Nuevo amanecer. Nuevo día.
Rey Sunshine suspiró y se apegó más al torso desnudo de Ben. La noche anterior llegó de una forma que hizo que saltaran sus alarmas, pero al ver como seguía sonriendo y la forma en la que habían estado en la cena y a la hora de dormir hizo que no desconfiara y se durmieran. Una vez más, dormía con el mínimo de ropa, pero no respondía a porqué lo hacía. Ante la falta de respuesta, simplemente se acurrucó en su duro y trabajado pecho.
Ese agradable silencio fue interrumpido unos divertidos pop's.
" Rey, el móvil " murmuró Ben sin abrir los ojos
" Desliza hacía la derecha y me dices " ordenó ella sin despegarse
A regaña dientes a la par de un tanto curioso, Ben agarró el teléfono de ella y, entre abriendo los ojos, pudo ver que era Hux. Al decir el apellido de su ex compañero, Rey dio un bote y saltó de la cama.
" ¡La sesión de yoga! " gritó ella alarmada " ¿Donde he dejado mis leggins? " preguntó completamente nerviosa mientras se cambiaba de ropa " Vigila que Anakin tome su desayuno y nada de cookies de chocolate rellenas, ¿está claro? "
" ¿Por qué haces yoga con ese tipo a estas horas? Cualquiera diría que haréis otra cosa "
" No estés celoso, Benny, es solo que hay que tener el cuerpo y la mente en forma "
" Con Armitage lo único que se puede tener en buena forma es la rabia " matizó de él de mala gana mientras se volvía a acomodar las mantas " cuidado con ese saludo al sol o postura del reno cornudo "
" ¿eso existe? " preguntó desorientada Rey hasta que entendió aquella muy mala broma " Pues no te vendría mal un poco de ejercicio "
" Ya lo hago contigo... Zumba " bromeó el medio dormido sin ver como las mejillas de su compañera se volvían un brillante rojo tomate.
Sin darle una réplica de las suyas, al ver que tenía la hora encima, salió corriendo para poder encontrarse con su compañero. Ya se vengaría más tarde con un plato de ensalada. Sabía que su apariencia y los tres moños deshechos delatarían que recién se había despertado, pero le daba absolutamente igual. Bajó corriendo las escaleras y se encontró con Hux en la puerta de fuera, con su característico y extraño coche. Le seguía sorprendiendo como ese coche podía guardar entre artilugios de tortura unas esterillas o ropa extra para hacer yoga. En el poco tiempo que conocía a Hux, sabía que todo era más extraño de lo que parecía. Bajo una conversación tranquila, llegaron al parque donde comenzaron a ejercitar. Dadas las palabras de su querido Ben, no podía concentrarse y sus torpes pisadas la delataban. Todo aquello le hacía reír a su compañero, quien ya le diría que no quería saber nada de su vida sexual con su ex compañero. Nada más terminar, en ese mismo frío pasto donde habían puesto en práctica diferentes posturas, Hux sacó un improvisado, sano y cotilla desayuno.
" ¿Cómo que ya no hace falta que Ben y yo nos casemos por Anakin? " preguntó sorprendida ella mientras le hincaba el diente al famoso brownie vegano de Armitage. Por un momento se le cruzó por la cabeza el recuerdo de Kylo Ren y se erizaron hasta el bello más corto de la nuca. Aquella aterrada reacción no pasó desapercibida para su compañero, que empezó a reír a pesar de tener media magdalena de pepitas de chocolate sin huevo, sin leche y con semillas de chía.
" Claro, ya no tienes porque unirte en santo matrimonio con ese perro. Nova se ha ido para siempre… creo. "
" Pero yo lo quiero... " dijo con sus mejillas teñidas de un adorable rojo suave, haciendo que casi se atragantara Armitage
" Te tengo que llevar al médico, necesitas atención enseguida. Estas enferma… no, muy enferma. Nadie en su sano juicio se enamora del imbécil de Koala-Raquetas "
" ¿Koala-Raquetas? " preguntó confusa ella
" ¿Nunca te conté lo que pasó una vez en el zoo con unas raquetas de padel de más de mil dólares? " ella negó con la cabeza, curiosa " Pues todo empieza cuando un tipo al que había que silenciar llamo a Kylo Ren Koala Reno... "
Armitage Hux empezó a comentar de forma torpe la forma en la que Kylo Ren completo fatal uno de sus tantos trabajos cuando se vieron interrumpidos por el tono de llamada de Rey. Completamente molesta, Rey contestó de mala forma, topándose con que era su querido abuelo el señor Palpatine, reclamando su valiosa presencia de inmediato. Suspiró y le pidió que le contará la historia más tarde, debía marcharse de inmediato. Algo baja en energías ayudó a recoger todo antes de marcharse de vuelta a la casa. Una vez más agradeció a su amigo que la ayudara tanto antes de centrarse en el día que la esperaba, poniendo en su propio coche el Daily Mix que ofrecía Spotify.
Todos los dramas y los problemas que estaba afrontando con Ben y quiso seguir con su propio hilo de problemas. Ya estaba dentro de las empresas de la persona que aseguraba ser su abuelo, sabía de sus propios hilos negros, del dossier con pruebas que mostró como lindo trofeo… todo, sin pedir nada a cambio. Sabía que eso era mentira, podía ver en los ojos de ese anciano señor una petición oscura, pero aun no le había dado vida y mostrado ante ella el precio real de los actos. Si lo que decía Hux era cierto, Ben se tendría que enterar de la huida de Nova en poco tiempo y Palpatine no tardaría en pedirle ese algo que ella aun no sabía.
Dejó todos sus pensamientos apartados en un rincón de su mente mientras se sentaba en frente de aquel señor. La forma en la que había dado su primer saludo, el correcto punto de papeles desando ser analizados por ella y el tenue olor a café le daban una extraña pero acogedora bienvenida. Mostrando la seguridad en si misma de la que todos carecían, Rey dio un seco saludo y empezó con ese trabajo conjunto del que no comprendía su grado de participación.
" Me imagino que ya sabrás lo de la chica esa… ¿Nova? " aquella frase hizo que parara en seco. Intentó no mostrar cualquier signo de asombro, manteniendo el tono serio de la situación " Ya no tienes necesidad de casarte con el Skywalker "
" No me voy a casar con un Skywalker… es Solo " corrigió ella de mala manera. " Y me caso con él por amor "
" ¿Sin anillo, con un niño bastardo y una casa tan pequeña? "
" ¿Puedes no meterte en mi vida privada y dejarme rescindir el contrato sin penalización alguna? " preguntó ella directa, sin rodeos. Estaba harta de aquellos juegos mentales de los que no se podía sacar nada bueno.
Era consciente de que todo aquello era su maldita culpa: si no hubiera dejado que sus impulsos irracionales ganaran a sus sentimientos, estaría compartiendo un sano bol de muesli con Hux en su casa mientras Ben llevaba a su hijo a la clase. Si, seguiría sin poder trabajar en la escuela de Stardust, pero por el bien de todos podía esperar un tiempo antes de ejercer como profesora trabajando de canguro o alguna cosa más pequeña. Debía apechugar con sus decisiones y desenredar toda la maraña que había creado en un momento. Sabía que el señor que tenía delante, el famoso abuelo Palpatine, se traía algo gordo entre sus manos. Quería algo de ella que no lograba comprender y ella, como tonta, había caído a la primera. Si bien sabía como hundir a la persona que tenía delante, no era el momento idóneo para hacerlo. Si planeaba bien cada movimiento, sabía que había una oportunidad de salir bien librada de todo. Hasta entonces debía hacer lo que podía.
" Siempre puedes salir por la puerta, pero mi querida nieta, no es bueno que pierdas el poder de cambiar las cosas a tu antojo "
El extraño y extravagante tono que había usado Sheev había sido un tanto oscuro. Quería influir en ella una amenazadora oscuridad que no había calado en lo absoluto. No quería sonar desesperada, pero sabía que si no lanzaba la pregunta, jamás iba a tener una respuesta.
" ¿Qué quieres? "
" Te dejo libre si me das los papeles de tu casa "
" ¿Disculpa? " aquello no tenía sentido alguno.
" Según tu asistentucha, tu madre te pidió que te quedaras un año en esa casa pequeña que está a nombre de tu madre en vez de la de mi hijo. Esa casa tendría que estar a mi nombre. Se que no quieres esa casa para nada, que odias tu familia y es normal, tantos años abandonada... "
Rey no pudo evitar la forma en la que había empezado toda aquella absurda historia: las formas que tenía aquel apartamento, el desorden, el deplorable estado del trastero… si ese señor quería algo, era normal que ya hubiera mandado a alguien buscar esa cosa.
" No te puedo dar la casa hasta dentro de un año y ya tengo un comprador " intentó retirar del mercado la casa donde ella vivía.
" No hace falta que me mientas. Piénsalo, tu libertad a cambio de una casa que nunca quisiste. Me imagino que ya no te vas a centrar, marchate "
Aprovechando su orden, ella no tardó ni cinco segundo a la hora de marcharse de aquel lugar. Ella no dejó de pensar en que debía tener esa casa que le pudiera interesar a ese señor, debía encontrar alguna pista que Sunset hubiera dejado. Aprovechando la soledad del ascensor, respiró hondo, buscando un punto de luz. Toda la limpieza que habían hecho estaba en el punto verde y en el trastero. Debía ir corriendo a ese sitio lleno de material nada deseado.
A paso ligero salio de las oficinas hacia el aparcamiento. Casi se olvidó de ponerse el cinturón de seguridad de la prisa que tenía. No dudo en un solo instante de pisar el acelerador. Nada más llegar, para su desgracia, vio como el olvidado Finn estaba pulsando el timbre de su casa. Aunque, viendo el lado bueno, podría pedirle un poco de ayuda.
" ¡Rey! " lo llamó con la misma efusividad de siempre que tan poco le gustaba " Poe me ha contado lo de tu despido y quería que sepas... "
" Se que siempre vas a estar ahí " le interrumpió ella sin querer mostrarse como mal agradecida con él " Y por ello se que, siempre que necesite algo, siempre me podrás ayudar "
" ¿Estás bien? " preguntó él, completamente preocupado por el rostro de Rey " Sabes que me puedes pedir cualquier cosa "
" ¿Tienes algo que hacer ahora? " preguntó sin rodeos
" Ahora si " respondió con una gran sonrisa.
Sin dudarlo un momento, Rey agarró el juego de llaves originar de la casa y pidió a Finn que la siguiera. Le reconoció al chico que ni ella misma sabía donde quedaba ese trastero, que Poe tenía mayor idea que ella, pero al estar trabajando no podía molestarlo para encontrar algo que ni ella misma sabía bien que estaba buscando. Sabía que ese chico siempre la iba a ayudar, solo esperaba que aquella estúpida idea de volver a ser una especie de pareja se le hubiera ido de la cabeza.
Se vieron subiendo y bajando escaleras hasta encontrar la zona donde la gente guardaba los trastos. Ella daba por hecho de que era abajo, cerca de los coches, pero grande fue su sorpresa al verse en la última planta de la casa. Era un pasillo que daba muy mala espina: tenía tres refuerzos de barrotes con diferentes llaves, un pasillo completamente blanco iluminado por pares de bombillas y una única ventana pequeña en el fondo. NO podía negar que le viniera a la mente unas escenas de diferentes películas de terror.
" Número 24 " dijo ella mientras miraba las frontales de las puertas metálicas con los números pintados de rojo. " ¡Lo tengo! " gritó ella para llamar la atención de su amigo.
Con la paciencia que había forjado con el paso del tiempo, intentó abrir la puerta. Estaba completamente atrancada hasta que se acordó, completamente agotada, de que Poe le aviso de que tuviera cuidado. Al no haber podido tirar la totalidad de la basura de la casa de Sunset, habían guardado tantas cosas que no sonaba descabellado que no se pudiera abrir la puerta. Maldijo entre dientes antes de tirar la paciencia por el retrete y abrir la puerta de una patada. Vio que solo se había abierto de forma parcial, había algo que evitaba que se abriera por completo.
" Te doy la llave de mi casa y ven con unas bolsas de basura. Es hora de hacer un poco de limpieza " dijo ella completamente resignada. " También una escoba, por favor. "
Al más puro estilo de un pequeño labrador, Finn obedeció. Ella siguió tirando de la puerta para hacer el hueco más grande. No sabía como los chicos habían sido tan catetos, pero agradecía que, de todo el desastre, fuera solo una pequeña parte. Dio un vistazo en el suelo para encontrarse con juguetes como caballitos o cartas. Se imaginaba que los usaba cuando se quedaba a cargo de Anakin. Se agachó y empezó a recoger las pequeñas cosas que podía ir apartando hasta que Finn llegara.
" ¡Rey! Mira a quien he encontrado "
Con desconfianza se vio de bruces con que estaba Hux. La desconfianza se encendió de inmediato, él trabajaba para Snoke, por ende, para Palpatine. No hacía falta ser un lumbrera para saber que le habían ordenado que le echara un vistazo. Al estar Finn presente, sabía que se debía guardar parte de la discusión que quería comenzar. Después de decirle, de forma mucho más baja, que eran amigos de yoga a Finn para que no pensara en cosas que tuvieran que ver con los celos, le dijo a Armitage que estaba buscando unos viejos papeles que debieron guardarlo en esa habitación los de las mudanzas. Sabía que solo su viejo amigo, ajeno a todo el drama y telenovela que tenían montado Ben y ella, se creería las mentiras que acababa de soltar.
Manos a la obra, entre los tres empezaron a vaciar poco a poco la sobrecargada sala. Si bien la mayoría eran juegos o ropas, lo fuerte no empezaría hasta encontrar una vieja bicicleta de la señora Sunset. Movida por la idea de Hux, Rey decidió quedarse para poder arreglarla y tener un vehículo de cero emisiones. Poco a poco la sala parecía más grande, a la par que se quedaban sin bolsas de basura y el hambre era cada vez más grande.
" ¿Habían estanterías y armarios? " preguntó asombrado Finn. Armitage y Rey se miraron por un momento, entendiendo que estaba pasado. Al verse todo como era en un principio, Rey no dudo en intentar que dejar el sitio para verlo sola.
" ¿Pedimos algo de comer? " preguntó ella queriendo cambiar de posición. " Anakin y Ben no comerán en casa "
" Si, claro " dijo con una sonrisa Finn " Os gustará la comida del Jedi Things, tienen de esa cosa verde que os encanta "
Rey se aseguró de que todo estuviera bien cerrado, por su Hux quisiera robar algo para el señor Palpatine. La comida no tardó en llegar y los tres tuvieron una agradable comida hasta que vio como Finn se estaba quedando dormido encima del sándwich a medio comer.
" ¿Has drogado a mi amigo con un sándwich de pollo? " preguntó indignada Rey " ¿No podías esperarte al postre? "
" Luego comemos el gofre con chocolate. " dijo él levantándose de la silla " Tenemos tres horas para ver que escondía tu madre "
" ¿Ahora? Army, que el bocata pesa " se quejó ella mientras agarraba las llaves del trastero " ¿es este el momento en el que por fin revelas que quiere el viejo Palpatine de esta casa? "
" Es algo que tus padres le robaron. Ni idea de que es exactamente, por eso en cuanto mataron a tus padres lo ha buscado como loco. "
" ¿Si te lo doy a ti para que se lo des, se irá de mi vida? "
" Rey, por favor, hablas de Palpatine, claro que no. Es solo para que te quedes con él sin posibilidad de huir. ¿Nos centramos ya? "
Ella asintió y ambos salieron corriendo. No entendía el cambio de actitud de su amigo, no sabía si era por la pizza con mozzarella vegana y espinacas que se había comido él solo o por el hecho de haber dormido a su amigo no se sabía cuando encima del sándwich de pollo empanado, sin importar las manchas de mayonesa. No podía negar que ella también estaba nerviosa con todo aquello. La forma en la que habían podido despejar la sala había mostrado un algo que no se esperaba. Ambos subieron las escaleras de forma lenta por la digestión y, un tanto nerviosos, abrieron cada puerta hasta darse de nuevo de frente con las cosas que un día habían pertenecido a la señora Sunset. Nerviosa, Rey intentó abrir uno de los armarios sin éxito. Hastiado por la situación, Hux apartó a la joven y, con unos ganchos que sacó de su bolsillo, Rey vio como forzaba la cerradura con sumo cariño. Los armarios estaban llenos de desgastados libros, acompañados con un fuerte olor. A los pies una serie de pistolas que, para los inexpertos ojos de la joven, parecían sacados de un set de rodaje de películas de acción. De entre todos los libros, Rey se fijo en el más pequeño y rosado. Con su amigo a la espalda, pudo dar un primer vistazo, era el diario de la señora Sunset.
" Palpatine aun no puede saber que se todo esto " dijo Rey cerrando de un solo golpe el diario. Estaba siendo demasiado incauta con Armitage Hux. Podía ser un buen amigo, pero en asuntos de trabajo con Palpatine, sabía que no podía jugar. " quizás es demasiado pedir que aun no sepa del descubrimiento de hoy "
" Tranquila, no diré nada "
Fue la primera vez que Rey no creyó en lo absoluto de Armitage.
