Abrió los ojos dejando que apenas unos incómodos rayos de luz aparecieran.
Recobró la conciencia al recordó todo lo que había sucedido.
-¡Chat Noir!- grito mientras buscaba a su compañero, o mejor dicho novio. Se detuvo al sentir un pequeño dolor en su cabeza.
Reaccionó al darse cuenta en no saber en dónde estaba. Y que estaba en su forma civil.
-Dipper, al fin despertaste. - dijo contenta la kawami rosa mientras de posaba frente suyo.
-Mabel, no entiendo nada aún... ¿Dónde estoy exactamente? ¿Qué sucedió? - lanzó preguntas de repente, mientras el dolor disminuía apenas.
-Tranquilo Dipper... yo y el maestro Stan te explicaremos las cosas. -
-¿El maestro Stan?... ¿Te refieres aquel anciano que me entrego el Miraculous a mí y Chat Noir? -
-Para tu información sólo tengo 68 años, así que todavía sigo siendo joven. - se hizo una voz más presente, gruesa y algo ronca.
-¡AH! ¡Perdone mi descortesía!- se disculpó el chico mientras se ponía de pie sin dificultad.
-No importa muchacho... ¿Te encuentras mejor?- preguntó Stan mientras se sentaba en un banco enfrente del castaño, haciéndole una seña para que se volviera a recostar.
-Supongo que sí pero... ¿Dónde estoy? ¿Qué paso?- este sólo se sentó confundido.
-Dime... ¿Qué es lo último que recuerdas?-
Dipper se llevó una de sus manos en la barbilla mientras se ponía a pensar y recordar, cosa que no le costó nada.
-Que... Chat y yo estábamos peleando con un akuma cerca de aquel puente y... lo purifique, aunque éste lanzó un ultimo ataque que cayó en un farol, a Chat le iba a caer pero yo lo empuje y creo que recibí el golpe... -
-Ya veo... - murmuró el mayor serio.
-De ahí no recuerdo nada más. Dígame... ¿Qué paso después? ¿Dónde estoy? ¿Cuánto tiempo estuve inconsciente? ¿Y Chat?-
-Me temo que... lo que le diré son malas noticias. -
-¿Q-Que ocurrió?- formuló con temor y angustia en sus ojos.
-Escucha... yo presentía que el poder oscuro estaba muy cerca por dónde justamente yo estaba caminando. Y lo vi casi todo. -
-¿Que vio?-
-Ah...- suspiró y Prosiguió. -Después de que tú quedaras inconsciente y Chat haya movido aquel farol sobre de ti, empezó a desesperarse y hasta llorar. -
-Oh vaya... - acercó su mano hacía su pecho mientras se mordía el labio con remordimiento.
-Y Papillon se posó frente a él y logró akumatizarlo. -
-¡No! ¿¡Donde está ahora!?-
-Espera Dipper... eso no es lo peor... Deja que termine, por favor... - intervino Mabel.
-Lo siento, continúe... -
-Bien. Sin embargo, todavía no logro explicarme bien que sucedió, puesto cuando Papillon le iba a ordenar a Chat que te quitará el Miraculous, este no obedeció y uso su cataclismo contra él. -
-No... N-No puede ser... -
-Yo aproveche y me transforme, logre ser muy sigiloso y rápido para sacarte de ahí ya que sabía que a lado del nuevo Chat Noir, no estabas a salvo. Y por suerte él se percató demasiado tarde. No logre ver lo que pasó después porque tenía que llevarte lejos de ahí y curarte ya que la herida que traías era muy grave... por suerte no perdiste la memoria en peor de los casos... -
-C-Chat... Es... ¿Él malo ahora? ¿Uso su cataclismo en una persona?- su mirada se posó en el suelo mientras todavía trataba de progresar lo que le decían. Algo muy duro de tragar.
-Si. No pude ver más ya que no me encontraba ahí. Pero sé que dejó muy débil el cuerpo de aquel hombre, que a pesar de ser el malo... no merecía eso.-
-¿Dónde está el ahora?- preguntó el castaño alzando la mirada con profundidad.
-Él... ha destrozado París. -
-¡Eso no puede ser!- exclamó, no podía creer que su gato haya hecho aquello.
-Después de buscarte y no encontrarte amenazó a la ciudad y se proclamó el nuevo gobernante. Y no está solo. -
-Ese gato tonto... ¿Cómo que no está solo?- formuló con cierto resentimiento.
-Al parecer tomó el Miraculous de Papillon, y ahora aterroriza la ciudad. - siguió explicando.- Es mucho peor que Papillon. Tiene seguidores que le siguen fielmente y se ha vuelto más fuerte y astuto. Pero sé que todavía hay posibilidades de... hacerlo razonar. -
-El no puede... ¡AH! Debí impedir esto... Es mi culpa... todo es mi culpa... -
-Muchas cosas han sido destrozadas por él. Pero no todo es su culpa. Ni la tuya. Él solo estaba cegado por la locura, ira y desesperación al verte en tal estado grave. Él quería ayudarte. - se detuvo para tomar aire, aquello hizo reflexionar a Dipper. -Pero para eso... Creyó que con ambos poderes combinados lograría hacerlo. Salvarte. -
-¡Es mi culpa! Si tan solo me hubiera movido o... aguantado un poco más... -
-Lordbug. Te repito que no es tu culpa. Yo también he querido detenerlo pero sé que no puedo yo solo.
-... ¿Cuánto tiempo ha atormentado a la ciudad?- sacó al fin aquella pregunta.
-Durante una semana entera. Por lo que tú... - fue ligeramente interrumpido por el castaño.
-Llevo una semana inconsciente.- le siguió sorprendido. Pero rápidamente tomó la postura adecuada. - Necesitamos detener a Chat Noir. ¿Purificando el akuma lo traerá de vuelta no?-
-Si... pero ahora será más difícil, no sólo saber dónde se encuentra... También quitárselo. Él es más astuto, como te había dicho. -
-Entiendo y en serio, muchas gracias por su cuidado.- sonrió amablemente. Hasta recordar un detalle muy importante. - ¡Mi familia! ¿Ellos...?-
-Los llame y les dije que estabas en una clase de viaje escolar privado antes de comenzará esta masacre. Después ellos se sintieron aliviados ya que sabían que París ya no era segura. Y que lo mejor por el momento es que estuvieras muy lejos de la ciudad. -
-¿Masacre? ¿Qué quiere decir? No me diga que él... - temió lo peor y fue ligeramente interrumpido por el mayor.
-Ha matado a personas, algunas de ellas inocentes con un sólo objetivo. Ha amenazado a la ciudad si no lo consigue. Todos los ciudadanos viven con temor y miedo. - su tono empezó hacer decepcionante. -Él, prácticamente tiene a París entre sus garras. - suspiro mientras se volvía rígido.
-Entonces necesitamos un plan... - dijo con determinación el castaño. Stan sonrió orgulloso mientras seguía escuchando al joven. -debemos acabar con Chat Noir... pero, no sé si la verdad podamos nosotros dos. Hay que acabar cuanto antes con él, pronto. Dígame... ¿Cuál es precisamente aquel objetivo por el cuál amenazó a toda París? -
-Lordbug... eres tú siendo Lordbug. Él te quiere a ti. -
Aquello dejo perplejo al chico. Pero reaccionó mientras pensaba un plan para detener al rubio.
Se puso de pie mientras soltaba un largo suspiro, se cruzó de brazos y por unos segundos recordó algunas cosas que había hecho con Chat.
-Si me quiere a mí... entonces me tendrá. Y creo que ya se como vencerlo. -
Curvo una sonrisa.
Al menos tenía una pequeña ventaja, y era que su querido gato tonto no sabía quién era Lordbug sin la máscara.
-Chat Noir, todavía no lo hemos encontrado. - informó el ex-alcalde de la ciudad, que estaba bajo el control de Chat. Acompañado de otros guardias que estaban bajo su control
Obviamente todos aquellos que seguían al rubio fueron akumatizados.
-Sigan buscando... sé que él está todavía aquí. ¡Retírense ahora!-
-Pero antes, con su permiso. Jill Cipher, el famoso diseñador de moda quiere verlo. - informó con una media sonrisa. Y sumo respeto hacia el rubio.
-¿Jill quiere ver me? ¿Y sabes por qué? -
-Creo que tiene que ver con su hijo desaparecido.- le contestó.
-En esa caso dígale que tengo ganas de ver lo. Déjelo pasar. -
-Con su permiso. -
Él y sus hombres se retiraron y en cuestión de segundos trajeron aquel hombre pelirrojo y blanco. De ojos rubís. Jill Cipher
-Buenas tardes Señor Cipher. -
-Seré directo con usted. ¿Sabes dónde está mi hijo?- preguntó con un ensamble serio pero preocupado.
-¿Eso acaso importa?- dijo con poco interés y una mueca de asco. Aunque por dentro, de alguna forma sentía conmoción por la preocupación del hombre.
-¡Es mi hijo! ¡Es lo único que me queda de familia! después de la desaparición de mi esposa... -
-¿Sabes qué? Lo mate. El ya no existe. -
-¿¡QUE!? ¿¡POR QUE!?- iba hacer algún movimiento brusco, pero fue detenido por la fuerza de tres hombres que servían al rubio.
-No puedo contestar esa pregunta. - respondió mientras ponía su pulgar en su barbilla pensando. Y Prosiguió.- Sólo puedo confirmarle que no volverá a verlo. - dijo como si nada mientras daba algunas vueltas en su asiento.
-¡Eres un desgraciado! - le grito el mayor enfurecido.
-Más cuidado señor Cipher, si no quiere tener el mismo final que su hijo. - aclaró con la mirada repentinamente sería.
-A Lordbug no le gustaría esto. Si él regresa te detendrá. - dijo Jill con la voz algo ronca pero seguro de sus palabras, él no era mucho de creer en finales felices, pero estaba convencido que el bien tendría que triunfar.
-¿Y usted que sabe lo que él quiere? - interrogó retórica mente. -¡No lo conoce como yo!- frunció el ceño y ordenó: Llévenselo. No lo quiero volver a ver. -
-Alguien te hará caer Chat. - fue lo último que dijo antes de ser sacado de ahí.
-Señor... - volvió hablar él se ex-alcalde. El Señor Noroeste.
-¿Y ahora qué?-
-Alguien que desea unirse a usted. -
-¿Sabe quién es?-
-Dice llamarse Chat Red. Igual que usted, esta vestido como alguna clase de súper héroe o como los akumas. -
-No sé quién será... pero tráelo aquí. -
Fue cuestión de segundos para que apareciera el nombrado. Pelirrojo, con la misma estatura y complexión que el rubio. Algo casi extraño.
-Vaya Chat... Seré directo contigo y espero llamar tu mínima atención. -
-Al parecer todos quieren ser directos... no se quien eres o que quieres. Pero tienes tres minutos para explicarme que quieres, o te irás.-
-Créeme que te convencere.
-Entonces habla de una vez.
