Queriéndonos

El cielo nocturno, dejaba ver esas hermosas estrellas, alumbrando el paisaje, si bien su esplendor reluciría mucho mejor en un área no tan residencial, no quitaba el hecho de que seguía siendo una vista hermosa y, además, tranquilizadora. La casa de la familia Loud siempre es sinónimo para los vecinos de desorden, ruido, donde la tranquilidad es un regalo, bueno, para alguien que no está acostumbrado a esa vida, pero, aun asi, igualmente las personas que viven en tan caótico lugar, aprecian ese momento.

Lana se encuentra dormida ahora, teniendo un sueño, encontrándose esperando con ansias la llegada de una persona especial en la puerta de entrada a la morada, acompañada de sus hermanos Lincoln, Lucy, Lisa y Lily, quienes al también la espera los volvía inquietos. Al sonar el timbre, el hermano mayor abre, dejando entrar a Lola, con una gran corona, un ramo de flores enorme, y una cinta que cargaba el texto de "Gran ganadora", poniendo un pie en el lugar, su gran sonrisa llena de alegría daba la señal de que todo había ido de maravilla. Pero justo cuando sus hermanos iban a abrazarla, detrás de ella no solo entraban sus padres y Leni, sino que, para la sorpresa de Lana, sus hermanas mayores llegaban también. Lori, Luna, Luan y Lynn saludaban a sus hermanos al llegar, pero a la gemela amante del lodo aun cuando se alegraba de verlas después de mucho tiempo, fue a Lola quien le dio un gran abraza rápidamente. Esa muestra de afecto fue cálida para ella, felicitando a su hermana, para luego decirle "te quiero". Esas palabras hicieron que la ganadora viera de manera tierna a su gemela, está devolviéndole esa mirada particular, sintiendo que el ambiente era especial, como si la felicidad de la chica de ropas rosadas fuese mínima, a comparación de lo que la rubia mecánica sentía en ese momento. Lana despierta tras ese sueño, observa su celular y ve que apenas es medianoche, girándose al lado de la ventana, viendo la noche y sus luces naturales que entregaba.

-Qué lindo sueño…-dice relajada, solo pensando en ese momento tan importante.

En otra habitación de la residencia Loud, el único hijo varón, sigue mirando el cielo desde su ventana. No le importaría despertarse tarde, solo por tener ese momento, no solo de tranquilidad, sino también de reflexión, muchos pensamientos cruzan la mente del joven albino, su mirada refleja una leve angustia, la que trata de disminuir, consiguiéndolo de a poco. Recuerda esos momentos con las únicas hermanas que aún quedan en la casa, desde que se fue Lynn, su tarea de hermano mayor inició, pensando que sería lo mismo cuando no era quien estaba a cargo, pero con el pasar del tiempo vio que no era asi, empezando a velar aún más por sus hermanas, preocupándose de su seguridad, tratando de que la familia no se haga pedazos, algo que era, un poco difícil. El caos no era tan grande como antes, pero el ambiente se volvía algo complicado a veces, sus hermanas en crecimiento, la pre adolescencia, la menor tratando de encajar y saber para qué es buena, aun con pocas chicas, la situación seguía siendo difícil, descuidando los estudios en muchas ocasiones, debido a los conflictos que tenía con sus hermanas, sobre todo con Lola, quien lo trataba de tal forma que lo hacía enojar, siendo Lana y Lily quienes a pesar de meterse en algún lio, rara vez trataban de manera agresiva al peliblanco. Su ánimo y bondad al ayudar a su familia seguían igual la mayoría de las veces, pero las veces en que no, trataba de esconderlo. Sus demás hermanas mayores no mostraban debilidad, ¿por qué el sí?, era lo que se cuestionaba. Todo cambió cuando Lincoln repitió de año, fue un duro golpe para él, sus padres se sentían decepcionados, pero más estaba el muchacho, sintió que era la cereza en el pastel. Fue entonces cuando Clyde se tenía que mudar, si lo anterior fue un golpe duro, esto era mucho peor, su mejor amigo, su hermano de otra familia, quien más había compartido, lejos de su vida, justo cuando más lo necesitaba, la despedida fue triste, pero con una luz de esperanza, ambos dejando sus números para conversar de vez en cuando. Sus hermanas sabían que estaba triste por eso, aun cuando el fingía ser fuerte, provocando que cada una esté dándole su apoyo a su manera, Lucy a su manera tan particular de demostrar la perdida, Lana y Lily dándole un cariñoso abrazo, incluso Lisa le subió los ánimos ofreciéndole su ayuda para que no vuelva a tener problemas con la escuela. Lola no fue tan afectiva, pero sus intenciones eran lo suficientemente buenas como para que el muchacho las note, sintiéndose agradecido, aun cuando no se llevaba bien con una de las gemelas. Pensaba en como cumplía su labor de hermano mayor mientras caminaba por la casa, cuando vio los trofeos de todas sus hermanas, eso lo hiso sentir menos. Lincoln al recordar todo eso, abre un poco su ventana, dejando entrar el viento.

-¿Por qué debo ser tan inútil?, ellas son las mejores en lo que hacen…ayudar a la familia era algo que hacía bien, pero aparte de eso no tengo nada más…incluso perdí esa única cosa buena que tenía…-piensa para sí mismo, cuando recuerda ese día, el día tan especial cuando llegó Leni, la hermana que le ayudaba a subir su ánimo, a pesar de algunas cosas tontas que hacía, como ella le mostró que a pesar de todo, seguía siendo querido-…tengo que hablarle…¿será una buena idea?, ¿ella entenderá?, pero realmente quiero hablar de esto con ella, necesito…-Lincoln empieza a llorar, tapándose con su almohada, tratando de no hacer mucho ruido.

El peliblanco va al baño después de eso, orinando un poco para luego lavarse las manos, limpiándose también las lágrimas que tenía, notando que ahora no tenía los ojos tan rojos como antes, suspirando al verse. Abre la puerta para salir, cuando justo un par de segundos de que salió, Lana se levanta para ir al baño, alertando al muchacho.

-No puedo dejar que…-pero en ese momento Lana mira a su hermano dirigiéndose a dormir.

-Hola Lincoln-saluda susurrando, estando un metro de distancia, acercándose a él para poder hablarle de manera más clara- Oye, ¿aún hay papel higiénico? -pregunta mientras su hermano esta de espaldas.

-Pues…si, en el mueble aún queda uno guardado, pero aún queda del que está puesto-le dice sin mirarla, pero sin darse cuenta se suena un poco la nariz, llamándole la atención a su hermana.

-¿Estas resfriado?-lo mira preocupada.

-Sí, un poco, debe ser porque estos días hacía mucha calor-le comenta con tranquilidad.

-Oye, al menos podrías verme mientras te hablo-le reprende, pero Lincoln se dispone a irse-En todo caso, me dices si necesitas ayuda Linky-le comunica con amabilidad, haciendo que el muchacho sonría.

-Gracias Lana. Buenas noches, duerme bien-se va a acostar más tranquilo.

-Tú también-contesta de vuelta yendo al baño.

El peliblanco se acuesta ya más tranquilo, con la ventana cerrada, mirando al techo, esperando que se duerma, mientras piensa en cómo hablarle a su hermana mayor. Tiene confianza en que, si hace lo necesario, podría resolver sus problemas, preparándose en como contarle todo lo que le ocurre, quiere un consejo.

Es de mañana, la familia se encuentra desayunando en la cocina, exceptuando al único hijo de la casa, quien abre los ojos, notando que en su reloj ya es un poco tarde, algo que no le sorprende debido a que durmió tarde, de todas maneras, se siente bien por un lado debido a que no habría fila para el baño, o eso esperaba. Saliendo de su habitación, ve que en el pasillo no se encuentran ninguna de sus hermanas, por lo que con tranquilidad camina con su toalla para bañarse. Camina casi llegando al frente de la escalera, encontrándose con Lola, quien se asusta un poco al verlo de repente, al igual que él.

-Buenos días Lola-saluda con pocos ánimos.

-Hola Linky, ¿dormiste bien?-pregunta con una sonrisa amable.

-Si-confirma con curiosidad, al notar a su hermana menor tan especialmente cariñosa.

-El próximo fin de semana voy a viajar para mi concurso de belleza, asi que tengo que dormir bien, si compitieses para este tipo de competencias no estarías en un buen camino-ríe coqueta al finalizar su comentario. Lincoln mira a un lado con el ceño fruncido, para luego dirigirse de nuevo a ducharse.

-Me voy a bañar-pasa al lado de su hermanita, quien, mientras lo ve alejarse, su sonrisa disminuye levemente, para luego alegrarse a la vez que chasquea los dedos al ocurrírsele una idea.

-Vamos Leni, ente mi chaqueta y mi overol, ¿con cuál crees que le vendría bien a Lola?-consulta la gemela de la mencionada.

-Pues no estoy muy segura, posiblemente con tu overol-opina la rubia mayor divertida con la conversación.

-Oigan, si van a opinar de ropa, al menos que sea algo que quede con mi elegancia-Lola llega a la cocina con un tono egocéntrico. Abre el refrigerador, saca unos panes y enciende el horno.

-¿Tienes hambre?-Lana me extrañada que coma demás, considerando que quedo a simple vista bien con el desayuno-Ten cuidado de comer demás, o si no se agrandarán tus caderas-tras el comentario, Lola mira ofendida a la mecánica-¡No lo digo para burlarme!, es solo para que cuides tu figura para la competencia-aclara con nervios, sonriendo igualmente.

-Mas te vale-la mira fijamente.

-¿Tienes algo planeado para hoy?-pregunta expectante Leni.

-Si, es más, tu me podrías ayudar para lo que necesito-con ánimos, Lola adelante un poco de lo que podrían hacer en la tarde.

-Oye Lana-la mencionada se asusta, girándose para notar que es Lucy-Antes de que te enojes, dime, ¿notaste algún cambio entre tu sabes quién con ya sabes quién? –la pregunta hiso levantar una ceja a la rubia, sin entender que quiso decir la gótica.

-Lo siento Lucy, no sé a qué te refieres-la pelinegra pone su mano en su rostro al escuchar la respuesta de su hermana, quien aún no entiende.

-Lily y Lisa-ahora entendiendo, suelta una pequeña risita.

-En realidad no veo que hayan arreglado mucho sus diferencias, al menos en el desayuno a pesar de no verse de una manera, como decirlo, "poco amistosa", no se hablaron mientras comían.

-Creo que tengo que hablar con la pequeña.

-Podría acompañarte…-entonces ve a Leni quien tomaba su jugo, recordándole que duerme en la misma habitación que su hermanita menor-…ahora que lo pienso, mejor hablo con Leni un poco para que conversen a gusto.

-¿Y porque no en mi habitación?

-Creo que es mejor que hables con ella en un lugar en que se sienta cómoda.

-¿Qué tratas de decir?-cuestiona su hermana mayor.

-Sabes de lo que hablo-le responde como si Lucy supiera la respuesta.

-Eh…bueno, supongo que tienes razón, pero no es culpa de los ataúdes y de las decoraciones góticas que no sepan apreciarlos-Lana alza una ceja ante el comentario.

Lincoln ya terminando de asearse, se viste, baja a la cocina, no sin antes notar que sus hermanas estaban en el comedor y en sus habitaciones.

-No las culpo por no esperarme-piensa sin tomarle la mayor importancia. Entra en la cocina y nota que había unos waffles, pan tostado, tocino y jugo preparados-Vaya, ¿papá aun no come?-se cuestiona, cuando ve que al frente del lavamanos se encuentra su hermana Lola lavando unos platos. Notando que su hermano mayor llegó, lo saluda con su mano con cariño.

-Come hermano-invita a Lincoln, quien se la queda mirando extrañado.

-¿Qué está pasando aquí?-la mira con los ojos entrecerrados-…¿Cuánto dinero quieres?-pregunta ante el gesto de su hermana.

-¿Pedirte dinero?, ¿a ti?-Lola ríe a carcajadas ante la pregunta.

-Buen punto-contesta riendo avergonzado-Pero ya en serio, ¿por qué me hiciste el desayuno?-la mira ya sin tanta inseguridad.

-Eres mi hermano, y no desayunaste, ¿otra pregunta?-le habla de manera segura, haciendo que se forme una sonrisa en el rostro del albino.

-Gracias-se sienta sonriéndole apenado ante el gesto.

-A y no te quejes si el tocino esta frío, te tardaste, asi que si los quieres más calentitos ahí está el microondas-le avisa con autoridad, algo que agradece el peliblanco mientras come el desayuno.

-No te preocupes, de todas maneras, tus platillos quedan deliciosos-afirma a su hermana, quien se va de la cocina, no sin antes mirar a su hermano por detrás y dar una mirada llena de cariño.

En la habitación de Lily, esta se encuentra conversando con Lucy sobre su situación actual con la genio.

-Y eso fue lo que ocurrió, te lo digo Lucy, no puedo soportar su actitud tan…-refunfuña la rubia menor, recordando lo que pasó ayer.

-Lisa es joven aun, por lo que es normal que su curiosidad la vuelva algunas veces tan apasionada a su amor por la ciencia, pero siempre sabe hacer lo correcto-le explica, viendo que aún sigue molesta.

-Si ella con su inteligencia no ayudase aquí en la casa, no les caería bien-mira a un lado molesta.

-Lily, no digas eso, ella es familia-pone su mano en el hombro de su hermanita, tratando de hacerle ver lo que dijo.

-Pero ella no nos ve asi-afirma sin ganas, como si ya no encontrase algo rescatable en Lisa.

-No es asi, te lo digo yo que la conozco desde hace más tiempo que tu-Lily se relaja un poco al escuchar sus palabras- Deberías darle otra oportunidad, cualquiera que diga lo que tú le dijiste a Lisa a alguien importante, le afecta mucho, incluso a la cerebrito-la pequeña la mira de frente tras lo dicho.

-Lo dices como si la culpa fuese mía-le habla con un tono dolido en su voz.

-Es una situación complicada, pero se puede solucionar si ambas partes lo quieren-la menor de los hermanos da un suspiro, mirando a los ojos a Lucy ya un poco más alegre.

-Lo intentaré…pero debo pensarlo primero-eso fue suficiente para la gótica.

-Si Lincoln logró convivir con Lori, estoy segura que podrás entenderte con Lisa.

El hombre del plan revisa si le llegó mensajes nuevos a su celular, viendo que no hay novedades por el momento.

-Nada de Stella, ni de Clyde o Rusty, ningún mensaje nuevo, deben estar ocupados, la vida universitaria debe ser…-recuerda inmediatamente que le envió mensajes a Luna y Luan hace un día, revisando por si acaso, dándose cuenta que ni leyeron sus mensajes-Estarán ocupadas…no debo…preocuparme-Lincoln va a su habitación y se recuesta. Piensa en por qué sus hermanas no les contestaron sus mensajes-Seguramente están ocupadas trabajando en lo suyo…-piensa de repente en lo que acaba de decir. No consideró que ya es tiempo que tenga algo considerado para estudiar para su futuro, solo le queda un año para elegir qué hacer con su vida laboralmente hablando. Piensa en que no tiene absolutamente ningún talento destacable o que lo haga tirarse enseguida a la piscina para elegir una carrera universitaria. Todas sus hermanas tenían desde hace tiempo un talento que no solo las hacia felices, sino que las ayudarían en el futuro. La mayoría desde pequeñas ya se dieron cuenta en que eran buenas, y no solo eso, sino que destacaban en lo que tanto les gustaba, siendo las mejores en lo que hacen. Pero el único varón entre tantas hermanas no. Por más que lo piensa, lo único en lo que era bueno fue en ayudar a sus hermanas o amigos con sus problemas del día a día. Se da un breve recordatorio de lo que fueron estos últimos años desde que Lynn se marchó. Seguía ayudando a sus hermanas, pero no sentía que era de gran ayuda como antes, sobre todo con Lola, es más, en realidad Lana fue la mayor responsable de que su hermanita le pidiera perdón-¿Acaso perdí el toque?-Se pregunta empezando a ponerse nervioso-¿En que soy bueno?-Un estrés empieza a invadirlo, provocando que se siente en su cama e inhale y exhale para calmarse.

-¡Lincoln!-el mencionado se asusta por el llamado repentino, notando que es la voz de su hermana mayor quien lo llama desde atrás de su puerta.

-¿Si?-pregunta un poco agitado. Leni abre la puerta viéndolo de manera alegre.

-Quería decirte que saldré con las gemelas, ¿quieres que te traiga algo?

-No te preocupes, aunque una cajita de juguito no estaría mal-pide calmándose de a poco.

-¡Bien!-le dice con una sonrisa, girándose para salir.

-¡Espera Leni!-la detiene de inmediato, haciendo que su hermana mayor se gire viéndolo con esa aura cariñosa en ella.

-¿Si Linky?

-Podría, bien, quería preguntarte, este, ¿podríamos hablar después de que tú y las chicas regresen?- pide con un tono tímido en su voz, sonriendo con nervios mientras juega con sus dedos.

-Claro hermanito, después que regresemos hablamos-Lincoln se calma tras oír que su hermana aceptó-¡Oh!, casi se me pasa por alto, ¿qué sabor de jugo quieres?-pregunta amablemente como antes.

-Del que sea, no te preocupes.

-¡Esta bien!, ¡hasta luego!-se despide del muchacho, mientras este la ve bajando las escaleras.

-Sinceramente hubiese preferido hablar con Lori…pero no solo necesito que me oigan…-piensa con algo de tristeza, para después ver que tiene desordenada su cama, empezando a hacerla, lo que lo calma nuevamente, abriendo su ventana, escuchando las hojas de los arboles moverse con el viento-Ojalá la pasen bien, es un lindo día-dice para sí mismo pensando en sus hermanas.

-No contesta mis llamados…-Lindsey intenta nuevamente marcando el número de cierta amiga suya-…Lola, lo más seguro es que ella fue a divertirse con Lana, solo ella la distraería…Lana-al ver que se sigue marcando el número, cancela la llamada y tira su celular a su cama. Recuerda como ayer le ayudó a Lola con su entrenamiento- Me llama la atención que se hayan vuelto tan unidas, más que antes incluso-inmediatamente se le ocurre una idea, mandándole un mensaje a su amiga, con una sonrisa maliciosa-Espero que lea esto pronto, o que al menos lo haga hoy, seguramente estará pasándola bien con ella todo el día-manda el mensaje y se va de su habitación.

-Chicas, ¿porque no les gusta el asiento del copiloto? -pregunta Leni manejando a Vanzilla mientras conduce entretenida.

-Es solo gusto nuestros-habla con una voz temblorosa la mecánica.

-Una chica elegante y delicada como yo no se vería bien en el asiento de copiloto-contesta con una risita con algo de nervios.

-Me pregunto si lo dices como excusa o en serio-le susurra a su gemela.

-Oye, verdad que tenía que hablar con Lily, debo llevarle algún regalo para conversar sobre su pelea con Lisa.

-¿Cómo sabes eso?, déjame adivinar, amenazaste a Lucy-comenta sin sorprenderse.

-¿Sabes algo de eso?

-Si, hable con ella ayer por la noche.

-En fin, para tu información no la amenace, solo le pregunte con amabilidad, ya no soy o al menos trato de no ser tan agresiva-le aclara a su gemela.

-Lo sé, y estoy orgullosa por eso-le dice con una mirada llena de cariño, provocando en Lola un rubor en su rostro, dándole alegría al ver la expresión de su hermana gemela.

-Bueno todo gracias a ti…mejor hablemos después, no quiero mostrarme tan cariñosa en frente de alguien más-apenada mira a la ventana, haciendo reír a Lana. Leni las mira por el espejo retrovisor, estando contenta y también dándole curiosidad la manera tan cercana en que se tratan.

En la casa de la familia Loud, Lily camina de un lado a otro en su habitación, pensando que hacer con Lisa para arreglar las cosas.

-Estoy preparada, ojalá esto mejore-sale de su cuarto para ir al de la genio. Toca la puerta esperando respuesta. Siente unos pasos dirigiéndose hacia ella, abriendo Lisa quien no se veía con los mejores ánimos precisamente, notándose cansada, pero al ver a su hermana menor trata de mejorar su estado anímico.

-Oh, Lily, hermanita, ¿necesitas ayuda con alguna tarea? –pregunta tratando de sonar amable con la pequeña. La rubia miraba detenidamente a la chica de lentes. Tenía unas ojeras y detrás una muy desordenada habitación, maquinas a medio armar y probetas tiradas por doquier. Ahora miraba a la más inteligente de frente.

-¿Puedo pasar?-pregunta tratando de sonar firme, sorprendiendo a la científica.

-Este…afirmativo, unidad fraternal menor, solo ingresa, me disculpo por el desorden y ya sabes, por otras cosas-nerviosa la deja entrar. Su invitada mira de un lado a otro el estado de su habitación, extrañándose al ver una libreta de notas que decía "pastel especial".

-Lisa, quería preguntarte algo…-le habla sin verla.

-¿Qué querias preguntarme?-la joven ríe aun con nervios ante la pequeña.

-¿Me quieres?-pregunta viéndola ahora. Lisa se sorprendió ante eso, haciéndola pensar, ¿tan mal esta su relación con ella para que haga esa pregunta?, incluso analizándolo más a fondo, también daría señal de que su labor como hermana mayor en cuanto a cariño se refiere no fue lograda de manera satisfactoria. Aun asi, decide responder segura.

-Por supuesto que si Lily-la mencionada se le acerca.

-Es que…-es interrumpida por la genio.

-Mira, entiendo, no es la primera vez que mi manera de ser afecta mi relación no solo con mi familia sino con mis compañeros y…amigos, pero eso no quiere decir que los odie, admito que a veces lo miro como conejillos de indias, pero me niego a la posibilidad de hacerles daño, esto aun si un experimento importante lo amerite, jamás sin que este en el mayor porcentaje de seguridad de que resulte bien, y, ¡perdón!, pero incluso con mi gran inteligencia, no e logrado del todo superar eso, incluso intente ponerme un collar disparador de agua como lo hice años atrás…larga historia, pero el punto es que mi pasión por el descubrimiento, la curiosidad, la mejora, el poder de ir más allá, es muy importante, significa mucho para mí, ¡pero me molesta que esa pasión está hiriendo a…-su vista se va a un lado, sobando su brazo, pensando que sobre reaccionó, que fue más sentimental que otra cosa.

-Hermana…no sé qué decirte, digo, tus experimentos…tus experimentos y tu curiosidad son lo que te hacen Lisa, pero te consume tanto que a veces…-hace una pausa temerosa por lo que diría.

-Dilo Lily-dice sin mirarla, aun apenada por todo lo que dijo antes.

-A veces no te veo como alguien empática…-mira triste el suelo. Aun cuando no le sorprendía lo que le dijo, Lisa estaba aguantando una reacción en sus ojos no muy común en ella. No pudo aguantar del todo y una lagrima sale.

-Lily…sabes, siempre me vi como alguien normal, eso hasta las veces en que mis hermanos pensaban diferente a mí, digo, no en cosas triviales, sino en cosas muy particulares, la más común como era experimentar con algunas de ustedes, o incluso cuando los grababa…-ríe al recordar algo-Me acuerdo cuando electrocuté a todos nuestros hermanos por que no te dejaban ver la tele, tuve que generar bastante estática, digo, esa ya es otra prueba más de mi poca "humanidad" por asi decirlo, ¿no lo crees?-sigue soltando unas pequeñas risas a la vez que las lágrimas seguían cayendo. Sintiendo una lástima por sí misma por su situación social, escucha unas silenciosas carcajadas, provenientes de la pequeña enfrente de ella.

-Lisa…¿de verdad eso paso?-la cuestiona, tratando de aguantar las risas al imaginarse eso. Su hermana mira extrañada a su hermanita.

-Pues…¿te sorprende?-le pregunta con calma-Además…igual fue peligroso para ellos-le explica mientras su tristeza bajaba levemente.

-Es que…eso es casi tan particular como dejar encerrada a tu hermana mayor en tu cuna…o darle un regalo del día del amor a un peluche…-recuerda con pena, llamándole la atención a Lisa, no por el hecho de que recuerde eso, sino el cómo se rio por ella.

-Disculpa Lily…¿todavía estas molesta conmigo?-le habla confundida ante la reacción de la pequeña rubia.

-No…-Lisa se alegra genuinamente, acercándose a ella-…no mucho-la genio se detiene abruptamente, un poco decepcionada, pero algo mejor al saberlo.

-Dime que hacer…

-Es que en realidad Lisa…-la mencionada se le queda viendo expectante-…solo quiero que seas lo que eres…mi hermana-le sonríe de manera tierna ante esa palabra, una sonrisa que la genio le devuelve, aunque con un poco de timidez.

-No sé por dónde empezar…-entonces Lily le toma de las manos, exaltando a la genio.

-Yo te ayudaré...nos ayudaremos-la mira compasiva.

El peliblanco sale para despejarse un rato, esto al sentirse de algún modo estresado por ver que ninguno de sus amigos contestó sus mensajes.

-Si que estoy necesitado, claramente es culpa mía, no de ellos, para nada, ellos no tienen la culpa de que yo sea…-en ese momento, Lincoln nota a un niño que lo mira raro-…hola-le sonríe apenado, cuando viene la madre del pequeño a llevárselo al oír al chico diciendo todo eso.

Lincoln camina apenado por esa situación, pensando no solo en lo mal que lo está pasando, sino también en todo lo malo, naciendo en él un enojo, un enojo tal que quiere expulsar de alguna manera, tiene ganas de golpear algo.

-Es mi culpa, la de todos, nada me funciona-sus pensamientos van hasta recordar su posición en tan numero familia, el como lo tuvo difícil desde pequeño, al ser el único varón, si bien le gustaba hacer cosas de chicas, también consideró los momentos en que jugaba videojuegos, leía comics, o cualquier otra actividad mas propia de un chico, con una hermana como Lynn que la mayoría del tiempo practicaba o el joven salía lastimado. Sus hermanas metidas en sus propios asuntos y el solucionándolo todo. Entonces fue cuando su amigo Clyde pasó por su cabeza, el cómo eran inseparables, casi un hermano para él, ese hermano que no tuvo, pero con quien siempre contaba. El día en que perdió el año, fue donde acabo esa unión de todos los días, un día que lo golpeo de distintas formas-¡Basta!-exclama y va a patear un árbol, provocándole únicamente dolor, saltando por el impacto, pero su ira es tal que lo vuelve a hacer, esta vez sin sentir tanto en su pie como la vez anterior. Esa otra patada fue suficiente como para que se tranquilizase, respirando agotado, tanto por las muestras de descarga como por la rabia interna que tenía. Mira a su alrededor y nota que no hay personas donde estaba en ese momento, suspirando aliviado-Otra vergüenza publica sería demasiado-nota que cerca de unos arbustos hay una banca, no encontrando otra cosa mejor que ir a sentarse. Se queda en silencio por unos minutos, escuchando los pájaros, el viento mover las hojas y a la vez refrescándolo. Esos sonidos bajan aún más su rabia, quedando en casi nada, mirando con desdén el suelo.

-Pero Lily-Lisa con inseguridad rasca su cabeza- ¿Nuestra unidad paternal lo aprobó?, ¿no sería demasiado?- pregunta mirando una lista.

-Si, puede ser, pero una muestra de afecto es lo que se necesita para dar alegría-las palabras de Lily enternecieron a su hermana mayor.

Leni y las gemelas habían regresado después de una tarde entretenida con su hermana, a pesar de que Lana se tuvo que poner ropa más femenina al estilo de Lola, admitió que le gustó como se veía con ciertas prendas, igualmente disfrutaba como la princesa en ocasiones le daba el visto bueno, alagándola, algo que la hacía sentir bien, incluso más de lo que expresaba en su rostro ruborizado. La fontanera se decidió por unas prendas que no son muy de su habitual estilo.

-Que bueno estuvo el viaje, aunque es una pena que no te gusto nada de lo que te probaste Lana-decía Leni conduciendo hacia la casa.

-Bueno…ejem, no te preocupes hermana-Lana veía a Lola, esta dándole un guiño cómplice.

El señor Lynn nota que sus hijas llegaron, haciéndole unas señales a Lily y Lisa. Una vez bajándose del vehículo familiar, las rubias llaman a la puerta, siendo recibidas por Rita.

-Chicas, justo llegan para la cena, tenemos una entrada especial-anuncia entusiasmada la señora Loud.

-¿Entrada?- Lana reacciona expectante.

Una vez todos en la mesa con excepción de las dos hijas más pequeñas, siendo el último en llegar Lincoln quien se le veía cansado, la cena daría lugar ahora.

-Lily, Lisa-el señor Lynn llama a sus hijas. Estas entran con unas entradas de jamón enrollado, con relleno de pollo, lechuga y un poco de mayonesa dietética, junto a medio tomate relleno con arvejas. Todos sus hermanos con excepción de Lola veían impresionados el platillo preparado por sus hermanas.

-¿Hicieron esto para nosotros chicas?-mira emocionado Lincoln quien recibe un plato.

-Lo del tomate fue mi idea, Lisa contribuyó con la idea del jamón, pero todo lo prepare yo-informa Lily pasando el siguiente plato a Leni, quien veía alegre y botando una lagrimita por el gesto de sus hermanas mas pequeñas.

-No tengo tanta habilidad en la cocina, por lo que contribuí con la receta y el dinero-informa igualmente mientras pasa un plato a su padre.

-¿Se te ocurrio a ti lo del jamón?-pregunta Rita.

-Eh…si-dice Lisa, quien recuerda una vez cuando su amiga Darcy le comentó sobre una entrada que hacía su familia en algunas reuniones, un recuerdo que la llena de nostalgia a la pequeña genio, mientras que Lily la mira sabiendo de donde vino la idea.

-Chicas…crecieron mucho-comenta alegre la rubia mayor dándole un beso en la mejilla a la menor de los hermanos Loud, mientras Lisa con una sonrisa mas relajada le pasa un plato a Lola y después a Lana quien se encuentra al lado.

-No sé de qué se sorprende…-comenta Lola en susurro, recibiendo una patada de Lana, haciendo que la princesa Loud guarde sus comentarios casi a regañadientes.

La entrada terminó encantándole a todos, menos a Lola, quien aun asi reconocía el gesto que tuvieron.

Una vez acabada la cena, con los platos lavados, toda la familia estaba disfrutando un rato en la sala, conversando entre ellos y viendo la televisión, también con Rita recordándole a toda su familia sobre el concurso que Lola tendría esta semana, recibiendo suerte por parte de todas sus hermanas y hermano. Lincoln siente un temor inexplicable, no entendía el porqué, no había hecho nada malo, pero aun así el confesarlo todo le generaba eso, pero sabía que no podía echarse atrás, dirigiéndose a su hermana mayor.

-Leni…-el peliblanco toca el hombro de la mencionada con su dedo índice.

-¿Si Linky?-lo mira con alegría, ante esto el muchacho toma valor.

-¿Podemos conversar? –invita susurrándole con timidez.

-Oh, ¡cierto!-la rubia baja su tono tras esa palabra-…cierto-le dice susurrándole al oído.

Ambos suben las escaleras, Leni no entiende por qué Lincoln la necesita, por otro lado este sabe que decirle, pero no la manera. El peliblanco la invita a pasar a su habitación. Ella se sienta en su cama, mientras el joven cierra la puerta. Una vez cerrada se gira lentamente. Leni nota en su rostro preocupación.

-Linky, ¿pasa algo?- ahora era ella quien estaba preocupada también. Lincoln se sienta al lado de ella, sin mirarla, solo centrando su vista a sus manos.

-Leni…no sé cómo decirte esto…no me siento bien últimamente.

-¿Estas enfermo?- pregunta inocentemente, solo haciendo que su hermano sonría mínimamente tras algo tan característico que diría ella.

-No hermana…-el muchacho se queda callado nuevamente. Leni en su faceta de hermana mayor, le acaricia la espalda para hacerlo sentir mejor, haciendo que Lincoln la mire, obteniendo una sonrisa amigable de su hermana mayor. En ese momento unas lágrimas empiezan a caer de sus ojos, en consecuencia, la rubia lo abraza.

-Tranquilo Linky-le dice con una voz reconfortante.

-Yo…no sé qué hacer con mi vida-expresaba entre lágrimas-Me siento patético…ustedes siempre resaltaban…yo no…siempre creí que en lo único en que era bueno…era siendo un buen hermano…las ayude no solo a ustedes, sino a mis amigos…y ahora ni ustedes ni ellos están conmigo…y aun con las menores…soy un inútil, siento que de los hermanos…de los mayores a cargo…soy el peor-Todo lo que sentía, lo que se guardó por tanto tiempo salía en palabras, con dificultad, pero salían, siendo lo único que le importa-¡Las decepcione!, y a mi igual, y a mis amigos, cuando por toda esta carga por seguir ayudando a mi familia…sumado a mi responsabilidad…las decepcione cuando no pase de año, ¿cómo puedo ser tan inútil que ni siquiera pasé un año escolar?, por ese fracaso…Clyde…-hizo una leve pausa para seguir llorando, Leni por su parte mientras lo abrazaba, su rostro refleja una gran tristeza al oír a su hermanito sufrir-¡Soy un inútil!, no consigo nuevos amigos, no soy una figura de autoridad…soy solo un inútil-la rubia deja de abrazarlo para poner sus manos sobre los hombros de su hermanito, viéndolo a los ojos.

-¡No vuelvas a decir eso Lincoln!, tu no eres un inútil-sus lágrimas caían-No pudimos haber tenido un mejor hermano, tu pasaste mucho, tu fuiste nuestro hombre del plan, fuiste quien nos soportó a nosotras nueve en nuestros problemas, cuando no podíamos ponernos de acuerdo o saber qué hacer, ahí estabas, nuestro hermanito, quien siempre lo hacía por amor a nosotras, tu siempre encontrando una solución, incluso cuando el problema lo ocasionabas, aun asi buscabas remediarlo. Si, puede que no te va de lo mejor, incluso sin encontrar en que eres bueno, ¡pero mírame!, a mi siempre me trataban en menos porque no entendía algunas cosas, pero, ¿eso me detuvo?, ¡no!, logre mi sueño Linky, ¡no deje que esos comentarios de "cabeza repleta de aire" me afectarán-hace una pausa para limpiarse sus lágrimas- Lo que quiero decirte hermanito, es que por muy mal que están las cosas, tienes dos opciones, o lamentarte, o seguir, y si bien estas haciendo lo primero…-lo mira a los ojos sonriéndole con cariño, Lincoln se le queda viendo aun con tristeza en sus ojos-Quiero que sepas que siempre contarás con tus hermanas, y que tu Lincoln Loud, quien ayudó a muchos…al final lograras ayudarte a ti mismo y para eso están también tus hermanas, mamá, papá, toda la gente que te importa y le importas-le seca las lágrimas a Lincoln, quien se calma, regalándole una sonrisa a su hermana mayor, abrazándola, dándole ella igualmente un abrazo.

-Te quiero hermana…las quiero a todas-le hace saber en muestra de agradecimiento.

Transcurrió una hora desde esa conversación, Lola tenía un regalo, el cual aún no entregaba.

-Leni dijo que no estaba muy bien, asi que se lo daré mañana-le explica a su gemela.

-¿Le habrá caído mal la entrada de Lily?-se pregunta rascándose el trasero, ayudándole a pensar en ello.

-No me sorprendería-comenta Lola en susurro, recibiendo una mirada molesta de Lana quien recién nota.

-Lily se esforzó mucho Lola-le regaña.

-Solo era un comentario Lana-se defiende molesta-Bien, creo que mejor me voy a dormir, la verdad desde mañana empiezo a ponerme nerviosa.

-¿Eh?, ¿por qué?-la mira extrañada a su hermana.

-El fin de semana que viene es el certamen, y que mañana será mi ultimo lunes para practicar, y pasado mañana mi ultimo martes…y después de ese día-la princesa Loud empieza a estresarse, notándolo su hermana mecánica, quien la toma de las manos, sonrojando a Lola.

-¡No te pongas nerviosa!, tu eres la señorita linda y malvada mas hermosa que conozco-dice firmemente-Practicaste mucho durante tanto tiempo, este no es diferente a los demás-es interrumpida.

-Habrá un montón de chicas más experimentadas, de ligas mayores, con mayor experiencia, es como volver hace años atrás, ¡hasta creo que fingiré estar enferma!-exclama asustada, pero Lana pone su palma en su mejilla-¿Lana?-la mencionada la ve fijamente.

-¿Sigues siendo la amenaza rosa?, ¿sigues siendo la gran ganadora?, ¡¿sigues siendo la que se lleva la victoria?, ¡pues actúa como tal!, tu no te rindes, tu eres mi hermana, te amo por tu determinación y tu gran corazón, ¡no te dejes intimidar por otras niñas mimadas a parte de ti!, entrena con todo, luego ve con el objetivo de ganar, esa tiara tiene tu nombre, ¡Lola Loud!-la chica vestida de rosa mira impresionada todo lo que su gemela le dijo, sonriendo feliz por ella pensar todo eso.

-Gracias Lana-la abraza besándola en la mejilla, pero ese beso era mas profundo, cariñosa y un poco más largo, sonrojando a la fontanera. Lola la mira feliz, por parte de Lana se encuentra nerviosa, sintiendo pena, aun más cuando sabe que esta sonrojada.

-Bueno…voy a dormir, mañana hablamos hermanita, duerme bien, y ya sabes, te amo hermana-suelta unas risitas para después marcharse.

-Creo que fui muy afectuosa-se dice para si misma mientras se acuesta en su cama agarrando la almohada y abrazándola, moviéndose de un lado a otro- Lana…-con una voz tierna apaga las luces y se prepara para dormir.

En la habitación de Lana, esta mira las prendas de ropa que le regalaron, viéndolas ilusionada, pensando en que momento utilizarlas. En ese momento recibe un mensaje a su celular.

-¿Quién será a esta hora?-mira que el mensaje es de un número que no tiene agregado, leyendo el mensaje-"Hola Lanita"-no entiende quien puede ser, pero al ver la foto del número, sus ojos se abrieron al saber de quien se trataba.