La persona que escriben en francés me hace el día JAJAJAJA en mi escuela hay una materia de francés (obvio no la curse porque no me llamo la atención) y las traducciones son graciosas.

Disfruten el capítulo.

Capítulo X:

El celular no deja de sonar, veo la hora al desbloquear el teléfono y no ha pasado ni una hora que fui al baño a intentar aliviar mi asco.

—Sabes que maldita hora es Kate?

—Lo siento, tengo poco tiempo de hacer mi vida porque el bebé a todas horas esta despierto.

—¿Es mi culpa? ¿Qué quieres?

—Bueno ya que no me has llamado para decirme qué rumor es verdad y cuál es mentira decidí llamarte.

Pongo mi almohada entre mis piernas y abrazo la otra estando cómoda. Pienso en los miles de rumores que han dicho de mi e intento resumirlo.

—pensaba llamarte pero tengo tantas cosas encima -suspiro intentando organizar mis ideas- Estoy embarazada yupi. Edward me engaño y me estoy divorciando de él yupi. Ian y yo no tenemos nada aún, no yupi.

—Más lento, ¿estás embarazada? ¿Edward si anda con Emma? Que hijo de... espera espera el bebé es de?

—Edward, listo ya te puse al corriente, tengo que evitar volver a sentir náuseas que sabes como odio levantarme si no es necesario.

—¿Qué pasó con Jacob Black?

—¿Cómo?

Por mi mente pasa que ya han dicho un nuevo chisme sobre él y yo.

—Me llamó para decirme que tiene un proyecto para ti y luego que sería en un año. Me comentó que trataría sobre una chica que ve fantasmas y sería una saga. Sabes que odio que trabajes en sagas.

—¿Alguna vez me ha importado? Tú di que acepto, ¿ya volverás a trabajar?

—Por eso también te llamaba, tienes que hacer público el embarazo para poder cancelar varias cosas, no podrás hacer la degustación de vino hasta el otro año, lastima.

—Me emocionaba eso, ¿qué más?

—La revista Vogue quiere tomarte unas fotos dentro de una semana, el programa de un tal Charlie quiere entrevistarte al parecer a entrevistado a todo el elenco de tu última película, una cadena de televisión quiere que hagas un miniserie y si tiene éxito quieren continuarla, por eso necesito que anuncies tu embarazo, para que esperen un año o digan si pueden trabajar contigo en este estado.

—Si pronto lo haré, ¿ya puedo seguir durmiendo?

—te mandaré todo por correo, en unos días ya estaré preparada para trabajar.

—Bien duérmete.

Termino la llamada volviéndolo a cargar el celular, siento tan suave la almohada que en segundos me vuelvo a dormir.

Después de un baño refrescante decido ponerme un pantalón de tela suave junto con una blusa con encaje en los bordes, mis pechos me dolían como si estuviera a punto de tener el ciclo qué obviamente no tendría hasta unos ocho meses.

Encuentro a Alice en la sala discutiendo algo con Jasper, la mirada que me da es de auxilio. Evitó no reírme y me acerco a ellos.

—Alice cuando sacarás una colección para tu sobrina? -la pregunta la hace distraerse y voltear a verme. Me siento a lado de Jasper subiendo mis piernas sobre las suyas. Me encojo al ver su mirada interrogante.

—Te imaginas que sea una niña? Wow, una mini Bella o Edward. -su mirada soñadora me hace bufar, pensar en una niña con cabezo cobrizo me pone nerviosa.

—O puede ser un niño, somos más geniales.

—Claro que no -le contestó mirándolo con desagrado, el ácido de mi estómago llega a mi garganta y me obligo a comportarme.

—A qué hora debes ir a ya sabes?

—Terapia? Uh a las cuatro. -revisó el reloj de la muñeca de Jasper, Alice se sienta a su lado y decido ir a la cocina a prepararme algo.

Puedo escuchar la voz de Alice adivirtiendole que no olvida lo que hizo, las amenazas de ella nunca se deben tomar en cuenta, es como un chihuahua ladrando.

—Bella? -la voz de Alice me desconcentra.

—Si?

Termino de hacer mi sándwich con tocino, jamón, tomate, lechuga, mucha mayonesa y un chocolate. A un lado tengo un plato de galletas muy apetecibles y las tomo primero.

—Ven corre! -su voz de apuro me hace rodar los ojos.

—Ugh quieres que vomite? -pregunto caminando hacia la sala con mi plato de galletas.

—Mira quién está saliendo en las noticias -señala la televisión y me siento antes de ver la pantalla.

"James Deibont hijo del político Carlo Deibont ha sido acusado de intento de violación hacia una mujer al parecer una famosa actriz que no se presentó en la audiencia de esta mañana, por lo que sabemos de este caso es que vivía en el mismo edificio que ella, la acosaba hasta llegar al punto de entrar a su departamento a la fuerzas e intentar abusar de ella mientras dormía, al parecer los vecinos escucharon los gritos de la victima y pudieron ayudarla más tarde la policia..."

—Pero si... la misma policía dijo que no podían hacer nada porque su padre es un importante político. ¿cómo sucedió?

Pregunto confundida, el rostro de James aparece en la televisión y los recuerdos vuelven a salir de la caja de Pandora.

—No quería ser yo quien tuviera que decirte esto, pensé que el idiota ya te lo había dicho pero al parecer no fue así. -asiento esperando a que continúe, pensando en lo que diría- Bien Edward me llamo cuando se entero lo que te paso, me dijo que necesitaba saber todo y cuando se entero que no había sido procesado me dijo que él haría algo para que sucediera. Días después papá me llamo para comentarme que Edward le había contado todo y te apoyaría, sabes que papá está trabajando con el primer ministro, imagino que hizo unas llamadas para que pasara esto.

—Yo también ayude -dice Jasper alzando la mano. Olvidaba que tenia una empresa de seguridad, algo involucrado con el gobierno.

Un sabor amargo se coloca en mi boca, solo pensar en tener que hablar de nuevo con Edward me enferma.

—Ahora me siento agradecida por lo que hicieron por mi, no me gusta deberle nada a tu hermano.

—No debes sentirte así, solo hizo lo correcto o su deber, ha sido un idiota contigo y bueno esto es una pequeña parte para pedirte perdón.

Hago una mueca y decido comer mi sándwich en la cocina.

Bajo del carro despidiéndome de Alice con la mano, me había dicho que iría hablar con Michel sobre casas para mi. Lo único que deseo es sentarme de una vez. Asegurando que mis gafas están bien puestas al igual que mi bufanda decido entrar al lugar.

Es un edificio de unos veinte pisos de color blanco y gris, como si fuera un hospital. Me encuentro a Edward en la recepción del piso diez, se levanta demasiado rápido ocasionando que las señoras que están sentadas lo miren, algunas hasta le coquetean. Vaya que asco.

Toma mi mano y la aparto por reflejo, me cruzo de brazos mientras pregunto por el dichoso doctor a la recepcionista. Si estuviéramos en otra situación yo también vería a Ed como ella lo está viendo, mejor dicho como todas las que están en este lugar lo ven . Estaría deseando quitarle ese suéter tan varonil ansiosa de hacerlo mío. O tal vez le hubiera dicho a todas que es mío, todavía puedo hacerlo uh.

—El doctor en unos minutos sale, pueden tomar asiento.

Tomo una revista de la mesa y me propongo leerla con Edward a mi lado que no deja de verme.

—Estás bien?

—¿Aparte que deseo vomitar y golpearte? Mmm si.

Cierro la revista cuando aparte una imagen de Edward y Emma junto con el encabezado mas cierto del planeta, quien diría que la prensa a veces tiene razón. Aunque tenga lentes se que estaba viendo también el contenido, volteo a verlo aventándole la revista a la cada.

—Esa revista...

—Dice la verdad. -murmuro esperando a que salga el doctor, me levanto cuando un señor canoso con un suéter tejido sale de una puerta café. Al escuchar nuestros nombres falsos me meto al consultorio sin esperarlo. -Hola.

—Buenas tardes, tomen asiento.

Examinó la sillas giratorias de cuero, se ven suaves y agradezco que también lo sean. Toma una libreta junto con sus gafas.

—Cuando me enteré de que habían firmado antes de casarme un acuerdo con esta cláusula me alegre, pocas veces cuando una pareja desea divorciarse va a terapia a intentar arreglar lo suyo.

—En realidad su querida madre nos sugirió agregarla, y yo como estupida pensando que con eso llegaría a agradarle acepte.

—Bella sabes que a mi mamá le agradas.

—Ay por favor Cullen, claro que no. -me acomodo mejor para verlo. Me quito las gafas dejándolas en mi bolsillo.

El también hace lo mismo y sus ojos azules me desconcentran. Odio esto.

—Bien tranquilos -volteó a ver al señor tratando de organizarme.- me llamo Henry Osword, pueden llamarme Henry. Quiero solo asegurar esto, tres veces a la semana nos veremos cierto?

—Si -contestamos a la vez .

—Empecemos por lo difícil y les dejare algunas cosas y la siguiente sesión deben entregármela o cuando les indique. -asiento esperando a que continue- ¿Por que desean divorciarse?

—Porque me engaño con su co-protagonista llamada Emma Watson, o porque hace años me engaño con Jane.

—Quien es Jane?

Imagino que el doctor sabe todas los chismes que la prensa saco sobre nosotros, obvio Jane no estaba en esos rumores y dudo que lo estará alguna vez.

—Fue...

—Es una zorra, una prostituta de lo más fino -suelto con asco intentando olvidar el rostro de la rubia.

—¿Por qué odias a Jane? -la pregunta de Edward me saca de juicio.

—No lo se, tal vez sea porque cada vez que pienso en ella me recuerda que fui una idiota por no haber terminado este matrimonio, por seguir con alguien que no vale nada.

—Antes pensaba que valía más que el universo.

—Que... antes era una estupida chica de 19 años ¡Edward! muy ilusa que si me hubieras pedido lanzarme de un punte lo habría hecho sin dudar, literalmente. Así de estupida era.

—Entiendo, ¿por que lo perdonaste?

—Lo amaba, pensé que lo nuestro seguiría tan bien como antes, pero no fue así, dejo de interesarse en mi, intente acercarme a él... ya no nos conocemos en nada.

Tomo el papel que me entrega el doctor, me limpio el rostro sólo escuchando el aire entrar a la habitación.

—Por supuesto que lo hago. -su seriedad me saca de mis casillas en verdad. Su forma de pretender es soprendente.

—Ay por favor, no me conoces en nada Edward

—Se que tú color favorito depende del día, tú comida favorita son ...

—A caso conoces como me he sentido cuando te vas de la maldita casa? -pregunto interrumpiendolo- ¿las primeras veces que te largabas sin dirigirme ninguna palabra? Sabes, en serio hubiera sido todo más fácil si me hubieras pedido que me largara de tu vida, creo que hubiera dolido menos.

—Y ¿por qué decidiste ahora si terminarlo?

—Volvió a engañarme y lo nuestro ya no es lo mismo como en el pasado.

—Y por qué estás con Ian.

—En serio no se de dónde sacas eso. -contestó cerrando los ojos.

—Lo de la entrevista? Lo del beso?

—Solo intentaba darte celos Edward. -confieso sonriendo- claramente soy una estupida, pensar que podría darte celos mientras te cogias a la zorra esa.

—Edward deseas continuar con el matrimonio?¿ Por qué?

—Lo primero que pienso es por el bebé pero no, recordé todo lo que vivimos antes juntos, deseo tener eso de nuevo.

—¿Por qué hasta hora? -pregunta el doctor y agradezco que lo pregunte por mi.

—Bueno... cuando nos acostamos...

—Edward.

—Tener sexo no es ningún pecado Bella, me gustó volver hacerlo y lo haría de nuevo contigo. -su mirada decidida me hace reír.

—Si hubiera sabido que con tener sexo lo nuestro se arreglaría lo hubiera hecho hace años.

—Como piensan... mejor dicho, ¿han hablado sobre el embarazo?

—No, no lo quiero en la vida de mi bebé.

—Nuestro bebé. -recalca el "nuestro" y sonrío, si claro.

—Eso no decías hace unos días.

—creo que ha sido un gran avance, por desgracia ya pasó una hora demasiado rápido para mi gusto -mira el reloj Henry y me asombro,tal vez decirle las verdades a alguien sirva- deseo que hagan una lista con lo que desean tener en el embarazo, tal vez Edward quieras más tiempo o estar al momento de las ecografias, tú Bella necesites espacio de él, escríbanlo y el miércoles hablamos. También necesito que escriban todo lo que les gusto del otro, como por ejemplo tus impactantes ojos Bella tal vez les gustaron a Edward, los motivos por los que desearon casarse con el otro, yo les dire cuando entregármela.

—Hasta luego Doctor.

—Hasta luego Doc -murmuro poniéndome las gafas, me abre la puerta y salgo a pedir el elevador.

Agradezco que haya personas para no tener que hablar con él, camina a mi lado cuando salgo del edificio.

—Ahora por que estás molesta? A parte de que soy un patan.

—James... Alice me contó lo que hiciste.

—Bella...

—No quiero deberte nada Cullen.

—Bella crees que hice esto para que te sintieras así? Para que me debieras un favor? Fue mi culpa que...

—No empieces con eso -Lo interrumpo, toma mis manos acercándose a mi.

—Déjame terminar - pega si frenfe a la mía, no se había puesto sus lentes así que podía ver sus ojos a la perfección.-fue mi culpa que ese idiota te acosara y quisiera abusar de ti, si hubiera estado contigo en todo momento como un buen esposo -una pequeña risa sale de mi al escuchar lo ultimo- si ese día hubiera estado contigo.

—No lo hagas -murmuro sintiendo su respiración en mi rostro junto con las ansias de que me bese, sus manos pasan por mis mejillas tan lentamente que me hace cerrar los ojos. Sus labios rozan con los míos, no no no, quítate estupida. Disfruto el beso lento que me da, cuando empiezo a desear mas, cuando sus manos están aferrándose a mi y las mías profundizan el beso me aparto. Tarde pero lo hice-Odio que todavía hagas esto.

— todavía?

—Que todavía puedas hacer lo que quieras conmigo - limpio sus labios queriendo borrar mi labial en ellos, agh me odio-sabes que no quiero seguir deseándote y aún así me besas cómo si no nos fuéramos a divorciar.

—No te vayas quiero hablar contigo.

Toma mi brazo cuando me empiezo a mover, lo golpeó fuertemente deseando que Emm esté aquí ya que no logro nada.

—Yo no, así que suéltame

—Isabella por favor

—No me llames así -Lo golpeó al decir cada palabra, al escuchar su risa me dan ganas de verlo como una estupida y casi lo hago. -Te odio.

—Lo se y tienes todo el derecho, pero necesito hablar contigo

—Bien pero sueltamente primero.

Lo hace y me cruzo de brazos.

—ayer fui al departamento de Alice para pedirte que me perdonaras por lo estupido que fui y he sido pero emmett no me dejo.

—Me alegro, Rosalie te hubiera sacado a patadas antes de que pudieras hablar conmigo.

—No me hubiera importado

—Sabes que no puedo perdonarte, olvidar que has sido un estupido conmigo no solo estas semanas todos estos años. Y lo peor no fue eso, dudaste de que este bebé es tuyo -Lo golpeó varias veces de nuevo y ganas no me faltan para continuar- como pudiste pensar que era de James? Leíste mi maldita declaración.

—Entre en shock,dije lo primero que pensé. Y te fuiste y ya no pude disculparme por eso.

—Y yo tengo la culpa?

—No no -pasa sus manos por su cabello, me gustaría hacerlo y darle una arrastrada- no sé cómo comportarme contigo, si te beso hasta que nos cansemos se que te molestará, no sé cómo arreglarlo.

—supongo que lo de James perdona lo que hiciste pero si vuelves a dudar que no es tuyo, te juro que no dejare que lo veas.

—Entiendo, perdon dudarlo -asiento esperando que llegue Alice- ¿Entonces vomitos?

—No quiero pensar en eso, todas las mañanas y en las madrugadas, es lo peor.

—Quieres que te compre un kit Kat? Si es que te siguen gustando.

—Uh, Alice dijo que vendría por mi.

—Podemos decirle que te recoja en un mcDonalds.

—Bien, pero no pienses que volveremos.

Me hace una señal para caminar a su auto estacionado, me abre la puerta y me pongo el cinturón.

—Bella, si escuche lo que dijiste allá arriba... -dice empezando a conducir- solo vamos a comer sin pensar en lo ocurrido. Creo que es mejor sólo hablarlo en la terapia.

Después de unas horas reviso mi celular comprobando que tengo muchas llamadas perdidas de todos.

—Mierda.

—Que pasa?

Le muestro todas las notificaciones y suspira. Pasan los minutos mientras estamos afuera del local, termino mi vaso y lo dejo en el bote de basura.

—Que haces con él? -el grito de Rosalie me sorprende y salto, se pone enfrente de mi con Emmett siguiéndola.

—Mmm... me compro un kit Kat... ¿bueno dos o tres? -digo con culpabilidad, Emmett se empieza a reír y las arrugas del rostro de Rosalie se borran.

—Perdón Ros, se nos pasó el tiempo.

—O tú ni me hables infeliz -Lo amenaza señalándolo. Decido apartarme junto con Emm deseando muy en el fondo que lo golpee en este instante. - ¿como te atreves a hacerle algo así a Bella?

—Veinte a Ros. -me murmura Emm, intento no reír mirando la escena.

—veinte a que los separas. -chocamos las manos esperando la accion.

Edward retrocede empezando a intentar calmarla, busca con la mirada nuestra ayuda y nos encogemos de hombros.

Ros lo toma empezando a golperlo fuertemente aplicando sus lecciones de boxeo, lo tira al suelo y siento una satisfacción enorme. Emmett empieza a sacar sus veinte dólares y me los da para luego separarlos. Veo a Edward con la nariz sangrando, su labio partido y un moretón en su mandíbula. Examinó a Ros, esta intacta a excepción de sus manos, awww esa es mi chica. Ya solo bastaba ver a Emmett en acción cuando se enterara de todo.

Awww prometo que cuando Emm lo golpee será más detallado.

Pd: creo que ya subí varios capítulos demasiado rápido creo. El siguiente ya está medio listo pero me voy a tomar un descanso porque tengo ganas de avanzarle a mis demás historias