Capitulo 41
"El silencio se convierte en gritos"
Los llantos eran notorios, el silencio de la noticia se rompía con los gritos de todas y por primera vez desde hace mucho tiempo hubo conflicto en el grupo.
Un golpe aterrizo de lleno en el rostro de Umi lanzándola directamente contra el suelo. Vi con mis ojos repletos de lagrimas como la pelinegra había arremetido contra la chica, esta lloraba de una manera que hacia años no visualizaba.
—¡¿Por qué mierda fueron ustedes dos solas?!.— Rugió Nico con ira mientras tomaba por el cuello de la camisa a Umi amenazando con golpearla de nuevo. —¡Nadie tenia que morir!—
El puño de Nico se mantuvo alto debatiendo si debía o no volver a golpearla. Al principio mi novia pareció estar lista para demacrar a la chica a golpes. Sabia que no estaba bien sus acciones pero esta vez me mantuve al margen pues estábamos en una situación que cualquiera podría reaccionar así.
El rostro de Umi era tan indiferente a las agresiones de la peli negra, su semblante tan sombrio con unos ojos ajenos al concepto de la vida… Sus ojos estaban rojos de probablemente llorar tantos días en su camino de vuelta, sabiendo que la chica que amo ahora estaba muerta.
Las reacciones de todas en la habitación variaban, Eli tambien parecia querer golpear a Umi hasta cansarse, pero sabia que retenia esta necesidad porque ella comprendia muy bien lo que Kotori debio sentir en ese momento. Nozomi, Honoka, lloraban de una manera feroz, A-rise por otro lado junto a Sora solo se mantenían con un semblante de pena. Hanayo lloraba abrazada de Rin mientras esta ultima intentaba no derramar lagrimas cosa que no lograba por completo.
—Sabes… a veces eres molesta en este tipo de juegos.— Murmure mientras tomaba otra carta del mazo. Esos ojos tan amables solo me veian con alegría y pena.
Sus ojos eran tan inocentes que me costaba admitir que alguien tuviera esa mirada… Una mirada de bondad pura. En ese momento solo fue un pensamiento vago por mi mente. En ese momento donde cuidaba a Umi de su enfermedad, solo pude pasar tiempo con la peli gris encerrada en esa habitación. Me arrepentia de ese entonces porque jamás me intereso saber como te sentias. Desarrolle el mal habito de evitar hablar con la gente sobre su sentir.
—Perdona.— Dijiste con una voz dulce.
Eras una chica tan amable… Aun despues de nuestra traición fuiste la primera que logro perdonarme aun sin merecerlo, temía por lo que conllevarían tus palabras, acaso solo jugabas conmigo o era algún tipo de broma. Esa siempre fue una duda que habito en mi interior, siendo que estabas en todo tu derecho de odiarme, de odiarnos… Tu nos perdonaste Kotori.
Sostuve la muñeca de Nico con la que sostenia a Umi. Ella me miro aun ahogada en llanto, con una simple mirada comprendí lo que pensaba, me miraba con tristeza e impotencia, de una manera muy similar a aquella vez en lo que alguna vez fue su hogar. Ella sentía que todo se repetia y por primera vez le daba la razon, perdimos a una miembro de nuestra familia, no tenia como llevarle la contraria en eso.
Cuando la chica me miro por mas de un segundo ella comprendio lo que le queria decir. Nos estábamos desquitando con Umi cuando ella era la que mas sufria. Se fueron sin decirnos nada y comprendo el porque lo hicieron, enserio lo hacia.
Cuando Nico la solto hice algo poco propio de mi persona, Umi estaba en el suelo y me arrodille lentamente para tomarla entre mis brazos. Nadie parecio notarlo pero Umi sollozo en mi hombro pero no emitio movimiento alguno.
—Ella esta bien ahora.— Susurre para la chica.
Esas palabras parecieron despertarla de un trance, la chica por fin se movio y esta se aferro a mis brazos de una manera violenta, por primera vez vi algo que nunca creí.
Umi lloraba sin parar y sus gritos eran desgarradores, tan fuertes que cualquier sonido era apartado por este grito tan lleno de dolor e impotencia. La chica que considerábamos la mas fuerte de todas, que nunca se mostro débil. Estaba destrozada de una manera que dudaba se pudiera recuperar. Los gritos de dolor resonaban en nuestras almas y lloraban en sinfonía con cada rugido de la chica.
Cada una se fue uniendo poco a poco con Umi, cada una expresando apoyo, comprensión y luto.
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Cuando todas nos calmamos lo suficiente. Decidimos salir de nuestros apartamentos. Caminamos por las calles de Kyoto en la cual la gente trabajaba sin descanso, algunos con felicidad, otros con preocupación por la amenaza que se acercaba. Por primera vez desde hacia años sentí que no pertenecia a este mundo, que los sentimientos que se albergaban en mi interior eran demasiado diferentes como para encajar.
Caminamos casi una hora hasta que llegamos a un templo dentro de la ciudad. Este templo se usaba para rendir tributo a los muertos y rezar por su descanso, era un lugar repleto de gente en la mayoría del tiempo. Un constante recordatorio de todo lo que habíamos perdido. Solo hubo algo diferente a lo usual esta vez, cuando mire a mi alrededor me di cuenta de que ninguna persona estaba cerca.
—Dios se ha encargado de recibirnos.— Murmuro Nozomi con felicidad y tristeza.
Aun siendo una frase normal en realidad parecía que el día era solo para que nosotras viniéramos.
Todas pasamos, cada una dio sus plegarias y suplicas a los dioses. Cuando la ultima paso, Umi miro fijamente la campana del templo.
—Kotori murió protegiéndome.— Dijo Umi por fin contando un fragmento de la historia que todas desconocíamos. —Tanto tiempo que yo la protegía de cada peligro que se ponía frente a nosotras, todo ese tiempo creía que era mi deber. Fue mi amiga desde la infancia, la ame por dejarme ser yo misma. La ame por la calidez que le daba a mi corazón. Siempre ame como era ella, amaba como siempre intentaba ser dulce con todas las personas.— Ella sonrió con lagrimas en los ojos. —Incluso al final salvo a unos pequeños los cuales ahora están en la ciudad… Pero no entiendo porque tenias que salvarme a mi. Eras mi vida y lo que me daba fuerza, si hubiera sido yo al menos tendrías mas razones para vivir… Yo ya no las tengo. Mis hermanas y familia están a salvo, lo único que me quedaba eras tu.—
Algunas pudieron decir algo para intentar alentar a Umi pero cualquier cosa que se deslizara por sus labios no ayudarían, lo sabían.
—Te doy gracias por todo.— Sorpresivamente la chica sonrió genuinamente. —Prometí que te cuidaría de cualquier peligro, pero falle… Sin embargo te prometo que cuidare de todas e intentare ser mejor por ti mientras tenga vida… Esa promesa la cumpliré pase lo que pase—
Todas se mantuvieron en silencio. Aunque quisiéramos prometer lo mismo que ella… Ya lo habíamos hecho hace años y todas fallamos.
Hasta luego Kotori.
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Un par de semanas pasaron desde esos acontecimientos, desde entonces las cosas se habían vuelto mas tensas en la ciudad. La gente a la larga se veía mas preocupada, algunos sobrevivientes de hace años parecían temer al igual que nosotras. Las cosas eran constantemente peor y de no ser porque había vigilancia en la ciudad, lo mas seguro seria que la anarquía hubiera reinado de nuevo como años antes paso.
Nico y yo estábamos en camino a la central de la ciudad por petición de mi padre. El camino fue tranquilo, ninguna de las dos hablábamos al respecto sobre nada, ambas estábamos sumidas en nuestros propios pensamientos. La ultima vez que mi padre mando a alguien a las afueras de la ciudad, nadie volvió y una vez antes de eso, sabemos que fue lo que paso.
En el camino nos encontramos a algunas de las chicas de Aquors, Riko y Chika las cuales trabajaban según lo que nos decían en reforzar las entradas desde hace semanas. No dijimos mucho pero el trabajo que se les daba era bastante. Me extrañaba siendo que mi padre y los altos mandos no tomaban con seriedad la situación a la que nos enfrentábamos. Ahora que recordaba era incluso extraño que nos mandara a llamar mi padre, rara vez tenia oportunidad de hablar conmigo en sus tiempos libres, pero el simple hecho de que fuera en medio de este problema era lo que lo volvía incluso mas raro.
—Maki-chan.— Murmuro la pelinegra mi lado distrayéndome de mis pensamientos. Esta se veía pensativa. —Tu padre es una persona que se basa en argumentos. Deberíamos convencerle de poner a varias de nosotras en zonas de vitalidad, si lo lográramos podríamos ayudar con nuestra experiencia. Conocemos esas cosas después de coexistir tanto tiempo ahí afuera. Podríamos evitar la caída de la ciudad.—
—Sabes que mi padre no daría una aprobación asi.— Le conteste. —A ojos de esta ciudad nosotras solo somos un grupo de chicas débiles las cuales lograron sobrevivir de milagro. No importa cual sea la realidad, mientras esa idea no cambie, es poco probable que nos pongan un cargo como el que dices Nico-chan.—
Mis palabras no fueron tan bien recibidas por Nico-chan pues esta hizo un gesto de molestia. No podía culparla, ¿como hacerlo? La ciudad estaba a nada de un colapso inminente, mucha gente morirá , si no hacíamos nada.
Mis pensamientos eran de nuevo tan absorbentes que para cuando desperté estábamos en la central en el ascensor directo para donde estaba mi padre. Cuando la puerta se abrió fue una sorpresa que estuviera justo ahí.
Primero que nada el nos saludo con mucho afecto a mi novia y a mi. Luego de un efusivo y corto saludo el nos invito a pasar. En el poco camino que recorrimos nos hablo constantemente de el como se estaba manejando la situación. Que trabajos eran prioridades y cuales eran secundarios. Era una platica que en realidad solo me hacia confirmar que el conocimiento que tenían de esas cosas no eran mas que simples especulaciones y datos, nada practico.
—El porque están aquí y no trabajando en este momento fue por cierta información que recibimos de el ultimo viaje que emprendimos hace algunos pocos días.— El pasillo en el que caminábamos parecía extenderse entre mas hablaba mi padre. —Nuestros descubrimientos de la amenaza fueron bastante innovadores a decir verdad. En nuestro ultimo viaje mandamos a un escuadrón de ocho personas el cual rodeo por completo a la amenaza, siendo que llegaron a un lugar el cual la oleada ya había pasado.—
—¿Resistieron?—
El hombre simplemente negó. —El lugar estaba destruido, masacrado e infestado de esas cosas. Las grabaciones que se consiguieron del lugar podrían revolverle el estomago a cualquiera.—
"Dudo que pase con alguna de nosotras"
—El punto aquí es que entre toda la masacre que se vivio hubo ciertos aspectos que solo humanos pudieron hacer, una de las cosas mas atemorizantes que hemos visto en estos años son el numero de sectas que hay afuera. Cada una mas horripilante y loca que la anterior.— El comentario de ese tipo de lugares existentes nos dio escalofríos tanto a Nico como a mi, cosa que hizo que el hombre nos mirara. —¿De casualidad han convivido con alguna?
Ambas asentimos con algo de repugnancia por aquellos recuerdos de los cuerpos crucificados en las alcantarillas.
—Hace algunos años llegamos a una secta por casualidad, no fue agradable, nos intentaron asesinar como ya era costumbre en su momento.—
—Entonces es bueno.— Llegamos a un punto del pasillo donde había una ventana gigantesca que dejaba ver toda la sala por dentro. En el interior había un hombre el cual estaba esposado a la mesa y un segundo que parecía ser mas un tipo de vigilancia. —Este hombre fue encontrado en el lugar investigado, se escondió según lo que dice en las alcantarillas entre el desperdicio para evitar que detectaran su olor, fue el único sobreviviente en un centro comercial aunque el esconderse hizo que muchas de esas cosas pasaran sobre el, fue como una estampida y tiene varias costillas rotas. Según toda la información que le sacamos pudimos llegar a la conclusión de que era una secta y se nos hablo de que en una ocasión un grupo de chicas peculiar hizo que tuvieran muchas bajas hace años. ¿De casualidad eran ustedes?—
—Fue horrible pero paso hace años, una secta que se encargaba de torturar a sus victimas como un tipo de ofrenda a dios, no pasaron mas de unos días para que nos largáramos de el lugar— Ahora hablo Nico. —Casi terminamos muertas Maki-chan y yo.—
El hombre asintió. —Quería que me contaran todo lo que puedan de ese refugio, según explica el estaba bien protegido pero aun con todo eso cayo en pocos minutos.—
—¡¿Minutos?!— Preguntamos en unisonido Nico y yo asustando a mi padre de gran manera por la reacción.
—El lugar era una maldita fortaleza, era imposible entrar o salir sin que estos te viera, ademas de que la única salida alterna eran las alcantarillas. Tenian pisos de altura para contener cualquier intruso por el primer piso y un armamento digno de una mafia. Era el mejor refugio que visitamos antes de este y ¿Me estas diciendo que no duro mas que algunos minutos?— Mi actitud por un momento se salio de sus cabales.
Mi padre al notar esta actitud simplemente se relajo. —Podrá ser que cayo ese refugio en poco tiempo pero querida, ese era un centro comercial, esto es una ciudad, será imposible que caiga. Tenemos de todo tipos de armas aquí. Sobre todo debo de decir que su visión debio estar nublada, no creo que aquel centro comercial hubiera sido tan buen refugio como lo describen, debio ser el miedo lo que las hizo verlo de esa manera.—
—¡Usted y sus compañeros que "Lideran" la ciudad nos van a matar a todos!— Las palabras fueron dichas por la peli negra que estaba al colmo de la paciencia. Nico consideraba a mi padre como un padre propio, nunca le habia alzado la voz de esa manera. —Si tan seguro esta de que podemos sobrevivir a esta catástrofe con medidas "Apropiadas" la falta cerebro. ¡Salga a las afuera del confort de su maldita oficina y vera como su maldito virus a destruido el mundo!
—Nico-chan.— Pose mi mano en su hombro intentando calmarla, pero esta la aparto tan pronto hizo contacto.
—¡Su maldita arrogancia hara que esta ciudad caiga con mi familia de por medio! ¡Su maldita arrogancia ya me arrebato a mi familia una vez!— En ese momento me di cuenta de a lo que se referia la chica. —¡Este maldito virus mato a mis hermanos y a mi madre! ¡Mato a todas las personas que le importaba a mis amigas! y usted ocasionara mas muertes si no nos escucha de una maldita vez. Necesita que nosotras nos encarguemos de supervisar las medidas con las que se trataran a estas cosas. Lo ve como una situación sencilla, esas cosas son mas tenaces que un demonio y una sola de esas cosas que pase a la ciudad significara la muerte de todos.—
El hombre era alguien muy respetable pero incluso debo decir que las palabras de Nico le hirieron inclusive al punto de molestarlo. —Dentro de la primera muralla se estan especializando vehiculos Yazawa. Estos serán en los que nos transportaremos y esperamos tenerlo listo antes de que la oleada llegue, aun siendo que no estuviera listo, la ciudad resistirá; Diseñamos los transportes para mantenerse en el aire por algunas semanas hasta que se nos autorice migrar a Islandia.— Dijo explicando la situación. —No les daré ningún cargo extra. Lo lamento pero tu no mandas Yazawa, ni tu ni tus amigas, tal vez el tiempo que estuvieron a fuera les dejo hacer lo que quisieran, pero aquí no es así, que te quede bien claro.—
Nico maldijo por ultima vez a mi padre mientras ella se largaba. Su reaccion me dejo sin habla, mi padre parecia molesto pero claramente entendia el sentimiento de la chica. La madre de Nico fue muy buena amiga de mis padre y madre en la preparatoria, el que ella falleciera junto a sus tres pequeños le llenaba de culpa y que la única sobreviviente de esa familia se lo dijera directamente solo parecio perforar mas a fondo.
Quise por un momento decirle algo a mi padre pero no fui capaz, bien si era cierto que todas estábamos mas que perfectas en la ciudad, tambien albergábamos ese sentimiento tan doloroso de saber que un hombre creo este infierno.
—Ire a buscar a Nico-chan.— Le dije a mi padre optando por ir a buscar a mi novia la cual claramente estaba mal.
Debo decir que encontrarla me llevo horas. Estuve buscando por cada lugar que pude pero para cuando hable con Hanayo ella me dijo que busco a Rin y Nozomi en particular para luego desaparecer.
Otro par de horas se consumieron, incluso el cielo habia perdido su luz, dejando un oscuro vacio en su lugar, el toque de queda estaba a solo media hora de iniciarse. Busque un poco mas a Nico hasta que en un momento por una de las calles vi a una peli morada la cual entraba a uno de los edificios abandonados. Esta fue rápida así que no observe si mas personas la acompañaban, pero cuando llegue y subí por los escalones, me di cuenta de que las tres chicas antes mencionadas estaban acompañadas de dos chicas mas y un chico los cuales a sus pies tenían cinco grandes mochilas.
—¿Tienen alguna idea de que nos harán si descubren que les dimos todo esto?— Pregunto una de las chicas son un tono preocupado. —Si no creyéramos en lo que dicen probablemente no las ayudaríamos ni locas.—
—Pero lo creen.— Contesto la voz que identifique como Nozomi. —No lo usaremos de no ser necesario, pero al ser las encargadas del inventario de armamento deben de cubrir las huellas.—
—Chika-chan y yo lo haremos.— Aseguro la voz que identificaba como la de una tierna pelirroja. —Las cosas que nos han cortado a lo largo de los años nos hace pensar que la ciudad necesita un plan de respaldo.—
—Esas seremos nosotras aunque la misma ciudad lo desapruebe, nos ejecutaran si saben todo el armamento que nos darán. Mas es mejor prevenirnos.— Esa voz ahora fue de mi novia. —Gracias por su ayuda.—
—Gracias Sora-kun por traerlas.— Agradeció la peli naranja. A lo que el chico sonrió y se fue sin decir ni una sola palabra.
Lo que hacían mis amigas era equiparse para defenderse, lo entendía perfectamente. La cuestión es la misma, ¿Eso será suficiente?.
Porque el día llego, el día que la oleada arribo a la ciudad, la noticia se propago por medio de los brazaletes, todos corrian de un lado a otro por equipo, directo a sus posiciones, Aquors iba en grupo mientras que nosotras al equiparnos también salíamos en grupo, encontrándonos en el camino.
Los helicópteros volaban sobre los cielos y se mantenían en posición para disparar.
Mis amigas y yo subimos por las escaleras sobre las murallas con la intención de defender desde lo alto. Al principio, cuando mis ojos lograron visualizar el exterior, mis ojos se llenaron de incredulidad, mis amigas dejaron de moverse en cuanto lo vieron al igual que yo. Todas miraron con miedo y horror. Entonces me pregunte de nuevo.
¿Seremos suficiente?
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Amigos debo de decirles una cosa. Este capitulo fue mas corto por una simple razón porque a partir de este capitulo, puedo decirles claramente que entramos en el conteo regresivo.
Quedan tres capítulos de esta historia, los cuales serán bastante largos y de una perspectiva general. Ha sido un placer escribir este fic.
Mas sin embargo debo decirles que perdí la noción de este porque aunque el final va de acuerdo a lo que planee desde un inicio, cometí un error. Complete a la chicas antes del final, llegaron a cumplir el desarrollo de su personaje antes de el final y eso hace que me sea tan difícil escribir mas capítulos además que alargar esta historia seria un error monumental.
Reviews
Love live: Me gusta el como ves el final, pero no te puedo asegurar si será un final feliz o triste, solo se que le dare el final mas digno a esta historia que mi mente me permita.
Lautaro Vaira: Unforgiven II ¿hace cuanto tiempo será que no escucho esa cancion? Me gustaba mucho antes. Espero disfrutaras del capitulo tanto como yo disfrute escribirlo.
Hasta la próxima, prometo será pronto.
