Rey se quedó sentada por un rato en el asiento del conductor, viendo como el pequeño Anakin entraba solo en el edificio. Sabía que si volvía a ver a sus pequeños alumnos se podría a llorar. Echaba de menos darles clase y en cierto modo si hablaba con Ben y Leia ella podría volver a trabajar, argumentando que podrían posponer la boda si Nova no movía ninguna ficha más. Suspiró varias y observó como las madres a la carrera metían los pequeños alumnos al son de las últimas campanadas de entrada, sin fijarse si pasaban coches. La campana sonó una vez más y vio como el viejo Ackbar salía de la puerta principal para cerrar la verja.

Era el momento.

Rey revisó su peinado antes de cerrar el coche detrás de ella y, con paso decidido, alzó la mano para que el viejo almirante no cerrara las puertas principales. Quedó sorprendido al verla llegar y no cerró hasta que ella pasara. Si bien se hicieron algunas preguntas de cortesía, cortaron nada más pasar por la puerta principal, donde el señor volvió a su pequeña sala con su vieja silla y ella pasar por los infantiles pasillos de la escuela. A pesar del breve tiempo que había pasado desde que cruzó aquella puerta despedida dada la situación, se sentían como años. Miró como cada pasillo contaba con diferentes dibujos de los alumnos. Era intuición de profesora pro veía quienes algunos eran ayudados por padres protectores, cuales serían grandes artistas y cuales se lo habían pasado bien dibujando diferentes situaciones. No pudo evitar sonreír un poco. Mientras llegaba al despacho de Organa, vio a su vieja compañera Koe, quien solo le hizo un breve gesto con la cabeza antes de entrar en su aula. No podía negar que le tenía algo de envidia, ver que aun tenía a aquellos pequeños angelitos o demonios a su cargo y educarlos para ser buenas personas era algo que le daba una satisfacción que nadie comprendía. Sabía que Koe prefería estar al cargo de problemas y dramas adolescentes, siempre se rumoraba en la sala de profesores que estaba ahí para ganar créditos y que realmente odiaba a los niños, pero decidió no entrar en aquellos rumores y centrarse en su clase.

Teniendo la puerta de la dirección cerrada delante de ella, respiró hondo y golpeo tres veces. Esperó con el corazón en la mano hasta que escuchó la voz de la directora pedir que entrara. Se sintió como una molestia al ver que había un señor al lado de ella con cara de desagrado, cuya mirada revelaba que, en efecto, ella había llegado en mal momento.

" Es ella " fue lo primero que dijo la directora al verla cruzar la puerta

" ¿En serio? La imaginaba más seria, con ojos rojos y vestida de negro. " dijo el señor con una sonrisa, haciendo que Rey imaginra quien era ese hombre " Soy el abuelo de Anakin… aunque soy demasiado joven y encantador como para ser eso. "

" Han, no es momento para hacer el imbécil " las palabras de Leia resonaron de forma contundente, casi como un mazo contra un bloque de hormigón " Ella es nieta de Palpatine "

" Por eso la imaginaba como una parca, anda, Leia, quita hierro al asunto. Mírala, si se ve muy perdida la chica"

" La última vez que dijiste algo parecido te despareciste por dos años porque te perseguían matones de su abuelo y un club de frikis apostadores"

" Leia, vengo a hablar contigo porque, entre las cosas de Sunset, estaba la dirección de este lugar. Se que hice mal yendo a donde Palpatine, se muy poco de Ben… pero lo amo, señora. Se que usted puede ayudarme a atar todos los cabos sueltos y..."

" Yo no, jovencita" la paró en seco la directora " No tengo nada en contra tuya, Rey, solo que… ¿Por qué no llevas anillo?" se fijo Leia en sus desnudas manos. Rey las apartó, un tanto avergonzada

" Ben y yo no hemos hablado del tema de anillos y... "

" No estáis comprometidos " sentenció la directora sentándose de nuevo " No creo tampoco que sea algo conveniente… "

" Deja que se casen por amor y no por salvar a Ani " interrumpió Han de una forma tranquila y sosegada, como si toda la tensión que existía entre ellas no fuera real " Quizás ella pueda dar con él "

" No digas nada más, Hana"

" ¿Quién es él? " se atrevió a preguntar Rey, ganando la mirada de ambos adultos sobre ella. Eran miradas tristes, llenas de añoranza.

" Luke, mi mejor amigo y el hermano de Leia " terminó por responder Han al ver que la directora no iba a hacerlo. " Desapareció por culpa del señor Palpatine. Tu quizás puedes ser la persona que nos lo traiga de vuelta"

" Han, para, hasta Poe lo intentó y solo consiguió una falsa dirección"

" Puedo intentarlo. Tengo la confianza de Palpatine, podría arreglar las cosas" se ofreció ella al segundo "Tan solo denme tiempo para intentarlo"

" Luke Skywalker es el verdadero director de Stardust" empezó a explicar Leia. Al ver que iba para largo, Rey se sentó en la silla " Ambos pudimos ganar en el caso de la estafa de la rata de Palpatine porque en verdad ninguno de los dos somos abogados, pero ganamos por tenacidad y..."

" Pesados" completó Han a modo de broma para liberar tensión " En esa época nos conocimos y, créeme, Leia era más gruñona de lo que parece ahora. Además, Luke tenía una prueba incriminatoria contra Palpatine para evitar que siguiera amenazando su vida. Pero cuando desapareció, lo hizo con eso"

" ¿Quién le dijo como debía robar para que las cosas fueran a mejor? Siempre fuiste una mala influencia, cariño." suspiró y sonrió ante aquellos viejos recuerdos. Rey creía que era la primera vez que la veía sonreír de aquella forma en mucho tiempo. " Os dije nada de problemas cuando me embarazaste y mira cuantos traes "

" No han sido para tanto y mira, siempre la pasamos bien " se rió Han " Bueno, hasta que apareció Billy, pero nada más."

" ¿Billy?" preguntó Rey, curiosa

" Billy Howle se hacía llamar. Nosotros ya sabíamos que era un nombre falso porque se notaba cada mentira peor que la anterior. Le perdonamos porque le trajo a Luke los libros sagrados de Palpatine… Decidimos no preguntar nada más, pero nos metió en varios lios hasta que volvió a desaparecer"

" ¿Si encuentro a ese Billy puede ayudarme a encontrar a Luke?"

" Lo dudo mucho, se caso con una tal Jodie Comer, pero nunca la vimos y nunca los encontramos, ni la sabelotodo enana"

" Te diremos todo lo que necesitas, pero arreglas tu el entuerto,de Palpatine, pequeña."

Sentada en aquella cómoda silla, Rey escuchó atenta toda la historia de los Skywalker contra Palpatine. A medida que los hechos se narraban, se sentía como una pesada novela futurista cada vez más enrevesada en la que una persona como ella no pintaba absolutamente nada. Si bien el momento en el que le contaría todo lo que envolvía a Ben o Kylo Ren, el como siempre supieron de sus errores y virtudes, como nadie sabía pronunciar bien su nombre a pesar de lo sencillo que parecía… pero entre todas aquellas cosas que incumbían poco a la figura de Rey Sunshine se encontraba la patética y negativa aparición de la señora Sunset cuidando de Anakin como una abuela y la extraña familiaridad con la que trataba a Ben y Leia. Ellos no terminaban de comprender, pero pensaban que era por ese cariño que le tenía al pequeño.

" Este sitio realmente pertenece a los Palpatine… pero él no lo necesita para nada. " terminó por aclarar la directora " realmente es el suelo, pequeño detalle. Pero ese chico nos trajo los papeles y, aunque siga a su nombre, al tener nosotros todo, no puede hacer nada "

" Aclaración, lo tiene el desaparecido Luke"

" Por eso la dirección de Sunset era este y parte de los libros de contabilidad raros..."

" ¿Libros de contabilidad?" preguntó extrañada Leia

" Había una dirección, libros viejos y un par de armas " especificó ella

" Leia, es ella " la frase salió de imprevisto, casi como un impulso

" Aun es demasiado pronto para saltar " intentó tranquilizar la señora "Faltaría lo más importante y eso lo tiene Luke"

Rey accedió al momento. No iba a ser tarea fácil. Se acordaba de los trapos sucios, podría hacer algunas locuras con sumo cuidado. No podía negar que aun tenia una gran desconfianza sobre la directora Organa, algo dentro de ella le alertaba de que aquella señora ya no la aceptaba como antes como futura mujer de Ben a pesar de, claramente, saber que ambos estaban enamorados. Una vez más, sentía que no pertenecía a ese lugar, pero hizo ese sentimiento a un lado para evitar futuros rencores. Ella estaba segura no solo de sus sentimientos, si no de hundir a su abuelo con tal de poder vivir con Ben la vida de familia normal que tanto añoraban.

A pesar de todo lo que estaba ocurriendo en ese momento.