseaban sus creadoras y luego se fusionaron para formar una reducida esfera que demostraba un girar espiral e estaba formada de tanto luz como sombra. Tras tal hecho, mientras que la joven Dragon Slayer Blanca de la Cuarta Generación extendía hacia adelante su brazo izquierdo y la joven Dragon Slayer de las Sombras de la Cuarta Generación extendía hacia adelante su brazo derecho, las dueñas del apodo conjunto de "Las Hermanas Dragones" gritaron simultánea y ferozmente...
-¡Seieryu Senga!-
"Colmillo del Destello del Dragón de la Sombra Sagrada". En cuanto aquellas palabras resonaron en los aires por parte de la voz de la joven hija de Sting y Lissana Eucliffe y la voz de la joven hija de Rogue Cheney y Yukino Aguria-Cheney, la pequeña esfera que habían formado las magias de estás se transformó por completo en un descomunalmente gigantesco y poderoso rayo de luz y sombras. Un rayo de luz y sombras que no tardo casi nada en encerrar en su interior a todo el enorme cuerpo del "Dragón de Jade".
Y con literalmente cada parte de su ser siendo azotado por una inmensa ráfaga de una brillante luz blanca e unas sólidas sombras negras, aquel dragón de una putrefacta piel escamosa de un precioso color jade fue desintengrándose poco a poco hasta de una manera eventual cada imagen de él se desvaneció de esa escena junto con el "Unison Raid" de unas jóvenes magas de Sabertooth.
-¡Bien!- Dijeron contentamente Lisa y Sorano mientras chocaban las palmas de sus manos.
-Como se esperaba de ustedes, Lisa-san, Sorano-san... -Hablo Raine para luego apuntar su mirada hacia las dos partes del llamado "Dragón Murciélago"- ...Nosotros no podemos quedarnos atrás, Leo-kun. Vamos a deshacernos juntos de las dos mitades de ese dragón alado-
-Sí, Raine-san- Contestaba un serio Leo.
-Utilicemos nuestros poderes de Devil Slayer. Sí lo que Ryos-kun es cierto y el poder que controla a esas criaturas es una maldición y no magia, la magia asesina de demonios debe ser tan efectiva en ellos como la magia asesina de dragones- Decía una seria joven Loxar-Fullbuster.
-Ahora que lo dice...- Dijo el joven Vastia con cierto sorprender.
-¡Oigan, oigan! ¡No crean que les dejare toda la diversión a ustedes solo porque sean pareja!- Comentaba ligeramente sonriente Sherin mientras se acercaba a dos jóvenes magos de hielo.
-¿Sherin-san?- Nombraba con ligero confundir un joven de cortos y desordenados cabellos blancos.
-Hmm... - Se mostró levemente disgustada una joven de largos e ondulados cabellos azul oscuro.
-Sí es cierto que su magia es tan efectiva en esas cosas desagradables, déjenme que mejore su rendimiento con un amoroso sonido para sus oídos... -Hablo la joven de unos largos e ondulados cabellos rojo cerezo- ...Disfruten de esto, una canción de la idol favorita de todos, Sherin Akatsuki-chan. Otojin no Uta: Ai no Chikara...Lalalala...-
"Canción del Dios del Sonido: Poder del Amor". Con la joven Akatsuki repitiendo una y otra vez la silaba "La" en forma de una leve e encantadora tonada después de haber dicho esas últimas palabras, unas visibles ondas sonoras de una débil fuerza se extendieron desde la boca de esta hacia las posiciones de la joven Loxar-Fullbuster y del joven Vastia.
Tras tal hecho; una joven de largos e ondulados cabellos azul oscuro e ojos de este mismo color y un joven de tanto cortos como desordenados cabellos blancos e unos ligeramente filosos ojos verdes se vieron sorprendidos no solo porque sus cuerpos se rodeaban repentinamente de una tenue aura mágico de color azul claro, sino también porque fueron capaces de sentir a la perfección como su poder tanto mágico como físico crecía cada vez más y más.
-¿Q-Qué es esto?...Las fuerzas de Raine están creciendo...- Dijo con sorprender en su tono la joven Loxar-Fullbuster.
-¿Es gracias a la canción?... ¡Es increíble, Sherin-san!- Comento un impresionado Leo.
-¡Jeje! ¡Gracias, Leo! ¡Que me halagues a mí es un placer incomparable! ¡A mí y a nadie más! ¡Solo...A...Mí...!- Respondió Sherin contentamente mientras uno de sus azules ojos veía a una cierta joven maga de Fairy Tail.
-Está tipa... -Pensó con cierto disgustar la joven Loxar-Fullbuster para luego mostrar una pequeña sonrisa- ...Sí, te ganaste totalmente ese halago, Sherin-san. Es un increíble hechizo. Pero por más halagos te de Leo-kun...Al final de cuentas, Raine es su novia. Su novia-
-Y tú insistes con lo de decirlo dos veces...- Hablaba la joven Akatsuki tanto con una pequeña sonrisa como con una animada vena de ira en su cabeza.
-¿Algún problema con eso, no novia de Leo-kun?- Preguntaba Raine todavía ligeramente sonriente.
-Jeje- Reían en un leve tono una joven maga de Fairy Tail y una joven maga de Lamia Scale mientras sus miradas lanzaban unas chispas que chocaban entre sí.
-¿Hm?- Se limitó un joven Vastia a mostrar una pequeña confusión.
-¡Ustedes, mi poder mágico no es infinito! ¡Dejen su discusión de rivales para más tarde y póngase a trabajar!- Gritaba una iracunda Ur.
-¡Es cierto! ¡Vamos, Leo-kun!- Exclamo con repentina seriedad una joven de largos e ondulados cabellos azul oscuro.
-¡Entendido, Raine-san!- Contestaba seriamente un joven de cortos y desordenados cabellos blancos.
Con Leo Vastia mostrando sus marcados pectorales e abdominales al haber usado su mano derecha para quitarse en un instante su negra camisa al mismo tiempo en que Raine Loxar-Fullbuster utilizaba sus manos para quitarse tanto el gorro Cossak sobre su cabeza así como el chal sobre sus hombros, aquellos dos jóvenes usuarios de magia de creación de hielo pasaron a mostrar como sus cabelleras adoptaron una forma más puntiaguda y como la piel del lado derecho de sus cuerpos se tornó de un profundo color negro.
Y tras haber conseguido aquella apariencia que les daba su uso de magia asesina de demonios, mientras seguían rodeados por una tenue aura azulada que era el hechizo de una joven God Slayer del Sonido, la joven hija de Gray Fullbuster y Juvia Loxar-Fullbuster formaba con un increíblemente gélido hielo y sujetaba con su mano derecha una figura larga e afilaba al mismo tiempo en que el joven hijo de Lyon y Meredy Vastia cruzaba sus fornidos en forma de "X". Todo con tal de que aquellos jóvenes magos que eran una pareja sentimental gritaran feroz, unísona y respectivamente...
-¡Hyoma...!-
-¡...Zero no Tachi!-
-¡...Zero no Tsubasa!-
"Espada Larga del Demonio de Hielo" y "Alas del Demonio de Hielo". Mientras que la joven usuaria de magia de creación de hielo estático blandía con una gran fuerza una sumamente larga e afilada espada de un gélido material en dirección a la cabeza, torso e extremidades superiores del "Dragón Murciélago"; un joven usuario de magia de creación de hielo dinámico descruzo sus fornidos brazos para que de estos fuera disparado con sumo poderío una enorme "X" formada de una helada energía azulada en dirección a las piernas, entrepierna y cola de está misma criatura.
Y recibiendo los hechizos de unos jóvenes Devil Slayers de Hielo sin poder moverse o contraatacar al estar totalmente paralizado como una estatua debido a la llamada "Prisión Crono"; ese dragón que se había dividido en dos por culpa del llamado "Karma Demoníaco: Espada del Dios del Hierro" se vio encerrado en menos de un instante en unas monstruosamente enormes y puntiagudas montañas de un gélido hielo de distintos tonos de azul.
Unas montañas de hielo que inmediatamente después explotaron en una realmente incontable cantidad de pedazos que eran tan pequeños como copos de nieve y salieron volando en unas aleatorias direcciones. Fue un hecho que también hizo desaparecer de un completo modo cada imagen de ese dragonesco muerto viviente con una putrefacta piel escamosa de color tanto negro como rojo y que tenía sus fornidos brazos pegados a unas enormes alas iguales a las de un murciélago.
-Je- Se mostraba Leo tanto serio como contento.
-...- Raine y Sherin conectaron sus miradas para luego mostrarse unas leves sonrisas y chocar las palmas de sus manos derechas -¡Bien!-
-Supongo que también tengo que ponerme a trabajar... -Hablaba Sophia- ... ¡Yo me haré cargo de los zombis humanos! ¡Sí no tengo que preocuparme de que vayan a atacarme, puedo concentrar mi poder mágico para así lanzar mi mejor veneno! ¡Cómo comente antes, no quedaran ni sus huesos!-
Tras aquellos comentarios; una joven de cortos e un poco puntiagudo cabellos morado-rojizo provoco que, mientras sus filosos ojos verde claro mostraban tanto seriedad como una amenazante ferocidad e estaban apuntados hacia esa incontable cantidad de humanoides muertos vivientes vestidos en unas oxidadas armaduras, pasó a afirmar con bastante profundidad sus pies vestidos en unas grises botas en los fragmentados pero aún sólidas suelos de concreto debajo de ellos al mismo tiempo en que balanceo de un ligero modo su cabeza hacia atrás y recolectaba con un vasto inhalar unas incalculables cantidades de aire en su boca.
-¡Dokuryu no Dai Hoko!-
"Gran Rugido del Dragón de Veneno". Cuando esas palabras fueron ferozmente gritadas por la joven hija de Erik y Kinana Venom mientras pasaba a balancear hacia adelante su cabeza, ella no solo libero de su bien abierta boca un sonido parecido al alarido de alguna clase de bestia, sino que también disparada una ráfaga de venenosas llamas morado-rojizo muy diferentes a la que había mostrado antes debido a que está poseía una altura que superaba a los edificios que conformaban esa calle y lograba ocupar todo el ancho de está.
Fue una descomunal ráfaga de toxicas flamas rojizas que avanzo con una monstruosa rapidez en la dirección que le había dado la joven Dragon Slayer de Veneno de la Cuarta Generación y no tardó mucho en tragarse a unos humanoides seres de cuerpos fornidos y piel putrefacta. Un incontable número de zombis humanos que empezaron a ver derretidos tanto sus vestimentas e armas así como su desagradable carne con tal velocidad que muy pronto se observaron los viejos huesos que residían en su interior, los cuales también se derretían.
E en cuanto paso el total de cinco segundo; las inmensas cantidades de veneno capaz de asesinar dragones se deshizo para así mostrar, como no solamente habian derretido los suelos de concreto por donde había pasado, sino también como cada uno de los cadáveres humanos que habían sido reanimados y restaurados por el poder de la "Necromancia" e estaban presentes en esa calle al oeste de la Ciudad de Crocus se habían derretido hasta desaparecer.
-Todo limpio, todo limpio... - Comento Sophia con un ligero sonreír.
-¡Gee hee...!-
Este peculiar reír obviamente no pertenecía nadie más que aquel joven con unos largos, levantados, puntiagudos e agitados cabellos negros, unos filosos ojos en un blanco estado, y tenía la piel de su bien entrenado cuerpo recubierta con unas escamas de hierro, que aunque eran de un oscuro color en su mayoría, había partes en las poseía un color morado-rojizo y liberaba un toxico humo de ese mismo color.
El joven Dragon Slayer de Hierro Venenoso que se había posicionado justo en frente de aquel último zombi prisionero de un cierto hechizo de la magia de nombre "Arca del Tiempo" y presente en esa área llena de destrucción. En otras palabras; ese enorme dragón posicionado en uno de los dos costados de esa calle y poseía una piel formada de al parecer un duro adamantino.
-... ¡Parece que a mí me toca darle el cierre a esté show...!- Hablaba Ryos con una gran sonrisa -... ¡Acabemos con esto de una vez! ¡Tus escamas o mi hierro! ¡Comprobemos que es más duro, dragón del pasado! ¡Metsuryuu Ougi Kai...!-
Doblando de una leve manera sus rodillas e afirmando del mismo modo el pisar de sus pies vestidos con unas botas negras, en el siguiente segundo, un joven Redfox que con su sonreír enseñaba sus inusualmente colmilludos diente terminó creando un bastante amplio cráter y un gran polvoreo con la bestial potencia de un salto que lo posiciono a una vasta altura en los aires e a unos cuantos metros encima de un cierto dragonesco muerto viviente.
E inmediatamente después de haber obtenido aquella nueva posición; ese joven mago de Fairy Tail hizo uso de una gran fuerza, velocidad e agilidad para que todo su fornido cuerpo comenzara a girar de manera que toda su imagen se transformó por completo en una clase de trompo de un color oscuro como unas ciertas escamas de hierro y que desde sus costados liberara unas toxicas llamas rojizas.
Pero al mismo tiempo en que aquel pequeño tornado que era el joven de una larga y puntiaguda cabellera negra empezaba un sumamente rápido caer en diagonal desde su alta posición en los aires, se debía mencionar que la densa aura de energía azul oscuro que rodeaba de pies a cabeza a una joven de largos e ondulados cabellos rosado claro con unos pocos mechones blancos en su frente finalmente se desvaneció.
-¡Ah...!- Gimió leve pero notablemente una cansada Ur mientras caía de rodillas -...Rayos...Llegue a mi límite...-
-¡GRUUUAAAAAHHHH!-
Liberando de un instantáneo modo en cuanto la llamada "Prisión Crono" se deshizo un monstruoso gruñir que hacía vibrar los aires con su asombrosa potencia, gigantesco el dragón zombi con una piel como de adamantino fragmentaba aún más el terreno pavimentado de concreto de esa dañada zona con el pisar de sus enormes cuatro patas y una vez más reunía una blanquecina energía en el interior de su bien abierta boca llena de un incontable número de afilados colmillos.
-¡Humanos!- Gritaba iracundamente "El Dragón de Adamantino" a punto de liberar su mágico rugido.
-... ¡Demasiado tarde...!- Exclamaba Ryos durante su frenético girar-¡...GOUMA: DOKUTETSU RASEN!-
"Nueva Arte Secreta de Asesino de Dragones: Karma Demoníaco: Espiral de Hierro Venenoso". Haciendo uso de toda la fuerza que pudieron sacar su garganta y pulmones para nombrar a su movimiento, Ryos Redfox utilizo el poderío de su caer por los aires y punta de aquel frenético tornado que era actualmente su persona para atravesar como un taladro tanto la energía mágica que "El Dragón de Adamantino" reunía en el interior de sus bien abiertas mandíbulas así como todo el demás colosal cuerpo de esté.
Cómo sí fuera una bala disparada por una pistola, el joven hijo de Gajeel y Levy Redfox atravesó la cabeza y torso de un descomunal cadáver perteneciente a aquel cementerio debajo de la edificación conocida como "Domus Flau" con ese tornado de hierro que era su cuerpo e eventualmente salió de esté al destruir por completo su cola y todo mientras ese intenso veneno rojizo que liberaba derritió como sí fuera acido a las partes de su enemigo que él no había logrado golpear.
Tras aquella escena, Ryos detuvo con totalidad ese frenético girar de su cuerpo y pasó a aterrizar perfectamente de pie en unos suelos de concreto al mismo tiempo en que su llamado "Modo del Dragón de Hierro Venenoso" se desactivaba. Está fue la manera en como él así como Sonia Strauss, Raine Loxar-Fullbuster, Lisa Eucliffe, Sorano Aguria-Cheney, Mervin Orland, Leo Vastia, Ur Vastia, Sherin Akatsuki y Sophia Venom se libraron de todos esos zombis que invadian una destruida calle al oeste de la ciudad dueña del apodo "La Capital Floreciente".
Fueron escenas que había visto desde su mero principio hasta su total final con unos bien abiertos ojos y desde una posición entre todos esos jóvenes magos de diferentes afiliaciones un pequeño joven de cortos y desordenados cabellos jade que pertenecía la realeza del Reino de Fiore.
-Increíble... -Hablo un impresionado Jade para después enseñar una gran sonrisa -¡...Increíble! ¡Todos ustedes son asombrosos-kabo!-
-¡¿Kabo?!- Reaccionaron todos los jóvenes magos con un amplio shock.
-¡AAAAAAAHHHHHH!-
-¡...!-
Cambiando el vasto sorprender que les había causado que el pequeño joven hijo de Hisui E. Fiore dijera una peculiar oración que también decía el anfitrión de los Grandes Juegos Mágicos por unas serias miradas en cuantos sus oídos volvieron a escuchar unos bestiales alaridos y dirigiendo sus miradas en la dirección de donde provinieron estos; unos jóvenes magos de Fairy Tail, unos jóvenes magos de Sabertooth, unos jóvenes magos de Lamia Scale y una joven empleada del Consejo Mágico lo vieron.
Vieron como por un costado de esa sumamente destruida zona donde estaban hicieron aparición y se les acercaban con un veloz movimiento de piernas otro en verdad incontable número de tanto masculinos como femeninos humanoides seres de piel putrefacta, fornidos cuerpos, vestidos con unas armadura medievales de un acero no muy reluciente pero tampoco totalmente oxidado y que poseían en sus manos escudos de madera o hierro así como armas viejas pero todavía útiles como espadas, lanzas, hachas, martillos, entre otras.
-¡AAAAAAHHHHH!- Gritaban con ferocidad los humanoides zombis que corrían hacia unos jóvenes magos.
-¡¿Q...?!- Reaccionaba Ur con sumo sorprender.
-¡¿Más zombis?!- Dijo una sorprendida Lisa.
-Maldición...No tienen fin...- Decía Mervin con frustrar.
-¡Aunque los destruyamos a todos, no solo son remplazados por un número el doble de grande, sino que eventualmente se regeneran hasta del polvo...! ¡Demonios- Cometo un enojado Leo.
-Maldita sea... -Hablaba Ryos- ...Esto no tendrá fin hasta que ese maldito necromancer caiga...Vamos, que alguien acabe con el bastardo que controla estos zombis de una vez...-
...En otro lugar...
-Hmm...-
Aquel sonido como de un serio pensar era emitido por uno de los jóvenes de 14 años de edad que se encontraba recorriendo una vacía calle al sur de la Ciudad de Crocus. Y se debía mencionar que uno de estos dos pequeños jóvenes poseía un cuerpo llenó de unas pequeñas pero aún así visibles heridas y suciedad en sus vestimentas debido a ese combatir que había tenido durante la batalla real que fue el quinto e último día de los Grandes Juegos Mágicos del año X814 contra una miembro de Golden Lion que tenía su misma edad.
Hablando de manera más específica; fue un pensativo sonido emitido por ese pequeño joven que, a pesar de su edad; poseía un cuerpo atlético, tenía unos largos y un poco puntiagudos cabellos verde oscuro que eran amarrados con una cinta en forma de cola de lobos, unos filosos ojos de color café, tenía un par de colmillos pintados en sus mejillas con pintura roja por alguna razón; su vestimenta se encontraba basada en una sudadera verde sin mangas bajo una chaqueta marrón abierta y de largas mangas, unos pantalones grises, unos zapatos negros y poseía la marca de Fairy Tail en su antebrazo derecho en color verde. Era alguien que también podría describirse como un perteneciente a la raza Nirvit.
Y quién corría al lado de ese pequeño que había sido introducido en el segundo arco de esté longevo relato era esa linda joven de 14 años que poseía unos cortos cabellos rubios que le llegaban hasta el cuello, unos bellos ojos de color marrón; que vestía una blusa blanca que tenía un corazón azul dibujado en el pecho y debajo de una chaqueta negra, una falda corta de color azul, unas lindas sandalias rosadas, un cinturón que cargaba un pequeño látigo de un lado y varias llaves doradas de otro, y poseía la marca de Fairy Tail de color amarillo en su mano derecha. Era la pequeña joven hija menor de Natsu y Lucy Dragneel.
-...No nos hemos encontrando con nadie en un rato. Ni siquiera con uno de esos tipos desagradables- Decía un serio Roku.
-Sí. Es un ambiente bastante solitario. Da el presentimiento que algo malo va a pasar- Dijo Lucia seriamente.
-...- Se mantuvieron la pequeña joven Dragneel y el pequeño joven Nirvit en un serio silencio mientras corrían.
-¿Nos besamos?- Preguntaba seriamente la joven de unos cortos cabellos rubios.
-Sí... ¡No! ¡Claro que no! ¡No empieces con tus molestas bromas, maldita mocosa!- Grito con un repentino enojar y sonrojar un joven de unos largos cabellos verde oscuro atados en forma de cola de lobo.
-¡Jejeje!- Reía contentamente la pequeña joven usuaria de espíritus celestiales.
-Maldición, y eso que tenemos que estar concentrados para encontrar uno de esos tipos de Ouroboros lo antes posible. ¿Se puede saber que haces...? Rayos. Mejor te hubieras ido con otro- Comento con ligero irritar y pequeño sonrojar en sus mejillas un pequeño joven Dragon Slayer de las Cavernas de la Cuarta Generación.
-¿Hm? ¿Yo? Esa es una frase extraña, Roku. Estoy muy seguro que fuiste tú quién decidió venir conmigo. Y sin siquiera pedírtelo además- Contesto con ligero tono burlón la pequeña joven hija de Natsu y Lucy Dragneel.
-¡N-No! ¡Eso no fue lo que pasó! ¡Fue tú imaginación! ¡Cállate!- Exclamaba un nervioso pequeño joven perteneciente a la raza Nirvit.
-Ah... -Suspiraba Lucia- ...Ver tus reacciones tsundere realmente me llena de energía. Puedo sentir como se va todo el cansancio de mi batalla con Dana-
-¡No recuperes tus fuerzas de esa forma! ¡Y no me llames tsundere...! ¿Eh?- Roku cambiaba su gran enfurecer por un ligero confundir al mismo tiempo de mover de una leve manera su nariz y luego abría ampliamente sus filosos ojos cafés -¡...Al suelo!-
Pasando a usar el correr con el que avanzaba por esa calle para posicionarse de repente en frente de la pequeña joven Dragneel e inmediatamente luego balancearse sobre está, el pequeño joven Nirvit no solamente terminó provocando que tanto ella como él cayeran a unos suelos de concreto, sino que también evito que ambos pasaran al lado de un edificio de concreto que se derrumbaba de un modo realmente repentino y levanto una descomunal explosión de un polvo de profunda densidad.
Aunque siendo más específicos, mientras que una pequeña joven usuaria de espíritus celestiales veía su espalda impactada con solo una pequeña dureza en unos suelos de concreto; un pequeño joven Dragon Slayer de las Cavernas de la Cuarta Generación terminó cayendo, sobre todo su cara, sobre la zona pectoral de está.
-¿Eh? ¿Q-Qué...? ¿Qué fue lo que pasó?- Preguntaba una ligeramente confundida y sorprendida Lucia.
-Creo que fueron esos molestos zombis- Hablo un serio Roku mientras se levantaba -Pude sentir su putrefacto olor acercándose. En cualquier caso, ¿Estás bien?-
-Sí. No me hice daño. Gracias. Yo también te preguntaría sí estás bien, pero caíste sobre mi pecho, así que de seguro lo estás, ¿No? Y apuesto que con el ánimo levantado- Dijo la pequeña joven Dragneel con un leve sonreír y sonrojar en sus mejillas.
-¿Eh? ¿Qué es lo que dices? Sí era tan duro como una tabla...- Respondió con una tranquila actitud el pequeño joven Nirvit.
-¡Querrás decir "Tan suave como una almohada", ¿Verdad?!- Dijo una tanto ligeramente sonriente como amenazante Lucia mientras usaba la larga cabellera de su compañero de gremio para estrangular el cuello de esté mismo.
-¡S-Sí! ¡Lo siento, lo siento...!- Decía difícilmente un Roku faltante de aire.
-Vaya, vaya, vaya. ¿Qué mierda tenemos aquí...?-
-¡...!- Reaccionaban unos pequeños jóvenes magos con sorprender.
Pasando de aquellas acciones antes descritas a ponerse ambos de pie al mismo tiempo de afilar sus miradas con seriedad y ponerse en guardia; tanto un pequeño joven de unos largos cabellos verde oscuro atados en forma de la cola de un lobo como una pequeña joven con unos cabellos rubios que le llegaban hasta el cuello observaron cómo, después de que todo el denso polvero que invadió a esa calle se despejara con las brisas del viento, a unos metros en frente de ellos se encontraba posicionado con su caminar a cuatro patas un muerto viviente, pero no era humano ni formado de solo de unos viejos huesos como habían visto anteriormente.
Se trataba de uno de esos gigantesco cadáveres de dragones que no solamente habían sido reanimados por el poder de la "Necromancia"; sino que habían logrado ganar gracias a está carne, una ligera inteligencia que parecía centrarse más en una vasta furia que en cualquier otro sentimiento e hasta un gran poder mágico. Más específicamente hablando; era un dragón de una putrefacta piel escamosa de color azul, con unas cosas como aletas alrededor de su cabeza y que en la obra original de Hiro Mashima, en el arco donde unos ciertos personajes habian venido de un apocalíptico futuro a través de "La Puerta Eclipse", había sido uno de los oponentes de los magos de Sabertooth conocidos como "Dragones Gemelos".
Pero quién habia hablado no era esa criatura a quién desde ahora vamos a nombrar como "Dragón Acuático", sino un ser que se encontraba perfectamente de pie sobre la gran cabeza de esté. Era aquel personaje que no solamente había demostrado un uso de magia oscura durante los Grandes Juegos Mágicos del año X814, sino que también era el responsable de todos los muertos vivientes que azotaban a la Ciudad de Crocus y a quienes la habitaban.
En otras palabras; era aquel joven de unos 20 años que poseía una larga, puntiaguda y sumamente desordenada cabellera de color gris, unos filosos ojos de color amarillo y de los cuales el derecho era cubierto por una cinta de color rojo que rodeaba a su cabeza como una bandana; que tenía un cuerpo alto, delgado y de morena piel que evitaba la desnudez al vestir un largo manto de color café alrededor de su torso bien marcado, varias cintas de color rojo cubriendo sus brazos, manos y dedos; unos rasgados jeans de color rojo y decorados con cinturones negros y pequeñas cadenas plateadas y unas botas vaqueras de color negro. Y como no mencionar que, al no tener algo como una camisa o un suéter, esté joven mostraba que tenía grabado en el centro de su pecho la marca en color negro de Ouroboros.
-... ¿Qué hacen ustedes dos solos en un lugar como esté a pesar de la situación que azota a está ciudad de porquería? ¿Están haciendo cochinadas? Los malditos mocosos de estos días sí que saben. Jijiji...- Decía un Arioc maliciosamente sonriente y entre unas peculiares risas
-¡Esté tipo...!- Hablaba un tanto serio como sorprendido Roku.
-¡...Es de Ouroboros!- Dijo Lucia de igual manera que su compañero.
-¿Hm?- Mostró el joven Amonn un leve sorprender en su único ojo visible -¡...Pero sí es la maldita mocosa de Fairy Tail! ¡Cómo diría la desgraciada maniática de Alesha, esto sí es buena suerte! ¡Ahora que por fin puedo actuar como quiero, podre hacerte pagar esas humillaciones que me hicieron pasar tú y tus espíritus de porquería en ese maldito festival de mierda! ¡Jijijiji!-
-Tan vulgar como siempre, esté tipo...De toda la gente desagradable de su gremio, ¿Teníamos que cruzarnos con él?- Se preguntó una seria pequeña joven Dragneel.
-Pero, esa actitud suya también tiene su lado positivo. Podremos golpearlo con todo sin sentirnos culpables. De hecho, creo que lo disfrutaremos- Comentaba un serio Roku mientras hacía sonar sus nudillos.
-Bueno, siendo sincero... -Hablaba joven miembro de Ouroboros mientras su lengua pasaba por sus labios en medio de un malicioso sonreír- ...De los bastardos de su gremio, hubiera preferido cruzarme primero con ese malnacido de pelo rosado. Después de todo, ese maldito fue el primero en molestar en serio a mi ser de élite en cuanto llegué a está ciudad de porquería. Aunque sí lo pienso bien...Fue mejor encontrarte a ti primero, maldita mocosa. Tú eres su hermana menor, ¿No? Entonces, golpeare y me divertiré con cada agujero de ese pequeño cuerpo tuyo hasta el punto en que ni siquiera tú querido hermanito te reconocerá. Jijiji... ¡Enseñarle esa imagen de ti a ese bastardo de pelo rosado será el primer castigo que le daré por el pecado de haberme desafiado!-
-¡Esté maldito...!- Pensó con un sumo enfurecer un pequeño joven Dragon Slayer de las Cavernas de la Cuarta Generación.
-Ya veo. Entonces, ¿Por qué no vienes aquí abajo y ves que tan "fácil" es hacerle esas cosas de las hablas a una maga de Fairy Tail?- Respondía una seria pequeña joven maga celestial.
-Ahí está, esa maldita lengua de zorra irrespetuosa que tanto me irrita...Pero, ¿Quieres que baje para encargarme de ti en persona? ¿Eres tan idiota? ¡Yo soy de la elite, basuras! ¡Obviamente no me ensuciare las manos lidiando con alimañas como ustedes! ¡Esas cosas se las dejare a mi querido juguete! ¡¿No, maldita lagartija?!- Exclamaba un sonriente joven necromancer mientras le daba unos fuertes pisotones a esa cabeza sobre la que estaba.
-¡GRUUUUAAAAHHHH!- Gruñía monstruosamente "El Dragón Acuático".
-¡...!- Unos pequeños jóvenes magos de Fairy Tail mostraban cierta dificultad en sus miradas en cuanto sus cuerpos fueron azotados por unas fuertes ráfagas de viento que agitaban tanto sus vestimentas como sus cabelleras y provenían de un cierto gruñir.
-¡¿Su juguete?! ¡¿Esa cosa está bajo su control?!- Pensaba con gran intrigar un pequeño joven de unos largos cabellos verde oscuros atados en forma de cola de lobo.
-¡¿Acaso él es el necromancer del que hablo Ryos-kun?!- Se preguntaba una sorprendida pequeña joven de levemente largos cabellos rubios.
-¡Jijiji!- Se limitaba a reír peculiar y maliciosamente aquel joven de una larga, puntiaguda y sumamente desordenada cabellera gris que tenía sus vendados brazos cruzados.
-Ya veo. Con que a él es quién tenemos que derrotar para que todos esos monstruos en la ciudad desaparezcan...- Dijo un serio pequeño joven perteneciente a la raza Nirvit.
-Sí- Apoyaba con misma actitud la pequeña joven hija de Natsu y Lucy Dragneel.
-Pero... -Hablo el pequeño joven Nirvit mientras sus filosos ojos cafés veían a su compañera de gremio- ... ¿Segura que podrás pelear? ¿No estás agotada por los Grandes Juegos Mágicos? Sí quieres yo solo puedo...-
-Hmm...Estás bastante preocupado por mí, ¿No, Roku?- Comentaba la pequeña joven Dragneel con una ligera sonrisa y tono burlón.
-¡N-No estoy preocupado! ¡Solo no quiero que me entorpezcas en el combate! ¡No sería agradable verte herida y llorando del dolor!- Exclamo Roku con nervioso tono y sonrojo en sus mejillas.
-A eso se le llama preocupación, Roku. Jeje... -Hablaba Lucia entre unas ligeras risas- ...Pero eso no es necesario. Te lo dije antes, ¿Verdad? Ver tus divertidas y adorables reacciones de tsundere me regreso las fuerzas. Yo puedo luchar-
-¿Eh? ¿Lo decías en serio?... ¡Y no me llames tsundere!- Grito un tanto enojado como sonrojado Roku.
-Hmm...Se ven tan relajados a pesar de tenerme a mí en frente... -Hablaba Arioc- ...No me gustan para nada esas caras. Muéstrenme su sufrimiento y desesperación, humanos. Veamos...Empecemos rompiéndoles todos los huesos y arrancándoles un par de extremidades. ¡Ve de una vez por ellos, maldito dragón!-
-¡GRUUUAAAAAHHH!-
Dándole liberar a otro bestial alarido que hacía vibrar los aires con su potencia, aquel dragonesco muerto viviente de una putrefacta piel escamosa de color azul y con unas aletas alrededor de su cabeza pasó a decorar los suelos de concreto de esa calle al sur de la Ciudad de Crocus con un notable número de cráteres con el tamaño y forma de sus patas al avanzar por estos con una amplia velocidad en dirección a un par de pequeños jóvenes magos de Fairy Tail justo en frente de él y un joven miembro de Ouroboros.
Pero justo después de que, con tal de esperar el llegar de aquella viviente cadáver que tenía sobre su cabeza a un joven mago oscuro e usuario de "Necromancia", un pequeño joven Dragon Slayer de las Cavernas de la Cuarta Generación se pusiera en posición de pelea y una pequeña joven usuaria de espíritus celestiales tomaba con su mano derecha de aquel pequeño bolsillo en el cinturón de cuero alrededor de su cintura una pequeña llave de metal dorado...
-¡Pandora Bomber!-
"Bombardeo de Pandora". Instantáneamente luego de que una potente y feroz voz femenina hiciera resonar en los aires aquellas palabras, se pudo apreciar con una suma claridad como por encima de las posiciones del pequeño joven Nirvit y la pequeña joven Dragneel acabó pasando nada más ni menos que una bola de un amplio tamaño y formada totalmente por unas sumamente brillantes e ardientes llamas de un profundo color rojizo.
Una descomunal esfera de un rojizo fuego que volaba por los aires con una increíble velocidad y todo con tal de impactar totalmente en ningún otro lugar más que en los suelos pavimentados de concreto por donde estaba a punto de pasar el "Dragón Acuático" y causar en estos unas explosiones de una tremenda altura y poderío que golpearon a esté y le obligaron a frenar su destructivo caminar en cuatro patas. Unos hechos que llenaban de sorprender tanto a unos pequeños jóvenes magos de Fairy Tail como a un joven miembro de Ouroboros.
-¡¿Q...?!- Reacciono Arioc con sumo shock mientras sentía el vibrar que invadió al viviente cadáver sobre el que estaba en cuanto un hechizo de fuego lo golpeo.
-¡¿Magia de Fuego?! ¡Y esté nivel...! ¡¿Acaso...?!- Se preguntaba Roku con un sumo intrigar.
-¡... ¿Hermano?!- Se preguntó una sorprendida Lucia en medio del cambio de dirección de su mirada.
-Lo siento, pero no soy tú hermano...-
Volteando sus miradas hacia la dirección en la que pareció provenir aquella descomunal y poderosa llamarada; Lucia Dragneel y Roku Nirvit, así como el llamado Arioc Amonn desde su posición encima de la cabeza de un dragonesco muerto viviente, ellos observaron claramente como a unos metros detrás de esos primeros nombrados se encontraban posicionados unas dos nuevas personas que llegaban a esa calle al sur de la ciudad dueña del apodo de "La Capital Floreciente".
Aunque se debía decir que mientras una de estás personajes no era exactamente "humana" a pesar de su apariencia, la otra poseía un cuerpo con unas pequeñas y pocas pero aún así notables heridas y ropas sucias debido al feroz combate que acabó teniendo con una cierta maga celestial durante la batalla real que fue el quinto e último día de los Grandes Juegos Mágicos del año X814.
Quién no era exactamente "humana" era joven mujer de piel caucásica, que poseía una ondulada cabellera con un largo que le llegaba hasta sus posaderas y de un ardiente color rojo al igual que sus hermosos ojos que transmitían notable ferocidad y que vestía su figura con un abierto y corto chaleco negro sin mangas encima de unas blancas vendas que rodeaban su casi nada desarrollado pecho, unos brazaletes dorados en sus muñecas y tobillos, unos ligeramente abultados pantalones negros y que al igual que todas las espíritus elementales que se han visto hasta ahora, tenía sus pies totalmente descalzos y flotaba mágicamente en el aire.
Era una joven mujer que podía estar presente en esa escena gracias tanto al poder mágico como a una pequeña llave de un reluciente metal rojo claro que sostenía en su mano derecha una pequeña joven que estaba rectamente parada en los suelos de concreto en sus cercanías. Se estaba hablando obviamente de esa pequeña joven de 14 años que poseía una lisa cabellera de color morado claro, unos ojos de color violeta que vestía su pequeño y apenas desarrollado cuerpo con un vestido de tipo lolita gótica, unas botas negras y unas cintas en su peinado que hacían juego con su demás ropa; que tenía la marca de Golden Lion en color morado en su pierna derecha y como en la cinta que rodeaba la cintura de su vestido, había un pequeño bolso igual al que usaban las llamadas Lucy y Lucia Dragneel y en el interior de este, varias llaves de distintos colores. Era alguien que podría describirse también como una pequeña joven usuaria de espíritus elementales.
-...Soy tú rival- Dijo una inexpresiva Dana mientras a su lado flotaba mágicamente la espíritu elemental del fuego, Pandora.
-¡E-Esa tipa...!- Pensó un iracundo Arioc.
-¡...Es de Golden Lion...!- Pensaba un sorprendido Roku.
-¡Dana!- Nombraba Lucia con un sumo asombrar.
...Y así otro equipo de jóvenes magos se forma... ¿Espíritus o zombis?... ¿Quienes serán los que triunfen en este combate?...
Continuara...
