Entonces habla de una vez. - dijo el rubio usando un tono frío.
-Hace varios días, digamos que nací de una última creación de algún akuma del anterior Villano Papillon. - empezó explicar mientras caminaba alrededor de la habitación relajado, con la mirada puesta en los guardias.- Quizás no sea tan poderoso o astuto como tú Chat, pero te aseguro que puedo ser igual de peligroso, fuerte y ayudarte... si tú también me ayudas. De igual formas, si crees que no te sirvo o piensas que te traicionaré puedes acabar conmigo. Pero dejo aclaró, cuando los dos tengamos nuestros principales objetivos cumplidos, me iré de aquí para que sigas gobernando tu ciudad. Y romperemos todo lazo amistoso que podríamos llegar a tener. -
-Bueno, Bueno, Bueno... ¿Y cuál es aquel objetivo en el que quieres mi ayuda, y a cambio tú me ayudas?- sonrió retorcidamente. Interesado en el tema.
-Igual que tú, busco a una persona muy especial para mí. Desde que gobernaste no lo he visto. Incluso llegué a pensar que tú lo mataste por algún motivo desconocido. Me ayudas a buscarlo, y yo también ayudaré en tu búsqueda de tu Lord, y por lo tanto, mientras la búsqueda siga, seguiré algunas órdenes tuyas que crea necesarias. Pero también escucharás mis peticiones que serán sencillas. -
Concluyó mirándolo directamente.
-¿Y quién es esa persona que tú buscas?-
-Un chico castaño llamado Dipper Pines. - al pronunciar el nombre, por unos momentos sus ojos brillaron con ilusión mientras recordaba aquella dulce sonrisa perteneciente del castaño.
-Respetaré tus razones de por qué lo buscas y no será necesario que me digas porque lo quieres, te ayudaré a buscar al Pines. - dijo serio.
-¿Lo conoces?-
-Mmm... Digamos que sí y no diré más detalles. Pero el trato ésta hecho. ¿No? Tú me ayudas y yo te ayudo. Por el momento seremos aliados. Sólo Hasta que ambos encontremos a nuestra persona. Y sí que nos beneficia. - alzó su mano esperando a que el contrario la estrechara, para así poder finalizar el trato "formalmente".
-Trato. -
Ambos estrecharon sus manos mientras sonreían, de alguna forma ellos esperaban que todo lo que harían, les saldría beneficiando.
Sólo era cuestión de tiempo para empezar a moverse.
Tomaban el té tranquilamente mientras Stan le seguía explicando Cómo había logrado esconderse de los seguidores de Chat para encontrarlo.
Noir, ósea Bill, todavía no sabía quien era su Lord debajo de la máscara y viceversa.
Y se esperaba que al final, aquello siguiera siendo un secreto.
-Si en todo caso algo sale mal, entonces inesperadamente tendrás que quitárselo tú cuando este desprevenido. Pero al menos deberás saber cuál es el objeto donde esta el akuma. - dijo Dipper rascándose la nuca, pensando en algún error que pudiera tener su plan y no prevenirlo. Aunque no se notará, estaba nervioso.
-Pero para ese entonces y si llega a suceder, al menos sabremos dónde está. Perfecto. - sonrió Stan convencido, mientras se volvía a repetir el plan mentalmente.
-¿Dónde es que estamos?- preguntó ya harto de no saber donde estaba exactamente.
-En un cuarto secreto de donde vivo. Chat reviso cada casa, edificio, local o lugar para buscarte. Y yo tenía que ocultarte de él. -
-Gracias... ¿Estará bien si me presento a mis padres? ¿Ellos están bien?- en sus ojos ámbar se podían apreciar la preocupación que emanaba. Y no sólo por sus padres. También de Chat.
-Lo que sé, es que se encuentran al servicio de Chat Noir, a salvos. El rubio adorada locamente sus postres. Y créeme que le doy la razón. Tus padres son increíbles, ¿Tu sabes cocinar no?-
-Si. Casi igual de perfectos que mis padres. Al menos sé que, aunque estén con el villano, por lo menos se encuentran bien. Ahora, debo salir y ver cómo está la ciudad.- se puso de pie mientras se preparaba mentalmente.
- ¿Estás seguro? -
-Si...- contestó con una media sonrisa y dijo: trataré de acercarme a la alcaldía para llevar a cabo el plan. Aunque también me gustaría ver a mis amigos. Wendy, e incluso Phill. ¿Sabe si están bien?-
-Chat Noir no ha lastimado a tus amigos, pero los tienen amenazados ya que busca información de Lordbug. - le contestó mientras se paraba y se aconchaba a la pared, tratando de tranquilizarse.
-Entiendo... Por el momento, ningún conocido debe saber que Dipper Pines está aquí. Y menos Chat Noir. - dijo mientras se acercaba a la puerta para poder salir.
-¿Seguro que te encuentras bien para llevar todo acabo ahora?- se interpuso en la puerta. Se sentía inseguro si estaba bien el dejar a salir a Dipper tan pronto.
Aunque Stan haya cuidado muy bien del chico y su herida fue tratada de excelente manera, todavía seguía preocupado.
-Si... cuánto antes mejor. -
-A veces no hay que hacer todo a prisa, y mejor esperar hasta que llegue el momento indicado. -
-Lo sé... pero no quiero que la gente de París siga sufriendo por culpa de Chat, y sé que él también debe estar sufriendo. -
-Bien. Pero primero, debes comer y bañarte. Una semana es una semana. -
-Hehe, esta bien entonces. - sonrió con dulzura.
Después de una larga hora, y guiado por el mayor, salieron con precaución del lugar, Mabel estaba escondida en un bolsillo del chaleco azul del castaño.
Salieron del local que estaba ciertamente maltratado, mucho más que la última vez. Las calles parecían más vacías y silenciosas de lo que recordaba. Y el cielo daba indicios de querer llover.
Dipper jamás se imagino a su ciudad de esa manera. Ni si quiera Papillon lo había conseguido.
Respiro hondo y tratando de pensar en Nueva cosas para tratar de conseguir tranquilizarse.
-Ten esto. Por si acaso. - dijo Stan mientras le entregaba una clase de capa gris oscura, con capucha.
Esté de inmediato la tomó y se la puso.
-Gracias.- le sonrió.
-Antes de que te vayas... tengo que informarte que, no trates de hacer mucho esfuerzo en la parte de tu cuello para arriba. Hay probabilidades que se pueda abrir tu herida y seria mucho peor. - aclaró con una mueca de disgusto.
-En serio, gracias por su ayuda. - agradeció mostrando su más sincera sonrisa.
-Cuídate chico y... has reaccionar a Chat Noir. -
-¡Ja! Claro que sí... ese gato tonto escuchará a esté bichito. - se cruzó de brazos mientras cambiaba su sonrisa a una más divertida con el ceño fruncido.
-¿Bichito? -
-Ah-Ahm... Es un... apodo que él me viene diciendo desde que lo conocí. Hehehe... - río tímidamente con un leve sonrojo. Aunque no lo admitiera por el momento... Dipper extrañaba a Chat Noir, aquel rubio que lo hacía reír y sentir tantas sensaciones confusas y que a pesar de todo, lo estuvo esperando por más de dos años.
-Ya veo... Ve Dipper, París cuenta contigo. - le sonrió para dar le ánimos.
El nombrado sólo asintió mientras se cubría parte del rostro con la capucha y se preparaba para cualquier cosa.
-Espero la suerte éste de mi lado...
nota de autor:
cuando escribí está historia creo que iba en segundo de secundaria y en ese entonces no me importaba tanto la escritura, osea no tenía muy buena ortografía a como la tengo actualmente.
