CASTLE

Observo a las mujeres de mi vida dormir abrazadas y siento una paz y felicidad indescriptible, el fin de semana ha sido simplemente perfecto y ver la felicidad de Kate cuando le propuse matrimonio y después la de Alexis cuando se entero fue simplemente increíble. Sabía que mi niña adoraba a Kate pero creo que hasta este momento no era lo suficientemente consiente de cuanto y mucho menos de lo mucho que le afecto nuestra separación. Saber que nos vamos a casar, le da la seguridad de que no la volverá a perder.

Si soy honesto que sean tan unidad me encanta, especialmente si ese cariño que sienten me permite ver imágenes tan dulces como ver como se abrazan mientras duermen y lo hermosas que se ven. Estoy tan encantado con ellas que con cuidado tomo mi teléfono y hago una gran cantidad de fotos hasta que escucho una voz que me asusta.

Deja de jugar al paparazzi y ven a dormir con nosotros – dice Kate.

Es que se ven tan hermosas – digo antes de meterme en la cama y abrazarlas a ambas.

Espero me envíes esas fotografías – dice Kate antes de besar la cabeza de Alexis y luego mis labios para poder dormir.


Ha sido un mes demasiado intenso y es que, entre mi madre, Johana, Lanie y Kate convirtieron mi casa en su cuartel general para planear la boda y han sido demasiado minuciosas, lo que ha provocado que estén tensas e irritables y al final lo han pagado conmigo. Sin embargo, todo ha valido la pena cuando veo lo hermoso que el jardín trasero de los Hampton ha quedado.

Es simplemente hermoso y si pienso que todo esto es para celebrar que Kate y yo seremos marido y mujer hace que me guste aún mas.

Hola papi – dice Alexis entrando a la habitación de invitados, que se ha convertido en mi vestidor por hoy.

Hola princesa – digo viéndola con ilusión – estas preciosa.

Glacias – dice con una sonrisa y moviendo la pequeña cesta con pétalos de rosa blancos que tiene en las manos,

¿ya viste a mami? – pregunto con curiosidad.

Shi – dice con una sonrisa – eta muy buapa.

¿de verdad?

Shi – sonríe – es como la leina del cuento.

¿la reina?

Shi, poque yo soy la pincesa y tu el ley.

Tienes razón – digo con una sonrisa. – y hoy este cuento tendrá su final feliz.

La tomo en mis brazos y la beso repetidamente, mientras ella ríe a carcajadas, estamos felices de que por fin llegara este día.


BECKETT

Me observo en el espejo de la habitación principal de la casa de los Hampton y no puedo creer que esté usando el mismo vestido que mi madre uso para casarse.

Te ves hermosa – dice ella apareciendo justo detrás de mí.

Es el vestido – digo con una sonrisa – es increíble mamá

bueno, si quieres que te diga la verdad lo escogí con ayuda de mi madre y lo hice pensando en ti – dice – o bueno no en ti exactamente, me refiero a que pensaba en que sería lindo que después lo usase mi hija, si ella quería por supuesto.

Pues me alegro – contesto feliz – porque es simplemente perfecto, ninguno de los vestidos que vi se acerca a este.

Kate tiene razón Johana – dice Lanie – se ve perfecta, ya quiero ver la cara de Rick cuando la vea.

Creo que le hace falta algo – dice Martha de repente y todas nos giramos a verla.

Veo como se pone de pie y en sus manos tiene un pequeño estuche de terciopelo azul, me observa con cariño y también observa con cariño el estuche, justo antes de pararse frente a mí.

Esto –dice abriendo el estuche y mostrándome unos pendientes azules perfectos – ha pertenecido a la familia Rodgers durante varias generaciones, se ha pasado de madre a hijas.

Martha en ese caso le pertenecen a Alexis, no a mí.

No querida – dice sacando uno de la caja y entregándomelo. – tu también eres mi hija, desde el momento en que le mostraste a Rick y a Alexis lo que era la verdadera felicidad.

Pero…

Pero nada – me interrumpe – no solo ellos te adoran, yo también y para mí es un orgullo que tú te vuelvas la esposa de mi hijo y la madre de mi nieta. Eres una mujer increíble y sé que serás el complemento perfecto de Rick y la mejor madre que Alexis pueda tener. – dice secándose un par de lágrimas – además en muchos años se los podrás dar a Alexis o a alguna de tus hijas, dependerá de quien se case primero – dice con una sonrisa.

Gracias Martha – digo emocionada – tu también eres muy importante para mí.

De nada cariño y ahora póntelos, que ya no queda nada para comenzar.

Sonrió y me coloco los aretes, me veo en el espejo y me doy cuenta que Martha tenía razón, estos son el complemento perfecto para el vestido.

Bueno Hija – dice mi madre – ya que estas lista, nosotros bajaremos para ver que todo está en orden, calmar al novio y avisar a tu padre para que venga por ti.

Gracias madre – digo mientras ella me abraza y me besa.

Después Lanie y Martha hacen lo mismo y me dejan un momento sola. Vuelvo a verme al espejo y coloco mi mano sobre la cicatriz que esconde mi vestido, no puedo dejar de agradecer a Meredith por todo lo que ha hecho por mí, es increíble saber que no solo me dio su corazón, también a una hija maravillosa y un hombre con el corazón de oro. Suspiro cuando escucho que alguien toca a la puerta.

Pase – digo nerviosa sabiendo que es mi padre.

Dios Katie estas hermosa – sonríe – te pareces tanto a tu madre.

Gracias papá – digo abrazándolo – tú también te ves muy guapo.

Gracias – dice tomando mi rostro entre sus manos – estoy feliz y orgulloso de la mujer en que te has convertido, has luchado mucho por tu felicidad, incluso contra mí.

Gracias a ti papá, porque cuando lo necesite más me abriste los ojos, de no ser por eso quizá me hubiese perdido este increíble momento.

Bueno, bueno – dice besando mi mejilla y luego limpiándose un par de lágrimas – hay que bajar ya o a tu futuro esposo se desmayara de los nervios.

Está bien vamos – digo tomando el ramo y luego el brazo de mi padre.

Nos ponemos al final de la fila del cortejo, las primeras en entrar serán Martha y mi madre, acompañadas de Josh, luego Lanie y Espo, seguido de Ryan y Yeni, después la pequeña Alexis quien dejara pétalos9 de rosas por el camino y finalmente mi padre y yo.

La música comienza y el cortejo inicia su entrada, a medida que avanzan, los nervios se apoderan de mí. Veo como Ryan y Yeni terminan y por fin despejan el pasillo y allí esta Rick, primero ve a Alexis quien comienza a dejar las flores por el camino, luego levanta la vista y me observa a mí, su mirada pese a la distancia, sé que está llena de amor, especialmente porque veo como se limpia las lágrimas y yo también estoy conteniendo las mías.

Cuando estamos a punto de llegar a donde esta Rick, mi padre se detiene, me besa en la mejilla y llama a Alexis, suelta mi brazo y deja que tome a Alexis de la mano, para que lo que resta de camino lo haga en compañía de ella, es algo simple pero es una forma de recordar que quien nos conectó al inicio fue esta belleza.