Landline

Una adaptación a Crepúsculo por Redana Crisp

Disclaimer: Los personajes le pertenecen a Stephenie Meyer y la historia a Rainbow Rowell. Yo sólo los mezclo y juego con ellos.

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Capítulo 28

Su mamá abrió la puerta de la habitación sin tocar y entró.

—Ya iba a bajar —dijo Bella.

—Demasiado tarde —respondió—. Iremos a llevar a Rosalie a donde el Dr. Hale.

A Bella siempre se le olvidaba que Rosalie tenía otro apellido. Todos ellas tenían apellidos diferentes. Su mamá era Dwyer, Rose era Hale, Bella era Swan. Bella había querido ser Cullen, pero Edward no la dejó.

—No vienes a este mundo con un nombre como Bella Swan para luego tirarlo por la borda por la primera cara bonita.

—No eres tan bonito.

—Bella Swan, ¿Estás bromeando?, eres una chica Bond. No puedes cambiarte el nombre.

—Pero voy a ser tu esposa.

—Lo sé. Y no necesito que te cambies nada.

— ¿Hoy has hablado con las chicas? —preguntó su mamá.

—Aún no —dijo Bella—. Hablé con ellas ayer.

¿Había hablado con ellas ayer? Sí. Con Alice. Algo sobre Star Wars. No… eso fue un mensaje de voz.

¿Habló con ellas el día anterior?

—Simplemente deberías venir con nosotros —dijo su mamá—, para disfrutar del paseo. El aire fresco te hará bien.

—Es mejor que me quede —dijo Bella—. Edward podría llamar.

¿Qué significaría si llamaba en este momento? ¿Que aún estaba en Washington? ¿Y que todo quedaba en el aire?

—Trae tu teléfono —dijo.

Bella sacudió la cabeza.

Su mamá se acomodó en el suelo junto a ella. Ambas usaban pantalones de algodón que combinaban. Los de su mamá eran de color verde azulado y los de ella eran rosados. Su mamá estiró la mano hasta su regazo y tomó una de las fotografías instantáneas —una borrosa en donde Neil se encontraba mirando a Bella, mientras ella no aparecía en la toma.

—Dios, ¿recuerdas esto? —Suspiró su mamá—. Ese chico condujo medio país en un día; no creo que siquiera se haya detenido por un café. Siempre ha sido el rey de los grandes gestos, ¿no es cierto?

En el suelo sobre una rodilla. Esperando afuera de la fraternidad de Jasper. Dibujando flores de cereza a lo largo de sus hombros.

Siempre lo fue.

Su mamá soltó la foto y apretó la rodilla cubierta de pana de Bella, sacudiéndola un poco.

—Todo va a mejorar —dijo su mamá—. Es como dicen esos comerciales: "Se pone mejor".

— ¿Hablas de esa campaña para chicos gay?

—No importa para que sea. Es verdad, en todos los casos. Sé que ahora te sientes horrible, estás justo en la parte más dura. Y probablemente se ponga peor… y no sé cómo arreglarás esto con las chicas. Pero el tiempo cura todas las heridas, Bella, cada una de ellas. Simplemente tienes que atravesar esto. Algún día, tanto tú como Edward serán más felices. Sólo tienes que sobrevivir y darle tiempo.

Comenzó a besar el rostro de Bella. Intentó no apartarse. (Y falló). Su mamá suspiró de nuevo y se levantó.

—Hay tostadas francesas en la cocina. Y mucha pizza de ayer…

Bella asintió.

Su mamá se detuvo en la puerta.

— ¿Crees que si le doy el discurso de "se pone mejor" a tu hermana, admitirá que tiene novia?

Bella casi se rió.

—No cree que tú lo sepas.

—No lo sabía —dijo su mamá—. Phil me lo seguía diciendo, desde que usó ese traje para el baile de bienvenida, pero le dije que era perfectamente normal que chicas de busto grande no quisieran enfatizar sus curvas. Pero mírate, tú no eres gay.

—Seguro… —dijo Bella.

—Pero si se va a sostener de las manos con una chica en mi sofá, aunque la chica sea increíblemente hermosa, bueno, no soy ciega.

—Alison parece muy agradable.

—Por mí está bien —dijo su mamá—. De todas maneras, las mujeres en nuestra familia tienen una suerte terrible cuando se trata de hombres.

— ¿Cómo puedes decir eso? Tienes a Phil.

—Bueno, pero eso es ahora.

Bella salió hasta la sala para despedirse de Rosalie, luego tomó una ducha y se puso de nuevo la ropa de su mamá. No podía creer que fue específicamente a una tienda de lencería y no haya comprado nada de ropa interior nueva.

Pensó en ir al lavadero y sacar la camiseta de Edward de la basura...

La primera vez que robó esa camiseta había sido en el primer fin de semana que se quedó en su apartamento. Bella había estado usando la misma ropa durante dos días, y olía a sudor y salsa —pero no quería ir a casa a cambiarse. Ninguno de los dos quería que el fin de semana terminara. Así que tomó una ducha en el apartamento, y él le dio un par de pantalones de correr que eran demasiado estrechos en sus caderas y la camiseta de Metallica, con un par de boxers rayados.

Ella se rió de sus opciones.

— ¿Quieres que me ponga tu ropa interior?

—No lo sé. —Edward se sonrojó—. No sabía lo que querrías.

Era domingo por la tarde, y los compañeros de Edward se encontraban trabajando. Bella regresó de la ducha, usando su camiseta y los bóxers —los cuales también eran demasiado pequeños— y Edward fingió no darse cuenta.

Luego se rió y la aplastó contra el colchón de su cama.

Era muy raro hacer reír a Edward…

Bella solía molestarlo con que era un desperdicio de hoyuelos.

—Tu rostro es como una historia de O. Henry. (59) Los hoyuelos más hermosos del mundo y el chico que nunca se ríe.

—Sí me río.

— ¿Cuándo? ¿Cuando estás solo?

—Sí —dijo—. Todas las noches, cuando estoy seguro que todo el mundo duerme, me siento en la cama y me río como un maniático.

—Nunca te ríes de mí.

— ¿Quieres que me ría de ti?

—Sí —dijo—. Escribo comedias. Quiero que todo el mundo se ría de mí.

—Supongo que no soy muy risueño.

—O quizás simplemente no piensas que soy graciosa.

—Eres muy graciosa, Bella. Pregúntale a cualquiera.

Ella le pellizcó en las costillas.

—No lo suficientemente graciosa para hacerte reír.

—Nunca tengo ganas de reírme cuando algo es gracioso —dijo—. Simplemente pienso en mi mente: Oh, eso es gracioso.

—Mi vida es como una historia de O. Henry —dijo Bella—. La chica más graciosa del mundo y el chico que nunca se ríe.

—La chica más graciosa del mundo, ¿eh? En este momento me estoy riendo por dentro.

Los hoyuelos de Edward se marcaban incluso cuando pensaba en reírse. Y sus ojos azules brillaban.

Siguieron teniendo esta misma conversación con el pasar de los años, pero se había vuelto mucho menos juguetona.

—Sé que no ves nuestro programa —diría Bella.

—Tú no verías tu programa si no fuese tuyo —le respondería Edward. Mientras doblaba ropa. O cortaba aguacates.

—Sí, pero es mío. Y tú eres mi esposo.

—La última vez que lo vi, dijiste que me comportaba como un engreído.

—Estabas siendo engreído. Actuabas como si estuviese por debajo de ti.

—Porque está por debajo de mí. Jesús, Bella, ese programa incluso está por debajo de ti.

No importaba que tuviera razón…

De todas maneras.

La primera vez que usó esa camiseta, Edward se rió y la aplastó contra su cama.

Porque él no se reía cuando pensaba que algo era gracioso… se reía cuando se sentía feliz.

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59- O Henry fue un escritor estadounidense. Escribía cuentos y es considerado como un maestro de los cuentos.

Esto fue todo por hoy :) espero que les haya gustado :)

Y sobre la relación de Bella con sus hijas, sip, yo también la siento muy fría, pero igual ella ya lo había explicado. Las niñas giran alrededor de Edward, no de ella. Cuando se lastiman, llaman a Edward. Cuando tienen hambre, esperan a su papá. Así pasa jaja.

Bueno, nos leemos luego :)