Capítulo 32
A la mañana siguiente, el cielo estaba nublado con unas nubes grises haciendo que el sol apenas pudiera verse, lentamente empezaron a caer gotas de lluvia que aumentaban cada vez más, Evangeline despertó incorporándose en la cama y miró a Leona quien todavía estaba durmiendo a su lado con una expresión tranquila mientras le sujetaba la mano, entonces la puerta de la habitación se abrió y Chachamaru entró con una bandeja.
"Buenos días, ama." saludó Chachamaru viendo que Evangeline se había despertado.
"Buenos días, Chachamaru."
"Le fui a buscar el desayuno, ¿quiere un poco de té?"
"Está bien." asintió Evangeline mientras se levantaba de la cama y apartaba la mano de Leona intentando no despertarla.
"¿Cómo esta Leona?" preguntó Chachamaru poniendo la bandeja encima de la silla ya que la noche anterior habían destrozado la mesa.
"No dio más problemas anoche." respondió Evangeline cogiendo la taza de té, llevaba una camisa blanca desabrochada y abajo solo llevaba su ropa interior.
"¿Puedo despertarla, ama?" preguntó Chachazero, encima de la cama.
"Déjala, de todas formas, no creo que salgamos con el día que hace."
"Ama, sabe que tiene bastantes probabilidades de morir, ¿no?"
"Chachazero." dijo Evangeline mirándola de reojo.
"Con esas capsulas solo retiene lo inevitable, por otro lado, lo de anoche puede ser porque le hiciste eso en el baño, ama, ke, ke, ke." comentó Chachazero, Evangeline le dio una mirada fulminante.
"¡Buenos días, Kazumi!" sonrió Haruna animada, estirando los brazos.
"Buenos días, Haruna."
"Hoy podríamos ir a la piscina o algún otro lugar para pasar el rato."
"Haruna…"
"Aunque quizás algunas estén cansadas por lo de anoche, estuvimos hasta tarde en el karaoke."
"Por eso no te preocupes, dudo que podamos ir alguna parte."
"¿Eh? ¿Por qué?"
"Está lloviendo." respondió Kazumi apartando las cortinas de la ventana de la habitación donde se veía llover con intensidad.
"¡Qué! ¡Donde está el sol!"
"Es lo que intentaba decirte…"
"¡Maldito tiempo! ¡Devuélveme mi día!" murmuró Haruna, poniendo su mano sobre el vidrio de la ventana y presionando sus dedos en ella con una expresión de enfado. "Todos los días haciendo un sol del carajo y hoy precisamente se pone a llover… Encima nos vamos mañana."
"Tendremos que estar en el hotel, no le des más vueltas." comentó Kazumi asomándose al balcón. "Vaya día que hace…"
"Por lo menos estoy a cubierto, ke, ke, ke." se escuchó a Chachazero desde la habitación donde estaba alojada, sentada encima de la mesa del balcón mientras veía como llovía. "Buenos días." saludó Chachazero, levantando el brazo.
"Buenos días… Pero que- ¡¿Chachazero?!" exclamó Kazumi con una gota detrás de la cabeza desde su habitación.
"Por cierto ama, antes vinieron unas personas que al parecer son las que están al lado de la nuestra y preguntaron por los ruidos de anoche, pero después del comentario de Chachazero, se sonrojaron y se marcharon por alguna razón que desconozco." explicó Chachamaru.
"¿Qué fue lo que dijo?" preguntó Evangeline, alzando una ceja.
"Tuvieron una noche salvaje."
"No sé por qué pregunto…" suspiró Evangeline con los ojos cerrados, tomando otro sorbo del té, entonces notó que Leona empezaba a despertarse.
"¿Dónde estoy?" pensó Leona, despertándose. "Recuerdo que ayer me levanté un momento porque tenía sed y…" de repente Leona se incorporó rápidamente en la cama y entró en pánico recordando lo que había pasado.
"¿Ya despertaste?" preguntó Evangeline, mirándola.
"Maestra… Lo siento… Yo- No sé-" dijo Leona con una voz quebrada mientras agarraba las sabanas con fuerza.
"Olvídalo, no voy a enfadarme, pero te aconsejo que descanses alguna hora más."
"¡Cómo puedes decir eso y estar tan calmada como si nada hubiera pasado!" exclamó Leona mirándola intranquila. "¡No fui capaz de controlarme y te ataqué sin razón! ¡Y si te hubiera herido gravemente o a Chachamaru!"
"Dudo mucho que pudieras hacerlo, ¿crees que puedes llegar a herirme y más cuando ni siquiera eres consciente de lo que haces? Y si estoy calmada es porque sé que puedo controlar la situación, tengo demasiados años como para no poder con un humano que todavía no es siquiera un vampiro."
"Soy un monstruo." murmuró Leona, Evangeline la miró de reojo, dejando la taza en la silla.
"¿Qué has dicho?" preguntó Evangeline seria, para asegurar si lo que ella había dicho era lo que le había parecido escuchar.
"Soy… Un monstruo…" respondió Leona esta vez con una voz dudosa ya que tuvo la impresión de que molestó a Evangeline por alguna razón.
"Dime una cosa niña, ¿que soy yo?" preguntó Evangeline, yendo hacia ella, mirándola fijamente.
"No entiendo lo que quieres decir…"
"¿Te parezco un monstruo?" preguntó Evangeline, mirándola directamente a los ojos, señalándose a sí misma con la mano en el pecho.
"Que- ¡Claro que no!"
"¿Entonces por qué te llamas a ti misma uno?" preguntó Evangeline, inclinándose hacia ella, sin dejar de mirarle, agarrándole del cuello de la camisa. "¿Te he hecho una pregunta demasiado difícil de responder?"
"¿Entonces que se supone que soy? ¡Ya no soy del todo humano, no soy del todo un vampiro! ¡No quiero herir a nadie, pero siento que me estoy perdiendo cada vez más en esa cosa sedienta de sangre! ¡No soy capaz de controlarme! Sería mejor si no existiera, quizás Rachel aun seguiría viva y así no causaría problemas. ¡Odio vivir así, solo quiero desaparecer!" exclamó Leona, no pudo decir nada más, ya que Evangeline le dio una bofetada en la mejilla.
"Estas ofendiéndome, no quiero tener como discípulo a alguien que piensa de esa manera con una actitud tan patética." dijo Evangeline sin emoción y sin dejar de mirar a Leona, quien estaba con una sombra cubriendo sus ojos, cabizbaja. "Chachamaru."
"¿Sí, ama?"
"Puedes ir a por Chachazero, voy a estar esperándote con el resto de las niñas."
"Entendido, ama." respondió Chachamaru mientras Evangeline dejaba la habitación, Chachamaru le dio una mirada compasiva a Leona, se fue a buscar a Chachazero en el balcón y dejó la habitación, Leona se tumbó en la cama y se puso la mano en la frente.
"Soy una idiota."
"¡Muahahaha! ¡He vuelto a ganar!" exclamó Haruna mientras jugaba a las cartas con algunas de la clase en una sala del hotel, estaban en una de las mesas jugando, sentadas en las sillas.
"No es posible, ¿estás segura de que no haces trampa?" preguntó Yuna, mirándola estrechamente.
"¡Por supuesto que no! ¡Tengo la suerte de mi parte!" sonrió Haruna recogiendo las cartas para repartirlas de nuevo.
"Esta vez seré yo quien gane." dijo Misa cogiendo las cartas que le había tocado.
"A ver si se le acaba la racha." suspiró Natsumi.
"Ah, Chachamaru, Eva-chan." les saludó Asuna viendo que habían llegado. "¿Dónde está Leona?" preguntó después de echar un vistazo a su alrededor.
"Esta-"
"En la habitación." respondió Evangeline mientras iba a uno de los sofás.
"¿Le ocurre algo? Me dio la impresión de que estaba molesta."
"No es nada de lo que preocuparse." respondió Chachamaru.
"El Wi-fi de aquí va de pena." pensó Chisame, sentada en el sofá con el portátil encima de ella. "Así no hay manera de actualizar mi página web."
"Problemas en el mundo del internet, Chiu." sonrió Chizuru, sentándose a su lado.
"Sí, así no hay manera de poder- ¡Ah! ¿Qué haces aquí? ¡No me llames Chiu!"
"He ganado, ho, ho, ho." sonrió Konoemon mientras jugaba al GO con Negi en una de las mesas.
"Es bueno jugando a este juego director."
"Por cierto, ¿no faltan alumnas?"
"Algunas se quedaron cantando en el karaoke hasta tarde anoche, deben estar descansando."
"Oh."
"Tengo que hablar con ella y pedirle disculpas." pensó Leona, se levantó de la cama y dejó la habitación.
"¡He ganado!" sonrió Konoka, mirando las cartas que había encima de la mesa.
"Asombroso Konoka." añadió Setsuna con una sonrisa leve, se habían unido a las demás y desde entonces Konoka había estado ganando.
"Tsk, eres buena, ¡quiero la revancha!" pidió Haruna.
"Todavía no he conseguido ganar." suspiró Misa poniéndose una mano en la frente. "¡De aquí no me voy hasta que gane al menos una vez!"
"Menos mal que no estamos apostando." pensó Natsumi, mientras, Leona entró en la sala de ocio, cuando vio a Evangeline, fue hacia ella.
"Eva- maestra…" la miró Leona.
"¿Qué quieres?" preguntó Evangeline sin apartar la vista del libro.
"Quisiera hablar contigo un momento."
"No hay nada de qué hablar, ahora si no te importa, me gustaría seguir leyendo, así que márchate."
"Pero-"
"¿No entiendes que quiere decir? ¿O tengo que explicártelo de otra manera?" preguntó Evangeline fríamente, mirándola seriamente, Leona dejó a Evangeline y se marchó de la habitación con una expresión triste.
"Ama…"
"No quiero escuchar nada, Chachamaru."
"No parece que vaya a dejar de llover." pensó Asuna mirando por una de las ventanas, había ido a coger una bebida de una máquina expendedora, de camino hacia donde estaban las demás, se encontró a Leona. "¿Leona?" pensó, mirándola sentada en uno de los sofás del recibidor, entonces fue hacia ella. "Qué diablos… Parece que se haya muerto alguien." pensó con una sombra cubriendo su mirada. "¿Te ocurre algo, Leona?"
"Asuna." la miró Leona. "No es nada."
"¿Nada? Pues no me da esa impresión." comentó Asuna, sentándose a su lado. "¿Te has peleado con Eva-chan?" preguntó después de unos segundos.
"¡Eh!" se sorprendió Leona. "¿Cómo lo sabes? ¿Puedes leer la mente o algo?"
"Me lo he imaginado." respondió Asuna, mirando hacia el techo. "Aunque lo has confesado bastante rápido… De todas formas, ¿qué pasó? Puedes contármelo."
"Se molestó por algo que dije." suspiró Leona. "Pasó algo anoche y me estremecí al recordarlo, entonces empecé a decir cosas como que era un monstruo o quería desaparecer, supongo que todavía no lo tengo tan superado como creía."
"Hablas de…" señaló Asuna con el dedo índice la venda del brazo, Leona asintió. "Si te soy sincera, yo también me hubiera molestado, Negi llega a decir algo como eso y lo golpeo para que recapacite." explicó, haciendo el gesto con el puño. "Eso me recuerda cuando me enfade con él hace un tiempo, ni siquiera quería verle, aunque fue por otro asunto." comentó, poniéndose la mano en la barbilla.
"¿Qué pasó al final?" preguntó Leona, alzando una ceja.
"Ah… Al final hablamos y lo solucionamos."
"Eso he intentado, pero no quiere hablar."
"Solo dale tiempo, acabará queriendo hablar sobre ello." respondió Asuna. "Eso espero." pensó. "¿Quieres venir con las demás de nuevo?"
"No, prefiero quedarme aquí."
"Está bien, nos vemos entonces." dijo Asuna mientras se marchaba.
"Intentaré más tarde hablarle…" murmuró Leona mientras dos personas entraban con un chubasquero al hotel y empezaron a tener una conversación.
"Como llueve… Menos mal que no nos siguió."
"Espero que no se lo encuentre nadie."
"De todas formas, ¿qué era eso?"
"No lo sé, pero no es algo que quiero encontrarme de nuevo."
"A lo mejor fue nuestra imaginación…"
"Prefiero pensar eso, no puede existir, ¿no?"
"Perdonar…" se escuchó a Leona detrás de ellos, se sobresaltaron y se giraron.
"¡No nos des esos sustos! ¿Qué quieres?"
"¿De qué estabais hablando?" preguntó Leona con curiosidad, ladeando la cabeza levemente, las dos personas se miraron unos segundos, y una de ellas empezó a hablar.
"Estábamos viniendo hacia aquí cuando de repente nos encontramos con algo, era como… Un licántropo de bastantes metros de altura… Nos miraba fijamente con unos ojos que daban miedo." explicó la persona, mirándola.
"Por suerte, no nos siguió cuando cogimos otra dirección para no ir donde estaba…" añadió la otra persona. "Aunque con la lluvia y demás puede que fuera otra cosa, y estamos desvariando."
"¿Podríais decirme en qué lugar lo visteis?"
"Cerca de la orilla del mar, si vas por la parte trasera del hotel, hay un callejón que te lleva a la calle principal y ahí puedes ir por un camino que te lleva directamente a la orilla, ¿en serio vas a ir?"
"Sí." asintió Leona. "Gracias." cogió un paraguas del paragüero del hotel y se marchó.
"¿Deberíamos de preocuparnos?"
"Déjala, sigo pensando que tuvo que ser nuestra imaginación."
"¿Por qué no vemos alguna película? Aquí hay un televisor con reproductor DVD y varias películas." comentó Haruna mientras iba hacia la estantería.
"¡Buena idea!" exclamó Fuka.
"¡Una de miedo!" exclamó Yuna.
"Eh…" susurró Nodoka.
"¡Una de romance!" exclamó Makie.
"Las de terror tienen romance." añadió Fuka.
"¿Qué?" parpadeó Makie.
"¡Venga ya!" exclamó Misa.
"Vaya, esta Crepusculo." dijo Haruna cogiéndola de la estantería.
"¿Qué es eso?" preguntó Fumika.
"Es una película de vampiros." respondió Kazumi.
"Oh."
"¿La ponemos?" preguntó Yuna.
"Pero la humana al final-"
"¡No spoiler!" intervino Haruna.
"Perdón."
"¿Queréis que la veamos?" preguntó Chizuru, las demás no dijeron nada.
"Lo tomaré como un 'sí.'" dijo Haruna yendo hacia la televisión.
"Debe de ser por aquí." pensó Leona mientras iba por el camino de la orilla, al llover con intensidad no se podía ver bien. "Quizás sí que se lo imaginaron…"
"¡Ah!" se escuchó a alguien gritar, Leona se dirigió donde escuchó el grito y vio a una mujer en el suelo y a alguien que era como lo describieron las personas del hotel, la bestia humana iba a atacar a la mujer, pero Leona plegó el paraguas y se lo lanzó a la bestia humana tirándola al suelo, el paraguas volvió hacia Leona por el rebote.
"¡Márchate!" exclamó Leona, mirando a la mujer, quien se levantó del suelo.
"Gra- gracias…" respondió la mujer marchándose del lugar, la bestia humana se levantó, miró a Leona mostrando sus dientes afilados y se abalanzó sobre ella, Leona saltó hacia atrás para esquivarlo.
"¡Ice arrow!" exclamó Leona, levantando el brazo, una luz azul apareció delante de ella, pero enseguida se desvaneció sin mostrarse ninguna flecha de hielo. "Que-" dijo mirándose la mano. "Tiene que ser… Tsk, voy a tener que lidiar con ello sin magia." murmuró mirando a la bestia humana que se abalanzó de nuevo, Leona la golpeó con fuerza con el paraguas pero la piel de la bestia era demasiado dura e hizo que el paraguas se partiera, seguidamente, Leona le dio una patada en las costillas causando un sonoro estruendo, pero a la bestia no pareció afectarle ya que la agarró de la pierna y la lanzó a varios metros de distancia, Leona dio la vuelta en el aire y aterrizó en el suelo.
"Me va a ser más difícil de lo que pensaba… Tendré que usar aquello que me enseñó." pensó Leona, esperó a que la bestia fuera hacia ella y cuando iba a atacarle, usó Aikido, bloqueando el golpe y al mismo tiempo devolviéndoselo con la misma fuerza con la que la atacó, la bestia salió disparada arrastrándose por el suelo.
"Parece ser que funciona." pensó Leona mientras la bestia se levantaba, de repente, empezó a cambiar, su cuerpo se hizo más grande y musculoso, sus colmillos se hicieron más afilados y otra cara apareció pegada a la de su rostro. "Pero que-" la bestia interrumpió sus pensamientos atacándola con los dedos de sus garras que se habían estirado hasta ella, Leona se sobresaltó y las esquivó rápidamente, pero volvieron hacia ella y una de sus garras la atravesó por la espalda mientras que con la otra mano la inmovilizó enrollándola de brazos y piernas.
"Maldición, no puedo moverme." pensó Leona mientras intentaba liberarse, entonces la bestia la levantó y empezó a golpearla de un lado a otro contra el suelo mientras Leona se quejaba en silencio por el dolor, estuvo golpeándola varias veces hasta que se detuvo y comenzó a apretarle con fuerza el cuello, cuando parecía que iba a ahogarla, se escuchó una voz.
"¡Qué crees que haces!" gritó Asuna yendo hacia la bestia, con su espada, cuando fue a golpearle, la bestia soltó a Leona y se apartó para esquivarla. "¡Leona! ¡¿Estas bien?!" preguntó yendo hacia ella preocupada.
"Sí…" respondió Leona mientras intentaba coger aire, poniéndose la mano en la herida que le había causado antes la bestia.
"¡Tú! Se puede saber que- ¡¿Pero esto que es?!" se desconcertó Asuna al ver a la bestia, entonces les lanzó de la boca una ráfaga oscura.
"¡Deflexio!" gritó Negi, haciendo un escudo defensivo de viento delante de ellas, la ráfaga impacto en el escudo, deteniendo el ataque. "¡Asuna!" exclamó yendo hacia ellas.
"Cómo puedes ir tan deprisa…" dijo Chamo en el hombro de Negi, mirando a Asuna.
"Eso ahora no importa, ¿qué diantres es esa cosa?"
"Creo que es un experimento fallido…"
"¿Eh?" parpadeó Asuna, mirando a Leona.
"Cuando estuve en aquel lugar, escuché algo de que había experimentos que no resultaban ser como se esperaba, es decir, no tuvieron éxito… Ello ya ni siquiera es un humano, tal vez haya escapado o simplemente lo soltaron." explicó Leona con una mirada sombría. "Por cierto, ¿cómo supisteis que estaba aquí?"
"Unas personas nos lo dijeron cuando nos escucharon hablar sobre ti, ya que te estábamos buscando."
"¡Ah! ¡Aquí viene de nuevo!" exclamó Chamo viendo que se dirigía hacia ellos, Negi y Asuna se pusieron en posición de ataque.
"¡Adeat!" gritó Leona, haciendo aparecer la espada.
"¿No vas a usar la magia?" preguntó Asuna.
"Ah, no puedo usarla…"
"¡Eh! ¿En serio?" preguntó Asuna, Leona se sonrojó y miró hacia otro lado.
"¡Hablareis después de ello! ¡Concentraros en eso!" exclamó Chamo, Asuna y Leona fueron rápidamente hacia la bestia atacándole con la espada, quien no se movió y fue cortada en cuatro, rápidamente, de esas cuatro partes, salieron otras bestias.
"¡Qué demonios!" exclamó Asuna sorprendida, entonces continuaron atacándoles con la espada. "¡Por que se dividen!
"¿Queréis dejar de cortar? ¡Lo hace peor!" gritó Chamo saltando varias veces del suelo viendo como ahora había más que antes. "¡Aniki, haz algo!"
"¡Apartaros!" les advirtió Negi. "¡Sagitta Magica Series Lucis!" gritó, lanzando varias flechas eléctricas hacia la bestia, golpeándole.
"¡Así se hace!" exclamó Chamo, pero la bestia se levantó como si nada. "¡Eh! ¿No le hizo nada? ¡Pero si le dio de lleno! ¡Está empezando a cabrearme!"
"¡Cuidado Asuna!" gritó Leona viendo a una de las bestias que se había puesto detrás de ella, pillándola desprevenida.
"¡Chavalita!" exclamó Chamo alarmado, pero justo antes de que le consiguiera dar con las garras, un perdigón le dio de lleno a una de las cabezas, haciendo caer a la bestia.
"Objetivo neutralizado, ama."
"Bien."
"Que buena puntería, ke, ke, ke."
"¡Eva-chan! ¡Chachamaru!"
"¿Cómo nos habéis encontrado?" preguntó Chamo.
"El ama se percató de que estaba pasando algo."
"Por qué siempre te encuentro en este tipo de situaciones." suspiró Evangeline mirando a Leona, cruzando los brazos bajo su pecho. "Qué discípula tan problemática eres, niña."
"Yo no causo estas situaciones, son ellas las que vienen a mí." respondió Leona en su defensa, mirándola.
"Pensé que estabais viendo la película con las demás." dijo Asuna, alzando una ceja.
"La estábamos viendo, hasta que vi al vampiro brillar como una luciérnaga bajo la luz del sol, no voy a decir lo que pienso al respecto." respondió Evangeline, aun con los brazos cruzados bajo su pecho, mientras hablaban, la bestia que Chachamaru había disparado, empezó a levantarse.
"¡Eh! ¡Esto ya no es normal!" exclamó Chamo, viendo a la bestia ir hacia ellos mientras se desangraba por la cabeza que Chachamaru le había disparado.
"De hecho, el aspecto de por sí ya no lo es." comentó Chachazero.
"Que espanto…" susurró Asuna mirándolo.
"¿Le disparo de nuevo, ama?" preguntó Chachamaru, preparándose.
"¡Espera Chachamaru-san! Es solo una hipótesis, pero puede ser que no les afecte nada porque no son el original, y solo son copias que se crea el mismo para protegerse." explicó Negi.
"Entonces, vamos a comprobarlo." sonrió Evangeline maliciosamente, hizo aparecer a su alrededor varios proyectiles de hielo y los lanzó contra las bestias, atravesándolas, excepto en una que retrocedió esquivándolo. "Al parecer estabas en lo cierto, ahí lo tienes."
"¡Lovis Tempestas Fulguriens!" exclamó Negi lanzando un hechizo parecido a un tornado en horizontal de viento y rayo, ello alcanzó a la bestia y la hizo desaparecer.
"¿Ya terminó por fin?" preguntó Chamo, mirando alrededor.
"Eso espero." resopló Asuna, regresando su espada a su forma de carta.
"Deberíamos volver antes de que acabe la película, sino empezaran a preguntarse dónde estamos." comentó Negi mientras iba hacia ellos.
"Paso, yo regresaré a la habitación." dijo Evangeline, agitando su mano en el aire.
"¿Y tú que harás Leona?" preguntó Asuna, dándose la vuelta. "¡Vigila!" exclamó viendo a la bestia detrás de ella, antes de que Leona se diera la vuelta, la bestia la sostuvo agarrándola con fuerza y antes de que pudiera reaccionar, la mordió en el cuello.
"!?"
"¡Leona!" gritó Asuna viendo como la bestia la soltaba y caía al suelo, mientras la bestia los miraba sonriendo. "Por qué… ¡¿No nos habíamos desecho de ello?!"
"Tal vez se había escondido desde el principio." respondió Chamo perplejo.
"Y yo que pensé que no era demasiado astuto." comentó Chachazero.
"Tsk, ¡tenemos que ocuparnos rápido de ello! Sino Leona-" de repente, Evangeline interrumpió a Asuna atravesando a la bestia, sacándole el corazón y seguidamente destrozándolo con la mano, la bestia cayó al suelo sin vida.
"Bueno, debo admitir que no ha estado mal, pero podría haber sido mejor." comentó Chachazero con simpleza.
"¿En serio…?" murmuró Chamo mirándola con una sombra cubriendo su mirada.
"Ama…" dijo Chachamaru preocupada.
"Todavía sigue viva, pero debo extraerle el veneno antes de que se expanda." respondió Evangeline, rápidamente, hundió sus colmillos en el cuello de Leona.
"¿Qué pasaría si se llegara a expandir…? preguntó Asuna, preocupada.
"¿No lo sabes? No es diferente a las películas, se convertiría en algo parecido a eso." explicó Chachazero.
"¡Eh!" exclamó Asuna mientras Evangeline terminó.
"Maestra…" murmuró Leona con una voz débil, casi inconsciente.
"No hables." dijo Evangeline mientras la cargaba en brazos. "Vamos Chachamaru."
"¿A dónde vais?" preguntó Asuna mientras se estaban yendo.
"Voy a terminar de tratarla en la habitación."
"¿No has solucionado el problema aun?"
"Aunque le haya extraído el veneno, quiero asegurarme de que esta realmente bien, además de las heridas." respondió Evangeline, Asuna y Negi asintieron.
"Si preguntan las demás, les diremos alguna excusa." dijo Negi mirando a Asuna quien asintió, entonces se fueron hacia el hotel, una vez en la habitación, Evangeline dejó a Leona en la cama.
"Vigílala Chachamaru, ahora vuelvo."
"Entendido, ama." respondió Chachamaru, pasados unos minutos, Evangeline regresó con algo que había preparado.
"Despierta, niña." dijo Evangeline con un tono de voz alto, Leona soltó algún quejido mientras despertaba, entonces vio a Evangeline con Chachamaru.
"¿Dónde estoy?" preguntó Leona incorporándose en la cama. "¡Ay!" se quejó poniéndose la mano en el cuello.
"En la habitación, yo de ti no me movería demasiado, aun tienes la herida de la mordida, ke, ke, ke."
"Qué… La herida de- Ya solo me faltaba esto, voy a ser un vampicántropo." dijo Leona decaída.
"¿Pero eso existe? Bueno, mira el lado bueno, serás algo nuevo para la ciencia, eres como un coctel."
"Chachazero, eso no va a pasar, por lo que no dramatices más." exigió Evangeline. "Y tú, bébete esto."
"¿Qué es?" preguntó Leona mirando el vaso.
"Te ayudará en el caso de que te quedase todavía algo del veneno que te inyectó esa bestia." explicó Evangeline, Leona cogió el vaso que le había dado y empezó a tomárselo.
"Pero qué asco… Por qué no sabe nunca nada bien." dijo Leona con una expresión de disgusto.
"¿Has probado alguna vez un remedio que sepa a gloria?" preguntó Evangeline sentándose a su lado.
"No."
"Entonces deja de quejarte y bebe."
"Sí, ma'am…" respondió Leona con una mirada inexpresiva, al acabar, dejó el vaso encima de la mesita de noche. "¿Cómo sabes hacer esto? Pensé que no eras buena en ello."
"Que no sepa usar la magia curativa no significa que no sepa hacer remedios para tratar algunas cosas, cuando vives tanto, tiempo es algo que tienes de sobra." explicó Evangeline, después de unos segundos, Leona habló.
"Yo… Lo siento..." dijo Leona cabizbaja.
"¿Hm?"
"Por lo de esta mañana, no quería ofenderte."
"Vamos a ver que echan por la televisión, Chachazero." dijo Chachamaru, levantándose de la cama, cogiéndola.
"¡Eh! ¡Pero bueno! ¡A mí que me importa lo que estén dando! ¡Esto es más interesante!" protestó Chachazero mientras se iban a la otra habitación, Leona las miraba con una gota detrás de la cabeza, cuando se marcharon, Evangeline suspiró.
"De hecho, me molestó que te vieras de esa manera tan lamentable, no digas que quieres desaparecer idiota, aunque parezca que todo está perdido, nunca te rindas, aprovecha la vida que tienes, seguro que algún día encontrarás algo que haga que este mundo valga la pena, ya te dije que con miedo no solucionaras nada, además, si te ves como un monstruo entonces que soy yo."
"Yo no te considero uno." respondió Leona, mirándola seriamente.
"Si tú te consideras como uno, estás diciendo lo mismo de mí."
"Yo no soy siquiera un vampiro, soy algo raro."
"Tienes demasiadas similitudes con un vampiro, es obvio que acabaras siendo uno, sin embargo, puedes acabar convirtiéndote en un ghoul si no lo controlas, respecto a tu pregunta de antes…"
"¿Eh?"
"Cuando dijiste, 'que se supone que eres'."
"A-Aquello… Bueno, yo…"
"Eres mi discípula y hasta que yo lo diga, eres mi responsabilidad, además te guste o no tienes una tarjeta pactio conmigo que te ata a mí, no pienses que eres un monstruo, no tienen sentimientos ni juicio, como esa bestia, pero tú eres diferente, a pesar de todo, fuiste capaz de no convertirte como lo que vimos."
"Maestra…"
"Y ya que no lo preguntas, ayer te dimos las capsulas que nos dio Hakase para ayudarte."
"¿Satomi?"
"Nos dijo que, si no llegasen a funcionar algún día las que tienes ahora, te diéramos las que hizo."
"Ahora que lo dices, recuerdo que las que tome no me hacían efecto… Espera, ¿Satomi hizo qué? ¡¿Cómo lo hizo?!"
"En una de las revisiones de Chachamaru, le mostré una de esas capsulas que tomas, después de unas semanas, me dio las que hizo, no me preguntes los detalles, no le pregunté al respecto." explicó Evangeline, moviendo la mano en el aire. "De todas formas, ¿no te llegaste a preguntar en ningún momento como es que te recuperaste?"
"Supongo que tenía otras cosas de las que preocuparme como para pensar en ello."
"Lo que sea, esto es para ti." dijo Evangeline, sacándose una pequeña caja del bolsillo en las que había las capsulas. "Son las que hizo Hakase."
"Gracias." respondió Leona, cogiéndola.
"No tienes por qué dármelas, deberías dárselas a Hakase."
"Pero tú le distes las que tomaba para que las hiciera, en parte, también es gracias a ti." la miró Leona, Evangeline suspiró.
"Deberías de irte a dormir, mañana nos vamos temprano." se levantó Evangeline de la cama. "Por cierto, ¿por qué te viste tan lamentable antes? Ni siquiera usaste magia para defenderte."
"¡Eh! No, eso fue… Yo…" dijo Leona nerviosa, sonrojándose.
"Está bien." suspiró Evangeline. "Intenta dormir."
"Buenas noches…" dijo Leona viendo cómo se iba Evangeline a su habitación, ella agitó la mano despidiéndose mientras dejaba la habitación.
Fin del capítulo 32.
Gracias por leer, espero que haya gustado, si es así, dejen review por favor, me gustaría saber su opinión, me anima a seguir escribiendo. Cualquier duda de la historia, pueden decirme.
También, gracias por los review que he recibido :)
