El canto de las aves anuncian la llegada del nuevo día. Sesshomaru es el primero en abrir los ojos, se acerca a Rin que aún dormía y tiernamente acaricia su mejilla. La carga y la coloca sobre el lomo de Ah-un. El dragón se percata de los deseos de su amo y comienza a andar tras él. Sesshomaru busca a Jaken y lo encuentra tras una roca, levanta una piedra del suelo y se la lanza, lo cual provoca que Jaken grite fuertemente. Sesshomaru velozmente se acerca a él.

Sesshomaru: ¡Cállate! Ya vámonos.

Jaken no comprendía por qué tanta agresividad con él, hasta que vio que Rin dormía sobre el lomo de Ah-un.

Jaken: *maldita mocosa, ¿por qué a ella no la agarra a pedradas?*

Continuaron su viaje, ya estaban cerca del lugar al que Sesshomaru se dirigía, cuando Rin despertó.

Rin: (bosteza y talla sus ojos) ¿mmm? ¿qué pasó? ¿dónde estamos?

Sesshomaru: No quise despertarte, Rin.

Rin: (alegre y sonriendo) ¡Buen día señor Sesshomaru!... Señor Jaken, ¿por qué viene tan atrás?

Jaken no contestó, se sentía demasiado molesto con esa niña. Cómo era posible que el amo pusiera tanta atención en ella, si apenas llevaba unos días viajando con ellos, él había servido a su amo por tantas décadas y no lograba obtener algún gesto amable para con él... Después de dos horas Sesshomaru se detiene y sus acompañantes junto con él.

Sesshomaru: Rin... No te asustes.

Rin: ¡No señor! *¿Por qué me asustaría si estoy junto al amo Sesshomaru?*

Sesshomaru camina un poco más y se detiene frente a un viejo árbol... Ese árbol tenía un rostro y lo más increíble es que hablaba. Rin no pudo evitar sorprenderse, y aunque su amo se lo advirtió su asombro la hizo hablar.

Árbol: Tú quieres saber sobre colmillo de acero, la espada que heredó tu padre. ¿Cierto?

Rin: ¡Un árbol horrible!

Jaken: Amo bonito, ¿quién es ese personaje?

Sesshomaru: Es un árbol de magnolia que tiene 2 000 años de antigüedad.

Jaken: Ooooh.

Árbol: Así es, y sé la historia de las espadas que dejó como recuerdo el padre de Sesshomaru. Las fundas de colmillo de acero y colmillo sagrado fueron hechas con una de mis ramas más resistentes.

Jaken: ¿Sus fundas? *mmm, ya entiendo, ahora sé por qué esas fundas guardan un poder misterioso el cual es indestructible, al ver este árbol me hace comprender lo resistentes que son*.

Sesshomaru: Árbol sabio... Supongo que conoces aquella extraña relación que tiene InuYasha con colmillo de acero.

Árbol: InuYasha... ¿Te refieres a tu hermano menor?

Sesshomaru: Su sangre ha cambiado en dos ocasiones, la primera fue cuando un demonio mordió a colmillo de acero, y la segunda fue cuando InuYasha soltó su arma durante nuestra batalla... Su sangre dejó de tener esa extraña mezcla, y obtuvo el mismo olor que la de mi padre y de la mía.

Árbol: InuYasha es un ser híbrido nacido de una criatura sobrenatural y una mujer, jamás se convertirá en monstruo completamente.. Por si no lo sabías Sesshomaru, como ser sobrenatural que eres puedes hacer muchas cosas que InuYasha no puede debido a su naturaleza.

Sesshomaru: ¿Que InuYasha no puede?

Árbol: Así es... él no puede controlarse por sí mismo.

Sesshomaru: Pierde su propio juicio.

Árbol: Si... por ejemplo Sesshomaru, cuando te encuentras en una batalla no importa que tanta presión exista, tu mente se encuentra controlada.. es decir... nunca pierdes tu esencia como criatura.

Sesshomaru: ¡Ja! no existe alguien capaz de intimidarme en una batalla.

Árbol: Jeje, puede que tengas razón, sin embargo con InuYasha es diferente, cuando es presionado y su vida corre peligro, la sangre de bestia que tiene lo domina y se transforma para protegerse.

Sesshomaru: Te refieres al extraño comportamiento de ese momento.

Árbol: La sangre que heredó InuYasha de su padre tiene poderes que monstruos como ustedes pueden controlar, pero es muy difícil para él.

Sesshomaru: ¿Y cuáles son las consecuencias?

Árbol: Pues verás... podría decirte que esa sangre de bestia es capaz de comer su propio corazón y mente. Pierde la noción de quien es en realidad, ni siquiera sabe quienes son sus aliados o enemigos. El sólo está ahí para matar. Y a medida que esas transformaciones se repitan, InuYasha perderá su mente y su corazón. Se convertirá en un monstruo que sólo vivirá para matar, y continuará peleando hasta que su ser perezca. Puedo asegurarte que tu padre no quería que InuYasha terminara de esa forma tan miserable, fue por esa razón que le entregó aquel recuerdo, me refiero a su espada colmillo de acero.

Sesshomaru: *Esa espada.. cuando InuYasha la suelta sucede la transformación*. Bien. Vámonos.

Sesshomaru da la media vuelta, Jaken y Ah-un lo siguen... Rin observa a ese extraño árbol... Sesshomaru se da cuenta que que la niña se acerca a él... Una vez frente a él lo abraza cariñosamente.

Rin: Árbol, gracias por ayudar al Señor Sesshomaru.

Árbol: Niña no tienes que agradecer... tú tienes una misión muy importante... sigue a Sesshomaru... nos veremos después.

Rin: Si, ¡hasta luego!

Algo llamó la atención de Sesshomaru... ¿Misión?... Da igual, si la niña tenía alguna misión con el tiempo lo descubriría, él no tenía por qué meterse en eso, pues no tenía nada que ver... o eso creía... Por el momento analizaba aún lo que le dijo ese árbol.. Ahora comprendía porqué su padre se negó rotundamente a entregarle a colmillo de acero, de hecho la había escondido muy bien de él... Aunque le molestara, su padre le tenía afecto a InuYasha aún antes de conocerlo, aún sin haber convivido con él, aun sin saber si sería débil o poderoso, aún después de su muerte él buscó la manera de protegerlo... ¿Y a él? Es verdad, la funda de su espada lo salvó en una ocasión, sin embargo no podía utilizar su espada en sus batallas, ahora con Toikijin tenía un arma que le era útil... Respecto a InuYasha, en su último encuentro estaba decidido a matarlo, pero la intervención de Totosai lo impidió, quizá fue lo mejor, pues ¿que crédito se llevaría al matar a un ser que no es consciente de nada?

Continuaron su camino, se detuvieron para que Rin descansara, antes él no acostumbraba hacer pausas en sus viajes, era la primera vez que pensaba en el bienestar de alguien más que no fuera él mismo... Nuevamente recordó a su padre... No, él no tenía esa debilidad... Simplemente le dio su palabra a la niña y la tenía que cumplir...