NI SAILOR MOON NI SUS PERSONAJES ME PERTENECEN, TODO ES PROPIEDAD DE NAOKO TAKEUCHI. ESTA HISTORIA ES CON MEROS FINES DE ENTRETENIMIENTO PARA QUIEN LO ESCRIBE Y PARA QUIEN LO LEE.


–¿es en serio? Me alegro mucho–

Haruka Tenoh casi podía ver la sonrisa de Amy Mizuno que se encontraba detrás del teléfono.

–desde ese día solo nos hemos dado un par de besos. Nada fuerte, pero Lita me prometió intentarlo, ¡estoy feliz! sabía que funcionaria nuestro plan. La vida ha mejorado–

–desde luego– la sonrisa de Haruka se tambaleo. Michiru acababa de salir de su habitación y estaba buscando en la televisión algo que ver. Si tan solo Amy supiera que ese jueguito de provocar celos también había dado un vuelco a su vida. Aunque el cambio en ella no había resultado tan maravilloso y romántico que el de Mizuno. Escucho a la doctora despedirse y eso le hizo dejar de mirar a michiru– bien, te veré luego–

–¿Qué cuenta tu amiga? –

Cuatro palabras, una pregunta. Todas ellas acompañadas de un tono tan lleno de desdén que inconscientemente Haruka se fue a la cocina en un vano intento de esconderse.

–está saliendo con Lita. –respondió en un tono amigable, tratando de ignorar el suyo. –por fin logro que esa terca reconociera sus sentimientos. Llevan un par de citas. Pero Lita no nos ha dicho nada a ninguna de nosotras. –

Haruka se recargo en la barra mientras miraba con tristeza su teléfono celular.

–por lo que veo, Lita planea mantener oculto todo esto. Amy va a sufrir mucho a su lado–

–¿solo por qué lo quiere mantener en secreto? –michiru bajo el volumen de la televisión y se acomodó en el sillón–¿no crees que estas exagerando? –

–en este mundo solo hay dos mujeres que pueden ser la ruina de las lesbianas–

Hizo una pausa teatral mientras abría una botella de agua mineral. Michiru movió sus manos.

–¿Cómo cuáles? –

–enamorarte de una mujer heterosexual–

–aja–

–y la peor de todas….–

–creo saber para donde vas–

–la mujer closetera. Esa es la peor, porque te ama, pero te mantiene oculta como si le avergonzaras….te presenta con tu familia, pero no serás más que la amiga incomoda que levanta las sospechas de los padres...y si pasan años y tu situación no cambia….no te quiero ni contar–

–sabes mucho….¿anduviste con una de esas...? ¿Cómo les dijiste? ¿closetera? – pregunto michiru ya apagando el aparato con fastidio porque no la dejaba escuchar bien.

–¡ay no! Esas cosas son del diablo– Haruka se permitió reír. Miro a michiru un momento; ya no parece tan a la defensiva por lo tanto se acercó para sentarse en el sillón junto a ella.

–Setsuna tiene dos mejores amigos. Un hombre llamado Taiki y una mujer llamada Addison–

Michiru movió su mano derecha invitándola a continuar con su relato.

–es curioso ahora que lo pienso, él es Heterosexual, Setsuna Bisexual, y Addison lesbiana. Y Los tres son unas verdaderas Divas, aun no entiendo cómo es que se llevan tan bien. Como sea, Addison fue maestra de piano y canto durante unos años y termino enamorándose de su alumna más destacada. –

–¡no me digas! –

–te lo juro–

Haruka bebió de su agua para tapar la sonrisa, Michiru estaba sorprendida e interesada en la historia. Incluso parece que se le había olvidado estar de cortante con ella. para alivio de Haruka; la aguamarina puso su mano en su pierna y no parece tener intenciones de quitarla.

–Amelia es tres años menor que Addison, nacida de unos padres de abolengo, criada personalmente por su madre bajo el régimen ultracatólico–

–no puede ser–

–la pobre de Addison ya no sabía ni que inventar cuando las clases de piano se habían alargado a más de cuatro largos años. por lo que invito a una Amelia recién graduada a formar parte de un grupo musical. Los padres aceptaron sin tanto recelo, después de todo su hija ya estaba mayor, además estaba pasando por una crisis pues no encontraba empleo, y además Addison ya se había ganado cierta reputación en la ciudad como una talentosa artista local. Claro que todo esto era una mentira, pero ¿Qué podría salir mal? –

–¿y todo salió mal? – pregunto michiru ante la pausa de Haruka. los ojos verdes se posaron en ella y por un instante, quiso golpearla. Haruka estaba de dramática.

– Después de que Addison y Amelia pusieron muchos kilómetros de por medio de sus padres, ambas comenzaron a trabajar como dueto musical para ganarse la vida y a vivir su idilio desde luego. En el camino conocieron a otras dos personas y formaron un grupo. Por lo que me conto Addison eran muy felices. Pero ya sabemos que no dura mucho. Amelia después de tantos años no puede decirle a su familia que tiene una relación de más de diez años con Addison. –

Haruka se acomodó mejor en el sillón

–yo las conocí en una fiesta de cumpleaños de Setsuna, si Setsu no me hubiera dicho que eran pareja; yo ni siquiera me habría dado cuenta de que se conocían. Amelia siempre está alejada de ella, si le habla solo cruza con ella dos o tres palabras. Y eso fue delante de los padres de Setsuna que me recibieron con los brazos abiertos. No me quiero imaginar cómo se comportaba la tipa cuando estaban enfrente de sus padres. ¡qué horror! –

–¿siguen juntas? –

–no lo sé, creo que sí. la última vez que las vi ya tenían igual o más problemas que Setsuna y yo. Su banda ya estaba siendo conocida en todo Estados Unidos. Pero Amelia seguía en su posición de vivir en el closet, creo que estaba pensando contratar a un actor para que fingiera ser su novio o algo así. No sé cómo Addison aguanta tantos desaires y humillaciones. Por eso te digo que estar con una mujer que se la vive en el closet es una experiencia que me quiero evitar, por salud mental. –

–¿es por eso por lo que no quieres intentarlo conmigo? – Haruka sintió que de repente le habían soltado un puñetazo en el rostro– ¿tienes miedo de que sea una especie de Amelia? –

–no, a ver. Michiru….tu no estás en el closet. Debemos empezar por ahí–

–claro, porque…–

–estas confundida. Que es muy diferente–

–¿otra vez con eso? –

–¿Qué quieres que te diga? – Haruka frunció el ceño. Comenzaba a molestarse. Michiru había resultado ser más terca de lo que pensaba –te conozco desde la preparatoria. Nunca te he visto lanzarle una mirada lasciva a otra mujer, hasta hace muy poco te aterraba la idea de que quisiera "cobrarme" el dejarte vivir en mi casa. ¿quieres que me crea que de repente te empezaron a gustar las mujeres? ¡no! perdón… ¿que solamente te gusto yo? ¿Qué no lo entiendes? Eso que sientes se llama agradecimiento, compatibilidad o incluso añoranza, después de todo estuve en el hospital mucho tiempo. Quizá te formaste ideas románticas a partir de ahí, ante la idea de una pérdida irreparable–

–como quieras– michiru se levantó furiosa. y lo que más le daba rabia era que no encontraba la manera de rebatirle ningún argumento –¡discúlpame por no ser lo suficiente lesbiana para ti! Es claro que no puedo competir con la maravillosa Setsuna–

–¿y que tiene que ver Setsuna en esto? –

–¡todo! – michiru tomo su bolso –por lo que he escuchado, a ella no le pusiste ningún "pero" ¿Cómo podrías? Era la ardiente doctora renombrada, dispuesta a meterte de lleno en su mundo perfecto, no solo te ofreció un noviazgo serio y te llevo a vivir costosas experiencias por todo el mundo, sino que además te presento a sus dos padres super agradables, que te trataron como a una hija. ¡es claro que después de esa mujer a mí me ves como algo insuficiente–

Entre manos temblorosas michiru logro abrir la puerta del departamento. sintió la mano de Haruka posarse en su brazo y haciéndola girar hacia atrás. Haruka lucia pálida y la miraba realmente estupefacta.

–yo…no entiendo de que estas hablando –

– solo soy una madre soltera que trabaja diez horas al día como mesera en un restaurante local de la ciudad, no tengo más que ofrecerte que solo problemas e inexperiencia. Nunca he besado a una mujer, no sé cómo lo hacen las mujeres y antes de esto que estoy sintiendo ni siquiera me había planteado estos pensamientos. Y no solo eso, si conocieras a mis padres-. –

Michiru rio amargamente. Haruka desvío la mirada.

–si te llevara ante ellos y les dijera que somos pareja, el único recibimiento que veras; serán sus caras de asco y desprecio. Mis padres no te recibirán con los brazos abiertos, ni te permitirán entrar a su casa a que te tomes una taza de té y les platiques de tu vida, ni mucho menos presionarán al gobierno japones para salvarte. Mis padres no son en lo absoluto como los de Setsuna que te trataron como a una hija….eso es algo que tampoco te puedo ofrecer, solo rechazo. ¡Suéltame! Necesito estar sola –

Con un sonoro portazo michiru abandono el hogar, Haruka se apresuró a ir por ella. Michiru no se iba a quedar con la última palabra en este asunto. Abrió la puerta y corrió hacia el elevador, afortunadamente el elevador aun no llegaba. dejándose llevar por su molestia, tomo a michiru y la jalo hacia ella.

–¿y qué me dices de tu marido? Ya que tu estas comparándote con Setsuna. ¿Dónde quedo yo, cuando hablamos de Rubeus? –

–eso que tiene que ver–

–¡te fascinaba! – el tono de Haruka sonaba más a un reclamo que a una explicación. Apretó los puños frustrada. quería morderse la lengua y ya no hablar más, pero otra parte muy en el fondo encontró satisfacción en reclamarle a Michiru después de tantos años–¡El chico guapo y rudo te enloqueció! ¿Qué no lo recuerdas? Estabas ciega por él, no había día en el que no estuvieran juntos. ¡yo fui testigo de cómo lo mirabas loca de deseo!...tres años de mi patética existencia vi cuanto te gustaban los hombres. Ese en especial. ¿y ahora quieres que te crea que yo te gusto? ¡Tengo derecho a tener dudas! –

–no es lo mismo Setsuna que Rubeus. El ya no está en mi vida. En cambio, yo he tenido que escuchar por todo mundo aquí sobre lo "única" "maravillosa" "especial" que es Setsuna. Tu recibiste el amor de tu pareja quien te enseño a ser una mejor mujer. ¡¿sabes que fue lo que yo obtuve de Rubeus?! Golpes…golpes y más golpes que solo me mostraron lo que es el miedo. Es un hombre que no quiero volver a ver en mi vida ¿Qué te hace pensar que Rubeus se puede comparar contigo? A él nunca lo ame de la forma en que te estoy amando a ti. –

Haruka soltó una carcajada. comenzó a dar vueltas por el pasillo con esa sonrisa incontrolable mientras se tapaba el rostro que parece que no podía aguantar tanta diversión. Michiru alzo una ceja.

–¿Qué te causa tanta gracia, imbécil? – Reprocho Michiru molesta mientras presionaba el botón del ascensor, quería huir de ahí lo antes posible. esta situación era insoportable, era claro que Haruka se estaba burlando de sus sentimientos. El ascensor abrió sus puertas.

–¡que yo te quería! –

Michiru volteo en el acto. Escucho las puertas del elevador cerrarse y el sonido de descenso. Haruka enfrente suyo se descubrió el rostro enrojecido. Miro al techo, su cuerpo estaba tenso y michiru no se atrevía a emitir palabra alguna.

–¿tanto quieres saber quién es la mujer de la que yo me enamore en la preparatoria? ¡pues esa eres tú! –

Haruka se limpió las lágrimas, esto solo la hizo enojarse más. no quería demostrar esta debilidad, esto se suponía que lo había superado hace muchos años. no alcanzaba a entender por que de repente estaba experimentando tanta tristeza. Enfurecida consigo misma decidió desquitarse con lo primero que tuviera enfrente. Sin pensarlo más dirigió un puñetazo a la puerta.

–¡Todo este tiempo te la has pasado molestando a Mina sobre lo injusta que fue por no poder corresponderme! Pues te tengo noticias ¡la que me hizo sufrir eres tú! y yo todavía como idiota…acudiendo a todos tus conciertos, a tus ceremonias de reina de la belleza, apoyándote en silencio viendo con rabia como ese imbécil de Rubeus recibía todos tus abrazos y besos. Torturándome por el puro gusto de verte. –

Haruka soltó otro golpe a la pared.

–¡detente! –

La voz de michiru solo acrecentó su rabia.

–¿sabes que estuve durante mas de quince minutos afuera de la puerta de tu salón el día de tu cumpleaños?... te llevaba una cajita musical en la que había trabajado durante meses. ¿sabes por qué no te la entregue? Por qué sabía que no te importaría en lo absoluto y solo te burlarías de mi junto a tus amigas y tu novio. Te adoraba, pero también veía tu crueldad de adolescente….–

–yo….–

–y ya que estamos sacándolo todo. Mira estas marcas. ¿las recuerdas? –Haruka se descubrió su brazo. Michiru las miro un momento, claro que las recordaba. Haruka le había platicado de algún intento de suicidio que había cometido en su juventud. – ese día te había escuchado en los baños. Tu estabas con una de tus amiguitas. Ella se estaba riendo mientras te decía que tenias una admiradora. Que se veía a leguas que Tenoh estaba toda idiota por ti. ¿te acuerdas de lo que le respondiste? –

–no….yo no….– michiru trato por todos los medios de acordarse de ese día. Pero no lo recordaba en lo absoluto, ni siquiera podría rememorar haber mencionado a Haruka alguna vez en su vida.

– tus palabras textuales fueron "cállate ¡que asco! ¿te imaginas? Besarla con esos dientes chuecos que tiene. Tenoh me da miedo, y mas cuando se me queda viendo tan fijamente….–

–Haruka, yo no me acuerdo…..

La mano de michiru toco su hombro y Haruka se apartó casi de un salto. Se sentía demasiado enojada para querer ningún contacto.

–¿y ahora te haces la indignada por que no puedo creer que sientas algo por mí.? ¿puedes culparme? ¡durante tres años de mi vida yo estuve enamorada de ti! ¿sabes lo que yo recibí a cambio? NADA. – Haruka respiro profundamente, no. Esto no era culpa de michiru, ¿qué caso tenia repartirle responsabilidad cuando ella ni siquiera se dio por enterada? Trago saliva– Tu nunca te diste cuenta de mi existencia, yo te miraba todos los días desde la puerta de mi salón y para ti no fui mas que la niña flacucha de la boca chueca. No fui nadie importante en tu mundo. ¿Por qué dices ahora que me amas? ¿no ves la incongruencia en esta situación? –

El elevador se abrió, michiru se adentró en él. su mundo estaba dándole vueltas. Se sentía mareada. Haruka detuvo la puerta y la miro fijamente. Como si esperase una respuesta a todo lo que le había lanzado. Michiru abrió la boca y solo dejo salir un sollozo. Trato de respirar para tranquilizarse y encontrar las palabras, pero por más que lo pensó, no sabia que decir.

–tengo que….–

–¿irte en lugar de enfrentar esta situación?...claro, ¿Por qué no? – ironizo Haruka.

–hotaru….–

–serena viene para acá, habíamos acordado salir al parque a platicar un poco. Llevare a hotaru conmigo. –

–bien–

–bien–

Haruka se aparto y el elevador cerro sus puertas, evitando que siguiera mirando a michiru por más tiempo


–¿podemos ir al columpio? –

–¿otra vez Rini? Ya me tienes toda cansada– se quejó serena sentándose en la primera banca que encontró. –vayan pues, desde aquí las vemos. Y si te veo hablando con extraños Rini, te juro que no volverás a salir en años. Estas advertida–

–que exagerada eres serena– Rini tomo la mano de hotaru entre las suyas y salió disparada hacia los columpios. Haruka se sentó a un lado de serena y miro su botella de agua con fingida pereza.

–¿se puede saber que te pasa? –

–nada– respondió Haruka desviando la mirada hacia el cielo. Las nubes este día lucían tan calmadas. A una velocidad tan lenta que parecían estar estancadas– en mi vida no esta pasando absolutamente nada. –

–no parece– serena se le quedo viendo un momento– no te veía así desde la preparatoria. Luces pérdida. Y creo que por la misma razón–

–y también la misma mujer– Haruka suspiro. Serena puso una mano en su hombro, estaba demasiado tenso. Haruka se estremeció por el contacto.

–¿Por qué no me cuentas? Soy también tu amiga. Bueno se que no soy Mina y que tu la quieres a ella en este momento, pero…de verdad te quiero ayudar. Aunque solo sea escuchándote. –

–que tonterías dices, cabeza de bombón claro que eres de ayuda–

–bueno, cuéntame entonces–

–Michiru me confeso que está enamorada de mi– revelo Haruka en voz baja. Serena no dio señales de sorpresa y la seguía viendo como si le dijera algo tan obvio como que el sol saldrá mañana– de mí….que se enamoró de mí–

–sí, claro–

–¿Por qué no luces sorprendida? –

–por que eso es algo que todos ya hemos notado. ¿no has visto como se te queda viendo cuando le sonríes? Sus ojos brillan como si fueran un par de lámparas– se burló serena.

–eso es algo que hace siempre, los ojos de michiru son muy expresivos–

–claro que no, sus ojos están apagados y tristes la mayoría del tiempo. –Serena se acomodó en la banca para acercarse mas a su amiga–solo se le ve feliz cuando esta delante de hotaru y delante de ti. Y cuando ambas están junto a ella: su cara parece iluminarse por completo. Es algo muy interesante. Creía que, si yo me había dado cuenta, tú con más razón–

–yo la rechace, varias veces. No pude creerle–

–no pudiste o ¿no quisiste creerle? –

–no sé, ¿no es lo mismo? –

–¿y como tomo michiru ese rechazo? Por su ausencia me imagino que no muy bien–

–discutí con ella en la mañana. Las cosas se salieron de mis manos. Me enfurecí, me deje llevar por la rabia y ahora estoy arrepentida. Soy una bruta–

–¿pues que le dijiste? –

–Todo. Prácticamente ya le confesé cuanto la quise hace años….–

–ay bueno. No es tan grave–

–…le reproche que nunca se fijo en mi por estar con el simio de Rubeus…–

–auch–

–….le Conte de mi intento de suicidio–

Serena perdió el aliento, recordaba perfectamente aquel episodio. Y sabía por supuesto los pormenores de aquella tormentosa historia.

–prácticamente la culpe por ese día, no le Conte todos los demás factores. Ni mucho menos suavice la historia. Me sentía tan herida que lo único que tenia ganas era de lastimarla de la forma en la que ella lo había hecho. Y después de echarle la culpa por eso, también agrega que al final después de todo el veneno que le escupí…todavía minimice sus sentimientos diciéndole que ella no ha sufrido de la forma en que yo lo he hecho. ¿Dónde guardaba tanto resentimiento que yo ni siquiera me di cuenta? –

–nunca la superaste– dijo serena– la amas y por eso te duele. Michiru es importante para ti y esta felicidad que ahora se te presenta la anhelabas desde hace años, pero si no puedes superar el pasado nunca podrás estar con ella. serás nociva tanto o más que Rubeus. Tienes que perdonarte y perdonarla. –

–¿perdonarme yo? –

–sí, Haruka. perdonar a michiru por no darse cuenta de tu existencia hace años. y tu….tu tienes que perdonarte por los sentimientos de inferioridad que tuviste durante tantos años. La estas alejando de ti. –

Haruka dejo de ver las nubes y miro impactada a serena que la veía con una sonrisa.

–Tienen las dos la posibilidad de ser felices aquí y ahora. De ser una familia para Hotaru ¿Por qué seguir aferrándose a una época que ya pasó? –

–HARUKA– el grito de hotaru las hizo levantarse. La niña llego corriendo para abrazarla. –Haruka tengo sed. ¿podrías acompañarme a comprar un helado? –

Haruka sonrió fascinada ante la alegría que despedía la pequeña niña. la forma de abrazarla y mirarla con tanta confianza. Era una niña diferente, ya no tan seria ni triste. Hotaru era un brillante faro feliz. y esa idea la conforto mucho mas de lo que algún día pudo imaginar.

–¿un cono de helado te quitara la sed? – pregunto alzando una ceja. Serena también sonrió entendiendo a donde iba. –mejor toma agua del bebedero. A esta hora sale muy fresca–

–ah, pero yo quiero un helado de fresa–

–ah entonces no tienes sed–

–mmm ¿poquita? –

Haruka la levanto y se la llevo a los hombros.

–¡poquita! Pequeña mentirosa. A ver vamos pues. Serena solía saltarse las clases para venir con Darién a romancear aquí. –

–¡ay Haruka! –

–¿Dónde podemos comprar unos helados? –

–por allá–señalo serena. –iré por Rini porque también se me antojo uno–

–bien, vamos. ¿por cierto serena? –

–¿dime? –

–no se cuando te graduaste como psicóloga, pero muchas gracias. Lo digo en serio, tomare tu consejo–

Serena asintió feliz un momento y se alejo para buscar a su hija. Haruka dio un vistazo a las nubes, habían cambiado de forma. parecían mas ligeras y ahora se movían con mas velocidad.


No supo cuánto tiempo había caminado, pero le dolían los pies. Michiru solo recordaba otra ocasión en que sus pies le dolieron de aquella manera. fue esa noche cuando se la paso caminando por toda la ciudad buscando a alguien que pudiera alojar a ella y a su hija. La noche que conoció a Haruka.

Hoy su vida estaba resuelta, su hija estaba feliz. emocionada con su nueva escuela, ella tenia empleo y una casa a la cual llegar. Sus angustias habían disminuidos. O eso creía.

Su cabeza estaba a punto de estallarle, ahora lo que necesitaba no era un plato de comida, eran respuestas. Su mente trabajaba a marchas forzadas tratando de recordar cualquier detalle de Haruka, cualquier recuerdo o memoria. No pudo encontrar ninguno, ninguna ocasión en la que Haruka haya invadido su espacio o llamado su atención.

Eso no la tranquilizo en lo absoluto. ¿sería cierto que Haruka fue para ella; tan poca cosa que ni siquiera su mente pudo almacenar algún recuerdo destacado de ella? no era que estuviera en blanco, la recordaba; desde luego. Pero solo cuando se la topaba en algún pasillo o cuando a lo lejos estaba junto a su grupo de amigas; haciendo escandalo con Mina.

De Mina tenia recuerdos cuando con sus amigas soltaban algún comentario odioso hacia la perfecta y bella capitana de Voleibol.

"Mírala Michiru, se cree perfecta. Según supe el semestre pasado anduvo con dos al mismo tiempo…es una zorra"

"zorra y se las da de mojigata"

Cuando mencionaban lo alzada y creída que era Rei Hino.

"mira ahí va la inmaculada"

"tienes razón, ten cuidado Michiru. si se entera que ya lo hiciste con Rubeus, te hará un exorcismo"

O lo desesperante que era la tonta de Serena Tsukino. Una chica que nunca se metió con nadie.

"otra vez la inútil reprobó las materias"

"¿Qué esperabas michiru? estás hablando de Tsukino. Pobres de sus padres, los más ricos de Japón y con la maldición de una hija como esa."

"¿crees que pueda entrar a la universidad? –

"por favor no me hagas reír, un chimpancé tiene mas posibilidades de graduarse"

"creo que tienes razón"

Incluso recordaba las burlas al tamaño de Lita

"ay Vámonos por acá, ahí viene la giganta"

"no le digas así, que tal si se enoja y te mete un puñetazo"

"no pues ahí quede"

"¿te imaginas cuando esté haciéndolo con alguien?"

"pobrecito, lo va a mandar al hospital"

"jajajaja te pasaste michiru"

Por alguna razón, no podía recordar nada sobre Haruka. recordaba a sus amigas, incluso comentarios hirientes hacia otras personas de las que no se acordaba ni del nombre. pero Haruka….era como si fuera invisible. Haruka tenía razón. Se llevo la mano a la boca con desesperación.

¿entonces ella era la culpable de que Haruka se intentara quitar la vida?

–¿michiru que haces aquí? –

El aliento entrecortado le impidió responder. Rei Hino con su tradicional kimono la miraba interesada. Se encontraba barriendo la entrada. Al parecer ya no había nadie en el templo. Entonces ya se hacia tarde.

–¿y Haruka? –

–necesitaba hablar con Mina. –

–no está aquí–

–si ya se, no me contesta. Yo…no sabia a quién más acudir, Haruka esta con serena y Lita….ella…–

–de seguro esta con Amy–

Michiru miro a Rei, quizá Hino estaba mas enterada de lo que dejaba ver. Como si le diera la razón, la pelinegra alzo una ceja con petulancia.

–pasa, Nicolas esta de viaje. Podremos hablar con toda tranquilidad. Estoy por servir él té–

Michiru la siguió. Una vez que el té estuvo dispuesto y los dulces colocados frente a ella. Rei con una cabezada la invito a empezar la conversación. Michiru toco la taza, el liquido estaba demasiado caliente.

–Rei yo quería preguntarte….bueno, mejor ….me acuerdo de que, en la fiesta de navidad, donde nos reencontramos después de tantos años, tu te enojaste mucho por mi presencia. Recuerdo que Haruka y tu salieron a gritarse unas cosas–

–si claro, ¿Cómo olvidarlo? – Rei se llevo la taza a los labios y bebió largamente de la infusión. Michiru la miro aterrada de que pudiera aguantar tal temperatura. –¿Qué con eso? –

–yo quería preguntarte, ¿Por qué te disgusto tanto mi presencia? No recuerdo haberte hecho nada malo cuando estuvimos en preparatoria–

–excepto hablar pestes de mí y toda la prepa, con tus amiguitas–

–yo….–michiru se mordió la lengua– me deje llevar por algunos comentarios. Lo reconozco. Yo y mis amigas éramos algo….–

–¿viperinas? – Rei sonrió–eran unas malditas. Pero por lo menos eso ya se te quito. Mi molestia no fue esa, unos comentarios mal intencionados no matan a nadie después de todo. Pero mis motivos son algo que Haruka te tiene que contar, a mí no me corresponde….–

–¿entonces es cierto? –

–¿es cierto que? –

–¿Haruka estuvo enamorada de mi desde la preparatoria? –

–¿Quién te dijo esto? –

–Haruka–

La sala se quedó en silencio. Rei dejo la taza en su pequeño platito y se llevo un dedo al puente de su nariz. Sus amigas y sus historias de amor ya comenzaban a tenerla harta. Primero Lita con Mizuno, luego Mina con el Patán de kunzite que se sentía con toda la autoridad de gritarle y violentarla, Haruka con esta mujer….¡y pensaba que serena era la amiga más latosa!

¿Qué les costaba a sus amigas tener una relación sin problemas por una sola vez?

–Pues sí, ella nos confesó que le gustabas mucho, creo que mucho antes. Quizá en los primeros días de ingreso. No se mucho, solo se que siempre se te quedaba viendo como tonta todo el tiempo que podía. A mi me daba pena verla así, sobre todo porque toda la preparatoria la agarraba de su burla y desquitaban con ella sus patéticas frustraciones. Tu novio incluso llego a molestarla. –

–¿Rubeus? ¿él le hizo algo? –

Rei se llevo las manos a los labios como si estuviera pensando mucho.

–un par de empujones, una metida de pie, dos globos de agua que le aventó directo a la cara y miles y miles de burlas. ¿Qué no te acuerdas? –

–No, nunca vi nada semejante. Él nunca me menciono nada ni ninguno de sus amigos. Nunca se mostró violento con alguien….por lo menos enfrente de mí, en aquellos años el nunca…–

–ya….de todos modos Lita una vez se agarro a golpes con él. No olvidare la cara de susto de tu novio, nunca creyó que lita le iba a dar una paliza–

–por favor no hablemos más de el– pidió michiru por fin probando él té.

–bien Si, ella te quería., ¿Qué más quieres saber? –

–Rubeus y yo nos hicimos novios en tercer semestre, yo le gustaba a ella desde el primer año ¿Por qué nunca se acercó a mí? ¿Por qué no hizo nada para que yo me enterara de lo que sentía por mí? –

La sacerdotisa se permitió reír como si Michiru le hubiera contado algo graciosísimo.

–¿Qué habría sido diferente? Dime ¿crees que podrías haberle correspondido? –

–eso es algo que nunca sabremos–

–no, eso es algo que si sabemos. Lo sabemos Mina, Serena, Lita y yo. Solo le habrías dado las gracias y proseguirías con tu vida. Eso solo habría acrecentado la vergüenza de Haruka….–

–¡eso no es cierto! –

Ambas se quedaron en silencio, michiru agacho la cabeza no pudiendo soportar mas la mirada fija de Rei.

–Mina siempre se ha caracterizado por ser una defensora de los amores imposibles, siempre estuvo a su lado animándola a que te hablara y te dijera que le gustabas. Haruka sentía vergüenza sobre sus ropas, sobre su cuerpo, su físico; que tuvo la cordura de no hacerlo. Aunque si intento hablarte un par de veces. La primera vez fue con Mina, pero sentías una patética rivalidad con ella que cuando se acercaron a ti; solo les dedicaste unas palabras educadas, cortantes y una cara de desagrado. Bueno solo a Mina, porque a Haruka ni siquiera la volteaste a ver. Yo fui con ella al último intento …. Haruka se acercó a ti preguntándote si le podrías prestar tu libreta de matemáticas, ella te iba a dejar en el cuaderno; una carta confesándose….. y tu sin voltearla a ver, solo le dijiste que ya habías prestado la libreta a tu amiga y te fuiste caminando a no sé dónde. –

–yo…soy una persona distraída…–

–eras una creída y una grosera. – Rei quería seguir despotricando, pero no tenía caso, Michiru se veía realmente mal de escuchar tantas cosas. Así que decidió bajar la intensidad de su enojo y reprocharle en un susurro lo que hace años les quería gritar a todos los alumnos que cursaron la preparatoria con ellas –Ella nunca hizo daño a nadie, su único pecado fue no ser lo suficientemente rica, bella e interesante para los demás. Ella estaba pasando por momentos delicados en su vida, era nuestra compañera y en lugar de ayudarla, solo la hundimos más, con nuestras burlas o con nuestra indiferencia. Da igual, casi le destruimos la vida. –

–entonces ella… ¿intento suicidarse por mi culpa? –

–¿te conto eso? –

–lo peor es que no recuerdo nada de las palabras que según yo dije. no puedo recordar el día. Ni mucho menos…–

–fue un ocho de abril, estábamos en cuarto semestre–

Michiru perdió el habla. Por aquellos días ella acababa de iniciar las relaciones sexuales con Rubeus, parecían estar en una luna de miel, iban de paseo, a comer, a viajar. A terminar enredándose en el auto o en algún motel. Cualquier lugar era el idóneo para desatar la pasión. Haruka sumida en una depresión por sus palabras al punto de querer quitarse la vida y ella viviendo la vida alegre junto a su novio sin siquiera reparar en lo que había hecho.

No pudo más, dejo escapar un grito de dolor que termino convertido en un sollozo. Con sus manos se cubrió la cara llena de lagrimas de arrepentimiento.

–michiru… tranquilízate… ¡michiru! –

–¡por mi culpa!... ¡ella intento matarse por mi culpa! –

–no, no cállate…eso no es cierto–

–me lo dijo. Me lo dijo–

Rei miro a michiru con pesar, jamás pensó que la vería en este estado. La mujer estaba temblando y sollozando como un animal herido. con todas sus fuerzas la jalo hacia ella para abrazarla. En un vano intento que su respiración relajara a la magdalena que tenía enfrente. Paso una eternidad, pero una vez que la mujer se calmó Rei se levantó para ir por unos pañuelos. Se los entrego para que se limpiara, pero era inútil, la mujer seguía llorando. Ya mas calmada, pero no parecía parar. Con cuidado se coloco delante de ella.

–aquí, toma otra taza de té. Vamos. – ordeno Rei, michiru obedeció sin oponer ninguna resistencia.

–a ver…sobre las palabras que Haruka escucho en el baño. Si, eso fue cierto, Lita estaba con ella cuando ambas te escucharon. –

Michiru dejo escapar un quejido.

–PERO….– Rei se apresuró a hablar para que no tuviera otra crisis– Haruka no se intentó quitar la vida solo por eso; Su madre le había gritado que era prácticamente un estorbo y un error que naciera, incluso llevaba años escuchando como la señora maldecía haberse enamorado del padre de Haruka. Ya la había corrido de la casa, tenia problemas con la escuela por que estaba a punto de perder la beca, sus compañeros se burlaban de ella, y era insoportable convivir con los maestros porque su uniforme estaba gastado y roto y no la dejaban entrar a clases, había discutido con Mina recientemente….no fuiste el único de sus problemas. –

–pero, aun así, mis palabras….–

–no eran algo que Haruka no supiera de antemano. Todos sabíamos que tu sentías indiferencia, incluso repugnancia de que se te acercara. solo que eras demasiado falsa para dejarlo ver. – Rei por fin vio como michiru reaccionaba. –me parece irresponsable de Haruka echarte toda la culpa por ese episodio, nunca pensé que ella fuera capaz de eso–

–lucia molesta….mas de lo que nunca lo he visto–

–bueno, tiene sentido. Cuando Haruka se enoja suele decir cosas sin pensar. No mide las consecuencias de sus acciones o palabras. Y tú crucificándote, deberías esperar a que ambas estén mas calmadas para hablar con la cabeza fría. –

–no lo sé, parece como si me odiara–

–créeme, puede enojarse todo lo que quiera. Pero nunca podrá odiarte–

–si tú lo crees así–

–y dime ¿sigue sin aceptar que estás enamorada de ella? –

–¿Cómo? –

–Mina no es la única que conoce a Haruka a la perfección. Es tan abierta que serena y yo nos damos cuenta de todo. Sabía que ella no estaría lista jamás para escucharte decir que la quieres. Ella sigue un poco estancada en aquella época, aunque no lo quiera aceptar. Sufrió mucho…no sabes cuánto. No desistas a la primera, debes demostrarle que ya no eres la misma chica que antes. Que esta vez si eres capaz de amarla de verdad. si la abandonas sin hablar las cosas solo la lastimaras más y eso no te lo perdonara jamás–

–¿Cómo sabes que pensaba irme de su departamento? –

–intuición, supongo–

El sonido del teléfono celular de michiru se activó. Ambas voltearon a ver el nombre de "Haruka Tenoh" en la pantalla. Michiru suspiro.

–debería irme, ya es muy tarde–

–Pediré un taxi–

–no, gracias. Prefiero caminar, quiero despejar mi mente. Necesito hacerlo hoy mas que nunca. No se que decirle a Haruka después de todo esto–

–solo se sincera con tus sentimientos. Ábrete con ella, cuéntale todo. Haruka es buena escuchando y nunca te juzgará, ella nunca hará eso. No cuando vivió en carne propia rechazos. No te enojes ni le grites por que eso la enfurece. créeme ella hará un esfuerzo por entenderte–

–gracias, Rei–

–claro no hay problema. Y Michiru….tu ya no eres esa muchachita frívola y déspota. Has cambiado mucho. Incluso yo puedo notarlo…–

–gracias– michiru sonrió, Rei le correspondió el gesto.

–ahora ve y haz que Haruka también lo note–

Continuara…..


NA: "YA DEMONIOS QUE YA SE BESEN, QUE YA SE ABRACEN, QUE YA SEAN NOVIAAAAAAS!"

JJAJAJAJAA YA FALTA POCO, TRANQUILAS. YA ESTAMOS A NADAAAA

Por lo pronto quiero agradecer muchísimo a mis lectoras que nunca me abandonan.

Últimamente me he metido mas a fanfiction, a retomar algunos fics que me encantan y he notado que el fandom esta muy abandonado.

Eso me da una especie de nostalgia/tristeza. Por que recuerdo perfectamente el ejercito que éramos hace diez años, cuando yo recién empecé. O en 2015-2016 que fueron los años que mas lectoras tuvo el fandom en fanfiction. ojala algun dia regresen las lectoras que por alguna razon ya no visitan el sitio y desde luego que se unan mas chicas nuevas.

Hay lectoras que aun recuerdo con mucho cariño y que espero que se encuentren bien, a pesar de que han pasado años que no dan señales de vida o me dejan comentario. Este capitulo me puso nostálgica por que es el numero 50 y con el se cumplen ya casi 4 años de que esta historia lleva desarrollándose.

No se cuantos capítulos le faltan para que acabe, pero si quiero dejar en claro que si algo me motiva a continuar han sido las muestras de afecto que todas me han mandado con sus comentarios. Que me impulsan a seguir.

Gracias de verdad, a todas las chicas que han comentado, dejando un granito de arena con sus ideas, sus emociones para que esta historia sea lo que es.

Un abrazo muy fuerte chicas.