CAPÍTULO 16: EL RECUERDO

America

Decir que estaba molesta no era suficiente.

Me sentía mal, tan mal como la primera vez que había pasado lo que acababa de recordar, y ahora no sabía como enfrentar lo que vendría.

Me encontraba en mi habitación, tratando de tranquilizarme mientras Marlee volvía. Había hablado con Ashlar, pero no había querido contarle gran cosa sobre lo que ahora daba vueltas en mi cabeza. Procuré más bien enfocarme en lo que lo había detonado: al girar en la esquina y mirar la puerta de mi habitación había recordado con toda claridad cada palabra. Y habían dolido igual.

Te irás a casa con una nueva casa, una nueva casta y alguien que te espera.

El que pierde aquí soy yo, América.

Después de eso, los recuerdos fluyeron como si hubieran estado esperando para inundar mi cabeza.

¿Intentando quedar para más tarde?

Cuando te hayas marchado, me habré quitado un peso de encima.

Recordé la tensión, la tristeza que me palpitaba en el pecho al darme cuenta de que verdaderamente Maxon elegiría a alguien más.

Kriss, querida...

Querida

Volví a ver con claridad la preocupación en los ojos de Aspen justo antes del disparo del rey Clarkson.

Y luego el caos

¡Mer!

¡América! ¡Salgamos de aquí!

Aspen había salvado a Maxon de uno de los rebeldes, pero no podía derribar a ambos al mismo tiempo.

Y yo había recibido el disparo en su lugar.

¿Cómo podía dudar de lo que sentía? Y si seguía dudando, ¿por qué había sido tan atento los últimos días? ¿por qué de pronto Aspen y él se llevaban tan bien?

América querida...por favor

¿Que había sido de Kriss en todos estos días? ¿Por qué de repente toda su atención se habia volcado en mi?

-¡América! - la preocupación en la voz por lo general suave de Marlee me devolvió a la realidad -¿qué ha pasado?

-Recordé... - titubeé, sin saber por donde empezar ¿Qué era lo que ella sabía? No me molestaba contárselo, pero no tenía idea de hasta donde tendría que retroceder para que ella pudiera entenderlo.

-Tranquila - se arrodilló frente a mi y cubrió su mano con la mía, interpretando mi silencio como miedo - sabes que puedes contármelo.

- Recordé lo que pasó en la ceremonia de la propuesta - respondí, esperando que ella hiciera alguna pregunta para saber qué tanto entendería; pero la tensión en su cuerpo y el agrandamiento de sus ojos me lo dijo en un instante: Marlee lo sabía todo.

Qué alivio.

-¿Que tanto...?

-Todo - admití. Ella suspiró, derrotada.

-¿Por qué ahora me trata como si nada?

-En primer lugar, sabe que no lo recuerdas - respondió - y en segundo...Mer, ¿tienes idea de lo que hiciste?

-¿Algo estúpido?

Marlee rió.

-Probablemente - concedió aún sonriente - pero el hecho de que lo hicieras sin pensar, a pesar de lo que él acababa de hacer, cambió su perspectiva.

Un cubo de hielo se instaló en mi pecho justo cuando entendí lo que Marlee estaba diciendo.

Maxon iba a plantar a Kriss sólo porque yo había evitado que le dispararan, y ahora él se sentía en deuda conmigo.

Maxon iba a casarse conmigo sólo por deber.