Y no debe faltar la descarga de responsabilidad oficial. Estos personajes no son míos, pertenecen a la increíble Stephanie Meyer y la historia es de Jeskawood aka Jayeliwood, yo solo traduzco.
Y me faltan palabras para agradecer a quién ha estado conmigo desde el principio y espero que siga estando, corrigiendo mis errores gramaticales y alentándome a seguir. ¡Gracias Erica Castelo, por ser mi beta y mi amiga!
Nueva Orleans
"Estoy muy celosa de ti," Alice se quejó en nuestro corto viaje a Nuevo Orleans. En ese momento las chicas, Alice, Rose y yo, estábamos todas sentadas en una hilera y Jasper, Emmett y Edward estaban justo detrás de nosotros. Yo estaba sentada en medio, dejándole a Alice la ventana y a Rose el pasillo. Habría tomado el asiento del pasillo, pero Rose se veía como si fuera vomitar en cualquier momento. Al parecer, los vuelos no le sentaban muy bien a su estómago.
"No deberías estarlo," le dije. "La tuya es más grande y más nueva."
"¡No de eso! ¡De que la encontraras en el PRIMER intento! Eso es una locura. Busqué por meses antes de encontrar la casa perfecta aquí."
"Todavía no la hemos conseguido," le dije con un suspiro.
Sí, el banco se estaba tomando su tiempo tratando de decidir si podíamos recibir el préstamo juntos. No estaba segura por qué. Les habíamos proporcionado toda la información que necesitaban. Teníamos mucho de dinero en el banco. De ninguna manera nos perderíamos un pago el próximo año como mínimo, tan solo con los ahorros de Edward. No sabía por qué era la demora, pero no me gustó ni un poco.
"Es solo cuestión de tiempo," dijo Edward detrás de mí. "Créeme, amor. No te preocupes."
"No está preocupada," sonrió Alice con suficiencia. "Está impaciente."
"De cualquier manera." Me encogí de hombros. "Necesitan apresurarse. ¿Podemos hablar de algo menos estresante? Como mínimo, sé que hoy no vamos a escuchar nada de ellos," les dije al echarle un vistazo a mi reloj. Ya eran las cinco en punto. Incluso si era lunes, habían terminado su día. "¿Qué quieren hacer además de los desfiles?"
"Esta noche quiero ir a Bourbon Street," dijo Jasper. Emmett le chocó los cinco.
"Los desfiles mañana," dijo Alice con una sonrisa traviesa. "Muchos huracanes."
"Quiero subir al crucero ferry el miércoles," Rose agregó.
"Vi que tienen un paquete donde puedes ir al acuario y al zoológico en el ferry," Edward agregó. "Sería una forma divertida de pasar el día. ¿Qué hay de ti, amor?"
"Solo quiero pasar tiempo con todos mis amigos," le dije encogiéndome de hombros otra vez. Me entristecía que tuviéramos que regresar el jueves por la noche. Edward tenía que trabajar el viernes en la tarde y el sábado. Le preocupaba tener que cancelar algo el día de la boda de Alice, pero afortunadamente eso no era un problema. Sé que hubiese odiado hacer eso, y nunca antes lo había visto hacer nada parecido.
"¡Oh!" Dijo Alice como si de repente recordara algo. "Quiero comprar una pintura del Perro Azul para mi colección."
"Ni siquiera preguntaré," Emmett sonrió con suficiencia.
"Es una serie de pinturas hechas por George Rodrigue. Muchas gracias," Alice dio un resoplido. "Su trabajo es hermoso, brillante, y muy moderno. Aprende algo de cultura, soquete."
"Preferiría ir por una cerveza," respondió Emmett con sarcasmo. Rose sonrió con suficiencia, rodando los ojos al mirar a Alice y a mí. "Y algunos ostiones. Quiero algo Cajun. Estoy hambriento."
"Vamos a aterrizar en unos veinte minutos y luego tenemos que registrarnos en el hotel. ¿Crees que puedas controlar tu estómago hasta entonces? Sé que será difícil para ti," Edward le preguntó con sarcasmo. Creo que pudo haber un gesto grosero, pero no estoy segura.
"Bocazas," murmuró Emmett. Rose se dio la vuelta y lo miró mal. "¿Qué?"
"Compórtate," le advirtió. Cuando ella se dio la vuelta, lo miré a tiempo para verlo sacarle la lengua. "No creas que no vi eso, señor. No eres tan bueno."
Su rostro se tornó verde al instante.
Este va a ser un viaje interesante.
Nuestra casa lejos de casa estaba llena de actividad y gente yendo y viniendo, por lo que nos tomó una eternidad el registrarnos. Todos teníamos habitación en el mismo piso del hotel, pero no estaban uno a un lado del otro. Eso probablemente era algo bueno. No sabía lo que Rosalie y Emmett estarían haciendo en privado, y estaba segura que Edward no quería saberlo, en lo absoluto.
Rosalie dijo que necesitaba una siesta antes que fuéramos a alguna parte, de modo que todos decidimos refrescarnos y que saldríamos a cenar a las nueve antes de ir de fiesta. Eso nos dejaba más o menos dos horas y media para hacer lo que quisiéramos.
No necesitaba una ducha. El viaje en avión no fue tan largo, por lo que no me sentía tan sucia. Decidí que probablemente también sería prudente tomar una siesta. No estaba segura de lo que estaríamos haciendo esa noche, y no sabía cuánto caminaríamos al día siguiente. Probablemente era más fácil prevenir que lamentar.
Edward se acurrucó junto a mí, y puso la alarma de modo que tuviéramos treinta minutos para prepararnos.
"¿Cómo estás?" Edward me preguntó en la silenciosa oscuridad. Pasando su mano lentamente por mi cabello, peinándolo con sus dedos de forma reconfortante.
"Frustrada," le dije sinceramente. "Un poco cansada."
"Bella," suspiró suavemente. "Ambos tenemos buen crédito. El banco llamará. Si no, ¿sabes qué?... Puedo poner el resto del dinero. Simplemente utilizaré todo lo que tengo. Esta es la casa que quiero para nosotros."
"No te dejaría hacer eso," objeté.
"Tú también podrías poner algo. Tal vez otros dos mil quinientos. Yo pongo el resto," dijo, sacudiendo su cabeza. "Bella, conseguiremos ese lugar. De una forma u otra. Te lo aseguro. No voy a permitir que se deslice entre mis dedos. No te preocupes por ello."
Asentí con mi cabeza, metiéndola bajo su barbilla. Volvió su rostro hacia un lado y besó ligeramente la cima de mi cabeza. "Te amo," murmuré bajito.
"También te amo. No te preocupes demasiado. La tenemos."
Mi corazón sabía que tenía razón, pero mi cabeza no estaba muy segura. Me estaba provocando unos cuantos problemas, como acidez y dolor de cabeza. A pesar del sufrimiento provocado por mi irritación, me quedé dormida. Pero no fue precisamente reparador.
No sé qué estaba soñando, no en realidad. Solo estaba oscuro, frío, y aterrador. Desperté con delicadas manos moviéndose sobre mis brazos y Edward susurrando en mi cabello, "Bella, amor… shh… está bien. Te tengo. Estás bien."
Giré mi rostro hacia su pecho, lloriqueando suavemente su nombre en mi estado aún agotado. Mis dedos agarraron su camiseta para mantenerlo tan cerca como fuera posible. Me estaba relajando para volver a dormir cuando la alarma comenzó a sonar. Me asustó. Salté, golpeando mi cabeza en la de Edward. Gimió por el dolor antes de empezar a reír, frotando suavemente su frente.
"¡Ay! Mujer, diré una cosa. Tienes una cabeza dura."
"Tú también," me quejé, poniendo mis manos en mi frente mientras volvía a caer en las almohadas. "Ay."
Alguien golpeó ruidosamente en nuestra puerta, haciéndome saltar una vez más. Edward gimió, "¿Sí?"
"¡Apresúrense, perras! ¡Tengo hambre!" Rose gritó malhumorada. Miré a Edward con una ceja levantada, pero él solo se encogió de hombros.
"Lo siento, ya vamos," le respondí por los dos.
"Me pregunto qué la tiene de tan mal humor," dijo mientras nos arreglábamos de prisa.
"Quien sabe. ¿El vuelo, tal vez? Yo sé que me pone de mal humor cuando se destapan mis oídos," me encogí de hombros.
Diez minutos después nos reunimos con nuestro pequeño grupo en el vestíbulo. Rosalie estaba dando golpecitos con su pie. "¡Al fin! ¡Vamos! Todo el día he tenido ganas de quingombó."
Tomamos el tranvía por el barrio para llegar a una parte que no estaba completamente loca. Decidimos visitar un restaurante local de mariscos. Nos sentamos a la mesa y Alice se dirigió directamente a la página del licor de su menú.
"¡Vamos a pedir una botella de vino!" Dijo emocionada.
"Me parece bien," concordé. Edward asintió.
"Vamos a tomar un rico blanco," Jasper intervino.
"Yo pediré una cerveza. Ustedes pueden tomar su vino afrutado," Emmett decidió agregar. "¿Qué hay de ti, nena?"
"Tomaré agua," Rosalie se encogió de hombros.
Alice frunció el ceño al escuchar su respuesta. "No tienes que ser la conductora designada. Vamos a tomar el tranvía o un par de taxis. Siéntete libre de tomar algo."
"No puedo," dijo, con una pequeña sonrisa creciendo en sus labios.
"¿Por qué?" Preguntó Emmett, confundido. Miró al hermano de su esposa que solo se encogió de hombros.
Edward fue el primero en entenderlo. "¡Oh, Dios mío! ¡Felicitaciones! ¿Cuánto tienes?" Voló hacia su tía, dándole un gran abrazo. Ella se lo devolvió, soltando una risita.
"Doce semanas, aproximadamente."
"Felicitaciones," dije, ofreciéndole una mano a Emmett. Se veía totalmente sorprendido. Entonces, me di cuenta. "¿Sabías?"
Sacudió su cabeza lentamente.
"¿Recuerdas esa noche que Bella y Edward llevaron a Bridget a Ripley?" Dijo Rose, palmeando su estómago mientras veía a su esposo. Asintió despacio. "Sí, bueno… Buen trabajo, cariño."
Y entonces, repentinamente entendió todo. Emmett se levantó de un salto de su silla y gritó con fuerza. "¡DEMONIOS SÍ! ¡VOY A SER PAPÁ OTRA VEZ! ¡MIS PARTES FUNCIONAN, MALDITA SEA!"
"¿Le preocupaba que no funcionaran?" Le susurré a su sobrino. Edward solo se encogió de hombros al sentarse una vez más junto a mí.
Emmett tomó a Rosalie en sus brazos y prácticamente la arrojó en el aire antes de besarla con fuerza en la boca. El camarero vino rápidamente, viéndose horrorizado por lo que vio. En lugar de detenerse miró al muchachito y dijo, "¡Silencio, hombre! Mi mujer va a tener un bebé. Maldición, puedo ser ruidoso si quiero."
"Siéntate, grandísimo tonto," Jasper se burló bajito antes de darle a su hermana un abrazo. "De nuevo voy a ser tío. Eso es increíble, hermana."
"¡Necesitamos champán!" Alice dijo alegremente. "Tengo que hacer un brindis."
Y su brindis empezó con las palabras, "¡Mejor tú que yo!"
Acompañada por el "¡Amén!" de Jasper.
Todos se rieron y chocaron sus copas, Rosalie bebiendo agua mineral.
"¿Ahora qué?" Jasper preguntó emocionado cuando salimos del restaurante.
"¡Huracanes y granadas de mano y roguemos porque Rosalie pueda llevar nuestros traseros ebrios de vuelta al hotel!" Dijo Alice dando saltitos. Emmett vitoreó, y Rose frunció el ceño. Edward y yo solo nos reímos.
"Vamos a Bourbon Street," sugerí.
La que, por cierto, era una casa de locos. Las calles estaban atestadas de gente. Edward sujetó firmemente mi mano al caminar entre el mar de ebrios. Alice era como un sabueso tratando de encontrar el bar más cercano abierto. Nos ordenó a cada uno un enorme huracán Pat O'Brien, salvo por Rose, por supuesto. Estábamos actuando como unos turistas a toda regla.
Pasamos por un par de tiendas, tomamos una bebida, y luego fuimos a otra. Entramos a un par de clubes gratis, bailando al ritmo de la música antes de tomar otra bebida.
Y otra.
Y otra.
Y otra.
Fue aproximadamente en la sexta bebida o algo así que quedé ebria como una cuba. Puede que haya sido una adulta con todo eso de la casa, pero cuando se trataba de beber en Mardi Gras. Bien podría haber sido una adolescente.
Edward estaba igual de mal, tal vez un poco menos ya que era mucho más alto que yo. Alice se tambaleaba, y Emmett se veía normal por lo que podía ver. Y Jasper era el maestro zen. Nada podría haberlo molestado en ese momento.
"¡Quiero ir a un club de striptease!" Jasper le gritó a su esposa, con una estúpida sonrisa en su rostro.
Esperaba que ella discutiera con él. Por supuesto, no lo hizo. "¡Suena divertido! ¡Vamos!" Empezaba a abrir mi boca para discutir, pero ella me dio una mirada penetrante. "Es nuestra fiesta y yo digo que veamos algunas tetas."
"Esto va a terminar muy mal," Edward me dijo con una risita al oído, sujetando firmemente mi cintura.
Fuimos a un bar sin pago por entrada pero con un consumo mínimo de dos bebidas. Nadie iba a discutir por eso, además de Rose que se quejó porque estaba embarazada. El portero dijo que podía ordenar un refresco, pero aun así tenían que ser dos. No estuvo muy contenta con eso, pero Emmett se la llevó antes de que empezara a gritarle al hombre. Las hormonas del embarazo eran aterradoras.
"Quiero un gota de limón," le grité a la camarera escasamente vestida. Mi tímido novio estaba siendo muy cuidadoso para no mirar a ningún otro lado más que su rostro. En realidad, fue muy divertido.
"¿Un trago o una bebida?" Preguntó ella.
"¡Oh! ¡Quiero un trago!" Gritó Alice. "¡Que sean dos tragos!"
"No puedo creer que estoy en un club de striptease con mi novia," Edward murmuró cuando la camarera se alejó a trompicones con sus enormes tacones. Los ojos de Jasper y Emmett estaban fijos en el poste donde estaba una joven bailando, desnuda de la cintura para arriba. Los ojos de Edward estaban en el suelo, y estaba sonrojado de un furioso tono de rojo.
"¿Alguna vez has estado en uno antes?" Pregunté, poniendo mi mano de forma reconfortante sobre su muslo. Sacudió su cabeza. "Yo tampoco."
"¡Tragos! ¡Tragos! ¡Tragos!" Alice chilló con tono cantarín al mismo tiempo que la camarera nos dejaba cuatro tragos sobre la mesa. No recordaba haber ordenado tantos, pero Alice empujó dos en mi dirección. "¡Vamos! ¡Bebe conmigo! ¿Cuándo fue la última vez que tomaste tragos?"
Vi el diminuto vaso y tragué grueso. "Hace un tiempo. Está bien, a la cuenta de tres…"
Hice lo mismo tres veces más. Maldita Alice y sus métodos perversos.
Estaba totalmente perdida.
Alice estaba sentada entre los chicos que miraban a la bonita chica con cabello púrpura de nombre Uvas Amargas. De acuerdo, incluso yo admitiría que era adorable mientras estaba completamente vestida. Incluso Edward parecía sentir algo de curiosidad sobre ella. Sus ojos seguían mirando hacia los destellos púrpura que eran su bonito cabello.
Y Emmett lo notó.
Cuando ella bajó del escenario, él sacó un billete de veinte y se lo mostró. Ella sonrió, balanceando sus caderas al caminar. Él le hizo un gesto para que se acercara, susurrándole al oído. Luego él se volvió y miró a Edward.
"¿Qué estás haciendo?" Edward preguntó enseguida, sin darle una oportunidad de llegar muy lejos.
"¿Qué tipo de tío sería si no te pagara tu primer baile privado?" Le sonrió.
"¡No!" Su sobrino se quejó, frunciendo el ceño. "Serías un buen tío, ese es el tipo de tío que serías."
"No, no. Te compré tu primera bebida, y voy a comprarte tu primer baile privado, hombre. Toma linda," Emmett dijo al pasarle a la chica el dinero. "Asegúrate que sea bueno."
"Bella, dile que no," dijo Edward, señalándome. "¡Como mi novia, dile que no lo tengo permitido!"
Ahora, sabía lo que Bella sobria habría dicho. Bella sobria le hubiera dicho a al estúpido de Emmett que se quedara con su maldito dinero y se largara. Pero Bella ebria estaba algo divertida por todo el asunto. Y Bella ebria dijo, "¡No! ¡Diviértete, cariño! Quiero ver esto."
La boca de todos excepto la de Emmett se abrió. Solo sonrió. "Sabía que me agradabas, Bella."
Edward se veía horrorizado, pobrecito. Sus ojos estaban amplios, y su boca estaba colgando. Sabía que si no estuviera en tal estado nunca hubiese permitido que lo arrastraran a una sala privada con todos nosotros siguiéndolo.
"¡Voy a seleccionar la canción!" Alice volvió a decir con su voz cantarina. Había determinado que era su voz normal en su estado actual.
Alice eligió una canción con un ritmo pesado que no conocía y la chica sentó a Edward en la silla antes de ponerse a horcajadas en su cintura. Sus pechos estaban en todo su rostro, y él se esforzaba por mirar directamente hacia arriba.
"Creí que no te gustaban los clubes de striptease," Alice me murmuró al oído.
"Esto es diferente."
Al parecer, ella sabía cómo era diferente porque yo no lo sabía. Asintió de acuerdo.
"Y muy gracioso."
Y entonces me di cuenta que tenía sus labios cerca del oído de mi novio. Él le susurraba en respuesta, sonriendo levemente con mejillas muy sonrojadas. Estaba segura que ninguno de los chicos se dio cuenta porque estaban mirando fijamente a sus pechos. Rosalie solo bebía de su club soda con silenciosa diversión.
No sabía qué pensar de toda la escena, pero mi mente se decidió por el 'él es mío'. Aunque sorprendentemente no dije nada. Fue increíble que en mi estado de ebriedad tuviera un poco de sentido.
Cuando la canción llegó a su fin, Edward deslizó algo en las bragas de la chica. Él se puso de pie y me dio una sonrisa malvada. Me refiero a totalmente malvada.
"Tu turno, cielo," la chica con el cabello púrpura dijo, sentándome a mí ahora en la silla.
Edward se agachó apareciendo de la nada y me susurró bajito, "La revancha, cariño. Es lo justo."
"Mierda," murmuré, frunciendo el ceño. Todos mis amigos gritaron cuando la música comenzó. "Uh, hola."
"Hola," dijo con una risita, restregándose contra mí. "Tu novio parece quererte realmente…"
Bueno, ese es un inesperado tema de conversación. Sobre todo de una stripper. "Sí, estamos enamorados. Vamos a comprar una casa juntos," balbuceé ebria.
"¡Aw! Eso es muy dulce," dijo con cariño. "¿Van a casarse?"
"Algún día. En realidad, esta es la fiesta de mis amigos antes de su renovación de votos. Van a cumplir diez años de casados en un par de semanas."
"Siempre es lindo escuchar algo así. La gente no permanece casada como solía hacerlo. Cumpliré seis años de casada en octubre," dijo, sacudiendo su cabello suelto y balanceando sus caderas al ritmo de la música. Me estaba concentrando más en la conversación que en ella.
"Wow, genial. ¿Niños?"
"Uno," dijo con una risita. "Tiene cuatro años. Va a comenzar la escuela este año. ¡Bueno, bien, listo! Se terminó la canción. Tu tortura terminó."
Me reí bajito al ponerme de pie. Bueno, no estuvo tan mal. Saqué uno de diez de mi bolsillo. "Gracias por no hacerme sentir incómoda."
Tomó el dinero con una sonrisa. "Gracias por dejarme hacer conversación de algo que no tenga que ver con mis pechos."
"¡Eso," dijo Alice arrastrando las palabras, "fue increíble! ¡Vámonos! ¡Quiero ir a una tienda vudú!" Dijo casualmente.
Habría accedido a lo que sea si me sacaba del club de striptease. Edward estaba conduciendo al grupo a la salida, sujetando mi mano. Prácticamente me estaba sacando a rastras.
No nos llevó mucho tiempo encontrar lo que estábamos buscando. Estaba en Royal Street, aún con abundantes negocios a pesar de la hora de la noche. Tenía el presentimiento que no cerraban para nada durante Mardi Gras.
Alice jugó con todas las chucherías y se puso todas las máscaras y sombreros extraños que pudo encontrar mientras se tomaba otra bebida. De ninguna manera me iba a tomar otra. Ya estaba completamente perdida.
Finalmente, después de lo que pareció una eternidad, sacamos a Alice arrastrando de la tienda. Edward me hizo un gesto para que me adelantara, diciéndonos que solo tardaría un momento. Diez minutos después, en los que Emmett y Alice cantaron todo el tiempo, Edward regresó con una bolsa de papel marrón.
"¿Qué es eso?" Grité por encima de la multitud.
"¡Ya verás!" Me aseguró.
Me volví a tiempo para ver a Jasper tambalearse. Rosalie rodeó su cintura con un brazo para mantenerlo en pie. "De acuerdo, yo digo que la noche terminó. Tenemos que llevar a todos a la cama si vamos a levantarnos para ir al desfile mañana."
"Awwww," Emmett y Alice dijeron al mismo tiempo, Jasper solo asintió.
"Vamos, ustedes dos," dije, tomando a Alice por el brazo. Edward agarró a su tío. "Vámonos antes de que vomiten."
Veinte minutos después, Jasper estaba un poco más sobrio cuando entramos a nuestro hotel. Se aferraba a Alice, hablándole al oído. Lo que sea que le estaba diciendo, a ella le encantaba. Soltó una risita y se sonrojó, tocando su brazo al hacerlo.
"Muy bien, nos vamos a la cama." Edward les dijo adiós con su mano cuando llegamos a nuestra habitación. La de Alice y Jasper estaba al otro lado del pasillo, y la de Rosalie y Emmett estaba a cuatro puertas más allá.
Rosalie y Emmett apenas si nos vieron al caminar hacia su habitación, la mano de él en el trasero de ella. Edward hizo una mueca, simulando estremecerse todo.
Abrimos la cerradura antigua con nuestra llave y entramos. En el momento que la puerta se cerró, Edward me empujó contra la pared.
"Es una niña mala, muy mala, señorita Swan."
Solté un resoplido, "Creo que tuviste tu revancha."
"Mmm, en realidad, no pareció molestarte. Te gustó ver el cuerpo de alguien más restregando su cuerpo desnudo sobre el mío, ¿eh?"
"No," murmuré, frunciendo el ceño.
"¿Y por qué no?" Preguntó con una ceja levantada.
"Porque eres mío, maldita sea. No me gusta cuando otra mujer te toca," le dije, rodeando su cuello con mis brazos. Él se pegó a mí, con su erección presionando mi estómago.
"Eso es cierto. Y tú eres mía, maldita sea. Así que, no lo olvides," dijo con voz firme antes de cargarme. Un momento más tarde sus labios estaban en los míos, besándolos con impaciencia. Eran determinados y demandantes al mismo tiempo que sus manos agarraban mi trasero. Levantándome, envolví mis piernas alrededor de su cintura.
Logramos llegar a la cama, y él se sentó con mis piernas todavía envueltas alrededor de su cuerpo. Su lengua talentosa bajó por mi cuello hasta que se topó con ropa. En seguida le exasperó y me quitó la blusa y la arrojó al suelo.
"Estoy muy ebria," me quejé en voz alta, mi cabeza cayendo hacia atrás cuando besó la parte superior de mis pechos. "Voy a estar horrible."
"Bella, no podrías estar horrible si lo intentaras," murmuró contra mi pecho al mismo tiempo que sus dedos trabajaban con el broche de mi sujetador. Como un profesional, lo abrió al primer intento. "Olvidas, que tu coño fue hecho para mí. Es perfecto cada maldita vez," murmuró con su voz con acento marcado.
Un suave maullido de placer salió de mis labios cuando mi cabeza cayó hacia atrás, mis ojos cerrados con fuerza. Su boca estaba en mi pecho, chupando y tentándome con su lengua. "Oh, Edward… sí… por favor… Fóllame…"
"Demonios sí," escuché que alguien dijo con voz chillona. Sin embargo, era seguro que no era Edward o yo. La cabeza de Edward soltó mi pecho con ojos amplios. Me volví solo un poco para ver la puerta abierta con Jasper y Alice de pie allí. Edward extendió su mano en el centro de mi espalda para empujarme hacia el frente contra su pecho. Supongo que para que nadie pudiera ver algo.
La boca de Jasper estaba abierta, sorprendido. También estaba muy sonrojado. Alice, por otro lado, se veía ebria y estúpidamente emocionada. Estaba sonriendo, y sus ojos muy abiertos.
"¿Qué demonios?" Edward les gritó.
"Lo siento muchoooo," Jasper comenzó a decir. "Olvidamos preguntarles a qué hora querían que nos viéramos por la mañana, y Alice decidió simplemente irrumpir sin tocar. La seguí, intentando detenerla, pero era demasiado tarde. Y ustedes estaban haciendo eso y-"
"¡Amigo, salte!" Le gritó al sureño balbuceando. "Y llévate a tu pervertida esposa contigo."
"¡Eso fue muy caliente!" Alice gritó mientras Jasper se la llevaba arrastrando. Soltó una risita, "Lo siento, Bella. Te amo, pero en serio, eso fue caliente."
"La revancha," murmuró Edward al mismo tiempo que se agachaba una vez más después de cerrar la puerta. Empujé su frente, haciendo que se detuviera y me mirara. "¿Qué?"
Sip, también está ebrio.
"¿Qué quisiste decir con 'la revancha'?"
"Amor, ¿sabes cuántas veces los he encontrado teniendo sexo? ¿Como en la cocina o la sala? Al fin, ahora saben lo que se siente. O al menos Jasper lo sabe, Alice está resultando ser una voyeur y una exhibicionista."
Edward puso su mano en la parte de atrás de mi cabeza y me acercó para un beso lento y me distrajo, pronto olvidé todo lo que había ocurrido solo unos minutos antes. Bajó su boca otra vez, con sus ojos en los míos. No pude evitarlo. Simplemente estaba demasiado excitada.
"Fóllame," lloriqueé otra vez.
"Con mucho gusto," dijo antes de arrojarme a la cama.
Edward y yo ya habíamos bebido antes, sí. Incluso habíamos tenido sexo, ebrios. Pero nunca nos habíamos acercado a como lo estábamos en ese momento.
Toda la noche había sido un interesante comienzo en el Mardi Gras, pero habría estado muy sorprendida si recordáramos algo en la mañana.
Bueno, parece que la fiesta en Mardi Gras está resultando ser un éxito jajajaja. Empezando por la buena noticia de Rosalie, un hermanito para Brigde, y vayan que están disfrutando del licor, desinhibiéndose un poco para disfrutar de unas tetas como dijo Alice jajaja. ¡Y vaya que resultó una voyeur nuestra querida Alice! Que habrían hecho si entraran a la habitación de su amiga y la encontraran en plena acción jejeje. Espero que hayan disfrutado del capítulo y por supuesto, estaré esperando sus reviews para saber qué les pareció y poder leer el siguiente ;) Recuerden que los reviews son muy importantes para nosotras, nos alientan a seguir compartiendo estas historias con ustedes. Y permiten que más autoras den su permiso para traducir, no lo olviden.
Muchas gracias a quienes dejaron su review en el capítulo anterior: Aislinn Massi, Sully YM, Camilla Fava, paupau1, jupy, Vanenaguilar, YessyVL13, Vrigny, Car Cullen Stewart Pattinson, Tecupi, Ilucena928, Adriu, Smedina, sandy56, Tereyasha Mooz, miop, freedom2604, Yoliki, alejandra1987, MariePrewettMellark, patymdn, bbluelilas, JANETH A SANDOVAL, lagie, Amy Lee Figueroa, AnnieOR, rjnavajas, Jade HSos, Rosii, bealnum, EriCastelo, Manligrez, tulgarita, Flor Santana, Lady Grigori, Ali-Lu Kuran Hale, JessMel, Tata XOXO, BereB, lauritacullenswan, Lizdayanna, Liz Vidal, glow0718, Say's, piligm, Bertlin, PRISOL, Kriss21, Pam Malfoy Black, saraipineda44, injoa, Valevalverde57, Mafer, ariyasy, Gabriela Cullen, cavendano13, y algunos anónimos. Saludos y nos leemos en el próximo, ¿cuándo? Depende de ustedes.
