"Ejecución del plan"

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—Es muy peligroso el plan, Midoriya— Todoroki frunció el ceño, consternado.

—Yo sé que es muy arriesgado y bastante alocado, pero— Expresó Midoriya con gran determinación. —Te aseguro que va a funcionar—

Todoroki suspiró angustiado, sabiendo que aceptaría realizar aquel plan sin dudarlo, aunque tuviera sus dudas arraigadas en sus pensares.

Todo podía fallar, o cabía la posibilidad de error y Midoriya pudiera salir herido en gravedad, o quizás saliera con el puño en alto y la victoria rodeándole.

Todo podía suceder, es por eso, que el plan debía ejecutarse tal cual.

—Todoroki-kun, estás conmigo, o no?— Midoriya puso una mano sobre su hombro, mirándolo fijamente.

Él asintió, llevándose una sonrisa por respuesta.


Saliendo del cuarto donde atendían a la madre de Midoriya, los atacaron con preguntas Iida y Uraraka con una mirada filosa, deseosa de respuestas.

Midoriya cambió su semblante entristecido a uno de firmeza, de líder.

Una vez terminándoles de contar lo que se avecinaba para el futuro héroe, sus amigos se ojearon con contendido, reflejando en sus miradas un miedo a lo desconocido, miedo a lo que sucederá con Midoriya a partir de ahora, a partir de cualquier momento que significara el futuro.

—Qué vas a hacer, Deku?— Uraraka preguntó afligida.

—Es un desafío arriesgado, Midoriya— Dijo Iida moviendo los brazos con rectitud. —No deberías de pelear tu solo—

—Tengo un plan— Reveló con una ceja enarcada. Sus amigos se silenciaron esperando a que él continuara, lo cual fue así. Les contó su plan, pero para Todoroki, fue un plan distinto, es decir, tenía otra estrategia: Midoriya había omitido esa movida arriesgada.

Él le puso una mano en el hombro a Midoriya, quien le miró por el rabillo del ojo con complicidad, indicándole con los ojos que el otro plan era solamente hecho para ellos dos. En pocas palabras, un plan que solo los dos debían de saber y nadie más.

Todoroki admitió sentirse tomado en cuenta, esperanzado, pero lo detenía el acelerador interno de su cuerpo. Algo lo frenaba de realizar lo que sus instintos le pedían hacer, y su mente le exigía otra respuesta, otra manera de resolver las cosas.

Uraraka y Iida intercambiaron miradas, concordando con el plan enseguida, ambos se fueron corriendo a comunicarles el plan a los demás, mientras que ellos dos se fueron a decirles a los maestros.

En cuestión de veinte minutos, todos se hallaron reunidos en la entrada de los dormitorios, agrupándose de acuerdo al plan que el joven héroe había realizado y que incluso los profesores acordaron de ejecutar, pues les pareció que sería lo más razonable de hacer.

Todoroki seguía angustiado, con las palpitaciones haciéndole presión en el pecho como si lo tuvieran amarrado con grilletes y cadenas en un cuarto sin iluminación. La sensación era terriblemente desagradable.

Por qué nadie se daba cuenta de las consecuencias del plan? De lo que implicaba la otra cara de la moneda.

Sin poder soportarlo más, fue a abordar a Midoriya con la intención de hacerle cambiar de parecer, o tan siquiera que dejara el plan intacto, sólo que omitiera lo último.

Cuando hubo de aproximarlo, vio que Bakugou le había ganado la oportunidad y estaba charlando con Midoriya en los pasillos, los dos con cierta distancia de por medio, sobre todo por parte de Midoriya, quien mantenía la mayor distancia entre ellos.

—Sé que no merezco tu perdón, Deku— Inició Bakugou con arrepentimiento cimentado en su voz. —Pero, por favor perdóname por mi comportamiento ayer, no fue la mejor manera de lidiar con las cosas y me deje llevar por mis sentimientos— Dio un paso adelante, pero eso solo ocasionó que Midoriya diera un paso atrás. Bakugou se detuvo, crispado de las manos.

—Kacchan, yo no te guardo rencor— Confesó Midoriya suavemente. —Yo jamás lo haría—

—Deku…— Exhaló el chico explosivo, arrugando las cejas en aflicción.

—No te odio, Kacchan— Musitó dolido, entrelazando sus dedos con las manos juntadas en su pecho.

—Escucha— Demandó, luego de morderse el labio inferior. —Yo haré lo posible para arreglar las cosas, Deku, porque no quiero alejarme de ti, y no pienso dejarte con el bastardo mitad y mitad— Sus manos realizaron una contracción nerviosa y eso lo animó a acercársele un poco más hacia él, quien se flexionó miedoso. —Yo estaré contigo, no me separaré de ti—

Midoriya subió la mirada, abismado.

—También quiero decir— Dio una exhalación brusca.

—Kacchan— Irrumpió Midoriya un poco torpe. —Yo… yo no pensé que me odiaras tanto—

—¡Yo no te odio!— Exclamó rotundamente, exaltando a Midoriya, quien retrocedió en pánico. —Yo, yo actúe como actúe porque estaba celoso, no porque te odiara—

—Q-qué?— Pestañeó unos segundos, sin procesarlo.

—Yo estaba celoso, Deku— Aclaró, sacudiendo la cabeza desdeñoso. —Por ese maldito del mitad y mitad y sus estúpidas acciones que me dan asco, de solo ver su horrible cara de niño perfecto, me hace rabiar!—Empuñó las manos con coraje. —No sabes cuánto lo odio!—

—Ya veo…— Midoriya bajó la mirada, entristecido.

Todoroki vio cómo Bakugou entraba en pánico al verlo de ese modo.

—Pero, yo no te odio, Deku— Se atrevió a tomar su mano derecha de un parpadeo, petrificando a Midoriya, que abrió los ojos en sorpresa. —Yo… yo quiero estar contigo— Acaso lo dijo con súplica? Todoroki estaba boquiabierto, sin palabras. —Tal vez yo no merezca estar contigo, pero yo aun así quiero intentarlo, déjame intentarlo— Pidió arrepentido, sosteniendo su mano gentilmente entre la suya.

Ese era el momento en que Midoriya tomaría su decisión, porque él no se acobardaba porque se tratara de "Kacchan", sino de la persona que le rompió el corazón. Todoroki fue testigo del terrible sufrimiento y la insufrible angustia que padeció el lindo y tierno Midoriya la noche anterior.

—K-Kacchan, y-yo no sé— Habló dudoso.

—Qué?— Su voz salió quebrada. A lo mejor y no se esperaba esa respuesta, supuso Todoroki, oculto entre la pared que ellos discutían.

—Yo no sabía que mi existencia fuera una desdicha para ti— Soltó tornándose serio.

—Qué? No— Se objetó, enlazando la mano de Midoriya entre la suya. —Qué estás diciendo?—

—Quiero decir, que a pesar de que me rompiste el corazón— Prosiguió del mismo modo. —Yo no puedo odiarte, porque te sigo queriendo, Kacchan… eres todo para mí—

—Yo…— Se cortó Bakugou. —Para mi también!— Se aferró de la mano de Midoriya, mirándola como si fuera una reliquia sagrada.

—Pero— Se quebró, suspirando pausado.

—Pero?— Repitió inseguro, deslizando una de sus manos encima del hombro de Midoriya.

—Mi espíritu sigue intacto— Declaró.

—Qué quieres decir con eso?— Dijo estupefacto. —Deku?— el nombrado, se zafó de su contacto, poniendo una mano sobre su frente.

—Perdóname, Kacchan— Lo miró con tristeza acumulada. —Perdóname por existir—

Todoroki abrió los ojos petrificado por lo que acababa de oír, recordando la última fase del plan con horror. Entonces, lo que dijo Midoriya iba en serio, se dijo con pesar.

—Deku?— Lo abordó incapaz de entenderlo. —Qué significa eso?— Lo sacudió de los hombros, pero Midoriya se negó a decirle más. —¡No me evadas!— Suplicó desesperado.

Eso hizo que Midoriya se detuviera y lo observara conteniéndose, porque era visible ver que se aguantaba las terribles ganas de romperse en llanto.

Era obvio que él estaba asustado, pero no se lo revelaría a Bakugou.

—Adiós, Kacchan— Se giró y se fue de su proximidad.

Todoroki no pudo hacer más, mas que lamentarse lo que le deparaba a todos el plan salía mal.

Todo dependía de él.


Segundos antes de marcharse, notó que Midoriya hacía inhalaciones para calmarse, no puedo contener las ganas de acompañarlo en el proceso.

—Midoriya— Habló resguardando todo gesto de angustia en su estoico rostro.

Lo vio asentir.

—Estás seguro de lo otro?— Se refirió a la parte final del plan.

—Por supuesto— Dijo serio. —Estoy dispuesto a sacrificarme por todos ustedes—

No es necesario, tienes una larga vida por delante, quiso decirle, pero se frenó de hacerlo, porque él no podía enfrentarse a Midoriya cuando se trataba de una decisión, pues él se hallaba irrevocablemente decidido en dar todo por el todo.

—Acaso no tienes miedo?— Se atrevió a preguntarle.

Las facciones del chico se tornaron depresivas.

—Sí— Confesó a lo bajo. —Tengo mucho miedo— Tembló aferrándose a sí mismo. —Pero, iré con todo lo que tengo—

—Midori—

—Si no lo hago, no sabré si valió la pena— Refutó, haciendo a un lado el temblor de su cuerpo. —No sabré qué valor tengo como héroe, es por eso que debo intentarlo—

Todoroki sin más remedio, tuvo que concordar con él a cuestas de sus pesares.

Lo había oído despedirse de Bakugou y ahora lo escuchaba declarar que irá con todo lo que tiene.

Cuánta desdicha le invadira si su corazón lo traicionaba?

Simplemente no lo soportaría.


Salieron los grupos de estudiantes del grupo 1A de acuerdo al plan del chico del cabello verde. Los maestros se encargarían de proteger la ciudad, puesto a que según lo que el villano de cuerpo viscoso le confesó a Midoriya fue que atacaría a la ciudad a las doce del mediodía si él no se presentaba al enfrentamiento.

Y cómo atacaría la ciudad? Pues soltaría a sus seguidores a comerse los cuerpos los ciudadanos desde las alcantarillas, ocasionando un caos en la población.

Midoriya debía presentarse antes de las doce del mediodía en el sector B, es decir, a las afueras de la ciudad, pasándose unos quince minutos del último anuncio que deparaba con la ciudad, en una zona desértica de vegetación seca y escasa, donde el terreno era plano y había menos probabilidades para que él pudiera escabullirse, u ocultarse.

El grupo que él pertenecía era el que estaban Bakugou, Uraraka, Iida, Kirishima, Kaminari y obviamente, Midoriya. Los más fuertes del salón.

Ellos protegerían a Midoriya del enfrentamiento y combatirían a su lado, en caso de que el villano no cumpliera con sus propias palabras.

—Están todos listos?— Les preguntó Midoriya antes de salirse de la escuela. Todos asintieron. —Entonces, vámonos—

Entre más avanzaba el vehículo que los llevaba a la zona acordada, la angustia de Todoroki se incrementaba, el cuerpo le escocía, las manos le punzaban y le ardía el pecho.

Se preparaba mentalmente para el enfrentamiento, inhalaba profundamente, recostando su cabeza en el respaldo del asiento.

Expandía su pecho y lo reducía, lo volvía a expandir y lo reducía, el ciclo se repetía en tiempo y forma.

Debía visualizarse a él, a sus amigos, en especial a Midoriya en acción, confiándole el resto cuando él se hubiera ido.

Midoriya confiaba plenamente en él, era por eso, que él no podía por ningún motivo, rajarse de su palabra.

Lo veía en el recorrido de ida, notando que sus ojos estaban clavados a sus manos que se frotaban entre sí, habitaba una preocupación rezagada en su mirada, y se percató de que nadie se daba cuenta de que él se estaba preparando para la tragedia.

Al bajarse del vehículo, Midoriya los abordó unos segundos antes de marchar, diciéndoles con la mejor cara que pudo ponerles.

—Qué sucede, Midoriya?— Interrogó Iida, sacado por el repentino cambio en él.

—Chicos, les quiero agradecer por acompañarme en esta arriesgada misión— Dijo elocuente, con los dedos vacilando entre ellos.

—No tienes porqué decirnos— Disuadió Uraraka incrédula. —Somos tus amigos—

—Los aprecio a todos ustedes— Interrumpió Midoriya, esforzándose por hablar. —Nunca me ha sido suficiente decirles cuanto significa su amistad para mí, y yo creo que no volveré a decírselos en una próxima ocasión— Inspiró dificultoso. —Los quiero mucho, y siempre los llevaré en mi corazón—

Palabras difíciles de decir, de expresar, de mencionar con la mejor claridad posible, cosa que él logró con enorme elocuencia, tal como lo conocía desde el festival deportivo donde demostró su gran determinación y capacidad intelectual para decir todo aquello que él quería decirle a cada persona que tuviera enfrente.

—Pase lo que pase— Siguió hablando. —Serán grandes héroes—

En vez de entender el mensaje entrelíneas, le aplaudieron todos, excepto Bakugou, que fue el único que se quedó impasible con aquel discurso; probablemente, entendió un pedazo del mensaje entrelíneas, o no.

Para Todoroki fue escuchar un testamento en carne y hueso.


El terreno era tal como lo supuso: plano y sin chiste.

El villano de cuerpo viscoso apareció debajo de la tierra, causando un estrepitoso temblor en todo el piso, en eso, él vio a Midoriya tragar saliva, poniéndose en posición de pelea con su reluciente traje verde y sus rizos danzando celestiales reaccionado el movimiento de la tierra.

—Ja!— Gritó Bakugou encendido.

—Qué clase de bestia es esta?— Dijo Kirishima volteando a todos lados.

—Mantengan la calma— Resguardó Midoriya, anclando más sus firmes piernas hacia el suelo.

No te detengas, se dijo a sí mismo, no seas una carga para Midoriya.

Un cuerpo viscoso de color mugre emergió del suelo, tirando algunas piezas y contenidos de tierra esparciéndose alrededor de su cuerpo. No se le distinguían las extremidades, pues era redondo, de porciones abismales y sus ojos verde oscuro, acompañados de unos brazos flácidos, un tronco indistinguible, y una boca negra enorme, eran un desparrame de cosa.

No seas una carga!, no seas una carga!, se repitió a gritos.

—Ah, joven Midoriya— Se rió el villano en indiscutible voracidad, ocasionando que la tierra se moviera en un vaivén. —Sí cumples con tu palabra—

—A-aquí me tienes— Lo oyó decir, tragando saliva nuevamente, empuñando la mano izquierda con dificultad.

Tenía miedo, era clarísimo, que el pobre de Midoriya temblaba de miedo, pero no daba su brazo a torcer por nada del mundo.

—No pedí que trajeras compañía— Refunfuñó, poniendo una mano gacha en la tierra. —Si ese es el caso, yo también traje compañía!— Rugió maliciosamente, golpeando con su gran mano en dirección a Midoriya, quien al activar su Quirk, dio un salto, esquivando el golpe.

Esa fue la indicación de que el entrenamiento empezaba.

Unos cuatro cuerpos igual de viscosos, emergieron de la tierra con aberrante voces, soltando alaridos salvajes, fueron en ruta de atacarlos a todos ellos, menos a Midoriya.

Bakugou y sus dos amigos se encargaron de los cuerpos viscosos.

—¡Muere!— Gritó encendido, calcinando al primero que se enfrentó con ambas manos apuntadas a la cabeza indecorosa del cuerpo.

—Atácame Midoriya— Lo retó el villano que se abalanzó salvajemente en contra del aludido, y con agilidad, metió un golpe en la cabeza de Midoriya, estrellándolo contra la tierra, causando un hundimiento.

—Es todo lo que tienes!— Midoriya lo retó, ileso del golpe, porque él usó su puño derecho, chocándose contra el del villano, provocando una fricción entre ambos cuerpos.

—Tienes tan poca fuerza— Se burló, sometiéndolo a una fuerza mayor, pero que él se rehusaba a ser vencido. —Sucesor inútil—

Al oír "sucesor inútil" una increíble fuerza apareció en el espíritu de Midoriya, quien aplicó una fuerza descomunal que hizo volar al villano al otro lado.

—No soy un sucesor inútil!— Rehusó gritándole.

Uraraka y Iida, se encargaban de los otros dos cuerpos viscosos, mientras que Bakugou y sus amigos acabaron con ellos enseguida.

Qué quedaba ahora?

Qué le deparaba a Todoroki de hacer?

Qué seguía?

—Oye, bastardo!— Le gritó Bakugou encolerizado. —Por qué no hiciste nada?—

Lo ignoró.

Qué restaba ahora?

—Un golpe de un sucesor inútil— Bromeó el villano en triunfo.

—Chicos!— Apareció Midoriya frente a ellos. —Por favor, retrocedan— Ordenó calmado.

—Y si no queremos?— Retó Bakugou. —No te dejaré aquí solo—

—Me ignoras, Midoriya?— Se aproximó rapidamente el villano.

—Por favor— Suplicó Midoriya, para después girarse y al activar su Quirk, se lanzó hacia el villano, dando un increíble salto por encima de él, tomando su puño y jalándolo hacia el peso contrario. Lo cargó y lo volteó de una sola movida.

—Estúpido Deku!— Se quejó Bakugou.

—Tenemos que ayudarlo— Socorrió Uraraka.

—Dejar a Midoriya lidiar con esto solo, es de cobardes— Concluyó Iida. —Yo opino que intervengamos y lo ayudemos como se debe—

—Lo mismo digo yo— Opinó Kirishima decidido. —Midoriya es uno de los nuestros—

—No lo dejaremos solo— Coreó Kaminari, con un puño.

—No!— Todoroki irrumpió.

—Ahora sí vas a hablar, inservible?— Inquirió Bakugou. —Estabas parado como monigote viéndonos pelear—Reclamó ardido.

Midoriya utilizó su shoot style, empujando al villano por inercia hacia atrás, del cual, este mismo, regresó y aterrizó un golpe en la mejilla izquierda de Midoriya, quien salió disparado hasta el suelo, volviéndose a levantar y a atacar en plena adrenalina.

—No puedo explicarlo— Admitió desairado.

—Hay algo que no nos quieras decir?— Dijo Uraraka interesada. Al silencio de Todoroki, vio sus gestos de realización, que pronto se tornaron angustiados. —Qué es lo que no nos dijeron?— Lloriqueó Uraraka.

Bakugou fue más violento en su acercamiento y restregó un puñetazo en la mejilla de Todoroki, y lo tomó de las solapas con una mirada asesina dirigida a él.

—Si tienes algo que decir— Amenazó. —Más te vale decirlo ahora antes de calcinarte, maldito imbécil!—

—¡Bakugou!— Intervinieron sus dos amigos, pero el enojo de Bakugou era mayor, y por tanto, su fuerza superaba con creces la de sus amigos.

—Semejante imbécil!— Insultó, apretando el agarre de sus solapas. —¡Si algo le sucede a Deku te mataré!—

Un estruendo se escuchó y los cuerpos de Midoriya y el villano colisionaron, ocasionando un relampagueo seguido de un estrepitosa sacudida de la tierra, que comenzó a vibrar y a levantarse la tierra.

Espantados todos, incluso Bakugou, soltó a Todoroki para no perder el equilibrio.

—Aún no he acabado contigo!— Lo señaló Bakugou.

—Lo siento, pero no les puedo decir— Murmuró creando una barrera de hielo que le diera tiempo para separarse unos metros de ellos, saliendo corriendo en dirección a Midoriya usando su cielo para deslizarse por el suelo, rumbo a Midoriya.

Esa era su señal.

"No te detengas por mí, Todoroki-kun, todo saldrá bien" Fueron las palabras que se repitió en su corrida.

El choque de fuerzas continuaba, debido a que se vieron envueltos en un intercambio de golpes masivos, con el villano a la batuta de los golpes, mas Midoriya no se rendía, seguía avanzando hacia adelante, seguía persistiendo a pesar de las adversidades, a pesar del enorme tamaño bestial del villano, a pesar de que su corazón estaba roto.

De pronto, el villano logró interceptar un golpe en el rostro de Midoriya lanzándolo para atrás, pero mantuvo sus pies postrados en el suelo, deslizándose por fricción hasta detenerse; él aterrizó en el suelo con las piernas separadas, los pies bien plantados en el suelo. La fuerza del impacto cesó de existir.

—Has demostrado ser algo más que un sucesor inútil— Aplaudió el villano en sarcasmo. —Pero no eres suficiente para derrotarme—

Una explosión surgió, significando que Bakugou fue quien destruyó la barrera, y salió a fuego rápido por el aire, propulsándose a toda marcha, seguido por el resto que no se inmutaba en quedarse atrás.

—Nunca serás como All Might— Dio un azote en el suelo, colisionando la tierra. Todoroki miró atrás y Iida se cayó de rostro completo al suelo y Kaminari lo levanto. Uraraka corría a la par con Kirishima, y Bakugou era la cabeza del resto.

—Midoriya!— Todoroki gritó desde sus pulmones. El aludido se giro a verle, regresando su vist aal villlano que exigia no ser ignorado.

—Todoroki-kun— Midoriya le habló en voz alta extendiendo un brazo. —Llegaste justo a tiempo— Sonrió asemejándose a All Might. —No te preocupes por el resto, porque yo estoy aquí—

Se estremeció al oír aquellas palabras que con grata elocuencia manifestaba el aprendiz de héroe. Arribó a su encuentro, situándose detrás del brazo que lo separaba a él del villano.

—Te dije que sólo seríamos nosotros dos!— Exigió el villano, dirigiendo un ataque a Todoroki, pero Midoriya fue más rápido y lo protegió, llevándoselo consigo con un brazo y de un salto, evadió el estruendoso ataque.

—Todoroki— Él se percató que omitió el honorífico (quizás fue por el escaso tiempo que disponían) —Pase lo que pase, no te sientas responsable por lo que suceda conmigo—

—Midoriya— Quiso manifestar, pero fue detenido por otro ataque, que él ágilmente, evadió, devolviendo el golpe con su increíble Shoot style. —No digas eso—

Él le dirigió una sonrisa abrasadora para el alma, siendo tan gentil.

—No te preocupes— Aseguró decidido. —Yo protegeré a todos—

El resto llegó a su posición, exaltando a Midoriya que no se mostró contento de verlos llegar.

—Qué hacen aquí?— Exclamó, dejando a Todoroki en el suelo, para después continuar con el enfrentamiento. —Aléjense!—

—No te dejaremos, Midoriya— Proclamó Iida.

No puede ser, pensó Todoroki en desdicha, intervendrán con el plan.

—¡No hagan nada!— Advirtió Midoriya preocupado. —¡Nada!—

—Oi! No me ignores— El villano tomó a Midoriya de la pierna y lo estampó contra el suelo, cortándole la entrepierna.

Lo vieron retorcerse del dolor, y como era de esperarse, Bakugou intervino junto con sus amigos, liberando a Midoriya del agarre del villano.

—¡Eres un grandísimo idiota por quererte hacer el héroe!— Lo regañó, su ahora, ex novio.

—¡No, Kacchan!— Protestó angustiado.

—No me desafies!— Advirtió ofendido.

Midoriya se puso de pie, abriéndose el paso corriendo a una velocidad casi imperceptible para la vista, claramente ignorándolos a todos.

—¡Todoroki! ¡Ahora!— Ordenó él, esquivando la inmensa cantidad de golpes dirigidos a él.

—Oi! Deku!— Bakugou fue tras suyo, seguido de sus amigos.

—¡No interfieras!— Lo regañó Todoroki

—¡Hago lo que se me venga en gana, bastardo mitad y mitad!— Se quejó gruñéndole.

Todoroki se ancló al suelo, preparado para lo peor.

Midoriya se lanzó de un salto a la boca del villano, siendo tragado al instante por él. Cuando él oyó esa parte del plan, se quedó estupefacto, pero ahora que lo veía propiamente, realizó que en efecto, era un plan arriesgado, pero viable, al menos con lo pequeño que era el cuerpo de Midoriya.

Todos gritaron de preocupación por él, pero él sabia que solamente tendrían poco tiempo para salvarlo.

"Una vez dentro de su tracto intestinal, tendré diez minutos para salir de ahí, debido al ácido que secreta, si nos pasamos del tiempo, mi cuerpo se pudrirá y…" Recordó cómo su rostro se cambió a uno de padecer miedo. "Moriré"

Morirá… no, no morirá.

El hielo se esparció con frenesí exterminador, congelando de inmediato al villano desde el suelo hasta la irse inmiscuyendo al tronco.

No morirás.

No debes morir.

El resto comenzó a intervenir, haciendo que él perdiera tiempo, por lo que les suplicó desesperado que no hicieran nada, pero nadie lo escuchaba.

No morirás! Gritaba su mente en pánico.

No debes morir, Midoriya.

—¡Deténganse!— Gritó a todo pulmón, viendo cómo su hielo se derretía con las explosiones de Bakugou, los relámpagos de Kaminari, las patadas de Iida, etc.

Nadie lo escuchaba y el tiempo se agotaba.

Midoriya moriría pronto si no se detenían.

—No nos ordenes, bastardo!—

Era el colmo que ese idiota le dijera lo que debía de hacer, era el colmo saber que él fue el responsable de que Midoriya se le rompiera el corazón en pedazos.

—Quieres que él muera?— Se animó a gritarle.

—Qué dices?— Boquiabierto, paró sus ataques contra el villano que se reía por tener a Midoriya dentro suyo.

—Deja de atacarle, Bakugou— Ordenó mirándolo con desesperación, con amargura. Los dos rivales se vieron a los ojos, a lo que pareció que Bakugou entendió lo que le trataba angustiadamente de explicarle y retrocedió. Él retrocedió, y tal vez por primera vez, obedecía una orden.

Todoroki viendo que el resto le dejó el paso libre, congeló todo la parte inferior del villano, quien se retorcía del dolor, incapaz de atacarle pues el frío era un castigo para ellos, una reverenda tortura.

No mueras, por favor, no mueras!

Más frío emergió de su brazo, de sus pies, de todo su ser.

Quién sabe cuánto tiempo pasó desde que Midoriya cesó de vérsele, pero él hacía lo posible por salvarlo a cuestas de todo.

En eso, una luz radiante de color verde surgieron desde el interior del villano, que terminó de moverse cuando la luz incrementó de tamaño, de intensidad, y se expandió hasta destruirlo por completo.

La luz era tan inmensa que cegaba a cualquiera que la contemplara; pues era una luz tan bella y tan linda que esclarecía a los sentidos dejándolos anonadados.

Cuando la luz se desvaneció, vio a aquella figura tan esplendorosa de pie, situado en la zona donde emergió la luz. Midoriya estaba parado, dándoles la espalda con esa majestuosa figura, con sus rizos flotando en dirección al viento.

Silencio.

Midoriya se ladeó a verles, obsequiándoles una sonrisa.

Todoroki sintió horror al ver esa sonrisa. Esa sonrisa no denotaba una seguridad en su persona.

Era la sonrisa más cálida que él había hecho desde que lo conocía. Les sonrió con gran calidez. Todo en ese rostro de ternura alumbraba similar a los rayos del sol.

—Deku...—

—Midoriya!—

Las voces entusiasmadas de los demás eran atronadoras, eran ruido para sus oídos sordos.

De pronto, el cuerpo de Midoriya se balanceó hacia adelante, asimismo borrándose su sonrisa de su rostro, su pierna derecha se movió ligeramente adelante, permitiéndole al resto de su cuerpo caerse lentamente hasta estrellarse estrepitosamente contra el suelo, inerte.

Todoroki se quedó parado, viendo cómo los demás corrían a él, sobre todo Bakugou.

—¡Deku!— Salió de su boca. —¡Deku!— Observó que Bakugou lo sacudió sin recibir una respuesta por parte suya, no había nada. Ni una respuesta, ni una palabra. Nada. —¡Deku, abre los ojos!— Se desesperaba, era de esperarse. —¡Deku, por favor, abre los ojos!— Ahora suplicaba, pedía a gritos una respuesta de su parte, pero no la obtendría. Todoroki sabía que no la obtendría.

Todoroki dio unos pasos adelante, inexpresivo del rostro, inexpresivo de cualquier emoción.

—¡Deku, abre los ojos!— Bakugou lo tomó entre sus brazos, sosteniéndolo firmemente, sin parar de sacudirlo. —No me dejes! Por favor, no te atrevas a dejarme— Uraraka y Iida estaban atónitos, sin emitir palabra alguna; sus caras de negación de lo que veían eran obvias —Deku… Deku, por favor!— Bakugou se aferró a su cuerpo, apretando su agarre. —¡No puedes hacerme esto!— Su voz se puso ronca, Kirishima y Kaminari, lo miraban estupefactos. Parecía que no reconocían a su amigo. —No me dejes solo, Deku, no por favor, no— Lo que aparecía en sus ojos, eran… lágrimas? Lágrimas de verdad? —Deku, por favor, por favor no…— Lo apretó contra su pecho, reposando su cabeza sobre sus rizos. —Te amo, me oyes, ¡te amo!— Confesó seguido de un sollozo que se esforzaba en no soltar, pero que a fin de cuentas, se escapó de su voz. —Te amo, no me dejes solo, Deku, te amo— Acarició sus rizos con delicadeza, pues no lucía con intenciones de lastimarlo más, ocultó su rostro en el cuello de Midoriya, soltando un sollozo desgarrador. —¡Por favor, Deku, abre los ojos, di algo!—

Todoroki miró los alrededores, incapaz de seguir viendo aquella trágica escena frente a sus ojos, los cuales los cerró con fuerza. Ese silencio en la mente de Todoroki era inmenso, era un silencio desgarrador y tenebroso de lidiar. Apretó los ojos lo más que pudo, con una verdad cimentada en su mente:

Midoriya ya no estaba con ellos.

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P.D. Este capítulo no es el final, por favor no crean que lo es.

Qué les ha parecido el capítulo? Intenso?