NI SAILOR MOON NI SUS PERSONAJES ME PERTENECEN, TODO ES PROPIEDAD DE NAOKO TAKEUCHI
El joven bajo de su Mercedes Benz con calma. Miro el imponente edificio con cariño, era un joven ingeniero civil recién graduado cuando su padre le entrego su primer proyecto en solitario.
–trátalo con mucho amor, por que es para tu mejor amiga…entrega lo mejor de ti–
Y vaya que lo hizo, miraba al recorrer los pasillos con cuidado: la infraestructura era inmejorable, los materiales resaltaban por su calidad premium y los acabados brillaban por su elegancia. Pero sin duda en lo que mas resaltaba era el aspecto de seguridad. Las personas que se encontraban en el edificio no lo sabían pero estaban en uno de los diez edificios mas seguros del mundo. Solo el era el poseedor de ese secreto.
Toco un pilar con cariño, había entregado su alma en ese proyecto de una manera que nunca se volvió a repetir. Quería que todo fuera perfecto…que ese edificio fuera un escudo que la salvara de todo mal.
–Vaya…hasta que te veo–
La mujer le paso una tableta electrónica a la joven que caminaba a su lado.
–vigílalo cada media hora. Puedes retirarte– la joven salió despavorida–Taiki… ¿Qué haces aquí? –
–te traje café– el joven ingeniero civil se acerco a ella y le ofreció el vaso–mi padre me dijo que has estado trabajando como una verdadera loca. Vine con una ofrenda–
–que encantador– murmuro Setsuna con ironía, pero tomo el vaso—ah, como lo necesitaba. Gracias. Escucha tengo un día apurado, pero si quieres puedo tomarme unos minutos. ¿quieres ir a la cafetería? –
–no es necesario, no te quitare mucho tiempo. –
Setsuna lo miro brevemente, soltó un suspiro breve y no pudo evitar poner los ojos en blanco
–¿y como esta? –
–¿Quién? –
–¿Cómo que quien? Tu eres igual que todos, les encanta sacar a Haruka en todas mis conversaciones. –
–¿ah sí? –
–por eso prefiero estar en mi quirófano, por lo menos ahí solo hay silencio y los pacientes están más preocupados en su vida que en la mía. –
–oye…– se quejó Taiki–también es culpa tuya. Yo solo vengo a reportarte lo que me pediste. –
–bah–
–como sea, esta bien. Recibió una jugosa cantidad por parte de nosotros. Y en atención a ti la deje conservar la autoría del edificio que dejo a medias, sus gastos en el hospital están cubiertos y en el despacho ya le tenemos tres proyectos interesantes que ofrecerle. Uno en Suecia muy prometedor, siento que ganaremos mucho dinero si ella se esfuerza en…–
Setsuna soltó una breve risa y palmeo la espalda de Taiki con buen humor.
–¿es que algún día se te quitara lo mimado? ... mi querido Taiki ¡piensas demasiado en el dinero! –
–¿es que hay algo mejor? – El joven ingeniero miro a su amiga con fingido enojo, aunque en el fondo estaba aliviado de verla sonreír. Alzo una ceja para dejar clara su cínica postura.
–¿a quién quieres engañar? Te conozco desde que teníamos cinco años y en el fondo de tu corazón sabes que sí. Como me gustaría que te enamoraras perdidamente de una doctora, para que cuando estés preocupado por su futuro yo te de las mismas vueltas que tu me estas dando en este momento –
Taiki bufo con fastidio.
–¿de una doctora? ¡pero si están locas! – Setsuna soltó una carcajada.
–por eso es que le tengo tanto cariño a Haruka, ella me aguanto muchísimas cosas. Tu mejor que nadie lo sabes, solo quiero saber como esta… ¿se siente sola?...¿crees que ella de alguna manera me…?–
Taiki carraspeo su garganta y se apartó de Setsuna para fingir ver un cartel de salud reproductiva. Evadió el contacto visual con su amiga, no quería que siguiera hablando, de hecho, no quería saber en como terminaba aquella frase. Jamás querría verla suplicante.
–bien tú ganas, mientras estuvo en el hospital no quería recibir a nadie parecía estar deprimida. Hace un par de semanas salió del hospital, por lo que me conto Yaten salió hecha un desastre. –
Setsuna detuvo su paso
–pero tranquila…se encuentra mejor, esta haciendo ejercicio, y esta viviendo con una de sus amigas, ella le ayudado mucho a superar esto, la acompaña en sus terapias y siempre la ve a su lado–
–debe de ser Mina– declaro con una sonrisa.
–si…mejor amiga Mina…la del cabello aguamarina–
–Haruka no tiene ninguna amiga de cabello aguamarina– la sonrisa se le borro a Setsuna –debe de ser….– lo pensó un momento tratando de recordar el nombre–…una tal Michiru, creo que es su nueva novia o algo parecido–
Taiki la miro molesto
–bueno ¿eso a quien le importa? Ya no son nada Setsuna ¡entiéndelo! – sintió como varias personas a su alrededor voltearon ante sus gritos, pero eso no desanimo al joven quien quería seguir despotricando – escúchame, estoy harto de verte así. Ya no eres feliz, no eres la misma. ¡no quiero verte desperdiciar tu vida mientras lloras por esa empleada. Escucha Setsuna tu mereces a alguien mejor, a tu nivel….–
Setsuna comenzó a acelerar su paso y con un gesto de su mano se despidió de Taiki. Pero este solo alzo la voz
–hoy la operan de nuevo…va a poder volver a hablar–
Setsuna volteó a verlo con los ojos más tristes que él le había visto en todo el tiempo de conocerla.
–¿y por qué me dices eso cuando tu sabes que tienes la razón? –
"muchas gracias por acompañarme. En verdad lo aprecio mucho, ¿no tendrás problemas en tu trabajo?"
Michiru le dedico una sonrisa a la mujer que se encontraba postrada en cama, se acaricio sus manos en un intento para evitar acercarse y consolar mediante alguna caricia a la rubia que la miraba con cierta duda.
—descuida Haruka, pedí permiso desde hace una semana a la señorita Midori. —
"te lo agradezco mucho"
Michiru se mordió los labios, Haruka desvió su mirada un momento hacia la ventana. Supuso que se sentía triste por que Mina faltaba. No había acudido como lo prometió. Michiru negó con la cabeza, que cruel era Mina, desde hace mucho tiempo que no visitaba a Haruka ni siquiera una llamada. Poco a poco esos ojos verdes que brillaban de alegría habían ido apagándose.
—Haruka…—
—¡ahí esta! —un joven doctor entro con gran animo al cuarto y miro a Haruka con alegría— ¿lista para poder abrir la boca? —
"carajo, ya. Necesito ir a gritarle a cierta persona"
El doctor soltó una carcajada y comenzó a palpar la mandíbula de Haruka.
—yo en tu lugar me iría directo a la playa a gritar como loco —
"buena idea"
El doctor asintió y miro a Haruka y a Michiru con aprobación.
— bien, todo está en orden. Has sanado muchísimo mejor de lo que creía. — el doctor Miyagi palpo la mandíbula de Haruka con cierta presión —¿de que estas hecha? ¿de adamantium ? —
Haruka asintió y el doctor rio un poco.
—bien, listo. Oficialmente podemos quitar estos aparatos de aquí…—el doctor Miyagi comenzó a quitarle a Haruka todos los fierros que tenían su boca sellada. –¿lista para volver a hablar? Debes tomar en cuenta que necesitas acostumbrarse a tus prótesis dentales y a tantos meses sin poder mover los maxilares…tenga paciencia…poco a poco–
"donde está la doctora mizuno"
Michiru puso los ojos en blanco ante la pregunta de Haruka.
—no te preocupes, debe andar por aquí. Desde hace días que no deja de hablar de que pronto estarás hablando. Esta más emocionada que tú, te lo aseguro. ¡listo! ¿Como te sientes? —
Haruka tardo un poco. Se llevo las manos a la boca adolorida.
–di algo, lo que sea– pidió Michiru
–gracias– Haruka llevo sus bellos ojos verdes directo a ella. Estiro su mano pidiéndole acercarse. Michiru hizo lo que le pedían y puso su rostro cerca de la rubia, pero pronto sintió una mano enroscarse en sus rizos y ejercer fuerza para acercarla aún más. Sintió un escalofrió cuando el aire caliente acaricio su oreja y en un susurro la voz de Haruka la envolvió –gracias… por estar …a mi lado–
–.de…de nada– Michiru se sonrojo cuando Haruka en un atrevido movimiento acerco su rostro y estampo un beso en su frente.
–bien, no nos emocionemos tanto– el doctor les sonrió a ambas y se acerco a la paciente. – necesito ver que todo está en orden con las prótesis que diseñe, por favor abre la boca…ahora cierra…ahora abre…cierra…muerde aquí….–
La vibración del celular distrajo a Michiru quien abrió la conversación.
"Michiru ¿Cómo está"
"Serena no seas impaciente, seguro apenas están con el doctor, déjala un momento"
"Rei, no me regañes que yo solo estoy preocupada, no he dormido"
"¿acaso tu has visto al doctor Miyagi preocupado? ¿no verdad? Por eso el se ha preparado todo este tiempo. Si el no tiene preocupación es por que Haruka esta bien, este es el último estirón"
"Rei tiene razón serena, Amy me conto que el doctor Miyagi es una eminencia en todo Japón, esta con el mejor doctor"
"Darién también me dijo que es muy bueno"
"¿entonces? ¿Por qué estas de exagerada?"
Michiru soltó una carcajada al ver a Rei y serena discutir como siempre lo hacían.
"por cierto Michiru, Amy va a llegar a proponerles algo. Si Haruka acepta, entonces puede ser mañana mismo. Ya tengo todo preparado–
"¿de que hablas? –
A Michiru se le borro la sonrisa de inmediato, dejo el celular con fastidio. Amy mizuno…no toleraba nada que tuviera que ver con esa doctora. Una vez le había hablado fuerte sobre como estaba cuidando a Haruka, y que Michiru no lo estaba haciendo bien. Siendo sinceras la doctora tenía razón, además el doctor Miyagi le había hablado fuerte mas de tres veces y el doctor le parecía simpático.
Michiru tenia que reconocer que la doctora mizuno le caía mal por una simple razón: celos. Unos celos que ella misma no sabia que tenía, pero iniciaron en cuanto vio como Haruka miraba a mizuno cada vez que entraba a su cuarto, parecía que un ángel la estaba visitando. Y lo peor fue el enterarse que ambas sostenían largas conversaciones en el celular. Michiru cada que podía veía de reojo el chat, y eran todo risas y bromitas. Y ella lo único que podía hacer era aguantar todo el coraje cada vez que veía a esa doctorcita.
–todo esta en orden. Quien lo dijera, ¡ya estas lista para hablar lo que no has hablado en todo este año! –
–¡que buena noticia, doctor! –
Los tres voltearon a la puerta donde Amy mizuno se encontraba recargada, dos segundos después Haruka ya se había levantado como un resorte de su cama y se había ido directa a abrazar a la doctora.
–Amy, sabia que vendrías. ¿y bien? – Haruka abrió la boca y enseño los dientes –¿Qué te parece? –
–excelente mordida, un acabado premium y si…–los ojos de la doctora no se despegaron de los dientes de porcelana mientras analizaban cada detalle –…tienes una de las voces más sensuales que he escuchado–
Haruka rio un poco. Mientras le propinaba un fuerte abrazo.
–¡es la mas sensual, no tengo dudas! –
Michiru estaba hirviendo. Las dos felices se encontraban charlando sin parar. Y a ella Haruka solo le había dedicado un miserable "gracias"
–¿verdad Michiru? –
–¿Michiru? –
–perdón ¿Qué? –
Amy alzo una ceja en su dirección.
–¿Qué te dijo lita? –
–¿de qué? –
–¿si estará disponible? Haruka ya dijo que si–
Michiru tomo el celular y abrió el chat que tenía con las chicas
–dijo que…mañana mismo está bien–
–excelente– Amy señalo a Haruka –mañana mismo te veo a las 10 de la noche en el restaurante de lita. Prohibido faltar…tú también Miyagi, ya te había dicho–
–hare lo que pueda, pero ya sabes cómo es esto– el doctor se levantó y se despidió de Haruka –espero jamás volverte a ver en estas circunstancias, felicidades Tenoh, estas oficialmente dada de alta y con la sonrisa mas bella que he creado. agradécelo a mizuno que me estuvo presionando todo este tiempo. –
Amy se encogió de hombros.
–bien yo también me tengo que ir, felicidades. Te veo mañana –
–ay espera ¿no me vas a decir lo que tu y lita planearon? –
Michiru las miro a ambas, sus rostros estaban muy cerca. Haruka incluso se acerco un poco mas y juraría que estaba mirando los labios de mizuno, ella por su parte levanto un dedo hacia la boca de Haruka, luego le dio un respingo en su nariz y sonrió de forma coqueta.
–nop, ¿Qué entiendes por sorpresa? –
–¿te han dicho que eres mala? –
Haruka se había puesto en la puerta y se quedo mirando hacia donde Amy se había ido. Michiru comenzó a recoger las cosas de Haruka.
–¿de que crees que se trate, Michiru?–
–pues si lita tiene un restaurante, es obvio que se tratara de una cena. No es como si lita tuviera una ferretería o una gasolinera. – dijo mientras dejaba de malas maneras la maleta en la cama
–¿estas enojada? –
Cerro los ojos ante la pregunta tan estúpida. Haruka era estúpida al creer que nadie se daba cuenta de que le estaba coqueteando a mizuno, mizuno era también una idiota que no respetaba el reglamento de no involucrarse con sus pacientes, ella misma era estúpida por no tener el valor de encarar a Haruka de una manera directa y simplemente preguntarle si ellas estaban buscando iniciar algo.
–¿Qué tienes Michiru? –
La aguamarina abrió los ojos y se dio cuenta de que tenia los puños cerrados con tanta fuerza que sus manos estaban rojas, respiro un poco para calmarse y levanto su rostro encontrándose con la mirada verde que tanto le encantaba, las dos esmeraldas lucían preocupadas. El rostro de Haruka estaba desconcertado. Michiru trago saliva para soltar el nudo en su garganta.
–estoy cansada, por que no te cambias en lo que yo voy con la enfermera para que me imprima tus indicaciones postoperatorias–
–Michiru–
–¿dime? –
–si tienes un problema…–
–si, si, cuento contigo por que eres mi mejor amiga– dijo con fastidio –ya lo sé. –
salió envuelta en su bata que le habían comprado en su primer día de llegada. Haruka le había rogado por que la aceptara, Haruka era muy diferente en esos días, con el cabello estrictamente corto, con una piel perfecta, unos ojos llenos de alegría que se conectaban con su boca siempre sonriente, luciendo tan hermosa parecía un sol.
Ahora la sonrisa lucia temblorosa y rara vez aparecía, su cabello era una melena rubia descontrolada, y la piel de su rostro estaba cubierta por unas blanquecinas cicatrices. Esos ojos lucían también deprimidos, pero como deseaba Michiru ser la causa de que Haruka volviera a ser el mismo sol radiante. Deseaba brindarle felicidad….no, deseaba ser la causa de sus sonrisas, de las mas bellas, de esas que solo se le dedican a la persona que amas.
–Michiru–
–¡que! ¿Qué? –
Haruka alzo una ceja divertida ante el respingo que pego Michiru.
–ya no estas acostumbrada a mi voz ¿cierto? Fueron demasiados meses en silencio–
–eso no importa por que ya estás bien…es lo único que importa, y tu voz es demasiado susurrada para asustarme–
–si–
–sí, deberías hablar más fuerte y claro. Poderosa como tu–
–no sabía que me percibías de esa manera–
–siempre lo he hecho, te admiro mucho ¿no te has dado cuenta? –
–no, la verdad no. – Haruka se acercó a ella. – quisiera acompañarte por hotaru–
–no creo que sea buena idea, le aterra tu auto…–
Haruka levanto las manos
–lo sé, lo sé. Pero quiero hacerlo, prometo que será la ultima vez que viajaran en mi auto–
–esta bien, que bueno que me lo propones que se me hace tarde. Llamare a serena para decirle que nosotras pasamos por mi hija–
–ya le hablé– Haruka abrió la puerta de su cuarto– te veo en el estacionamiento en quince minutos–
–bien–
Pero no estuvo bien, porque se arrepintió enseguida de haberse subido al deportivo. Haruka se encontraba como poseída por algún demonio, acelerando a velocidades suicidas y cuando se detenía en algun semáforo, pisaba los pedales para ensordecer a los pobres mortales que habían tenido la desdicha de cruzarse en su camino.
–Haruka todos nos miran. ¡detente! –
Pero Haruka ni siquiera volteo a verla, solo se limito a subir el volumen de la estruendosa música, ponerse los lentes de sol y mirarse en el espejo retrovisor antes de volver a perderse en las calles de Tokio.
–¡gracias a dios! ¡te volviste loca! ¿No escarmientas con lo que te paso? ¿Quieres volver a estamparte? –
–está todo bajo control Michiru–
Michiru apretó los dientes en cuanto salió Haruka del carro, ella también lo hizo dándole un portazo a su puerta. Haruka ni siquiera le hizo caso y saco de su bolso un cigarrillo y comenzó a fumar. Michiru miro a Haruka completamente furiosa
–¿así es como quieres que hotaru supere el miedo? ¿volviendo a manejar como una loca? ¿Qué demonios te pasa? –
–solo estoy disfrutando de la velocidad una ultima vez– dijo con una sonrisa que Michiru encontró insufrible.
–¿Cómo cuando fue tu ultima vez en moto? ¿Eh? ¿te recuerdo lo bien que salió la próxima vez? –
–Michiru mira…– haruka señalo hacia la puerta de la escuela donde hotaru había salido. –tiene sangre–
–¿Qué? – pero Haruka ya no dio más explicaciones, se había lanzado hacia la entrada. Michiru pestañeo un momento antes de salir disparada hacia la entrada.
–¡exijo saber que paso! –
–¿Quién es usted? –
–¿Qué es lo que paso? – pregunto Michiru acercándose hacia hotaru, quitándole las gasas que tenia en su labio partido. –¿hotaru? –
–Tenma me empujo y me caí– explico la niña. Haruka miro a la maestra quien no pudo sostenerle la mirada.
–¿Quién es este Tenma? –
–lo siento, pero no lo conocemos. No podemos darle esa información a usted–
–¡QUIEN ES TENMA! – rugió Michiru levantándose como resorte.
–Hemos hablado con Tenma el ya nos dijo que fue un accidente–
–pero él me dijo estúpida y me empujo con todas sus fuerzas– dijo hotaru.
–Hotaru linda, ¿realmente esta segura de que Tenma quiso empujarte? –
–creo que ella sabe exactamente cuando esta sufriendo un ataque. Es niña, pero no estúpida– exclamo con hastió Haruka. – es obvio que este Tenma es una especie de matón–
–escuche, yo estoy segura de que…–
–No me interesa…– dijo Haruka– vámonos, Michiru, Hotaru…tenemos que revisar esa herida, si la enfermera esta igual de capacitada que las maestras, de seguro te dará gangrena…–
–Haruka, creo que mejor nos vamos por nuestra cuenta. –
La rubia suspiro
–fui una imbécil hace unos momentos, Michiru lo sé. Pero por favor, solo quince minutos más tengo algo que hacer y de ahí vamos a la clínica. Manejare lento, te lo prometo. –
Todas se subieron al vehículo y Haruka comenzó a avanzar, quito la música y miro a hotaru.
–es increíble que la maestra no haga nada, mañana mismo hablaremos con la directora. Se tiene que enterar… ¿Qué? ¿Qué pasa? –
Michiru y hotaru se vieron entre divertidas y nerviosas.
–te va a encantar lo que vas a oír de la directora…ojos al volante y por favor no te enojes….–
–no es posible– exclamo Haruka después de escuchar todas las desgracias que Michiru y hotaru habían pasado desde que ella estaba en el hospital. Odiaba a la directora, a las maestras, a la escuelita negligente.
Ella era una niña que había sufrido bullying toda su vida, por niños matones que se burlaban de ella por el abandono de su padre. Ahora que sabia todo lo que hotaru estaba pasando sentía unas enormes ganas de regresarse y decirle a esas maestras hasta de lo que iban a morirse.
Respiro hondo, hotaru parecía tranquila. sonrió, por lo menos era una niña muy centrada, Haruka a su edad estaba tan herida que cualquier cosa la hacía llorar no importaba porque lo hacía y con quien. Y eso mas que ayudarle a desahogarse solo la avergonzaba aún mas y frustrada recurría a los gritos de rabia para alejar a cualquier adulto que estuviera interesado en ella.
Aunque en el fondo hubiera querido contar con algún adulto que de verdad se hubiera esmerado por su bienestar. Los papeles habían cambiado, ahora era ella junto con Michiru la encargada de protegerla. No debía de apresurarse con hotaru. Por qué podría hacerle mas daño del debido. Las cosas con calma.
–es aquí–
–¿Qué hacemos aquí? – pregunto Michiru al reconocer el lugar.
–hotaru ven conmigo. – pidió Haruka tomando la mano de la niña y comenzando a caminar.
Ambas entraron al edificio, Michiru se dio cuenta de que en cuanto vieron a Haruka entrar; los empleados comenzaron a correr para todos lados. Michiru sonrió ese tipo de actitud solo se daba cuando un cliente ultra VIP ingresaba. Un apurado joven de traje impecable se acercó rápidamente a ellas.
–buenas tardes, arquitecta Tenoh–
Pero Haruka ni siquiera lo volteo a ver, la rubia simplemente se agacho junto a hotaru y le peino un par de mechones sueltos que tenia en la frente.
–Hotaru casi me muero por ir a toda velocidad en la motocicleta. ¿tienes miedo de subirte a mi auto? ¿o tienes miedo de que yo vaya a chocar porque no manejo bien? – hotaru la miro un instante.
–tengo miedo de que tu auto es muy rápido. – la niña volteo a ver a su madre en busca de ayuda. Michiru solo asintió alentándola a seguir– no quiero que te pase de nuevo–
–no me pasara te lo aseguro, yo manejo muy bien. Pero tienes razón, mi auto es muy rápido y no podemos estar seguras ¿verdad? – la pelinegra asintió mientras se abrazaba a Haruka –eres una niña lista. Dicen que las mentes brillantes piensan igual–
–¿vienes a que revisen tu auto? – pregunto hotaru y la rubia rio ante la inocencia.
–para eso tengo que ir a una agencia Ferrari. No, yo encargue un auto especial. Según muchos estudios esta compañía fabrica los autos mas seguros del mundo. Puedes preguntarle a tu madre, ella trabajo aquí un tiempo–
–eso es cierto, por tres años consecutivos los carros tsuki han sido los más seguros– reconoció Michiru. –¿vas a comprar un nuevo auto? –
–bueno…– Haruka se encogió de hombros.
–arquitecta Tenoh…por aquí. Déjeme mostrarle su camioneta–
–¿camioneta? – pregunto Michiru desconcertada. Acercándose hacia la arquitecta– ¿no me habías dicho que odiabas las camionetas? –
–shhh, mira…ahí esta– pidió Haruka mientras señalaba el imponente vehículo.
–aquí esta, la señora Tsukino nos apremió a tenerla lista y probar su calidad muchas veces. Los ingenieros estuvieron trabajando sin descanso hasta tenerla. No fue sencillo, no fue agradable, no fue barato. Pero mírela aquí; La nueva Tsuki "silver Millenium" …nuestra camioneta mas segura–
–si, parece fuerte. ¿Qué opinas Hotaru? –
–no se–
–oh, créanme que lo es. Esta ensamblado solo con las aleaciones de acero de ultra alta resistencia, aceros Martensíticos y aceros al Boro. Solo lo mejor, además de esto tiene barras anti impacto en la parte trasera, frontal y laterales del vehículo, veinte bolsas de aire inteligentes en caso de algún percance; estas solo se concentran en las zonas donde están los pasajeros, asistencia vial por satélite en todo momento y para rematar tiene una capa de blindaje en la carrocería y en los vidrios. Una maravilla de la seguridad–
–¿Qué motor tiene? ¿No es muy pesada esta camioneta? –
–esto le fascinara, esta belleza cuenta con el motor del tráiler modelo…–
Michiru se acerco hacia hotaru que abrió la puerta de la camioneta. Se veía extremadamente lujosa. La compañía no había escatimado en nada.
–mamá ¿Haruka nos quiere? –
–yo creo que…si hija, te quiere mucho. Por eso quiso que la acompañáramos a recoger este vehículo. Quería que escucharas lo que le pusieron, para que estés tranquila. ¿te gusta? – pregunto sonriente cuando hotaru comenzó a jugar con el volante forrado en piel
–Mamá ¿Por qué papá nunca se preocupó por mi como Haruka? –
–bueno, hija eso es…complicado– hotaru asintió y dejo el volante para mirar fijamente a su madre.
–me hubiera gustado que mi papá hubiera sido Haruka y no él–
–A mí también hija– dijo Michiru acercándose para besarle la frente
–¿Por qué no te hiciste novia de Haruka cuando estaban en la preparatoria? –
–ay hotaru, que cosas dices–
–¿Por qué no? –
–por que ni siquiera nos hablábamos, ella estaba con sus amigas y yo con las mías…– michiru sintió a Haruka acercarse a ellas– …y ya no hablemos de esto–
–ya casi nos vamos. ¿te gusto esta camioneta hotaru? ¿te sientes mas segura en ella que con mi auto? –
–si–
–¿si viajas en ella no sentirás miedo? – hotaru negó con la cabeza –¿me lo juras? ¿por el dedo chiquito? –
Ambas entrelazaron el dedo e hicieron el juramento. Haruka abrazo a la pequeña.
–listo. Ahora solo falta que firme estos papeles, aquí esta el avaluó por el auto. Que pieza de vehículo…si que andaba manejando toda una fortuna–
–sí, algo así–
–en serio si no lo veo no lo creo, tiene uno de los Ferrari mas raros que existen. ¿le gustan los autos mandados a hacer? –
–se han dado las circunstancias– explico Haruka mientras firmaba – el Ferrari fue un regalo–
–de alguien especial supongo. Pago un dineral por la importación a Japón. No es que me queje, ese auto es una joya. En unos años será un clásico. ¿segura de que quiere dejar el carro? –
Haruka entrecerró los ojos con fastidio, Michiru las miraba muy atenta. Hotaru también.
–si, si como sea. aquí están las llaves del Ferrari. ¿puede darme las de mi camioneta? –
–aquí tiene, le he dejado la deuda restante a doce meses como me lo pidió. Muchas gracias por comprar en…–
Haruka ni siquiera se quedo a escuchar al vendedor. Sus pasos se dirigieron a donde su auto rojo estaba estacionado. Puso la palma de su mano en el logo amarillo donde el caballo de color negro se posaba valiente e intrépido.
–tienes que estar bromeando– exclamo sorprendida. –¿Por qué no quieres? –
–disculpe, pero en Japón no aceptaran su auto en la aduana a menos que yo haga un montón de papeleo que es una verdadera lata. Hágame caso, le conviene más venderlo aquí. Ya le dije le va a costar un dineral llevarse el auto del país. Casi es como si se comprara otro deportivo. ¿Qué caso tiene? –
–quiero mi auto, y me lo voy a llevar. No me importa lo que tenga que pagar de impuestos. Pero este carro no me lo quita nadie ¿entendió? –
–¿Cuál es el punto? ¿Por qué aferrarse? Es un carro muy bonito, pero no es para tanto –
Haruka se acerco hacia el agente aduanal. Lo miro con rabia. Saco la licorera de su bolsillo y dio un profundo trago antes de hablar.
–es mi primer carro ¿sabe? Me lo regalo mi novia, mi primer y única novia. La mujer a la que ame durante cinco años antes de que me botara como una vil basura. –Haruka dio otro sorbo a su licor y se sentó cómodamente– no cumplía años, no era navidad. Me lo dio por que ella sabia que llegaba tarde a la primera hora de clases y no quería verme reprobando materias por faltas. Fue en el primer año de novias…ese auto me recuerda que esa mujer a pesar de haberme dejado…esa mujer me amó durante un punto de su vida…y por ese recuerdo estoy dispuesta a pagar lo que sea necesario…–
–iré enseguida a tramitar los papeles arquitecta–
–buen hombre–
Haruka cerro los ojos, trato de apartar sus recuerdos en la aduana. Acaricio su auto una ultima vez
–el mejor primer auto que alguien puede tener…–susurro de forma calmada. Sintió una opresión en el pecho, pero trato de reponerse.
Y así separándose del auto podría decirle adiós a su época de universitaria, a su expareja, a su vida en estados unidos. Todo había acabado, pero como ella le había dicho a Michiru, las personas son como nubes cambiantes a través de la vida.
–bien, Vámonos ya. Te ayudo a subir hotaru– Haruka alzo a la pequeña y la ayudo a ponerse el cinturón–
–creo que también debes ayudarme a subir– una risueña Michiru estaba batallando, Haruka se acerco a ella y le tendió una mano. –esto está muy alto–
–descuida, creo que también diseñaron un banquito para los pequeñitos. Pregúntale a hotaru si te lo presta–
–que mala eres– Michiru rio, Haruka le siguió el juego y ambas se quedaron viéndose en silencio. Michiru se acerco a la rubia, pero esta de inmediato se apartó.
–bueno, es hora de estrenar esta lindura. Por cierto, hotaru ¿ya te enteraste? Parece que mañana tendremos fiesta–
–¿en serio? –
–si, en el restaurante de lita. Quiero ir a comprar algo de ropa. He perdido peso y la que tenia ya no me queda tan bien. ¿me ayudan con eso? –
–uy si, mamá y yo hemos visto muchos programas de moda. Nos hemos vuelto unas expertas–
–¿ah sí? –
–¡claro! Gracias a los "Fab Five" –
Haruka dio una ultima mirada a su deportivo rojo antes de dar vuelta y no volverlo a ver mas. Una sensación de opresión la invadió y un nudo en la garganta amenazan con hacerla romper en llanto de un momento a otro.
Pero ese malestar poco a poco fue pasando en cuanto se dio cuenta de que hotaru ya no cerraba los ojos ni comenzaba a temblar de miedo cada que aceleraba. La niña todo el viaje estuvo tranquila y feliz mientras charlaba hasta por los codos como hace tiempo que no lo hacia. Haruka suspiro y carraspeo un poco, contenta con su decisión de haber hecho lo correcto.
NA:
HOLA MIS QUERIDOS LECTORES. ¿PUES QUE CREEN?
LA CUARENTENA HA LLEGADO A MI VIDA AL YO TRABAJAR EN UN PUERTO ORDENARON A LA MITAD DEL PERSONAL A RETIRARSE.
POR LO TANTO EN LO QUE ME ACOSTUMBRO A ESTO DEL HOME OFFICE Y AL ENCIERRO, NO ME QUEDA MAS QUE ESCRIBIR Y ESTO FUE LO QUE SALIO.
ESPERO QUE LES HAYA GUSTADO.
LA PARTE DEL AUTO Y LA DOLOROSA DESPEDIDA LA HABIA PLANEADO CASI DESDE EL INICIO DE ESTA HISTORIA PERO ME HA PEGADO YA QUE RECIENTEMENTE CAMBIE DE AUTO Y VENDER MI HERMOSO VOLKSWAGEN DEL AÑO 2005 ME DOLIO MUCHISIMO, ESE NENE ME ACOMPAÑO DESDE LA PREPARATORIA Y CASI ESTUVE AL PUNTO DEL LLANTO (SI LLORE CUANDO NADIE ME VIO) EN SERIO ESE CARRO AGUANTO MUCHISIMO A MI LADO. Y AHORA TENGO QUE ESCRIBIR LO DE HARU.
CON RESPECTO A LA SITUACION QUE VIVIMOS LES MANDO MIS MEJORES ABRAZOS Y PALABRAS DE ALIENTO. LA SALUD ES LO MAS IMPORTANTE EN ESTOS MOMENTOS Y SOLO QUEDA ESPERAR A QUE ESTA SITUACION PASE RAPIDO Y EN LA MEJOR FORMA POSIBLE.
COMO SE QUE EL ABURRIMIENTO ABUNDA EN ESTA CUARENTENA, LES TRAIGO ALGO MUY ESPECIAL. Y ESTA ES LA PRIMERA VEZ QUE LO HAGO.
LES QUIERO COMPARTIR EL ESQUELETO DE ESTA HISTORIA; EL PRIMER BOSQUEJO E IDEAS QUE TUVE CUANDO ABRI EL WORD HACE AÑOS:
"Michiru Kaioh llega a pedirle ayuda a su mejor amiga de la infancia, Mina Aino por que Rubeus las ha abandonado. Mina las deja vivir en su departamento pero Michiru quien es alcohólica atraviesa por una fuerte depresión, pues la fortuna que le dejaron sus padres, rubeus la malgasto y ahora se encuentra prácticamente en la calle.
Debido a su fuerte dependencia al alcohol michiru acude a las fiestas de sociedad de sus antiguos amigos, quienes solo se burlan a sus espaldas.
En una de esas tantas fiestas, provoca un escandalo que hace que la saquen de la fiesta a rastras. Es ahí en la entrada cuando se encuentra con Haruka Tenoh. La niñita rara del colegio. Michiru comienza a burlarse de haru de como no podía disimular lo enamorada que estaba.
Haruka se sonroja y planea dejarla ahí, pero michiru envalentonada por el alcohol la atrapa y le roba un beso pidiéndole que le demuestre cuanto la quería y que aproveche ahora que tiene ganas. Haruka la empuja diciéndole que esta loca y le provoca lastima.
Pero a partir de ahí haruka comienza a buscar a michiru poco a poco comienza a ayudarla para salir de su depresión y conseguir un empleo digno. Pero su relación se complica cuando la esposa y la hija de haruka aparecen–"
Si este era el primer boceto que tuve para el amor es un reencuentro, seguro se quedaron con el ojo cuadrado. Yo también cuando empecé a escribirlo no me gusto la idea de una michiru alcohólica y media promiscua (por que ya había escrito de eso en el amor es una película) y tampoco de que haruka fuera una mujer casada e infiel (el amor es una rosa y película) además también senti que era muchísimo drama. Y yo quería una historia bonita de amor, aun la quiero.
Cambie el papel de michiru drásticamente por una mujer que solo ha conocido la violencia, los castigos y el abandono de sus padres y de su marido. Lo único que tiene es a hotaru y ella también ha sufrido maltratos. Pensé, por que no hacer que haruka les enseñe como se deben de tratar a los seres que amas. Alguien que no tenga miedo de demostrar afecto y que se preocupe realmente por ti.
La primera idea era de que michiru se entregara a haruka por conveniencia, para que la sacara de vivir con su amiga y el amor vendría despues. Pero comprendí que lo correcto era primero hacer que michiru se enamorara, y despues vendrá la entrega. No por alguna conveniencia ni por agradecimiento sino por que se desea.
En fin, díganme su opinión. ¿era mejor la historia inicial? ¿ o evoluciono a un mejor fic?
¿Qué cosas hubieran dejado del anterior?
Los leo, les mando un abrazo muy grande.
