Capítulo 32: Papá.
Kazuo, líder del Team Return, debía entrar a la Torre de los Cielos para ordenar a Kyurem, lo que era parte de su plan para detener a los Pokédex Holder. Pero sus propios motivos personales lo han detenido y ahora mismo está en uno de los pisos de la Torre combatiendo contra Whi-two, una Pokédex Holder que, al igual que él, perteneció al Team Plasma. Desde que era niño, Kazuo había sentido afecto hacia Whi-two, ¿son estos sentimientos infantiles que le han hecho arriesgar su plan tan tontamente?
Junto a esa batalla, tres de los Holder más jóvenes habían estado observando, hasta que Kyouhei finalmente lo decidió y llamó por ayuda. La llamada terminó y él pudo bajar su muñeca, con la mirada seria.
—No lo entiendo, Kyouhei —Le dijo Haruka, se veía molesta pero a la vez triste—. ¿Por qué no llamaste a tu padre? ¡Es tu padre! He observado a esos dos y estoy segura de que tu padre tiene más habilidad...
—No confío en él —Respondió Kyouhei sin siquiera mirarla.
— ¿Qué?
—Esto no es cuestión de quién es más talentoso, Haruka. Si pido ayuda, no estoy seguro de que Lack-two vendría corriendo por mí... pienso que primero acabaría con sus responsabilidades como policía. ¿Por qué llamaría a alguien en quien no confío para ayudarme? Dime lo que quieras, pero Hugh ha sido más un padre para mí que Lack-two, incluso si me haya dicho que no le importo, al menos sí estoy seguro correrá en mi ayuda si se lo pido. ¡Dime tú! ¡¿Quién te crees para decirme a quién tuve y a quién no tuve que llamar?!
—Eh... —Haruka retrocedió un poco, ya que ese último grito de Kyouhei sí le intimidó, pensó que de verdad había dicho algo que no le incumbía en lo más mínimo—. L-Lo siento...
— ¡Ah! ¡Miren! —Calme los alertó.
Haxorus había estado cargándose en la batalla con Danza Dragón, era claro que Kazuo tenía una gran estrategia, aprovechando los pequeños huecos para que su Pokémon aumentara la potencia de sus ataques, posiblemente de un golpe derribaría incluso al resistente Amoongus.
Haxorus se lanzó a atacar, iba a ser el fin, sin embargo con lo que no contaba era que Amoongus utilizó su Niebla Clara, por lo que el cambio de características fue inútil y solo insertó un golpe normal, uno que Amoongus pudo resistir sin problema y aprovechó lo cerca que estaba Haxorus para dormirlo con su Somnífero, todo había marchado muy bien.
—Tú... ¿Lo planeaste...? —Preguntó Kazuo, sorprendido, viendo que su Pokémon caía dormido frente a él—. No... ni debería preguntarte. Dejaste que Haxorus subiera sus estadísticas porque sabías que tendría la confianza suficiente de usar un ataque cercano para acabar con tu Pokémon... contabas con esa Niebla Clara y aprovechaste a dormirlo. Wow... —Sonrió—. Y pensar que cuando formabas parte del Team Plasma, eras cobarde y no te separabas de tu mamita.
— ¡¿Qué dijo?! ¡¿Whi-two era del Team Plasma?! —Gritó Calme muy sorprendido.
— ¡¿Eso es verdad, Kyouhei?! —Le preguntó Haruka.
—Sí... —Asintió Kyouhei.
—Sin embargo... me sorprende —Continuó Kazuo—. Que utilizaras una estrategia donde tu Pokémon debía ser golpeado para efectuarla.
—Sí... a decir verdad, no me gustan las batallas —Habló Whi-two—. Más que las batallas, no me gusta nada que tenga que dañar a los Pokémon. Por eso pertenecí al Team Plasma, porque de verdad creí que los estaba ayudando. Pero... era una mentira, nadie utilizaba peor a los Pokémon que el Team Plasma. Al darme cuenta de que el Team Plasma no era lo que creía, aprendí más de los Pokémon, a comprenderlos. No me gusta que Foongy salga lastimado, pero sí sé que quiere luchar para ayudarme, por eso le ofreceré las mejores órdenes para que lo logre. ¡Te equivocas si sigo siendo la niña que no paraba de llorar y huir! ¡Te dije que te voy a derrotar!
— ¡Comprendo! Pero si crees que soy lo suficientemente tonto para dejar a un Pokémon dormido, estás equivocada.
Kazuo regresó a Haxorus y Whi-two no esperó ni un segundo para que él sacara a su siguiente Pokémon, no, ella envió a Foongus con otro Somnífero, por lo que Kazuo se apresuró en saltar para esquivar.
— ¡Quiere dormirlo! —Dijo Haruka—. Claro, si Kazuo cae dormido, el plan del enemigo acabará. ¡Hay que atacarlo sin parar para que no tenga la oportunidad de sacar a otro Pokémon.
Calme escuchó eso y enseguida sacó a Greninja. ¡Claro! Con la velocidad que este tiene y con las Shuriken de Agua, que golpea varias veces, no había forma de que Kazuo no se quedara quieto aunque sea una fracción de segundo y ese Somnífero lo alcanzara.
— ¡Foongy! —Whi-two gritó alto a su Amoongus—. Lo prometo... ¡Este problema acabará ahora!
Kazuo no debió descuidar así la misión, perdió tanto tiempo alargando una batalla inútil con Whi-two que ahora posiblemente terminaría dormido y no podría ayudar a su equipo a completar el plan que tenían en manos, ¿fue muy tonto? ¿O solo se dejó llevar por su lado más humano, quien no controla sus emociones? Pero no todo había acabado, ya que un estruendo enorme que vino desde arriba arrasó y todo tembló, haciendo tropezar a todos, incluyendo a ese Greninja, cambiando la trayectoria de esos Shuriken de Agua. Eso hizo reaccionar a Kazuo, se dio cuenta de la batalla que estaba arriba, que él no debería estar allí. Pensó en todas las personas que contaban con él en ese momento y finalmente le quitó los ojos a Whi-two, sacó a Sigilyph y lo usó para volar, evadió a todos y se dirigió a las escaleras, finalmente se concentraría en lo que ha estado trabajando por tanto tiempo, no perdería la oportunidad que, tal vez el cielo o el mismo dios, le habían ofrecido.
—Ah... ¡No escaparás!
Whi-two regresó a Amoongus y corrió detrás de Kazuo.
— ¡Mamá! —Kyouhei corrió detrás de ella.
— ¡Quédate aquí, Kyo! —Whi-two le gritó firme, haciendo que el chico se detuviera.
—Eh... —Kyouhei no dijo nada, se quedó de pie viendo a su madre subiendo esa escalera en forma de caracol.
—No te muevas de aquí, Kyo. Por una vez, te daré una orden como tu madre. Por favor, quédate aquí...
Ella no paraba de temblar y su voz era melancólica, pero aun así pudo decirlo y finalmente siguió su camino y subió por esas escaleras hasta no ser vista más.
Afuera, la lluvia continuaba cayendo torrencialmente, parecía que nunca acabaría. El único que realmente parecía disfrutarla era el pequeño Sliggoo que acompañaba a Mei y Cheren, en camino al Monte Tuerca.
—Nume, debes quedarte quieto —Mei sujetó al pequeño Sliggoo, que estaba jugando—. Si no nos damos prisa... ¿Eh? —Al darse la media vuelta, pudo ver que Cheren se había detenido—. ¿Profesor...?
—Sé... que es importante ayudar en el Monte Tuerca... —Dijo Cheren sin voltear a mirarla—. Pero... siento que el peligro que inmiscuye en la Torre es mucho peor. Y Whi-two y Kyouhei están allí. Me pregunto si hago lo correcto al abandonarlos.
—Y-Yo... ¡Entonces hay que dar media vuelta a la Torre!
— ¡No puedo hacer eso! No podría llevarte allí, ni mucho menos dejarte sola al alcance de cualquier enemigo, es imposible.
—P-Pero... ¡Yo he entrenado mucho! Me puedo cuidar sola, eso... y yo... también quiero ir a la Torre...
—Mei, te prohíbo meter un solo pie en esa torre, es todo.
— ¡Pero...! Ah...
No era momento para seguir conversando, cuando Mei levantó la mirada pudo ver en el cielo a alguien volando con su Mandibuzz. Ella pudo reconocer esa imagen fácilmente.
— ¡Ah! ¡Profesor! —Mei apuntó hacia el cielo—. ¡Es la mujer que destruyó el Parque de Diversiones de Ciudad Mayólica! ¡Ella también pertenece al Team Return!
— ¿Eh? —Cheren miró al cielo, observando a la mujer.
Él se apresuró y sacó a Unfezant de la PokéBall, para que vuele rápidamente y con el Remolino desorientar el vuelo de Mandibuzz y obligarla a aterrizar de forma forzosa.
— ¡Ay! ¡¿Qué pasó?! —Era Charlotte la entrenadora, quien bajó completamente molesta—. No tengo tiempo para esto, qué...
—Tú eres del Team Return —Cheren se paró frente a ella, con Mei detrás de él—. Volabas hacia la Torre, ¿qué es lo que planean allí?
—Ay, cielos... —Charlotte se levantó—. Pensé que estaban divididos en el Monte y Torre, y yo que tenía que llegar a la Torre. ¡Ah! Ya me acuerdo de ti, eres Cheren, el amigo de Black. Te conozco porque te dejaste manipular por mi Team Plasma, ¿cierto? Fuiste la vergüenza de la liga Pokémon.
— ¡No evadas el tema! Algo traman y no me importa cómo, haré que digas la verdad. ¡Unfezant!
—Ay, me molestan los hombres como tú...
Unfezant comenzó su ataque con Golpe aéreo, sin embargo Charlotte tomó su Pokéball y sin perder el tiempo sacó a Thundurus, evitando ese ataque con su increíble poder eléctrico. De forma imponente el Pokémon se elevó y comenzaron a salir relámpagos a su alrededor, demostrando la clara presencia del Pokémon legendario que controla los rayos.
— ¡¿Thundurus?! —Cheren estaba sorprendido, no se imaginaba que un Pokémon así acompañaría al enemigo.
—Pensé que eras menos molesto que Exeggutor o Qwilfish, pero ya veo que eres igual de atrevido —Dijo Charlotte levantándose con confianza—. ¡Tenía tarea que hacer, pero no me importa usar a Thundurus para deshacerme de dos estorbos! ¿No les gusta el increíble poder de este Pokémon? Sus ataques eléctricos son interesantes y con esta lluvia seguro tendremos una gran ventaja. No hace mucho estuve a punto de acabar con esos dos molestos, pero lamentablemente ese Lack-two era mejor de lo que creí.
— ¿Eh? —Mei la observó un tanto sorprendida, pensando a lo que se refería.
No le cupo duda, si hablaba de un incidente con lluvia y truenos donde Lack-two salvó el día, seguro estaba hablando del incidente del barco, aquel de donde Hugh salió bastante herido.
— ¡C-Conque fuiste tú!
Muy entregada a la rabia, Mei sacó a Scolipede, el cual atacó en cuestión de segundos al salir con Puya Nociva, directamente hacia Charlotte, quien tuvo que esquivar.
— ¡M-Mei! ¡Espera...! —Cheren llamó a Mei, al darse cuenta que se estaba alejando de él para ir por Charlotte.
— ¡Ups! —Charlotte continuaba huyendo de Scolipede, mientras reía—. ¿Qué pasa, señorita? ¿Enojada por nuestro encuentro en el parque de diversiones?
—Ah —Al pensar en eso, Mei se enfadó más—. Tú... ¡Luego de que te fuiste, Kyo estaba completamente trastornado, nunca lo había visto así! ¡Estaba muy dolido, a penas respiraba, ni siquiera podía hablar! ¡Eso fue tu culpa! ¡Y no solo a Kyo! ¡¿Cómo te atreves a lastimar a mi papá?! ¡Nunca te lo perdonaré! —Gritó fuerte, con ojos llorosos, pero evitando llorar de todos modos.
— ¡MEI! —Cheren la llamó de nuevo, más fuerte.
—Oh —Ese gritó la hizo reaccionar y miró hacia arriba, porque el verdadero enemigo era ese Thundurus.
Thundurus había utilizado un Trueno que ella ya no iba a esquivar. Por supuesto que Cheren corrió de inmediato, pero alcanzarla a tiempo parecía imposible. Mei solo se cubrió, sin pensar en más, pero entonces notó algo saltando sobre ella y al abrir los ojos pudo verlo, a Sliggoo que había saltado para recibir el movimiento. Fue sorprendente, porque a medida que se Trueno se disipaba, el cuerpo de Sliggoo se iba transformando, creció hasta tomar la forma de un verdadero dragón, uno que pudo soportar ese poderoso ataque y permanecer de pie como si nada, con mirada determinada.
— ¿N-Nume?
— ¡Mei! —Cheren finalmente la alcanzó, tomándola de los hombros—. Mei, ¿estás bien? ¿No te pasó nada?
—Nu... Nume... —Mei hizo a un lado a Cheren debido a lo concentrada que estaba en la gran criatura que le daba la espalda en estos momentos—. ¿Me... salvaste...? Nume...
Finalmente el dragón volteó a mirarla y lo que vio Mei fue la adorable sonrisa de ese recién evolucionado Goodra, que demostraba ser la misma criatura amable y cariñosa de siempre.
— ¡Ah! ¡Nume! —Mei se alegró al verlo y lo abrazó—. ¡De verdad eres tú, no has cambiado! ¡Te agradezco tanto por salvarme!
—La lluvia... —Mencionó Cheren estirando su mano para que las gotas cayeran sobre ella—. Seguramente evolucionó debido a que este ambiente húmedo es al que está acostumbrada su especie... pero...
La verdad, a Cheren le preocupó, pero no quiso mencionarlo a Mei. Se supone que el entrenamiento era para que Kyouhei vea evolucionar a su Pokémon con sus propios ojos, ¿habrá sido malo que evolucionara en este momento?
Pero se dio cuenta que no era el momento de pensar en eso, ya que la batalla continuaba. Regresó a Unfezant y sacó a Gigalith para continuar atacando con Pedrada, pero a Thundurus no le costaría evitarla y contraatacar con sus ataques eléctricos.
—Mei, por favor. Sal de aquí mientras puedas.
— ¡¿Eh?! —Mei se sorprendió por ello—. ¡Eso no! ¡No la dejaré ir cuando la tengo tan cerca! ¡Ella le ha hecho daño a personas a las que amo, quiero derrotarla!
— ¡No seas insistente y obedece!
—P-Pero...
— ¡Ugh! Me dan asco —Dijo Charlotte con mucho desagrado—. Que no se les olvide que en el campo de lluvia la ventaja es mía. ¡Thundurus! Lanza otro Trueno, no tengo tiempo que perder con el profesor de preescolar y su alumna maleducada.
Nuevamente Thundurus se preparó para su ataque, vencer a la criatura que controla a los truenos iba a ser más difícil de lo que parecía. Cheren por supuesto se preparó para lo que venía junto a su Gigalith, pero segundos antes de que Thundurus lanzara ese Trueno fue golpeado o molestado por los ataques aéreos de un Braviary, Mandibuzz y Gliscor, que estaban haciendo ataques en conjunto.
— ¡¿De dónde...?! —Charlotte volteó hacia atrás, buscando a los entrenadores de esos Pokémon.
Corriendo hacia allá, finalmente llegaban los cuatro entrenadores de Unova cuyo destino era la Torre.
— ¡Cheren! —Gritó Black.
— ¡Es Black! —Se alegró Cheren de verlo junto a los demás.
—Ay, esos cuatro ya llegaron... —Dijo Charlotte angustiada—. ¡Terminemos rápido! ¡Sigues teniendo la lluvia, Thundurus!
Eso era cierto, mientras Thundurus tuviera a su favor el campo, podría seguir atacando con Truenos certeros. Sin embargo, antes de moverse, fue atrapado por una Tormenta de Arena que lo alejó de la lluvia completamente.
— ¿Tormenta...? —Mei observó hacia su lado, viendo a Flygon que estaba junto a ella para crear esa Tormenta desde abajo y atrapar a Thundurus—. ¡Flygon!
Ella se alegró y Goodra dio saltos de pura alegría al ver a ese Pokémon que ha sido su compañero de entrenamiento por tanto tiempo.
—La Tormenta de Arena evitará esos Truenos —Dijo Lack-two mientras corría junto a los demás—. Black, White, preparen el ataque.
— ¡Sí! —Asintieron los dos.
Braviary y Mandibuzz se hicieron a un lado, debido a que esa Tormenta evitaba su vuelo también, pero no el de Gliscor, que era también un tipo Tierra. Entró sin problema donde Thundurus a penas podía ver bien. Gliscor aprovechó a utilizar su Danza Espada y en seguida acertó un grandioso golpe de Puya Nociva que disparó a Thundurus hacia arriba, fuera de la Tormenta de Arena. Tal vez iba a parecer el momento perfecto para que este vuelva el ataque, pero arriba ya lo estaba esperando Braviay y Mandibuzz que ahora sí podían atacar sin esa arena molestando. Esos dos Pokémon, gracias a la gran armonía que demostraban en sus ataques combinados, insertaron otro poderoso golpe a Thundurus al mismo tiempo, ahora estaba cayendo.
— ¡Eso! ¡Cheren! —Black le gritó al Cheren de inmediato.
— ¡Sí! —Cheren asintió confiado, él ya tenía claro cuál era el plan.
Todo lo que faltaba era un ataque completamente eficaz y para ello fue que lo arrojaron hacia abajo. Ahora Gigilanth pudo utilizar su Pedrada, golpeando severamente a Thundurus hasta dejarlo en el suelo derrotado por fin. La batalla había terminado.
—Ah... ¡¿QUÉ?! ! ! ¡No me gusta, no me gusta, no me gusta! —Se quejó Charlotte, haciendo un completo berrinche—. Grrr...
Ella no tenía que perder el tiempo porque estaba atrapada. Rápidamente regresó a Thundurus y usó a su Mandibuzz para volar en dirección contraria, tenía que escapar de esa batalla perdida. En su vuelo, sacó su Pokégear.
— ¡Hey! Comet, soy Charlotte. ¿Podrías reemplazarme? Tuve un contratiempo y no creo que llegue a tiempo. Me parece que hay un grupo de Holder que no han entrado a la Torre. ¡Debes darte prisa!
Los demás la vieron irse desde abajo.
— ¡Vamos a alcanzarla! —Black se animó y estaba dispuesto a subir en Braviary para ir por ella.
— ¡Black! —White le tomó de la camiseta para detenerlo—. Recuerda que tenemos algo que hacer, no tenemos tiempo.
— ¡Ehhh! ¡Pero es una oportunidad, está completamente derrotada!
—Sí, por eso no debemos dejarla escapar —Dijo Lack-two seriamente—. Iré tras Charlotte, ustedes...
—Yo iré tras Charlotte —Hugh lo interrumpió bruscamente—. Vayan con Cheren a la Torre, ¿está bien?
—Kyouhei te llamó, por eso iré yo.
—Ay... no otra vez... —Dijo White un poco cansada—. Chicos, si volvemos a discutir lo mismo...
—Será rápido, lo prometo —Le dijo Hugh de manera tranquila.
Él miró hacia atrás, vio que Mei y Cheren se dirigían hacia allá. Por la cara de Mei, estaba bastante preocupada, pero Hugh le quitó la mirada y avanzó hacia Lack-two.
—Sobre lo que dijiste antes, Lack-two. Tienes toda la razón, yo no debería apartarme de Kyouhei para que se acerque más a ti, fue completamente estúpido y me disculparé con él cuando termine todo esto. Pero te voy a pedir una sola cosa, tú tampoco lo hagas, no te apartes de Kyouhei, porque eso es lo que has hecho los últimos 5 años, ¿lo sabías? ¡No me la pongas tan fácil! Si no esfuerzas en que ese niño te quiera, nunca lo va a hacer. Necesita saber que su padre correría si le pidiera ayuda. ¡Comienza a esforzarte! ¡Ve a salvar a tu hijo! ¡Y ni se te ocurra decirme otra cosa para no hacerlo, porque te juro que mi paciencia está al límite! ¡Adiós!
Su Flygon llegó a su lado y se preparó para subir, Lack-two ni siquiera había respondido pero ni siquiera quiso esperar para que lo hiciera.
—Hugh... —Finalmente habló.
—Ugh... ¡¿Qué?! —Le respondió Hugh con desagrado, se esperaba otro intento de Lack-two para negarse a lo que dijo.
—No vayas a dejarla ir, preferiría arrestar a todos el día de hoy.
—Bah, como si fuera tan tonto. Más te vale liberar a Kyurem y acabar con esto.
Hugh subió en Flygon y rápidamente emprendió el vuelo para alcanzar a Charlotte. Mientras que Black, White y Lack-two también subieron en sus Pokémon y volaron en dirección a la Torre, sin perder el tiempo.
— ¡Pero esperen! —Mei se detuvo al ver que todos simplemente se fueron, sin esperarlos—. ¿Por qué? ¿Por qué se van? Ni siquiera nos dijeron algo. ¿Qué debemos hacer?
Era una buena pregunta, todo pasaba de forma muy rápida. Por supuesto que Cheren miró hacia ambos lados donde había la posibilidad de ir. Regresó a Gigalith y sacó a Unfezant una vez más.
—Seguiré a tu padre, Mei.
— ¿Eh? Aunque en la Torre...
—No tengo idea de qué está pasando, por qué se han dividido así, solo sé que hacia la Torre fueron tres y a buscar a esa mujer fue solo uno, por lo que creo saber quién necesita más ayuda en este momento. ¿Tienes un Pokémon para volar?
—Ah... ¡Sí! —Asintió.
Black, White y Lack-two volaron lo que quedaba hasta la Torre de los cielos, donde notaron que casi todas las ventanas del último piso estaban congelados, impidiendo que alguien pudiera entrar o salir, pero aún habían unas pocas por las que podría acceder.
—Black, White. Entraré por abajo, ustedes vayan al último piso directamente —Les dijo Lack-two.
— ¿Eh? ¿Por qué? —Le preguntó Black.
—Por la llamada de Kyouhei. Dijo que se encontraron a Kazuo en uno de los pisos, no el último. Yo buscaré a Kyouhei y a Whi-two antes de cualquier cosa, por eso les pido que ustedes se encarguen de Kyurem.
— ¡Asombroso! —Dijo White muy motivada—. Finalmente hablas como el padre de Kyouhei. ¡Descuida! Iremos.
— ¡Sí! —Dijo Black muy motivado—. ¡Tú no te preocupes, nos encargaremos de Kyurem! ¡Tú salva a tu familia!
Se separaron así. Black y White entraron inmediatamente y sin perder el tiempo, Black sacó a Reshiram. Era el momento de que los dos dragones combatieran.
Por el momento, solo había un grupo de Holders que no se habían movido de su lugar bajo la gran Torre de los Cielos, aquel grupo conformado por los Holder de Johto y Sinnoh, quienes todavía esperaban bajo la interminable lluvia, esperando cualquier señal para subir finalmente.
Amethyst, quien había salido del Monte Tuerca para montar en Staraptor con los niños y volar se dirigía allí, por lo que ya se podía ver llegando a lo lejos.
— ¡Hey! ¡Hey! ¡Hey! —Gold se levantó entusiasmado y apuntó hacia arriba—. ¡Miren a quién trae el ave!
Los demás se levantaron al verlos también.
Amethyst estaba más cerca y dio un saludo amistoso y se asomaron los tres niños saludando también.
—Escuchen niños, cuando bajemos deberán portarse bien —Les dijo Amethyst—. Vamos a comunicarnos con el resto, porque debemos sacar a todos de la Torre, por eso no deben correr hacia ninguna otra parte.
—Bleh~ —Se quejó Hibiki—. ¿De qué sirvió salir de ahí si nos quedaremos sin hacer nada igual?
—Sé que te portarás bien, ¿listos? Vamos a ver a sus padres...
Ya era momento para que Staraptor descendiera, pero entonces fueron atrapados por un terrible viento abrumador que claramente interrumpió su vuelo. Incluso abajo tuvieron que cubrirse con el brazo por aquel viento que casi salió de la nada.
Amethyst actuó rápido y sujetó como pudo a los tres niños con su brazo y buscó a su alrededor abriendo los ojos forzadamente. Y en una milésima de segundos pudo verlo, a Comet parado en la rama de un árbol, viéndolo. Amethyst lo supo con solo verlo, que Tornadus ha creado el vendaval, pues ya sabía que Comet tenía a ese legendario Pokémon.
Finalmente el viento los arrastró hasta una de las pocas ventanas accesibles en la Torre, entrando a la fuerza, quedando en el piso por ese aterrizaje tan forzoso. Amethyst se levantó del suelo, al menos estaban a salvo.
— ¡Es fue de lujo! ¡¿Vieron ese viento?! —Hibiki se levantó entusiasmado.
—Uy... aquí hace frío... —Dijo Kotomi temblando.
— ¿Frío? —Amethyst levantó la mirada.
Observó a su alrededor, era un salón congelado, también tuvo que observar hacia las ventanas, estaban todas congeladas, solo unas pocas de su lado no lo estaban.
— ¡Wah! ¡Ame! —Hikari lo sujetó de su abrigo para llamar su atención y le apuntó con el dedo hacia la izquierda.
— ¿Eh?
Se encontraron con el terrible Dragón Kyurem que estaba presente en la cueva, pero segundos después el clima frío comenzó a cambiar un poco porque también estaba el dragón de fuego Reshiram, que combatía a Kyurem.
— ¡Mira! ¡Mira! ¡Mira! —Hibiki dio saltos de emoción—. ¡Es como las películas de monstruos gigantes.
Nuevamente Amethyst observó mejor la situación, se dio cuenta que otros combatían a Reshiram, los Holder veteranos. Incluso estaba el grupo de Hoenn, estaban Black y White... Prácticamente todos. Entonces, ¿cuál era la verdadera razón de que los forzaran a entrar? Lo supo de inmediato, ya que dio media vuelta para ver hacia la ventana, donde el grupo de abajo conformado por Gold y los demás había entrado ya.
— ¡Amethyst! ¿Están todos bien? —Le preguntó Platinum sujetándolo de los hombros.
Las dos niñas con alegría saltaron al brazo de sus padres, incluso el pequeño Hibiki saltó hacia su madre mientras le decía que mirara hacia los dragones, claramente como una excusa de ser tomado en brazo. Parecía ser una alegre reunión, pero Amethyst no decía ni una sola palabra. Solo pudo recordar los segundos antes de entrar: la mirada de Comet. Entonces reaccionó.
— ¡No podemos estar aquí! —Gritó alto—. ¡Hay que salir! ¡Ahora!
—Ehh que ahora que estoy, ayudaré a Red y los demás —Dijo Gold sin darle mucha importancia.
— ¡No! Es más adecuado huir y dejarlo a los demás, es...
Pero antes de subir a la ventana para huir, fue repentinamente congelada, pero no por Kyurem, sino por un Cryogonal, que estaba acompañando a Kazuo.
—Es fabuloso, ¿cierto? —Dijo Kazuo—. Incluso con Reshiram, es imposible bajar la temperatura del lugar, así que el hielo, incluso si no viene de un ataque propio, se convierte en una barrera imposible de penetrar.
—Kazuo... —Dijo Amethyst.
No fue una sorpresa para él que hubiera alguien allí acompañando a Kyurem, puesto que además de este habían otros Pokémon dentro, combatiendo con el resto de Holder, así que era obvio que su entrenador debía estar rondando. Claro que no esperó que se tratara de Kazuo, quien supuestamente es el líder del nuevo equipo al que hay que vencer.
Aunque las miradas no duraron mucho, porque inmediatamente un movimiento de agua se dirigió hacia Kazuo, quien esquivó y escapó mientras pudo. Los demás estaban tan sorprendidos que miraron a un lado para ver de dónde vino eso tan de repente.
— ¿Qué es lo que hacen? Hay que atraparlo —Les dijo Silver, quien había sacado a su Feraligatr para atacar—. Ya estamos aquí, así que mejor ayudar en lugar de hacer nada.
—Es... ¡Estaba a punto de decir eso! —Reclamó Gold—. ¡Adelante! ¡Si estamos aquí, vamos a ayudar!
—Amethyst... —Diamond le habló a Amethyst poniendo su mano en su hombro.
— ¡Tú llévate a los niños! ¡Nos encargaremos aquí! —Le dijo Pearl fuertemente.
No era algo a lo que Amethyst se podría negar, todos se fueron a la batallas para despejar el camino para Amethyst.
— ¡Vamos! ¡Nosotros también! —Dijo Hibiki dando saltos—. ¡Yo voy por el dragón!
—No Hibiki —Amethyst tuvo que tomarlo de la mano para que no se le escapara—. Tengo que sacarlos de aquí. Kotomi, Hikari, ustedes síganme, ¿bien?
— ¡Sí! —Asintieron las dos niñas de forma obediente.
Corrieron hacia las escaleras, pero iba tan deprisa que terminó chocando con alguien que iba subiendo. Al mirar al frente se dio cuenta que había chocando con Calme.
— ¿Eh? ¡¿Amethyst?! —Dijo Calme sorprendido.
— ¿Ustedes?
Amethyst miró mejor. No solo era Calme, estaba Haruka y Kyouhei.
— ¿Qué estás haciendo aquí, Amethyst? —Le preguntó Haruka—. ¡Oye! ¿Estás con los niños? ¿Dónde están mi hermano y los demás?
—Dejemos eso para después, Haru —Respondió Amethyst—. Hay que ir para abajo, sacar a los niños de aquí. Y tenemos que convencer a los demás de que escapen, quedarnos aquí 1 minuto más es muy mala idea. Llévense a los niños, trataré de hablar con todos para hacer un plan de escape, si nos organizamos bien...
Amethyst no pudo terminar esa frase y ya Kyouhei pasó por el lado suyo y corrió hacia la batalla.
—Eh... ¿Pero qué está haciendo? —Preguntó Amethyst.
—Está buscando a su mamá, por eso subimos —Le dijo Haruka.
Kyouhei corrió al ver dónde estaba Whi-two, usando a su Foongus para contrarrestar a Pokémon de Kazuo y ayudar a los demás. Pero eso no le hizo notar que estaban Kyurem y Reshiram combatiendo, al verlos frente suyo interrumpiendo su paso, se quedó pasmado y cayó al suelo, sin poder moverse más.
—Ay no... ¡Yo ayudaré! —Dijo Haruka—. ¡Lleven a los niños abajo y...!
Haruka había sacado a Beautifly para unirse a la batalla desde arriba, pero antes de separarse de su grupo llegó Wally dándole un susto y sujetándola para que no se mueva.
— ¡Haruka! Uf... no... te muevas...
—T-Tío... —Haruka se sorprendió demasiado, no supo qué responder—. ¿P-Por qué...?
—Sapphire tiene buena vista. Vio que llegaste y Ruby me pidió que por favor que sacara de aquí. Vamos abajo.
—Pero...
— ¡WAH! ¡Miren! ¡Miren! —Hibiki saltó nuevamente, aunque no se pudo mover porque Amethyst no lo soltaba—. ¡El dragón gris cambia! ¡Está pasando algo!
— ¿El dragón gris?
Efectivamente, algo pasaba con Kyurem, pero no se transformaba, sino que rompió el hielo de sus alas, mostrando su verdadera forma, que parecían conectores. Inmediatamente Amethyst volvió a observar a su alrededor, los Pokémon de Kazuo habían sido vencidos pero los había regresado, solo estaba Kyurem, el cual disparó un rayo hacia Reshiram, el que lo hizo actuar extraño.
— ¡Eso es...! —White reconoció ese fenómeno de inmediato—. ¡Kyurem debe tener la punta ADN! ¡Está regresando a Reshiram a...!
— ¡Su forma de orbe! —Gritó Black—. ¡Reshiram!
— ¿Acaso se les olvida...? —Habló Kazuo, quien estaba junto a Kyurem—. ¿Qué poseo todos los conocimientos y tecnología de todos los villanos que han enfrentado a los Pokédex Holder? Recrear objetos como la Punta ADN, no fue difícil. Y tampoco es mi último juguete.
En el Monte Tuerca, Kotone estaba combatiendo a Estela, ex miembro del Neo Team Rocket. Había activado una Tormenta de Arena con su Tyranitar, para combatir a Victreebel. Por supuesto que ese alboroto alertó a los demás reclutas de la base, quienes estaban llegando para batallar también, pero todos fueron golpeador con una poderosa Agua Lodosa que no les dejó seguir avanzando. El ataque vino del Swampert de Yuuki, quien estaba haciendo guardia a la batalla, impidiendo que cualquier secuaz de la base se acercara.
Los movimientos de Victreebel eran más lentos, además de que Estela tenía problemas dentro de esa Tormenta de Arena, lo que no era problema para Kotone, quien usaba sus goggles.
— ¡Ja! ¡Ja! ¡Tal parece que la señorita no es tan buena! ¿Ya te rindes? —Presumió Kotone—. ¡Recuerda que rompiste mi patineta, así que no me iré hasta que la pagues!
Estela no respondió y solo dejó que su Victreebel siguiera con su ataque. Un buen "Latigazo" terminó golpeando con fuerza a Tyranitar.
— ¡Hey! —Kotone se quejó.
—Es cierto que la Tormenta hace que mis movimientos especiales lleguen con menos poder —Dijo Estela—. Pero los movimientos Físicos no se ven afectados, ¿verdad?
— ¡Argh! ¡Qué mal me caes! ¡Pero sigo teniendo la ventaja, no presumas!
—Aquí la única que presume eres tú.
— ¡¿Qué dijiste?!
Desde fuera de la tormenta, Yuuki veía esperando con impaciencia.
— ¿Qué le pasa? Está en una batalla y se pone a conversar... ¿Uh?
Miró hacia adelante, más secuaces venían. Él pensó que con nada se rendían y nuevamente ordenó a Swampert alejarlos con el Agua Lodosa.
Desde dentro de la tormenta, Estela pensó su siguiente ataque. Victreebel saltó y Tyranitar se preparó para atacarlo. Pero Victribeel pasó a su lado, su ataque no venía hacia él, sino que salió del campo de tormenta.
— ¿Qué? —Kotone volteó al verlo—. ¡Yuuki!
Victreebel golpeó a Swampet no su Latigazo, interrumpiendo su ataque. Luego trató de golpear a Yuuki, quien saltó para esquivar.
— ¡Agh! Rayos. Esta bruja planea unirme a la batalla, ¿por qué...?
Antes de preguntar por qué, terminó recibiendo un ataque de Foco Resplandor en plena espalda, lo que lo derribó en el suelo. Al levantarse miró hacia adelante, viendo que vino de uno de los Pokémon de los secuaces menores, quienes seguían llegando. Por eso comprendió por qué Estela quería involucrarlo en la batalla, si él se ocupaba de combatirla, continuarían llegando secuaces hasta que el número llegara a algo imposible de enfrentar para los dos.
Swampert se levantó del ataque que lo había golpeado y estaba dispuesto a contraatacar a Victribeel.
— ¡Mud! —Yuuki saltó al frente para evitar que Swampert ataque—. ¡No te concentres en ese Pokémon! ¡No tenemos permitido dañar a ningún Pokémon de Estela, porque no me meteré en la batalla de Kotone! ¡Tú continúa atacando, no te detengas, si es necesario prefiero recibir yo los golpes, pero a Kotone ya se le ocurrirá algo para detener a Victreebel!
Swampert lo escuchó un poco nervioso, pero siguió la orden de su entrenador y continuó con su Agua Lodosa para derribar a cualquiera que se acercara. Pero claro que Victreebel seguiría atacando, ¿realmente era adecuando no atacarlo de vuelta como Yuuki dijo?
Dentro de la Tormenta, Kotone tenía problemas para salir, ya que Estela había sacado a Slowbro para seguir atacándola desde adentro. Tenía que pensar su siguiente ataque, porque tenía que derrotar al Pokémon de Estela y además tenía que asegurarse de sacar a un Pokémon para acabar con Victreebel, no podía perder mucho tiempo.
— ¿Y bien? ¿No vas a dar la media vuelta?
— ¡Ay! ¡Cómo molestas! —Respondió Kotone muy enojada.
Otra razón para enviar a un Pokémon afuera, según lo que dedujo Kotone, era distraerla. Es claro que Kotone no se quedaría tranquila sabiendo que algo planea Estela usando a Yuuki, pero tampoco puede descuidarse de su propia batalla adentro.
—Uf... uf... —Respiró fuerte—. Juro que si derrotas al Pokémon de Estela, Yuuki... te mató —Accedió a tomar una Pokéball y su palo de billar.
— ¿Qué? ¿Planeas usar esa artimaña? Tú misma invocaste esta Tormenta de Arena, la PokéBall no llegará hacia donde quieres.
—Hablas mucho para ser una anciana. ¿Te recuerdo algo? Soy capturadora, es mi habilidad.
— ¿Y...?
—Y... que sé perfectamente calcular mis tiros aprovechando cualquier clima... ¡Ahora!
Tyranitar se lanzó para atrapar a Slowbro con su Triturar. Kotone lanzó la PokéBall. Parecía que apuntó hacia Estela, pero el movimiento de la Tormenta fue poderoso y cambió su curso, directo hacia afuera, fríamente calculado.
La PokéBall salió disparada y golpeó a Victreebel antes de que continuara su ataque. Salió Typhlosion que utilizó Explosión de primeras y acabó sin esfuerzo con ese molesto Victreebel.
Tyranitar arrojó lejos a Slowbro, dejándolo casi derrotado en el suelo. Fue entonces que esa Tormenta de Arena finalmente se disipó.
— ¡¿Qué te parece bruja?! —Exclamó Kotone—. ¡A partir de ahora me debes respeto!
— ¡¿Qué respeto ni qué nada?! —Yuuki se le acercó para gritarle—. ¡¿Tienes idea de los problemas que me causó ese Victreebel?! ¡Todo porque te pusiste a presumir y charlar, dejándolo pasar!
—Ay, eres un quejica... todo fue parte de mi plan...
— ¡Que la próxima vez, efectúes tu plan y luego presumes!
—Tch... Ojalá el Victreebel te hubiera comido, ¿sabes?
— ¡Pues no estuvo muy lejos de hacerlo!
Claro que había que seguir combatiendo, pero entonces escucharon por el pasillo a más personas acercándose. Esta vez no eran enemigos, sino aliados. Orange, Gin y Blasco, posiblemente alertados por el alboroto, estaban corriendo hasta allá. Cuando Kotone y Yuuki voltearon, Estela aprovechó para regresar a sus Pokémon y correr hacia el otro lado rápidamente.
— ¡Hey! ¡Hey! ¡Hey! ¡Cobarde! —Kotone le gritó para ir a buscarla.
— ¡Kotone! —Yuuki la detuvo tomándole la mano—. Ya está bien, ¿no? Recuerda que la batalla está en la Torre. Vamos con Gin y los demás para volver.
—Lo haré si nunca me sueltas, ¿sí? ~ ❤ —Kotone aprovechó para hablar coquetamente.
— ¡Hmph! —Yuuki la soltó bruscamente—. ¡¿Por qué siempre te tienes que burlar de mí?! ¡Ahora vamos!
—Sí señor, usted mande~
Mientras tanto, afuera, donde la lluvia no dejaba de caer, Charlotte volaba rápidamente en dirección al Monte, sin embargo estaba siendo alcanzada por Hugh, Cheren e incluso Mei quien podía volar en su ya evolucionado Swoobat. Al estar más cerca, Cheren aprovechó en usar Ataque Aéreo con Unfezant y derribar a Charlotte con su Pokémon. Así terminaron bajando para ir por ella.
— ¡Hey! —Hugh la tomó bruscamente del brazo para levantarla—. ¡Tú vas a decirme lo que planea tu líder y luego irás con nosotros porque no pienso dejarte escapar esta vez!
—Y aquí vamos de nuevo... —Dijo Charlotte medio burlándose—. Ya te lo dije, eres demasiado blando como para golpearme o torturarme. Ya sabes lo que dicen "Growlithe que ladra no muerde" y tú eres un sucio y feo Growlithe.
— ¡Tú...! ¡Hija de...! ¡Agh! —La empujó al suelo nada más, era cierto que no podía golpearla.
—Está bien, está bien —Cheren le dio un par de palmadas para calmarlo—. Déjame esto a mí. Tú te llamas Charlotte, ¿no es cierto? Perteneciste al Team Plasma. Escucha, sea lo que sea, has perdido, por lo que hables o no, sabes bien que serás encerrada por la policía internacional, ¿no es así?
—Ehhh... señor profesor, ¿usted cree que no voy a pelear un poco? —Respondió Charlotte.
—Has perdido a Thundurus. Creo que sabes bien que contra mí y Hugh a la vez, no tendrás mucha oportunidad.
—Puede ser, pero será divertido hacerles perder el tiempo. Jujuju.
— ¡¿Qué significa?! —Le preguntó Hugh de inmediato.
—Era obvio que si su oponente era Kyurem, Black usaría a Reshiram para contrarrestarlo, no somos tontos. ¿Lo sabes? Todos los Pokédex Holder ya han debido reunirse, el plan va de maravilla y ustedes aquí perdiendo el tiempo. Todos los que están allá en la Torre, el día de hoy desaparecerán de este mundo, créeme. Ya no debe faltar mucho. Aunque... si prefieres tener un combate ahora conmigo, no tengo problema...
Esto podía ser un engaño para dejarla ir, pero esa sola posibilidad de que, en verdad todos en la Torre corrían tal peligro, que no estaba todo controlado como creían, era algo de peso mayor. Hugh de inmediato dio media vuelta para subir en Flygon. Cheren decidió hacer los mismo y por supuesto que Mei, quien está más confundida, los sigue a ambos.
Al elevarse en el cielo, vieron a lo lejos al grupo de Gin y los demás. Todos iban en camino hacia la Torre.
Reshiram volvió a su forma de Orbe Claro, el que fue atraído por Kyurem, pero se detuvo segundos antes y cayó para que Kazuo lo tomara y luego las alas de Kyurem volvieron a congelarse, como si la llamada "Punta ADN" hubiera sido apagada.
— ¡Eres un maldito! —Le gritó Black—. ¡¿No vas a fusionar a Reshiram con Kyurem?!
—El White-Kyurem no me interesa —Le respondió Kazuo—. Voy por algo mucho más grande, así que Reshiram solo me sirve en su forma de orbe. Una vez que encuentre a Zekrom, tendré los dos orbes y así...
— ¡Es ridículo! —Black siguió gritando, más enfadado—. ¡¿Todo esto de llamarnos aquí fue solo para obtener el orbe claro?! ¡¿Es que no ves a tu alrededor?! ¡Kyurem está débil, tus Pokémon están derrotados y estás completamente rodeado! ¡Acéptalo, ya perdiste!
—Ay, ay, ay... ¿Es que no me escuchan? Se los tendré que repetir: Poseo todos los conocimientos y tecnología de todos los villanos que han enfrentado a los Pokédex Holder. ¿Creen que eso se detiene en el Team Plasma? Pff.
"Así es". Amethyst escuchó una voz que dijo esas palabras. Miró hacia su lado, donde a tan solo unos pasos estaba la última ventana abierta, la última salida que nadie vería por estar cerca de las escaleras. A quien escuchó fue a Comet, quien entró por esa ventana.
Quien también lo escuchó fue Kyouhei, quien lo miró, a ese hombre entrar por esa ventana, pero lo que también fue observó fue a una criatura que estaba afuera, la que había traído a Comet. Vio unos ojos rojos, aterradores, una mirada tan siniestra y penetrante que heló su piel y solo pudo temblar. No podía apartar la vista a esos ojos que tanto lo aterraban.
Comet se apartó y esos ojos desaparecieron, como si nunca hubieran estado ahí. Acto seguido, un rayó entró por la ventana, atrapando a todos los Pokédex Holder, sin dejarles escapatoria.
— ¡¿Qué es eso?! —Haruka estaba sorprendida.
Para su suerte, aquel lado no había sido afectado, solo el centro del piso, donde estaban todos los Holder. Haruka quiso ir, pero Wally no lo permitió, tomándole del brazo, aunque él tampoco podía quitarle la mirada a lo que sucedía, era como si los cuerpos de todos estuvieran desapareciendo. En definitiva no era seguro acercarse, porque el que entrara se vería afectado también.
Amethyst apartó la mirada de Comet y prefirió dar un último análisis, buscando a sus padres. Platinum se veía asustada, sin entender nada, pero la mirada de Diamond y Pearl decía otra cosa, era como si ellos, a diferencia de todos los demás, supieran perfectamente qué estaba pasando y qué les estaban haciendo. Amethyst soltó una lágrima, quería entrar, quería sacarlos, pero si perdía la compostura ahora nada mejoraría.
— ¡Vamos! —Sujetó a los tres niños para bajar las escaleras rápidamente.
— ¡Amethyst! —Haruka lo siguió acompañada de Wally y Calme—. ¡¿Qué haces?! ¡¿Vas a escapar?!
—Mi misión es sacar a los niños, que no vean nada de lo que pasa. ¡Lo importante ahora...!
Pero se detuvieron, ya que una persona a la que conocían pasó a su lado corriendo, subiendo hasta ese piso donde estaba la discordia.
Kyouehi continuaba temblando pensando en la criatura que había visto, pero aunque quisiera no iba a poder moverse, estaba atrapado como todos los demás. Miró hacia su madre, que también estaba ahí, atrapada sin saber qué pasa. "¿Y si no hubiera entrado a la Torre, ella no estaría tampoco?" Fue lo que pensó. Ahora solo sentía miedo y culpa y resignó. Pero entonces una persona saltó a ese campo, quedando atrapado como todos, pero lo hizo para ir junto a Kyouhei, lo tomó del brazó y lo empujó con fuerza lo más lejos que pudo. Por una milésima de segundo, Kyouhei volteó para ver a su "salvador" y para su sorpresa vio a su padre, Lack-two, quien había saltado allí impertinentemente, quien lo había salvado del peligro sin siquiera mirarlo a la cara, como si no fuera el mismo Lack-two.
Kyouhei cayó al suelo en el área segura y miró la espalda de Lack-two, volviendo a él un pequeño recuerdo. Uno donde jugaba con Terrie cuando era niño, vio llegar a Lack-two y corrió hacia él con alegría. Este solo le respondió con una pequeña caricia a su cabeza, pero Kyouhei le sonrió, estaba feliz, era un recuerdo feliz, porque esos pequeños momentos los apreciaba, incluso hasta el día de hoy.
—Pa... Papá... —Dijo con una voz silenciosa, mientras brotaban lágrimas de sus ojos.
Por afuera, Goodra estaba sentado esperando hasta que vio en el cielo a personas conocidas sobrevolar, así que corrió hasta seguirlos llegando a la entrada de la Torre donde descendieron. Tenían que subir.
— ¡Mei! ¡Quédate aquí y no te muevas! —Hugh le ordenó de inmediato y siguió corriendo hasta arriba.
— ¡¿Qué?! —Mei ni siquiera tuvo tiempo de responderle—. Pero...
Corriendo por las escaleras hasta arriba, se encontraron con Amethyst, quien estaba bajando con los tres niños. Les explicó que Wally, Haruka y Calme subieron, pero que ellos tuvieron que encargarse de los niños.
Los demás siguieron corriendo, ni siquiera sabían cuántos minutos les tomó llegar hasta el último piso de la Torre, encontrando un salón casi vacío. Incluso Wally, Haruka y Calme permanecían a un lado de la escalera, observando en silencio. Era incomprensible lo que estaba pasando.
Vieron entonces, a Kazuo, saliendo como si nada por la última ventana accesible. Nadie lo detenía porque todos estaban anonadados.
—Yo gané —Dijo con una sonrisa y se fue.
Kyouhei también estaba ahí, sentado en el suelo sin mover un solo músculo.
— ¡Kyouhei! —Hugh se agachó al verlo—. ¡Oye! ¡¿Estás bien?! ¡¿Qué pasó?!
—Se los llevó... —Habló Kyouhei con voz fría.
— ¿Eh...?
—El monstruo...
— ¿Monstruo?
— ¡Era un monstruo! ¡Yo lo vi!
Finalmente levantó la mirada y volteó hacia Hugh, mostrando un terror en sus ojos, temblando y sudando. Hugh conocía muchas facetas de Kyouhei, para jamás lo había visto tan aterrado.
—Era un monstruo, el monstruo se los llevó. Él se los...
—Hey —Hugh respondió bajando la voz, poniendo su mano sobre la cabeza de Kyouhei—. Ya pasó. Ya pasó...
—Uh... uh...
Él comenzó a llorar, pero de miedo. Dejó que Hugh le diera un leve abrazo con un brazo para que este pudiera llorar en su hombro, como si se estuviera ocultando a que alguien lo viera.
Pero... ¿Qué era lo que Kyouhei quería decir con "monstruo"? ¿Dónde estaban los Pokédex Holder? ¿Cómo tanta gente había desaparecido? Lo que estaba claro, es que las últimas palabras de Kazuo fueron verdad, él había ganado, su plan fue un éxito y los Pokédex Holder ya no existen. ¿Cómo van a ganar ahora que los entrenadores más fuertes del mundo han sido vencidos?
Kyouhei levantó la mirada unos momentos entre el llanto y vio frente suyo algo que lo espantó y lo hizo alejarse.
— ¡No! ¡No!
— ¿Qué? —Hugh volteó de inmediato, encontrándose con Goodra—. Nume... ¿Eres tú? Kyouhei, es Nume. ¡Tu Pokémon!
—No... —Respondió Kyouhei cerrando los ojos y tapando sus oídos—. Ese monstruo no es mío... ¡No lo es!
"Monstruo" fue la palabra que usó para referirse a ese Pokémon con el que ha entrenado duro estos últimos días, aquel que subió alegre a la Torre para mostrarle su nueva forma a su entrenador.
Continuará...
Próximo Capítulo: Arcoíris.
