Estoy pensando en subir dos capítulos o si voy a subir un capítulo ya tener más adelantado el que sigue para no dejarlas esperando tanto.

Pd: crucen los dedos para qué regrese de paro, odio a los chairos :(

Capítulo IX: bebé y patan.

En los próximos días había estado escribiéndome con mi abogada sobre cuál de todos los terapeutas de la ciudad iríamos Edward y yo, era difícil ya que al no desear volver a tener ningún contacto con él Leah debía escribirle a su abogado llamado Bob para después decirle a mi esposo.

Al fin habíamos quedado que dentro de tres días empezamos a ir a terapia, como si en verdad pensaran que esto tenía solución.

—Bella debemos de hablar.

Irrumpen en la habitación Alice y Ros, me vuelvo a cubrir haciendo sonidos de negación.

—Dios solo déjenme dormir cinco minutos más.

Había olvidado que Rosalie se quedó en el departamento de Alice ya que emmett se había ido de viaje por un asunto de su trabajo. Siento como la cama se hunde y me aferro más a las sábanas sin deseo de abrir los ojos.

—Por favor Bella es importante.

—No quiero.

—Isabella Marie Swan deja de ser tan ridícula.

—¡Quiero ser ridícula por un día! -grito quitándome la sábana de encima, las miro de mala manera sentándome en la cama. - las odio.

—Bella no te ha bajado.

—No no quiero hablar de esto.

—Lo sabes?

—Lo sospecho desde hace días -murmuro sintiéndome derrotada creo que es momento de afrentar la realidad. Se me había hecho extraño que todavía no me bajara, con tantas cosas que últimamente tengo en la cabeza olvide checar mi calendario o revisar las alertas que me manda la aplicación.

— se que te hizo mi hermano Bella pero...

solo tener que imaginar como le diría a Edward la noticia me abrumaba.

—No quiero hablar de eso Alice

—debes decirle que estás embarazada Bella, tus vomitos matutinos se escuchan hasta la sala y no es broma.

—Lo siento.

—No te preocupes, pero debes revisarte.

—Y decirle a mi hermano.

—Si si si -bufo rodando los ojos, siento ardor en mi vientre y no sé si son las náuseas o los nervios. - esto va a complicar todavía más todo.

—Lo sabemos pero estamos aquí para ti.

—Debería mandarle primero un mensaje a mi abogada, doctora o a Edward?

—A los tres , no sé qué tanto interfiera en el divorcio estar embarazada pero imagino que algo y más si se entera la prensa.

Hago una mueca pensando en la prensa y los títulos amarillistas, un intento de juntarme con Ian y confirmando el rumor de Edward y Emma.

Busco entre mis contactos el número de mi doctora personal mientras me siento examinada por las dos chicas que están a mi lado. El celular suena y espero escuchar su respiración para hablar.

—Hola Bree... mmm... estás ocupada?

—No no, ¿qué pasa Bella?

—Creo que estoy embarazada, me gustaría hacer una cita hoy mismo si se puede.

—¿Entonces los rumores eran ciertos? Felicidades, ¿puedes venir a las 12? -escucho que teclea y me la imagino detrás de su computadora con un escritorio blanco enfrente.

—A las 12? Es muy... -recibo el golpe de Ros y la miro mal- esta bien, nos vemos.

Termino la llamada y niego más para mi que para ellas.

—Quieres que te dejemos sola?

—Si se puede, si -contestó sintiendo todas las emociones de golpe. Las veo irse mientras me dicen que me prepararán un delicioso desayuno. Mi estómago suena al imaginar distintos sabores.

Sin ganas de hacerlo busco primero el numero de Leah.

—Hola Leah perdón por despertarte

—Hola Bella -la voz adormilada de Jake me pone de nervios aún más- deseas que te pase a Leah? Está en la cocina creo.

—Uh si por favor.

—estás bien? Pasó algo? -la voz preocupada de jake me hacen querer llorar, escucho que Leah le pregunta quien es la que está llamando- es Bella, luego hablamos.

—Si si -contestó esperando escuchar la voz de Leah. -no pasa nada tan grave o no se.

—Dime, Jake no te acabes el pastel -su voz de amenaza me hace reírme imaginando a Jacob apunto de tomar una rebanada- Ya estoy sola, qué pasa?

—Creo... bueno estoy segura que dentro de unos meses tendré un bebé en brazos y es de Edward.

—Oh, ¿Qué tan segura estás?

—Solo me falta hacerme una ecografia pero estoy un 100% segura.

—Todavía no le dices?

—Pensaba decirle terminando la llamada.

—Bien programare para mañana una reunión con su abogado para hablar mejor de esto.

—Perfecto.

—Todo saldrá bien Bella, creo que Jake no sabe nada y está preocupado.

—No le puedes decir que no es nada grave?

—Claro pero pronto tendrá la necesidad de saber todo. No te preocupes, nos vemos mañana.

—Bien -termina la llamada y contemplo el celular con desagrado.

Desbloqueo su numero y le doy al botón de marcar.

—Hola Bella, ¿Qué pasa? -su voz se nota agitada, me imagino una escena sexual con Emma involucrada e intentó dejar de pensar en eso.

—¿Estás ocupado?

—Estoy corriendo en el parque -siento que un alivio crece y escucha cuando suelto el aire contenido, su risa me hace enojarme como si supiera que estaba pensando- y solo.

—idiota -contestó, cada día es más insoportable- Bueno, no pensaba darte esta noticia así pero al parecer donde pones la mira pones la bala.

—¿Perdón?

—Tengo que verte a las 12 con Bree.

—Tú doctora? Yo no fui quien te pego alguna enfermedad rara.

—¡Edward! Que vergüenza.

Su risa se escucha tan bien y varonil, me acuesto pensando en mi yo adolescente sonrojada al más no poder.

—Bien te veo en la sala de espera.

Cuelgo sin decirle nada, reviso la hora y solo tengo media hora para alistarme y llegar a tiempo. Me doy una ducha y después busco en mi closet lo que me pondré, un vestido rojo con una chamarra ligera.

—Bella ya está el desayuno.

—No me mates, tengo mucho asco.

Arrugo la nariz cuando me llega el aroma a comida, examina mi atuendo y forma un diez como si lo aprobara.

—Bien, intenta comer lo que puedas.

Tomo mi celular para salir de la habitación y no regresar mas.

—Ya quiero ir de compras, tanto e deseado poder comprar esa ropa tan bonita y chiquita -demasiada ternura para mi.

—Que dijo Edward?

—Solo le dije que debía ir con Bree a las 12, no se lo pude decir, es raro porque no estamos juntos ya.

Le quito las papas al huevo y le doy un sorbo a mi té.

—Alice te llevará yo tengo que hacer unas cosas del trabajo.

—Cuantas semanas piensas que tienes?

—Unas tres, es necesario hacerlo por la vagina? -miro la especie de tubo que sirve para hacer ecografias.

—No duele, solo incomoda, relájate.

Veo la pantalla mientras pone el sonido de los latidos, unas pequeñas lágrimas salen de mis ojos y culpo a las hormonas.

—Vaya... uh, tendré que hacer unos análisis para ver si todo va bien. -murmura y asiento sin dejar de ver la pantalla.

—Esa una cosita de nada es lo que ocasiona que vomite todo?

Su carcajada suena por toda la habitación, ruedo los ojos algo molesta.

—Bueno iré por unos tubos para hacerte un análisis.

Asiento tomando el papel que me entrega, me limpio antes de subirme los calzones y bajarme el vestido. Veo a Edward serio con su ceja levantada como si estuviera en shock.

—¿Que piensas? -pregunto sentándome en la silla donde siempre me toma la muestra de sangre Bree.

—Es de James?

Siento que me congelo, alzo la vista sintiendo ganas de gritarle y llorar al mismo tiempo.

—perdón.

—No me hables.

Me limpio el rostro al ver que la puerta se abre, pasan varios minutos hasta que termina de sacarme sangre.

—Bella debes dejar el alcohol, drogas, también dejar de tomar bebidas energizantes como café o té.

—Sabe que ella ama el té?

Lo miro de mala manera deseando que se calle, Bree se ríe como si pensara que estaba molesta por eso.

—Dentro de unos días te llamaré para entregarte los análisis.

—Perfecto. - me levanto poniéndome la chamarra de nuevo.

—Debes tomar estas pastillas es ácido fólico, dos al día solamente, si se puede antes de comer mejor.

—Si si si, lo que digas -le sonrío despidiéndome con la mano y Edward me sigue a la salida.

—Bella perdón.

—Mañana con nuestros abogados hablamos.

Camino para subirme al carro de Alice, veo cómo ella se despide agitando la mano hacia su dirección y me escondo queriendo no verlo a través de la ventana.

—Supongo que felicidades?

—Deberias pasar por macDonalds quiero un kit Kat.


—¿que te dijo Edward? -la pregunta de Rosalie me vuelve a la realidad.

—Es de James? -intentó imitar su voz, el recuerdo me hace enfadarme todavía más.

—Ese idiota

Asiento sentándome a su lado,

—Que harás?

—Será interesante ser madre soltera, además no quiero a Alice reprochándome -el rostro de Alice cambia, le sonrío- estoy bromeando, creo que es una oportunidad sé que puedo abortar pero me irá bien, no es como si no fuera rica.

—Eso si.

-además ya estoy vieja, ¿por qué no tener un bebe?

-solo tienes veinticinco años bella, no eres una anciana.

-Alice, estoy mas cerca de los treinta que de los veinte.

-bueno no discutan, el bebe de va a estresar.

Asiento dándole un trago al té de manzanilla, mi mente no deja de recordar lo sucedido, saco las pastillas que hace bulto en mi pantalón que me incomoda, su rostro y sus palabras ya parecen grabadora en mi cabeza al igual que las emociones que sentí.

—Oh dios ros -la miro intentando contener las lágrimas, asiente tomando mi mano y la abrazo desatando mi llanto- no quería llorar - grito entre lágrimas, siento como se empieza a cerrar mi nariz y tengo que respirar por la boca, ya ni siquiera huelo su perfume asqueroso, recargo mi cabeza en su hombro mientras sus manos pasan por mi espalda, intento parar pero no puedo, supongo que es por todo lo que he estado aguantando.

—¿Qué paso? -escucho la pregunta de emmett, no escucho la respuesta, supongo que Alice contestó- ese imbecil, lo voy a matar, ¿qué demonios le sucede a Ed?

—En serio dijo eso? Que hijo de puta -la respuesta de Jasper me da risa, el caso nunca dice groserías y cundo lo dice suena tan gracioso.

—Bells -siento las manos de emmett jalándome hacia sus brazos, no me opongo y me lleva cargando al sofá,

—Odio a tu hermano, en serio lo odio em -siento como mi labio inferior tiembla, de seguro tengo los ojos rojos y me siento tan mocosienta, vuelvo a llorar cada vez peor, - me duele... me duele el corazón emm, oh dios, me fue infiel y se atreve a dudar de mi.. a su propio hijo lo negó!

Siento que han pasado horas, la cabeza me estalla y le agradezco a emmett por soportarme tanto tiempo. Me siento para verlo a los ojos, toma mi mano y Ros me ofrece una taza.

— Wn serio odio a tu hermano, o sea supuso que era de alguien más, acaso tengo cara de puta? Ay no, ni que se le ocurra querer estar en su vida, no lo merece estamos de acuerdo?

—Le daré una paliza cuando lo vea -asiento, la verdad ya no me importa evitarlo, ya no somos nada- siempre serás mi hermana lo sabes?

—Más te vale, lo siento Ros, la doctora me dijo que nada de té -observo la taza como si lo fuera extrañar y tal vez si. Los llantos de Alice me llama la atención.

–Por qué lloras Alice?

—No aporto verte así, no entiendo porque te dejo, eres una gran mujer la mujer que todos desean tener, ¡le tejes suetercitos a perritos abandonados!

No puedo evitar reírme, que estupida.

Toda la noche intentan consolarme hasta hacerme sentir mejor, platicamos y les muestro la ecografia, Alice desea enmarcarla o hacer un álbum de todas las ecografias, pienso en mis padres y me siento culpable por todavia no decirles.

Entro a la habitación después de despedirme de todos y busco el número de mi mamá, sigue teniendo nuestra foto que nos tomamos hace unos meses.

—¿Estás bien?

—Hola mami, ¿está papá contigo? -pongo el silenciador mientras limpio mis lágrimas y escucho como llama a papá.

—Listo, ya te puse en alta voz, ¿que sucede?

—Van a tener un nieto o nieta -susurró queriendo que no fuera real, sus gritos de emoción creo que me dañan el oído, imagino sus caras de felicidad y las ganas de querer llorar surgen- pero me voy a divorciar.

—Oh Bella, que hizo ese infeliz? -la reacción de papá me reconforta, busco el rollo de papel en un cajón para soñarme después la nariz.

—Ya no es lo mismo, pensamos ir a terapia pero no lo sé.

—Te gusta ese chico que la prensa dice que sales?

—mamá

—Solo preguntó, es guapo.

—René deja de avergonzar a Bella, sabes que te apoyaremos y aquí tienes una casa para quedarte.

—Lo se, solo necesitaba decirles -murmuro respirando por la boca, todavía seguía tapada mi nariz.

Terminamos la llamada después de discutir la próxima visita y mandarles una fotografía de la ecografia.


—Bella levántate, debo llevarte con Leah.

Abro los ojos encontrándome a un emmett con traje a mi lado.

—Estoy muy cansada Emm, quiero vomitar también, no quiero sentirme así.

Me ayuda a sentarme

—Dicen que los siguientes meses son mejores.

—Oh Emm como voy a parir? Mi vagina destrozada. Que horror.

—Demasiada información.

—Sabes lo que acabó de recordar? -intentó parar reír mientras lo abrazó -cuando querías conmigo, todo hubiera sido más fácil si no hubiera conocido a tu hermano.

—Todavía estoy aquí

—Emmett Cullen -utilizó mi voz de advertencia, se encoge de hombros y lo miro asombrada- oye no, no seas igual que tu hermano.

—Te gustan patanes así que si tengo que ser uno para...

—Emmett ya, tengo que cambiarme.

Intento no pensar en lo sucedido mientras veo con una mueca el celular, ¿qué demonios? Ay no pienses en eso Bella. Checo si hace frío y busco una ropa que me abrigue.

Salgo directo al baño con mi celular en el bolsillo, ¿por qué demonios tengo ganas de vomitar siempre? No entiendo porque las mujeres dicen que es lo mejor.

Busco en la sala a Rosalie, miro a Emmett buscando una explicación.

—Está con Alice, dice que aquí hace demasiado frío.

Asiento sentándome enfrente de la barra mientras lo veo cocinar.

—¿Problemas en el paraíso? Los divorcios están de moda.

—Perdón por lo de hace un momento, siento que si no hubiera dejado que Edward te tuviera y te hubieras quedado conmigo estaría feliz por ser papá.

—Emm no te mortifiques, no es tu culpa- tomo su mano intentando consolarlo- las cosas pasan por algo.

–Además, presiento que Ros no puede...

—Lo se. -Lo corto sin querer hablar de eso, mi María Magdalena se está preparando para llorar.

—Desde cuando?

—Emm, Rosalie siempre a querido ser mamá -dejó el plato medio lleno intentando no asquearme más por el olor- me sorprende que desde que se casaron no se haya quedado embarazada, y bueno, tanto tiempo sin tener miles de hijos por aquí llamándome tía me hicieron sospechar.

—Crees que debería decirle?

—Si ya deseas tener bebés por supuesto, hay miles de opciones. -me levanto para ya irnos- aunque no es divertido tener náuseas todo el tiempo.

Me abre la puerta del departamento y salgo para pedir el elevador.

—Un mini yo sería genial.

—Lo dudo -bromeó entrando al elevador.

—Ian me agrada, aunque estás mejor conmigo pero no puedo tener tantas chicas a la vez.

—Que engreído -contestó topándome con la prensa, emmett me toma de la cintura mientras intento concentrarme.

—Bella es verdad que sales con Ian?

—Que haces con este hombre? Es tu amante?

—No y no, es el hermano de Edward -contestó caminando lo más rápido posible con ayuda de Emm, los de seguridad del hotel apartan a la prensa. ¿Cómo entraron?

—Y el bebé? Es de Ian?

—Como... -empiezo a contestar, me interrumpo al darme cuenta lo que iba a contestar, emmett me ayuda a subir y le pongo seguro a la puerta. Intento ignorar las preguntas que siguen haciéndome, emmett empieza a conducir y me pongo el cinturón de seguridad- qué demonios acaba de pasar? ¿cómo entraron?

—No lo se, pobre del dueño del edificio porque Alice le reclamará cuando se lo diga.

—Debería buscar otro lugar? Por qué se empeñan con Ian? Qué demonios dijo en esa entrevista?

—Todavía no sabes?

—No, no tengo ánimos de ver sus entrevistas.

—Dijo que si estuvieras soltera le gustaría invitarte a salir.

—Y...?

—Me siento raro diciéndotelo, ¿por qué no le preguntas?

—No, siendo sincera creo que me gusta y no quiero esperanzarme.

Lo veo asentir y espero que diga algo más pero no sucede, veo por la ventana recordando a dónde vamos, ugh porque debe cambiarme mi humor Edward?

Entro a la sala encontrándome con Leah sentada enfrente de Bob y Edward. Me siento esperando a que comiencen.

—Bien, Bella está embarazada y por lo que le dijo ayer entiendo que no lo cree que sea suyo.

—Estaba en shock -responde el abogado y pongo los ojos en blanco.

—Solo quiero una prueba de paternidad -contesta Edward, me levanto mirándolo incrédula- no es lo que estás pensando Bella.

—Por supuesto que lo es, ¿sabes que? Te puedes ir al infierno Cullen.

Leah

Los tres la vemos salir de la sala, miro al otro abogado intentando contenerme. Asiente como si me comprendiera.

—Señor Cullen, si en verdad cree que mi clienta lo engaño le pido que firme este documento donde renuncia a la paternidad. -buscó en mi portafolio el documento donde le entrega la custodia absoluta a Isabella- Tiene una semana para entregárselo a su abogado.

—Tengo derecho a pedir una prueba de paternidad ¿no?

—Le seré sincera olvidemos que soy abogada, si en verdad desea no divorciarse deje de comportarse de esta manera, solo empeora las cosas y dudo que Bella lo perdone por lo que acaba de decir, una prueba de paternidad? ¿En verdad desconfía tanto en ella? ¿Piensa que es tan idiota como usted?

Termino de recoger mis documentos y computadora, qué caso es este.

Edward

—Lo acabó de arruinar ¿no?

—En teoría si, ¿en verdad desea regresar con su esposa?

—No sé comportarme con ella, recuerdo todas las cosas buenas que viví con ella y quiero volver a tener eso con Bella pero no sé, me he comportado tantos años como un verdadero patan que no sé como ser diferente con ella.

—Mi consejo es que vaya a disculparse, la verdad fue un idiota.

-gracias por recordármelo.

el rostro de bella me ha tormentado desde el hotel, las llamadas persistentes de Emma ha ocasionado que cambie de numero e intentado pensar en como se sentirá Bella por todo lo que ocasione. Tal vez sea egoista por no querer dejarla aunque le hice pasar tantos años horribles, quiero seguir con ella... tal vez si no nos hubiéramos acostado le hubiera dado el divorcio sin dudar pero volver a sentir su cuerpo calido entre mi brazos me hizo aferrarme a la idea de volver a estar juntos.

toco la puerta del departamento de Alice, siento que la e decepcionado como su hermano mayor, imaginármela llorando por mi no es nada satisfactorio. El sonido de la manija moverse me hace concentrarme y pensar en el discurso que le dire a Bella. no espero que Emm me reciba, ni sabia que estaba aquí.

—Hola Emm.

sale del departamento y observo como su cara cambia, me recuerda cuando peleábamos por algún juguete.

—Que demonios haces aquí Edward? No te basto con lo de hace un rato?

—Está muy mal?

—Nunca la había visto así Edward -sus ojos brillosos me hacen saber que dice la verdad- ayer estaba tan mal Ed, no pudo imaginar todo lo que le has hecho, las chicas simplemente no han querido contarme todo y tal vez si lo supiera estuvieras en el suelo en este instante.

—Si tal vez me hubieras mandado al hospital -confieso metiendo mis manos en los bolsillos del pantalón-quiero hablar con ella

—Dudo que lo permita Rosalie.

—Por favor Emm

—No lo se Eddy, no pensé que un hombre pudiera ser tan hijo de puta como tú. En verdad que nos sorprendes a todos con las cosas que le haces a Bella.

—Lo se lo sé y por eso quiero hablar con ella.

—decirle que es de James, ese hombre debería estar bajo tierra Ed.

-no hay momento en que no deje pensar en la declaración de Bella, se que me excedi y por eso quiero verla.

—Lo siento pero no.

Y le cierran la puerta en la cara y se va llorando hacia su carro drama drama y más drama. Prometo que el próximo capítulo ya es más tranquilo o eso creo.

Este capítulo iba hacer muy diferente, demasiado creo.