NI SAILOR MOON NI SUS PERSONAJES ME PERTENECEN, TODO ES PROPIEDAD DE NAOKO TAKEUCHI.

TAMPOCO LAS CANCIONES PRESENTADAS SON DE MI AUTORIA, ES PROPIEDAD INTELECTUAL DE SUS RESPECTIVOS AUTORES.

ESTA HISTORIA ES CON FINES DE ENTRETENIMIENTO PARA QUIEN LO ESCRIBE Y PARA QUIEN LO LEE...


Haruka miro su reloj una vez más.

–¿Por qué tardaran tanto? –

A lo lejos se podía escuchar el alboroto que madre e hija estaban realizando, Haruka comenzó a mover su pierna impaciente. Se llevo una mano a la cara sintiendo el leve bordeado de sus cicatrices. Siguió el camino de estas mientras pensaba si seria correcto usar maquillaje para disimularlas. Eran delgadas, largas y de un tono mas blanco que su piel, no se notaban tanto, pero al momento de acercarse a su rostro eran notorias.

Viéndose al espejo ya completamente curada no podía decir que le causaba el mismo conflicto de antes, cuando su encantadora madre le había mostrado sin ningún tacto su rostro hinchado y morado. Haruka sonrió, casi se desmaya cuando se vio al espejo, incluso le lanzo sus desodorantes a Mina. ¿por eso su amiga ya no quería verla? ¿no la habría perdonado del todo?

Miro su celular y busco las conversaciones con su amiga. Acababa de cambiar su fotografía, estaba vestida con impecable traje y parecía estar hablando en una sala de juicios orales. Miro el mensaje que le había mandado hace horas sin ninguna respuesta.

"Mina, ¿iras a la cena esta noche? Anda querida, no te hagas del rogar. Tengo muchas ganas de verte y muchísimo que contarte."

El mensaje estaba en visto. Haruka metió su celular en el bolsillo de muy mala gana.

–desgraciada– dijo para sí misma, estaba dolida de que Mina no tuviera los pantalones para ir a enfrentarla y decirle porque no quería seguir siendo su amiga–y yo como tonta que le ruego–

–disculpa por haberte hecho esperar, Haruka–

Haruka abrió los ojos maravillada, no tuvo el tino de responderle a Michiru quien ni siquiera la miraba pues estaba mas concentrada en abrocharse una preciosa cadena. La rubia hizo un esfuerzo sobrehumano por no mirar a la mujer enfrente suyo de arriba abajo. Fue en vano, el cuerpo Michiru lucia maravilloso en ese vestido entallado de color azul que solo hacia resaltar su hermoso cabello y ojos azules.

–cómo me veo–

La pregunta hizo sonreír a Haruka, aquella mujer lucia hermosa, una combinación de sensualidad e inocencia que podrían enamorar a cualquiera. Haruka respiro hondo intentando calmarse, trato de desviar la mirada, pero no pudo, solo mantuvo sus ojos fijos en ella.

–¿quieres que sea honesta? –

–¿no me veo bien? – titubeo Michiru comenzando a alarmarse.

–al contrario, Michiru con ese vestido luces tan hermosa como el mar–

Michiru soltó una carcajada.

–ay no te burles, ¿lo dices por que es mucho azul? Sabia que exageraba con los colores. Mejor me pondré el negro–

–¡de ninguna manera! – Dijo Haruka acercándose a ella, incluso tomo uno de sus brazos para que no se le escapara– Michiru ese vestido se te ve increíble, mujer por dios ¡estas impactante! No te dejare ir a cambiar porque estas maravillosa, no necesitas más maquillaje ni otro peinado ni mucho menos otro vestido porque con cualquier cosa lucirás igual de hermosa ¿me oíste? ¡fuera los complejos! –

La aguamarina miro a Haruka, su corazón comenzó a latir desbocado con cada palabra. Sin querer sus ojos se desviaron a la hermosa boca de la rubia. El pensamiento de besarla cruzo por su mente, eso le había pasado algunas veces, pero ahora parecía diferente: antes parecía ser solo deseo acompañado con un poco de curiosidad. Hoy más que deseo Michiru sentía una desesperación por querer empujar a Haruka contra la pared y juntar sus labios con los de ella.

–Haruka… –susurro en un suspiro de emoción.

Llevo su mano hacia el hombro de Haruka y apretó su chamarra. Los ojos verdes se abrieron un poco con cierto desconcierto, Michiru comenzó a mover su mano; primero viajando hacia el hombro y después al cuello, tomaría su nuca con las manos y la atraería hacia ella.

–madre, ¿me abrochas el vestido? –

–enseguida cariño–

Se separaron de forma automática, Michiru de dos zancadas se acercó hasta su hija y comenzó a ayudarla.

–mira nada más, este vestido está muy mal puesto–

–pues es que tiene muchos cierres– rezongo su hija, Michiru no dio su brazo a torcer y comenzó a decirle como se debía abrochar. Entre su pelea con su hija apenas y pudo escuchar la voz de Haruka diciendo que estaría esperándolas en el estacionamiento.

Michiru cerro sus ojos maldiciendo su estupidez.


–bien hemos llegado. –

–¿estas asustada? –

–¿perdón? – Haruka volteo a ver a hotaru quien la miraba curiosa –¿Qué quieres decir? –

–luces nerviosas, pareciera que no quieres estar aquí–

–claro que quiero estar aquí– respondió la rubia un poco ofendida.

–no parece, traes una cara de susto. Pareciera que viste un muerto–

–¡hotaru! No molestes a Haruka–

–pero mama, mira su rostro. Esta nerviosa…. ¿Qué te paso? –

–ya hotaru, suficiente. Compórtate–

Michiru miro a su hija como si sus ojos fueran dos dagas, si tan solo su hija supiera que Haruka estaba así porque estuvo a punto de robarle un beso y obviamente la rubia se dio cuenta de lo que pretendía, era muy noble y bondadosa pero no estúpida. ¿Por qué demonios su hija siempre se le activaba el "sexto sentido" en el momento mas inoportuno? Miro a de reojo a Haruka que parecía querer salir corriendo del auto.

–perdón Haruka– pidió hotaru sin saber que hacer, su madre estaba realmente molesta y Haruka estaba muy callada, era tan incómodo.

–no te preocupes pequeña, tienes toda la razón. Venimos a divertirnos, no hay por que amargarse. ¡vamos a la fiesta! Me pregunto que habrá cocinado Lita, muero de hambre–

Haruka bajo del vehículo y se apresuro a ayudar a hotaru a bajar.

–¿no acabas de comerte unos chocolates? – pregunto la pequeña quien había visto a Haruka comerse tres barras de la golosina con caramelo y nueces.

– bueno tener la boca sellada y comer solo líquidos te abre el apetito créeme, tengo antojo de todo. No tienes idea– dijo Haruka animada que ya estaba abriendo la puerta.

–oh ya veo– concedió hotaru mirando a Haruka con atención. Michiru sonrió, viéndolas así solo parecían ser un padre amoroso con su pequeña y curiosa hija. La sonrisa se quebró un poco, cómo le hubiera gustado que así se hubieran dado las cosas.

– ¡ ES! –

Una montaña de confeti envolvió las recién llegadas, Lita, Serena, Rei, estaban al frente. Haruka se acerco a ellas feliz y agradecida. Poco a poco vio más caras conocidas, Serenity, Darién, Nicolas, Minako, Kamio, Mizuki.

–muchas gracias por esto, estoy muy emocionada. ¿a quién se le ocurrió la idea? –

–esto fue idea de Lita– dijo serena.

–en realidad no– explico la aludida– esto fue obra de Amy– dijo señalando a la mujer que estaba a su lado, Michiru levanto la cabeza con brusquedad en cuanto escucho ese nombre. Frunció el ceño en cuanto vio a Amy acariciar suavemente la cabeza de Haruka y de paso tocar su rostro de una manera nada profesional.

–con todo lo que me hiciste pasar el primer día que llegaste al hospital ¿no creías que no iba a celebrar que ya estas completamente curada? – explico con tono cariñoso la doctora. A su alrededor las personas comenzaron a aplaudir y a hacer mas festejo.

–¿bueno que esperamos? Según me dijiste tenias unas ganas de enormes de gritar y de hablar hasta cansarte. ¡Es por eso que planeamos una noche de karaoke! – Haruka sonrió emocionada ante las palabras de Amy, la doctora paso un brazo por su hombro y se llevó a Haruka a una de las mesas.

Michiru hizo una mueca, no se creía ese cuento, ni que mizuno le celebrara una fiesta a cada paciente. Ni mucho menos se abrazaba de esa manera de ellos ni los obligaba a sentarse a lado de ella. Todos igualmente se encontraban tomando asiento, dio un paso para tomar su lugar, pero otra mujer se había quedado de piedra mirando a Haruka y a Amy. Michiru la miro extrañada.

–¿lita? –

–¿Qué? – la castaña la miro como si la acababa de sacar de un trance.

–te preguntaba si estabas bien–

–ah claro, claro. Enseguida traeré los aperitivos para que empecemos el festejo–

Lita desapareció a paso veloz mientras de un golpe abría la puerta que separaba el restaurante y la cocina.

Michiru miro a su alrededor, Lita parecía molesta, hotaru ya estaba en un rincón jugando con Rini sin siquiera acordarse de que tenia madre, Haruka ya se había sentado junto a sus amigas, Amy a un lado de ella parecía reír de algún chiste que la rubia había contado. Miró la mesa, quedaba un lugar al otro extremo, muy alejada de Haruka. A un lado de Serenity y de la secretaria de Haruka.

–que gusto verte Michiru–

–gracias, igualmente. –

–ya casi no vas a la casa querida–

–lo lamento Serenity– sonrió apenada– es que con todo esto de mi trabajo y además Haruka ha sido de gran ayuda estos días. Ha pasado por hotaru, nos lleva a la escuela y a mi trabajo. Ya me daba pena darles tanta lata–

–ay no digas eso, querida. ¡adoramos a hotaru! llévala a la casa, mi nieta la extraña mucho–

–podemos ir un fin de semana–

–me parece estupendo– Serenity sonrió encantada– es más, las invitamos a comer, pienso que podemos comer en el jardín aprovechando que el otoño aún no ha llegado y…. –

–claro, claro– Michiru ni siquiera estaba poniendo atención a la charla, Lita había llegado con las viandas de comida. Amy miraba el plato de Haruka con curiosidad e incluso llevo su tenedor a este para robarle una comida. Haruka le señalo otros ingredientes e incluso le dio de comer en la boca. Ambas se sonreían con complicidad. Intento mirar hacia otro lado, pero se encontró con la cara asustada de Mizuki quien veía con los ojos de tomate a Haruka coquetear con su doctora. ¡Esto era un escándalo! Y todo mundo actuaba como si no estuviera pasando nada.

–Serenity– interrumpió sin ningún tipo de remordimiento–¿mina no piensa venir? –

–no se nada sobre eso, serena me dijo que estaba algo complicada. No se más. Ah por cierto, ya les conseguí la cita–

–¿Qué cita? –

Serenity pestañeo un poco.

–la cita con la directora del colegio de Rini –

–¿Cómo? –

–si, Haruka me dijo que quería ver algunas escuelas por que Hotaru no esta a gusto donde estudia. Me pidió que les consiguiera cita en los mejores de Tokio. Ella… ¿no te lo dijo? –

–si – mintió Michiru de inmediato, mientras sonreía de manera atolondrada –es que el trabajo ya sabes…a veces se le olvidan a una las cosas –

–desde luego – le contesto en tono condescendiente la mujer mayor.

–¿bueno y por qué no empezamos con el karaoke? – interrumpió Lita mientras se ponía de pie a Michiru le pareció que estaba molesta. –¿Quién quiere pasar primero? –

Todos se miraron unos a otros indecisos. Pero la madre de Mina se paró con valentía.

–¡yo! Quiero dedicarle una canción a mi marido. – exclamo con picardía, a su lado Kamio solo se llevó la mano a la cara apenado– ponme la de "ni que valieras tanto" –

Las risas no se hicieron esperar y pronto la audiencia gritaba incoherencias ante la mujer que con mucho sentimiento entonaba la ardida canción mientras su marido solo sonreía con el rostro enrojecido.

después de Minako, Kamio quiso participar, luego Nicolás, después serena, Rei, Darién, incluso Mizuki asombro a mas de uno con su potente y hermosa voz.

–¡Bravo Mizuki! ¡que voz! – Haruka se levanto a aplaudirle a su secretaria. Sentía la lengua pastosa y un poco de mareo. El alcohol comenzaba a pasarle factura, pero decidió ignorarlo mientras bebía lo que restaba de su licor.

Sintió una mano en su hombro y un rostro se pego al suyo con atrevida confianza.

–felicidades por recuperar tu voz de tenor, bestiecita–

volteo para encontrarse el rostro de Mina, era irónico. Deseaba tenerla enfrente para decirle; mas bien gritarle por todos los mensajes sin contestar, las llamadas desviadas, los compromisos cancelados. Pero ahora que la veía con el rostro cargado de unas grandes ojeras y unos ojos que a pesar de la sonrisa lucían demasiado cansados.

La sorpresa y el enojo desaparecieron de inmediato. Haruka se levantó de su asiento preocupada.

–no hagas escándalo, debiste verme la semana pasada– dijo la abogada agitando su mano con ligereza– parecía una muerta viviente. Estuve trabajando sin descanso casi un mes–

–¡Mina! – comenzó Haruka alarmada. Pero su amiga no le hizo caso.

–¿ya vas a cantar mizuno? Qué bueno que llegue a tiempo para verte ¿puedo sentarme aquí? – sin esperar respuesta, Mina se sentó y le hizo un gesto a su amiga para que hiciera lo mismo.

Haruka por su parte miro a Amy quien le había lanzado una mirada significativa mientras avanzaba hacia el escenario. Haruka de pronto se sintió entre la espada y la pared, se moría de ganas de sacar a Mina del lugar, llevarla a su camioneta donde ambas podrían hablar largo y tendido de lo que estaba pasando. Pero también no debía de perderse de la presentación de Amy.

–quiero dedicarle esta canción a la festejada, gracias Haruka… – comenzó Amy alzando su copa en actitud de brindis–…por los reencuentros–

Sin saber muy bien que hacer, Haruka se sentó. Todos la miraban y sin querer seguir llamando la atención se le ocurrió aplaudir fingiendo una emoción que ya no sentía. Amy comenzó su canción y Haruka estaba sorprendida, realmente tenia una voz muy bonita. Incluso parecía que la doctora había ensayado muchísimo para este día.

Desde el momento en que te vi
Mi corazón te lo robaste
Me enamoré tanto de ti
Mi amor entero te lo di
En un instante

–¿Por qué estas así? – pregunto Haruka sin desviar los ojos de Amy quien embargada por la emoción estaba dando todo un espectáculo con la canción. Sintió los ojos de Mina sobre ella.

–no es para tanto–

–¡¿no es para tanto?! ¿Ya te viste en el espejo? –

–wow, la reina del tacto ¿eh? –

–tienes…ya sabes… ¿algún problema grave? ¿Estas abusando de alguna sustancia rara? –

Mina rio

–no me drogo, por dios. Esto solo es exceso de trabajo–

De pronto mi mundo cambió
Desapareces de mi vida
Y sin saber cómo y porqué
Muy solo y triste me quede
En agonía

Haruka no podía desviar la mirada de Amy, pero eso no evitara que frunciera su rostro.

–¿entonces? ¿Estas trabajando en exceso? ¿es todo? –

–¿tan difícil es de creer? Mi padre también estaba sorprendido–

–no lo digo por eso–

–ay claro que sí, todo el mundo piensa eso de mí. Solo soy una maldita heredera que estudio una carrera mientras buscaba algún marido rico para que me mantuviera. Nunca se imaginaron que yo puedo vivir de mi carrera–

Algo de mi sabía
Que te encontraría.
Que un día
Regresarías.

–¿quieres calmarte? Yo jamás he pensado eso de ti y lo sabes. – Haruka ya ni siquiera le prestó atención a Amy ni a su canción. Su rostro se encontró con el de Mina. –eres mi amiga– exclamo con reproche– jamás he dudado de ti, ni de tu capacidad. ¿o es que acaso estos meses ya borraron nuestra amistad? –

Mina se mordió el labio.

–perdóname, estoy tan cansada que ya no se ni lo que digo. Parezco un animal herido, lo lamento–

–¿Tienes un problema? –

–¿uno? Demonios, tengo mil problemas encima– se quejó Mina. –Estuve con un caso demasiado fuerte que me absorbió por completo, demasiado difícil por la corrupción que impera en el mundo. Sin mencionar que tengo bajo mi cargo a cien abogados que resultaron ser unos hijos de puta, patanes y misóginos que lo único que quieren es ponerme el pie para que fracase ante mi padre y que cuando se enteren de que actúe a sus espaldas, se me echaran encima – mina suspiro y se llevó las manos al puente de la nariz –ah y mi secretaria prepara un café asqueroso –

Porque nunca muere un gran amor
No se acaba, no se pierde
Siempre está en el corazón presente.

–¿pero por que nunca me dijiste nada? – Haruka ya no hacia caso de la presentación de Amy, se volteo totalmente hacia mina. –pude haberte ayudado –

–¿para qué? Estabas viviendo tu propio duelo, necesitabas sanar en tranquilidad. Imagínate si llegaba a tu departamento toda llorosa "oh Haruka, los abogados de mi bufete me consideran estúpida y me hacen bullying. Abrázame dime que eso no ocurrirá de nuevo" – Mina dramatizo

–pude haberte apoyado. ¿no soy tu mejor amiga? – rugió Haruka – ¿no me tienes confianza? ¡juramos apoyarnos en todo, mina! –

Nunca muere un gran amor
A través de lo que sea
Contra el viento y la marea
Aunque el mundo le depare
Una de cal y otra de arena.
Cuando se quiere
Nunca muere un gran amor.

Amy cantaba con emoción, Haruka y mina voltearon a verla. La doctora se había bajado del escenario y se acercaba a ellas. Los ojos verdes de Mizuno se posaron fijamente en Haruka. Era evidente que se la estaba dedicando. Todos los presentes las miraron curiosos. Mina alzo las cejas y sonrió divertida.

–uy– dijo mina en el tono goloso que Haruka tanto temía – pues parece que tú y Mizuno también han jurado apoyarse en todo – exclamo la rubia bastante risueña.

–si, algo parecido – contesto Haruka

–shhhh – pidió Mina – déjame escuchar lo que te está dedicando –

Nos merecemos esta vez
Por nuestro amor una revancha
Para volvernos a adorar
Otra oportunidad
Solo nos basta.

Haruka mantuvo el contacto con Amy quien la señalaba ímpetu, su cuerpo temblaba de la emoción. Se sentía un poco avergonzada de estar haciendo esto delante de sus amigos y conocidos. Los ojos azules de Amy se desviaron un momento para ver hacia una parte del público. Haruka sin querer hizo lo mismo. Sus ojos se encontraron con los de Michiru, una oleada de remordimiento le embargo en cuanto se dio cuanta tristeza se veía en su rostro, al darse cuenta de que la estaba mirando, Michiru decidió sonreírle. Haruka hizo lo mismo. Sin querer llego a recordar lo ocurrido unas horas antes. ¿Michiru estuvo a punto de darle un beso? Le parecía algo irreal e imposible, pero las caricias en su cuello y rostro…

–vaya, sin dudas una letra interesante – la voz de Mina la distrajo, Amy ya se había regresado a escenario. –quien iba a pensar que tú y mizuno terminarían así de enamoradas. Por que es obvio que sientes algo por ella ¿verdad? –

–que bien me conoces Mina–

–soy tu mejor amiga, es mi trabajo conocerte. Toma – dijo mientras sacaba un folder

–¿Qué es esto? –

–Mi regalo por tu recuperación –

Algo de mi sabía
Que te encontraría.
Que un día
Regresarías.

Haruka leyó con cuidado por segunda vez. Miro a Mina pidiendo una explicación.

–se que me dijiste que no valía la pena. Pero yo no soy tan buena como tú. Descubrí que soy una sanguinaria perra, cuando lastiman alguien que quiero –

–¿esto es el veredicto final? ¿Cómo lo hiciste sin mi testimonio? –

–no hizo falta, con enseñar tu expediente y tus fotografías de como quedaste fue mas que suficiente. Además, sé que no cometí ningún error, a Mackenzie se le abrieron nuevos casos de investigación. Drogas, trafico de armas, violencia intrafamiliar, crímenes por xenofobia…en fin el hombre es una fichita. Y sabe defenderse muy bien el criminal. –

–un año de trabajo comunitario, una disculpa publica y una indemnización por cinco millones de dólares. –

–soy muy buena dando sustos ¿eh? –

–te amo, Mina – exclamo Haruka.

–¿a poco? – mina se llevo la mano a los labios en actitud pensativa –y la pobrecita de Mizuno dedicándote canciones. –

Haruka soltó una carcajada

–te amo como amiga, estúpida – explico la arquitecta

–y yo que ya te iba a decir que si me dejas el Ferrari te puedo comenzar a ver con ojos de amor –

–ah eso…lo vendí –

–¿Qué? –

–cosas de la vida –

–Haruka ¿Cómo que lo vendiste? –

Porque nunca muere un gran amor
No se acaba, no se pierde
Siempre está en el corazón presente.
Cuando se quiere
Nunca muere un gran amor.

Haruka ya no hizo caso a las preguntas de Mina sobre su antiguo auto, en cuanto Amy dejo de cantar se levantó a aplaudir un poco arrepentida de no haberle puesto tanta atención a su canción. En compensación por eso, se acerco a ella; le dio un cálido beso en la mano y la abrazo en actitud cariñosa. Todas las miradas estaban sobre ellas y Haruka aprovecho para susurrarle al oído en actitud cómplice.

–bueno ¿y quién sigue? – pregunto Mina mientras se servía un poco de licor – por que quiero cantar una canción con la bestia. Lo siento Amy, pero ella y yo cantamos a dueto desde hace años. –

–no me importa en lo absoluto – Amy miro a Haruka divertida y le pellizco la mejilla – se que tienes lugar preferencial por ser la mejor amiga –

–creo que nos vamos a entender – exclamo Mina haciendo estallar las risas de varios.


Al calor de las copas y las canciones el ambiente se relajó. Michiru miro su reloj, las tres de la mañana y ya se quería ir. Lo malo era que ninguno de los presentes se veía con intenciones de acabar con la diversión, Haruka incluida. ¿y como no? La mujer estaba bien atendida con Amy a su derecha y con Mina a su izquierda. Sin querer seguir viendo esa escena se paró en dirección al baño. Quería gritar, golpear algo o tal vez ir y sacar a rastras a Haruka y hacerle una escena. Y si seguía viéndola tan contenta coqueteando con aquella mujer, de seguro ella no podría aguantarse más.

—es nuestro turno, Mina—

La rubia dejo su copa en la mesa y carraspeo su garganta escandalosamente mientras jalaba a Mina que por su parte estaba mirando con terror su celular.

—¡espera, me está llamando Kunzite! —

–¿Quién es ese imbécil? –

–es mi socio, dios mío ¿qué quiere a esta hora? –

—hey no, ¡tenemos que pasar! —

—ay pues pasa con alguien más— Mina movió su mano rápidamente como quitándole importancia al asunto—¿bueno? —

La abogada camino hacia la salida, pero antes agarro a Michiru quien regresaba del baño y la jalo del brazo.

–ah Michiru, ¿Por qué no ayudas a Haruka con el dueto? Si, ¡que amable eres! –

Michiru se acercó con cara atolondrada, miro a Haruka quien a su vez se quedó parada fulminando a Mina con la mirada. El sonido de un piano se hizo eco y todos en el lugar las miraban. Tomo el micrófono que estaba mas cercano. Ni siquiera sabía cual canción iban a cantar.

—yo te ayudo con la canción, descuida Michiru—

Haruka trago saliva, tomo aire y comenzó a cantar mientras miraba a Michiru. La aguamarina por su parte se alejó un poco mientras trataba de controlar el temblor de sus manos. Apretó el micrófono un poco muy nerviosa.

"Me muero por suplicarte que no te vayas mi vida…
Me muero por escucharte decir las cosas que nunca dirás
…Mas me callo y te marchas

Ya había escuchado a Haruka cantar, la recordaba en la fiesta de graduación de Mina. Pero esa vez sus pensamientos estaban mas ocupados en Mina que en la rubia, hoy no podía apartar la mirada de Haruka ni controlar su emoción al escuchar su voz. Reconoció la canción, había pegado mucho hace un par de años. Se sabia la letra y eso la tranquilizo aun más. Miro los ojos verdes de Haruka capaces de hacerla sentir en confianza.

Aún tengo la esperanza de ser capaz algún día
De no esconder las heridas que me duelen
Al pensar que te voy queriendo cada día un poco más…"

Cerro los ojos y se imaginó que en realidad le estaba dedicando la bella letra, que ella era la verdadera dueña de su corazón y no Mizuno. Y en el fondo Haruka al igual que ella luchaba día con día por ocultar sus sentimientos.

"… ¿Cuánto tiempo vamos a esperar? …."

Haruka levanto su mano y gentilmente con la yema de su dedo índice, delineo el rostro de Michiru. La aguamarina abrió sus ojos y trato calmarse un poco para no dejarse llevar por el momento. Haruka estaba iniciando una relación con Mizuno, si ella de buenas a primeras se acercaba y le robaba un beso enfrente de todos, solo crearía un escándalo.

"Me muero por abrazarte y que me abraces tan fuerte
Me muero por divertirte…"

Soltó una sonrisa, la letra le calzaba perfectamente bien a Haruka, si algo tenia esa rubia era un sentido del humor bastante agudo, desde que llego a su vida casi de forma inmediata se las ingenio para sacarle un par carcajadas. Y si eso hacia con ella que era una simple amiga, Haruka haría hasta lo imposible por sacarle unas sonrisas con la persona que ama. La sonrisa se le borro del rostro. Sin duda Mizuno se había sacado una gran lotería con esta rubia. Apretó los músculos de su rostro en un intento de evitar las lágrimas que amenazaban con salir.

"…y que me beses cuando despierte
Acomodado en tu pecho hasta que el sol aparezca
Me voy perdiendo en tu aroma…

Sin querer imagino un escenario donde estuviera viviendo el día a día junto a Haruka como una pareja, poder ver su rostro cubierto con los primeros rayos de luz, poder abrazarla, caminar junto a ella sonriendo orgullosa por tener su amor. Abrazadas en la cama exhaustas después de haber hecho el amor, con el corazón desbocado. Michiru acurrucando su rostro en su pecho mientras le susurraba cuanto la quería.

"Me voy perdiendo en tus labios que se acercan
Susurrando palabras que llegan
A este pobre corazón

Voy sintiendo el fuego en mi interior …"

¿Cómo había acabado aferrándose a la ilusión de que Haruka estuviera sintiendo algo por ella? ¿Por qué deseaba con todo su corazón que esto fuera una realidad? Miro a la rubia a los ojos con una petición silenciosa: que se acercara a robarle un beso, que la reclamara como suya y le hiciera saber enfrente de todos sus amigos que no quería a mizuno sino a ella, el fuego en su interior tomo el control y no pudo evitar estirar su mano para pedirle a Haruka un contacto. Un lazo…

Haruka dio un paso adelante, sus ojos no parecían querer despegarse de los suyos. Michiru intento con todas sus fuerzas evadir su mirada, pero en el fondo sabía que jamás se cansaría de buscar sus ojos. Michiru intento regresar su brazo, pero Haruka fue más rápida y entrelazo su mano contra la de ella. Ambas se miraron mientras cantaban el coro juntas.

"Me muero por conocerte saber qué es lo que piensas
Abrir todas tus puertas y vencer esas tormentas
Que nos quieran abatir sembrar en tus ojos mi mirada
Cantar contigo al alba
Besarnos hasta desgastarnos nuestros labios"

Y ver en tu rostro cada día crecer esa semilla
Crear, soñar, dejar todo surgir aparcando el miedo a sufrir

Si, todo eso sonaba tan correcto para ellas. Michiru se moría por descubrir todas las facetas de Haruka, le divertía como amiga, la admiraba en su carrera y la respetaba como mujer, pero también quería cortejarla como a una novia, quería complacerla como una amante, quería consolarla como a su pareja. Quería luchar con ella los problemas de la vida, apoyarla con su injusta madre, defenderla de sus propios demonios. Quería amarla y quería luchar por poder amarla, quería merecerla.

Ambas se acercaron lo más posible, y Michiru creyó ver en los ojos verdes el mismo torbellino de emociones. Agradeció saberse la canción, por que era su turno y no quería de ninguna manera dejar de verla para observar la pantalla con las letras.

"Me muero por explicarte lo que pasa por mi mente…"

Apretó el micrófono, mientras luchaba con todo lo que tenía para no confesarle de verdad lo que sentía. ¿Qué le diría? ¿Cuál sería su respuesta?

"Me muero por intrigarte
Y seguir siendo capaz de sorprenderte"

"Sentir cada día ese flechazo
Al verte que más dará lo que digan"
"Que más dará lo que piensen si estoy loca es cosa mía"

Sus pensamientos se fueron hasta sus padres y Rubeus. Ellos seguramente jamás la comprenderán, ni podrían entender como es que su corazón termino en manos de esta mujer enfrente suyo.

"Y ahora vuelvo a mirar el mundo a mi favor
Vuelvo a ver brillar la luz del sol"

"Y todo gracias a ti" pensó Michiru, mirando a Haruka con amor. Su salvadora, quien no solo había curado su alma poco a poco, si no que le enseño una manera de amar muy diferente a la que había conocido con Rubeus. Una mas pura, desinteresada. ¿Cómo no enamorarse de ella?

"Me muero por conocerte saber qué es lo que piensas"

Michiru levanto su mano y Haruka acerco la suya, ambas palmas se encontraron en el aire.

"Abrir todas tus puertas y vencer esas tormentas
Que nos quieran abatir sembrar en tus ojos mi mirada
Cantar contigo al alba
Besarnos hasta desgastarnos nuestros labios"
"Y ver en tu rostro cada día …crecer esa semilla"
"Crear, soñar, dejar todo surgir…. aparcando el miedo a sufrir"

La canción termino, ambas estaban tan cerca. Podía sentir la respiración de Haruka fundirse con su aliento. Miro sus labios con tentación, trago saliva.

–estuviste maravillosa Haruka – exclamo Amy acercándose. Haruka se alejó un poco, pero su vista seguía fija en ella. La rubia le sonrió y le guiño un ojo.

–cantas hermoso Michiru – y con estas palabras la rubia se fue con Mizuno. Michiru se quedó viendo fijamente un rato. Esa canción a dueto solo había sido una mentira; un hermoso sueño. Y esta era su realidad; Haruka estaba enamorándose de otra mujer.

Continuara….


NA: ¿QUE TAL?

¿ALGUNA OPINION? ¿COMENTARIO? ¿INTENTO DE ASESINATO?

SE QUE USTEDES SE ESTAN PREGUNTANDO ¡COMO QUE MIZUNO Y HARUKA VAN A TENER UNA RELACION!

JAJAJAJAJA

PARA COMPENSAR ESTO, LES TRAJE A LA QUERIDA MINA Y UNA EXPLICACION DE POR QUE NO HABIA SALIDO EN PANTALLA.

EN EL SIGUIENTE CAPITULO SE RESOLVERAN LAS DUDAS EN TORNO A AMY Y A MINA. LAS CUALES DARAN MUCHO DE QUE HABLAR EN EL SIGUIENTE CAPITULO.

EN REALIDAD EL CAPITULO LO DIVIDI EN DOS. POR QUE ERAN 24 PAGINAS DE WORD Y SE ME HACIA UN EXCESO DE INFORMACION.

LAS CANCIONES PUES QUE ELEGI OBVIAMENTE TIENEN MUCHO SIGNIFICADO, DE HECHO CUANDO ESCUCHE "SIN MIEDO A NADA" DESPUES DE MUCHO TIEMPO ME IMAGINE LA SITUACION ROMANTICA DE HARUKA Y MICHIRU EN ESTOS MOMENTOS DE LA HISTORIA Y CALZABA A LA PERFECCION COMO NINGUNA OTRA.

¿USTEDES SABEN DE ALGUNA CANCION QUE CUAND LA ESCUCHAN SIENTEN QUE LES QUEDAN A ESTAS DOS?

COMPARTAN SUS RECOMENDACIONES PARA ESCUCHAR MUSICA NUEVA E INSPIRADORA.