Parte 16
Rozando el límite.
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Los últimos días que quedaban de las vacaciones de Elisa fueron eternos para Angese, más teniendo en cuenta que Terry ya no estaba trabajando en "La Perla Roja" cuando finalmente la pelirroja volvió a incorporarse se sorprendió que la cara les cambiará a todos cuando la vieron entrar, sabían que las cosas no estarían relajadas a la hora de trabajar pues la histérica personificada había regresado; también le extrañó saber que el rubio Bower ya no estuviera en plantilla, había renunciado sin dar muchas explicaciones, bueno sí, había dicho que encontró un trabajo mejor… pero a Elisa eso no le cuadraba, de seguro había pasado algo más y esta hipótesis no la descartaría tan fácilmente.
Ese martes Candy estaba cansada y deseosa de volver a casa, ahora ya no tiene turno doble y espera pasar un rato con Anthony, tiene el segundo horario en el reparto, así que le da tiempo de terminar de servir las comidas y llegar al piso para verse. A las cuatro y media sube a cambiarse esperando que Elisa entre de un momento a otro; con el bolso en una mano y su abrigo en el otro revisa que todo esté en orden para que ella no se queje… cuatro y cuarenta y la pelirroja no aparece, saca su móvil para mandar un mensaje y decirle a él que se retrasará un poco gracias a su compañera… revisa la caja de hamburguesas, las ensaladas, cuatro y cincuenta, finalmente asoma por la puerta una fresca y bien sonriente Elisa
Ca- ¡Por fin apareces! Ya es tarde, tienes todo recogido, me voy… adiós
El- ¿pero a dónde te crees que vas? No te puedes ir hasta que yo me haya cambiado
Ca- ¿qué dices? Mi turno termina a las cuatro y media, y ya casi son las cinco, no tengo por qué estar aquí más tiempo
El- pues no te puedes ir… porque debes esperar a que yo baje por si sale algún pedido
Ca- ¡Lo llevas claro Elisa! Si sale un pedido ya te las apañas tú misma, yo me voy… y si tienes alguna queja habla con Ponny, que mucha gracia no le va a hacer cuando se entere que estas llegando tarde…
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Aunado al cansancio, el disgusto porque llega tarde, y la insolencia de la pelirroja, Candy sale disgustada dando un portazo, esta chica ha vuelto con ganas de tocarle las pelotas, pero no está ella para seguirle el juego o quedarse callada… cuando sale del restaurante y camina un par de metros empieza a llover con ganas, la rubia suspiró exasperada al darse cuenta que ha dejado su paraguas en el trabajo, le daría igual si no fuese porque también se ha dejado el móvil, por lo que decide regresar.
Cuando entra al local busca su teléfono en la estantería cerca de la puerta pero no está, igual sube al altillo pensando que lo había dejado ahí pero no lo encuentra, baja los escalones y le pregunta a la pelirroja
Ca- Elisa ¿Has visto mi teléfono?
El- ¿yo? No, que va
Ca- qué extraño, si lo tenía aquí mientras te esperaba
El- ahh… ¿puede ser por casualidad este?
Ca- ¿por casualidad? De casualidad nada monada ¡Es el mío! – sí, es ese… gracias
La rubia coge el teléfono, su paragua y se marcha… ya va cuarenta minutos tarde. Cuando llega a su casa se ducha y prepara para recibir a su chico; Anthony llega y hace un poco de té para entrar en calor, sigue lloviendo, apetece estar con mantita, viendo una peli o escuchando música.
Lo triste de todo es que a raíz de que el rubio debe madrugar, por las tardes suele quedarse la mayor parte del tiempo dormido, o peor aún, como debe acostarse temprano suele irse pronto a su casa. Quiérase o no, ahora pasan menos tiempo juntos, pero lo que más le incomoda a Candy es que cada vez que escucha "Sweet Child O`Mine" de Guns and Roses del tono de llamada de su móvil, se levanta y diez minutos después se larga con la excusa que es tarde… la primera vez pensó que era su alarma, hasta que días después vio que era una llamada de una tal "Elsa"
Pero aun así, al menos Anthony hace el esfuerzo de verse cada tarde, por muy poco tiempo que sea.
Ca- ¿qué tal tu día cariño?
TA- bien, he podido entregar todo a tiempo y la otra semana estaré haciendo el primer turno
Ca- eso quiere decir que estarás entrando a las cuatro de la madrugada… mmmh tal vez te pueda acompañar un rato en las primeras horas, antes de que yo entre a trabajar
TA- mmmh no sé… es que aún no sé cómo será esa ruta, quizás más adelante me puedas acompañar
Ca- ¿estás seguro?
TA- sí, no te preocupes
Ca- bueno, sino quieres que te acompañe en persona, al menos lo puedo hacer por teléfono
Anthony estaba a punto de decir algo cuando suena Guns and Roses "Sweet Child O`Mine" lo saca de la bolsa de su pantalón, mira el nombre y silencia la llamada, Candy lo observa sin decir nada; pensaba añadir algo el rubio cuando el teléfono vuelve a sonar… ella al ver su arruga en la frente de él decide darle un poco de intimidad
TA- dime… no… sí, he salido ¿Por qué?... vale, me avisas
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Aunque Candy no hubiese querido, inevitablemente su antena se activó y poco escuchó de lo que había dicho… por lo visto no pasarán más tiempo juntos, tal y como se supone lo habían planeado
Ca- ¿todo bien?
TA- sí… mmmm
Ca- por cierto, el domingo Carolina le celebra el cumpleaños a la "Conguito" y me dijo que estás invitado… ¿qué te parece?
TA- ¿de verdad te ha dicho que me invita?
Ca- sí… hehehe ¿por qué te parece tan extraño? Todo mundo sabe que somos pareja, nos han visto juntos en más de una ocasión, hasta las yayitas de abajo
TA- ¿las que se ponen cachondas con solo escucharnos cuando te estoy dando en la madrugada?
Ca- hahahaha ¡eso lo dices tú! Pero lo que ellas dijeron fue que en la madrugada escuchaban gemidos y que no sabían si era del edificio de al lado, su vecina de enfrente o nosotros
TA- ¡eso es casi lo mismo! ¿Acaso crees que después de tantos años solas, no se van a recordar de sus maldades que hacían cuando estaban jóvenes?
Ca- hahahaha ¡eres terrible!
TA- ¡¿no me irás a decir que crees que son vírgenes?!
Ca- hahahaha… no lo sé
TA- ¡uuuy! Las que van de santas son las peores… de seguro esas eran unas depravadas y viciosas
Ca- ¡Terryyy! ¿Cómo se te ocurre decir eso?
TA- hahahaha ¡es verdad! Piensa mal y acertarás
El chico le da una nalgada posesiva a sabiendas que a ella le molesta, luego la besa antes de que tenga tiempo de quejarse… su boca se apodera de los labios de ella y sus lenguas juguetean, como una viciosa a punto de recibir su dosis, Candy presiona su pelvis contra la de él y desliza una mano por su espalda y otra por sus cabellos… lo incita, provoca y toca por todas partes con la clara intención de activarlo ¡quiere que la posea, ya! Anthony la abraza y ella lleva sus manos a su cadera para tomarlo por las nalgas, simplemente él es suyo.
Las caricias aumentaban el ritmo de los latidos, y encienden la pasión… pero el móvil del rubio vibra como catalizador negativo de la pasión, él puja por la frustración, ni siquiera se molesta en saber de quién se trata, simplemente detiene su incitación.
TA- lo siento cariño, pero me tengo que ir
Ca- ¿irte?... ¿ahora?... ¿por qué?
El rubio hundió su rostro en el cuello para depositarle un beso en la clavícula, su roble desea sentirla, pero la razón le recuerda unos ojos oscuros, molestos, y decide guiarse por la prudencia y alejarse… para Candy la frustración es palpable en cada bocanada de aire que da, un escalofrío la sacude, intenta coordinar sus neuronas para procesar claramente lo que está pasando
TA- es… tengo que irme, mi hermano quiere que le ayude en hacer unas cosas… te prometo que mañana nos veremos
Ca- ¿De verdad? ¿No quieres que te ayude?
TA- no, tranquila… no hace falta, en cuanto esté libre te llamo
Ca- vale
Le da un beso y el teléfono vuelve a sonar, suelta un suspiro pesado, como quien dice "¡Qué coñazo!" ella le sonríe débilmente y le acompaña a la puerta. Candy esperó la llamada como había prometido pero nunca la recibió; en la madrugada Anthony le marcó, pero como estaba tan dormida ni cuenta se dio, este lo volvió a intentar a las siete de la mañana, y la voz perezosa de ella se escuchó atender a su demanda
Ca- mmmm diga…
TA- buenos días dormilona ¿cómo estás cariño?
Ca- hola... Juuuummm… estaba durmiendo de lo lindo
TA- bueno, si quieres te dejo descansar
Ca- ¡no! Tranquilo, no pasa nada… me alegra escucharte ¿qué tal te fue ayer? Me dejaste esperando la llamada
TA- lo siento, se me hizo tarde y como debía acostarme temprano, pensé que era mejor hablarte hoy
Ca- ahhh… ¿y qué tal va tu jornada?
TA- bien
Ca- me alegro
TA- hoy cuando salgas del trabajo te iré a recoger ¿vale?
Ca- ¿de verdad?
TA- sí
Ca- ¡wuay! ¿Haremos algo en especial?
TA- ¿te refieres aparte de terminar echarte el polvo que empecé ayer? Hahahaha
Ca- también, pero no solo me refería a eso
TA- hahahaha… bueno, piensa en algo que podamos hacer aunque esté lloviendo
Ca- ¡vale! Me parece estupendo
TA- te tengo que dejar, me está llamando Gabriel… a ver qué se le ofrece
Ca- vale, nos vemos más tarde… besitos cariño
TA- besitos
Un suspiro largo se escapó de sus pulmones, a pesar de lo frustrante del día anterior, le hacía mucha ilusión salir con Anthony… por lo tanto sintió que las horas pasaban con una lentitud pasmosa. A la hora del servicio de las comidas recibió un par de llamadas, pero no las pudo atender por estar muy liada. Cuando Elisa llegó se marchó sin más dilaciones, a la parada del autobús donde suele quedar con su novio, mientras espera decide devolverle la llamada a Neil, ya que el otro número no tenía idea de quién se trataba.
Ne- ¡Hello Mitxy!
Candy no puede evitar sonreír ante ese saludo tan vivaz por parte de él
Ca- hola Neil ¿cómo estás? He visto que me llamaste, pero no te contesté porque estaba trabajando
Ne- me lo imaginé, por eso no insistí más… ¿cómo estás preciosa?
Ca- bien, gracias por preguntar… ¿sucede algo grave? ¿Qué te habías hecho?
Ne- no, estaba fuera de Barcelona por trabajo y luego he ido a pasar unos días con mis niñas
Ca- ahhh… que bien por ti
Ne- ¿te parece si quedamos? Si quieres
Ca- ehhh… - mmmh la verdad no sé cuánta gracia le haga a Anthony
Ne- ¿todavía sigues con ese chico? ¿Te prohíbe salir conmigo?
Ca- hahahaha tu voz me suena a reto, ¿te crees que no sé decidir por mí? Simplemente debes de entender que no le hará nada de gracia saber que mi ex, "la Máquina del Sexo" desea verme, sin una razón aparente ¡se creerá que es para follar! Y yo paso de tener problemas por malos entendidos
Ne- hahahaha… -¿"Máquina del Sexo? Hahahah ¿de dónde saca esas ocurrencias? ¿Debo tomarlo como un halago? -bueno tan equivocado no está, sabes que me gusta hacer el amor contigo mmmm me encanta y disfruto mucho de tu cuerpo, y tú del mío ¡no lo niegues!
Ca- ¡aassshhh! Neil, por favor ¡déjate de bromas!
Ne- ¡está bien, está bien! Pero me alegra haber escuchado tu voz y saber que estás bien
Ca- a mí también me alegra saber que estás bien, a pesar de que te pierdes mucho
Ne- hehehehe te aseguro que me encantaría mucho que estuvieses conmigo, espero que un día de estos me dejes verte
Ca- hahahaha – madre mía ¡menudas cosas me suelta este tipo ahora! – bueno, ya veremos… cuídate mucho
Ne- tú también preciosa, cuídate mucho… besos miles
Ca- hasta luego
Candy corta la llamada y automáticamente se muerde su labio inferior, sonríe pensando ¿qué maldad estará tramando ahora Neil? Como para llamarle y estar todo cariñoso justo ahora… podría haber seguido con sus cavilaciones, pero unas gotas de agua cayeron en su cabeza y en la pantalla apagada del aparato, automáticamente eleva su vista al cielo y una nueva gota le moja la frente
Ca- perfecto, ahora vuelve a llover
Se refugia bajo el techo de la parada mientras cierra su abrigo, la brisa le está dando frío; finalmente el coche negro de Anthony se detiene delante de ella, y cuando estaba a punto de abrir la puerta recibe una llamada, es el mismo número desconocido de la vez anterior, curiosa decide contestar
Ca- ¿diga?
xx- ¡¿se puede saber qué haces con mi marido? Gorda asquerosa!
El rubio la observa, ella se ha quedado de piedra.
