Hola queridos lectores, quiero pedirles perdón por el retraso a la hora de publicar los siguientes capítulos, como ya os había comentado, tenía unos fines de semana cargados de actividad, aparte del hecho de que terminé en cama con un resfriado de caballo, mis amigos me han dado de todos los remedios para aliviarme, pero al final he terminado con antibióticos por una bronquitis con cara de neumonía hehehe ya después de haber reposado como la bella durmiente por varios días, y haber sobrevivido a la fiebre, estoy aquí metiendo caña con la intención de sacar al menos algún capítulo más. Muchas gracias por su paciencia. Saludos Cherry
Parte 15
Prueba de Fuego
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Las primeras intenciones de Elisa habían sido que Candy fuese despedida, pero al contrario de lo que esperaba, solo logró que Ponny la reubicará en el turno de la mañana y no solo eso, sino que sería de ahora en adelante la encargada. La rubia había pasado de ser una simple ayudante a cocinera, la colocaba a su altura, con igual voz y voto… y eso es más que inaceptable para Elisa.
Intento hacerle ver que no estaba al nivel que se requiere para asumir esa responsabilidad y el primer día la cargó con toda la preparación posible, pelar patatas para fritas, hervir patatas para la ensalada alemana y rusa, ensalada coleslaw -es decir cortar la col, las zanahorias, cebolla y manzana, dejarla marinando con el zumo de los limones y azúcar- la salsa chimichurri, salsa tropical, salsa cheddar, hacer hamburguesas, cebolla caramelizada, el chilli con carne… y etctc y así seguía la lista. Elisa se sintió triunfal cuando llegó a su turno y constatar que Candy no había hecho nada.
Aunque lo más molesto fue ver que el señor Ripoll la había felicitado en sus narices por haber sacado bien el turno por primera vez, por lo que decidió tirarla de cabeza al menos con la señorita Ponny; si la desacreditaba con ella, fácilmente la quitarían del turno y la echarían a la calle; ya saboreaba la victoria cuando la jefa le llamaba por teléfono.
Po- Elisa, he estado hablando con Angese y me ha dicho que si no hizo nada de la preparación fue porque ha tenido mucho trabajo
El- pero Ponny, esas no son excusas… sabes perfectamente que sí o sí hay que hacer preparación, sino yo soy la perjudicada cuando tenga que hacer los pedidos y no tenga género… sólo porque la señorita no hace nada de preparación, me tendré que retrasar cada vez que saque una comanda o pedido… assshhh ¿no entiendo cómo se te ocurrió la idea de ponerla en la mañana?
Po- pero tú también debes de entender que ella está sola, no es una máquina y también debe de sacar el turno de las comidas y tú no le preparas nada a ella; Angese debe recibir el género y guardarlo… así que te sugiero que seas más comprensiva, ella ya sabe qué es lo que debe hacer, simplemente limítate a llegar a tu hora cumplir con tu jornada, no tienes razón alguna para decirle que se marche antes de que termine su turno… no quiero estar recibiendo más quejas vuestras, que esto no es una guardería
El- pero Ponny…
Po- ¡basta Elisa!, simplemente limítate a seguir como hasta ahora, piensa que soy yo y no Angese la que está por la mañana y verás que no habrán problemas. Por favor que sea la última vez que me pones quejas
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Elisa estruja con excesiva fuerza el tomate que tiene en su mano debido a la rabia de escuchar las palabras que le decía la jefa, entre las arrugas de su frente se puede leer claramente las letras que dicen "¿por qué nada me sale como lo planeo?" ofendida con todo, decidió "seguir las instrucciones de Ponny" tarde o temprano esa insulsa de Angese la terminaría pifiando, por lo que deberá ser paciente para írselas desquitando, aunque sea poco a poco.
Pasó una semana y personalmente Elisa se había encargado en dejarle mucha preparación, la joven no siempre la terminaba… aunque esto frustraba a la pelirroja, sabía al menos que terminaba hecha polvo, y si no podía perjudicar de otra manera a Candy, al menos la desgastaría físicamente, por lo que su astucia le sugirió que lo mejor era irse de vacaciones ¡TRES SEMANAS! Ahora la señorita Ponny deberá de ingeniárselas para convencer al señor Ripoll que le permita que alguien ayude a la rubia en los momentos álgidos de faena, sino la cocina se retrasaría en sacar los platos quiérase o no.
El señor Ripoll no quería que alguien estuviera con Candy por la simple razón de evitar dos cosas; una es que se termine enrollando como lo ha hecho con los camareros y repartidores –vale ¡es mentira! Pero según él es verdad gracias a las argucias de la pelirroja– nuevamente; y segundo para evitar que se pelee como ha pasado con Elisa. Pero la señorita Ponny tras hacerle ver que su desempeño esos días atrás no había tenido nada de qué quejarse, podían darle un voto de confianza y permitir que Shelly este por las tardes con ella y le ayude con la preparación, el fin de semana que hay más movimiento estaría ella o Anny. Así hicieron para poder turnarse cada fin de semana y sacar la faena.
Después de tanto tiempo sin pasar juntas, finalmente Candy y Anny realizarían el fin de semana, la rubia se dio cuenta desde un principio que su hermana la miraba de diferente manera y con la sensación que todo aquello que pudo haber construido los primero días que entró a trabajar a "La Perla Roja" se había ido al garete, sepa judas por qué razón, se resignó a trabajar como hasta ahora dejando a la morena que se sazone con su propia amargura.
Quizás ese turno hubiese sido más ligero entre las hermanas, de no ser porque para Anny era tan evidente que Terry tenía una relación con Candy por todas las atenciones que tenía para con ella… y… y también por el hecho de que todo lo que la rubia pedía el hombre daba un salto y corría a su mando, mientras que ella debía repetir un par de veces las cosas para que alguien de la barra se dignara en hacerle caso.
Candy no tenía intenciones de preocuparse más de lo necesario con respecto al trabajo, como para gastar energías intentando convencer a su hermana de algo, si ella misma se cierra en sus quince impidiendo una relación pacífica como trabajadores, como compañeras, como amigas… ya ni se diga como hermanas. Bastante tiene con lo que se le viene encima. Se encuentra acostada sobre su lado derecho, rodeando el torso desnudo de Terry, ambos intentan recuperar el aliento tras un encuentro íntimo…
TA- siempre me dejas exhausto
Ca- hahaha exageras – y yo siempre quiero más
TA- sí, es verdad… uuuufff… sabes, me gustaría comentarte algo
Ca- ¿ah sí, de qué se trata?
TA- en dos días voy a hacer las pruebas para otro trabajo
Ca- ¿de-de verdad? – eso quiere decir que si cambia de trabajo dejaremos de vernos
TA- así es… y estoy muy ilusionado, si todo sale bien pronto dejaré la Perla
Ca- ¿y de qué se trata ese nuevo trabajo?
TA- pues… seré el repartidor de una panadería, su obrador se encuentra en "Sant Vicenç dels Horts" y tendré que ir por toda Barcelona entregando los pedidos… por eso iré un par de días para aprenderme la ruta
Ca- ¿estás seguro que deseas hacer ese cambio?
TA- por supuesto… además con lo que me gusta conducir, será pan comido, solo debo cargar la furgoneta e ir a dejarlo hasta la puerta y ya está
Ca- jumm… suena fácil… ¿cuál sería tu horario?
TA- es casi lo mismo como si entregase un pedido de "La Perla Roja" pero aquí todo el reparto se hace de mañana, por lo que las tardes las tendré libre, así nos podremos ver ¿qué te parece?
Ca- jummm… - la verdad es que me toma todo por sorpresa, a primera vista suena bien, si los dos tenemos el turno de mañana, por las tardes nos podremos ver y salir… pero trabajar en "La Perla" sin él será muy distinto… aburrido, aunque a decir verdad no es que pasemos mucho tiempo juntos últimamente… si no es porque Elisa está de vacaciones, no compartiríamos el turno como antes… ¡pero qué egoísta que soy! Solo pienso en mí, cuando Anthony me ha dicho que si buscaba otra cosa más era para ayudar a su familia… - Anthony, si te soy sincera… tengo un poco de miedo, porque te voy a extrañar, pero si ves que te gusta y cumple con tus exigencias, no veo la razón por la que no puedas probar en este nuevo trabajo
TA- no te preocupes, siempre nos veremos
Ca- ¡ja! Más te vale muchachito… sino iré personalmente a buscarte hasta Sant Vicenç del Horts con un sabueso
TA- hahahaha
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Anthony le da un par de besos en su cuello antes de subir hasta su boca, también en su interior le pesa tener que dejar sola a Candy a merced de Elisa, pero tiene la ligera esperanza de que esta se haya calmado una vez regrese de sus vacaciones, que es en tres días. Con sus manos recorre la figura femenina, siente como su piel se eriza con el gesto, las llamas del deseo se vuelven a encender, desea satisfacer las ganas de poseerla, reparte besos y movimientos húmedos e intensos como la tormenta que cae a esa hora de la madrugada.
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Tal como se lo había comentado a Candy, Terry estuvo un par de días acompañado de Gabriel -el otro repartidor que será su compañero- este le estuvo mostrando la ruta, explicando cómo se leen los albaranes, los saltos y señas de cada lugar, los mejores atajos y los lugares a evitar por los atascos. También a preparar las gavias con todo el pan y cómo posicionarlo para su comodidad. Digamos que la ilusión salta en sus pupilas y ese sábado hará su primera prueba él solo. Por ser fin de semana tanto el recorrido como la faena es sencillo.
Por practicidad y comodidad de los repartidores, existen dos rutas… una que empieza a las cuatro y media de la madrugada, que suelen ser lugares a las afueras de Barcelona como Castelldefels, Martorell, Molins de Rei, Corbera, luego el Colegio de las Monjas, el Instituto Francés y dos Casals de la Gent Gran por Navas, terminando así de repartir a las once y media de la mañana; la otra ruta empezaba a las seis de la mañana y la mayoría eran colegios o locales, y por último los casales que habrían al medio día, por lo que solía finalizar a eso de las dos y media.
La primera semana cometió un que otro error: se olvidó una barra de pan integral, dejó a un par de yayitos sin comer por no llevar el pan sin sal como de costumbre y llegó tarde a un par de lugares… nada grave, media vez coja confianza y acomode la ruta a su parecer, luego tendría todo manga por pie. Ese domingo Candy había decidido acompañar a Terry por lo que estaba súper emocionada; ir por la autopista a las cinco de la madrugada les daba gracia pues estaba más sola que la una, escuchaban a todo dar Rock FM, reían cada dos por tres y de paso compartían la fruta y merienda que la rubia había llevado.
La pobre furgoneta aguanta estoicamente el trote; de primera mano Candy ve como Anthony la lleva a toda pastilla por la carretera, las maniobras bruscas que debe dar, los topetazos en los costados cada vez que debe aparcar, si casi puede sentir como rechinan las hojalatas al circular. Para la rubia no puede pasar desapercibido el brillo de ilusión que hay en el rostro de su chico, este trabajo nuevo sin duda le emociona, no puede más que alegrarse por él. Mientras esperaba en la calle de Murcia a que entregara un pedido en el "Bar Zhou" escucha una melodía y piensa que es la radio, pero el sonido se vuelve a repetir y ve que es una llamada en el móvil de Anthony; este viene cruzando la calle casi con un estilo medio saltarín, se le ve contento
Ca- ¡te la pasas bien ¿no?!
TA- hehehe me siento a full, este trabajo está chupado
Ca- hahaha ya veo, por cierto, tu móvil estaba sonando hace poco
TA- ¿has contestado?
Ca- noo que va, no tengo razón para hacerlo
TA- vale – uff… menos mal no lo ha hecho – bueno, dos pedidos más y terminamos
Ca- vale
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Finalizaron las entregas de ese día, luego fueron a dejar las furgoneta y de regreso a la ciudad, pasaron un rato a solas en el piso de la chica. Cuando Anthony se despedía de Candy mientras esperaba el ascensor, de este sale Carolina junto a su conguito, la niña salió corriendo a los brazos de la rubia, el joven se puso más que nervioso con la presencia de la recién llegada
Ka- ¡Hombreee! Dichosos los ojos que te ven ¿Qué tal Anthony? Tanto tiempo sin verte
TA- hola Carolina
Ka- ¿Qué tal te vas en tu nuevo trabajo? Me ha dicho Angese que ahora trabajas para una panadería
TA- sí. La verdad que muy bien, esta ha sido mi primera semana y ha salido todo bien
Ka- que me alegro, espero que en este nuevo trabajo te vaya todo bien, así podrás formalizar con mi niña y pensar en hacer planes juntos
Los jóvenes se miran un poco avergonzados entre ellos, la verdad ese es un tema que casi o mejor dicho nunca han tocado
Ka- ¡Oh venga ya! No me digas que no habéis pensado en vuestro futuro ¿Acaso no te piensas casar algún día Anthony?
TA- hehehe… ya, la verdad es que… es que no hemos hablado de nada de eso
Ka- ¡Pues deberías! Ya van para dos años juntos, tiempo suficiente para saber si quieres algo con ella o no, sino le digo ya mismo a Angese que termine contigo, si no tiene futuro vuestra relación ¿Para qué estar juntos?
Ca- ¡Carolinaaa! – Madre mía, qué vergüenza me hace pasar esta mujer… - bueno, ya habrá un momento para pensar en eso
TA- sí, bueno yo me voy que ya es tarde… un gusto verte Carolina, hasta luego Angese
Ka- hasta luego Anthony…
Ca/Ka- hahahaha se puso rojo
Ca- madre mía mujer ¿qué le haces que te tiene miedo?
Ka- ¿hacerle yoo? ¡Naaada! Hahahaha ese sinvergüenza que me tiene miedo, sabe que no está haciendo las cosas bien y por eso le cuesta darme la cara
Ca- hahahaha… ¿Qué tal? ¿De dónde vienes?
Ka- hemos ido a la plaza del ayuntamiento que estaban haciendo actividades para los niños
Ca- hala ¡qué wuay! De seguro que se lo han pasado pipas ¿verdad conguito?
La niña sonríe y contesta moviendo la cabeza, de presto se escucha un trueno retumbar en el cielo, lo cual asusto a las chicas
Ka- por lo visto va a caer una buena… ¿te quieres venir a casa a ver una peli con nosotras Angese?
Ca- vale… hehehe así cuido del "Coco" a mi negrita preciosa… ven Elly, vamos a casa
Se fueron las tres a disfrutar de lo que quedaba de la tarde comiendo pizza, palomitas, una copa de vino y canciones infantiles.
