HOLA!
Aquí me tenéis...
Capi tranquilo. Solo vemos como Alice y Bella comienzan a ir entendiéndose.
Disfrutarlo!
Quiero hacer unas menciones, de unos comentarios que me han hecho gracia:
alicecarolina11: Los super soldados de Edward, harán el milagro./ JAjajajajaja... Me tronché de risa cuando lo leí.
Andre22-twi: Charlie aprecia a los Cullen mucho. Más a Edward que a Jacob./ Si, Charlie quiere sinceramente a los Cullen. Se va viendo en los capítulos, además Carlisle le ofreció ser uno de los suyos, pero él no quiso por los Quileutes.
Saraipineda44: Sorpresa en forma de hombre hermoso para desayunar/ Ummm! quien lo pillara, así nada más levantarte, ¿eh? jajaja!
GRACIAS A TODAS POR VUESTROS REVIEWS. Ahora que tengo tiempo, me gusta dejar alguna mención, a los comentarios que más me llaman la atención.
CAPÍTULO 10
Los tres días que restaban para mi cita con Edward se me fueron pasando volando, ya que Charlie me había comprado tantas cosas, que estuve entretenidisima colocándolo todo.
No por eso, dejé de pensar en él ni uno solo instante. A cada poco, lo más mínimo me hacía recordarlo.
Por supuesto, esos días "Nothing else matters" sonó más de lo normal en casa.
El jueves, Charlie se fue a pasar la mañana a la comisaría, sus antiguos compañeros llevaban tiempo llamándolo para que se pasara y ya que seguía encontrándose tan bien, no quiso posponerlo más.
- ¿En serio no te importa pasar la mañana sola? - Me preguntó por tercera vez.
- Noooo. Ve y disfruta - le guiñé un ojo. - Te dejo allí y ya me distraeré yo.
A las diez de la mañana lo deje en la comisaría, y tras saludar a sus compañeros, me fui.
Realmente no tenía nada que hacer, y entonces un nombre llegó a mi cabeza:
Alice.
.
El día de la barbacoa en la Push, salió el tema del niño que había sido atacado por el lobo; el niño que entre Carlisle y yo habíamos salvado.
Decían que la factura del hospital era desorbitada, por la gravedad de la operación y los posteriores cuidados que hubo que darle al pequeño; y que los padres tenían un seguro básico, que no cubría ni un tercio de semejante deuda.
- Los Smith, (los padres del niño), me han contado, que unos días después de darle el alta al niño, llegó a casa una carta del hospital, con la factura pagada - Decía la Sra. Ateara. - Y pasaba de los 40.000$
- Se rumorea que los Cullen han tenido algo que ver - Agregó Emily.
- Seguro que si. - Afirmó tajante Sue Clearwater. - Son conocidos por sus actos desinteresados y caritativos.
.
Esa conversación se me había quedado grabada.
¿Sería verdad que ellos pagaron semejante dineral?
Me encaminé al hospital, esperando que tuviera un ratito para tomarse un café.
Había algo en esa chica que me llamaba a hacernos amigas. Y más, teniendo en cuenta ese gesto.
Piqué en la puerta y esperé a que me diera paso, por si tenía algún paciente dentro de consulta.
- Pase.
- Hola - Dije asomando la cabeza por la puerta.
- ¡Bella! ¡Qué sorpresa! Pasa, pasa - Me recibió animada, levantándose de la silla con entusiasmo.
- He dejado a Charlie con sus compañeros en la comisaría y como no tenía nada qué hacer, he pasado por si tenías un ratito para un café.
- Sí, claro. No podías haber venido en mejor día. Hoy tengo la mañana vacía.
Recogió unos papeles en su mesa, se puso la chaqueta y el bolso y salimos.
Nos sentamos en un aparte en la cafetería del hospital y nos pusimos a charlar.
Al principio estaba algo cortada, pero con Alice esa sensación duraba más bien poco. Era habladora y vital; y conseguía transmitirte esa sensación.
Al cabo de más de una hora contándonos vivencias, de golpe y porrazo me soltó la gran pregunta.
- ¿Ya tienes el modelito pensado para mañana? - Su voz fue normal, como si me hubiera preguntado por el tiempo, pero su cara tenía una picardía más que notoria. Yo me quedé en shock, a parte de que las mejillas comenzaron a arderme.
- Yo… - pestañée varias veces, intentando reponerme del pasmo.
- ¿Tú…? - me alzó una ceja, hasta que su rostro se tornó suave y hasta tierno. - Si te sirve, Edward está, ¿cómo decirlo?... ¿Súper nervioso, inaguantable…? - se acercó un poco a mí, a través de la mesa - no le digas que te lo he contado, o me matará - Apretó los labios en una mueca divertida; asentí, cómplice.
- Había pensado en una camisa blanca, larga… es como un vestido, pero se acorta por los lados. Con medias largas tupidas, botas altas y un chaleco de lana con pelo en el cuello… - me mordí el labio en espera a su aprobación.
Alice se quedó unos segundos meditando.
- En vez de botas altas, botines. Por lo demás, me parece genial. El pelo, recogido, déjate algún mechón suelto. Y lleva bufanda ancha. - Arrugué el entrecejo ante semejante consejo; ella rodó los ojos.
- A Edward le encantan los cuellos, los que tienen marcado la hendidura de la clavícula, como el tuyo. Y más si quedan al descubierto por llevar el pelo recogido… no por llevarlo corto. - Me miró con los ojos expectantes a qué dijera algo. Y yo, realmente no sabía qué contestar. - Le será fascinante verlo cuando te quites un bufandón… por supuesto déjate un botón desabrochado de la camisa - guiñó el ojo.
- Vaya… - suspiré - gracias.
- Y lo siento, pero no te puedo decir a dónde te va a llevar… aunque no te preocupes, no será un sitio excesivo. - sonrió.
- Yo… también estoy nerviosa. - confesé tras un silencio. - Hace mucho, muchísimo - rodé los ojos - que no tengo una cita… bueno, realmente, creo no haber tenido una como… - dejé salir todo el aire de mis pulmones, estaba hablando demasiado.
- ¿Una tan importante como está…? - concluyó la frase Alice por mí. - Me parecéis una pareja genial… creo que la cosa podría llegar a cuajar con gran facilidad.
Aunque me alegraba poder hablarlo con ella, y sus palabras de ánimo, al final me había puesto más nerviosa de lo que ya estaba.
Tras casi dos horas de parloteo, nos despedimos muy afectuosas.
- El sábado os esperamos a comer. - Me dijo justo cuando me había dado la vuelta, haciéndome voltear. - Me lo comentó antes mi padre, pero se me pasó decírtelo… estuvimos tan entretenidas hablando - me guiñó un ojo. - Luego llamará a Charlie.
- Ok, perfecto. Nos vemos el sábado entonces.
.
Cuando estaba aparcando para recoger a Charlie, me llegó un whatsapp de Edward.
WE- Te recojo mañana a las 12. ¿te parece bien?
WB- Claro. Perfecto.
WE- Estoy deseando que llegue mañana, y… verte otra vez.
WB- Yo también.
WE- La espera merecerá la pena… o eso intentaré.
WB- Seguro que lo consigues.
WE- Hasta mañana, un beso.
WB- Otro beso.
¿Qué si merecerá la pena?... ¡Siiiii! Y… ¿Está deseando verme?... Joder, y yo….
- ¡Bella! - La voz de mi tio me sobresaltó, sacándome de la nube de fantasía.
- ¡Charlie! Iba a entrar ahora a buscarte.
- Sentí el coche y salí… - se mordió el labio y yo le alcé una ceja, curiosa. - Verás…
- Suéltalo…
- Los chicos se han puesto tercos en que coma con ellos… - su cara mostraba una disculpa que estaba lejos de tener que sentir.
- ¡Genial! Entonces… ¿Esa cara de pena? - Yo sabía porqué era; por no darme plantón a mí.
- Bueno, yo… no quiero dejarte sola a comer… - lo corté.
- Charlie, ve y disfruta de tu comida. Yo iré hasta Main y me tomaré una hamburguesa de esas que me encantan. - sonreí. Ambos lo hicimos.
Era increíble como en cuestión de unos pocos días, entre mi tío y yo, no solo hubiéramos limado asperezas, sino que llegásemos al punto de demostrarnos esa complicidad, ese amor entre los dos.
Tal como dije, hice. Di la vuelta con el monovolumen y me fui hasta Main.
Al entrar, me dedicaron una simple mirada de supervisar quien había entrado y ya. Solo algún cliente me saludó, los demás ni siquiera.
¿Todas aquella miradas intimidantes eran única y exclusivamente por los Cullen?
"No quiero que te agobies… Te lo diré si ellos no lo hacen…"
Las palabras de Charlie sobre "el secreto" de los Cullen entraron en mi cerebro automáticas.
¿Qué no me agobie? ¿Quien en su sano juicio, no lo haría?
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Esa noche, entre Charlie y yo, hicimos pizzas caseras. Nos llenamos de harina, tanto nosotros como toda la cocina, pero el momento fue divertidísimo.
Momentos para que me llenara de recuerdos de él
Vimos una peli mientras cenábamos las riquísimas pizzas que al final conseguimos cocinar y entre eso, y charlar, nos pasó la noche del jueves.
Y, por fin… el viernes llegó.
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Si... Es cortito, lo se.
Pero no todos pueden ser de 12 hojas de World... jajajaja!
Los próximos os encantarán, ya veréis ;-)
¿UN REVIEW?
