Declaración: Todos los personajes reconocibles de la Saga Harry Potter son propiedad de JKR. Sin embargo, la trama es Total y absolutamente mía y no hay permiso para publicarlo en otro lugar (Texto con Copyright). Esta historia está disponible en Wattpad y fanfiction. net,con la autoría de AliceMlfy (Firma Alice~). Di no al plagio
Los leo abajo.
Capítulo 41: El rayo en el castillo
El ruido de gatos maullando los alertó cuando se aparecieron con la capa de invisibilidad puesta en Hogsmeade. No tenían mucho que ganar, ni mucho que perder en ese momento, y solo necesitaban un escondite temporal para poder ejecutar su plan; ir a Hogwarts. La casa de seguridad Black estaba siendo vigilada y solo Dumbledore estaba en ella. No pudieron hacer más que esconderse tras los basureros.
Sabían que estarían perdidos si los descubrían, por lo que, al aparecerse y escuchar la alarma, guardaron la capa y se transformaron. Rayo y Minou ordenaban las ropas con sus hocicos mientras que Khan las enrollaba con su cola.
Comadreja, aún algo herido, pero no lo suficiente para no poder volar, se encontraba arriba de una de las casas cercana, vigilando a los Mortífagos que se acercaban.
—¡Apresúrense! —pidió Ron desde lo alto.
—Lo haríamos más rápido si tuviéramos manos, comadreja —dijo Rayo gruñendo a tiempo que lanzaba la última ropa a Minou.
—Tranquilos. Ya está —dijo Hermione para luego acercarse a Khan—. Cariño, ¿puedes mantener esta ropa en un lugar seguro?
—Dónde, ama Minou.
—En esa casa —dijo apuntando con la cola hacia la cabeza de puerco.
—¿Por qué ahí? —Preguntó Harry.
—Es parte de la orden — dijo Ron acariciando con el pico su ala aún adolorida.
—La casa de Aberforth. Él nos ayudará. Lo sé —dijo la gata castaña a tiempo que se separaba del grupo—. ¿Confían en mí?
—Con mi vida —dijeron ambos.
Caminó cerca de donde estaban los Mortífagos, con miedo. Al verlos, se engrifó y corrió hacia un lado. Harry la siguió como perro, ladrando.
—Solo ha sido un gato espantado el que activó la alarma —dijo el primer muchacho con máscara y capucha.
—La alarma se activa con una aparición... Ten los ojos abiertos. Pueden estar cerca —dijo el segundo, con una voz más ronca y adulta.
—Deja de ser paranoico, Potter no está aquí.
—¿Le dirás eso al Lord si, por esas casualidades de la vida, Potter de verdad está aquí?, ¿Le dirías paranoico al Lord?
—… Sigamos buscando entonces.
Los dos animales llegaron con Khan, quien estaba ya en la puerta del cabeza de puerco. Ron, sin ser visto por los Mortífagos, voló para luego posarse en el dintel de la puerta, tocándola con el pico.
Un hombre de cabello blanco, macizo y con ropas de cuero de animal les abrió con una bolsa negra en la mano. Los cuatro animales entraron rápidamente.
Antes de que Aberforth supiera que pasaba, Harry se transformó en hombre nuevamente.
—¡Por las barbas de Merlín! —medio gritó el hombre cerrando la puerta antes que alguien lo escuchara, hechizando la casa para no ser escuchado y dejando la bolsa en el piso, junto a la puerta.
—Lamento aparecerme así, señor —dijo Harry apenado, sacando sus ropas de las fauces de Khan.
—No me digas que esos tres son…
Hermione se colocó junto a Khan, saco lo que correspondía a su ropa y se ocultó tras una cortina para luego transformarse. Ron se transformó de la misma manera que Harry.
—Merlín del cielo.
—Lamentamos esto, señor —dijo Ron está vez—, pero no sabíamos dónde ir. Mi hermano Bill nos dijo que usted era de la orden.
—La orden se ha disuelto, chicos, la guerra se perdió, ellos ganaron. Todos piensan que estás desaparecido o muerto —dijo Aberforth sentándose en un sillón mirando a ambos muchachos con el ceño ligeramente fruncido. De la cortina apareció Hermione vestida.
—Nosotros no nos hemos rendido —dijo Harry frunciendo el ceño—, sé que lo que nos falta para eliminar a ya—sabe—quién está en Hogwarts. Allá estaremos seguros.
—Los muchachos en Hogwarts están peor de lo que piensan.
—¿Qué quiere decir? —dijo Hermione uniéndose a la conversación.
—Entre los Carrow y el resto de los Mortífagos infiltrados ya han matado a tres niños, entre primero y tercer año. Todos hijos de muggle. Según Longbottom, hay dos más agonizando en enfermería. Si no fuera porque Snape está tratando de aminorar dichas muertes, y que Malfoy está controlando a los Mortífagos, habría más. Los Gryffindor han desaparecido casi por completo, y los estudiantes de primero y segundo de todas las casas están muy bien ocultos. Todo gracias a Ginny, Neville y Blaise —comento Aberforth mientras aparecía una pipa para luego encenderla—, no hay mucho que hacer más que mantenerse con vida.
—Es lamentable que un miembro de la orden se rinda tan fácilmente —dijo Harry mordaz.
—¿Fácilmente?, tú has estado ocultándote, Potter, nosotros hemos estado peleando, salvando el pellejo ajeno. ¿Qué has hecho tú? ¿Cumpliendo una misión que mi hermano te dejo sin ninguna pista? Porque aceptémoslo; mi hermano podrá ser muy inteligente, pero no es más que un viejo senil.
—¡Tenga más respeto por él!
—Respeto mis calzones, él debió guiarte de buena manera, diciéndote qué cosas debiste hacer o en dónde, no dejándote a la deriva con tus tres amigos —dijo el hombre mirando a los muchachos y a Khan—. ¿Y ese quién es?
—Se llama Khan, es una Liasis —dijo Ron estirando la mano hacia la serpiente quien se arrastró hacia él—. Él es Aberforth Dumbledore. Es amigo
—Es un placer —dijo la serpiente, siendo traducido por Harry.
—Increíble. Es maravillosa —murmuró el hombre.
—Ella entiende el lenguaje humano —dijo Hermione—, aunque necesitamos de Harry para traducir.
—Amo, alguien viene —dijo Khan levantando la cabeza.
—Khan siente que alguien viene —tradujo Harry—, escóndanse.
—arriba —ordeno Aberforth apuntando las escaleras mientras la de entrada era golpeada en ese instante.
El hombre abrió la puerta y dos Mortífagos estaban en la entrada.
—¡Por qué tanto escándalo! ¡Son las 9 de la noche por Merlín bendito!
—Estamos buscando gente, y tú abriste la puerta hace un rato.
—Tenía que sacar la basura.
—No hay basura afuera —dijo el Mortífagos con sospecha.
—Había un gato asustado. Le abrí la puerta y se fue el muy condenado haciendo que gritara. Qué querían que hiciera. Eso me recuerda —dijo tomando una bolsa de basura que estaba en la puerta y dejándola tras los Mortífagos—, gracias por recordarme la basura. Ya saben que soy viejo.
—… Sí, claro. Te estamos vigilando, Dumbledore…
—Sí, sí, como digan —dijo a tiempos que movía su mano restándole a importancia y cerraba la puerta. Luego silencio la habitación—. Estos nuevos reclutas Mortífagos son unos fracasados—murmuró.
Los muchachos salieron de su escondite suspirando aliviados.
OoOoOoOoOoO
En la mansión Malfoy las cosas estaban tensas. No por lo que estaba viviendo el mundo mágico solamente, sino porque la principal cabecilla del Lord seguía recuperándose de su embarazo infructuoso. El lord no la iba a ver con regularidad, y para aquel día, 2 de mayo ya debería haberse recuperado. Sin embargo, lo que el Lord no sabía era que Bellatrix se encontraba en un cuarto oculto y anexo al original, amamantando a su hija, quien mamaba como si no hubiese un mañana. Tal vez, pensaba Bellatrix, tenía razón.
—Tiene la fuerza de ella y de su hermano.
—Lo sé —dijo Bella sonriendo mientras veía a su hija terminar de comer—, pero tengo que dejarla ya.
—Apenas tiene unos días de nacida. No puedes dejarla sin su alimento vital, hermana —dijo Narcissa preocupada.
—Pero tampoco puedo permitir que mi señor sepa de Alena. Ella tiene que vivir, hermana, y no dejaré que, por mi culpa, por mi deseo de tenerla cerca, ella muera a manos de su padre.
Narcissa mordió su labio inferior y luego suspiró, asintiendo. Bella había recuperado su cordura durante ese tiempo con la niña, por lo que estiró sus brazos para que su hermana dejara a su hija. La mujer de pelo negro abrazó a la criatura, la olió impregnándose de su aroma, la llenó de tiernos besos y luego se la entregó a su hermana.
La señora Malfoy estaba impresionada; nunca había visto a su hermana actuar así, ni mucho menos ser cariñosa. Era una Bella completamente nueva, pero sabía que esa cordura no le duraría para siempre, y que cuando estuviese lo suficientemente cerca del Lord nuevamente, sería contaminada por el aura maligna del mestizo, y eventualmente su locura volvería.
Bellatrix salió de la habitación decidida a mostrarse fuerte. Se colocó su elegante vestido negro, tomó la varita que había conseguido luego de haberla perdido por culpa de Potter, y se colocó su túnica de Mortífagos.
Bajo la escalera, elegante, y entro al salón principal. Ahí, Lucius Malfoy estaba en reunión junto con el Lord y el resto de los Mortífagos más antiguos y de confianza.
—Pido permiso para entrar, mi Lord —dijo Bellatrix haciendo una reverencia. Aún le costaba hacerla pues la panza aún no bajaba del todo.
—Bellatrix, bienvenida —dijo Voldemort sonriendo en un amago de alegría—, por favor, toma tu lugar a mi lado.
—Sí, mi señor —dijo Bellatrix sonriente.
—Lucius, ilustra a tu cuñada.
—Sí, mi señor —dijo Lucius haciendo una reverencia—. Bella, estamos haciendo los preparativos para tomarnos Hogwarts. Draco ha informado que los niños de primer y segundo año, de todas las casas, están desaparecidos. Coincidentemente, los Gryffindor de todos los niveles también lo están. Pensamos que están en el bosque prohibido.
—¿Y no han pensado en la sala que viene y va? —dijo Bella frunciendo el ceño—, por ahí entramos el año pasado, pudieron escapar por ahí.
—O esconderse —dijo el Lord cavilando con las manos cruzadas frente a su boca—, te necesitábamos, Bella. Perfecto.
—De nada, mi señor. Si queremos tomarnos Hogwarts, y si mi señor me lo permite —dijo mirando al lord quien la alentó a continuar— debemos plantarnos en Hogwarts desde ya. Tratar que nade salga o entre. No sabemos acerca del paradero de Potter, ¿o sí?
—Aún no, cuñada —dijo Lucius.
—Leyendo su mente, pude deducir que tiene planeado entrar al castillo, pero nada seguro aún —dijo Voldemort.
—Entonces con mayor razón debemos vigilar Hogwarts... y Hogsmeade.
—Han puesto alarmas en la villa —contribuyó Rudolph—. El encantamiento maullido.
—No son suficientes. ¿Qué escuadrón está ahí?
—El 13, Bella —dijo Lucius. La mujer lo miró como si se hubiese vuelto loco—. Mañana entrará el 7.
—Ese es el tuyo, ¿no?
—Así es.
—Me gustaría que fuese la 16... el batallón de Draco.
—Draco está cumpliendo su labor en el colegio —puntualizó Voldemort—. Ha hecho un excelente trabajo.
—El batallón 16 se une al 7 cuando Draco está cumpliendo misión en el colegio —explicó Lucius.
—Entonces, preparemos los escuadrones que tengamos y mañana en la noche ingresaremos Hogwarts —dijo Voldemort complacido por la cordura de Bella, mientras ella intentaba con todas sus fuerzas borrar la imagen de su hija.
OoOoOoOoOoO
Aquella noche los Gryffindor estaban transmitiendo "Potter Vigilancia". Por las redadas de Mortífagos, el profesor Snape, siendo Theo el intermediario, dio las claves y las noticias que Lee Jordan había preparado para la transmisión de ese día, esta vez desde el castillo. Sin embargo, ninguno de los participantes de la emisora clandestina sabía cómo entrar al castillo sin ser descubiertos por los Mortífagos y sin poner en riesgo a los estudiantes, por lo que Blaise transmitió aquella noche. Hizo una especie de sala de vidrio insonorizada para poder transmitir sin delatar a los niños que estaban afuera y así protegerlos de quienes los escuchaban.
—Buenas noches. Soy Bitter Di Prieto y esto es Potter Vigilancia. Estamos transmitiendo desde un lugar seguro. Nuestros locutores habituales están a salvo por ahora, por lo que en esa edición seré yo quien los acompañe. Vamos con las noticias.
Ginny se encontraba con Pansy. Habían pasado un par de días desde que aquella niña había muerto en su presencia y aún no podía salir del trance en el que se encontraba. Los hermanos Carrow la habían catalogado como traidora de la sangre, pues luego de ese cruel día ella había desaparecido junto con todos los estudiantes de primero y segundo.
En medio de la sala de menesteres se encontraba un cuadro de una mujer. Los miraba a todos con cariño, como si los cuidara. Ella era el único paso que había entre el castillo y el exterior. Neville no estaba. Era el encargado de buscar comida en Hogsmeade, pero desde que el batallón 13 había entrado a la villa, toda la comida que podía encontrar era la hecha por Aberforth el cual no cocinaba muy bien, por lo que solo traía suministros que Ginny cocinaba en un caldero enorme que la sala le había proporcionado, alimentando a todos al más puro estilo Molly Weasley.
La abuela de Neville era una mujer sangre pura de mucho dinero. No tanto como la fortuna que tenían los Black o los Malfoy, pero sí de muchísimo dinero, por lo que se encargaba de entregarle al dueño del "Cabeza de Puerco" una cantidad de dinero semanalmente para comprar todo lo necesario para los chicos, y también para él, pues ese hombre era la única conexión que tenían los muchachos con el mundo exterior.
El cuadro de Ariana había aparecido como pasadizo cuando Neville rogaba por comida a la sala. Desde él, y con una escalera que la sala le permitió, caminaba hacia el poblado en una travesía que, considerando la estrechez del pasadizo, era cercana a la media hora.
Mientras Bitter estaba dando las últimas informaciones para terminar con su transmisión, Neville abrió el cuadro sonriendo.
—Les traje una sorpresa.
Los muchachos levantaron la cabeza. Luego de que Neville bajara, Harry se presentó en la entrada al pasadizo.
Los estudiantes se levantaron gritando y aplaudiendo. Bitter miró por un momento la algarabía y sonrió viendo a su amigo.
—Terminando con nuestra información, tengo una noticia de última hora... Un rayo ha caído en el castillo, repito, un rayo ha caído en el castillo. La clave será esa; rayo. Buenas noches.
La radio mágica se apagó y Bitter salió rogando por que la orden entendiera el mensaje. Caminó cojeando hacia sus amigos justo cuando del gran cuadro aparecía Khan, asustando a los niños.
—Tranquilos, es amiga. Ella es Khan, es una Liasis que nos ha ayudado durante todo este tiempo —dijo Harry sonriendo a tiempo que los niños más pequeños se acercaban con cuidado.
—¿Es venenosa? —preguntó un pequeño.
—No. Es constrictora —dijo Ron esta vez.
—¿Ron?
Desde atrás, una llorosa Pansy con el cabello más largo de lo que Ron recordaba se acercó caminando lento.
—¡Mamba!
Ron corrió hacia ella y la abrazó levantándola en el acto. La sentía tan liviana entre sus brazos que se preocupó por su salud. La colocó de vuelta en el suelo y tomó su cara y la miró. Grandes ojeras adornaban su rostro. Su piel estaba más blanca de lo normal y tenía la mirada algo perdida. Se notaba que la chica trataba de mantenerse concentrada en Ron, pero era muy difícil.
—¿Qué paso?
—Mataron a uno de sus alumnos —dijo Ginny apareciendo por detrás—. Ha estado así desde hace unos días.
—Mamba... —murmuró el muchacho a tiempo que Pansy lo abrazaba y comenzaba a llorar—. Creo que luego saludo al resto —explicó el pelirrojo, a lo que Ginny asintió para luego acercarse y abrazarlo brevemente.
Harry y Hermione hablaban con sus compañeros para asegurarse su bienestar. Ginny llegó con ellos y los recibió con un gran abrazo a tiempo que Bitter hacía lo propio.
—Ustedes y sus cabellos enmarañados. Péinate, hermano —dijo Blaise riendo y abrazando a Harry.
—Tiene estilo propio —dijo el pelinegro a tiempo que Hermione también recibía un abrazo del moreno—. ¿Y tú?, esa cola de conejo no te queda nada mal.
—Ah... es una especie de pacto con Lobo y Theo. No cortarnos el cabello hasta que todo esto pase. Lobo se parece a su padre —susurró Blaise a Hermione quien hizo una mueca.
Las puertas de la sala de los menesteres se abrieron, y Lobo, Ángel y Theo aparecieron. Los dos primeros usaban la corbata y las túnicas de Gryffindor. Los tres tenían el cabello considerablemente largo. Lobo lo tenía en los hombros, cayéndole desordenado al igual que Theo, mientras que Ángel ya le llegaba bajo las nalgas.
—Tenemos problemas, muchachos —dijo Draco con su cabello castaño. Miró el conglomerado y Frunció el ceño. Hermione al escuchar su voz, salió de entre la multitud—. Como diablos... —Hermione no lo dejó terminar y corrió a abrazarlo.
—Te extrañé —murmuró Hermione al oído del muchacho.
—Yo mucho más —dijo el muchacho estrechándola más fuerte—. ¿Te sientes bien? ¿Ya ha pasado un mes desde...?
—Sí —interrumpió Hermione sonriendo triste—, ha pasado un mes. Estoy bien.
—Me alegro.
—Draco... —murmuró Ángel mirando a Harry quien sonreía con los brazos abiertos.
—Ve con él y hazle lo que quieras, querida.
Astoria sonrió y corrió hacia Harry, amarró sus brazos a la cintura del pelinegro y lo besó con desesperación. Harry la atrapó, sintiéndola también muy liviana. Draco le explicó a Hermione el porqué del permiso y la muchacha se relajó, abrazando más a Draco.
—¿Hermione?, ¿has sabido de Luna? —preguntó Theo a su lado. Hermione abrazó a Theo primero y sonrió.
—Se encuentra aún en la casa de seguridad de los Weasley. Está bien y al pendiente de todo. Está haciendo pociones de vitalidad.
—¿Pociones de vitalidad? —preguntó Theo a tiempo que Draco también fruncía el ceño.
—Sí. Encontramos hace mucho tiempo un libro en la casa Black donde aparecía la receta. Es muy avanzado. Fleur y Billy nos ayudaron. Yo no podía moverme, así que Luna se dedicó a hacerlas. La primera resultó muy bien, pero duraba poco. Alicia llegó entonces y nos dio una mano extra, haciendo que la poción renovara tanto nuestro poder mágico como vital. Está haciendo para un ejército. Debe llevar cerca de 300 botellas la última vez que la vi.
—Snape se sentiría orgulloso —dijo Theo sonriendo.
Harry se separó un momento de Astoria y miró a los muchachos.
—Chicos, un momento de atención; tenemos que buscar algo en el castillo —comenzó Harry—. Es necesario que organicemos un escape de aquí para poner a salvo a los más pequeños.
—¿Qué estás buscando, Harry? —preguntó Padma Patil.
—Ehh... no puedo...
—Basta, Harry —interrumpió Hermione frunciendo el ceño—. Hemos llegado aquí porque sabemos que eso está en el castillo. Es la única certeza inconclusa que tenemos. Nuestros amigos nos ayudaran. Habla.
—Está bien. Por favor, siéntense —dijo a tiempo que miraba el celular. Marcaban las 22 horas del día 2 de mayo.
—Haré la comida mientras tanto. Tu habla nada más —dijo Ginny caminando hacia un caldero cercano.
—Te ayudo —dijo Blaise caminando con ella.
—Está bien —dijo Harry a tempo que todos se sentaban. Draco se quedó al lado de Hermione y Theo—. Hace muchos años, no sé bien hace cuantos, Quien ustedes saben dividió su alma en siete partes con un hechizo oscuro y peligroso. Gracias a ese hechizo, él perdió su humanidad y es por ello que tiene una forma muy aterradora —dijo sabiendo que muchos no sabían cómo era el Lord tenebroso—. Esas partes de su alma las guardó en objetos, los cuales llamamos Horrocrux.
—¿cómo pueden separar el alma? —preguntó Finigan escéptico.
—Matando —explicó Harry haciendo que todos quedaran en silencio.
—Entonces —comenzó Lavender—, Si rompemos esos objetos, ¿él muere?
—Sí y no —explicó Harry para luego rascarse la cabeza—. El primero que destruimos fue un diario —dijo a tiempo que veía a niños de segundo o tercero levantando uno de los dedos para comenzar a contar—, el segundo fue un anillo. El profesor Dumbledore se encargó de él. El tercero fue un relicario que le pertenecía a Salazar Slytherin. Tenemos en nuestro poder un cuarto, la copa de Helga Hufflepuff. No hemos podido destruirla.
—Pensamos que el quinto es algo de Ravenclaw —explicó Hermione—, no sabemos qué, pero debe ser algo significativo.
—¿Y el sexto? —preguntó Draco.
—Pensamos —dijo Ron caminando con Pansy desde atrás, llamando la atención de todos— que es la serpiente con la que anda. es una especie muy rara, más que nuestra amiga Khan.
—Y el séptimo, supongo, es el mismo Lord —dijo Draco haciendo que Harry asintiera
—¿Por qué no han podido romper la copa? —preguntó Theo.
—Rompimos el relicario de Slytherin con la espada de Gryffindor, pero nos la quitaron cuando escapamos en el dragón aquel día —explicó Harry.
—Necesitamos llegar a la cámara de los secretos para poder romper el Horrocrux —dijo Hermione —. la espada estaba empapada con sangre de basilisco. Con veneno de basilisco. Necesitamos un colmillo de esa cosa para romper la copa.
—Iré contigo —dijo Draco.
—Necesitamos abrirla hablando párcel, y solo Harry sabe.
—Yo puedo imitar el párcel —dijo Ron de repente—. Harry habla dormido y lo hace en párcel. Solo dime cómo abrirla y lo replicaré.
—Perfecto.
—Disculpen que interrumpa, pero ellos tienen un plan —dijo Draco—, eso venía a contarles. Los batallones se están armando para atacar el colegio mañana en la noche, pero ya se enteraron de tu llegada, no sé cómo, y el Lord adelantó el ataque para ahora. Deben estar afuera o por llegar.
—Tenemos que ir. Si ellos saben que estas aquí, debemos ocultarte el mayor tiempo posible para que busques algo de Ravenclaw.
—No sabemos siquiera qué es, Parvati —dijo Hermione
—¿qué tal la diadema de Ravenclaw? —preguntó Padma—, ha estado perdida por muchos años.
—¿pero cómo sabremos dónde está? —preguntó Harry.
—Pregúntale a la dama gris. Ella debe saber —dijo una voz desde el cuadro.
Todos miraron la entrada, viendo cómo Luna Lovegood, Lupin y Shackelboot bajaban de la escalera.
La orden del fénix completa estaba bajando. Theo corrió a abrazar a la rubia quien riendo le aceptó el abrazo.
—Estaba tan preocupado por ti.
—Estoy bien, Theo.
—¿Cómo llegaron tan rápido? —preguntó Harry recibiendo abrazos.
—Neville nos llamó con las monedas del ED —dijo Fred entrando por el retrato, seguido por su gemelo.
—Además, el mensaje de Blaise fue muy esclarecedor —dijo Alicia bajando.
—¿Qué dijiste? —preguntó Ginny.
—Que un rayo había caído al castillo.
—Tal vez por eso es que el lord sabe; muy bien hecho, cabeza dura —dijo Draco golpeando la nuca de Blaise.
—No lo creo —dijo Theo—, Snape tiene contacto con la radio. Él debe haberles alertado.
—Así es, queridos míos —dijo una última voz en la escalera.
Los muchachos se voltearon a ver quién venia. El antiguo director, Albus Dumbledore bajaba la escalera con ayuda de su hermano Aberforth.
—¡Profesor!, ¿qué hace aquí?, usted está muy delicado —dijo Harry llegando a su lado.
—No pretenderás que me quede en cama mientras se libra una batalla en mi colegio, ¿o sí?
Harry sonrió y abrazó a su profesor, quien le dio palmaditas en la espalda, riendo.
¡Buenas!, al fin puedo subir un capítulo. La verdad es que sentía que este capítulo narraba solo lo que ya sabemos, pero creo que era importante saber acerca de la hija de Bellatrix y dar una pista acerca de la locura de esta. Sabemos que está de patio, pero puede que la energía de Voldemort la contamina, ¿no?
Quería contarles que estamos en la recta final. Quedan unos capítulos y al fin se termina. Pienso terminarla antes de que termine abril, pues en esa fecha nace mi hija, y no sé si pueda escribir por un largo tiempo.
Acerca de las otras historias: Psicosis II está en proceso al igual que "del otro lado de la pared". esa sí le falta mucho, por lo que porfis, ténganme paciencia.
Me gustaría saber qué opinan de todo esto y, como siempre, darles las gracias por dejar un comentario, haciéndome sentir que lo que hago está bien o mal. un comentario siempre es bien recibido.
sin nada más que decir,
besos!
Alice~
l
l
l
l
l
l
l
l
v
Click si quieres saber cómo lo hará Snape y los Malfoy para pelear por la orden.
