Capítulo 34

En los días que les quedaban, Onur y Sehrazat visitaron el Louvre, el palacio de Versalles, la Ópera Garnier, en donde asistieron a un espectáculo y hasta se dieron el gusto de visitar Eurodisney…

Las noches eran intensas algunas, otras más románticas, para recuperarse de tanto ajetreo durante el día, lo extraño fue que casi no tuvieron discusiones, sacando alguna cosa sencilla, sobre los horarios a cumplir o la comida que querían comer.

El último día, Onur la sorprendió con un crucero de una hora por el Sena. Aunque Sehrazat había tenido tanto romance que le duraría años, y estaba segura y complacida por eso, disfrutó del momento, abrazada a él sobre la cubierta del barco, observando el paisaje con algo de melancolía porque en unas horas, esa misma noche salía su vuelo de vuelta a Estambul…

Por supuesto que Sehrazat echaba de menos a Kaan y se moría de ganas de verlo, pero ese ensueño que estaban viviendo se terminaría y no sabía cuándo podría volver a repetirse…

Se sentía melancólica y a la vez tan feliz que sentía deseos de llorar.

Antes de volver al hotel, pasaron a comprar unos recuerdos para Kaan, Feride, Bennu y Mihriban y cuando volvieron, empacaron sus cosas, que ya venían juntando los últimos días…

-No puedo creer que todo esto se termine…- dijo ella en voz alta lo que venía pensando desde hacía horas.

-Si quieres podemos quedarnos indefinidamente…- dijo él tomándola en sus brazos.

-Te diría que sí con los ojos cerrados si Kaan no nos estuviera esperando… además están mis obligaciones en Binyapi…

-De eso no hay problema… entiendo lo de Kaan… quizás unos días más…

-No… no, hay que volver a la realidad…

-Y dime… mi vida…- dijo mirándola a los ojos y la apretó contra su cuerpo haciéndole notar su deseo por ella.

-Onur….

-¿Qué? - dijo él sonriendo con un gesto seductor.

-Tendríamos que estar saliendo para el aeropuerto… nos avisaron que a esta hora hay mucho tránsito y debemos llegar con tiempo…

-¿Quién nos apura? - le dijo él y se inclinó para besar su cuello.

Sehrazat cerró los ojos un momento, totalmente focalizada en las caricias insistentes de él. Onur la empujó hacia la cama y cayó sobe ella mientras la besaba intensamente en los labios…

-Onur…- jadeó ella y él sonrió un momento para luego seguir con su tarea de desabotonar la camisa de ella y testear con sus dedos la suavidad de su piel…

El teléfono de la habitación sonó y Sehrazat lo empujó un poco para atenderlo…

-Oui…- dijo y se quedó escuchando- merci…- dijo y cortó la comunicación.

Onur intentó seguir besándola y quitándole la ropa y ella lo empujó con suavidad, tentada por la insistencia de él…

-Onur… nuestro taxi llegó… perderemos el vuelo…- le dijo riendo.

-No seas exagerada, mi vida…- le dijo él y ella negó con la cabeza.

-Podemos seguir con esto cuando lleguemos a Estambul…

-Serán casi tres largas horas de vuelo…- se quejó él mientras se levantaba y le daba lugar para acomodarse la ropa…

Ella continuó sonriendo y se apresuraron a dejar el hotel.


Llegaron al aeropuerto justo a tiempo y se embarcaron de inmediato. Se sentaron en sus asientos y no bien el avión despegó, les sirvieron algo para comer…

Sehrazat no comió mucho pero Onur pudo disfrutar de la cena…

-Mi vida…- le dijo él y tomó su mano cuando les retiraron el servicio. Ella lo miró de costado y sonrió, enamorada…

Onur levantó la mano y acarició su cara con suavidad, ella se inclinó sobre él y besó sus labios pero cuando iba a apartarse, él la tomó de la cara y ahondó el beso.

Ella disfrutó la caricia pero luego sintió la mano de él sobre su pierna y cuando se separó, lo miró a los ojos y se sintió estimulada por la intensidad de su mirada.

-Onur….- dijo en voz baja y él se levantó y ella pudo ver su necesidad por ella directamente sobre su jean…

-Ven conmigo…- le dijo él y ella se levantó para seguirlo.

En la parte trasera del avión, no había casi nadie, el vuelo no iba completo y como no había que pasar la noche allí, nadie se había desplazado de asiento. Onur abrió la puerta del baño y la empujó hacia adentro con él…

-¿Qué haces? ¿estás loco? - le dijo cuando sintió que él bajaba sus pantalones y boxers con rapidez, luego de trabar la puerta.

-Estoy loco por ti… no voy a esperar porque cuando lleguemos a Estambul, Kaan reclamará tu atención y la mía… y adiós romance…

-Como si no hubieses tenido suficiente estos días…- dijo y jadeó cuando él deslizó su vestido hacia arriba y su ropa interior hacia abajo y la sentó sobre la pequeña pileta.

-Shhh….- le dijo él y colocó un dedo sobre sus labios y luego la vio entrecerrar los ojos cuando lo sintió en ella.

-Onur…- dijo tratando de no perder la calma mientras él se movía rítmicamente- alguien podría venir y me moriría de vergüenza…

-Nadie vendrá… relájate… aprovechemos esto…- le dijo él y continuó.

Sehrazat suspiró y se enfocó en disfrutar. Comenzó a besarlo con intensidad y cuando el clímax estaba comenzando a sentirse, escucharon un clic y las luces se apagaron.

Ella se separó abruptamente de él y Onur puso un dedo sobre sus labios…

-¿Hay alguien ahí? - escucharon del otro lado. Sehrazat se mordió el labio y Onur encontró un interruptor para encender la luz.

-¿Qué vamos a hacer? - dijo ella y él alzó sus hombros.

-Sí…- dijo en voz alta para que lo escuchen- ocupado…- aclaró y miró los labios de Sehrazat que se curvaron en una sonrisa divertida.

-Disculpe…- dijo el hombre que había intentado entrar.

-Ahora tendremos que salir juntos de aquí…- dijo ella y él alzó las cejas con fastidio….

Acomodaron su ropa rápidamente y antes de salir, ella lo abrazó y lo tomó de la cara para obligarlo a mirarla…

-Onur… no te enojes… te prometo unas caricias y besos en el asiento y dormiré en tus brazos esta noche, pase lo que pase…

-Está bien…- dijo él y aceptó el beso de ella en los labios.

Sehrazat lanzó una carcajada divertida antes de salir y cuando él destrabó la puerta, el hombre lo miró sintiéndose culpable…

-Disculpe…- le dijo y Onur asintió- el letrero decía "libre", por eso intenté entrar…

-No se preocupe… pase…- le dijo con seriedad Onur y Sehrazat se tapó la cara cuando pasó a su lado.

Se acomodaron en sus asientos y él suspiró cuando ella levantó el apoya brazos y se sumergió en él…

El vuelo llegó a horario y por supuesto, cuando llegaron a la casa de ella, Kaan los esperaba ansioso y le entregaron todos los regalos que le habían comprado…

Como ya era casi medianoche, Onur se quedó a dormir allí y le contó un cuento a Kaan para que se durmiera…

Sehrazat le sonrió cuando lo vio entrar en su habitación, quitándose la ropa para sumergirse ahora él en sus brazos…

Onur besó sus labios y se acomodó tras ella, abrazándola… ella cerró los ojos y sonrió cuando sintió que él deslizaba sus dedos por su cadera y se dirigía a acariciarla donde sabía que ella no podría resistirse…


Bueno, ya estamos de vuelta en Estambul, veremos como sigue todo! Hasta el próximo capítulo. Gracias por seguir esta historia!