Landline

Una adaptación a Crepúsculo por Redana Crisp

Disclaimer: Los personajes le pertenecen a Stephenie Meyer y la historia a Rainbow Rowell. Yo sólo los mezclo y juego con ellos.

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Capítulo 33

El pasado

Bella sabía que algo andaba mal, porque ya había pasado por esto una vez, y esa vez, el bebé había salido.

Con Alice, le habían hecho una incisión, a continuación, un jalón resbaladizo como si alguien hubiese enganchado un róbalo bocón y lo sacara de sus entrañas. Entonces una enfermera se precipitó con el bebé y Bella le agradeció a Dios por los gritos.

La parte lenta, después de Alice, había sido recomponer a Bella. Edward le dijo que los médicos sacaron el útero y lo establecieron sobre su estómago, luego revisaron el interior de su abdomen para asegurarse de que todo estaba bien.

Edward se había sentado a su lado ese día, cuando nació Alice.

Ahora se encontraba sentado al lado de ella. Las manos de Bella estaban sujetas a su lado, y él le sostenía una.

En esta ocasión, Bella sabía que algo andaba mal ya que pasó la incisión y sintió la presión de las manos del doctor dentro de ella, pero entonces no había ningún bebé. No había prisa en los movimientos. La enfermera que debía agarrar al bebé se puso tensa detrás del médico (y el interno y los dos estudiantes de medicina), con las manos vacías.

Bella sabía que algo andaba mal debido a la tensión en la mandíbula de Edward. Debido a la forma en que él miraba a todo el mundo.

Sentía más presión en su interior —más manos, más de dos.

La anestesista no paraba de hablar con ella en un murmullo.

—Lo estás haciendo muy bien, mamá. Lo estás haciendo bien. —Como si se necesitara un talento especial para permanecer inmóvil sobre la mesa. (Tal vez sí.) Ella hincaba el pecho de Bella con un palillo.

— ¿Puedes sentir esto?

—Sí.

— ¿Puedes sentir esto?

—No.

—Puede que sientas como si no pudieras respirar —dijo la anestesista—, pero puedes. Sólo sigue respirando, mamá.

Ahora hablaban todos, los médicos y enfermeras; todo lo que salía de sus bocas era un número. La mesa de repente se levantó, de manera que Bella se hallaba acostada en una pendiente leve, con la cabeza hacia el suelo.

Esto no es bueno, pensó con calma, mirando las luces.

Parecía inteligente mantener la calma en esta situación, con su cuerpo completamente expuesto, su bombeo de la sangre quien sabe dónde. Podía ver que el brazo de alguien se reflejaba en la lámpara por encima de ella —la manga era roja.

Entonces Edward apretó la mano de Bella.

Él le dio la espalda a los médicos y el lugar donde debía estar el bebé, y se cernía sobre el hombro de Bella. Tenía la mandíbula tensa, pero sus ojos eran feroces y abiertos.

Quizá por eso Edward siempre tenía la guardia alta. Sus ojos, expuestos, podrían quemar túneles y hasta montañas.

Bella siguió respirando. Adentro, afuera. Adentro, afuera.

—Lo estás haciendo bien, mamá —tarareó la anestesista. Bella sabía que le mentía.

Los ojos de Edward echaban fuego sobre ella. Si siempre miraba a Bella de esta manera, eso sería incómodo. Si siempre la miraba de esta manera, tal vez nunca hubiera apartado la mirada.

Pero nunca había dudado que la amaba.

¿Cómo podría dudar que la amara?

Edward le decía adiós con esa mirada. Le rogaba que se quede. Le decía que lo estaba haciendo muy bien.

—Sólo sigue respirando, Bella.

¿Cómo podría dudar que la amara? Cuando amarla era lo que mejor hacía de todas las cosas que hacía a la perfección.

La anestesista puso una mascarilla de plástico sobre la boca de Bella. No apartó la mirada de Edward.

Cuando se despertó, más tarde esa noche, en la sala de recuperación, se dio cuenta de que ella no había esperado hacerlo.

Había una incubadora colocada cerca de su cama, y Edward dormía en una silla.

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Vaya, Bree fue difícil de nacer. Este capítulo me causa muchos sentimientos. Muy corto, por cierto.

Muchas gracias por su apoyo :)