Cuando llegó el día de la cena, Yuan se sintió nervioso. Bien, era simple: tenía que llevarse bien con su primo político, porque al parecer llevaban aproximadamente catorce años sin verse, y eso era el tiempo suficiente para cambiar de opinión sobre muchas cosas.
Lo primero que hizo fue salir de su cuarto. Al parecer, esas cuatro personas que vendrían sólo lo harían a cenar y por un par de horas.
Le había contado a JingYi que estaba un poco nervioso, asimismo lo hizo con Qing y Yang. Con respecto a sus amigos, no les había contado sobre JingYi aún, quería darle espacio al chico, o esperar a que formara parte de su día a día, o...
Era difícil, él lo sabía.
"¡Mucha suerte conociendo a tu primo, A-Zhui!" Le había escrito JingYi con naturalidad, y Yuan sintió que su corazón se había entibiado un poco en el pecho, como si ya no le perteneciera y se derritiera, como un cubo de hielo en manos ajenas, lo que no estaba muy lejos de su realidad. Su corazón ya no era suyo por algún motivo.
Era ya de tarde. No sabía por qué se había sentido ansioso, si estuvo hablando gran parte del día con JingYi sobre cosas triviales. Por algún motivo, el muchacho adoraba tomarse fotos y enviárselas a SiZhui, que realmente no se quejaba de tener fotografías exclusivas.
Yuan se sentó en el sofá de la sala de estar cuando su teléfono volvió a vibrar, mostrando una notificación del chico más bajo que hacía latir su pecho.
Llegó una foto de JingYi haciendo un corazón, y no fangirleó tanto como creyó que lo haría. Más bien, se sintió tierno, como si su corazón no soportara la idea de que aquella criatura tan adorable fuera real.
-¿Y esos ojitos de enamorado? -Preguntó su papá, tomando asiento junto a SiZhui, mirando a su celular-, Oh ¿no es ese JingYi? ¿ya son amigos? -Cuestionó, mientras Yuan negaba con la cabeza.
-Lo dudo. Aunque sigue enviando fotos y comentando las cosas que hace, así que siento que puedo hacer lo mismo... -Afirmó, mientras miraba a otro lado-, ¿está mal querer ser su amigo? Somos algo, eh, distintos.
Su papá alzó la ceja incrédulo, como invitándolo a que repasara sus palabras completamente absurdas.
-¿Sientes que tu padre y yo nos parecemos? -Preguntó entonces, y Yuan lo observó quedamente.
No. De hecho, son completamente opuestos.
-Y aún así llevamos años siendo pareja y tenemos un lindo hijo ¿es acaso un impedimento que sean diferentes? -Indagó-, es más, creo que es idóneo. Así se enseñan mutuamente a crecer ¿Te pareces a Xue Yang? ¿eres parecido a Qing? -Volvió a cuestionar, y Sizhui negó con su cabeza, entendiendo el punto-, muy bien, entonces no te tortures tanto. Si serán amigos, fluirá naturalmente, ¿sí? -Wei Wuxian acarició su cabello con ternura, desordenando sus hebras-, ¡en vez de preocuparte por eso, deberías pensar en tu primo! ¿no estás ansioso? ¿no estás feliz? ¡por fin alguien de tu edad que no sean tus amigos! -Clamó orgulloso, mientras rodeaba el hombro de SiZhui con un brazo y lo pegaba a su cuerpo-, es más, si te agrada, podrías presentárselo a tus amigos.
Yuan pensó que eso, de hecho, era una muy buena idea.
-Mhn. -Aceptó, cuando escuchó el toque de la puerta.
-¡Son ellos! -Anunció y se levantó rápidamente a abrir la puerta.
Fuera de la casa estaba su tío XiChen, con un chico un poco más bajo que él; llevaba el ceño fruncido y una camisa negra acompañada de una corbata morada, como si fuera un ejecutivo.Se sintió avergonzado de su vestimenta. Su padre vestía un polerón holgado y unos pantalones de jeans, así que suspiró sintiéndose de vuelta en la comodidad al ver que incluso su tío llevaba algo informal esa tarde.
-¡A-Cheng! -Gritó su papá, lanzándose sobre el chico que repentinamente frunció más el ceño, como si eso fuera posible.
-¡Quítate de encima, Wei Ying! -Gritó, mientras el aludido sólo restregaba su rostro contra el hombro del hombre que lucía como un CEO.
-¡Nunca! ¡seré tan pegajoso como la sabia al árbol! -Respondió, y SiZhui sonrió.
Su papá era un niño pequeño.
-Ja, ja, ¿cuántos años tienes, A-Ying? -Preguntó una dulce voz femenina mientras ingresaba a la casa.
Por algún motivo, sintió una calidez mientras el silencio se instauraba en casa.
-¡Para Shijie siempre tendré tres años! -Respondió su papá, lanzándose ahora a los brazos de la chica y comenzando a sollozar.
Bien, SiZhui no entendía nada y prefería evitar entender. Eran cosas del pasado de su papá, y no se inmiscuía en ello.
Vio entrar a otro hombre que también vestía como un ceo y pensó, ¿nadie sabía que era sólo una cena familiar?
Contó las personas. Faltaba alguien.
-¿Y A-Ling? -Indagó Wei Wuxian, mientras miraba por encima del hombro de su ¿shijie? Entonces SiZhui movió su cabeza.
La obsesión de su papá por las novelas de cultivación debió provocar eso.
-Oh, tenía algo de trabajo, dijo que llegaría más tarde. Supongo que no mucho. -Respondió el otro ceo.
-Nadie te preguntó, Pavo Real. La pregunta fue para mis hermanos. -Contestó toscamente su papá, y SiZhui sintió la tensión.
Como si hubiera algo más ahí.
-¿Cenamos? -Rompió su tío, y se escuchó como todos exhalaban pesadamente.
-Me parece buena idea. -Secundó la chica-, ¿y este joven tan apuesto? -Preguntó, mientras se acercaba a SiZhui.
Se sintió intimidado. Como si sólo mirarla fuera un sacrilegio de la humanidad.
-¡Tu sobrino! -Dijo orgulloso su papá mientras SiZhui reverenciaba ligeramente-, Lan SiZhui, Wei Yuan, ¿verdad que es muy guapo? -Comentó mientras lo abrazaba, y Yuan se sentía incómodo.
-¿Dos nombres? -Preguntó el hombre llamado Cheng.
-Como todos en la familia Jiang, en la familia Wei, la familia Wen y la familia Lan, A-Cheng. -Respondió mientras fruncía el ceño.
-¡Espera, él es el hijo de uno de los primos de Wen Qing! -Pareció recordar repentinamente el joven al que apodaba Pavo Real su padre-, ¿al final sí lo adoptaste? -Indagó.
-Claro. Un año antes de estar con Lan Zhan, de hecho. Por eso su apellido en el nombre de cortesía es distinto, ¿verdad que es genial? -Presumió, y SiZhui rió.
El ambiente había variado mucho gracias a la charla sobre sus orígenes, y se sentía agradecido.
Dirigió a los visitantes a la mesa mientras vio a su padre salir con las cosas para comer. Sonrió cuando se sentó y la calidez se hizo en su cuerpo.
Quería contarle a JingYi que estaba tan bien estando en la mesa con gente que formaba parte del pasado de su papá. Era como si de repente, todos esos feos tormentos que tenían a Wei Wuxian bailando hasta agotarlo desaparecieran.
Era satisfactorio. Sonrió.
-¿A-Yuan tiene novia? -Preguntó su tío XiChen, y SiZhui suspiró ruidosamente, haciendo reír a todos en la mesa.
-No se habla mientras comemos. -Comentó para salvarse, pero su padre lo miró fijo.
-Hay una familia no Lan en la mesa, hagamos la excepción. -Se limitó a decir.
-¡De hecho, no! Pero tiene a alguien que le hace reír así de bonito~ me hace feliz. -Respondió Wei Wuxian.
-Da asco. Se parece a ti cuando llegabas del bar donde tocabas. -Comentó Jiang Cheng, mientras llevaba algo de comida a sus labios.
-¡No des detalles de eso, A-Cheng! -Dijo su papá, sintiéndose nervioso-, no es necesaria esa información.
-Lo es si tu hijo luce igual que tú, puaj. -Respondió, y escuchó la risa de la chica.
-¿Pasa algo, Li-jie? -Preguntó el joven de corbata morada.
-Sí, A-Ling está afuera, ¿le digo que sólo pase?
-¡Como si estuviera en su casa! Puede pasar a dejar sus cosas al cuarto de A-Yuan. ¿No te molesta, hijo?
-Para nada. -Respondió-, que esté cómodo es prioridad.
Vio a la muchacha sacar el teléfono y luego se escuchó la puerta.
-Ya vine. -Escuchó, y Yuan miró a quien entró por la puerta.
No.
No. Podía. Ser.
¡Era ese Jin Ling!
El muchacho dirigió su mirada a la mesa y frunció el ceño.-Así que eres mi primo. Jum, no creas que fingiré ser agradable. -Había dicho, mientras se dirigía a la habitación que su padre señalaba.
La habitación de SiZhui. ¡La misma habitación que estaba tapizada con pósters de Lan JingYi!
"Oh, tierra ¡trágame te lo ruego!" Pidió mentalmente, mientras se levantaba rápidamente de la mesa.
-¡Espera, por favor no entres ahí! -Gritó, pero no alcanzó a llegar.
Las cosas de Jin Ling estaban repartidas por el suelo y su rostro lleno de estupefacción.
"¡Ahora sí, tierra, trágame!" Gritó internamente Yuan, mientras se acercaba a tocar el hombro de su primo político.
-Lo siento ¡no fue mi intención! ¡estoy muy avergonzado! -Se disculpó aunque no correspondía.
-¿Eres fan del grupo, o de JingYi? -Preguntó repentinamente, mientras se agachaba y recogía sus cosas con un aire enajenado.
SiZhui imitaba el gesto y ayudaba recogiendo cosas.
-Me gusta... el trabajo de todos ustedes. Son geniales. -Murmuró, mientras ingresaba a su cuarto con las cosas que había recogido-, te suplico no le digas a Lan JingYi que tu primo es así. -Se inclinó para solicitar eso.
Jin Ling se rió un poco, mientras Yuan no entendía el por qué.
-¡Prometo no decirle si me enseñas algo! -Dijo, y SiZhui suspiró en alivio.
Ese día aprendió que Jin Ling realmente era algo torpe tocando instrumentos, pero bailaba bastante bien. Volvieron a la mesa y contaron la anécdota, lo que ocasionó vergüenza en SiZhui y carcajadas en Jin Ling.
Al parecer, el muchacho había sacado el mismo carácter de su tío.
La charla fluyó amena, sobretodo cuando Jin Ling prometió volver, y SiZhui sintió una pizca de orgullo al haberle caído bien.
-¡No creas que vuelvo porque me agradas y es fácil hablar contigo! Vuelvo porque eres familia. -Había dicho el chico con vergüenza. SiZhui sonrió y asintió.
-Claro. Somos familia.
Cuando todos se fueron, SiZhui sacó si teléfono, y tenía al menos cuarenta mensajes de JingYi. Los últimos tres le dieron algo de ternura, porque eran de JingYi terminando su entrenamiento de baile, porque 'han juzgado mis habilidades de baile, ¡debo mejorar entonces!'.
Yuan pensó que era extraño ese comentario. Más parecía la ofensa de algún hater en vez de un comentario bien hecho, pues JingYi bailaba precioso a sus ojos, pero si el muchacho quería mejorar, SiZhui sólo podía mirarlo y apoyarlo.
Cuando le envió palabras de aliento, recibió otro mensaje del muchacho.
"¿No tienes clases el jueves? Preferiría que no te saltes la universidad. No quiero ser un mal ejemplo" le había escrito, y eso lo preocupó.
SiZhui suspiró. ¿Qué pasaba con esos mensajes carentes de energía? Usualmente llenaba su chat con varios kaomojis, y Yuan se reiría de lo tonto que se lee, pregonando que su tío también los usaba.
Había algo raro.
El día siguiente JingYi seguía practicando. Se suponía que sería el día libre del grupo, o eso le había contado Jin Ling por mensajes.
"JingYi es un idiota positivo. Está todo el día ensayando, o sino está hablando con BunnieMoon. ¡Ya me aburrí! Si quiere hacerse daño, muy su asunto" se quejó su primo, y SiZhui rió preocupado.
No quería sonar demasiado interesado o imprudente. Quería saber si JingYi estaba bien, si podía ayudarlo en algo, lo que fuera, estaba dispuesto a ello si sólo se lo permitían.
Era día jueves cuando sucedió. Decidió pedirle un consejo a sus amigos.
ZhenLingYiBiased
JingYiBiased: Chicos...
ZiZhenBiased: ¡A-Yuan! ¿En qué te soy útil~?
JinLingBiased: Juro que si tiene que ver con los haters de JingYi, puedo ayudarte a cavar tumbas y esconder cadáveres. Para eso soy tu amigo.
SiZhui se rió notoriamente a mitad de sus clases y luego se disculpó con su compañero, que lucía un poco perplejo por aquella acción de Yuan.
JingYiBiased: ganas de esconder cadáveres no me faltan, A-Yang... Pero hoy vine a pedir un consejo.
Suspiró antes de seguir.
JingYiBiased: ¿Cómo puedo animar a un amigo que apenas estoy conociendo? Con ustedes no es difícil, pero él...
ZiZhenBiased: ¡Un paseo! Cuando A-Yang estaba triste, tío Lang lo llevaba a ver el mar por un fin de semana. Siempre servía.
SiZhui leyó la idea y le pareció ideal, sólo había un problema: era un idol. Su amigo era un idol que seguramente tendría su fin de semana ocupado, si incluso había cancelado la salida de ambos por algún motivo.
"Si pudiera ser egoísta..." Pensó, antes de abrir el chat de Jin Ling.
Porque tenía la ventaja de poder ser egoísta.
"A-Ling, ¿Sería un problema muy grave si...".
Suspiró con nervios cuando terminó de escribir el mensaje. Nunca había hecho algo egoísta exceptuando cuando comenzó a ser fan del grupo, que ya no cedía cupos ni callaba algunas opiniones.
Porque JingYi era su cambio. Fue su cambio y sería su cambio si todo seguía marchando así.
"Llévatelo y no lo traigas de vuelta hasta que brille, o lo haré brillar a base de golpes" le respondió Jin Ling, y SiZhui sonrió "ya conseguí la autorización".
Al segundo le llegó un mensaje de JingYi contándole las buenas nuevas.
"¡Nos dieron el fin de semana libre! ¡Eso significa que tendré el estudio para mis ensayos solo!" Había texteado, sin kaomojis de nuevo...
"A-Yi" escribió con confianza, mientras inhalaba profundo "no me siento muy bien, quiero salir de casa y... no quiero que mis amigos lo sepan, ¿quieres acompañarme este fin de semana al mar? ¡espero no sea molestia!" Escribió y contó las mentiras. Habían tres por lo bajo...
"¡Si A-Yuan lo pide, no veo por qué negarme! ¡Estoy feliz de que seas el primero en invitarme a salir!" Le respondió, y con eso SiZhui pensó que mentir valía la pena.
Al menos por esa vez.
Ahora tenía que pedir permiso. El día jueves estaba presente, y debía solicitar el permiso para hacer la reserva del hotel y comprar los pasajes, pues aunque JingYi se había ofrecido, bajo la excusa de que SiZhui estaba triste, Yuan no se lo permitió.
-Papá... —Dijo con algo de nervios. Sabía que lo dejarían, por supuesto, sobretodo cuando dijera con quién saldría, pero eso no quitaba que la primera vez provocaba nervios—, ¿puedo salir de la ciudad? ¡No iré solo, lo prometo! —Habló rápidamente, sintiendo todo a su favor, ¿desde cuándo todo fluía tan naturalmente?
-A-Yuan, eres un adulto ahora, puedes ir a donde quieras. —Respondió su papá—, ¿Quieres dinero? Podemos dártelo.
SiZhui se negó.
-No, tengo dinero. Sólo... Supongo que quise decirles, no lo sé. —Habló en plural, viendo que su padre llegaba y se sentaba en el sofá.
-¿A-Yuan está preocupado? —Cuestionó su padre, y SiZhui asintió tímidamente.
-No sé qué hacer por alguien que se está sobre-esforzando... —Respondió, mientras se sentaba en el espacio que sus mayores habían hecho entre ellos—, y quiero ayudarlo a no estar triste. —Añadió, sintiendo un ligero nudo en el estómago—, es raro, no había sentido nunca este tipo de angustia. Cuando A-Yang o A-Qing están tristes, sé qué hacer, y me siento enérgico al ayudarlos, ¿por qué es diferente con JingYi?
Su papá lo arrastró ligeramente desde la cintura e instó que se apoyara en su pecho, acariciando sus cabellos con comprensión.
-¿Quizás porque quieres comprenderlo? Es normal. Es angustia. No sabes qué hacer porque nunca tuviste que preocuparte por tus amigos. Ellos son muy transparentes y honestos, pero JingYi es... ¿un luchador? —Escuchó la vibración de Wei WuXian desde el pecho de este—, quiere ir solo. Demúestrale que no es necesario. Que tiene a sus amigos, que tiene a A-Ling y a ti. —Continuó, mientras desenredaba sus hebras con premura.
-Wei Ying tiene razón. Salgan juntos y conversen, así se solucionan las cosas.
-Habla la voz de la experiencia. —Añadió su papá—, ya hemos pasado por esto. —Rió.
SiZhui se quedó ahí, recibiendo más mimos porque su papá así lo pidió, mientras comentaba que "¡Gracias a JingYi he sido más padre durante estos casi cuatro meses, que en todos tus años de vida!".
Después de ir a su cuarto, sintiéndose cansando, se recostó en su cama y le mensajeó a JingYi.
"¿A qué hora acaban tus ensayos mañana? Iré por ti" escribió, sintiendo sus párpados cerrar. Ese día viernes tenía sólo las clases hasta las una y media de la tarde.
"¡Acaban a las seis de la tarde! ᕙ( • ‿ • )ᕗ" Respondió, mientras mandaba un kaomoji que aliviaba su corazón.
Quizás era tonto pensar que esos emojis representaban algo, pero le daban tanta paz.
"¡Ven por mí si puedes, conejo!" Le había dicho, y SiZhui sonrió antes de desearle buenas noches y cerrar los ojos.
Cuando despertó, miró su bolso. Ordenó algo de ropa, unos cuadernos, guardó un libro y su dinero. Al menos dejaría el bolso listo.
Se fue de casa pensando que saldría con JingYi.
En clases sólo pensó que saldría con el más bajo.
Cuando se detuvo a comprar un café, sólo pudo pensar que quedaban tres horas para ir a buscar a JingYi al estudio, y tal vez no debía ir al estudio.
Si veía a los tres juntos, sentía que iba a colapsar.
Cuando llegó a su casa eran las cuatro de la tarde, por lo que decidió tomar el bolso y se despidió de sus padres, prometiendo llamar cada tanto para que supieran cómo iba todo.
Justo mientras salía, Jin Ling le mensajeó avisando que había salido con ZiZhen, para ir estuvieran solos en el estudio "¡Luego me das las gracias!" Había escrito, causando diversión en el chico.
SiZhui siguió la dirección que JingYi le había enviado en la noche, viendo lo que parecía un pequeño gimnasio. Se aferró a su bolso con una emoción desconocida.
Tocó la puerta y lo recibió un chico con una piedra roja en el centro de la frente... Él lo conocía, lo había visto en alguno de los vídeos de su padre.
-¡Jin GuanYao! —Dijo de repente, notando que era el idol que su padre escuchaba cuando Yuan tenía apenas ocho años.
-Oh, tú debes ser Lan SiZhui,el amigo de JingYi. ¿Puedes traerlo a salvo? —Pidió, mientras lo hacía entrar y lo guiaba al estudio de baile.
-¡Para eso estoy! -Respondió alegremente, mientras entraba por una puerta.
El calor de golpe le pegó en el rostro. Era un ambiente caluroso que prácticamente le hizo sudar. JingYi estaba ensayando un paso en específico del último tema, y SiZhui sentía que se perdía en cada gota de sudor hipnótica que caía por su rostro, o en las bandas de las muñecas que absorbían el sudor, las zapatillas que chillaban mientras ejecutaba algún paso, o cómo daba algún giro con una naturalidad única.
Jin GuanYao carraspeó su garganta llamando la atención de JingYi, que se detuvo en un chirrido.
-Los dejaré solos. No te sobre-esfuerces, JingYi. No tienes que demostrarle nada a nadie. —Dijo el mayor, mientras se daba media vuelta y cerraba la puerta del sitio.
JingYi se acercó a las gradas, tomó una toalla y comenzó a quitarse el sudor. Las palabras de SiZhui se deslizaron antes de siquiera pensarlo.
-¿Quieres hacerme pensar que eres superior? —Cuestionó, sintiéndose torpe por su abrupta sinceridad.
-Oh. —Dijo JingYi, mirándolo mientras arrugaba la nariz con una sonrisa—, ¿Cuál "pensar"? Sabes muy bien que soy superior. —Contestó, mientras se reía y tomaba algo de agua—, iré a ducharme y nos vamos, ¿sí? —Mencionó, y SiZhui notó que se veía apagado.
Se sentía tan extraño.
Estuvo quince minutos tarareando algo cuando JingYi salió con el bolso en su mano y el cabello húmedo, suelto en una melena.
SiZhui tragó pesado pensando en que era primera vez que lo veía sin peinar y qué diablos, necesitaba una fotografía para deleitarse por siempre de la vista de JingYi en su estado más natural, que era mucho más perfecto que con maquillaje, con joyería y bisutería pesada en el cabello. JingYi al natural era más lindo.
-¿Nos vamos? —Preguntó, y SiZhui asintió mientras sentía la mano de JingYi empujar la suya.
Eran las siete de la tarde, y contando, se demorarían aproximadamente seis horas en llegar a su destino. Dormiría un rato antes de llegar al hotel y recorrería el sábado en la mañana, así podría distraer a JingYi.
Excepto por una cosa, pensó SiZhui, mientras miraba a JingYi abordar el transporte por una sonrisa.
-¡Te dejaré dormir sobre mis muslos! —Le dijo.
Claro, JingYi pensaba que Yuan estaba triste y que sería huir para olvidar todo.
Cuando abordaron el bus, vio que le había tocado a la ventana, y miró el puchero de JingYi.
-¿Todo bien? —Preguntó, mientras el muchacho desviaba la mirada.
-Quería ir a la ventana. —Admitió, y SiZhui sonrió por la sinceridad de su compañero—, pero puedo cederla si gustas... —Dijo, mientras acomodaba su bolso de mano en la parte superior de los asientos, y Yuan se cambió de sitio, ante la mirada atónita de JingYi.
-Si estás feliz, me ánimo. —Le dijo SiZhui—, puedes quedarte con ese sitio. —Mencionó, mientras JingYi se sentaba.
-¿Te he dicho que eres el mejor? —Preguntó, mientras se acomodaba y buscaba un sitio en el pecho de SiZhui.
El corazón del más alto dio un brinco, mientras su mano temblorosa dudaba sobre acariciar sus cabellos.
-¿Sabes? Cuando alguien se apoya en tu pecho, y te abraza, usualmente espera que alguien acaricie su cabello, A-Zhui. —Le murmuró después de unos minutos, y ya sin dudas, SiZhui deslizó sus dedos por la superficie sedosa.
Sintió la exhalación de satisfacción de JingYi mientras se acurrucada más a él, y Yuan se preguntaba si podía sentir más ternura acaso por el muchacho.
-No dejes de acariciar mi cabello. —Ordenó en voz baja, mientras se sumergía más en el cuerpo de Sizhui y el chico sentía que su cuerpo se relajaba de inmediato bajo la calidez ajena.
SiZhui comprendió algo extraño, pero si poda estar tan relajado con JingYi, acariciando su cabello mientras el chico respiraba tan relajado sobre él, tal vez daba todo el universo. No era problema si tenía que trabajar para acceder a eso, lo haría, en ese momento eran solo ellos dos, ahí, respirando acompasadamente perdiendo minutos mientras el vehículo andaba y daba una sensación de flotar.
SiZhui despertó dos horas después, cuando el frío se intensificó y decidió cubrir a JingYi con una manta que entregó el asistente de viaje. Y ahí estaban ambos, compartiendo una manta mientras JingYi dormía, relajado.
Le gustaba mucho ese JingYi frágil, que no estaba sonriendo a fuerza u obligándose a ser positivo.
-Sé que es difícil ser feliz con críticas, JingYi. —Susurró SiZhui, mientras pasaba por detrás del cuerpo de su compañero sus brazos, tratando de acortar la distancia y envolverlo con sus brazos—, pero tendremos que vivir en el intento. Y probaremos que somos geniales. —Dijo antes de volver a dormir.
Despertó cuando el bus iba llegando a las tres de la tarde. La costa se sentía fuerte, el aroma salino del ambiente y el frío erizó su piel, pero sonrió cuando vio a JingYi removerse y restregar sus ojos.
-¿Llegamos? —Preguntó.
-Mnh. En diez minutos a pie estaremos en el hotel, ¿quieres ir en auto?
El joven frente a él pareció pensarlo.
-¿No es más romántico caminar por la costa? Vamos, vamos~. —Contestó, y tomó la mano de SiZhui, entrelazando sus dedos y provocando escalofríos en el más alto.
Rápidamente Yuan se re incorporó y guió el camino. Había pedido una habitación con dos camas, por lo que cada uno dejó sus cosas a un lado y se apresuró a dormir.
Pero SiZhui no pudo. Escuchaba la respiración calma de JingYi, y se removía inquieto, como si algo no le permitiera dormir a pesar de que eran casi las cuatro am.
-¿SiZhui? —La voz de JingYi lo llamó, y se removió en su dirección—, ¿Puedo dormir contigo? Tuve una pesadilla... —Dijo mientras desviaba la mirada.
Otra mentira piadosa, dedujo. Y Yuan no le recriminó porque quizás no podía dormir sintiéndose lejos de sus padres, y con la culpa de haber arrastrado lejos a JingYi con una mentira.
-Ven. —Contestó, mientras permitía que el muchacho se colara entre sus sábanas y le daba la espalda—, buenas noches, A-Yi. —Murmuró mientras cerraba los ojos y el calor ajeno le acunaba.
Al abrir los ojos, su estómago se volcó. Ya no estaba de espaldas a JingYi, estaba frente a él, a sus pestañas cerradas, a su respiración cálida y su rostro descansando sobre el dorso de su mano.
Había sido una noche. Una noche donde pasó de admirarle a admirarlo verdaderamente. Una noche donde pasó de pensar que era talentoso, a definir cada detalle, a notar las pequeñas pecas que cubrían el puente de su nariz
Quiso contarlas, y extendió su mano, deslizándola por la superficie tersa que era la piel de JingYi.
El chico se restregó contra la mano que acariciaba su rostro, como si buscara afianzar el contacto. Abrió sus ojos como si fuera un sutil revoloteo.
Su estómago imitó el gesto.
-Buenos días. —Dijo en voz baja, y la sonrisa de Sizhui se convirtió en un deje de timidez, mientras lentamente quitaba la mano del sitio donde estaba.
JingYi frunció el ceño como si fuera su estado de ánimo por defecto.
Se quedaron recostados hasta que dieron las tres de la tarde, conversando un poco. SiZhui quería llevarlo al atardecer, a que viera la caída del sol, porque usualmente eso le ayudaba a pensar, y dedujo que tal vez sería lo mismo para él.
Sin embargo, eran las tres y media y decidieron ir al mar, porque al parecer, JingYi nunca había estado fuera de la ciudad con alguien que realmente tuviera interés en él, o eso había dicho.
Cuando llegaron, JingYi se quitó rápidamente la playera, quedando sólo en los pantaloncillos que usaría como traje de baño. SiZhui aprovechó de tomar varias fotografías bajo la excusa de el viaje. Al final, era verdad. El tampoco había salido nunca fuera de la ciudad con un amigo, y esperaba poder recordarlo por siempre.
JingYi jugó un buen rato haciendo castillos de arena que eventualmente serían derrumbados por Yuan, que se reía quedamente mientras JingYi los armaba porque, según dijo, ante los problemas se levantaría.
Dieron las ocho de la tarde y el sol ya estaba deslizándose por el horizonte cuando llamó a JingYi a que se sentara a su lado, mientras hundía los pies en la arena granulada del sector.
Tomó una manta que había llevado y la puso sobre los hombros de JingYi, que recibió con gusto el calor que SiZhui trató de transmitir.
-¿Te sientes más despejado...? —Preguntó JingYi con algo de timidez, mientras Yuan asentía—, siento que me he dedicado a pasarla bien y no hemos hablado de lo que te molesta, ¿quieres hacerlo ahora?
-¿Y tú, A-Yi? —Contra-atracó—, ¿quieres hablar ahora de lo que sucede con tus haters?
JingYi suspiró mirando hacia el mar, llevando sus rodillas al pecho y abrazándose a ellas mientras comenzaba a balancearse. SiZhui ya reconocía eso como un gesto de comodidad.
-¿Sabes? Siento que a pesar de ser el que más sonríe en el grupo, todos son más felices que yo. —Comentó haciendo un puchero, tal vez para quitarle importancia a la situación—, es molesto no poder contarle eso a alguien, ¿Sabes? —Admitió, mientras miraba la mano de Yuan, que inclinó el rostro en una pregunta implícita con ese gesto.
JingYi comenzó a tantear sus dedos con los propios, sin quitarle la vista de encima a su mano.
-Pero no estamos para hablar de mí. —Dijo, mientras lo miraba al rostro—, ¿Qué te tiene triste? —Preguntó, mientras Sizhui le sonreía con ternura, y negaba con resignación.
-Me tiene triste no saber cómo ayudarte. Lo siento, te engañé un poco. Quería que salieras de tu ambiente. —Se lamentó.
JingYi hizo un ruido exagerado.-¡Oh, Dios! —Mencionó con sarcasmo—, Lan SiZhui me ha engañado, mentido, embarajiñado. —Rió—, ¿Es eso muy malo? —indagó—, te perdonaré porque fue por mi bien.
SiZhui sintió repentinamente como un muro se instauraba entre ambos con esa sentencia, y rápidamente tomó la mano de JingYi mientras hablaba.
-No. —Dijo imperativamente, y JingYi alzó una ceja en cuestión.
-¿Ah?
-No te atrevas a desvalorizar tus problemas. —Aclaró—, Lo que digan los haters no puede ser considerado cierto, ellos gastan su tiempo hiriendo, pero siendo sinceros, JingYi... —Se detuvo cuando sintió que el muchacho temblaba.
-¿Puedes callarte? Lo sé, sé que muchas veces dicen cosas estúpidas, ¡pero no puedo evitar creerles! Debo estar tranquilo por los chicos y esforzarme más, pero es duro, SiZhui. Es duro cuando no valoran tu esfuerzo. Siempre he sabido que no rapeo como Jin Ling, y que no bailo tan genial como ZiZhen, ¡No tengo talento alguno, pero lo intento!
SiZhui presionó su agarre cuando vio que las comisuras de los ojos de JingYi se humedecían.
-Si no fuera por ti, que me alentaste, yo... Ese día--
-No me gustarías si no tuvieras talento.—Sentenció cortando lo que JingYi iba a decir—, y escúchame con atención, JingYi. —Dijo, mientras tomaba la manta que cubría a JingYi, y se acercaba más al muchacho—, vengo de una familia donde mis padres son músicos, ambos se conocieron así, mi papá es licenciado en literatura, mi padre es músico profesional y profesor de tal rama artística, mis tíos tocan por lo bajo tres instrumentos cada uno. —Enumeró—, tengo oído musical y nunca escuché algo como lo tuyo. Me enamoré de t... tu voz. —Dijo, negando la palabra que casi se resbalaba de sus labios por algún motivo—, cuando te escuché por primera vez, estaba desesperado por escucharte de nuevo. Papá me dijo que es de familia, pero me enamoré de tu canto, de la emoción y el dolor que expresaba. Mi vida cambió por ti. —continuó—, tienes más talento que cualquiera que haya conocido. Lo digo como hijo de músicos, como una persona que conoce varias ganas de voces, tonalidades y es capaz de hacer muchas cosas. Eres valioso, A-Yi. —Dijo—, valioso para mí, tu familia, tus fanáticos y tus amigos.
Vio el sonrojo asomar por las mejillas de JingYi, ¿por qué se sonrojaba?
-No tenías que traerme al mar para confesarte... —Bromeó, y SiZhui lo sabía, sabía que era una broma.
Pero no lo negó.
-El punto es, eres tan valioso, que si sientes ganas de llorar, puedes contar con alguien. Te aseguro que habrá alguien... Estoy dispuesto a ser ese alguien. —Declaró—, soy alguien muy leal, nunca tomaré tu dolor como broma, ¿Quieres huir? Vámonos juntos, huyamos, a la hora que quieras, y prometo que estaré ahí.
SiZhui no sabía de dónde estaba saliendo esa palabrería, pero estaba bien, porque era sincero. Quizás era a causa del sol que se había terminado de esconder en el horizonte, y daba paso a la luna, que aumentó la marea y el oleaje, dando olas que rompían en el fondo de forma casi fílmica.
-Mnh. —Asintió JingYi—, es lindo que existas en el mismo tiempo que yo, A-Zhui.
-A-Yuan. —Corrigió con seguridad—, mi nombre de nacimiento. Soy Wei Yuan.
JingYi se rió estruendosamente.
-¿Por qué dos nombres? me dio curiosidad ese día de nuestra cita. —Dijo, mientras limpiaba el resquicio de lágrima que reposaba sobre sus ojos.
-Mis padres son muy tradicionalistas. Encontraron justo que usara mi nombre de nacimiento cuando estuviera en confianza, y el de cortesía para el resto. Soy Lan SiZhui por mi padre, y Wei Yuan por mi papá. —Admitió—, intenta decir mi nombre.
"Y quédate por siempre, si puedo tener la prudencia de desearlo".
-Ajá. Wei Yuan. —Pronunció sin dificultad—, ¡Es un lindo nombre! Ahora que recuerdo, un chico en twitter me comentó algo preguntando a quién buscaba, y en su descripción tenía puesto Wei Yuan, ¿Sabes?
SiZhui se sonrojó ante eso.
-¡Eras tú, A-Yuan! —Bramó, quitándose la manta que cubría sus hombros debido a la exaltación—, ¡Y yo te respondí que me gustaría estar en tu cama! ¡qué vergüenza! —Habló cubriendo su rostro.
Dos chicos sonrojados, a las diez menos quince de la noche, en una playa que nunca había presenciado a ellos en soledad.
JingYi se levantó entonces rompiendo el mágico momento.
-Amaría quedarme más tiempo, pero debemos volver al hotel. —Dijo, mientras extendía su mano hacia SiZhui—, ¿Te gustaría algún día escapar a otro lado conmigo? Cómo recompensa. Supongo que ya escuchaste mucho de mí.
JingYi hizo algo de fuerza para levantar a Yuan, que se resbaló por la humedad que la arena causó en sus pies y cayó sobre JingYi, que reía divertido del sonrojo que seguramente cubría el rostro de Yuan.
JingYi seguía sin camisa, ¿¡Cómo no iba a sonrojarse!?
El muchacho levantó el rostro de SiZhui y con su pulgar limpió la arena que todavía quedaba en la mejilla ajena.
Si era un sueño, SiZhui no quería despertar. La distancia era prudente, los ojos grises de JingYi se veían incluso mas hermosos con el rayo de la luna cayendo sobre ellos, y no hablar del ambiente con las olas en el fondo. Era todo tan perfecto.
Tan perfecto que olvidó la hora.
-¿Nos vamos? —Preguntó Yuan recomponiéndose, recibiendo un asentimiento de JingYi.
-Estoy molesto. —Se quejó el muchacho después de cinco minutos de silencio, ya viendo el hotel cerca.
-¿Por qué? —Preguntó SiZhui mientras lo miraba fijamente.-Aprovechas el poder que tienes sobre mí. Sólo dijiste que era increíble y te tomé la palabra sin dudar nada. Eres injusto, A-Yuan. —Murmuró.
-Uh, ¿quieres debatirlo? Creí que ganándote las veces anteriores, notarías que soy el mejor en eso. —Se burló, recibiendo un ceño fruncido de JingYi.
Anunciaron su llegada a la residencia, subieron a su habitación, se cambiaron la ropa al pijama y se metieron en sus respectivas camas.
-Es nuestra última noche aquí, A-Yuan, ¿puedo dormir contigo? Para cumplir mi palabra en el tuit...
SiZhui se rió por la excusa utilizada.
-Mhn. Puedes dormir acá. —Contestó.
JingYi se arrastró a la cama de Yuan con la almohada de su lecho, con la excusa de que al menos no tendrían que compartir eso.
SiZhui negó con la cabeza, pero esa vez no le dio la espalda para dormir. El muchacho frente a él necesitaba confianza, alguien que no estuviera tímido frente a él, necesitaba un amigo, un compañero, necesitaba fortaleza.
SiZhui estaba dispuesto a ser su fortaleza si JingYi se lo permitía.
La noche estaba casi terminando cuando el más bajo rió, y Yuan preguntó el por qué.
-Cuando te conocí, cuando supe quién eras, pensé "wow, temí tanto ¿por esto?", Porque temía verte, y no aguantarme las ganas de tirarte al suelo. —Admitió desvergonzadamente, como si lo hubiera esperado toda una vida—, pero mira, sólo te vi y me sacaste los colores y el lado más cursi y ridículo del mundo. Qué me dirá ZiZhen cuando le cuente que huí contigo, jajá. —rió en falso, mientras se acurrucaba más hacia el pecho de SiZhui, que lo recibía gustoso entre sus brazos.
¿No era similar a un juego prohibido de tentación, el que JingYi estuviera durmiendo en su cama con toda la confianza del mundo? Lo miró cuando el chico cerró sus ojos. Ahí estaban de nuevo sus largas y hermosas pestañas, y ese revoloteo en su panza que había sentido en la mañana. Esa ternura que le sacaba una sonrisa tan satisfecha que él no creía poder dar alguna vez, y esa piel tersa que quería acariciar. Y ahí estaba JingYi, siendo totalmente de su gusto, durmiendo junto a él con la confianza de que lo cuidaría.
Quería cuidarlo, porque le producía una ternura que nunca había sentido por alguien. Porque pasó de admirarlo a admirarle, y ahora podía explicar las diferencias tan claramente como si no necesitara algo más que la existencia de JingYi para explicar las ambigüedades del idioma que tanto amaba su papá.
Una ternura hinchó su corazón. Si el muchacho siempre pudiera dormir tan tranquilo como lucía en su cama, sería lo único que querría en el mundo. No había nada más importante que la tranquilidad del chico que no pudo romperse frente a él, pero sí sé sinceró.
SiZhui no entendía si era normal tener ese tipo de lazo tan profundo con alguien. Si era normal querer cuidarlo en tan poco tiempo aún cuando eran tan diferentes. No lo entendía, pero no tenía por qué hacerlo, ¿No?
Habían muchos tipos de amor en el mundo, ya descubriría cuál sentía por JingYi. Era muy tarde para vivir una eternidad en solo una noche. Mejor tomaba las horas de su ahora nuevo amigo.
Porque ya no podía negar que dejó de pensar en JingYi como un idol, para reconocer completamente su naturaleza como una persona a la cual quería cuidar.
Cerró sus ojos y su edredón se sintió tibio por algo que no comprendió. Todo era tan tácito, que no sintió la mañana llegar sino por los tarareos de JingYi mientras doblaba la ropa y la guardaba en la maleta de mano que tenía.
-¿Nos vamos, A-Yuan? —Mencionó, viendo que ya eran las doce de la mañana, y que se había relajado más de lo debido.
Fueron al terminal de buses, tomaron el que correspondía, y se sentaron. Se pasaron el viaje viendo películas, y pudo, efectivamente, disfrutar del sólo hecho de la respiración de JingYi cintra su oido, y de la sensación del subir y bajar de su pecho mientras reían con Megamente, la Sirenita, y Mulán.
Llegaron a la ciudad y Sizhui sintió una pizca de molestia por dos motivos: el primero, pensar que al día siguiente tenía universidad, y el segundo, haberse sentido molesto por volver a la universidad.
-Entonces, A-Yuan. —Dijo cuando ya estaban en la parada de autobuses que los separaría—, me divertí muchísimo. Muchas gracias, ¡Aunque, no vuelvas a mentirme! —Añadió con un tono de queja y una sonrisa—, aún si eso es por mí bien. Dime la verdad, ¿sí? —Extendió su mano, y SiZhui iba a responder el hecho de la misma manera, hasta que sintió el tirón desde las manos ajenas.
Una calidez en su rostro se extendió, y la zona donde los labios de JingYi habían chocado quemaba, ardían, punzada, cosquilleaba. Eran muchas sensaciones que definitivamente no sentía cuando sus padres besaban sus cabellos, o cuando Qing saludaba con un beso en la mejilla.
No era lo mismo. Nadie le provocaba ese nuevo fuego interno recién descubierto.
-Bueno, A-Yuan, las citas se acaban con un beso, ¿no piensas eso? —Mencionó, antes de separarse, aunque mantuvo la corta distancia entre los rostros de ambos—, me has ayudado muchísimo. Te adoro.
Era el "te adoro" más dulce que SiZhui hubo oído. Y fue la noche más extraña que tuvo, dejando de lado las preguntas de su padre, aunque una caló profundo en su mente, sobretodo la que fue pronunciada por su papá.
-¿Todavía piensas que te puedes preocupar por Qing y Yang de la misma manera?
SiZhui supo que no. Después de ese beso en la mejilla que todavía causaba un vuelco en su barriga, en su estómago, y que entorpecía su respiración, supo que la respuesta era no.Y fue peor cuando recibió un mensaje de Jin Ling.
"¡Hey, sé que te dije que quería a este idiota de buen ánimo, pero no así! ¡No lo quería riendo cómo idiota! ¿Qué pasó?"
Lan SiZhui, Wei Yuan, por primera vez en su vida no tuvo respuesta para ninguna de las preguntas que hicieron hacia él.
