Capítulo 38

Minutos atrás mientras Irise y Evangeline estaban peleando.

"Tsk, es más difícil de lo que parecía." gruñó Asuna mientras Raisel les atacaba lanzándoles hechizos de aire.

"No sabíamos que lo que bebió le haría poder copiar nuestros ataques y multiplicar su poder." dijo Setsuna bloqueando las ráfagas de aire con la espada.

"Por lo menos no se transformó en algo raro…" susurró Asuna. "¡Negi! ¿se te ocurre algo?"

"Estoy pensando en ello, Asuna."

"Puede que seáis más resistentes de lo que pensé, pero no aguantareis demasiado… "Shinmeiryuu Ougi... ¡Zanganken!" gritó Raisel, desde la espada de aire que había creado, salió una onda de Ki cortante hacia ellos.

"¡Eh! ¡Eso es de Setsuna!" exclamó Asuna nerviosa, con una expresión de enfado mientras Setsuna lo desviaba con su espada.

"¡Vamos! Podéis hacerlo, ¡atacarle!" exclamó Chamo escondido detrás de una roca.

"¡Sagitta Magica Series Lucis!" exclamó Negi lanzando varias flechas eléctricas hacia Raisel.

"Deflexio." dijo Raisel haciendo un escudo defensivo de viento delante de ella, las flechas impactaron en el escudo, defendiéndola, Setsuna rápidamente fue hacia ella para golpearle con la espada.

"Zanganken." murmuró Raisel lanzándole de nuevo la onda de Ki, Setsuna lo bloqueó con la espada, retrocediendo varios metros por el golpe.

"¡Estas bien, Set chan!" exclamó Konoka preocupada.

"Sí."

"Sagitta Magica Series Lucis." dijo Raisel lanzando varias flechas eléctricas hacia Asuna, quien las bloqueó con la espada.

"¿Las anuló?" se preguntó extrañada Raisel.

"Asuna, Setsuna, ¡seguir atacándole!" exclamó Negi, Setsuna usó su carta pactio.

Shika Shishikuro!" exclamó Setsuna creando a su alrededor dieciséis espadas y las envió hacia Raisel.

"Deflexio." Raisel creó el escudo de viento de nuevo e inmediatamente le lanzó el mismo ataque que Setsuna haciendo que las espadas chocaran entre ellas, causando una explosión seguida de una cortina de humo, antes de que se disipara, Asuna rápidamente fue hacia Raisel.

"Tsk, ¡Sagitta Magica Series Lucis!" exclamó Raisel, lanzándole las flechas eléctricas, pero Asuna las iba anulando con la espada abriéndose camino en dirección a donde estaba Raisel, quien saltó para esquivar a Asuna.

Lovis Tempestas Fulguriens!" se escuchó a Negi lanzando un hechizo parecido a un tornado en horizontal de viento y rayo, Raisel intentó hacer lo mismo que Asuna para bloquearlo, pero no pudo hacerlo y el ataque le dio de lleno, haciendo que cayera al suelo herida.

"¡Funciono!" exclamo Chamo.

"Por qué-" murmuró Raisel.

"¡La cancelación mágica no se puede copiar, se aprende! ¡Recuerda eso!" la miró Asuna seriamente, señalándola con el dedo índice, entonces Raisel empezó a reírse.

"¿Por qué te ríes?" preguntó Asuna, alzando una ceja, confundida.

"Matadme."

"¿Qué?"

"No tengo intención de vivir."

"¿Por qué dices eso?"

"He perdido… El efecto de esa pócima se ha ido y estoy en un estado lamentable, no está permitida la derrota… por eso, matadme."

"No vamos a hacer eso, ¿quién dice que no está permitido perder? Al contrario, ello te hace levantarte y ser más fuerte la próxima vez."

"¿Eso lo has sacado de alguna película?" la miró Chamo, ahora encima del hombro de Negi.

"¡¿Eh?! ¡No!" exclamó Asuna, mirando a Chamo con una expresión molesta.

"Asuna…" sonrió Negi nervioso.

"Idiotas, puedo volver."

"¿Por qué te uniste a él?" preguntó Konoka de repente.

"¿Qué? No lo sé… Ha pasado tanto tiempo… Supongo que debió ser cuando era un simple humano estúpido… Antes de que se obsesionara con la inmortalidad… Pensé que en algún momento volvería a ser como era… Pero…"

"Raisel…"

"Está bien, puedes venir las veces que quieras, estaremos preparados." sonrió Asuna tendiéndole la mano.

"Hmph… Que raros sois…" suspiró Raisel, pero antes de que le diera la mano algo fue hacia ella.

"¡Cuidado!" advirtió Setsuna.

"¡Raisel!" exclamó Asuna viendo que algo la había atravesado.

"¡¿Qué es esa cosa…?!" exclamó Chamo viendo que parecía una especie de tentáculo.

"Airon…" dijo Raisel con una voz débil, escupiendo sangre. "Al parecer no voy a poder visitaros…" sonrió levemente, desapareciendo en cenizas.

Minutos atrás mientras los demás estaban peleando.

"Tsk, ya debería de haberme echo con ella… No puede ser que en tan poco tiempo se haya vuelto más fuerte que la última vez…" pensó Airon mientras intercambiaban golpes.

"¿Qué ocurre? ¿No decías que acabarías rápido?" preguntó Leona golpeándole sin descanso, cada uno más fuerte que el anterior.

"No te lo creas demasiado, mocosa." gruñó Airon, en uno de los golpes, detuvo la pierna derecha de Leona, sujetándola con fuerza del tobillo mientras se disponía a darle un puñetazo, pero Leona colocó una mano en la cabeza de él, usándolo como impulso para levantarse un poco y esquivarlo, dándole una patada con su pierna libre, y así, soltarse, lo envió varios metros contra un edificio.

"Tú…" la miró Airon seriamente. "¡Ignis Flare!" exclamó Airon lanzándole varias llamaradas de fuego, Leona las iba esquivando y agachándose, saltando de un lado a otro. "¡Whirlwind Aqua!" exclamólanzándole un torbellino de agua.

"Freeze Arrow." dijo Leona creando varias flechas de hielo, las lanzó hacia el agua congelándola, después chasqueo los dedos e hizo que el hielo que se había formado se rompiera formándose varios picos, entonces fueron hacia Airon que rápidamente, los iba esquivando.

Air Gust!" exclamó Airon, creando ráfagas de viento, enviándolas hacia Leona, quien hizo aparecer una espada de hielo y empezó a ir hacia él mientras desviaba las ráfagas de aire con la espada. "¡Fire Ball!" exclamó lanzándole una esfera de fuego, Leona saltó rápidamente esquivándola y apareció delante de él dándole un puñetazo, Airon lo bloqueó con el brazo, y antes de que Leona fuera a darle con la espada, la esquivó saltando hacia atrás y se lanzaron de nuevo chocándose e intercambiando golpes a gran velocidad, en uno de ellos, Airon golpeó a Leona en el estómago lanzándola contra uno de los edificios, pero antes de que chocara, Leona se dio la vuelta rápidamente impulsándose con sus pies en la pared, se abalanzó hacia Airon golpeándole en la cara lanzándole hacia un edificio el cual se desmoronó y le cayó encima, Leona se limpió un rastro de sangre que corría desde sus labios hasta la barbilla y se puso en guardia mientras Airon salía de los escombros.

"No puedes haber cambiado tanto en tan poco tiempo." gruñó Airon mirándola fijamente.

"Mientras tú estabas haciendo el vago, yo estaba entrenándome sin descanso."

"Aun así es demasiado extraño…" pensó Airon. "¿Piensas que porque entrenes y te hagas más fuerte vas a poder vivir? Deberías simplemente rendirte de una vez y aceptar tu destino."

"¿Mi destino? ¿Y cuál se supone que es? ¿Dejar que me mates para tu objetivo estúpido?"

"Aunque no fuera así, morirías igual."

"Encontraré alguna forma de que no sea así."

"Tan testaruda como Rachel."

"¡No la nombres!" exclamó Leona molesta, se formó una sonrisa en el rostro de Airon.

"En serio, ¿crees que a Rachel le importabas? No sabes nada."

"¿Qué quieres decir?"

"No te culpo por ello, ya que seguramente debió borrarte los recuerdos."

"¿Qué?"

"Te voy a contar algo que, seguro te interesa, ella trabajó para mí, me ayudaba con los experimentos, estuvo bastante tiempo haciéndolo, hasta que, le asigné la tarea de encargarse de ti, pero se escapó llevándote con ella y la razón por lo que no lo recuerdas es porque borró ello de tu memoria."

"¡Crees que voy a creerte!"

"Antes de que la matara, ¿qué piensas que quería decirte?"

"Tú…"

"Es la verdad, debió pensar que, si escapaba, podría usarte como yo quería hacerlo, seguramente de que, si no la hubiese encontrado, hubiera hecho lo mismo que yo contigo."

"Aunque sea verdad lo que dices, no me hubiera utilizado, ella no era igual que tú."

"¿A no? Hizo experimentos, mató a gente, ¿no somos iguales?"

"Puede que hiciera lo que dices… Pero el tiempo que estuve con ella fue suficiente para saber que deseaba vivir una vida tranquila."

"Que estupidez, ¿cuánto tiempo vas a seguir? No solo Rachel, todos acaban muriendo, no crees que es suficiente."

"¡Acaban muriendo porque los vas matando desgraciado! Pero esta vez será distinto, sé que, aunque te matara, ello no solucionaría nada, ni Rachel volvería, pero, podré evitar que haya más víctimas."

"Y cuando lo hagas, ¿qué harás? ¿Todo esto es porque estás en este lugar, no? Te has encariñado con los estudiantes de aquí, o más bien, con el Evangelio Oscuro."

"Eso no te importa."

"Estuviste con Rachel, pero ella murió, desde entonces has estado sola, yendo de un lado a otro peleando, preguntándote porqué, pero, después de tanto tiempo, llegaste aquí, y cuando pensaste que todo había acabado, el Evangelio Oscuro te salvó antes de que te llevara, y entonces empezaste a creer que tenías a alguien… ¿Crees que te tiene algún aprecio? Los vampiros no son como piensas, ellos solo piensan en ellos mismos y ven a los humanos como seres inferiores, solo son comida, no eres más que eso… Acabará cansándose de ti y te matará cuando ya no le seas útil, ¿por qué se molestaría en estar con alguien como tú? Solo eres un simple humano, por no decir la desmesurada diferencia de poder que hay… Simplemente niegas lo evidente."

"Puede que tengas razón, no se demasiado sobre vampiros y es cierto que desde entonces no he tenido ningún sitio donde ir, hasta que vine aquí y entonces la conocí, al principio lo negaba y no quería admitirlo, pero era porque en realidad tenía miedo de perderla, y si ello ocurría, mi vida ya no tendría sentido, pero, al final comprendí que no podía seguir pensando de esa manera, por esa razón, decidí estar a su lado, aunque sea más fuerte que yo, me prometí a mí misma que no dejaría de entrenar y hacerme más fuerte para que el día que necesite ayuda, pueda estar para protegerla… De todas formas, no me importa lo que digas, tú no la conoces, yo confió en ella y si un día decide matarme, que así sea, mi vida es suya porque no podría imaginarme un mundo sin ella."

"Te equivocas tu vida es mía, desde el momento en que te llevé a la organización que cree." puntualizó Airon, yendo hacia ella, saltó rápidamente para darle una patada en el aire, pero leona se lo bloqueó con el codo, e intentó darle un golpe en la barbilla, Airon le sujetó el puño y la golpeó en la frente con la cabeza haciéndola retroceder unos pasos, inmediatamente, la golpeó varias veces en el estómago, y la alejó dándole una patada, enviándola a través de varios edificios hasta que se detuvo en uno de ellos, quedando debajo de los escombros.

"Bueno, supongo que ya es hora de ir terminando." sonrió Airon mientras iba acercándose, de repente, una fuerte explosión mando a volar los escombros que habían encima de Leona, mostrándola con ráfagas oscuras a su alrededor.

"Eh… lo mismo pienso." dijo Leona con una voz oscura mientras sujetaba la espada de su carta de pactio.

"Tú… Tsk." gruñó Airon, lanzándole rápidamente cuchillas de fuego, así creando una explosión, seguida de una cortina de humo, súbitamente Leona apareció en un instante delante de él cogiéndole del rostro, y lo arrastró rápidamente contra varias paredes de diferentes edificios hasta que lo soltó lanzándolo contra el suelo, segundos después, Airon se levantó dándole una mirada molesta.

"¡Voy a acabar con esto!" exclamó Airon furioso mientras Leona lo miraba sin inmutarse, entonces su cuerpo empezó a rodearse de fuego haciendo que el suelo empezara a quemarse. "¡Gea Fire Spiral Thunder!" exclamó lanzándole una espiral de fuego y rayo en forma de tornado, las llamas salieron en espiral, quemando todo a su paso, un aura azul y oscura rodeó a Leona, hizo aparecer una espada de hielo y la junto con la otra en forma de X, movió las espadas hacia delante de tal forma que hizo que de ellas saliera un dragón oscuro de hielo el cual chocó contra el tornado de Airon, parecían estar parejos en poder hasta que el ataque de Leona se abrió camino haciendo retroceder el tornado de Airon hasta alcanzarle, creando una gran explosión, segundos después, el humo se dispersó completamente dejando ver a Airon herido.

"Bueno, al parecer, lo estas llevando bien." se escuchó una voz, Leona alzó la mirada al cielo y vio a Evangeline con los brazos cruzados bajo su pecho.

"Maestra… ¿Qué haces aquí? No estabas con-"

"¿Aquella mujer insufrible? No te preocupes, me encargué de ella." respondió Evangeline mientras descendía al suelo.

"En realidad, ha venido porque estaba preocupada por ti."

"Chachazero, no digas estupideces."

Leona se sonrojó al recordar lo que Irise le había dicho y apartó la mirada.

"¿Ocurre algo?" la miró Evangeline, alzando una ceja.

"Nada." respondió Leona rápidamente.

"Está bien… Lo has conseguido, te has vuelto más fuerte de lo que pensé." rio Airon con veneno en su voz, levantándose. "¡Pero esto no acaba aquí!" exclamó elevándose hacia el cielo. "Ya no me importa conseguirla… Empezaré de cero, ¡pero antes voy a deshacerme de ti y de todo este estúpido lugar!" exclamó levantando el brazo creando una esfera oscura entonces unos tentáculos salieron de su cuerpo y fueron hacia todos los que habían venido con él atravesándolos y absorbiendo su energía, repentinamente la esfera se hizo más intensa e iba aumentando por segundos.

"Ahora sí que tenemos un problema, ke, ke, ke."

"¡Airon!" exclamó Leona mirándole con exasperación. "¡Esto es entre tu y yo!"

"Lo era."

"¡Leona!" se escuchó la voz de Asuna quien iba hacia ella con los demás. "¡¿Qué está pasando?!"

"Planea destruir Mahora…" respondió Leona, mirándola.

"¡Eh!"

"¡Os advierto de que, si intentáis atacarme, la esfera absorberá vuestra magia haciéndose mayor!"

"Debe de haber alguna forma…" pensó Negi, mirándolo seriamente.

"La que se ha liado en un momento, ke, ke, ke."

"Genial, voy a tener que vivir en un montón de escombros porque no puedo salir de aquí." suspiró Evangeline con los brazos cruzados bajo su pecho.

"¡Eso es lo que te preocupa!" exclamó Asuna.

"Será divertido, ke, ke, ke."

"Tsk, no, no tendrá nada de divertido."

"¡Tú! ¡Por qué mataste a los tuyos! ¡No eran tus compañeros!" exclamó Asuna molesta, mirando a Airon.

"Idiota, como si me hubieran importado en algún momento, pero no te preocupes, iras con ellos pronto, ¡no quedará nadie!"

"Si no le hubiera dejado… No habría pasado esto…" pensó Leona, agachando la mirada viendo su espada. "… ¡Esta vez no pasara lo mismo! ..." pensó, agarrando la espada con fuerza.

"¿En serio no hay nada que se pueda hacer?" preguntó Konoka preocupada, mirándolos.

"¡Airon! ¡Piensas que te voy a dejar hacer lo que quieras por segunda vez!" exclamó Leona mirándole seriamente.

"¿Y qué vas a hacer?" preguntó Airon riendo, seguidamente, Leona se clavó la espada en el estómago, haciendo que escupiera sangre.

"¡¿Leona?!" exclamó Asuna mirándola.

"¡Idiota!" la miró Evangeline seriamente. "No vas a-"

"Lo siento…" dijo Leona dándole una mirada dolida. "¡Espada, toma mi sangre!" exclamó, un aura oscura empezó a rodearla mientras la espada brillaba con un intenso color rojizo, las pupilas ahora eran rendijas y la esclerótica y el iris eran de color rojizo, le salieron colmillos, y unas alas de color negro en las que parecían ser como las de un murciélago, segundos después, se retiró la espada del estómago y fue hacia Airon.

"¡Leona!"

"Tú… ¡Desaparece de una maldita vez en este estúpido lugar con todos!" gritó Airon lanzándole la esfera oscura, el ataque alcanzó a Leona, pero terminó fusionándose con su oscuridad y fue hacia Airon, cuando lo alcanzó, se formó un gran estallido en el cielo.

Días después de lo sucedido, Mahora regresaba de nuevo a la normalidad.

"¡Asuna, llegaremos tarde!" exclamó Konoka mirándola desde la puerta del dormitorio.

"¡Ya voy!" respondió Asuna cogiendo el maletín de estudio. "¡Negi! ¡Nos vamos adelantando!"

"Está bien, Asuna, tengo que hacer unas cosas, luego nos vemos." respondió Negi mientras Asuna y Konoka dejaron el dormitorio para ir a la escuela.

"¿Seguro de que estáis bien?" preguntó Chamo, mirándole desde la mesa.

"Es algo que no pensamos que pasaría, aun me arrepiento de no haberlo impedido… Seguro que las demás piensan igual…" respondió Negi mirando a través de la ventana con una expresión de tristeza.

"Pronto iremos al mundo mágico, debemos estar preparados, esperamos que no tengamos demasiados problemas." dijo Chamo mirándolo preocupado.

"Ama… ¿No va a ir a clase hoy?" preguntó Chachamaru mirando a Evangeline quien estaba sentada en el bordillo de la ventana de su habitación, mirando el cielo.

"No, iré más tarde."

"Como quiera." asintió Chachamaru haciendo una reverencia, entonces salió de la habitación.

"Parece que no le afecta la muerte de la mocosa, pero seguro que es lo contrario." dijo Chachazero encima de la cabeza de Chachamaru. "Ni siquiera quedó el cuerpo."

"Chachazero, es mejor no hablar de ello estos días, no creo que pueda defenderte."

"Bueno, lo intentaré, ke, ke, ke y la pobre chica murió virgen al final."

"Chachazero…" suspiró Chachamaru.

"Idiota." dijo Evangeline mirando la carta que tenia del pactio que hizo con Leona.

Fin.


Y así terminó la historia, gracias por leerla hasta el final y los reviews que me escribisteis, me dieron ánimos para seguir, quizás estéis pensando algo como, 'en serio termina así…' No, lo continuaré, pero en UQ Holder, (UQ Holder es la continuación de Negima pero años después) la historia no la pondré en Negima ya que aunque sea la continuación, UQ Holder tiene su sección, por lo que la pondré allí, el primer capítulo lo subiré el fin de semana, una vez más, gracias y nos vemos en la continuación de la siguiente historia :) Si teneis alguna duda, podeis preguntarme por PM.