CAP 29
"Enfrentar la Vida"
.
.
.
-Niño! Detente!
No había alcanzado a llegar a tiempo y se odiaba por ello, cómo iba a explicarle a Doc lo que había pasado?
Sarge estaba bastante fastidiado y gruñía una y otra vez la mala suerte que tenía para los coches que tenía por alumnos; si no era Fillmore queriendo convencerlo de darles también unas cuántas lecciones acerca del amor y de la paz alrededor del mundo eran esos pseudo jeeps que pensaban que tan solo por tener la forma y un gran tamaño ya eran merecedores de respeto, pero que no les arrojaran tierra y ensuciasen sus rines porque inmediatamente después comenzaban a llorar como bebés!
Cómo era posible que los padres de hoy en día fabricasen semejante tipo de coches que originalmente habían nacido para servir con honor y gloria a su país y ahora solamente eran modelos de vistosos colores para llamar la atención de las masas?
Al menos los coches de carrera hacían algo, se llevaban golpes, raspones y hacían resonar sus motores hasta el límite!
-Ya verá ese maldito sinvergüenza cuando lo encuentre, lo pondré a dar tantos giros y vueltas que para cuando termine, el Sheriff va a tener que multarlo por no detenerse! –ladró el jeep de tonos verdes y marrones mientras que sus ojos oteaban todo el paisaje desértico de Radiador Springs; no sería difícil de encontrar a su alumno, sus tonos eran tan chillones que llamaría la atención donde fuese. Por lo pronto sabía que no estaba en las pistas de la Escuela de Corredores del Doc, ya había pasado por ahí ni estaba por las calles normales que cruzaban el pequeño pueblo.
Incluso había visto a Doc y a Sheriff a la distancia y los había saludado, antes de adentrarse un poco más rumbo a las Radiator Falls en su parte inferior donde no había árboles y donde quedaba el límite hacia la nada del verdadero desierto.
-Hmm… habrá escapado… cobarde
Había gruñido John Sarge entornando los pequeños ojos cuando un murmullo extraño y el sonido traqueteante de un motor fuera de balance le habían hecho alzar ambas cejas y voltear, tratando de encontrar el sitio de nacimiento de aquel sonido; emitió un gruñido y movió hacia un lado el rostro, el aroma de goma comenzando a derretirse le hizo erizar el cuerpo y por un instante, el temor le llevó al pensar en su alumno quizás bastante malherido por sus tonterías así que al siguiente segundo había comenzado a conducir lo más rápido que podía, tratando de encontrar la figura de aquel jeep de adorno.
-Hijo, hijo!
Comenzó a llamar el soldado con alarma, pero lo que había visto al siguiente momento, le había hecho quedar blanco mientras que el pánico subía por su garganta como ácido:
No era su alumno
Era el chico de Doc, el Rayo McQueen quien a una distancia considerable para el pequeño jeep, se movía con la expresión completamente perdida, murmurando y frunciendo el ceño como si estuviese hablando con alguien en aquel sitio y dejando una estela de humo negro que le extrañaba que nadie hubiese percibido ya; apenas le tomó un par de segundos de estupor, con la boca completamente abierta mientras que la orden de moverse llegaba hasta el cerebro de su computadora y al siguiente segundo hacía chirriar su propio motor, comenzando a conducir tan rápido como podía para alcanzar al corredor que continuaba avanzando sin detenerse y sin dejar de hablar consigo mismo.
-Hijo… Hijo! –gritaba aquel militar para luego empezar a hacer sonar con fuerza su bocina, tratando de ser escuchado pero todo era en vano: el niño aún estaba bastante lejos y no parecía darse cuenta de que se estaba acercando peligrosamente al borde de uno de los tantos precipicios que rodeaban el pueblo
Quizás Radiador Springs era un sitio pacífico y tranquilo pero eso no quitaba el peligro que surcaba todos sus alrededores, incluidas las peligrosas caídas de cientos de metros que podían significar la muerte de cualquiera.
Y en aquellos momentos, muy probablemente, la del joven corredor que no reaccionaba a nada.
-Chico… NIÑO!
Nada
Los ojos azules del número 95 no parecían moverse más que en contadas ocasiones para ver hacia el cielo azul y por un segundo, se quedaron clavados en este conforme parecía separar los labios y el aire se detenía no solamente en aquella imagen sino en los filtros de oxígeno del propio soldado; era como si alguien hubiese congelado ese momento, mientras se esforzaba en alcanzar al Ford que estaba con el borde de las ruedas en la orilla de aquel precipicio y hacía sonar su claxon y todo lo que tenía, incluso encendiendo sus faros para tratar de hacerlo despertar.
-Niño, detente!
Pero había sido demasiado tarde
Había podido ver cómo se desvanecía su mirada en un punto y antes de poder hacer nada más, el chico ya rodaba rápidamente por el borde de aquella pared hacia el fondo, muy lejos de donde Sarge podía detenerlo. No importaban sus gritos ni llamados… en todo aquel pueblo y en toda aquella región, nadie hubiese jamás imaginado que hubiera sido el mismo Rayo McQueen quien rodaría directamente a lo que parecía ser una especie de muerte que nadie se esperaba ni había prevenido.
Y Sarge no estaba seguro de si un milagro nuevamente, sería lo suficiente para traer a ese chico de regreso.
.
:::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::
.
-No, no, no, no… no está pasando, esto no está sucediendo…
Era casi como haber vuelto a volcarse durante aquella carrera, con el mundo girando y apagándose cada cierto tiempo mientras que su cabeza trataba de darle un sentido a lo que sucedía y sus ojos hacían lo posible por enfocar las imágenes que cruzaban una tras otra delante suyo; y aún así, aún haciendo tal esfuerzo que su cabeza comenzaba a palpitar y a doler, no lograba entender del todo lo que había visto por los escasos segundos en que le permitieron moverse antes de que Sheriff, abriendo y cerrando la boca lo frenase de moverse:
Sarge había pasado corriendo a los gritos mientras que Ramone con una expresión de rabia y alarma que nunca pasaba por sus parabrisas incluso bajo la tensión más fuerte, arrastrando con ayuda de un Mate que parecía tan en blanco como él, el cuerpo del número 95
No parecía más golpeado de lo acostumbrado, una que otra pequeña abolladura nueva pero lo que había detenido el aire en los pulmones del viejo corredor habían sido sus ojos
Estaban completamente apagados, sin siquiera una luz que le pudiese decir que seguía respirando y el sonido de su motor, que debido a las descomposturas que tenía no podía pasar desapercibido se encontraba tan silente como si no existiera dentro del cuerpo del corredor; empezaba a sentirse mareado y con los oídos tapados, si acaso un leve pillido mientras continuaba siendo sacudido y repentinamente, luces. Luces por todas partes, estrellas que titilaban con tal velocidad y fuerza que por un instante pensó que vomitaría.
O en realidad lo había hecho?
Sacudió un poco la cabeza mientras era arrastrado hacia un lado, sintiendo algo ácido en su boca y a su amigo empezando a sonar la sirena mientras que amenazaba a varios de los que lo estaban rodeando, hablándole a él
Porqué a él?
Otros autos se acercaron, veía algunos colores y formas que reconocía como compañeros de trabajo de Rayo que ahora empezaban a empujar a lo que parecían ser reporteros y cámaras que trataban de acercarse a él y a la clínica… su clínica, donde Ramone había ingresado con apenas tres amigos más y se había encerrado; le estaba faltando el aire y el corazón iba a tanta prisa que su propio motor había comenzado a resonar de una manera que no había sentido en años y que de poco en poco empezaba a reconocer
Era miedo
No, no miedo. Pánico, terror. Ni siquiera cuando hubieran sacado a Rayo de esa mansión y de la manera en lo que lo habían hecho se había sentido tan vacío, tan desesperado y tan angustiado que el crujido de su cuerpo durante el accidente ahora le parecía una insignificancia en comparación; Joan Ferret?... podía pasarle tantas veces por encima como quisiese y en nada se compararía a lo que en aquellos instantes le estaba arrancando cada nervio del corazón para destrozarlo de una forma lenta y tortuosa
Ni siquiera su mente había terminado de digerir todo y ya había chocado contra el Sheriff que le había visto con expresión de alarma, sorpresa y miedo mientras él se arrancaba hacia su propia clínica para intentar ingresar
Pero no había sido lo suficientemente rápido, el Mercury negro y blanco ya le sostenía del parachoques trasero con fuerza y aplicaba sus frenos manuales para mantenerlo lo más quieto posible; el Hornet apretó los dientes y su mirada pasó a una enloquecida y rabiosa, haciendo un cambio rápido en el mecanismo de su cuerpo para empezar a aplicar la fuerza de sus seis cilindros, sin usar desde que le cerrasen la puerta en las narices el día en que le revocaron su contrato como corredor.
-MALDITA SEA HUDSON, CONTROLATE!
-APÁRTATE DE MI CAMINO SHERIFF O TE ARRASTRO CONMIGO DE TODAS MANERAS! –escupió el Hornet comenzando a hacer rugir su motor con todavía más potencia lo que erizó el cuerpo del oficial de la ley al sentir un leve desgarrón en su parrilla, enganchada a su parachoques frontal –DÉJAME ENTRAR! RAMONE! ABRE ESA…!
En aquellos momentos Sheriff supo que seguramente no había sido el único al que casi se le salían los ojos de las órbitas por el lenguaje que estaba empleando el viejo hornet azul sino que los reporteros que habían sido retenidos a lo lejos por los otros corredores, seguramente se darían su agosto al día siguiente en los diarios; ese tonto se iba a arrepentir demasiado en los siguientes días pero antes de eso, tenía que asegurarse de que se detuviera antes de que empeorara las cosas para todos.
-DOC!
-SEÑOR HORNET, POR FAVOR DETÉNGASE! –otros dos corredores de la Pistón que estaban pasando un tiempo en la Academia para aprender mejores movimientos, se unieron al oficial de la ley para tratar de retener al hornet al que ya comenzaban a humearle las llantas en contra del pavimento, marcándolo fuertemente de negro y comenzando a esparcir aroma a caucho quemado
-SI NO ME SUELTAN EN ESTE INSTANTE, LES IRÁ MUCHO PEOR QUE A LOS DEMÁS!
-HUDSON! –exclamó el Sheriff y al siguiente momento frunció el ceño –MUCHACHOS, SUELTEN!
No se los tuvo que decir dos veces
La fuerza que imprimió en su voz fue lo suficientemente poderosa como para hacerle entender a los corredores que tenían que dejar ir en cuanto dio la orden, a lo que a un tiempo los dos se vieron y soltaron al veterano de las carreras que apenas y pudo avanzar; su viejo amigo había retrocedido por el impulso pero solo lo suficiente para que un par de resortes saliesen disparados en dirección del juez que apenas pudo dejar salir un quejido para luego percibir como varios voltios eléctricos lo cruzaban completamente. Su cabeza se había apagado por unos instantes y apenas pudo sentir como su cuerpo caía de forma pesada contra el pavimento mientras que pequeñas luces y chispas seguían cruzando un cuerpo que no estaba preparado para semejante descarga.
No estaba actualizado, su batería aunque era para las carreras, no tenía ni de broma los estándares de seguridad de los automóviles nuevos, ni siquiera los de competencia o prix por lo que aquello había dolido hasta la última de sus tuercas; uno de sus pistones incluso ahora parecía desacompasado en relación a los demás y comenzó a preguntarse por qué no se sentía más preocupado al respecto; su respiración había comenzado a hacerse pesada y en medio de la bruma de dolor y un nuevo zumbido en su cabeza, apenas y pudo levantar la vista para ver la furia de su viejo amigo a través de su ventana frontal, observándole como nunca.
Los otros corredores se habían alejado lo suficiente para comenzar a formar un cerco y sus compañeros parecieron entender porque al siguiente momento se habían reunido de igual forma para impedir el paso a ningún curioso, sobre todo porque comenzaban a llegar más y más reporteros alertados por las llamadas de los que ya estaban en el pueblo desde antes.
Hudson Hornet trató de ponerse de pie pero sus llantas temblaron muchísimo antes de que pudiera hacer nada pero de todas maneras hizo un nuevo esfuerzo y apretó los dientes, sin dejar de ver al otro
-Sheriff…
El sonido de la bofetada con la llanta hizo saltar a más de uno e incluso los reporteros que habían estado gritando mientras pedían información acerca del estado de Rayo McQueen, retrocedieron y comenzaron a hacer silencio y las cámaras dejaron de sonar y de iluminarse; al parecer todos habían comprendido que se había alcanzado un punto en el cuál debían de permanecer silenciosos y retroceder mientras que la expresión de shock y sorpresa del juez de aquel condado parecía salirse de cualquier escala de realidad.
-Ahora… vas a callarte y a quedarte quieto mientras me deshago de la basura que en los últimos meses ha estado perturbando mi maldita calma y la de todo el pueblo –dijo despacio el oficial mientras que el hornet se encogía muy apenas, como si ni siquiera se atreviese a respirar –y cuando regrese, tú y yo vamos a tener una pequeña charla acerca de estos accesos de pubertad que parece que últimamente se están saliendo de control –la parrilla del sheriff se removió de lado a lado, haciéndolo ver todavía más peligroso si es que eso era posible –te necesito como el maldito juez de este condado en estos momentos, necesito al maldito cascarrabias que teníamos antes del niño para que los demás se calmen pero dado que eso es imposible por el momento, no vas a mover ni un solo maldito engrane hasta que regrese… como vea que siquiera lo has intentado… VOY A ESPOSARTE AL –los ojos del médico del pueblo se volvieron un par de puntos diminutos al escuchar la palabrota soltada por el viejo policía -_ CORRALÓN HASTA QUE NECESITES BEBERTE EL RUSTEZE DE LAS FÁBRICAS PARA VOLVER A MOVERTE! HE SIDO CLARO?
Sheriff ni siquiera le dio tiempo a responder
Un segundo después y con las sirenas sonando todavía más fuerte, se giró para comenzar a espantar a los coches que no fuesen residentes generales del pueblo a pesar de las quejas y las protestas de quienes querían informar a todo el mundo de lo que pasaba y que comenzaban a tratar lo más posible de acercarse al sitio
-ROJO! VEN A AYUDARME, TÚ TAMBIÉN FILLMORE!
Los ojos de Doc Hudson siguieron a su amigo que al parecer comenzó a hacer solo apenas unas cuantas excepciones con unos pocos corredores de su Academia y compañeros del McQueen, que se notaban serios pero que aportaban lo mejor posible a todo; el ruido y las voces se iban elevando pero al mismo tiempo, se alejaban conforme las calles eran despejadas y el resto de habitantes empezaba a repartir las barreras de contención para la entrada de extraños por todos los caminos que entraban y salían del pueblo. Era evidente que Sheriff hablaba muy en serio acerca de no querer que nadie más entrase al lugar que ya se iba a volver todo un circo en cuanto los verdaderos problemas llegasen para querer saber lo que sucedía con Rayo McQueen.
A veces la fama de ese crío podía ser un verdadero dolor de cabeza…
-Tenemos que tener calma y esperar lo mejor, Doc…
La voz de Sally llegó suave conforme la Porshe se acercaba al médico que solo movía los ojos para ver como el pueblo se iba silenciando y las luces comenzaban a tornarse menos brillantes ante quienes estaban apagando los letreros como una forma de avivar la quietud que se necesitaba; el hornet no habló, tan solo permaneció en el suelo, demasiado pequeño como para desobedecer las órdenes del Crusier pero al mismo tiempo sintiéndose con muy pocas fuerzas y casi miserable al recordar la manera en que el más joven había sido arrastrado de emergencia a su propia clínica
-No… debí de haberlo dejado solo…
Finalmente musitó con un tono de voz demasiado envejecido y cansado aquel veterano, lo que hizo que la chica abriese sus ojos con alarma
-Sabía que estaba mal… y aún así… -los ojos del anciano se humedecieron –qué demonios estoy haciendo?
-Que qué estás haciendo?... no puedo creer lo que escucho –dijo la abogada con tensión en la voz –Doc, trajiste a Rayo de regreso a nosotros, a su familia. Lo trajiste a salvo, aún con vida… eso no es suficiente?
-Pero… en estos momentos… -tragó en seco, no se atrevía a decirlo y lo único que pasaba por su cabeza era el acercarse a un buen par de pinzas para cortarse ahí mismo los circuitos y los cables que alimentaban su motor; ya no lo quería, no quería sentir ese dolor y solo pensaba en que su vida ya había sido lo suficientemente larga y que estaba cansado. Cansado de esperar algo que nunca llegaría, cansado de tener esperanzas, cansado de tener que volver a estar solo y seguir existiendo no por su deseo sino por el resto…
Era egoísta y por una vez maldijo el tener que complacer a todos cuando lo único que quería, era haberse muerto aquel día en la playa, sobre la arena, cuando todavía sentía su corazón acelerado por una felicidad falsa y una victoria que nunca sería suya…
-Rayo aún puede salvarse…
-Esas son esperanzas tontas e infantiles Sally, en la vida real, la vida puede ser cruel y una molestia en el tubo de escape… -gruñó el anciano y la chica pareció sobresaltarse por unos momentos para después, entornar los ojos con rabia y hacer sonar suavemente su motor
-Entonces eso será otra vez? –dijo la chica con frialdad –vas a volver a darle la espalda a la realidad y a desconectarte de la vida?... este es el Fabuloso Hudson Hornet al que Rayo admira tanto?
-No… tu no…! –saltó el coche poniéndose de pie sobre sus ruedas pero la chica lo confrontó, casi tocando el frente del otro
-Claro que sí lo sé! –chilló la Carrera aumentando el rugido de su motor –él lucho contra sí mismo y avanzó a lo que es hoy día porque siempre tuvo la vista puesta en ti, en lo que has logrado y lo que él piensa que le has dado como ejemplo! –exclamó y avanzó un poco más haciendo retroceder al viejo hornet –te estás dando por vencido otra vez cuando ahora no se trata de algo tan ridículo como esas carreras que parece que los vuelven locos!
-Oye…!
-Esta vez se trata de alguien real, alguien que te ama con todo su corazón y que está enfermo y necesita de un ancla para despertar… y lo vas a abandonar así nada más porque parece que todo se acabó!? –gritó Sally haciendo voltear a algunos de los del pueblo que estaban comenzando a aguardar a las afueras de la clínica –no Doc… él no ha muerto todavía, puede estar tan herido y tan cansado como tú pero lo conozco mejor que tú al parecer, él va a seguir peleando porque sigue creyendo en ti… aunque tú ya no lo hagas…
Soltó con desprecio la porshe antes de girarse para empezar a encaminarse hacia donde estaban los demás
-Muévete tu viejo parachoques y vamos a esperar… y si algo le pasa, yo te ayudaré a ir al otro lado, comienzo a tener experiencia con esto de ponerme de mal humor…
Una enorme gota de sudor corrió por la nuca del viejo corredor mientras que la abogada se acercaba a donde estaba Flo con sus dos ayudantes, sirviendo algo gratis de beber a todos en lo que aguardaban noticias; un crujido le hizo percatarse al Hornet que Sheriff se detenía a su lado, mirando por donde Sally se había ido.
-Sabes que tiene razón…
El auto azul no respondió y cerró los ojos dejando escapar un suspiro profundo
-Estoy cansado de creer que cada vez que parece que hago lo correcto, algo vuelve a pasar y todavía peor… -dijo con un tono de voz bajo mientras que el otro auto le veía de lado –esto es una venganza Sheriff. Es por mi culpa…
-Deja de decir tonterías otra vez, viejo idiota…
-No. No es un delirio mío ni victimización, es verdad –dijo respirando profundo antes de ver hacia su clínica, rogando mentalmente… -es… creo que tienes que saberlo. Porque… dios, necesitamos más seguridad en el pueblo…
-No tienes que ser específico si no quieres, Hudson –dijo Sheriff viéndole de reojo mientras recibía un gesto agradecido por parte de su amigo –pero lo que necesiten tú y el niño… sabes que cuentan conmigo
-Lo sé –dijo con seriedad el auto azul y entonces su gesto pareció volverse neutro –y por eso mismo… lo tienes que saber…
-Saber qué?
-El por qué Rayo está pasando por todas estas cosas… y por qué casi muere…
.
.
:::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::TBC::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::
.
Hola mis lindos lectores y lectoras! Como siempre, es un gusto volver a escribirles mientras vuelvo a hacer fanarts de Cars (por lo pronto solo he publicado uno pero ahí tengo los bocetos a hacer pronto, yeiii!). Que tal están pasando esta locura de la cuarentena?
Pues mientras tanto, yo les traigo otro capítulo de Thinking que espero que disfruten leyendo tanto como yo he disfrutado escribiéndolo... qué puedo decir?... amo Cars! y amo mucho la relación de Rayito y Doc, la vean como la quieran ver, es una de las cosas más hermosas y especiales para mí en estas películas y pues... ains, ellos dos me inspiran bastante
Alguien me mandó un MP preguntándome porque no escribo los fics en su versión humanizada... quizá lo haga más adelante y usando los mismos personajes Canon y OC pero por lo pronto, seguiré estacionada con los coches, siempre me hace reír de contento cuando me escriben que no se imaginaban que se pudiera escribir una relación física entre coches... así que me alegra saber que he conseguido hacer eso!
Muchas gracias por todo su apoyo, en verdad...
Review Privado 1.-
Mia, Tia y Flo se quedaron en el pueblo esperando a sus hombres y familias porque alguien tenía que atender a los visitantes mientras los demás volvían xD, porque sin Sheriff no era com que pudiesen mantener el pueblo completamente cerrado, además de que alguien tenía que cuidar a Lizzie jajaja. También tenían que explicar que todos se habían ido a hacer camping o algo porque... de repente, todos fuera y desaparecidos?... muy raro, lo bueno que hasta Sally es convincente cuando amenaza con demandar a quien tenga enfrente xD.
Y claro que tenía que salir un poco más!... Sally realmente me agrada aunque a veces se me pierdan personajes por concentrarme en Doc y en Rayo, no los olvido =3
(Excepto a Cruz, sorry chica, aún no termino de tragarte y no porque seas mala onda XD... es algo que choca en mi kokoro...)
Review Privado 2.-
Awwww gracias por tus hermosos comentarios y cómo sabías que me iba a gustar Cal Weathers?... pobrecito, es una ternurita torturada hahaha como bien dijiste, mi tipo perfecto de victim... DIGO! de chico para usar en futuros fics =3... el sobri de Strip se ganó mi kokoro y no me cuesta imaginarlo discutiendo con Lucky o Bran xD... así que, si te sigue interesando, pensaré que puedo hacer porque si, si me llama la atención ;)
Review Guest 1.-
Ya sé!... no suelo hacerlos tan cortos (así como este) pero depende de cómo fluya la idea, hay capítulos donde es necesario extenderse para explicarlo bien y otros donde la misma historia me dice "Hasta aquí!" porque no necesita de más lineas para explicar al menos, lo que pasa en ese momento. Muchas gracias por el ENORME cumplido que me dedicaste, como dije en DA, muchas veces cuando escribo los capis de alguna forma... como que me pongo emocional y siento en el pecho cosas como que emoción o la ansiedad e intento plasmarlas como las voy imaginando y reflejando... (que no las ejem, físicas, esas no pero al menos las emocionales de los personajes, como que ahi se van expresando).
Muchisisísimas gracias por tu review, en serio me hace feliz saber que realmente estoy pudiendo poner esos sentimientos en las letras, a veces las fallo pero estos comentarios me hacen sentir que voy bien encaminada.
-
Y diría Yunae, pues ya está!... esto es todo por hoy xD... muchas gracias por leer este fic y gracias por acompañarnos en los capítulos finales, ha sido una felicidad en estos cinco años de viaje... y espero que los demás fics sigan siendo de su agrado, todavía hay dos por ahí que están conectados a Thinking (Life y Looking for You) que van a ser re-editados para que se conecten como es debido a este y darles un poco más de lógica.
Nuevamente, muchas gracias por todo su apoyo y... nos vemos en el siguiente capítulo!
~Sorakai no Tora
