Destino de una Carta

Capítulo 16.

En Nueva York, Candy y Albert, habían disfrutado mucho de todas las atenciones que les habían brindado en el hotel, pues al saber que los dueños del imperio Andley llegarían a hospedarse en el hotel fue la noticia del año, y por supuesto su boda había sido la boda del año, pues aparte de que ya era importante porque la dueña del imperio Andley se casaba con el guapísimo actor Terry Graham, y luego el escándalo que Terry había acallado luego de la boda que se celebró con Albert, era la noticia del momento. Prueba de ello eran todos los periodistas que esperaban ya en la estación, y por supuesto en la entrada del hotel, sin embargó, ahí podrían salir las buenas noticias pues todos notan la diferencia de la pareja de Candy y Terry, Albert y Candy si se veían totalmente felices.

En ese lugar, Candy se encontró con Charlie, quien pesó todo lo que había salido de la cárcel y había sido empleado por los Andley gracias a ella en una compañía naviera que había salvado al "Gaviota" de su venta y por supuesto de dejar a los empleados a todos los chicos que alguna vez la hubiesen ayudado a regresar a América.

Albert estaba sorprendido del respeto que Candy se había ganado por los trabajadores de la empresa, pues al entrar al edificio que ocupaba el banco Andley en Nueva York se encontró con todos los empleados que estaban formados uno a uno desde la entrada a las escaleras que llevaban a la segunda planta, pulcramente peinados y vestidos para recibir un caramelo ya su nuevo esposo que no se esperaban que fuera de Albert a quien todos saludaron dándole la bienvenida de nuevo.

Albert y Candy luego del protocolo llegaron hasta la planta más alta en donde se encuentra la presidencia del Banco oficina que por órdenes de Candy se presionó bajo llave y solo ella, George y la tía Elroy acceso acceso.

Que te parece? -Dijo Candy

Creo que lo ha hecho muy bien-dijo Albert besándola

Bien ... que bueno porque ahora te toca retomar tu lugar-dijo Candy

Pero ... mi amor-dijo Albert

Vamos Albert ... yo quiero encargarme de otras cosas ahora-dijo Candy

Pero ... -dijo Albert

Albert ... por favor ... George y yo te ayudamos a hacerte carga de todo –dijo Candy

Hablamos de ese tema después-dijo Albert- ahora revisemos esto y disfrutamos de nuestra luna de miel que es por momentos-dijo él

Jajajaja lo siento, pero se supone que tu no serías el novio-dijo Candy

Lo sé, por lo menos me tranquiliza que entre Terry y tu no había nada-dijo Albert

Bueno ... -dijo Candy

Candy ... -dijo él ofendido

Tenemos una linda amistad-dijo Candy sonriendo

Que mala eres señora Andley-dijo Albert tomándola en sus brazos y besándola intensamente

Ambos Andley revisaron los papeles y los pendientes que perdieron en la empresa, y al cabo de cinco días lograron resolverlo, por lo que el fin de semana lograron pasarlo juntos. En la empresa, todos estaban totalmente sorprendidos, porque Candy rara vez se vio afectado, y si sonreía era porque realmente una propuesta o un proyecto le había gustado, todos estaban totalmente sorprendidos de lo amable y lo serio que podría ser Candy. Los Andley fueron despedidos en el puerto por todos los empleados que les ayudaron directamente mientras que se sentían extremadamente felices de ver a sus dos jefes bastante felices y prometiendo que al volver ellos todos seguirían yendo de maravilla.

Así que ambos partieron hacia Londres en donde estaba la central del Consorcio Andley en Europa, en donde ya todos los socios más importantes se reunirían para conocer a la pareja de la Presidenta Candy y para discutir algunas cláusulas de su matrimonio.

Tardaron al menos tres semanas en llegar a Londres debido a que aun los barcos circulaban por temor por las aguas pues a pesar de haber terminado la guerra y los brotes de queja española, aún la población estaba paranoica por lo que preferían circular con mucho cuidado. Así ellos llegaron hasta Londres y fueron recibidos por uno de los choferes, quienes recibieron su equipaje extremadamente sorprendido al ver a Albert en compañía de Candy, pues años atrás se le habían informado de su muerte.

El chofer se despidió de ellos y los dejó ahí parados en el muelle, Albert no entendía en realidad que era lo que pasaba.

Candy ... que pasa? -Dijo Albert- porque no fuimos con él

Bueno ... tengo que revisar algunas cosas Albert, quiero saber cómo va mi inversión aquí, además quiero saludar a algunos amigos-dijo Candy

Señorita su valija- dijo un muchacho que se vio más joven que ella viéndola desde arriba sobre un monton de cajas

Cookie? -Dijo Candy buscandolo

Hola Candy-dijo Cookie bajando de un salto

Como estas Cookie que bueno verte ... dime como vas aquí ... el gaviota tocó tierra hoy? -Dijo Candy

De hecho ya nos vamos Candy ... hoy partimos a América, pero dime ... quien es el caballero a la par tuya-dijo Cookie mirándolo con duda

Es mi esposo Cookie-dijo Candy

Que tu esposo no estaba Terry-dijo el sorprendido

Pues ... pasaron muchas cosas y bueno ... -dijo Candy

Candy ... la última vez que te ví tu mirada era triste, como aquella vez que te encontré en el muelle luego de que Terry se fuera ... pero ahora tus ojos brillan de felicidad, con Terry no lo serías-dijo Cookie

Cookie, no digas esas cosas-dijo Candy

Claro… este hombre al parecer te trae felicidad, bien, como eres mi amiga, entonces acepto que hayas casado con él, aunque será muy difícil que llenes los zapatos de Terry, tocas bien la armónica? -Dijo Cookie

No creo que sea ... -dijo Candy

Préstame una ... -dijo Albert

Está bien ... -dijo Cookie alcanzando su armónica, mientras Albert la tomaba y luego comenzó a tocar aquella Canción que tocaba el día que conoció a Candy mientras ella lo sorprendió

¡Guauu! No tocas tan bien como Terry pero a mi me superas por mucho… cuídalo bien Candy –dijo Cookie

No sabía que podías tocar la armónica-dijo Candy

¿Qué haces cuando te confinan la mitad de tu vida en cuatro paredes? -Dijo Albert

Jajaja tienes razón-dijo Candy

Por cierto ... como te llamas-dijo Cookie a Albert

Soy ... Albert-dijo él

Bien Albert ... Tendré que cuidar a Candy o sino te las verás conmigo-dijo Cookie entre abrazándolo y haciéndole una llave hasta que escuchó a alguien apuntarle con un arma

Hey ... hey ... tranquilo ... -dijo Candy viendo a un hombre gordo con un traje sucio y varios hombres por atrás

Pero… te están molestando Candy-dijo el hombre

No ... no es mi esposo y mi amigo tranquilo-dijo Candy

Los conoces Candy-dijo Albert poniéndola detrás de él

Si si ... ellos me ayudan a subir al gaviota Albert-dijo Candy

Candy ... que gusto volver a verte-dijo el hombre

Señor Juskin ... que bueno verlo ... -dijo Candy

Imagino que estas aquí por negocios? -Dijo el señor Juskin- Ven te voy a mostrar como esta todo por aqui

Espero que mi inversión no haya sido en vano-dijo Candy

Claro que no ... gracias a ti encontramos un edificio bastante barato y grande, luego de la guerra nadie quería estar en este muelle, ahora nosotros somos la compañía naviera más grande del puerto de Southampton-dijo el señor Juskin

Que bien ... ahora cuéntenme, como les cayó mi amigo Stear-dijo Candy

Bueno ... es un poco tonto, pero nos agrada, cuando vino a hacer negocios se portó bastante profesional, también con todos los capitanes y marinos, algunos pensaron que por ser rico no sabía pelear, pero luego otros lo reconocieron del ejército y dijeron que era el Coronel Cornwall-dijo el señor Juskin

Muy bien ... creo que no me he equivocado en invertir en ustedes-dijo Candy

Claro que no Candy ... ha sido una gran elección, sin embargo, creo que se viene una etapa dura Candy ... creo que la economía no anda muy bien que digamos-dijo Juskin

Pues ... de eso él vino a hablarles necesitado que platiquemos sobre todo esto, además quiero presentarles a mi esposo y dueño de todo el Consorcio Andley-dijo Candy al entrar en un edificio en donde de igual manera todos los empleados la esperaban con mucho cariño

Mucho gusto señora ... -dijo uno de los empleados- Bienvenida a la compañía naviera Juskin

Mucho gusto jovencito ... tu has de ser el jefe de personal, bien ... quiero presentarles a mi esposo, puedes reunir a todos aquí por favor-dijo Candy

Claro señora con mucho gusto-dijo el joven haciendo una señal para que todos se reunieran frente a Albert y Candy

Estoy muy feliz de regresar y ver que estamos trabajando duro, quiero presentarles a mi esposo William Albert Andley, dueño, presidente y patriarca de la familia Andley-dijo Candy

Osea que usted ... ya no será la presidenta señora Candy-dijo un hombre enojado

No ... el será el nuevo presidente, de hecho de el es toda la fortuna de la familia Andley-dijo Candy

Claro ... entonces renuncio-dijo él hombre

Haber ... señores yo no seré despedida tampoco, simplemente el mando va a cambiar, las firmas ya no serán mías sino de él, las cosas van a cambiar un poco nada más-dijo Candy

Entonces ... ¿nos van a despedir? -Dijo una de las chicas

Claro que no ... obviamente si tiene éxito con su trabajo seguirán en sus puestos ... bien ... eso es todo, espero que sigan trabajando duro-dijo Candy

Entonces ... el Coronel ya no se hará carga de nosotros? -Dijo uno de los empleados

Ya les presenté a Stear quien es el que se hace carga de todas nuestras inversiones en el ramo de transporte y así modificado, lo único que va a cambiar es mi mando por el señor William, pero no se pongan tristes, vendré seguido a visitarlos -dijo Candy- mi amor quieres decir algo? -dijo Candy a Albert

Ah si claro-dijo Albert- Señores no tienen nada de que preocuparse, sigo con la misma administración que Candy ha llevado, aunque no hemos concretado ni siquiera el cambio de mando recuerde el superior inmediato representante de nuestro consorcio es mi sobrino el Coronel Allistear Cornwall, por lo que no deben de preocuparse-dijo Albert

Bien ahora todos a trabajar debo hablar con el señor Juskin-dijo Candy

Muchas Gracias! -Dijeron todos los empleados y fueron cada uno a su puesto

Albert que tienes-dijo Candy al ver el semblante sorprendido de el

Estoy muy celoso-dijo Albert ya afuera de la oficina del señor Juskin

Y eso por que? -Dijo Candy

Porque ahora te quieren todos más a ti que a mí, aunque creo que es lo mejor porque así ... yo estaré en la mansión sin hacer nada y estarás trabajando por mí-dijo Albert- yo seré la ama de casa y tu la trabajadora - dijo riendose

Ah ... no eso si que no ... yo ya quiero descansar, tu crees que estos cuatro años fueron en vano? -Dijo Candy

Claro que no ... ahora eres mejor que yo en los negocios-dijo Albert

No ... tontito, ahora soy yo más conocida que tu ... nada más-dijo Candy

Así Albert y Candy platicaron con el señor Juskin y con los demás chicos que la ayudaron hicieron algunos años a subir al gaviota, sin duda alguna Candy había sido su ángel pues al invertir en su empresa evitó que el señor Juskin cayera en la banca rota, sobre todo luego de enlistarse en el ejército, además de empleo a varios de los soldados que participaron en el ejército y sus esposas también.

Candy y Albert, salieron de la empresa Juskin prometiendo que regresarían al menos por una semana en donde hablarían con los marinos y estarían ocupándose de la empresa, ella rápidamente invitó a Albert a caminar por la ciudad hasta un pequeño Hotel y restaurante bastante elegante, en donde Candy le dijo a Albert que comieran.

Pero ... Candy ... -dijo Albert al ver que ella se dirigía directamente a la cocina ante la vista de los demás comentarios que eran al parecer personas ricas

Ven conmigo, acaso tienes miedo-dijo Candy

Miedo yo ... -dijo Albert siguiéndola decidido

Buenas Tardes ... -dijo Candy

Hola querida Candy ... como estas? -Dijo una mujer bastante grande para ser amiga de Candy

Señora ... cuénteme como está, ¿has estado comiendo bien? -Dijo Candy

Claro que si querida, no sabía que vendrías-dijo la mujer

O si ... se me olvidó avisar, ya ve que a George ya mi tía no les gusta que esté aquí por mucho tiempo, les da mucho miedo-dijo Candy

Pero ahora vienes acompañada niña, cuéntame quien es el hombre-dijo la mujer

Señora, el es mi esposo William Andley-dijo Candy

Mucho gusto-dijo Albert

Es de los Andley ... que no estaba muerto ... fue el muchacho del que me contaste Candy? -Dijo la mujer

Bueno ... es una historia demasiado larga, pero se resume en que nos casamos-dijo Candy

Y por lo visto están muy enamorados-dijo la mujer- Hay chiquilla me alegra que de nuevo sonrias

Y bien ... Candy-dijo Albert

Bueno ... Albert ... este es un pequeño restaurante que quise comprar-dijo Candy

Candy ... tiene estado comprando propiedades-dijo Albert

Claro… más bien sociedades-dijo Candy

Digame señora ... -dijo Albert

Mary ... me llamo Mary-dijo la mujer

Señora Mary ... cuénteme que lío hizo Candy cuando la conoció-dijo Albert

Pues ... era una niña cuando llegó, pero vino a pedir trabajo como sirvienta para llegar a algo-dijo la mujer

Fue luego de escaparme del Colegio Albert-dijo Candy

Y claro ... que me sorprendió que una niña con vestimentas caras supiera hornear pan-dijo la mujer

Y hornea el mejor pan del mundo-dijo Albert

Albert ... a ti creo que te conquiste por la comida-dijo Candy

Claro ... pero no le llegas a las galletas de la Hermana María-dijo Albert

Bien hoy serán mis invitados-dijo la mujer

Pero si yo vine a ayudarla-dijo Candy

Claro que no ... hoy comerán conmigo-dijo ella- espero no les moleste esperar a los últimos comensales se vayan-dijo la mujer

Claro que no ... -dijo Candy

Candy ... tu eres Candy no es cierto-dijo un hombre canado y parecido al señor Whithman

Señor Arnold que maravilla-dijo Candy

Oh ... Candy, como tiene estado, cuéntame llegaste bien del viaje, cuando llegaste-dijo el hombre

Bueno acabo de llegar a Londres, -dijo Candy- quería visitar a todos mis amigos, de hecho mañana me dirigiría hasta donde usted esté-dijo Candy

Claro ... claro ... algo me dijo que una sorpresa me esperaba aqui-dijo el señor Arnold

Ah ... se me olvidaba, señor Arnold le presento a mi esposo-dijo Candy

Tu esposo Candy-dijo el hombre

Claro ... el es William Andley ... mi esposo-dijo ella

Mucho gusto señor, imagino que usted también ha estado involucrado en las locuras de mi esposa-dijo Albert

Claro… la primera vez que la vi me sorprendí porque la tuve como polizonte en mi carreta, según ella yo me dirigía al puerto de Southampton-dijo el hombre riendo

Señor Arnold ... -dijo Candy

Con que alguien más eh Candy ... si tan solo hubieras esperado a George el mismo te hubiera entregado dinero-dijo Albert

Lo siento ... -dijo Candy

Y bien ... Candy porque estas aquí-dijo el hombre

Bueno ... vino a presentar a mi esposo y además a cambiar la presidencia del Consorcio con él-dijo Candy

Muy bien ... pero dime te están obligando Candy-dijo el hombre

No ... claro que no ... yo la entrego voluntariamente-dijo ella

Pero yo no la quiero Candy ... mira todo lo que ha logrado sin mi-dijo Albert

Bueno ... pero esto no es igual a tu administración Albert-dijo Candy

Ah ... recién casados, como quisiera haber ... estado así-dijo el señor Arnold

Ah ... pero yo he contado que se ve muy seguido aquí señor Arnold-dijo Candy

Claro que no Candy que cosas dices-dijo el hombre

Claro que si ... -dijo Candy

Los Andley comieron entre risas y bromas con el señor Arnold y la señora Mary a quienes Candy siguió recordando con mucho cariño por haberla ayudado desinteresadamente, luego salieron del lugar en donde ya esperaban el chofer que llevaría directo a la mansión.

Estoy tan cansada-dijo Candy

Yo también Candy ... pero me divertí tanto conociendo a tus amigos-dijo Albert

Ellos me ayudan en tanto en momentos de desesperación –dijo Candy

Estoy tan agradecido con ellos Candy ... hicieron lo que no pude hacer en ese momento-dijo Albert

Pero ... mi amor tu siempre estuviste para mí protegiéndome, además nunca dejaste de hacerlo, siempre en mi mente y en mi corazón tiene estado conmigo-dijo Candy

Hay amor… -dijo Albert- puedes llegar a ser tan dulce que me dan ganas de comerte-dijo Albert intentando besarla cuando Candy intentaba que alguien con una navaja estaba detrás alertando a Albert

Dejala en paz… - mientras lentamente atraía a Candy hacia él-si quieres dinero te lo doy-dijo Albert- cuanto quieres-dijo Albert subiendo la mano haciendo una señal de rendición

Cuanto me puedes ofrecer-dijo el jovencito

Lo que quieras ... pero por favor dejala, aquí si amenazas a alguien que sea a mí-dijo Albert colocando a Candy tras él

Dame todo lo que tengas-dijo el joven

Ahora-dijo Albert y cinco hombres aparecieron detrás del joven y con movimientos ágiles lo que alguna vez, dándole la cara a Albert

Señor Andley ... -dijo el jefe de los guardaespaldas

Bruce ... que bueno verte ... -dijo Albert abrazando a Candy

Señor, señora Andley ... que hacemos el? -Dijo el hombre que lo alguna vez

No puedo creerlo-dijo Candy abrazada aún a Albert

Candy ... estas bien ... estas herida? -Dijo Albert preocupado

No ... no no te preocupes ... -dijo Albert

Señora ... -dijo Bruce

Gracias Bruce ... vamos a llevarlo a la mansión-dijo Candy

Como crees amor ...- dijo Albert

Por favor mi vida yo sé lo que te digo-dijo Candy

Está bien-dijo Albert

En el auto, Albert perdió a Candy fuertemente abrazada mientras daba besos en su cabello, ella en ese momento cayó en cuenta de que siempre había estado protegida, porque aunque había estado estado caminando solo con la protección varios metros atrás habían tenido intentado . Y ahora que había quien la protegió se atrevió a hacerlo, sobre todo no podía creer quién se había atrevido. Ellos llegaron a la mansión esperando por los guardaespaldas quienes llegaron minutos después con el jovencito que se habían atrevido a robarle a los Andley, Candy y su esposo estaban sentados en un sillón en la sala de visitas, mientras Albert ya estaba enterado de donde conoció a ella al pequeño, cuando el jovencito entró acompañado de Bruce.

Señores ... -dijo el hombre corpulento

Déjennos solos con él –dijo Candy

Pero señora-dijo Bruce

Por favor, dejanos solos con el, solo cuida la puerta por favor, cualquier cosa te llamo de inmediato-dijo Albert

Está bien señor-dijo Bruce saliendo, sabiendo que toda esa familia Andley y sobre todo el padre de Albert, eran demasiado buenos con las personas porque él mismo lo había sacado de las calles había un tiempo para ser su guardaespaldas

Señora ... que piensa hacerme ... no me mate por favor-dijo el jovencito cuando Candy se paró de su asiento y lo primero que hizo fue darle una bofetada mientras que el jovencito se sorprendió ante tal acto al igual que Albert- como se te ocurre dedicarte a esto-dijo Candy

De que habla ... usted no me conoce-dijo el jovencito

Claro que te conozco, conozco a tu padre ya tus hermanos, pero me decepciona que te dediques a esto-dijo Candy- de seguro tu padre no está enterado pero en este preciso momento irémos y te disculparás con él-dijo Candy

De que habla usted no sabe nada, como usted vive en un palacio, tiene joyas y donde comer, sobre todo que comer, por eso es que lo dice ... pero yo ... que tengo un padre enfermo mis hermanos son pequeños, no tenemos que comer… tengo que robar para sobrevivir-dijo el jovencito

Claro que se de lo que hablo… soy una chica huérfana del hogar de Pony que simplemente en una de sus aventuras tuvo la caridad de muchas personas, entre ellas de tres chicos maravillosos que me tendieron la mano para dormir en un establo y luego me llegaron a dejar pan y leche para comer algo-dijo Candy

Tu eres Candy ... Candy la chica que venía en la carreta-dijo el joven

Así es Sam ... soy yo ... Candy ... dime ... como está el señor Carson, como que está enfermo-dijo Candy

Si Candy ... mi padre está muy enfermo, y el doctor no está en el pueblo porque fue enviado por un curador a los heridos de guerra-dijo Sam

No puede ser ... pero dime ... tus hermanitos ... Susy-dijo Candy

Ellos están bien pero no tenemos nada para comer Candy-dijo el joven llorando amargamente

No llores ... -dijo Albert- Candy tu sabes en donde viven-dijo Albert

Si creo que recuerdo-dijo Candy

Está bien ... lo siento Sam pero tendría un buen regaño de tu padre-dijo Albert

Por favor ... no quiero preocuparlo-dijo Sam

Iremos le diré a Bruce que te llevará a tu hogar, nosotros llegaremos más tarde, no te preocupes ... no te podremos escapar-dijo Albert seriamente

Pero ... -dijo Sam

Lo siento Sam, pero tengo que hablar con tu padre-dijo Albert- Candy y yo lo pensamos desde antes

Bruce! -Dijo Candy haciendo que este entrara y viera al niño

Por favor llévalo a su casa, y espéranos ahí con él, no lo dejes entrar solo-dijo Albert

Está bien señor quiere que lo vigile-dijo Bruce

Si por favor-dijo Albert

Muy bien-dijo Bruce- vamos hijo-dijo el hombre

Cuando hubiesen salido, Candy respiró profundo y Albert al notario su tristeza y su cansancio el abrazo protectoramente a lo que ella correspondió mientras el acarició el cabello.

Mi amor-dijo Albert

No te enojes-dijo Candy- yo quería pasar hoy contigo pero ... -dijo ella

No mi vida ... haber ... ya pensé qué haremos primero llevar al médico familia con la familia y nosotros irémos comprar comida para los pequeños y les daremos de comer-dijo Albert- cuando el señor Carson está mejor entonces nosotros hablamos con él, de todas maneras -dijo Albert mientras ella lo abrazaba más fuerte

Te amo tanto, perdóname por esto-dijo Candy

No te preocupes mi amor ... recuerda que yo estoy contigo para hacerte feliz y sabía que te haría feliz que los ayudaramos, vamos mi vida ... -dijo Albert- creo que ya sé que haremos con Dany-dijo Albert

Está bien ... -dijo Candy besándolo en los labios de una manera dulce y tierna

Amor ... no hagas eso que si no ya no me quiero ir de aqui-dijo Albert

Si supieras lo que te espera cuando regresemos-dijo Candy

Albert y Candy salieron sonrientes a comprar comida mientras sus guarda espaldas los seguían más de cerca, pues luego de lo que había pasado y no iban a dejar solos. No querían arriesgarse a que el señor George o la señora Elroy perdieron ni recogieron mucho menos que dejaron despedir.

Ellos compraron todos los víveres necesarios y llamaron al médico quien los subió con ellos al auto y luego los perdieron hasta la casa de los Carson en donde un poco antes de llegar se encontraron con el auto de los Andley con Bruce y Sam dentro de él mientras que Bruce le palmeaba la espalda al chico como forma de reconfortarlo.

Ellos rápidamente llegaron al médico y entraron en la casa en donde los chicos estaban al pie de la cama de sus padres, Candy y Albert pasaron al médico mientras los niños salían de la habitación temerosos sin reconocer a Candy quien vestía un vestido de diseñador que aunque bastante cómodo y sencillo la difícil ver distinguida, ya sin las coletas que la distinguía, solo con su cabello recogido por una lista, mientras que Albert estaba casualmente vestido con un traje de juego de Sueter, sin corbata ni saco, y unos zapatos cómodos que lo hacían ver bastante sexi.

Sam quienes son ellos-dijo la pequeña Susy de ocho años

Sam como se produce traelos aquí-dijo Jeff un jovencito de doce años

Por favor ... que no la reconocen? -Dijo Sam

Soy Candy ... -dijo Candy

Candy ...? -Dijeron los niños

Recuerdan cuando Susy le dio varicela? -Dijo Candy

Candy ... Candy! -Gritaron los otros dos chicos que corrieron hasta ellos

Como están mis pequeños valientes? -Dijo Candy

Pero los niños rápidamente se separaron de ella al ver a un hombre. Susy con curiosidad llegó hasta Albert y se acercó a él- tu quien eres? -Dijo Susy

Quien crees que soy? -Dijo Albert tomándola en sus brazos

Eres un príncipe-dijo la niña mientras Albert dijo a Candy- ah si ... y porque dices que soy un príncipe? -Dijo Albert

Porque eres muy guapo-dijo Susy

Ah ... entonces si tienes razón soy un príncipe, me llamo Albert y tu pequeña dama como te llamas? -Dijo Albert

Mi nombre es Susy-dijo la pequeña

Ah ... entonces mi pequeña doncella se llama Susy-dijo Albert

Y porque no soy tu princesa-dijo Susy

Porque mi princesa, es esa chica rubia que está ahí-dijo Albert viendo a Candy

A que se refiere Candy-dijo Jeff

El es mi esposo-dijo Candy

Felicidades Candy ... -dijo Sam

Felicidades Candy-dijo Jeff

Entonces serás el Rey-dijo Susy sorprendido

Y eso porque? -Dijo Albert

Porque así Candy será reina y yo seré la princesa-dijo Susy

Jajajaja, está bien-dijo Albert riendo dulcemente mientras el estómago de Sam rugía por el hambre

Con que no han comido-dijo Candy

No ... -dijo Jeff- Sam dijo que conseguiría comida-dijo Jeff

Bien ... chicos ... tienen hambre? -Dijo Albert

Claro ... -dijeron ellos

Bien ... nosotros cocinaremos algo y luego veremos a su padre-dijo Albert

Está bien ... -dijeron los chicos

Candy y Albert respondieron cocinar la cena para los pequeños, incluso para Sam quien preguntaba como estaba su padre al médico, mientras que este dijo que el señor Carson tenia una Neumonía, pero que ya había dejado la receta a Bruce para que consiguió los medicamentos, por lo que Sam acompañó al guardaespaldas a comprarlos. Los niños estaban felices siendo atendidos por Albert y Candy quienes en cada oportunidad se besaban haciendo que los pequeños se sonrojaran graciosamente. Ellos cenaron, mientras Sam y Bruce regresaban con los medicamentos, que Candy administraba en unas horas, ambos hombres cenaron junto con los demás hombres de los Andley que los acompañaban que eran alrededor de seis para no llamar demasiado la atención,

Bueno mis niños es ya muy noche y ustedes tienen que dormir-dijo Candy

Por favor ... deja que Albert haga más trucos-dijo Jeff

Está bien ... pero solo uno más-dijo Candy

Luego del último truco con las cartas Albert acompañó a los más pequeños a dormir, Susy como la más pequeña, contó a Albert que su madre antes de morir les contaba un cuento para dormir mostrando un libro, a lo que Albert gustoso y enternecido por la actitud de los pequeños del hogar, accedía a contarles un cuento, haciendo que se durmieran tranquilamente. Candy desde fuera de la habitación logró ver a Albert leyendo, sabía que sería un gran padre para sus hijos, y pensaría que meses antes había creído que nunca lo volvería a ver.

Candy ... -dijo Sam sorprendiéndola

Si? -Dijo ella mientras Albert se acercaba

Necesito hablar con ustedes ... -dijo Sam

Que pasa… -dijo Candy siendo abrazada por Albert

Claro ... que necesitamos hablar-dijo Albert

Bien ... -dijo Sam como el hombre de la casa se fue hasta el comedor y con voz temerosa dijo- yo creo que no debo aceptar todo lo que están haciendo por mi-dijo Sam

¿Y eso por qué? -Dijo Albert

Porque ... no tengo como pagarlo, déjenme un plazo y les juro que se los voy a pagar-dijo Sam

Claro que lo harás-dijo Albert, haciendo que Candy lo viera confundida

Enserio ... deme un plazo señor Andley-dijo Sam

Albert ... como crees que se lo vamos a cobrar-dijo Candy- ellos ...

Espera Candy-dijo Albert viéndola tiernamente, regresando a la seriedad de su mirada en un instante

Entonces ... -dijo Sam

Te daré un plazo abierto-dijo Albert

Bien… yo lograré obtener el dinero en poco tiempo se lo prometo señor-dijo Sam

Claro ... pero ... no lo harás por tu cuenta, no quiero dinero robado, ni mucho menos que recibas dinero ilícito-dijo Albert

Entonces-dijo Sam- ya no lo haré se lo juro

No ... claro que no lo harás de eso me aseguro yo-dijo Albert

Albert ... -dijo Candy

Claro señor Andley, puede investigarme si quiere-dijo Sam

No será necesario-dijo Albert- trabajaras para mí-dijo él

Para usted señor ... -dijo Sam

En que quieres trabajar? -Dijo Albert

Me gustaría ser de su seguridad, me gustan los militares señor-dijo Sam

Con que militares eh? -Dijo Albert

Si señor, estos eran campos en donde los militares entrenaban sus maniobras-dijo Sam, - me encantaría aprender eso-dijo Sam

Pero Albert ... -dijo Candy preocupada por Sam

Claro ... te gusta la defensa personal no es cierto ... la forma de intentar soltarte de Bruce fue muy técnica, además de tu edad tienes una fuerza sorprendente-dijo Albert

Pero Albert ... -dijo Candy

Acepto-dijo Sam

Bien ... serás entrenado por Bruce-dijo Albert- serás su pupilo y trabajarás para mí-dijo Albert

Si señor-dijo Sam

Pero eso implicaría alejarte de tu casa ... aceptas aun sabiendo eso? -Dijo Albert

Claro que lo acepto-dijo Sam- quiero trabajar honestamente para mantener a mi familia, mi padre no es malo con nosotros pero se emborracha demasiado, a Susy ya Jeff no les pasa nada ... pero a mí-dijo Sam empujando la mano

Tranquilízate, Jeff y Susy estarán bien… vigilaremos al señor Carson… se que el ama y no querrá que les pase algo — dijo Albert

Está bien señor Andley-dijo Sam

Muy bien ... desde mañana iniciarás tu entrenamiento, con Bruce, cuando tu padre mejorará irás con nosotros en Londres y luego en América-dijo Albert

Si señor-dijo Sam parándose derecho

Bien ... ahora ve a dormir-dijo Albert

Si señor Andley-dijo Sam muy formalmente

Cuando Sam se había ido a su habitación Candy vio a Albert confundida y algo enojada

No me veas así Candice-dijo Albert

Porque ...? - Candy como pidiendo una explicación

Tiene que hacer algo con su vida, se que Bruce le ayudó-dijo Albert

No ... los vas a separar ... sabes lo mucho que los quiere el señor Carson? -Dijo Candy

Claro que lo sé Candy ... tu me lo ha dicho ... pero ... necesito que este chico deje de metros en problemas, confía en mí por favor-dijo Albert- además así lo tendremos vigilado, no quiero que un chico como él sea un delincuente

Está bien ... aunque no estoy de acuerdo que trabaje como seguridad-dijo Candy

¿Porque? -Dijo Albert

Es muy peligroso Albert-dijo Candy

Mi amor ... yo le di la opción a que escogiera ... el escogió la seguridad privada, entonces ... no puedo negar, además mi amor que prefiere ... que siga robando en las calles o que trabaje honradamente para ganar el dinero-dijo Albert

Tal vez tengas razón-dijo Candy

Candy ... no te enojes mi amor ... tu sabes que de todas maneras no le cobraré lo que le dimos, ni tampoco lo lo descontaré de su sueldo-dijo Albert

Esta bien ... -dijo Candy

Vamos mi amor ... -dijo Albert besando su frente y sus labios tiernamente- acaso desconfía de mí, la niña mas hermosa y pecosa que él conocido-dijo Albert

Claro que no es solo que ... -dijo Candy

Es solo que ... -dijo Albert besando su cuello

No hagas ... eso que si no-dijo Candy

Si no ... -dijo Albert

Albert por Dios no estamos en la mansión ... aquí me da mucha pena-dijo Candy

Está bien ... solo quería que no te enojaras-dijo Albert encaminándose junto con ella hasta la habitación del señor Carson a cuidarlo ya velar su sueño

Ambos jóvenes se sientan en unas sillas pegadas a la pared y en unas horas cayeron rendidos durmiendo incómodamente abrazados. A la mañana siguiente los chicos se despertaron temprano, la primera fue Susy quien corrió se fue hasta la habitación de sus padres y vió a Candy ya Albert muertos del frío, mientras que el señor Carson comenzó a abrir los ojos.

Los chicos llegaron a explicarle a su padre que era lo que había pasado la noche anterior y que Candy se había aparecido mágicamente en su casa acompañada de su esposo, por lo que el se tranquilizó y ordenó a los chicos taparles mientras el se paraba de nuevo para ver quien tocaba la puerta encontrándose con los guardaespaldas de Albert quienes escoltaban al médico para revisar al señor Carson, dándose cuenta que la fiebre había bajado y era menos doloroso respirar.

Por lo que el médico se despidió de los pequeños y del señor Carson, mientras los guardaespaldas explicaban al malhumorado señor quienes eran los dos rubios dormidos en su casa. Sin embargo, un Albert muy asustado despertó a Candy

Candy princesa no hay niños ni enfermo-dijo Albert

Ah ... ¿qué dices? -Dijo Candy

Vamos despierta-dijo Albert

Que ... que-dijo Candy

No hay nadie Candy ... Candy ... los guardaespaldas –dijo Albert preocupado saliendo de la habitación siendo seguido por Candy llegando hasta el comedor en donde se encuentra Carson hablando con los guardaespaldas

Señor Carson-dijo Candy

Candy ... como te atreves a entrar a mi casa sin mi permiso-dijo Carson

Señor lo sentimos mucho nosotros-dijo Albert

Ya lo sé todo-dijo el señor Carson

Todo? -Dijeron ellos

Si ... mi hijo me ha dicho que usted le ha ofrecido trabajo y temo que no puede aceptarlo-dijo el hombre

Y eso porque? -Dijo Albert

Porque intentó robarles-dijo el hombre mientras Albert intentó al jovencito con el labio reventado

Pero que te paso ... -dijo Candy observándolo y yendo hasta él

Yo le pegué-dijo el hombre

Señor ... yo le he ofrecido el trabajo porque el me ha dicho que no quiere que le regale nada, ni la comida, ni la atención, ni las medicinas entonces quiero que me las pague trabajando para mí-dijo Albert

Por favor ... señor-dijo Candy observando a Sam y viendo que no era muy grave el golpe que tenía

No puedo creer como es que después de que este, les quiere robar ustedes le dan trabajo-dijo el hombre enojado

Se lo doy, porque no quiero que siga como ladrón, el señor Bruce Harper será el tutor de Sam por el momento-dijo Albert- es uno de mis mejores hombres y sé que aprenderás mucho, además escuchó que usted sería demasiado, y no quiero que siga haciéndole daño a sus hijos-dijo Albert

Se llevará a todos señor Andley ... eso no puedo permitirlo-dijo el hombre

No ... a menos que ellos quieran irse conmigo-dijo Albert

No ... señor Andley ... por favor ... puede llevar a Sam, pero déjeme a dos ... ellos necesitan de su padre-dijo el señor Carson

Claro ... pero no uno que se emborrache todos los días, necesito que dejemos la bebida en exceso, además que se cure para que sus hijos se sientan bien con usted-dijo Albert

Está bien ... -dijo el hombre

Muy bien ... entonces Bruce ... lleva a Sam a que recoja sus cosas, lo emplearemos y tu serás su tutor-dijo Albert

Si señor Andley-dijo Bruce

Muy bien ... al parecer está mejor ... nosotros nos retiramos, espero que cumpla su promesa señor, sino yo me encargaré de sus hijos-dijo Albert

No ... no ... claro que la cumpliré-dijo el hombre

Bien señor Carson, debo irme-dijo Candy

Si Candy… espero seas muy feliz con tu esposo-dijo el hombre

Si señor-dijo Candy un poco enojada por el golpe que le había dado a Sam

Llegaba por fin la hora de despedirse y Sam salía con pocas pertenencias de su hogar despidiéndose tristemente de sus hermanos pequeños prometiendo que regresaría a visitarlos, mientras que su padre solo se despidió con una pequeña reverencia, mientras el señor Carson se acercó a despedirse de él con un abrazo, mientras que este simplemente asintió y subió al auto de los Andley sin mirar atrás porque sabía que ahí iniciaría su vida como una persona de bien.

Luego de llegar a Londres Candy recibió millas de cartas de socios y esposas de estos invitándoles a tomar el té y las fiestas de la sociedad, pues todos querían conocer a la nueva pareja Andley, mientras que no se esperaban ese mismo fin de semana los últimos organizados una fiesta exclusivamente para ellos y para presentarlos ante la sociedad londinense. Mientras que ellos habían estado casi todos los días entre fiestas y reuniones en el Consorcio Andley, Albert y Candy habían estado bajo mucha presión, pero eso no había afectado en su luna de miel, pues aprovecharon un par de semana para irse a Escocia en donde pasaron casi todo el día juntos, mientras que en las noches se amaban con locura.

Sin embargo, no les duró demasiado porque habían regresado a Londres y el invierno se acercaba, mientras tanto en Chicago las cosas estaban bastante tensas porque Annie se acababa de enterar de lo que Archie y Stear habían hecho en contra de Albert, y aun no podría creer como tantas veces el la fue a buscar llorando amargamente al no saber nada de su tío.

Me mentiste-dijo Annie

Annie perdóname yo-dijo Archie

No ... fuiste muchas veces a buscarme llorando porque no sabías nada de tu tío y lo que sentías era culpa-dijo Annie

Annie ... no fue así escúchame ... -dijo Archie

No ... como quieres que te escuche ... me vas a mentir de nuevo-dijo Annie

No Annie, porque te enoja tanto esto-dijo Archie

Porque ... porque ... como que porque ?, claro que me enoja, sabes cuantas veces sorprendiste a Candy ... a la señora Elroy, a Stear maldiciéndose, a Paty preocupada por Albert y por Stear, a George ... a George que estaba llorando-dijo Annie - sabes que es ver la impotencia de todos por tanto tiempo –dijo Annie

Annie ... por Dios perdóname-dijo Archie

Archie ... orillaste a tu propio hermano a cometer un crimen, tan solo por proteger tus errores, crees que eso es algo que ... ah creo que ni siquiera a mi me tienes que pedir perdón, pide perdón a los demás, por todo lo que hiciste -dijo Annie

Annie, por favor, creeme no lo hice con ese fin, Stear ... el por favor perdóname-dijo Archie

No ... no puedo, no puedo ... hiciste sufrir tanto a mi hermana-dijo Annie

Que haces… -dijo Archie viendo que Annie se quitaba un anillo muy hermoso que tuvo en su dedo anular izquierdo

No quiero seguir asi ... -dijo Annie

Annie por favor ... espera ... espera ... por lo menos a que regrese Candy, por lo menos déjame ... -dijo Archie sin dejar que se quitara el anillo

No ... si quieres ... espera tu a que regrese Candy, porque yo no pienso dejar que tu seas el padre de mi hijo — dijo Annie

De que hablas Annie ... -dijo Archie saliendo por la puerta, detrás de Annie tomándola del brazo

Archievald Cornwall-dijo Annie-Por favor ... suéltame-dijo Annie mientras la voz se le quebraba

Dime a que te referías-dijo Archie

A que no quiero que seas el padre de mis hijos-dijo Annie con lágrimas en los ojos

No ... no dijiste eso ... Annie tu ... -dijo Archie

No Archie ... suéltame por favor me estas lastimando-dijo Annie

No ... no te vayas ... yo me ti ti muero-dijo Archie- no me puedes dejar, no lo hagas por favor! -Gritó Archie llorando amargamente mientras caía a los pies de Annie - no me dejes ... perdí a mi hermano, perdí a mis amigos, mis tíos ya mi familia, el respeto del Consejo-dijo Archie lo perdí todo, perdí todo lo bueno de mi vida, solo me quedas tu… tu eres lo más importante, si tú te vas me quedaré solo - suplicó Archie a Annie

Por favor ... por favor ... déjame ya ... -dijo Annie

Annie, solo dime que lo pensarás-dijo Archie

Está bien ... me voy no quiero seguir más aquí-dijo Annie

Por favor ... por favor ... -dijo Archie- solo déjame explicarte-dijo Archie

Tienes razón ... deja que me calme un poco y hablaremos-dijo Annie

Si ... como digas ... -dijo Archie soltándola - mientras Annie caminó hasta la salida en donde un auto la esperaba

Mientras tanto dentro de la mansión la tía Elroy pensó en Archie detrás de Annie, sabía que todo lo que Archie había hecho le estaba pasando factura en este momento, al igual que Anthony que quien sabía en dónde estaba en ese momento, mientras Stear siempre que bajó el rostro, a pesar de tener el perdón de Albert ambos hermanos sabían que no tenían el perdón de los demás y eso les dolía.

Tía… -dijo Archie entrando a la mansión notando que ella había considerado hasta la salida de la mansión

Archievald-dijo la señora Elroy quien desde que se había enterado de todo le llamaba Archievald mientras que a su hermano le llamaba Allistear

Tía… -dijo Archie persiguiendo a la mujer que se dirigía a la sala, pues el té estaba listo

Que desean Archievald-dijo Elroy tomando la taza

Porque nunca me dijo nada, nunca me reclamó nada-dijo Archie

Porque debería-dijo Elroy

Porque ... no lo sé, usted es como una madre para mi hermano y para mí-dijo Archie

Pues ... exacto por eso mismo, no sé ni qué decirles-dijo Elroy

Tía Elroy ... -dijo Stear

Que bueno que vienes Allistear, quiero que sepan porque no van a escuchar un reclamo de mi parte-dijo Elroy

Si tía-dijo Stear con el rostro bajo

Bien ... yo ... soy como una madre para ustedes-dijo Elroy

Si tía-dijo Stear

Bien ... pues por eso ... creo que caes criándolos a los tres, un Archie, un Stear, ya Anthony, esos chicos no los crié bien, siempre creí que eran jóvenes de bien, honestos, fuertes, como un Andley debe ser, y me equivoqué-dijo Elroy con una lágrima rodando

Tía, tía perdóneme-dijo Stear, mientras Archie se había quedado mudo

Jamás en toda mi vida, jamás, me habría imaginado que ustedes se hubiesen reunido para dañar daño a alguien que según Candy solamente los había ayudado, que siempre les había aconsejado, no creí que llegara a sentir un odio a tal punto de querer desaparecer a alguien -dijo Elroy

Tía ... -dijo Archie

Dime ... -dijo Elroy

Perdona a Stear, -dijo Archie- sabes muy bien que el lo hizo por protegerme

Claro… yo no tengo nada que perdonarles, pídanle perdón a Candy, ella fue la que más sufrió, ustedes mataron a aquella niña dulce y risueña que los conquisto en un momento de sus vidas, y la cambiaron por una mujer fría y despiadada de los negocios-dijo Elroy

Si logran devolverme a esa niña cariñosa, les prometo que los perdonaré-dijo Elroy- si ella vuelve a comportarse con ustedes como antes, les juro que los perdonaré-dijo Elroy

Si tía, se lo juro, lograré que Candy me perdone-dijo Stear

Yo también, se lo juro ... pero por favor ... no llore más, perdonenos, jamás pensamos hacerla sufrir tanto-dijo Archie

Ahora ... por favor retírense-dijo Elroy

Si tía-dijeron ambos hermanos dejando a la mujer con lágrimas rodando en sus mejillas pensando en que había equivocado

Mientras tanto en Londres, Albert y Candy estaban preparando algunas juntas con los directivos de las empresas que notan que los negocios no estaban controlados como Stear lo había pedido, y realmente estaban perdiendo todo el dinero de la inversión. Así que ambos entraron y notificaron a todos el puesto que Albert y que Candy tendrían ahora dentro de las empresas, mientras que la reunión se llevará a cabo, Candy y Albert defendieron todo con uñas y dientes sorprendiendo hasta al más difícil de los socios, pues ambos se compenetraban tan bien que logran en un tiempo más servenvencibles ante cualquiera.

No puedo creer que sigan mal gastando el dinero-dijo Candy muy enojada ya de pie con su esposo a su lado mientras cierto cierto macho

Sigan ... así señores y terminaremos negocios con ustedes, simplemente les enviaremos a nuestros abogados para que nos regresemos a todo lo que hemos invertido, porque estos resultados que usted nos ha demostrado son malísimos-dijo Albert

Pero señor Andley-dijo el socio

Nada de peros, necesito resultados señores, necesito resultados, todo ya lo que teníamos cuadrados, simplemente no hemos tenido que sacar estos modelos al mercado porque se les ocurre Darles vacaciones a todos, saben que ya vienen las vacaciones de fin de año, porque se les ocurrió , necesitamos compras, necesitamos números-dijo Candy

Pero señora-dijo el hombre encargado de producción

Nada de peros, esto tiene que salir en menos de un mes porqué si no pasa, les juro que yo mismo iré a su empresa y los que trabajan el quíntuple si es necesario-dijo Albert

Señor pero usted ... -dijo el gerente general

Bueno ya basta de peros, queremos soluciones señores, ya… la reunión acabó y están anunciados, ya lleva cinco autos armados en lo que estuvimos aquí-dijo Candy golpeando una carpeta contra el escritorio apoyándose en el

Si señora, permiso, nos retiramos-dijeron los hombres saliendo rápidamente del edificio prestando varios teléfonos que tenían una disponibilidad para los socios que necesitan

Candy se quedó en la misma posición cerrando los ojos, porque podría haber sido tan tensa, Albert notó que estaba pálida y había estado muy mal toda la semana.

Candy mi amor… tranquilízate-dijo Albert tranquilizándose así mismo

Albert ... -dijo ella

Candy ... te sientes ... Candy! -Dijo Albert atrapándola en sus brazos

Señor Andley-dijo Bruce escuchando que gritaba

Prepara el auto, Candy está mal-dijo Albert

Si señor enseguida-dijo Bruce bajando las escaleras corriendo

Señor Andley-dijeron todos sus guardaespaldas rodearon mientras el tenían en brazos a su esposa

Por favor ... vamos-dijo Albert bajando a Candy rápidamente colocándola dentro del auto mientras este a toda velocidad seguido por otros más se dirigía al hospital.- Candy mi amor ... -decía Albert totalmente nervioso

Candy despertó acostada en una camilla, mientras que Albert estaba sentado demasiado nervioso a su lado con su rostro bajo, mientras que Candy subió una mano y le acarició el cabello. A Candy le habían hecho un examen de sangre porque el médico había preguntado a Albert todos los síntomas de ella y solo estaban esperando los resultados, minutos después habían llegado al médico.

Como está ella-dijo Albert

Tranquilícese señor Andley-dijo el médico

Amor… tranquilo-dijo Candy sentándose en la camilla abrazandolo de la cintura

Bien ... ya tengo los resultados y les van un autor-dijo el médico

Que le pasa ... -dijo Albert contrariado

Bueno ... quiero decirles señores que es para mi honor anunciarles que el heredero Andley vendrá en al menos nueve meses-dijo el médico

Enserio ... dijo Albert con los ojos brillando como un loco

Claro señor-dijo el médico

Mi amor ... -dijo Candy sorprendida

Hay te amo Candice Andley, te amo! -Gritó Albert en la habitación haciendo que el médico sonriera y Candy lo besara dulcemente

Albert ... -dijo Candy viendo que este salía con todos sus guardaespaldas

Voy a ser papa! -Gritó Albert afuera en la sala de espera

Todos los que lo vieron estaban rizando por la efusividad del joven padre- señor Andley que le pasa-dijo Bruce

Voy a ser papá, voy a ser papá! -Grito Albert

Felicidades señor- dijo Bruce

Señores preparó mi viaje a América porque yo me regreso quiero que mi hija nazca en América-dijo Albert- hoy mismo regresamos

Pero señor Andley su equipaje-dijo Bruce

Claro claro ... voy ah ya sé, empaquen todo, son las diez de la mañana, y al medio día sale un barco-dijo Albert, -necesito que salgan de aquí ya corran-dijo Albert

Si señor si señor-ellos todos los demás

Candy y Albert embarcaron esa misma tarde hasta América con la felicidad a flor de piel, Albert por su parte se encargaba de avisar a todos que Candy estaba embarazada y que el heredero Andley estaba en camino, sin embargo, en América darían aviso de la gran noticia, habían dicho a Terry que ahora salía con Karen en una relación bastante confusa, que tomara camino a Chicago porque lo necesitaban ahí era una emergencia.

Albert ... por su parte compró dos zapatitos de color rosa, mientras que Candy compró dos zapatos de color blanco, pues no le importaba si fuera niña o niño a pesar de que su esposo estaría totalmente seguro que era niña. Luego pensaron en mejor comprar de colores para darles un regalo a cada uno. Llegaron casi directamente a Chicago en donde nadie esperaba porque según todos llegarían hasta las fiestas decembrinas. Esa mañana fría en Chicago en donde se verá que una nevada hará su aparición en unas horas los jóvenes señores Andley apareció en las rejas de su mansión. Con todos reunidos porque estaban preocupados por el mensaje de Albert.

Albert ... mira como tienen la mansión llena de guardias, todos están demasiado preocupados-dijo Candy

Dejalos ya se les pasaá-dijo Albert

Ambos Andley entraron girando la llave en la puerta de la mansión sorprendiendo a más de uno que estaba parado en el recibidor, Dorothy sorprendida estaba parada allí cuando los vió se acercó- Candy ... que hacen aquí-dijo Dorothy

Silencio ... -dijo Candy

En donde están los demás-dijo Albert

En la sala-dijo Dorothy- están muy preocupados

Dejalos ya se les pasará, prepara el almuerzo y un pastel de chocolate para mi esposa-dijo Albert

Si señor-dijo Dorothy

Dorothy ... puedes ponerle mucho mucho chocolate-dijo Candy

Si Candy ... -dijo Dorothy

Mientras los Andley se encaminaron a la sala en donde hasta la familia de Terry estaba totalmente nerviosa por todo.

No sé porque me pareció Albert-dijo Terry

Yo tampoco-dije George- me preocupa todo esto y si les pasó algo ... -dijo George

No creo… las malas noticias viajan rápido-dijo la señora Elroy

Y las buenas se hacen esperar-dijo Albert entrando a la sala

William-dijo Elroy Andley

Pensé que algo malo les había pasado-dijo Terry

Candy ... pensamos que había pasado algo malo-dijo Paty

Claro ... yo también lo pensé, estás bien-dijo Annie

Bien ... creo que están todos-dijo Albert

Que pasa William-dijo George

Tranquilizate, déjalos hablar-dijo Eleonor Baker

Candy se soprendió por el trato tan afín de los dos- Mejor sabemos qué vean sus regalos-dijo Candy entregando pequeñas bolsitas a todos- sabemos estamos cansados mejor nos vamos a dormir-dijo Candy

Está bien vayan-dijo George abriendo su regalo encontrando demasiado papel encima

Por su parte los Andley salieron esperando la salida de todos muy divertidos esperaban. Por su parte los chicos estaban abriendo las bolsas encontrando todos los zapatitos de bebé, George de inmediato se encontraron y salieron de la sala.

Enserio? -Dijo George sorprendido

What…. Candy ... estas embarazada? -Dijo Elroy Andley

Pues ... -dijo Candy

Voy a ser papa! -Gritó Albert

Si! -Gritaron todos felices por los chicos Andley abrazandolos y felicitándolos.

Continuará ...


Hola chicas, gracias por leerme espero les esté gustando mi historia y bueno les cuento que ya es lo último casi solo me falta el final, de hecho ahora que el estado trabajando no él terminará el capitulo pero ya se los traigo. Aun así les pido disculpas si tengo errores ortográficos, quise dedicar este capítulo a todos esos personajes que ayudan a Candy a regresar a América. Además me preguntaba alguien por ahí el porque la tía Elroy no les había dicho nada, pues ... creo que quise imaginarme por qué ella había sido como una madre para ellos que habían equivocado en algo al criarlos.

Además… quiero decirles el momento en que mi esposo se enteró que iba a ser papá bueno fue algo asiático, llevábamos años intentando y se tuvo que enterar en el hospital después de una jornada super dura de trabajo pues ingresó paciente tras paciente y literalmente reaccionó así, todos nuestros pacientes se reían a carcajadas al verlo.

Se los cuento porque alguien por ahí me ha pedido y bueno aprovechando creo que me acordé de ese hermoso momento. Les agradezo tanto por su fidelidad a la historia, les pido que se cuiden por lo que estamos pasando que tomen sus precauciones y que no entren en pánico por favor.

Besos y Abrazos a todos, ah y por favor no utilicen guantes cuando salgan porque simplemente dejan de lado la higiene de manos y no cuidan lo que pueden tocar con ellos.