En una plaza—
(¿Por qué?... ¿Por qué? ¿Por qué? ¡¿Por qué?! ¿Por qué tuve que decir eso? Todo lo que he pasado, lo que he logrado en internet, todo fue en vano. Ahora todos me odian. Mi único escape de mi patética vida se hizo añicos y no sé qué otra cosa hacer, más que venir a alimentar a un gatito, el gatito que me acompañó en el final del verano, cuando sentí que había tocado fondo en mi vida social... más que ahora, al menos. Por eso vengo a verlo de nuevo.)
Estuve un largo rato alimentando a este pequeño que vive bajo uno de los bancos de la plaza, a orillas de un canal de agua. (Qué irónico se me hace, que el único «hombre» con el que puedo relacionarme sea una mascota.) Durante ese momento, veo un auto de color púrpura detenerse cerca. No le presté mucha atención, hasta el momento que una mujer delgada, vestida con una polera ancha de colores como los que usan los hippies, pantalones jeans sueltos, cabello negro corto y de rasgos occidentales salió, habló un poco con alguien más en el interior y caminó hasta otro banco cerca de mí. Veo como se relaja luego de sentarse y contemplar el canal que fluye cerca.
Luego dejé de observarla y seguí alimentando al gato.
—Disculpa, ¿ese gato es tuyo?
(¿Ah? Su comentario me asustó, no esperé que me hablara así de la nada.)
—Ah… ah… (¡Maldición! ¿Por qué no puedo sacar palabras con la misma soltura que la gente normal?)
—¡Oh! Lamento entrometerme. A veces, soy tan desmedida al hablar, que no me doy cuenta cuando me vuelvo invasiva. Lo siento.
La mujer llevó de nuevo su mirada hacia el canal. Yo trato de asimilar todo, tal vez solo busque conversar. (Puede que ésta sea una oportunidad de entablar una conversación espontanea como práctica a futuro, cuando sea capaz de hablarle a un chico. ¡Yosh! Trataré de ser natural, no edgy como lo hice con la otra chica popular, porque no me resultó. Solo espero no arruinarlo con mis balbuceos o mi nerviosismo.)
—No… No me molesta. Es que…
La mujer posa su mirada en mí y sonríe. La miro con más detenimiento, me doy cuenta que también usa zapatos suecos color blanco y tiene pecas finas en sus mejillas, las que la hacen ver muy bella. (Su belleza me pone nerviosa…)
»… Es que… me tomó desatenta. No esperaba que me fuese a hablar… Es que… se veía tan distraída mirando el canal… Por si acaso, no es en verdad mi gato, solo vengo a alimentarlo.
—Ja ja, bueno. La verdad es que el estar acá me produce nostalgia, hace mucho que no vengo a Japón, pasé parte de mi infancia en este lugar. —Mira detenidamente al gato—. Pero esta lindura atrajo mi mirada, me gustan los animales. ¿Sabes? De niña, cuando vivía aquí, conocí a un gato que se llamaba Yuki.
(¿Yuki? ¿Cómo el popular personaje de Shostners & Shostners?(*) Bueno, la mujer parece haber nacido en esa época.)
—¿Yu-Yuki?
—Sí. Nos divertíamos mucho. Me ayudó a pasar un momento difícil, cuando me mudé desde Brasil hasta acá. Ya te habrás dado cuenta por mi cara que no soy de por acá.
—Ah… Je je je… Sí, así es.
(De Brasil, ¿eh? Tengo entendido que es un país americano que no habla inglés, ni español… ¿Cómo se llama ese idioma(**)? Bueno, no importa ahora.)
»Y… ¿P-por qué vino a Japón en su infancia?
—Por el trabajo de mis padres. Me costó mucho adaptarme, no quería dejar Brasil porque disfrutaba estar mucho con mi mejor amigo, con quien iba a le escuela y a muchas partes con él. Era muy lindo… ¿Y tú? ¿Tienes algún amigo al que consideres lindo?
(¡¿Qué?! ¡Pero no tengo amigos! ¿Cómo voy a responder sin quedar en ridículo?)
»¡Ay! Discúlpame de nuevo, no debí preguntar eso. Siento verme tan entrometida.
(Vaya que lo es… Pero al menos no tendré que responder eso.)
—No… No se preocupe…
—¡Ay! También discúlpame por no presentarme. Soy Lara —Extendió su mano hacia mí. (Quiere que haga ese saludo occidental, donde se toman la mano y la agitan de arriba abajo… Bien, lo haré).
—Eh… Soy… To-Tomoko.
(Su mano se siente tan suave, tan cálida… Miro su cara y no puedo evitar verla a cuerpo completo, se ve más voluptuosa de cerca. ¿Qué llevará puesto bajo ese traje? ¿Usará bikini? ¿O no usa nada, como las pervertidas hippies?)
—Gracias por disculparme. Me alegra cuando hablo de ese chico, porque me acompañó en muchas aventuras. Era la persona a quien más apreciaba, pero aunque no lo creas, no supe su nombre hasta mucho tiempo después, porque su familia y todos en la ciudad lo llamábamos Hermano de Jorel.
—¿Jo-Jorel?
—Sí, Jorel era su hermano mayor. Era un chico talentoso, que podía hacer de todo y atraía miradas. Todas las chicas lo admiraban… Bueno, excepto por mí, porque únicamente quería estar con Hermano de Jorel.
—¿Y… por qué razón lo llamaban así?
—Ni idea, su padre tenía esa extraña costumbre, junto a muchas otras, ahora que lo pienso.
(¿Serán así todos los brasileños? No, debe ser un caso particular, estoy pensando en estereotipos. Ya me imagino a un occidental pensando en nosotros los japoneses, creerán que todos somos adictos al sushi, al anime y al karate.)
—Y… ¿Es muy distinta la vida en Brasil, respecto a Japón?
—Sí y bastante. En Brasil, la gente es mucho más animada y amistosa, disfrutamos mucho de los bailes, de hecho, cada año se celebra el carnaval de Rio de Janeiro, donde muchas escuelas de samba compiten para ganar el premio máximo…
—Disculpe, ¿dijo samba?
—Sí… Ah, claro, la samba es un baile típico de nuestro país. Muy distinto es vivir acá en Japón, porque las personas son más reservadas y rigurosas consigo mismas, además que no se sienten con la seguridad de expresarse libremente en las calles, como así.
De repente, la señorita se levanta de su banco y se pone a… (¡¿Qué?! ¡Está bailando en público, mueve sus caderas en forma promiscua, mientras tararea una canción que me parece conocida!... ¡Y ahora saltó sobre el banco! ¿Cómo puede hacerlo con esos zapatos suecos?)
Se detuvo y me miró con una enorme sonrisa, no puedo evitar mirarla con expresión de sorpresa. También noté que el gato la miraba con mi misma expresión.
—¿Ves? —Me dijo—. Te sentiste avergonzada de mi baile… Ay, era más fácil cuando usaba mis botas moradas.
—Eh… je je je. (Es cierto, pero no encuentro la forma de decírselo con amabilidad.)
La señorita Lara se volvió a sentar.
»Eh… Oiga, ¿cómo se llama la canción que tarareó? Me parece que la he escuchado antes.
—Se llama Lambada(***) y fue muy conocida en mi país cuando era niña.
—Ah, bien... Le encuentro la razón, y-yo no me sentiría capaz de hacer eso en público. (Porque pensarían que soy una mujerzuela.)
—Y te comprendo. Nos criamos en culturas distintas, pero eso es lo divertido. En dónde vivimos, cómo nos crían, nuestras aventuras, todo ello nos hacen únicos y a mí me gusta saber lo que hace a cada persona única. Eso me ha motivado a hablar contigo, así como fue la manera en que conocí a mi mejor amigo.
(Vaya, noto que habla de ese chico como si fuese especial para ella.)
—O-Oiga, sobre su amigo… ¿Supo su nombre?
—Claro que sí. Su nombre real es…
Cuando iba a hablar, una voz masculina vino desde el auto.
—Se nos hace tarde, Lara. Debemos irnos.
—¡Ya voy!
La mujer se levantó de forma muy enérgica del banco.
—Lo siento, mi esposo me llama. Fue un gusto hablar contigo. Si vuelvo de nuevo a Japón, espero verte de nuevo en esta plaza.
—¿Se va a su país? —le dije.
—Vengo como turista por 5 días, mañana volveré a Brasil. Oye, no tienes que tratarme de «usted».
—D-de acuerdo… Lara —le sonrío y levanto mi mano, ella también me sonríe—. Adiós.
—Bien, Tomoko. Esperemos vernos algún día. Ojalá cumplas todo lo que te propongas, como yo me dispuse a lograr lo que me propuse.
Lara se va al auto, quien le acompaña es un chico con un cabello negro muy ondulado, casi parece pelo afro. Sus ojos son grandes, es delgado y se muestra más casual en su forma de vestir. (¿Podrá ser que el Hermano de Jorel del que hablaba sea…?). Lara me mira y me guiña un ojo antes de entrar.
(Fue un gusto hablar con una desconocida… ¡Espera! ¡Acabo de hablar con alguien! ¡Y no hice el ridículo al hacerlo! Bueno, era una mujer… aunque se veía popular… ¿Qué importa? ¡Siento que ahora puedo hablar con cualquiera, incluso con aquel chico lindo de la cafetería! ¡De hecho, iré ahora mismo y hablaré fluidamente con él! Puede que ocurra alguna situación depravada entre nosotros…)
—ΜΛΦΛΜ—
En casa de Tomoko—
(Maldición, no ocurrió nada con el chico, me ignoró como de costumbre. Pero pensé un mejor plan: no obtuve habilidad para conquistar chicos lindos, pero creo tener habilidad para resolver mi problema en internet. Si pude entablar una conversación, no debería complicarme con dar una disculpa. Escribir por internet no es tan complicado como hablar cara a cara.)
Le envié un mensaje privado a Lotte*Marines*Lover, diciéndole lo siguiente:
«Hola.
Espero no te moleste que envíe el presente mensaje, luego de todo lo sucedido. Quisiera pedirte disculpas por mi consejo, porque la verdad, mi propia vida es un desastre y no soy capaz de manejarla. Soy la persona menos adecuada para ayudar a alguien, no sé en qué pensaba cuando me ofrecí en tu ayuda. No sé de qué modo te afectó, pero sé que nunca debí incitarte a seguir tus malos instintos. Al final de cuentas, merezco recibir el linchamiento de los usuarios. No pienses que busco venganza o algo así, solo quiero disculparme.
Mis cordiales saludos y si necesitas otro consejo a futuro, por favor, no me llames XD (es broma)»
(Ahora que lo pienso, ¿qué habrá hecho ese usuario cuando siguió mi consejo? No creo que haya hecho literalmente eso de «combatir fuego contra fuego», ¿verdad?)
Pasó una hora para recibir su respuesta. Para ser precisa, fueron 2 respuestas las recibidas, una era del usuario en cuestión, que me escribió lo siguiente:
«¿Sabes? Sentí tanto despecho al ver que mi plan no funcionó, que quise echarte la culpa por todo. Pero al final, lo pensé bien y sí me excedí un poco. Fue mi propia culpa el estar en la situación que paso ahora. Me arrepiento tanto de haberte linchado públicamente, porque me acabas de dar una lección de humildad con tu mensaje. Esperaba a que combatieras fuego contra fuego, como me dijiste. Ahora veo que no eres una persona rencorosa y yo fui quien se equivocó. Como compensación, escribiré una carta pública para limpiar tu nombre. Espero esto no afecte nuestro compañerismo en la página, porque te admiro a pesar de todo. Escribes fanfictions maravillosos y siento que más de alguno debería estar entre lo mejor de PornChan.
Espero seguir disfrutando de tus publicaciones. Gracias por todo.»
Lotte*Marines*Lover
(¿Qué se excedió «un poco»?... ¡Sí, claro!... Pero menos mal quedé bien con el usuario y espero que cumpla su palabra. Es lo mínimo que debe hacer por todo lo que me hizo pasar.)
Sin embargo, el segundo mensaje corresponde a un usuario que no deseaba ver otra vez (pero el maldito se las arregló para estar de nuevo por acá). Es GENOSUKE-IBUSHI-HEX.
«Vaya, vaya. Ahora somos 2 usuarios despreciados por el público. ¿Qué se siente perder todo el prestigio obtenido, por algo tan simple como un mal consejo? Pero mira el lado bueno: de las derrotas, encuentras oportunidades de volver con más fuerza que nunca. En mi caso, cuando perdí la apuesta, no me quedó otra más que irme de la página y dejar de publicar. Por fortuna, encontré unos contactos por aquí y por allá, los cuales me dieron "privilegios" y ahora me convertí en uno de los administradores principales de PornChan.
Gracias, WATA-MOTE, de no ser por ti, no habría llegado tan alto.»
GENOSUKE-IBUSHI-2
(Rayos… supongo que tendré que cuidar mi contenido a partir de ahora.)
El huevo
Fanfiction de Petscop(****)
Creado por WATA-MOTE
La criatura de cara verde y ojos blancos miraba con tormento a la máquina. En tanto, sus compañeros Marvin y Tiara lo miraron.
"¿Qué te molesta, Paul?" le dijo Marvin al ser de cara verde.
Los 3 estaban frente a la máquina, habían metido a una pequeña niña que, por su miedo, se dividió en 3 almas distintas. Todas esas almas fueron compactadas para entrar en la puerta y volverla una sola. Según Marvin, eso era el "renacimiento" que necesitaba para iniciar una nueva vida. Paul le importaba esa niña, pero mostraba culpa por meterla a la máquina.
"No te sientas mal" dijo su otra compañera, Tiara. "Por eso te pedimos encontrarla, es necesario que ella renazca".
La máquina estaba mostrando una puerta. Marvin dijo:
"¿Quieres nacer?"
Mas no se oyó más que los desesperados llantos de la niña. Marvin volvió a gritar:
"¡¿Quieres nacer?!"
"No…" se escuchó levemente en el interior.
Una vez abierta la puerta, la niña ya no estaba. Había sido reemplazada por un huevo enorme. Marvin y Tiara quedaron estupefactos. Paul estaba feliz…
NOTAS
*Shostners & Shostners es un conglomerado multinacional ficticio, mencionado en la caricatura Hermano de Jorel. Supongo yo que está basado en el conglomerado brasileño Odebretch, el cual hace poco quedó en bancarrota por un sonado escándalo de corrupción en toda Latinoamérica.
**Por si alguien no lo supiese, el idioma hablado en Brasil es el portugués.
***Lambada, cuyo nombre real es Chorando Se Foi, es un tema brasileño muy popular a finales de los años 80, conocido en toda Latinoamérica. Como dato, este tema fue un plagio de un tema de la banda boliviana Los Kjarkas, Llorando Se Fue. A su vez, ha sido plagiado por otros como Don Omar y J-Lo. Otro dato: una parte del tema de Los Kjarkas es cantado en japonés.
****Petscop es un supuesto videojuego que adquirió fama en un canal de internet (que terminó hace poco, a finales de 2019). Se trata de un juego que aparenta ser infantil, pero que se vuelve más anómalo y más oscuro mientras avanza.
