Ni sailor moon ni sus personajes me pertenecen, todo es propiedad de naoko takeuchi.


Michiru desde la mesa tomo el ultimo trago de su vaso para darse valor. Era el momento perfecto, la doctora Mizuno se había ido con a Lita quien parecía tener algo urgente que decirle. Haruka se había quedado parada, mirando con atención a Nicolas que estaba haciendo el ridículo cantando a dueto una canción con una Rei con cara de pocos amigos.

–¿podemos hablar? – preguntaba mientras se ponía a su lado. Haruka al verla aumento su sonrisa.

–ah, Michiru, claro que sí. ¿quieres que cantemos otra canción? –

–no, es que… –

–creo que sigue la Cabeza de bombón, déjame preguntarle si… –

Michiru la jalo del brazo de una forma brusca. Cerro los ojos apenada, esto estaba marchando de una forma diferente a lo planeado.

–no quiero cantar, yo solo…quisiera hablar unos minutos contigo –

Haruka alzo una ceja de forma curiosa. Michiru se aclaro la garganta.

–a solas –

–sí, claro…por aquí. De paso vamos a ver dónde esta Mina. Ya se tardó bastante. ¿no crees? –

–no sé, tal vez… –

–ella y yo formamos un dueto increíble. No podemos terminar la fiesta sin que cantemos por lo menos una canción. Y ella lo sabe. – dijo Haruka mientras le abría la puerta a Michiru – y el mismo destino aplica para ti –

–¿eh? –

–tu y yo juntas – sonrió Haruka feliz. –tu y yo formamos también un gran dueto. ¿no sentiste que nos complementamos muy bien? –

–tal vez también cantarías muy bien con la doctora Mizuno –

–¿en serio crees eso? – la sonrisa de Haruka se ensancho, Michiru se crispo al ver como Haruka parecía divertida con el comentario – quien sabe. Yo creo que Amy y yo tal vez no tengamos tanta química. Después de todo, apenas nos estamos conociendo. –

–Amy – el tono de Michiru se volvió muy sedoso. –así que ya no es la doctora Mizuno. Ya le dices por su nombre –

–bueno eso es por que ella y yo somos amigas desde la preparatoria. Entonces tenemos confianza… –

–Haruka ¿ella te gusta? –

Haruka se detuvo en seco. Michiru se giro a verla con atención, peor Haruka no había volteado ni siquiera a verla. Su mirada estaba concentrada en un punto fijo. Michiru busco lo que había dejado tan impactada a Haruka: Mina a lo lejos con otro hombre.


–¿bueno y que quieres que haga? Ya te estoy proponiendo una solución – exclamo Mina armándose de paciencia, mientras Yamada su socio le seguía gritando.

–¡aquí estas! ¡tenemos que hablar! –

Mina hizo un esfuerzo por no quedarse congelada, respiro para serenarse y fingir tranquilidad para encarar frente a frente al recién llegado. Su socio acababa de bajar del vehículo y al verla dio un portazo dejando ver cuan molesto estaba.

–a ver espérame, te marco en un segundo. Aquí esta Kunzite…pues no sé, yo también quiero saber – sin miramientos colgó –¿Qué haces aquí? –

–¡Felicidades! A eso vine, ¡de seguro ya estas orgullosas! ¡nos has arruinado a todos en menos de un año! –

–cálmate por favor, estas muy alterado. – pidió Mina en el tono mas profesional y calmado que podía. –dime por que estas molesto para que así podamos llegar a una solución –

–ah, pero claro – exclamo Kunzite con ironía – ¡la princesita ya exclamo ordenes! La niñita mimada e inútil que se metió con Sansón a las patadas. –

–¡basta! Déjate de tus estupideces. Habla claro –

–pues que déjame informarte que el piloto de carreras que demandaste no esta solo, nos acaban de demandar, no solo a ti. Al bufete entero. – Kunzite le entrego un folder con papeles – Nos acusan de fabricar la evidencia, de comprar testigos, y de oportunismo…y esas son las acusaciones menos graves –

El hombre peli plateado en un arranque de furia, tomo el folder de las manos de Mina y se lo aventó directo al rostro.

–¡que lo leas maldita sea! –

–tranquilízate – pidió mina alejándose un paso. Kunzite comenzó a golpear la pared, parecía un toro embravecido a punto de descargar contra ella. –Es muy temprano para sacar conclusiones, mañana mismo comenzare a trabajar en la defensa…te prometo que lo arreglare –

–¡Y YO TE PIDO QUE YA NO HAGAS NADA MAS! – exclamo furioso – sinceramente Aino, cada que haces algo solo terminas empeorándolo. Aquí ya no corre peligro tu carrera, sino la de todos nosotros y también de todo el bufete que tanto trabajo nos ha costado. ¡esto es un problema internacional en el que tú, por estúpida nos metiste a todos! Ahora tú te mantendrás alejada de todo esto. –

–no es justo, este también es mi problema. Yo conozco el caso perfectamente y puedo hace mucho…

–¡Nada! ¡NO HARAS NADA! –

Kunzite la tomo de los hombros con brusquedad. Mina alzo sus manos intentando empujarlo, pero su socio era un hombre bien plantado y extremadamente fuerte.

–¡DEJANOS A NOSOTROS SOLUCIONAR TUS ESTUPIDECES! –

Mina sintió como otra persona se acercaba a ellos y en un acto de rapidez casi inhumana, de un empujón aparto a Kunzite de ella.

–a ver no se quien seas, pero te voy a pedir que te retires –

–¿y este imbécil quién es? – exclamo Kunzite mirando al alto hombre de cabello rubio con odio – ¿otro muñequito que la princesita Aino puede usar a su antojo? –

–¡infeliz! – Haruka se acercó hasta Kunzite quien ya estaba dispuesto para llevar la bronca al siguiente nivel, pero Mina se interpuso entre ellos –¡Mina tiene quien la defienda! –

–no me digas – se burló Kunzite.

–¡basta! ¡basta los dos! – grito Mina intentando mantener la autoridad para evitar que los dos se fueran a los golpes y más aun con Haruka recién dada de alta. Miro a su socio con la mirada más desafiante que tenía –¡LARGATE AHORA! –

–¡ni creas que…! –

–¡lárgate ahora antes de que hable a la policía y ponga una denuncia en tu contra por maltrato y amenazas! –

–no te atreverías maldita –

–¿ah no? Pruébame –

Los años que Kunzite tenia como abogado le habían permitido desarrollar un sexto sentido, identificar las amenazas. La mayoría eran palabras vacías generadas por el enojo y la impotencia. Solo unas pocas resultaban ser ciertas. La mirada azulada de su joven socia; le decía claramente que no mentía y que estaba dispuesta a llegar a las ultimas consecuencias si es que seguía fastidiando. Una gota de sudor le recorrió la frente. Mina Aino era una hija de papi, consentida, viviendo siempre en una burbuja de esplendor. ¿Cómo era capaz de helarle la sangre con la mirada?

Intentando no quedar como un idiota, fingió una seguridad que no sentía. Se acomodo su saco con elegancia y miro a Haruka y a Mina con burla.

–par de idiotas –

–ya, largate– pidió Mina sujetando a Haruka quien quería zafarse de ella para ir corriendo tras el imbécil de cabello plateado y estamparle sus merecidos golpes. –¡basta! Tranquilízate, no es para tanto –

–¿Qué no es para tanto? Te estaba agrediendo –

–¿y que se puede esperar de un imbécil como él? – dijo Mina recogiendo el folder que había caído de sus manos para sujetar a su amiga – nos acaban de poner una demanda terrible, es natural que tenga miedo. –

–¿Qué paso? – pregunto Rei corriendo hacia ellas.

–escuchamos que gritaban, Mina ¿Qué paso? – era serena.

–McKenzie, o por lo menos sus protectores… – explico Mina enseñando el folder de color negro, se moría de vergüenza, ahí enfrente estaban todos con caras preocupadas. A pesar del sonido en el restaurante el escándalo que se había armado parecía ser mayúsculo. Sus padres la miraban angustiados. Su padre en especial lucio demasiado serio: solo para avivar su vergüenza.

–déjame ver – pidió Haruka tomando el folder y comenzando a leer–por eso no quería demandarlo, está demasiado conectado –

–ni modo, para atrás ni para agarrar vuelo – Mina tomo su bolsa y se alejó de Haruka

–¿a dónde vas?

–me voy con mis padres, tenemos que trabajar en esto de forma inmediata –

–desde luego, hija – Kamio con un botón ya había abierto las puertas de su camioneta. Señal de que quería irse de inmediato

–te acompaño –exclamo Haruka.

–¿Qué? Claro que no. –

–estás metida en este problema por mi culpa. –

–seria tu culpa si me hubieras obligado a demandarlo. Actúe por mi cuenta –

–aun así, voy contigo. Yo te ayudare–

–¿sabes de leyes? –

–¿Qué? –

–¿Interpretar artículos? ¿encontrar lagunas legales? ¿las leyes japonesas versus europeas? –

–no, claro que no – respondió Haruka de mala gana –pero tampoco soy estúpida, yo… –

Mina tomo su rostro con cautela.

–no eres responsable de esto, no me debes nada. Yo puedo con esto sola; bestia. –

–pero… –

–¿quieres ser de apoyo? – Mina se acerco a abrazarla y susurrarle en el oído – quiero llorar de frustración y de vergüenza. Pero ahora se que no puedo…necesitare hacerlo en algún momento y necesito que seas tu con quien me desahogue. –

–bien, admitió Haruka de mala gana –

–nosotros también ya nos vamos – dijo serena – ¿segura que estas bien? – pregunto mirando a Mina preocupada.

–iré a decirle a Lita que ya nos vamos – explico Rei no sin antes lanzarle a Mina una mirada.

–Iré por las cosas – dijo Darién

–te acompaño – Nicolás se acerco a el y ambos caminaron hacia el restaurante.

–Haruka ¿quieres que los llevemos? – pregunto Serenity –sé que no has bebido tanto, pero me gustaría que… –

–ni lo mencione, desde luego. Vendré por mi camioneta mañana, más vale –

–si claro –

Michiru no sabia ni que hacer, todos estaban ya afuera mirándose unos a otros completamente en shock. La tensión parecía solo aumentar.

–Haruka – Nicolás llegaba con hotaru encima de su hombro, a su lado Darién hacia lo mismo con Rini – se ha quedado como un tronco–

–a ver déjame cargarla –

–vamos a subirlas a la camioneta – pidió Serenity – está refrescando –

Rei salió con paso apresurado del restaurante. atrás de ella venían Amy y Lita quien miro a todas preocupadas.

–¿Qué ocurrió? – pregunto mirándolas a todas.

–nada un problema, ya luego les contare. Por ahora me tengo que ir, gracias por todo lita – Mina camino a paso veloz hacia su auto.

–nosotros también ya nos vamos, gracias por todo – dijo serena despidiéndose de beso.

–y yo igual… a…adiós – exclamo Rei avanzando de forma apresurada. Nicolas a un lado de ella la miro curioso

–Rei ¿Qué te pasa? parece que viste un fantasma –

–no me pasa nada – contesto de malas maneras.

Michiru observo la camioneta donde Haruka ya se encontraba subiéndose, avanzo unos pasos para colocarse a un lado.

–¿ya están todos? –

Michiru tuvo que contestar pues Haruka estaba mirando por la ventana hacia donde Mina se había ido. Todo el camino transcurrió en un pesado silencio, Michiru pudo observar que incluso Serenity no quiso abrir ningún tipo de platica. Michiru observo las calles, se veían tan solas y tristes. Ese pensamiento no la reconforto en absoluto.

–gracias por traernos Serenity –

Haruka abrió la puerta de la camioneta y se apresuro a cargar a Hotaru quien ni siquiera se daba por enterada de lo que estaba pasando.

–de nada, fue un placer. Espero verlas pronto Haruka, Michiru–

El vehículo se fue rápidamente, Haruka comenzó a caminar hacia el interior del complejo. Michiru camino de forma lenta sin querer toparse con ella. El elevador apenas se encontraba bajando cuando escucho la voz de Haruka preocupada.

–¿crees que esta bien que deje a Mina sola? –

–yo…– Michiru desvió la mirada y giro su cabeza. – no lo sé–

–se encuentra en este problema por mi–

El elevador llego, las puertas se abrieron y Michiru ingreso intentando en vano de no seguirla escuchando.

–no es justo que la deje cargar con el problema, mañana mismo iré con ella–

Michiru apretó sus manos como puños.

–¿y tú que conseguirás con tu presencia? ¿crees que la demanda desaparecerá una vez que tu llegues? –

Haruka volteo a verla, lucia estupefacta. Como si esa fuera la primera vez que viera a Michiru.

–creo que tienes razón– admitio derrotada– no estoy pensando claramente…es obvio que Mina no me necesita–

Las puertas del elevador se abrieron, y en un profundo silencio ingresaron al departamento. Michiru se apresuro a la cocina, vio a Haruka pasar de largo directo al cuarto para arropar a hotaru. Michiru agarro el vaso mas grande y lo sirvió de agua hasta el tope. Dio un inmenso trago del vital líquido y azotó el vaso como si este le debiera algo. Estaba enfurecida y necesitaba calmarse o tal vez diría algo de lo que podía arrepentirse.

–Hotaru ya está acostada– murmuro Haruka caminando hacia ella– Se que tienes razón Michiru, pero se trata de Mina. Por eso mañana iré temprano a verla, solo para asegurarme que de verdad tiene todo bajo control…–

Haruka sonrió, Michiru no le contesto y suponía que estaba un poco en contra de ir a molestar a Mina. Pero La aguamarina era muy discreta y nunca le diría nada. Ladeo el cuello y este crujió un poco, había sido una noche un poco intensa y su cuerpo necesitaba descansar. Un sueño reparador y estaría como nueva, comenzó a retirarse a su cuarto mientras su mente comenzaba a trazar un plan…Tal vez podría Taiki Kou con su reputación pudiera recomendarle un abogado para que trabajara con Mina en lugar de sus estúpidos socios, ella podría….

–me gustas–

Todos los pensamientos se detuvieron de inmediato. Haruka giro en seco enfrentándose al rostro de Michiru que lejos de una sonrisa que diera a entender cualquier rastro de broma, solo se encontraba mirándola con un rictus de dolor. Vio como los labios de la Aguamarina comenzaron a temblar.

–No se el momento exacto, pero tu me comenzaste a gustar desde hace mucho tiempo–

Haruka sentía la garganta seca. Lo único que podía escuchar era su respiración que comenzaba a agitarse.

–nunca me habían gustado las mujeres, antes de ti ni siquiera me lo había planteado, pero…–Michiru se acercó a ella–tu me gustas mucho, en todos los sentidos…–

–para– pidió Haruka, pero Michiru no obedeció. Estiro sus manos para alejarla– tu…estas confundida…– se alegro de que su tono hubiera salido muy seguro. Eso le dio valor– eso que tu sientes es una emoción pasajera, Michiru. Me halaga que me encuentres atractiva, pero eso no es amor…–

Haruka sin saber que más decir comenzó a retirarse a su cuarto. Le urgía huir de ahí inmediatamente. No sabía ni como se había mantenido serena, de hecho, todo su cuerpo estaba temblando, intentando contener la adrenalina que viajaba por todas partes.

–¿Esto me lo dices por que no quieres afectar tu relación con mizuno? – Haruka se paro en seco– ¿lo que sientes por ella es…amor? –

–Amy no tiene nada que ver en esto. –

–¿entonces por qué? ¿Por qué no me puedes corresponder? – Su voz se estaba debilitando y un nudo en su garganta comenzaba a tensarse. Iba a comenzar a llorar en cualquier momento y Michiru se odio por esto.

–Michiru…– susurro Haruka mientras negaba con la cabeza intentando hilar sus palabras y escogiéndolas con cuidado. –Que mas quisiera yo…– murmuro mientras recordaba su época en la preparatoria, aquí justo enfrente de ella; estaba todo aquello con lo que había soñado durante años sin embargo no se sentía ni feliz o realizada. Solo…solo completamente desgraciada– …que tomarte entre mis brazos, besarte y tomar la felicidad que me ofreces, pero no puedo ser tan egoísta para arruinar tu vida y la de hotaru, Japón es un país tradicionalista; seria exponerlas a la homofobia y tal vez eso te aleje para siempre de tus padres y de cualquier reconciliación por eso…–

Michiru había comenzado a llorar, Haruka saco de su camisa un pañuelo y se lo tendió a Michiru con suma delicadeza.

–…la persona que esta destinada a ti, no soy yo. – explico Haruka– Represento el camino difícil, el inestable e incluso destructivo para ti. Yo estoy segura…– tomo los hombros de Michiru con sus manos y apoyo su frente en la suya en un gesto tan íntimo que Michiru cerro los ojos– …que un hombre maravilloso se encuentra ahí afuera…esperando por conocerte, por amarte y hacerte a ti y a Hotaru inmensamente felices–

–esa persona la hemos encontrado en ti– dijo Michiru –tu me has sanado las heridas y has alejado los malos recuerdos, has confiado en mi y en mi hija, nos has querido y nos haces todos los días enamorarnos de ti con tu forma de ser…nos has sanado…–

Michiru intento encontrar las hermosas esmeraldas en el rostro de Haruka, pero todo a su alrededor estaba borroso debido a las lágrimas, intento morderse un labio tratando de encausar el dolor.

–pero también tengo demonios…– Haruka miro a Michiru –y están presentes hoy mas que nunca. Estoy aterrada la mayoría del tiempo, me espanta la sola idea de volverme a enamorar y que una persona tenga el poder de destruirme y de hacerme pedazos de nuevo. Setsuna lo hizo, ella me amaba, de eso estoy segura, pero eso no evito su crueldad. Y luego hubo otra persona, en mi juventud…–

Haruka no fue capaz de seguir mirando a Michiru ni estar tan cerca de ella, no mientras comenzaba a sacar precisamente ese tema a flote. Se puso en el ventanal, la vista de la ciudad adornada por las luces solo la hizo sentirse desolada.

–yo la buscaba con la mirada todos los días, verla por los pasillos era todo para mí, ese simple encuentro a lo lejos; alegraba mis mañanas. Y Cuando sonreía me recorría por el cuerpo una sensación de felicidad como no te imaginas, Michiru, era…era…algo tan especial tan inigualable, que yo deseaba todos los días que esa chica aceptara estar conmigo, que en un instante aceptara amarme y yo a cambio le hubiera dedicado mi vida entera a la suya. …–

Michiru se acerco a Haruka, el alma se le estaba haciendo pedazos por cada palabra que pronunciaba la rubia.

–… ¿pero que podía ofrecerle yo?... – menciono Haruka con una sonrisa fingida– …ella se enamoró meses después de que yo la viera por primera vez. Y la hermosa estrella que tanto adoraba quedo fuera de mi alcance. Pero es tan fuerte mis sentimientos que aun hoy no puedo dejar de anteponer su felicidad a la mía. Por esto Michiru…precisamente por esto…no puedo corresponderte…–

Michiru se quedo helada. Haruka estaba con los ojos llenos de tristeza y eso solo hizo que su pena aumentara. La rubia se estaba limpiando las pocas lagrimas que había dejado caer por su rostro.

–deberíamos dormir, Michiru ya es tarde–

–¿le dirás a Amy que estas enamorada de otra mujer? No es justo que la estés ilusionando. Tu claramente amas a otra persona–

Haruka sonrió, la primera sonrisa sincera que le mostraba.

–Amy no esta enamorada de mí, Michiru–

–pero aun así yo creo que…–

–todo fue fingido para provocarle celos a alguien– explico Haruka. – Amy esta enamorada de Lita desde la preparatoria. Y creo que Lita en el fondo también, solo que le dio miedo. Y es comprensible, éramos muy jóvenes e inexpertas viviendo en una época de homofobia. No teníamos ni idea de las consecuencias de maltratar un corazón enamorado–

–¿no estas enamorada de Amy? –

–por supuesto que no, me presté a todo esto por que no me pude negar. Vi en Amy un reflejo de mi propia historia y no tuve corazón para rechazarla. Sin mencionar que agradezco seguir con vida y la responsable de eso fue ella. Si me dice que camine desnuda por todo Tokio yo lo hare sin dudar–

Michiru soltó una carcajada. Eso sirvió para calmar los ánimos. Incluso su corazón acelerado comenzó a tranquilizarse. Acababa de poner de cabeza su vida, las cosas con Haruka no volverían a ser las mismas y seguía queriéndola igual a pesar de su rechazo. Esos sentimientos no se irían de la noche a la mañana y ahí seguirían, lastimándola día con día mientras veía a Haruka sufrir un amor tan intenso que podía resistir el paso del tiempo. Deseo ser Mina, la dueña de esos sentimientos, pero no era su lugar.

–deberías de decírselo a Mina…no es justo que aun te guardes esos sentimientos. Se ve que aun te duelen y si le confiesas cuanto la amaste…tal vez comiences a sanar–

Michiru comenzó a caminar a su cuarto.

–No es Mina… yo te he estado hablando de otra mujer–

–entonces ¿Quién? –

Haruka se acerco a ella y abrió la puerta de su habitación.

–eso ya no importa, no cambia en nada las cosas. Ella y yo no nacimos para estar juntas…aun si lo hubiéramos deseado, aun si me hubiera correspondido–

–no se como has podido vivir así todos estos años…no sabes como me esta doliendo saber que tu no me puedes querer, no me quiero imaginar tu pena…–

Haruka apretó sus manos con fuerza hasta que se quedaron blancas. Si tan solo Michiru pudiera ver la ironía de toda la situación.

–Michiru…– pidió Haruka antes de que esta se metiera a su cuarto–…estos días tal vez no te sentirás incomoda y avergonzada. Incluso yo no sabré como retomar las cosas a lo que eran antes…pero… por favor…–

Michiru miro a Haruka.

–no soportaría que se marchen de mi lado, quédense. –

–¿Por qué piensas que me marcharé de aquí? –

–¿me dirás que no lo pensaste? –

Michiru se mantuvo callada otorgándole la razón a la rubia.

–nos convertimos en una familia…y perderlas me lastimaría igual o peor de como lo han hecho Setsuna o mi amor por…aquella chica. Se que es egoísta de mi parte hacerte pasar por esta situación, pero…Michiru, creo que debes saber que tú eres la persona que me…–

–no, ya…ya no digas más. Esto ha sido suficiente. – Michiru cerro la puerta del cuarto dejando a Haruka a media frase.

La rubia se quedo un rato parada. Mirando la puerta intentando adivinar que era lo correcto en esta situación. Se sentía tan confundida. Quería corresponderle a Michiru pero estaba aterrada de dejarse llevar y volverla a amar de la forma en que lo hizo. Eso podría destruirla para siempre. ¿realmente valdría la pena este riesgo?

CONTINUARA…


NA: POR FIN¡ POR FIN SE DECLARARON.

BUENO EN ESTE CASI FUE UNA DECLARACION A MEDIAS POR QUE HARUKA AUN NO SE ANIMA A CONTARLE A MICHIRU SU "VELDA"

SE IMAGINABAN QUE HARUKA AL MOMENTO DE ESCUCHAR ESTO IBA A REACCIONAR ASI? O PREFERIAN QUE SE HUBIERA AVENTADO A SUS BRAZOS Y LE CONFESARA TAMBIEN SUS SENTIMIENTOS?

CREO QUE EN LA VIDA REAL ESTE ES EL ESCENARIO MAS REAL POSIBLE. LOS HUMANOS TENEMOS FAMA DE COMPLICADOS Y DE ARRUINAR TODO. O RECHAZAR LA FELICIDAD POR MIEDO.

IMAGINANSE SI ESTUVIERAN EN EL LUGAR DE HARUKA ¿USTEDES COMO HUBIERAN REACCIONADO?

CON ESTA PREGUNTA LOS DEJO.

PD. 13 DIAS EN CUARENTENA: TENGO MAS TRABAJO DE HOME OFFICE QUE CUANDO ME IBA A LABORAR TODOS LOS DIAS. JAJAJAJA POR ESO TARDE UN POCO MAS. PERO LES ASEGURO QUE EL SIGUIENTE CAPITULO YA LO ESTOY ESCRIBIENDO.

PRONTO TENDRAN NOTICIAS MIAS.