Disclaimer: Todo lo reconocible es de J.K Rowling.
Sugerencia musical e inspiración mía para este capítulo: Stitches de Shawn Mendes.
Mrs Malfoy
XIV. Stitches
Hermione se apresuró a tocar con insistencia, la sombría puerta del numero doce de Grimmauld Place se erguía ante ella, hasta ese momento no se había percatado de que estaba helando, la lluvia no cesaba y el viento se sentía como lijas en las mejillas. Se topó con la ceñuda expresión de Kreacher, quien no hizo más que hacerse un lado para dejarla pasar y sin preguntar nada llevo sus maletas a la habitación que ella había estado ocupando cuando vivió allí hace tan solo unos meses.
Sin saber que más hacer se dirigió a la sala, en donde el calor de la chimenea inundó su cuerpo, ni siquiera se había dado cuenta de que estaba temblando de frío, escuchó los pasos provenientes de la escalera, pensando que era Kreacher no se molestó en darse la vuelta, sin embargo la ronca voz de su amigo la sacó de su trance.
-Hermione ¿Qué sucede? ¿Qué haces aquí?- Preguntó Harry a sus espaldas.
Ella se giró lentamente para verlo y cuando sus miradas se cruzaron y notó que él presentaba el mismo aspecto que ella, tal vez hasta peor, sólo se limitó a levantarse del sofá y envolverlo en un cálido abrazo que sabía que ambos necesitaban. Sin poder contenerse ni un segundo más se echó a llorar en el hombro de su amigo, las lagrimas no dejaban de salir, y ni siquiera podía articular alguna palabra ya que el llanto no la dejaba respirar, hasta ese momento no se había percatado de que jamás en su vida había sido lastimada de esa manera, el dolor que sentía era insoportable, la presión en el pecho no desaparecía y el permanente sentimiento de angustia se hacía cada vez más grande, alguna vez su madre le había dicho que llorar ayudaba a aminorar el dolor, pero con cada lagrima ella sólo se sentía más y más desdichada.
-Voy a matar a ese bastardo- Las palabras de Harry sonaron tan firmes que Hermione se abrazó más fuerte a su amigo, a pesar de todo nunca desearía verlos enfrentarse, la idea de que él lastimara a Harry, o Harry lastimara a Draco sería más de lo que podría soportar en la vida.
-Se acabó Harry, se acabó para siempre- Fue lo único que atinó a decir Hermione cuando el llanto fue disminuyendo.
Harry la miró y soltó un profundo suspiro, Hermione no lloraba por haberse enterado del jueguito de Malfoy, lloraba porque ya no estaban juntos, en ese momento cayó en cuenta de que su amiga realmente estaba enamorada de Malfoy, no sabía cómo y mucho menos por qué, pero así era, podía sentirlo en su llanto y en esa mirada de tristeza que era la misma que seguramente él tenía.
-¿Qué pasó Mione?- Harry la guio hacia el sofá y se sentó a un lado de ella sin dejar de abrazarla por encima de los hombros.
-Draco me ha echado de la Mansión, me reclamó estar de amante de Ron ¿puedes creerlo?- Comenzó Hermione, tan sólo de acordarse de aquellas palabras sentía más ganas de llorar pero ahora de coraje.
-¿Ron?- Preguntó Harry confundido -¿Qué tiene que ver en todo esto?- Inquirió mirando a su amiga.
-Después de que hablamos en la tarde, cuando salí de mi despacho, me acobardé antes de ir a buscar a Draco y de regreso a mi piso me lo encontré en el elevador, él vio mi estado y me invitó a charlar, acepté, y en algún punto cuando volvimos Draco nos vio, y ahora tiene la estúpida idea de que entre Ron y yo hay algo- Se explicó la castaña, sintiendo ganas de reír por lo absurdo de la situación.
-Ya veo- Suspiró el moreno -¿Y sobre lo otro?- Preguntó con delicadeza.
-Bueno, ni siquiera se ha molestado en justificarse, cuando llegué a la Mansión para hablar con él estaba ebrio, me ha confesado que es cierto, aquel juramento fue un capricho de su parte- Hermione bajó la mirada al suelo y pronunció la última oración en voz baja, como avergonzada.
-¿Entonces por qué te duele dejarlo Hermione?- Para Harry no tenía sentido, Hermione era buena, noble, pero también muy inteligente, no podía seguir queriendo a Malfoy después de todo.
-Porque lo amo Harry- Hermione soltó una sonrisa de resignación y se alzó de hombros -Nunca había sentido esto por nadie, no pude odiarlo cuando me obligó a hacer el juramento, y no puedo odiarlo ahora, no puedo Harry- volvió a soltar un par de lágrimas, era cierto, nunca había podido odiarlo.
-¿Regresarás con él?- Los verdes ojos de Harry miraron los de Hermione con interés, le intrigaba su respuesta.
-No- Fue la escueta respuesta de ella -Se ha acabado Harry, bueno no del todo- Dijo ella y Harry la miró sin entender -Estoy embarazada- Hermione bajó aun más la vista, no quería encontrarse con la mirada de reproche de su amigo.
-¿Qué?- Preguntó el moreno con voz ahogada, y tras ello tomó la barbilla de su amiga para obligarla a mirarlo.
Hermione no encontró reproche en los ojos de su amigo, sólo una profunda sorpresa, ella se limitó a asentir para confirmar lo que había dicho y Harry desvió la mirada sin saber que decir.
-¿Él lo sabe?- Preguntó y Hermione asintió -¿Y aun así te echó de la Mansión? Hermione no puedes perdonarlo- La furia de Harry hacia Malfoy no hacía más que incrementar.
-No lo haré, aunque tampoco es como que él me vaya a pedir perdón- Hermione se quedó mirando un punto fijo en la chimenea, como hipnotizada, aun se sentía adormecida. Harry sólo asintió.
-Tú y mi sobrino pueden quedarse aquí por siempre si quieres- Le dijo dándole un ligero codazo en las costillas, Hermione asintió y ambos se permitieron sonreír.
-¿Y tú? ¿Cómo estás?- Preguntó ella y la sonrisa de Harry se borró de inmediato -Luces tan mal como yo así que asumo es por la misma razón- Continuó la castaña.
-Daphne me traicionó- Respondió Harry con un tono de voz que denotaba que no quería hablar del tema.
-Harry…- Inició Hermione pero se calló al ver la expresión de su amigo -Daphne ha sido buena conmigo, se ha portado como una gran amiga, sobre todo al no traicionar mi confianza, ni la de Draco- Finalizó ella, pero por un momento, al ver los verdes ojos de Harry irradiando coraje, temió que lo de ellos también se hubiera terminado para siempre.
-No puedes mentirle así a quien amas- Su voz era profundamente seria.
-Yo también te mentí Harry, y traicioné tu confianza al no contarte lo del juramento desde el inicio, pero aun así te amo como a un hermano, simplemente hay situaciones que nos rebasan, no deberías ser tan injusto con Daphne- Resolvió Hermione, pero Harry seguía negando con la cabeza.
-Ella fue parte de todo, ¿cómo puede seguir siendo amiga de Malfoy después de aquella atrocidad?- El moreno se revolvió el cabello en señal de desesperación.
-Tú has hecho muchas cosas en las cuales yo no estuve de acuerdo, pero como tu amiga me mantuve leal a tu lado, incluso cuando las decisiones que tomabas implicaban poner tu vida o la de otros en riesgo, eso es lo que significa la amistad, así como tú eres mi hermano, Daphne y Draco lo son, yo jamás habría traicionado ninguno de tus secretos aunque eso implicara ocultarle algo al hombre que amo, la amistad va primero- Ahora fue Hermione quien puso un brazo por encima de los hombros de Harry -Piénsalo, me voy a la cama, ha sido un día terrible- Dijo tras un bostezo, ella conocía a Harry, era demasiado obstinado cuando estaba enfadado, era mejor dejarlo despejar su mente.
…
Daphne se materializó de inmediato en la Mansión Malfoy, Draco no debía de estarlo pasando mejor que ella y eso le preocupaba, conocía la impulsividad de su amigo, tras tocar la puerta unas cuantas veces se encontró con la apenada elfina de Draco.
-Maky, ¿está Draco en casa?- Preguntó.
-Si señorita Greengrass, pero creo que no es un buen momento, el amo ha bebido mucho- Dijo la elfina bajando la voz.
-¿Y la señora?- Agregó la rubia con cautela, quería tener la mayor cantidad de detalles antes de subir a verlo.
-La señora se ha ido de la Mansión- Maky agachó aun más la cabeza y Daphne abrió los ojos con sorpresa.
Sin esperar más la rubia ingresó a la oscura Mansión y con premura subió los escalones, sin tener la delicadeza de tocar se adentró en el despacho solo para encontrarlo hecho un desastre, había vidrios rotos de una botella, papeles en el piso, y en un rincón cerca de la ventana los pedazos de lo que solía ser una foto de Draco y Hermione posando en la Torre Eiffel. Su amigo se encontraba sentado detrás del escritorio, con la cabeza entre las manos.
-Lárgate Daphne, no estoy de humor- Draco apenas podía articular las palabras. Sin embargo, cuando subió un poco la mirada para ver a su amiga se sorprendió, nunca en la vida la había visto de esa manera, tenía la ropa escurrida por la fuerte lluvia, el cabello hecho un desastre, los ojos enrojecidos y el maquillaje corrido -Luces terrible- Draco hizo una mueca de desagrado.
-No peor que tú- Replicó Daphne fulminándolo con la mirada.
-Salud por eso- Draco levantó la botella e hizo un ademán de brindis, pero antes de que la botella tocara sus labios ésta voló a la mano de Daphne, que la vació en la chimenea -¿Qué demonios te ocurre?- Preguntó el rubio enfadado.
-¿Hermione te abandona y lo más razonable que se te ocurre es embriagarte hasta perder el conocimiento?- La expresión de Daphne era de pura decepción.
-¿Ella? ¿Abandonarme?- Draco soltó una sonora carcajada que hizo que Daphne frunciera el ceño -Yo la eché de aquí- Dijo, y con sus grises ojos miró a los de su amiga, que le regresaba la mirada sin entender nada de lo que él decía.
-¿La echaste de aquí?- Daphne preguntó eso más para sí misma que para él -¿Eres estúpido?- Antes de que Draco pudiera responder ella puso su mano al frente en un ademán para silenciarlo -No te molestes en responder, por supuesto que eres un imbécil- La tristeza de Daphne pronto se vio reemplazada por enojo, los hombres eran bastante idiotas.
-¡Largo de aquí!- Tras los insultos de su amiga Draco comenzó a perder la paciencia.
-Quieres decirme, ¿por qué has hecho esa estupidez?- La rubia ignoró por completo el exabrupto de su amigo y se sentó en una de las sillas que estaba frente a él.
-La he visto liándose con Weasley, otra vez- Decirlo en voz alta hacía que la sangre le hirviera de nuevo.
-¿Liándose? ¿Cómo el día de la boda?- Daphne parpadeó confundida, aquello sonaba muy extraño.
-No exactamente, los he visto abrazados, ella llevaba su chaqueta, y tenías que haber visto la expresión en la cara de ese pobretón, como si se hubiera ganado la lotería, para lo que vale esa sangre sucia, por mi que se la quede- Draco se pasó una mano por el cabello, jalándoselo un poco.
-Ahora dilo sin llorar- Replicó Daphne ante el ultimo comentario de su amigo ganándose una mirada de odio por parte de él -Pues claro que el imbécil de Ronald estaba más que feliz, ¿no te das cuenta? Él y Pansy han atacado con todo lo que tienen, y a decir verdad me sorprende de él, no lo creí capaz de tanto- Reflexionó la rubia más para sí misma.
-Si vienes a abogar por esa mentirosa puedes regresar por donde llegaste- Draco se rehusaba a escuchar razones, él los había visto y no era la primera vez, ella le había mentido y no existía poder humano que lo sacara de allí.
-Pansy me ha emboscado, me ha dado veritaserum para confesarle cómo es que tú y Hermione llegaron a estar juntos, y casualmente…- Daphne hizo unas falsas comillas tras la ultima palabra -…la hermana de Ron nos ha escuchado, ha ido con Harry, él con Hermione, y bueno efecto dominó- Resolvió la rubia -Obviamente Weasley iba a ir detrás de ella Draco, no puedes ser tan estúpido para pensar que no lo haría- Daphne enarcó una ceja, Draco era de lejos más listo de lo que estaba demostrando.
-Ella no debió acceder- Él entrecerró los ojos, quería seguir desquitando su coraje sobre Hermione.
-Draco…- Daphne se masajeó las sienes tras tomar un largo suspiro, ella tampoco estaba de humor, muy poco le faltaba para maldecirlo -Hermione acababa de enterarse de que toda la desdicha que la hiciste pasar por meses fue simplemente porque estás tan jodido que no pudiste conquistarla como una persona normal, así que recurriste a coaccionarla para que se casara contigo, sin ningún motivo mayor que tu propio beneficio- Draco le dedicó una mirada de puro desprecio pero a ella no le importó.
-Y antes de venir a hablar conmigo ¿tenía que ir con él? ¿Por qué él Daphne? ¡De todas las malditas personas en el mundo!- Draco se exasperaba cada que pensaba en Weasley, ¿acaso era inseguridad? Posiblemente, pero era demasiado orgulloso para aceptar que Ronald Weasley era la única persona capaz de ganarle el amor de Hermione.
-Obviamente el tipo es un experto para aprovecharse de Hermione en sus momentos de vulnerabilidad, no te olvides de que él te lleva años de ventaja en conocerla, sabe como piensa y como reacciona, y ahora que has actuado como el mayor imbécil del planeta se la has entregado en bandeja de plata- Daphne fulminó con la mirada a Draco.
-Tampoco es como que ella ponga mucha resistencia a irse con él, y me rehúso a pelearme con ese pobretón por una mujer desleal- Draco escupió las palabras con veneno -Ya me la hizo antes, en la boda- Recordó él.
-Volvemos a lo mismo- Daphne rodó los ojos, vio mucho de Harry en Draco, su amigo le estaba haciendo a Hermione exactamente lo mismo que el Gryffindor le había hecho hace unos momentos, culparla de todo sin darle derecho a réplica -Weasley ha sabido en que momentos actuar, y ambos sabemos que no lo ha hecho solo, Pansy está detrás de él- Draco solo guardó silencio, meditando las palabras de su amiga.
-¿Qué te ha pasado?- Preguntó un poco más calmado, ni siquiera sabía porque Daphne lucía tan mal.
-Efectos colaterales- Ella se encogió de hombros, ya había llorado bastante por ese día -Harry ha terminado conmigo cuando se enteró de lo del juramento, me ha echado de su casa así como tú a Hermione, y si te soy honesta probablemente jamás le voy a perdonar por ello- Daphne sintió un vacío en el estomago al decir aquello, sin embargo su orgullo podía más, Harry la había echado tras verla desagarrarse de dolor y rogarle que la perdonara, no iba a perdonarle la indiferencia ante su dolor.
-Potter es un imbécil, tú no tuviste nada que ver con aquello, no te merece Daphne- La fría mirada del rubio pareció suavizarse por un instante.
-Lo sé- Daphne asintió, se sentía bien escuchar aquello aunque por dentro sintiera un profundo ardor, como si tuviera una herida que jamás iba a sanar -¿Qué vas a hacer ahora?- Preguntó expectante.
-No lo sé, no quiero pensar en ella, desde el maldito séptimo año he querido dejar de pensar en ella, tal vez ahora sea el momento de por fin hacerlo- Draco se encogió de hombros y miró por la ventana.
-Tal vez- Daphne susurró -Tal vez debas rendirte Draco, así como es nuestra costumbre seré honesta contigo, si eres capaz de dudar de sus sentimientos a pesar de que con todo lo que le hiciste desde que la conociste ella se enamoró de ti, entonces no creo que merezcas a alguien como Hermione Granger, a lo mejor se merece alguien que no se dé por vencido con ella- Al escuchar eso ultimo Draco se dio la vuelta furibundo.
-¡Largo Daphne!- Gritó encolerizado, nadie iba a venir a decirle en la cara que Ronald Weasley era mejor opción para Hermione que él.
-Piénsalo mon ami- Fue lo único que dijo la rubia antes de desaparecer, había tenido suficiente de hombres necios por el resto de la vida.
…
La chimenea del lujoso apartamento crepitaba fervientemente, ambos chocaban sus copas de champaña mientras sonreían, sumergidos en sus propios pensamientos. Ron se encontraba feliz, hacía mucho que no sentía aquella emoción en su ser, después de muchos meses había vuelto a estar cerca de ella, la había abrazado y habían compartido un momento juntos. Sabía que aun faltaba bastante para ganar la guerra, eso sólo fue una batalla, Hermione tenía un extraño vinculo con Malfoy que él no podía negar, pero de la misma manera estaba vinculada con él, podía sentirlo, aun lo quería, y mientras ese sentimiento no se apagara tenía una oportunidad.
-¿Me vas a contar qué es lo que le ha hecho?- Un pequeño detalle empañaba la felicidad del pelirrojo, Pansy no había querido contarle nada de lo que se había enterado aquella tarde.
-No- La morena dirigió sus ojos hacia Ron y sonrió al ver su expresión de enfado, no lo admitiría en voz alta, pero era bastante atractivo.
-¿Por?- Se quejó él, odiaba estar desinformado, sobre todo de algo tan importante como la relación de Malfoy y Hermione.
-Porque lo arruinarías todo Weasley, déjalo ya- Pansy sabía perfectamente que si Ron se enteraba de lo que Draco había hecho para separar a la sangre sucia de su lado se volvería loco, lo creía capaz de matarlo, y Draco ya no le servía de nada si estaba muerto.
-¿Cuál es el siguiente paso?- Preguntó Ron, dándose por vencido con el tema.
-Seguir creando conflictos entre ellos, creo que va siendo momento de que te reconcilies con Potter- Sugirió ella y Ron asintió, sentía que poco a poco estaba recuperando su vida.
-Sabes Pansy, ahora que volveré con Hermione y tú con Malfoy, deberíamos despedirnos, ya sabes, por los buenos tiempos- Ron dejó su copa de champaña en la mesa y miró sugerentemente a la pelinegra, no se lo diría, pero Pansy se le hacía increíblemente sensual.
La Slytherin soltó una pequeña sonrisa y de igual manera dejó su copa en la mesa, para ella ese era un día de triunfo y se merecía cerrarlo de la mejor manera. Nunca se había imaginado que la alianza con Weasley resultaría tan provechosa, casi era una lastima que estuviera llegando a su fin, el lado oscuro del pelirrojo se acoplaba perfectamente a ella. Se dejó besar y acariciar, sentía un retorcido placer en haber arruinado tantas vidas en una sola tarde, nadie se metía con Pansy Parkinson y salía libre, ni siquiera Draco Malfoy.
…
La mañana llegó más rápido de lo que ella hubiera querido, apenas sintió que dormitó por un par de horas, se levantó con pesar y se metió a la ducha, salió y cuando abrió sus maletas para cambiarse se dio cuenta de que en éstas sólo estaba su antigua ropa, la que se había llevado cuando se fue a vivir con Draco y que ya ni siquiera usaba. Rodó los ojos ¿acaso Draco creía que a ella le iba a doler la estúpida ropa? ¿Qué clase de berrinche infantil era aquel? Suspiró con pesar, con cada minuto sentía más lejana la posibilidad de volver siquiera a hablar con él. Se puso un sencillo vestido azul oscuro de corte recto y encima un saco negro, ocultó su semblante cansado con maquillaje y se recogió el cabello en un moño casual.
Al salir de su habitación se topó con Harry, ambos tenían la misma cara de no haber dormido, pero aun así él se esforzaba en verse guapo, llevaba unos jeans de vestir negros y una camisa azul encima, así como una corbata negra en la mano, Hermione lo miró extrañada, esa ropa no era de él, más bien parecía escogida por Daphne.
-No me se anudar la maldita corbata- Hermione sonrió, Harry jamás había sido de usar corbatas hasta que comenzó a salir con Daphne, era obvio que estaba a años luz de querer terminar con ella y se sonrió, por lo menos no todos iban a ser infelices al final.
-Ven, te ayudo- Hermione se acercó a su amigo y comenzó a anudarle la corbata, por un momento tuvo el impulso de ahorcarlo por ser tan necio, estaba sufriendo porque quería, él y Daphne jamás tuvieron que verse afectados por nada.
Antes de que bajaran las escaleras Kreacher se acercó a ellos, como de costumbre tenía su actitud ceñuda, y sólo se limitó a anunciar que Ron estaba abajo. Harry y Hermione se miraron extrañados, ambos se apresuraron a bajar y se lo encontraron cerca de la puerta con una charola y dos cafés de una tienda muggle.
-Hola- Dijo algo apenado, apenas el día anterior había estado de un humor de perros con Harry –Hermione, no sabía que estabas aquí, no te he traído algo, pero puedes tomar el mío, los he comprado en un lugar muggle en la esquina- La sonrisa de Ron era genuina.
-¿De pronto somos amigos otra vez?- Harry que no estaba particularmente de buen humor dejó que el orgullo hablara por él.
-Creí que no habíamos dejado de serlo- Respondió Ron -Me he enterado que terminaste con tu novia y quise venir a ver cómo estabas- La verdad es que no podía estar más lejos de importarle la relación de Harry y Daphne, pero era un buen pretexto para limar asperezas.
-¿Qué tal que vamos a desayunar antes de irnos al Ministerio?- Sugirió Hermione, recordando sus cientos de desayunos en el Gran Comedor.
-De acuerdo- Sonrió Harry y tomó uno de los cafés de Ron de la charola.
Los tres amigos salieron de Grimmauld Place y se quedaron en el Londres muggle, entraron a un pequeño restaurante y tuvieron una charla tan amena que parecía que los últimos meses entre ellos no habían existido, evitaron los temas conflictivos, como Malfoy o Daphne, sólo se limitaron a bromear y sonreír. Posterior a eso se dirigieron juntos al Ministerio, Harry y Ron se quedaron en el mismo piso y Hermione se separó de ellos con pesar. La castaña llegó a su oficina de un mejor humor, creía que había perdido esos momentos entre los tres para siempre, pero se dio cuenta de que no había nada que pudiera quebrantar ese vinculo entre ellos tres, o eso creía.
-Daphne- Hermione se sorprendió de verla tan temprano y tan bella como siempre, a diferencia de Harry ella lucía mucho mejor, su cabello rubio estaba completamente lacio y brillante, su vestido dorado hacía juego con su saco beige al igual que sus altos tacones, y su maquillaje hacía lucir su rostro impecable, el único detalle era la falta de brillo en sus azules ojos.
-Hola preciosa- Saludó la rubia con una sonrisa que no le llegaba a los ojos -¿Podemos hablar?- Hermione asintió y ambas entraron en su oficina.
-¿Cómo estás?- Preguntó Hermione con delicadeza una vez que ambas se sentaron en el pequeño sofá de su oficina.
-He estado mejor- Dijo Daphne sonriendo y moviendo la mano como para restarle importancia -Mejor dime cómo estás tú- Los azules ojos de la rubia buscaron los de Hermione con preocupación.
-He estado mejor- Hermione sabía que al igual que Draco, Daphne era bastante cerrada cuando se trataba de mostrar sus emociones, por lo que ella no cedería hasta que la rubia hablara.
-Eres imposible Hermione Granger- La Slytherin rodó los ojos y cedió -Me imagino que sabes que Harry me ha terminado, se ha puesto en plan de víctima como siempre, y me ha echado casi a patadas de su casa- Daphne ya no se sentía tan triste al respecto, ahora estaba enojada.
-¿Es bastante idiota verdad?- Hermione la miró con el rostro afligido -He hablado con él, no lo está llevando tan bien, es increíblemente terco cuando se siente herido, dale tiempo- Dijo para confortar a su amiga.
-Oh claro, tiene todo el tiempo del mundo, he tenido suficiente de él- Daphne hablaba con enfado y Hermione pudo notar lo mucho que se parecía a Draco, no le sorprendía en nada que fueran mejores amigos.
-Daphne…- Inició ella pero fue interrumpida.
-En realidad he venido a hablar de Draco- La rubia no se sentía mentalmente capaz de seguir con el tema de su ex.
-¿Te ha contado lo que pasó?- Preguntó Hermione pero no esperó a la respuesta de Daphne -Asumo que ahora sabes que a pesar de que él es un mentiroso mezquino de lo peor, yo soy la terrible amante de Ron que no lo merece- Dijo Hermione en tono azorado.
-Si, me ha dicho algo de eso, obviamente no se encuentra en su momento más lúcido, es un completo estúpido cuando está celoso, no le conocía esa faceta hasta que estuvo contigo- Admitió la rubia.
-Bueno, me ha echado de la casa, me ha insultado y me aventó al suelo a pesar de mi estado- Daphne la miró sin entender -¿No te lo ha dicho? Probablemente no quiera saber de ello- Algo dentro de Hermione se rompió al ver que Draco le había ocultado a Daphne su embarazo, como si se avergonzara de ello -Estoy embarazada- Finalizó.
-¿¡Qué!?- Dijo alarmada -Voy a maldecirlo cuando lo vea, te lo juro- Por un instante Hermione creyó que aquello no era una broma, Daphne lucía realmente enfadada.
-No quiero saber de eso, ni de él, si lo que quiere es que desaparezca de su vida lo haré, seguiremos casados hasta que acabe el plazo, después solicitaré la anulación y no volverá a saber de nosotros- Hermione se tocó el vientre al decir esto último.
-Hermione ¿estás considerando regresar con Weasley?- Ahora fue Daphne la que la miró con suspicacia.
-¿Qué? ¡Claro que no!- Respondió alarmada, era una alternativa que ni siquiera estaba en su mente.
-Vale, yo no te estoy acusando de nada, y mucho menos justificando las idioteces de Draco, pero ¿es cierto que ayer estabas abrazada con él?- Preguntó con cautela.
-Todo fue un estúpido malentendido- Hermione comenzaba a exasperarse -Ayer vinieron Harry y Ginny a hablarme sobre el juramento, estaba tan enfadada que salí de la oficina dispuesta a pelearme con Draco, me encontré a Ron, vio mi estado y salimos a hablar, logré tranquilizarme y al llegar le agradecí por eso, nada más- Aclaró en tono fastidiado.
-Mmm ya- Daphne no puso expresión alguna, lo cual intrigó a Hermione -No sabes como es que Ginevra y Harry se han enterado de todo ¿verdad?- Hermione se quedó en silencio, meditando sus palabras, con todo lo que había pasado ni siquiera se había preguntado aquello.
-¿Qué insinúas?- Preguntó la castaña temerosa.
-Oh yo no insinúo nada, estoy segura de lo que te voy a decir- Daphne tomó un largo suspiró y habló -Pansy me ha tendido una trampa, me citó y me forzó a contarle todo, con magia obviamente, y da la casualidad de que la niña Weasley estaba justo a lado de nosotras- La rubia mencionó eso ultimo con tono de obviedad.
-¿Estás diciéndome que todo fue un elaborado plan de Pansy, Ginny y Ron?- Hermione no creía a los últimos dos ser capaces de tanto, aunque si lo pensaba Ginny sí se veía beneficiada de terminar la relación de Harry y Daphne.
-De ella no lo sé, pero su presencia allí no fue ninguna casualidad, alguien la citó y dudo que haya sido Pansy- Resolvió Daphne -Mira Hermione, Draco es idiota, yo lo sé, tú lo sabes, él lo sabe, pero tiene razón en algo, tú no has sido precisamente la persona más confiable para él, y no te culpo, pero si de verdad quisieras que lo de ustedes funcionara no correrías a Weasley siempre que puedes, primero la boda y ahora esto- Hermione agachó la mirada, no se sentía orgullosa de lo que había hecho en su boda.
-No es así, además lo de la boda fue diferente, yo no amaba a Draco allí- Se excusó.
-Pero tampoco lo detestabas exactamente, él pensaba que entre ustedes pasaba algo, y aquello fue un duro golpe a su orgullo y confianza, él jamás lo va a aceptar ante nadie, pero le teme a Weasley, tiene terror de que te vayas con él- Hermione negó con la cabeza, eso no iba a pasar -Sin embargo, yo no vengo a persuadirte de cualquier decisión que vayas a tomar, sólo quiero que tengas el panorama claro, Ronald y Pansy han estado trabajando juntos, lo de ayer no fue la primera vez, él fue con Pansy a tu boda, se apareció allí por sugerencia de ella, que Draco te viera besarlo no fue una coincidencia, fue un plan de ellos, así como lo de ayer, Weasley trata de manipularte porque te conoce, no digo que Draco sea mejor, pero con él sabes a lo que te atienes, con Weasley…- La rubia finalizó dejando la frase al aire.
Hermione se quedó callada por unos segundos, claro que las cosas habían sido así, por supuesto que Ron estaba involucrado en todo, se regañó mentalmente por ser tan estúpida, todo el tiempo había pensado que el de los planes era Malfoy, sus años de amistad y cariño le habían nublado el juicio respecto a Ron, pero ahora lo veía, él no era mejor que Draco, también mentía y manipulaba, algo que Hermione jamás lo creyó capaz de hacer, al menos no a ella que siempre había estado dispuesta a dar la vida por él. De pronto unas lagrimas comenzaron a inundar sus ojos, se sentía decepcionada, porque antes de todo ellos habían sido amigos y los amigos no se traicionan así, ella hubiera preferido morir antes que tratar de dañar algo que Harry o Ron amaban, incluso en el tiempo que Ron salió con otras personas ella se había mantenido al margen, porque lo quería y respetaba, pero Ron no sentía lo mismo por ella. Se sintió furiosa, con ganas de lanzarle un par de maldiciones, y lo haría, por Merlín que lo haría.
CONTINUARÁ…..
N/A: Hola! ¿Cómo están? Espero se encuentren en casa, a salvo y pasándolo no tan mal en la cuarentena. Lo prometido es deuda y aquí está el siguiente capítulo, en general iba a esperar una semana porque la verdad amó sus comentarios y así, pero también escribirles es mi forma de contribuir a que pasen mejor estos días en casa, espero les guste y si fue así déjenme sus comentarios. No se desesperen, nuestros protagonistas son tontos, pero ya reaccionarán, tampoco se enojen con la pobre Ginny haha. En fin, nos seguimos leyendo, un beso.
Los invitó a leer mi Oneshot que publiqué hace unos días, se llama Nox y prometo los va a entretener. Ahora sí es todo, un beso, cuídense mucho, amo sus comentarios los releo mil veces, gracias por los favs, follows, y también por quien pase anónimamente, gracias infinitas.
