Capítulo 33: Arcoíris.

Luego de esa terrible batalla que tuvieron en la mañana, todos los que quedaban tuvieron que volver a Ciudad Engobe, no había mucho más que hacer con lo que había pasado. Cheren y Gin habían dado una vuelta antes por el Monte Tuerca, pero no había personas, seguramente se habían ido todos de allí una vez que Kazuo escapó, pues después de todo les habían dado mucho tiempo para ello.

El silencio reinaba, era difícil procesar todo lo que había pasado. Los Pokédex Holder habían desaparecido, nadie sabe cómo, pero es como si ya no estuvieran en este mundo, al llamarlos nada más aparece que no tienen señal, realmente se habían esfumado.

Fueron a la casa de Lack-two y Whi-two para descansar en ese lugar. Kyouhei subió a su cuarto y se encerró, dejaron a los niños en otra habitación diciéndoles que jueguen ahí, todos los demás permanecieron en la sala para hablar lo ocurrido.

—Y bien... ¿Cómo fue que pasó? —Preguntó Cheren.

—Ah... no vimos exactamente... —Respondió Haruka—. Bueno... fueron atacados por algo... pero Amethyst quiso bajar para que los niños no vieran y... luego volvimos y ya no estaban.

— ¿Un ataque? —Preguntó Gin—. ¿Habrá un ataque que haga desaparecer a tantas personas? Bueno, existen movimientos como "Teletransportación" que puede ser utilizado para movernos a una ruta conocida. O "Remolino" o "Rugido" para hacer escapar al enemigo. Pero esto es completamente distinto, no solo desaparecieron, ni siquiera podemos contactarlos, realmente parece que dejaron el mundo. ¿En serio no pudieron ver nada más?

—No... el único que vio todo fue Kyouhei, pero ahora no creo que sea adecuado hablar con él.

—No ha dicho una sola palabra, ¿verdad? —Dijo Orange con mirada melancólica—. Es claro que ha quedado trastornado... ni siquiera sé cómo podemos ayudarlo esta vez.

Ella caminó hacia una ventana y abrió las cortinas, viendo a Goodra sentado solo en el jardín bajo la lluvia.

—Nume ha decidido no marcharse, a pesar de que su entrenador lo rechazó —Dijo Amethyst—. Pero Kyouhei le tiene miedo.

—Y justamente es nuestro único testigo —Dijo Gin—. Uf... pero no podemos obligarlo a hablar de algo en el estado que está.

—Y cuando nosotros volvamos al hotel... Kyouhei deberá quedarse solo en esta casa, no me parece justo... —Dijo Orange.

—Hugh... creo que deberías ir a hablar con él —Le dijo Cheren.

— ¡¿Eh?! ¿Por qué yo? —Respondió Hugh a la defensiva.

—Disculpe... ¿Preguntó en serio "por qué"? —Le dijo Gin de forma irónica.

—Sí... —Dijo Kotone—. Su madre desapareció, es lógico que su padre venga a consolarlo. Es su responsabilidad.

—No es gracioso —Le dijo Hugh algo molesto.

— ¡Oh vamos! Ha actuado como tal todo el tiempo, ¿cree que ninguno de aquí se ha dado cuenta?

—La cosa es... —Cheren se levantó para tratar de calmar la cosa y que no siguieran discutiendo—. Hugh, me apena decirlo, pero Kyouhei no es nada abierto conmigo. Hace no poco pasamos una situación similar y ni siquiera tuvo la confianza de llorar frente a mí, por eso creo que si alguien tiene que hablar con él...

— ¿Y qué voy a decirle, Cheren? —Hugh le interrumpió mucho más a la defensiva—. ¡Ese niño me llamó pidiendo ayuda y yo preferí ir tras una estúpida a la que terminé dejando ir! ¡Puso todas sus esperanzas en mí, para superar su miedo, y míralo ahora, está peor que nunca! ¡Ni siquiera puede ver a los ojos a su propio Pokémon! ¡Le insistí a Lack-two para ir y ahora ya no está, seguramente él ya sabría qué hacer pero no está! ¡Digan que soy el padre de Kyouhei, digan lo que quieran, pero ya me cansé de que me metan en la vida de ese niño solo para defraudarlo!

Con ese griterío salió del salón, tal vez para dirigirse a cualquier cuarto de la casa menos ese.

—Perfecto, nuestro único testigo está traumado y el que puede aliviarlo está con complejo de culpa —Comentó Gin.

— ¿Puedes ser un poco más empático? —Le contestó Orange algo molesta.

— ¿En una situación como esta? No, no puedo. Los Pokédex Holder no están, no sabemos qué les pasó y no sabemos el siguiente movimiento del enemigo. Lo lamento, pero por esta vez no me voy a preocupar por los sentimientos de los demás.

—Ah... si me permiten hablar... —Wally levantó su mano, como si pidiera permiso—. Sé que... estamos muy tensos y asustados, porque todos desaparecieron. No lo negaré, también lo estoy. Siempre que había un problema en Hoenn, Ruby y los demás lo solucionaban y ahora ya no están, es muy difícil creerlo. Sin embargo... creo que, al igual que todas las personas... nos hemos vuelto dependientes de la figura del "Pokédex Holder".

—Sí... yo también lo creo —Dijo Cheren—. Black siempre ha estado para proteger la región Unova. Y actualmente, pareciera que tratan a los "Pokédex Holder" como si salvar a las personas fuera su profesión... pero no se dan cuenta, aquellos entrenadores tan admirados, solo son personas normales, que salvaron todas esas regiones solo porque querían. Nunca han tenido la necesidad de probarle nada a nadie, pero a través de los años se convirtieron en entrenadores legendarios, a quienes se les exigía mantener ese estatus.

Esas palabras llegaron especialmente a Calme, porque al final, la prensa y otros medios culpó a los Pokédex Holder del ataque que hubo hace varias semanas, cuando ellos no son más que personas "del montón", nunca ha sido su obligación proteger a otros y no merecen tal difamación como si de un trabajo mal cumplido se tratara.

—Pero... Los Pokédex Holder no son los únicos que están dispuestos a salvar a todos —Continuó Wally—. Yo... incluso si nadie me vio, incluso si no tengo el título de "entrenador legendario" no me importa. Porque yo ayudé a salvar Hoenn, también ayudé y hasta el día de hoy me siento orgulloso. Pero hasta ahora solo he aportado con un granito de arena para solucionar las grandes calamidades... ¡Por eso no importa si Ruby y los demás no están! Porque esto lo hago porque quiero, será mi turno de derrotar a gente malvada y salvarlos a todos, por eso no voy a desanimarme aunque los demás no estén, eso es lo que pienso.

Tal vez era lo que muchos necesitaban escuchar en ese momento. Era cierto que los Holder ya no están, pero esa no es razón de esforzarse en salvar a todos, que todos tienen capacidades y la batalla no está perdida. Puede que estén pasando un terrible momento, que algunos estén preocupados porque quienes desaparecieron son sus padres, pero tenían que encontrar de nuevo la determinación de derrotar al Team Return, todos pensaron que no podían quedarse con los brazos cruzados.

— ¡Sí! —Yuuki se levantó con el puño en alto—. ¡Ese viejo ya me las hizo una vez de creerlo muerto y resultó que estaba mejor que todos nosotros! ¡Seguro que están todos bien, así que vamos a buscarlos mientras planeamos nuestra estrategia de ataque, eso haremos!

— ¿Tú... crees que estén bien...? —Le preguntó Haurka un poco dudosa.

— ¡Claro que lo están! Solo los hizo desaparecer, significa que averiguaremos la forma de traerlos de vuelta. ¡Pero mientras tanto no perdamos los ánimos y entrenemos mucho más duro!

—Ah... ¡Sí! —Asintió Haruka un poco más alegre.

— ¿Cuál será nuestro siguiente movimiento? —Preguntó Gin de forma pensativa—. Debemos ir un paso delante del enemigo. Dudo que se quedarán en Monte Tuerca, entonces...

—Yo lo sé... —Dijo Cheren—. El siguiente objetivo del enemigo.

— ¿Señor Cheren?

—Gray me dijo que el plan de Kazuo es obtener al dragón original y es por eso que ha conseguido el Orbe Claro. Tras haberse deshecho de su peor amenaza, los Pokédex Holder, obtenido a Kyurem y el Orbe Claro, su siguiente objetivo debe ser el Orbe Oscuro, es decir, a Zekrom.

— ¿Es el dragón que falta? —Le preguntó Haurka.

—Así es. Con ello, fusionará ambos orbes con Kyurem y dará como resultado al dragón original, un monstruo cuya fuerza es desconocida para todos nosotros, pero que leyendas cuentan lo aterrador que era. Es probable que si consigue semejante bestia a su poder, ya no podamos detenerlo.

— ¡Hey! ¡¿Y qué espera?! ¡¿Dónde está ese Zekrom?! —Preguntó Kotone muy impaciente—. ¡Deberíamos ir a buscarlo cuanto antes!

—Al igual que Reshiram pertenece a Black... Zekrom escogió a su entrenador. Ese es N, el antiguo rey del Team Plasma.

— ¿Team Plasma? Eso me suena a un enemigo —Le comentó Gin—. Los antiguos miembros del Team Plasma están en el Team Return.

—Es algo complicado... pero N no es un enemigo. Junto a Black y los demás ayudaron a vencer a Ghetsis y liberar a Kyurem cuando el Neo Team Plasma aterrorizó a la región, dejándola congelada. Es un aliado, créanme.

—Y... ¿Se puede saber dónde está el aliado? —Siguió preguntando Kotone.

—No lo sé... desapareció y no lo hemos visto en décadas.

—Eh... ¿Al menos está aquí, en Unova? —Preguntó Yuuki.

—Tampoco lo sé.

— ¿Fotografías? —Preguntó Orange.

—Dudo que haya archivos de su persona, es como si nunca hubiera existido.

— ¡Perfecto! —Alabó Kotone de forma sarcástica—. Solo debemos buscar a un tipo que no sabemos cómo se ve ni dónde está. ¡Pero hey! Al menos sabemos que está dentro del planta Tierra, encontrarlo será pan comido. ¡Gracias Cheren! Su ayuda es maravillosa.

—Jaja... —Cheren tuvo que reír un poco de forma forzosa—. En realidad... creí que si alguien podía saber si no son Black o White... tenía que ser Whi-two. Sin embargo... no está.

— ¿Por qué ella? —Le preguntó Orange.

—Es complicado de explicar.

—Y como no está ella, tal vez su hijo sepa algo —Dijo Gin—. Y volvemos al mismo problema. ¿Pelos de punta no sabrá?

—Tal vez sepa algo, él llegó a interactuar con N mucho más que yo. Hablaré con él —Dijo Cheren mientras se levantaba para caminar hacia el pasillo—. Por si sabe algo y para que hable con Kyouhei, así que no se preocupen. Ganaremos.

Ese "ganaremos" no poseía tanta confianza, pero sí fue algo reconfortante, que alentó a los demás a seguir pensando así, pues todavía quedaban cosas que hacer. Cuando Cheren salió, los demás se levantaron para dispersarse.

—Iré a Mayólica con Blasco —Dijo Wally—. Le diré a los demás lo que ocurrió. ¿Qué harán ustedes?

—Ehm... nos quedaremos a ver qué pasa... —Respondió Orange—. En realidad, otra cosa que me preocupa sobre Kyouhei es que una vez que todos volvamos al hotel, él tendría que quedarse solo en esta casa... no sé si aceptaría ir a quedarse allá con todos nosotros, pero al menos quiero intentarlo.

—Entiendo. Y tranquilos, así como dijo Cheren, nosotros ganaremos.

Así, Wally también salió junto a su hijo.

— ¿Eh?

Cuando vio a todos moverse, Orange pensó en algo y miró hacia donde estaba la ventana. Mei había estado parada allí todo este tiempo sin haber dicho nada respecto a todo lo que ha pasado y miraba afuera al solitario Goodra de forma silenciosa.

— ¿Mei...? —Orange se le acercó—. Lo siento tanto, pudimos decir cosas que te molestaran. Debes estar preocupada por tu amigo o tu padre y...

—Está bien —Mei miró a Orange con una leve sonrisa que mostraba un poco de melancolía—. De hecho, hay algo que tengo que hacer, por eso no presté mucha atención. Gracias por preocuparte.

Ella agradeció con una leve reverencia y luego salió por la puerta también.

—Es bastante educada, es muy diferente a su padre —Le comentó Gin.

—Sí... —Asintió Orange—. Ah, Gin. ¿Qué haremos nosotros entonces?

—Pienso que aparte de encontrar alguna pista del tal N hay otras cosas de las que debemos preocuparnos.

Cuando Gin comenzó a hablar, todos los demás se acercaron para rodearlo en un círculo.

—Continúa —Le dijo Yuuki ansioso.

—Claro... —Dijo Gin—. Bueno, como decía. Debemos investigar el cómo nuestros padres desaparecieron porque así sabremos dónde están. Debemos salvarnos, no olvidemos que siguen siendo un gran aliado para la batalla. Y lo otro... tenemos que hacer el plan B si no logramos detener la captura de Zekrom.

— ¿Y cuál sería el plan B? —Le preguntó Orange.

—Asumir que tendremos que luchar contra el dragón original.

Era una situación que no habían querido imaginar, pero cuando Gin lo dijo se metió más a su cabeza. ¿Cómo era el dragón original? ¿Era tan temible como las leyendas contaban? ¿Era más fuerte que el mismo Mega Rayquaza? Ya no tienen la ventaja de Reshiram, ¿podrían ganarle?

—Sí...

Escucharon una voz de alguien que había entrado por el pasillo.

—Yo también creo... que existe la posibilidad —Era Gray, quien parecía haber llegado recién, ya que había bajado su paraguas mojado.

A él lo acompañaba Hana, ambos habían llegado.

—Gray... tú... —Orange estaba sorprendida.

—Ya me contaron lo que pasó. Sé que mis padres no están y que todos fueron a luchar desde muy temprano. Por eso, Gin... quiero escuchar los detalles, por favor.

Mientras que los chicos comenzaron su charla, Cheren caminó por la casa buscando. Subió al segundo piso y buscó en las habitaciones, hasta que llegó a una que posiblemente pertenecía a Lack-two y Whi-two, debido a la cama matrimonial, en la que precisamente estaba sentado Hugh en la esquina superior, observando una fotografía en el velador de un lado. Cheren se acercó y vio que se trataba de una foto de Kyouhei de niño junto a sus padres, obviamente fue Whi-two quien tenía algo así en su habitación. Entonces, Cheren se sentó a su lado, sin mirarlo de momento.

— ¿Te sientes culpable... Hugh? Por pedirle a Lack-two que fuera a la Torre en lugar de ti.

—...No —Respondió Hugh—. Me siento peor por dejar a Kyouhei solo allá, otra vez...

—Kyouhei... ¿Es importante para ti? ¿Como un hijo tal vez?

—Ugh... No lo sé. Es complicado. Desde que ese niño volvió a mi vida todo ha sido un caos. Me había prometido no involucrarme con él otra vez desde... ehm... —Guardó silencio.

—Hana y Gray me lo contaron. La razón por la que Kyouhei le tiene miedo a los dragones. Como yo sabía parte de la historia decidieron contarmela, aunque no se lo he dicho a Kyouhei. Así que siempre te has sentido culpable respecto a Kyouhei, por eso no quieres involucrarlo en tu vida.

—Bueno... ese día, cuando Lack-two me llamó, sabía que tenía que ir de inmediato, pero luego pensé en Mei, en dejarla sola y dudé... le prometí algo que no cumplí y cuando llegué habían matado al querido amigo de Kyouhei. Prometí ir a salvarlo y cuando volvimos, en lugar de encontrarme con un niño normal vi a uno actuando como si nada. Desde ese día, me fui apartando de Lack-two y Whi-two cada vez más, a penas sabía un poco de ellos a través de Leo, es por eso que Kyouhei y Mei no se conocieron antes, porque era yo quien lo evitaba.

—Pero terminaron yendo a la misma escuela y la misma clase.

—Sí, me había enterado de eso antes. Lo peor fue cuando Lack-two se comunicó conmigo un día y dijo que quería hablar. Por alguna razón me contó sobre Kyouhei, todo lo que me había perdido de él hasta ese momento, su encierro por años, su odio a la policía y su forma de aprovecharse de las mujeres. Al principio creí que Lack-two solo se burlaba de mí y me fui enfadado, pero al llegar a casa me encontré con Kyouhei, ahí supe que ese maldito sabía que el niño estaba en mi casa y quería prepararme para encontrarlo. Y lo peor fue que ese niño actuaba demasiado nervioso, yo no le había hecho nada, ¿por qué me hablaba como si fuera a golpearlo? Y cada vez que lo volvía a encontrar era igual, creo que jamás me he sentido tan incómodo con alguien.

— ¿Y cuándo fue que se hicieron más cercanos, si dices que Kyouhei te tenía miedo?

—Bueno... un día se peleó con Lack-two y lo encontré en la calle como un vago. Argh, pude ignorarlo y no lo hice, hasta lo invité a mi casa. A veces me arrepiento de haberlo hecho, pero...

—No podías abandonarlo, ¿verdad?

—...Yo no sabía que Kyouhei comenzaba a considerarme una figura paterna, hasta que Whi-two me lo dijo. Desde ahí todo fue mal en peor, en especial cuando él me rogó que lo entrenara. Yo sabía que tenía que negarme, alejarme, para que pudiera reconciliarse con Lack-two de una vez por todas... pero no pude negarme a ese niño que me pidió ayuda tan desesperadamente. Así que acepté, pero una vez superara su miedo, volvería a alejarme, ese era mi plan. Pero ya ve cómo resultó...

— ¿Era por eso que él, Whi-two y Mei parecían enojados contigo?

—Síp. Mei, de hecho, me hizo todo un escándalo por haber tratado mal a Kyouhei.

—Kyouhei y Mei... Sienten algo el uno por el otro, ¿no es así?

—Ugh... esos dos en cualquier momento comienzan algo, de eso no me cabe la menor duda. Pero no me meteré en ello, ya estoy cansado de ponerme en medio de las peleas de todos. Además, Kyouhei necesita superar esta situación en este momento, y antes de eso no debería pensar en alguna relación con Mei.

— ¿Y no te molestaría que esos dos salieran?

—Tal vez si Kyouhei continuara siendo el idiota de antes, sí, en definitiva diría algo y hasta se lo prohibiría a Mei. Pero ahora... ese chico ha cambiado y me lo ha demostrado. Aún siente miedo, pero trata de superarlo, es ingenioso y cada vez mejor persona. Estoy muy orgulloso de él.

— ¿Sabes? A Kyouhei le encantaría que le dijeras eso directamente.

—Claro que no voy a hacer eso...

—Tal vez en algún momento. Y bueno Hugh, ¿aprendiste de lo que hiciste mal?

—Sí... alejarme de Kyouhei fue un error. Él tiene derecho de tomar sus propias decisiones y Lack-two tiene que demostrarle que es su padre, entonces no debería importar si yo estoy ahí o no. Quiero que Lack-two vuelva, que trate mejorar su relación con Kyouhei... y si al final de todo eso, Kyouhei aún dice que me considera a mí como un padre más que a Lack-two... lo aceptaré.

—Me alegra oírte decir eso. Porque ahora Kyouhei está mal y necesita apoyarse de alguien.

—Lo sé. Ugh... Pero a decir verdad, no sé qué haré con eso. Lo abandoné y por eso volvió a su miedo. ¿Qué podría decirle ahora?

—Hm...

Antes de seguir esa conversación, comenzó a escucharse un "¡Lo encontré!" que venía desde el piso de abajo. Era la voz de Mei, no había duda. Gritaba alegre, lo que llamó la atención de todos los que estaban al interior de la saga y fueron al pasillo para ver qué pasaba.

— ¡Lo encontré! ¡Lo encontré! —Gritaba Mei.

— ¿Lo encontraste? —Preguntó Orange, que al igual que sus amigos, no entendía nada.

— ¡Ajá! ¡Junto a mis Pokémon y Nume! ¡Buscamos afuera como locos y por fin lo encontré!

Se notaba que había estado afuera, porque aparte de mojada por la lluvia, estaba toda enlodada, como si hubiera jugado con tierra o algo así.

— ¿Mei...? ¿Qué es lo que fuiste a hacer? —Hugh le preguntó al verla así.

— ¡Es que lo encontré, papá! —Respondió Mei de forma alegre—. ¡Oh! Debo ir por Kyo, espérenme aquí.

Ella subió por las escaleras muy motivada. Era tan extraño que nadie tuvo la idea de seguirla. Mei entró a la sombría habitación de Kyouhei de golpe.

— ¡Kyo!

—Agh... Mei... —Kyouhei volteó a verla.

Estaba sentado en su cama y de inmediato limpió una lágrima de su ojo con el brazo.

— ¡Ven conmigo! ¡Lo encontré! —Mei lo tomó del brazo.

— ¿Q-Qué? Espera, no quiero...

— ¡No aceptaré un "no"! ¡Tú tienes que verlo! ¡Así que irás conmigo, vamos!

Forzadamente lo sacó de allí y lo llevó hasta abajo. Cuando todos los vieron, solo se miraron y decidieron seguir a Mei también, ¿qué era lo que tramaba? ¿Qué encontró? Fueron hasta el jardín trasero, donde había una cantidad de agujeros increíble, estaba arruinado por completo.

— ¿M-Mei? ¿Qué es todo esto? —Le preguntó Cheren.

—Es que tenía que encontrarlo, no pude evitarlo —Respondió Mei.

Caminó hasta el frente de una caja grande, que había sido desenterrada aparentemente. Nadie entendía de qué se trataba ni por qué quería mostrársela a Kyouhei con tanto empeño.

— ¡Aquí está! —Dijo muy motivada—. Estuvimos todo el día ocupados con esto, pero la encontré. ¡Kyo! Lack-two me lo dijo, que tú enterraste una "caja del tiempo" en el jardín cuando decidiste olvidar a Terrie. ¡Pero no puedes hacerlo! Kyo... aquí está... los recuerdos que perdiste, quise encontrarlos por ti.

— ¿Por...? ¿Por qué tú...? —Kyouhei la miró un momento sin siquiera saber si tenía que sentir rabia o tristeza, más bien sentía confusión—. ¿Por qué quieres mostrarme eso ahora?

—Porque basta de sentirte triste a momentos. ¡Esta es la verdadera razón de tu miedo y tu tristeza! ¡¿Hasta cuándo la vas a rechazar?! ¡Kyo! ¡Abre esa caja!

—No... no la voy a abrir...

— ¡Ábrela! ¡Ábrela! ¡Ábrela! ¡Ábrela!

—Ugh... ¡¿Por qué me insistes tanto, Mei?! —Finalmente respondió con un grito.

—Estoy imitando a cierto idiota que no paraba de acosarme en la escuela, que no paraba de insistir hasta conseguir lo que quería. Ahora voy a hacer lo mismo, insistirte hasta que tengas el valor de abrir esa caja. ¿O qué? ¿Volverás a encerrarte en tu habitación para llorar?

—No estaba llorando...

— ¡Sí estabas llorando! ¿Hasta cuándo vas a tratar de engañarme? ¡Ya no me hagas perder el tiempo y abre la maldita caja!

—En serio te pones muy mandona cuando quieres...

— ¡Ahora!

—Uy, sí, sí...

Él se acercó y agachó lentamente, nervioso porque ni él mismo tenía en mente todas las cosas que habían dentro de aquella caja, o simplemente quería olvidarlo de verdad. Levantó la tapa y todos los demás estaban ansiosos por ver qué había en la dichosa caja. En el interior no había más que juguetes, era un simple baúl de juguetes, por eso tenía un color tan llamativo.

— ¿Juguetes? ¿Es todo? —Dijo Kotone.

—Cuando oí "caja del tiempo" realmente me imaginé recuerdos de la infancia, no solo juguetes —Comentó Haruka.

—Ah, pero están todos mordisqueados, ¿quién los dejó así? —Comentó Yuuki.

Efectivamente eran juguetes y todos tenían marcas de haber sido mordidos por algo.

— ¿Oh? —Orange notó otra cosa—. ¿Ese no es el robot que le quitaste a los niños el otro día?

—Ese robot se llama "Turina Omega" —Dijo Amethyst—. Y aunque son los mismos modelos, son diferentes juguetes, este debe ser más antiguo. Kyouhei... ¿son tus juguetes de cuando eras niño?

Kyouhei no respondió y solo tomó ese robot de Turina Omega con las manos temblorosas y lo miró fijamente.

—Este era... mi favorito... y mira cómo lo tenías, todo mordisqueado. —Lloró, pero no de tristeza, en realidad estaba sonriendo mientras lo hacía—. A él... por más que le decía que no lo hiciera, mordía lo que encontraba. Yo me enojaba con él, pero volvía alegremente a mí, ladraba dulcemente y lamía mi cara, porque sabía que así me manipularía y seguiríamos jugando. Snff... y por qué... ¿Por qué quise fingir que no existían para no sufrir? En realidad recordarte duele, pero en el fondo lo amo... te amo y te extraño, Terrie...

Sin decir más, abrazó ese pequeño juguete mientras seguía llorando y recordando a ese pequeño Lillipup que había llenado su infancia de tantos momentos felices. Todos los demás permanecieron en silencio observando nada más. Hasta que Kyouhei sintió una presencia acercarse, levantó la mirada y vio en frente suyo al gran Goodra que lo miraba tristemente.

—Él me ayudó a escavar para encontrarlo... —Le dijo Mei—. Nume... no ha querido abandonarte, ¿sabes?

Kyouhei se levantó mirando a Goodra, trató de levantar su mano hacia él, pero no pudo dejar de temblar y comenzó a retroceder hasta que sintió que una mano tomaba la suya, por lo que miró a un lado.

—No la soltaré... —Dijo Mei—. Cada vez que tu mano tiemble, yo la tomaré y no la soltaré, porque me aseguraré de que sepas que no hay peligro. Kyo... Nume es tu Pokémon y te quiere mucho, salvó mi vida en la batalla, nunca sería capaz de lastimarte. Míralo, es solo el pequeño Goomy que tanto te hacía enojar.

Él miró hacia arriba, para ver la cara de Goodra. Vio su otra mano donde traía aquel juguete maltratado y entonces decidió dejarlo caer en aquella caja que había pasado tantos años bajo tierra, para que acompañe al resto de juguetes de su infancia. Esa misma mano la usó para estirarla hacia arriba, dudó unos segundos, la bajó, pero de inmediato volvió a subirla lentamente, hasta que Goodra decidió ayudarlo y agachó su cabeza para que finalmente la mano de Kyouhei pueda alcanzarlo y tocar su frente.

Tembló un poco, pero entonces sonrió con melancolía y comenzó a reír entre sus lágrimas. Dejó de temblar de miedo. Fue entonces que Mei sonrió con tranquilidad y soltó esa mano.

—Tú... ¿Siempre habías sido tan suave? —Preguntó Kyouhei mientras seguía riendo entre lágrimas y comenzaba a acariciar la cabeza de Goodra—. Siempre te decía que eras molesto, patético y te quitaba de encima todo el tiempo. Pero resulta que eres demasiado suave, quién lo diría, ¿no?

Alzó su otra mano para sujetar la cabeza del Pokémon, el cual la agachó más para que su entrenador pudiera chocar sus frentes. Kyouehi lloró un poco más, hasta que solo se convirtió en risa.

—Jaja... Nume... Kyurem me da miedo, ¿sabes? El Garchomp que vi el otro día también, pero tú... gracias por quedarte, Nume...

Goodra también soltó sus lágrimas, sonriendo. Los demás permanecieron observando aquello, nada más.

—Al final... lo resolvieron entre ellos... —Comentó Cheren en voz baja.

— ¿Qué? —Hugh lo observó al escucharlo.

—Uno como padre, quiere siempre proteger a sus hijos, entregándoles confianza y experiencias para que crezcan. Terminas creyendo que ellos siempre te necesitarán, pero sin darte cuenta ya han crecido y son capaces de resolver un terrible problema sin que tú te dieras cuenta, y así ves finalmente lo mucho que han crecido. Hugh... Kyouhei y Mei... han crecido mucho, ¿no crees?

—...Sí... —Respondió Hugh sonriendo con serenidad, aliviado.

Poco a poco la lluvia dejó de caer finalmente, como si ese terrible día en el que perdieron una batalla importante, había terminado. Y tras esa lluvia, salió un enorme Arcoíris que pudieron observar bien.

Por fin había amanecido.


Todos entraron a la casa nuevamente para sentarse en la sala otra vez. Kotone revisaba la caja de juguetes junto a Yuuki, como si no tuviera respeto por nada.

— ¡Hey! ¡Mira este, mira este! —Ella sacó uno de Pichu—. Yo tenía uno igual.

—A mí me gustaba jugar con pistolas de juguete también —Le dijo Yuuki mientras sacaba otro juguete.

—Quién diría que el insportable de Kyouhei era un niño tan inocente. ¡Ay! ¡Mira! ¡Un juego de mesa! ¡Pokénopoly! Es mi favorito, ¿jugamos?

— ¡No! Seguro tú haces trampa para quedarte todo el dinero.

— ¡Hey! ¡Hey! ¡Hey! —Kyouhei les gritó enfadado desde el sofá—. En serio, ¿no pueden tener un poco más de respeto a propiedad ajena? Esos son míos, nadie los usará.

— ¡Ehhh! Egoísta —Kotone le reclamó—. ¡Pelos de punta! ¡Pelos de punta! —Comenzó a tironear a Hugh del brazo fingiendo ser niña pequeña—. Kyouhei no me quiere prestar sus juguetes, dígale que me los preste.

— ¡No lo trates como si me estuvieras acusando con mi papá! —Kyouhei se enfadó más—. Es el colmo. ¿Esta inmadura se supone que es mayor que yo?

—Se nota que eras un niño mimado, ni mi caja de juguetes estaba tan llena —Le comentó Haruka.

—La mía sí —Dijo Amethyst—. Tenía muchas cajas de juguetes de hecho, aunque no usaba ni la mitad.

— ¡¿Muchas cajas?! —Mei se sorprendió por ello—. Qué envidia, cuando era niña ni siquiera tenía una caja, usaba pocos juguetes.

—Pues claro, porque el miserable sueldo de Hugh no es ni la mitad que el sueldo de Lack-two —Dijo Kyouehi de forma pretenciosa, presumiendo como siempre—. Es por eso que mi casa es más grande que la tuya, ¿no es obvio?

— ¡Oye! ¡Trata de tener un poco más de tacto! —Respondió Mei enfadada.

—No es mi culpa que tengas envidia de mi bella caja de juguetes.

—Pff... no la hubiera desenterrado.

—Ojalá no lo hubieras hecho, el niño me caía mejor cuando estaba encerrado en su cuarto llorando por mamá —Dijo Kotone mientras abría el juego de mesa mientras Yuuki la esperaba ansioso por jugar.

— ¡Yo no estaba llorando! —Le gritó Kyouhei—. ¡Y les dije que no toquen ese juego!

—Muy bien Kyouhei, me alegro que ya estés mejor, pero es necesario hablar de cosas importantes —Dijo Gin—. Tú fuiste el único testigo de la desaparición de nuestros padres, así que dinos todo lo que sabes.

— ¿Todo lo que sé? Estaba en el suelo y todos desaparecieron de la nada, eso pasó.

— ¡Esa parte ya lo sé! Pero mencionaste haber visto un monstruo, supongo que se trata del Pokémon que los hizo desaparecer.

—Ay, claro que no. Ese Pokémon seguro acompañaba al tal "Comet" pero no utilizó ningún ataque. El supuesto "rayo-desaparecepadres" no debió venir del ataque de un Pokémon.

— ¿No vino del ataque de un Pokémon?

—Yo creo que fue de una máquina.

—Claro, tiene sentido —Dijo Amethyst—. Kazuo dijo que tienen la tecnología de todos los equipos que han enfrentado a nuestros padres y justo después se disparó el rayo.

—Tecnología... —Gin analizó un momento—. Si de eso se trata, podemos investigar sobre aparatos que usaron las organizaciones en el pasado, así podríamos averiguar qué los hizo desaparecer y hacia dónde se los llevó.

—Yo conozco a la dueña de la mejor biblioteca de Unova —Dijo Gray—. Los libros siempre sabrán más que el internet. Creo que puedo obtener cosas de allí.

—Las bibliotecas son basura —Dijo Kyouhei.

— ¿E-Eh?

—Estaríamos toda la vida buscando en estantes el libro correcto. ¿No lo saben? La policía internacional tiene datos ultrasecretos de todas las organizaciones que han investigado, eso es mil veces mejor que una biblioteca.

—Si no me equivoco, tú tienes el rango de "aprendiz" —Le dijo Hugh—. ¿Te darían datos ultrasecretos con un rango tan bajo?

—Claro que no, pero a Lack-two sí.

—Pero Lack-two no está.

—Pero su tableta sí, yo sé su contraseña para entrar a su base de datos de la policía.

— ¿Te sabes...? ¿Por qué Lack-two dejaría que vieras su contraseña fácilmente?

—Bah, no fue tan fácilmente. Solo tuve que memorizar el movimientos de sus manos y pin pan pun, obtuve su contraseña. Además también sé falsificar su firma y letra, por lo que puedo solicitar todos los permisos que se requieren.

— ¡¿P-Pero eso no es ilegal?!

— ¿Y a usted le importa?

— ¡Pues...! No, la verdad no. Haz lo que quieras a nombre de Lack-two.

—Decidido. Sacaré todos los datos sobre la tecnología usada por organizaciones antiguas. Supongo que reconoceré el efecto si lo veo.

— ¿Y de casualidad... la policía tendría datos de N? —Preguntó Cheren—. Hablo del antiguo rey del Team Plasma. Necesitamos encontrarlo y ni siquiera tenemos fotos para preguntar dónde está.

—El tal "N"... no tengo idea sobre él. Todo lo que está en archivos de Lack-two hablan de los Siete Sabios.

—Yo tengo una foto —Dijo Hugh, sorprendiendo a todos.

— ¿Qué dices? —Le preguntó Cheren—. ¿De dónde sacaste...?

—Hace rato subí a la habitación de Whi-two porque sabía que ella tiene una como tesoro.

— ¿Eh? ¿Por qué ella tendría algo así como tesoro? —Le preguntó Kyouhei sin entender.

—Es un colgante en realidad —Hugh siguió ignorando esa pregunta—. Sé que es del N de hace más de 20 años, pero al menos podemos tener una referencia a su apariencia para preguntar en los alrededores —Dijo mientras sacaba un colgante de su bolsillo, el cual traía la foto de un joven de cabello largo y verde.

— ¿Eh? ¡Ay! ¡¿Ese es N?! —Kotone lanzó los dados que estaba usando hacia cualquier parte al maravillarse con esa foto—. ¡Caramba! ¡Es tal y cómo me gustan! ¡Ojalá fuera 20 años más joven!

— ¿Oh? ¡Eso Kotone! —Gritó Gray muy alegre.

— ¿Eso? ¿A ti también te gusta?

— ¡Tu reacción tan superficial al género masculino me recordó a cierta persona que conocemos!

— ¡Hey! ¿Cómo que superficial?

—Superficial es lo que eres —Comentó Yuuki en voz baja.

—Conozco a una persona que seguro ha investigado sobre N —Siguió Gray—. Más bien de todos los Pokédex Holder y conocidos. ¡Y una persona tan apuesta como N nunca se le hubiera pasado por alto! ¡Seguramente puede saber hasta en qué región está!

—Espera... ¿No hablarás de...? —Orange estaba sorprendida de lo que escuchaba—. ¿Tú crees que sería buena idea preguntarle?

—Ok, oficialmente estoy perdido —Dijo Kyouhei.

— ¿A qué persona se refieren? —Preguntó Calme.

— ¡Se llama Elisa! —Le respondió Gray—. Es una mujer con la que combatimos el año pasado, pero se volvió nuestra aliada. Es muy fan de hombres apuestos como Kotone, por lo que hizo una investigación de los Pokédex Holder masculinos. También sabía mucho de líderes o campeones... ¡Seguro sabe algo sobre N!

—Un tipo tan guapo como N, en definitiva esa mujer no hubiera podido dormir hasta saber de él —Dijo Kotone—. ¿Pero tú sabes dónde está?

—De hecho sí. Observa —Respondió Gray sacando un folleto de su mochila.

Era el folleto de un concierto en Ciudad Porcelana.

—Resulta que después de la batalla del año pasado, ella continuó con su carrera de idol. Para la agencia BW es fácil tener el contacto de alguien así y hace poco supo que vino a Unova.

—Genial —Dijo Kotone—. Que Cheren vaya por ella.

— ¿Eh? ¿Por qué yo? —Le preguntó Cheren.

—Porque esa mujer solo hace caso a hombres guapos. Y entre usted, Wally, Qwilfish amargado y los simplones de Kalos... ehm... en definitiva es nuestra mejor opción.

—Sí, no creo que le diga que no a Cheren —Afirmó Gray—. Yo iré con usted, así podremos tener acceso fácil por la agencia BW.

—Eh... supongo que yo le preguntaré entonces —Aceptó Cheren sin entender muy bien.

— ¡Genial! —Gray se motivó—. ¡Oh! Señor Hugh, ¿me permite la foto? Quisiera ver...

Gray tomó el colgante para verlo, pero cuando lo hizo se quedó en silencio, poniendo mucha atención a la persona de la fotografía.

— ¿Gray? —Hana le llamó la atención.

—Ah... no es nada... —Respondió Gray.

Él no lo quiso decir, pero tuvo la sensación de que ya había visto a esa persona alguna vez. ¿Pero dónde? ¿Dónde pudo haber visto a un hombre del que no se sabe nada desde hace más de 20 años?

—Le devuelvo el colgante, gracias —Dijo Gray amablemente.

—Quédatelo —Le dijo Hugh—. Es mejor que ustedes traigan la foto, ya que yo le preguntaré a alguien que conoce muy bien a N.

— ¡¿Qué?! ¡¿Conoces a alguien así?! —Le preguntó Mei muy sorprendida—. ¡¿A quién?!

—Rood de los Siete Sabios, a él le preguntaré.

— ¡¿SIETE SABIOS?! ¡¿Los malvados líderes del Team Plasma?! ¡¿Planeas preguntarle a uno dónde esta el antiguo rey?! Más importante, ¡¿cómo conoces a uno y sabes su ubicación?!

—Sí Hugh, díganos —Kyouhei se sumó a la pregunta, pero más bien estaba fingiendo demencia porque sabía perfectamente quién era Rood.

—Él vive en Ciudad Fayenza con otros miembros antiguos del Team Plasma —Respondió Hugh—. La verdad era bastante viejo la última vez que lo vi, ni sé si estará vivo, pero si no es él, puedo preguntarle a los otros miembros.

— ¿Antiguos miembros del Team Plasma? —Mei seguía sorprendiéndose—. Pero podrían tener algo que ver con el Team Return, ¿no lo crees?

—Ellos no, así que iré a preguntarles, eso es todo.

— ¿Cómo estás tan seguro?

—Tranquila Mei —Kyouhei le habló de forma pretenciosa—. Iremos con él para asegurarte de que no le pase nada, ¿está bien?

—Hey, hey, hey —A Hugh no le agradó la idea—. ¿Qué les hace creer que irán conmigo?

—Bueno, perdí a mis padres el día de hoy, así que estoy sensible y pienso lo mal que se sentiría Mei si le pasa lo mismo —Respondió Kyouhei tratando de dar pena a propósito—. ¿O es que preocupar a su hermana y a su hija le encanta tanto? Yéndose a atender asuntos solo mientras uno lo tiene que esperar...

— ¡Bueno, bueno, ya! ¡Irán! ¡Pero deja de manipularme!

— ¡Perfecto! —Respondió Mei encantada—. ¿Iremos ahora?

—Gray, ¿cuándo es el concierto? —Cheren se adelantó para preguntar aquello.

—Mañana —Respondió Gray.

—Ya veo. Hugh, ¿por qué no vas mañana con Rood también? Estoy seguro de que todos estamos cansados y lo mejor que se puede hacer es descansar un poco.

— ¿Descansar? —Kyouhei se burló—. Es una idea tonta, obviamente debemos apresurarnos para hablar con el vejete ese y encontrar al tal N, no creo que Hugh...

—De acuerdo, iremos a casa a descansar y nos vamos mañana —Aceptó Hugh.

— ¿Qué? ¿Desde cuándo usted conoce el concepto de prudencia?

—Desde que estoy a cargo de dos jóvenes que no han dormido en toda la noche. Ahora ve por tus cosas Kyouhei, porque nos vamos.

—Ajá, ajá... nos vamos... ¿Nos vamos? —Preguntó, no entendió nada—. ¿No dijo que había que descansar? Pensé que iría a casa.

—Claro que voy a mi casa y tú irás también, ¿te quedó claro?

— ¿Qué dice? Pero si yo estoy...

— ¿Crees que voy a dejarte vivir solo en este lugar tan grande y deprimente después de todo lo que has pasado? Olvídalo, ve por tus cosas porque nos vamos.

—Pero...

— ¡Ahora!

— ¡Sí señor!

Apresuradamente Kyouhei subió por las escaleras para ir a su habitación.

— ¿Hablas en serio, papá? —Le preguntó Mei—. ¿Dejarás que Kyo viva en casa?

—Es todo lo que puedo hacer por él de momento. Además de que si alguien no lo vigila seguro se encerrará a jugar videojuegos todo el día en lugar de investigar sobre la tecnología usada por las organizaciones. Aunque si te molesta...

— ¡No, no me molesta! No... digo, es necesario después de todo.

—Eso me pone más tranquila —Dijo Orange muy aliviada—. Pensaba que Kyouhei estaría solo cuando nos fuéramos al hotel, qué bueno que no es así. Entonces nosotros también vamos, ¿está bien?

—Por favor, creo que ya fueron suficientes emociones en la mañana —Respondió Gin.

Todos ya se levantaban para marcharse, bastante más relajados a cuando entraron, pero entonces el teléfono de Amethyst sonó y se detuvo para responder.

— ¿Hola...? Ah... —Se sorprendió mucho de lo que escuchó por la bocina.

— ¿Quién es? —Le preguntó Haruka.

—Jeje... —Sonrió bajando el teléfono—. Kazuo está muy equivocado si cree que hizo desaparecer a "todos" los Pokédex Holder...

— ¿Qué quieres decir?

—Ya partieron y mañana llegan. Sun y Moon... ¡Los Pokédex Holder de Alola!

Continuará...


Próximo capítulo: El Team Plasma original.