Antes:

18 años

N A R U T O

ASUNTO: ESE MALDITO Letrero

Querido Naruto ,

Para que quede claro, la única razón por la que yo soy la salutatoriana y tú el valedictoriano es porque sacaste mejores notas que yo en literatura. Una clase.

Eso es todo. Así que, ¿puedes por favor borrar ese mensaje de "Soy mejor que tú, Hinata " de tu pizarra? Te doy un día más y luego tiro una piedra por la ventana.

Además, puede que necesite que me lleven de regreso de la graduación si mi papá trata de hacerme subir al auto con Stella (¡Qué perra!) y te pagaré con cuatro tazas extras de ese asqueroso chocolate caliente que te encanta beber.

Oh, y... (Momento de tregua) Cuatro tipos me han invitado a salir durante la semana pasada y los cuatro me han dejado plantada en el último minuto con excusas de mierda. Tengo una cita con Utakata Jones en el café Waterstones esta noche y espero que no me pase nada... (¿Hay algo malo conmigo?).

Un día para quitar ese cartel.

Te olvida,

Hinata

ASUNTO: RE: ESE MALDITO letrero

Querida Hinata,

Hay varias razones por las que soy el mejor de la clase, pero por razones de brevedad, la principal es: Soy mejor que tú. ️ Por la forma en que normalmente tiras piedras a mi ventana (y fallas), estoy dispuesto a correr el riesgo y dejar mi letrero.

Suena como si necesitaras un pase de autobús para después de la graduación, pero si se trata de eso, puedes sentarte en mi asiento trasero como uno de mis verdaderos amigos; Yahiko, estará sentado en la parte delantera. (Todavía no puedo creer que Stella se haya ido con tu papá tan pronto...). Te tomo la palabra con esa promesa de chocolate caliente.

Momento de tregua: Aparte del hecho de que eres la peor persona que conozco, no hay nada malo contigo. Es la temporada de ruptura y preuniversitaria, así que creo que todo el mundo está tratando de tener tanto sexo como sea posible. Esos tipos probablemente te dejaron plantada para follar con alguien más. (Revelación Completa: Yo le hice lo mismo a Emilia hace unas noches, ¿recuerdas?).

El letrero se queda.

Te olvida,

Naruto.

Esa misma noche llegué al café Waterstones con un nudo de culpa en la garganta. Aun así, no iba a dejar que eso me distrajera del hecho de que necesitaba llegar a la cita de Hinata antes que ella y asegurarme de que él nunca llegara a cenar.

Sin que ella lo supiera, el vestido rojo que usó en su baile de graduación hizo hablar a todo el vestuario. Aunque podía admitir que se veía bien esa noche, no estaba diciendo el tipo de cosas que todos los demás chicos de nuestra escuela decían. (Especialmente desde que ella había vuelto a usar sus camisetas de gran tamaño y pantalones de chándal en los días desde entonces).

"¿Quién iba a decir que Hinata Hyuga era tan jodidamente sexy?" "Necesito anotar en eso antes de la graduación..." "Me encantaría darle una nalgada en el culo mientras dejo que me monte..."

Esa misma noche, un grupo de último, uno de cada equipo deportivo, hizo una apuesta para ver quién podía follarla en el menor tiempo posible. Su plan era simple y repugnante: Cada chico coquetería con ella en algún momento después de la escuela esta semana, "antes de que se suba al auto de Naruto Namikaze", e intercambiarían números de teléfono. Cada chico escogería dos días de la semana para enviarle mensajes de texto y mostrarle su atención antes de pedirle una cita.

Mientras están en la cita, que sea el tiempo que necesario para follarla. No hay reglas sobre eso. El primero que se la folle gana. Puntos extra si consiguen fotos.

Se suponía que yo no debía saber nada sobre el plan, pero una vez que Hinata empezó a decirme que la habían invitado a salir en múltiples citas seguidas (por tipos que yo sabía que no eran buenos para ella), supe que algo estaba pasando.

Le di una paliza al primer tipo después de seguirlo a su casa después de la escuela. Le dije que pusiera fin a esa mierda, pero nunca tuvo la oportunidad de compartir mi mensaje, ya que todavía no podía hablar.

Así que, tuve que tomar el resto en mis propias manos.

Destruí las llantas de los autos que pertenecían al segundo y al tercero, y estaban mucho más preocupados por conseguir otros nuevos que por llegar a Hinata. El cuarto chico canceló su cita horas antes, y me alegró que esta noche fuera el último chico del grupo, y la última vez que tenía que hacer esto.

De repente vi a Utakata entrando en Waterstones y salí de mi auto. Entré al café y lo seguí hasta el baño. Mientras se acercaba a los puestos, le toqué el hombro.

—¿Sí? —preguntó.

—¿Vienes a una cita con Hinata Hyuga? —le pregunté.

—Sí. —Sonrió—. ¿Por qué?

Le eché un vistazo y me di cuenta de que era un rival demasiado grande para que yo me encargara solo, y sabía que la única manera de salir de esto era hablando mierda.

—Bueno, deberías saber que... —contuve un suspiro—, el sexo con ella no vale tu tiempo.

—¿Quién habló de sexo con ella?

Le miré fijamente y se rio.

—Está bien, está bien, Naruto. —Levantó las manos—. ¿Por qué no vale mi tiempo?

—Porque uno, se rumorea que ha estado con la mitad del equipo de fútbol de la secundaria Central. Dos, algunos de esos tipos tuvieron ladillas a los pocos días de que la dejaran en su casa y me enviaron un mensaje de texto al respecto. Tres, amenazó con mentir sobre el último tipo con el que se acostó voluntariamente el día siguiente cuando no le compró la cena después de tener sexo, así que no quiero que tú ni nadie de nuestra escuela se vea envuelto en ninguno de sus juegos.

—Caray... la he malinterpretado completamente. —Dejó escapar un suspiro y agitó la cabeza—. Gracias, Naruto. Lo sabrías ya que vives al lado de ella, ¿eh? Agradezco el aviso. Sabes, me preguntaba por qué ninguno de mis amigos había... —Se aclaró la garganta—. No importa. Te lo agradezco.

Salió del baño me apoyé en la puerta de un retrete, agradecido de que esto finalmente se hubiera acabado.

La puerta del cubículo de al lado se abrió y Hinata salió.

Vestida con vaqueros y una camiseta sin mangas de gran tamaño, se puso delante de mí y agitó la cabeza.

—El um... —Se detuvo, su cara roja y manchada de lágrimas—. El baño de mujeres tenía una fila súper larga y no podía esperar, así que pensé en venir aquí. estoy segura de estar feliz o molesta de que lo haya hecho.

Suspiré.

— Hinata…

—¿Tú eres la razón por la que no han aparecido todas mis citas? —Me miró—. Por eso insististe en conseguir sus nombres y los restaurantes a los que se suponía que debíamos ir... ¿Todo eso para que puedas evitar que me hablen?

—Algo así...

—¿Por qué me harías esto? —lloró, secándose las lágrimas—. ¿Cómo pudiste decir todas esas cosas sobre mí? ¿Esas mentiras?

—No es lo que piensas.

—Es exactamente lo que pienso. —Me empujó—. Realmente te alegras de hacerme miserable. Pensé que teníamos una tregua para el resto del año.

— Hinata ... —Me di cuenta de que probablemente debería saber lo de la apuesta—. Escucha. Hay una buena razón para esto, no quería que te lastimaran así que...

—Jódete, Naruto . —Me empujó de nuevo—. ¿Sabes qué? Ahora puedes estar a la altura de toda tu mierda de "Te olvida" porque puedo garantizarte que hoy es el último día que hablaré contigo. Tampoco me importa si vamos a la misma universidad. No te diré una mierda más.

—Te acabo de hacer un gran favor. —Mi sangre empezó a hervir—. Es como si ni siquiera supieras lo agradecida que deberías estar.

—Lo único que sé es que eres un imbécil y que no has hecho más que intentar hacerme daño desde el día en que nos conocimos. De hecho...

—Si hoy es el último día que vas a hablar conmigo, ¿puedes empezar con esa mierda ahora? —la interrumpí, con la mirada perdida—. No veo por qué esperar.

—Necesito decir mis últimas palabras primero.

—Realmente no.

Inhaló y habló lentamente, enunciando cada sílaba.

—Te odio, Naruto Namikaze . Te odio y te odio desde que tuvimos la desgracia de conocernos. Y juro por mi vida que este es el último día que hablaremos.

—Jodidamente cuento con ello.

Continuará