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Epílogo.
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Terminado el año escolar, cada una de las chicas había tomado un camino diferente, a fin de cuentas, lo que había hecho la princesa de la luna con sus memorias, había logrado que no se sintieran limitadas con respectos a sus sueños.
Y si bien, eso provocan cosas que aún las mantienen confundidas, pues disfrutaban a cada momento de sus vidas.
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Los Three Lights habían decidido finalmente separarse. Taiki tenía otros planes, y no tenía mucho interés en ser cantante, más bien, quería lograr una meta junto a su pareja, Amy Mizuno; ambos deseaban convertirse en médicos reconocidos, y poder colaborar en grandes causas, como descubrir vacunas, o la erradicación de enfermedades como el cáncer o el HIV. Asique el muchacho de cabellos castaños mantuvo un perfil bajo, tomando el rumbo por Europa.
Lita y Motoki se casaron, ya que ambos finalmente habían empezado a estar juntos como novios, pero se dieron cuenta de la pasión por el trabajo y la cocina, haciendo y logrando que ambos combinarán sus artes culinarias. Motoki le cedió el 50 % de su negocio; el café "the crown", pasó a llamarse —y por algún motivo que ambos desconocen—, "The Jupiter Coffee", pues Lita sentía que ese nombre quedaba perfecto, algo le decía que "Júpiter" era "algo" en sus vidas, o que al menos, algo significaba.
Rei emprendió más bien el camino de la actuación y la música. Y gracias a ciertos contactos de parte de Seiya y Yaten, ella pudo encajar bastante bien en el mundo de la fama. Por supuesto, acompañada de Nicholas, su colaborador en el templo, y que si bien, ya que su abuelito no estaba más en éste mundo, ambos seguían manteniendo las actividades normales del dojo con ayuda de otros sacerdotes que viajan por el país; pues el lugar alojaba aprendices de sacerdotes.
Yaten y Mina mantienen una relación de noviazgo. Yaten Kou, al dejar ser parte de su grupo músical, se convirtió en músico melódico y actor en los momentos que él pudiera. Minako se elevó como una gran cantante en todo Japón y países asiáticos, llegando a niveles exorbitantes del pop japonés, un icono casi mundial, ya que iba conquistando otros lugares a medida que ella hacía sus presentaciones. Por lo que pasaban poco tiempo juntos.
A veces programaban sus giras con tal de poder pasar luego tiempo juntos. Ambos eran muy exitosos en sus vidas, una pareja muy querida — y en parte odiada—, y con gran apoyo detrás de sus amigos.
Seiya finalmente, se convirtió en solista; él prefería variar en géneros, descubrir varios y combinarlos. Seiya Kou, era muy popular, y solo tardó dos años en lograrlo, a tal punto que tuvo que mudarse a lugares muy pero muy seguros y privados de Japón. Se había convertido también en CEO de su propia discográfica, teniendo a su hermano Yaten, a su cuñada Mina y otros artistas en él, y convirtiéndola en la disquera más prestigiosa a nivel nacional e internacional, a la cual, la llamo "MoonStar Inc". Era curioso el nombre, pues, él decía que la luna le recordaba a su gran amada, y que él, era "su estrella fugaz", como ella mencionaba siempre y con mucho cariño.
—¡Vaya!, qué ridículo suena — Seiya se ríe saliendo de sus pensamiento cuando piensa en porqué su empresa, tenía ese nombre.
—¿Ridículo? — Usagi entra a su oficina tomándolo desprevenido, con una bandeja de jugos y café, cerrando la puerta con su pie, y apoyando ésta en el escritorio —. Tú eres ridiculo, que solo te pierdes en tus pensamientos y sonríes como bobo.
Seiya se ríe aún más, viendo la cara de Usagi que se está burlando —como siempre era costumbre—, sonríe al ver que ella se enoja un poco, pero enseguida ambos vuelven a su armonía habitual.
—Simplemente, me parece ridículo todo lo que pasa. Hace unos años, estaba en un grupo con mis hermanos, y hoy, somos la compañía número dos, más exitosa de toda Japón, donde muchos accionistas, desean invertir. Dime, ¿qué más puede ser ridículo?
—Je, je, ¡no lo sé!, creo que tú si lo eres — se ríe —, pero ya..., dejando el chiste. Estoy orgullosa de ti, Seiya. Te lo propones, y lo cumples. Me siento muy feliz por ti.
—Es gracias a ti, cariño. — ella se estira sobre el escritorio para darle un beso en los labios. Él suspira, viendo a Usagi, todo embobado, y luego recuerda algo, girando un poco la pantalla de su computadora —. Por cierto, Setsuna nos envió una invitación para cenar.
Usagi se sorprende. Pues, según, a Setsuna la conoció como enfermera en la escuela y luego se fue a Gran Bretaña, luego de eso, volvió a Japón.
Ella sonríe.
—Me alegra mucho que eso suceda. ¿Y quién será el afortunado?
—Te vas a caer de culo— Seiya se ríe por el gran regaño que le hace la rubia con una fulminante mirada —, Pero… ¿me crees si te digo que se casará con el doctor Mamoru Chiba?
Ella se queda pasmada al escuchar ese nombre, por supuesto.
—Es el mejor médico del mundo, incluso Amy quería conocerlo. Estoy muy feliz por ella — ella repasa la invitación mientras la lee —. ¡Dile que sí!
Seiya se ríe.
—¡Claro que lo haré! — éste responde a la misma invitación —. Por cierto — Y ahora mira la barriga de Usagi, la cual, se nota más crecidita —. ¿Cómo está mi retoño? — se levanta y se acerca a ella y se la acaricia. Se ríe al saber que el bebé le patea—. Ya me respondió— mira con burla a la rubia, a lo que ésta le hace un puchero.
—Haruka y Michiru me han dicho que traerán pronto su cuna. Se tomaron en serio lo de ser madrinas de la pequeña Selene, pues ya le armaron medio cuarto, ja ja ja — Seiya la mira ensimismado, cada día, Usagi se volvía una mujer mucho más madura y más hermosa de lo que siempre fue.
—Hotaru es la más entusiasmada. No deja de preguntarme cómo está la bebé — saca su teléfono celular de su bolsillo y le muestra la cataratas de mensajes. Se ríe —. En fin, me alegra que tengas grandes amigas que te adoran, Usagi. — besa su mejilla.
—Te amo, Seiya, y siento que el mundo conspiró para que tú y yo, estemos juntos. —ambos apoyan sus frentes para mirarse fijo a los ojos. Luego la rubia se aleja un poco —. ¿Y qué sabes de tu prima Kakyuu? ¿Sigue viajando por el mundo?
—Sí. Pero me prometió venir para el nacimiento de la bebé, dijo que quiere presentarnos a su novia, o algo así — ambos sonríen —. Y también dijo que quiere ayudarte con la casa, asique no me pude negar, pues ella es un poco insistente — El azabache revolea los ojos y Usagi asiente.
—De acuerdo —se pone de pie —. Iré a hacer la cena, ya es tarde — Usagi le da un beso en la mejilla a Seiya.
—Término de responder unos e-mails, y voy, cariño — le guiña el ojo.
La chica sale de la habitación caminando con un poco de lentitud, pues su embarazo cada dia se lo dificulta.
Seiya suspira, gira con su silla viendo a la ventana, ve caer la noche.
—Pero me pregunto… ¿cuánto tiempo más pasará… para que vuelva a recordar? — piensa.
Siente en sus piernas el franeleo de Luna, la gata, y la mira.
—Y si, de alguna manera, recuerdo todo. — le dice, como si directamente estuviera respondiendo a una pregunta invisible o algo así.
—Es mejor si las cosas fluyen —contesta ella, subiéndose sobre sus piernas. Él asiente preocupado —. Por ahora, todo va bien, y no hay de qué preocuparse, ¿sabes? —ella ronronea, y Seiya acaricia su cabeza.
—¿Tú crees… que ella me ama genuinamente? — el tono en la voz de Seiya, es un poco preocupante ya de por sí.
Luna sonríe y asiente.
—Por supuesto. Conozco a Usagi, y si no te amara, ella no te acompañaría en esto… de hecho no hubiera querido ser madre ja ja; no debes sentir desconfianza, Seiya. — ella mantiene su sonrisa hacia el muchacho de cabellera azabache.
—Je je, tienes razón — él vuelve la vista al ventanal —. Soy un tonto por creer que solo le doy pena. Pero te seré honesto…. —baja un poco la mirada desanimado—. Odio recordar todo lo que pasó.
—Creeme, Artemis y yo buscamos la manera de poder ayudarte… pero no se nos ocurre que como aún, tienes el cristal dorado, de alguna manera lo recordarías. — ella observa el pecho de Seiya, éste, por instinto, lleva su mano hacia allí, como si ese gesto, lograra algo.
Él asiente pensando en eso, tiene sentido seguramente.
—Entonces, Usagi en algún momento recordará todo. —dice, aunque más en tono de afirmación que de pregunta, a lo que la gata le asiente un tanto dudosa.
—Es una probabilidad entre muchas, pero ella es quién eligió cambiar su destino, para estar contigo, asique… no creo que ella quiera cambiarte por nada más. —entonces la gata empuja con su cabeza la mano se Seiya para consolarlo.
Seiya piensa en todo, se siente culpable por recordar, pero no quiere molestar a Usagi, después de todo. Pero sabe que nunca podrá esquivar al destino..., al parecer.
—¡Seiya! Ven, ya casi está lista la cena.— la rubia lo saca de sus pensamientos llamándolo desde la cocina, y éste reacciona.
—Ya voy, cariño. — Luna reacciona bajándose de su falda.
Sonríe al ver un portarretratos donde él y la rubia estan con los uniformes de preparatoria, luego, a su lado, otra de egresados y la última, de casados. Usagi es el amor de su vida, y la ama con su ser, prometiéndose, ser el mejor esposo del universo… incluso desafiando las adversidades, incluso desafiando al destino.
Fin.
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Notas finales: ¡Espero que les haya gustado! No puedo creer que me demore 8 años en terminar ésta historia, ahora con la cuarentena, tenía pensado actualizar y escribir, quizá incluso algún que otro one shot de SeiUSa ya que es mi fandom madre, pero siendo honesta, no lo haría tan seguido porque quiero terminar otros fics.
¡Fue un gusto que me hayan acompañado por estas transiciones! A pesar de mis hiatus, y demás cosas. Ojala nos volvamos a leer… Cuidense mucho, y cuiden a los demás. Un abrazo.
Con amor, Yuki.
