Antes de comenzar el nuevo capítulo, les aviso que en Wattpad subí los capítulos de Komiyama como una historia independiente, titulada La Carta de Kotomi. Tiene ciertas correcciones y agregados que difieren de los capítulos originales de este fic. Si lo desean, échenle un vistazo.

Ahora sí, espero lo disfruten.


En la escuela de Tomoko, en el gimnasio—

—… Son blancos… El de Nemoto-San también son blancos… Y en de esa chica, Okada parece que es su apellido, son todas del mismo color…

Hola espectador, viniste justo en el mejor momento. Estoy en una nueva fase de inspiración y se me ocurrió que ahora debía escribir una historia acerca de porristas. Por eso, luego de haber terminado nuestra clase de educación física con la profesora Ogino, me puse a mirar al grupo de porristas de primer año, algunas son de mi clase. Estuve viendo cualquier cosa que me ayudase a detallar en mi historia, como los movimientos que hacen, la manera que cantan, su vestimenta como poleras, los pompones en sus manos, su falda… y lo que llevan debajo de ella…

(Sí, espectador. Es por eso que las estoy mirando, mi siguiente fanfiction será uno de los más eróticos que quiero tener y por eso las veo a cuerpo completo… además de que calmo mi sed de erotismo que suelo necesitar a veces… ¿Por qué me miras así? Ya dije que no soy bisexual, tampoco soy una depravada voyerista, todo esto es por… Nah, no tengo por qué explicártelo.)

Ahora me pongo de cuclillas para continuar mi observación. (Sí, definitivamente todas usan calzones de color blanco… no es que me moleste, pero esperaba más variedad.)

—¿Qué haces?

—¡Ah! —Me paro con rapidez, lo que me provoca un leve calambre en mis piernas. (¡Ay, se siente raro!)

Quien me habla es la presidenta del consejo estudiantil(*), mostrando una sonrisa de serenidad. Es una alumna de segundo año, ella ha sido muy amable conmigo y por ello, una vez intenté hablar con ella hace un tiempo para entablar alguna relación senpai-kouhai o algo así. Pero al final, no pude por la vergüenza. (La última vez le vi sus calzones por accidente, cuando sopló el viento. Me sentí tan terrible de que tuviese una mala impresión de mí, que hui e intenté evitarla a toda costa hasta ahora… No me mires así, sé que ahora también estoy viendo faldas sin sentir culpa, pero esa vez con la presidenta fue un contexto completamente distinto porque… eh… ah… ¿cómo lo explico?... Hoy no te diré nada.)

—Ah… Ah… Estoy viendo a las porristas porque…

La presidenta mira directo a las chicas con mucha curiosidad.

»… Porque… estoy tomando… referencias…

—¿Y para qué tomas referencias?

(Me pongo nerviosa, espero no haga preguntas muy comprometedoras.)

—Es que… voy a escribir algo… relacionado con porristas.

—Ya veo, ¿entonces vas a escribir un ensayo escolar acerca de las porristas de nuestra escuela?

—Sí… más o menos… P-por eso las estoy viendo, estoy mirando todo lo que hacen, sus coreografías, su coordinación, sus faldas…

—¿Sus faldas?

(¡Ay!, ¿por qué siempre hablo de más?)

—¡Eeeeeh! ¡Sí!... eh… porque… la forma de sus faldas es muy distinta a la de nuestros uniformes escolares.

Ella vuelve a mirar a las porristas, específicamente a sus faldas.

—Aparte del color, no le veo nada distinto.

—Para mí, tienen algo distintivo como parte del uniforme. (Como lo que oculta por debajo...)

La presidenta me muestra una gran sonrisa.

—De acuerdo. La verdad, creí que estabas desocupada y quería preguntarte algo. Pero veo que tienes trabajo que hacer, así que nos veremos en otra ocasión. Cuídate.

Ella me muestra una sonrisa y se va hasta la salida, pero no parecía tan feliz como aparentaba.

(Oye, ¿acaso quería estar un momento conmigo? ¿Quiere preguntarme si miré intencionalmente bajo su falda esa vez?... O tal vez solo quiere charlar, yo también he querido charlar con ella… ¡Yosh! ¡No perderé esta oportunidad!)

—¡Oye!

Voy corriendo a la salida del gimnasio, directo a ella y me devuelve la mirada.

—Dime…

—¿Qué quieres preguntarme?

—¿Pero no tienes que hacer ese trabajo escolar?

—¡Ya tomé bastantes referencias, así que pregúntame lo que quieras!

La presidenta se muestra más alegre que en las otras ocasiones que la vi. (Tampoco es que fueran muchas... Bueno, ya me entiendes.)

—Quería saber…

De repente, 2 alumnos de segundo año se acercaron a la presidenta. Uno era alto de cabello castaño y peinado ochentero, el otro era un poco más bajo, moreno y con peinado militar. Ambos son atractivos. (Ay, demasiado… a este paso tendré fantasías con ellos… ¿Ves, espectador? Sí siento atracción por los hombres...)

—Presidenta Imae —dijo el chico alto—, debemos preparar el discurso de graduación en la tarde.

(¿Cómo dijo el apellido de la presidenta? No escuché bien, no estuve atenta.)

—Debemos planificar todo para la ceremonia—dijo el otro.

La presidenta no parece entusiasmada de la noticia, porque muestra la sensación de que tenía algo más en mente.

—Oigan, sé lo importante que es la ceremonia, pero tenemos muchas semanas para planear todo.

—Pero presidenta…

—Miren, estoy a la confirmación de una cita muy importante. Así que prefiero esperar antes de darles una respuesta. Si me dicen que sí, entonces hoy no podré estar disponible. Los llamaré para avisarles.

Los chicos la miraron, no esperaban que rechazara su petición.

—De acuerdo, presidenta.

Los chicos se van y de nuevo quedamos solo la presidenta y yo.

—¿En qué estábamos? —dijo ella.

—Eh… la pregunta… ¿Cuál era tu pregunta?

—Ah, por supuesto… Quería saber si quisieras almorzar conmigo hoy día en la tarde… solo si no tienes otro compromiso, claro.

(Vaya, esperaba algo más… pero no puedo evitar sentirme contenta.)

—¡P-por supuesto! ¡Me gustaría almorzar contigo esta tarde!

—Qué bien (está tomando su celular), entonces avisaré a mis compañeros del consejo. Mi cita para esta tarde se acaba de confirmar.

La presidenta me sonríe con entusiasmo y me guiña un ojo.

(¿Ah?... Vaya, ahora no sé si sentirme feliz por tener tiempo para compartirlo al fin con ella… o triste, por ser yo la responsable de desviarlas de sus deberes como presidenta.)


El comandante
Fanfiction de The Mandalorian(**)
Creado por WATA-MOTE

El planeta Mandalor jamás había sufrido tal nivel de genocidio. Nadie habría esperado un ataque tan feroz en el planeta. Pero el enemigo fue más poderoso.

La ultima defensa, el templo donde el legítimo señor del planeta residía, había sido rodeada por las fuerzas enemigas. Llegó un punto en donde se vieron superados en número, tanto que el comandante a cargo de la invasión, seguido de escoltas stormtroopers, caminaban tranquilos hasta el templo.

El señor de Mandalor estaba sentado en su trono, esperando a los invasores, sosteniendo el mítico sable de luz oscuro. El arma, creada por un antiguo caballero de una orden llamada los Jedi, fue traspasada de mano en mano a todo mandaloriano digno de volverse el señor del planeta.

"¿Quién es aquel que osa entrar a mis dominios?" dijo el señor de Mandalor.

"Me presento: Soy Moff Gideon y, por mandato del imperio, declaramos Mandalor como parte de nuestra concesión".

"¿Crees que entregaré Mandalor solo porque tú lo dices?"

"Otra vez por el camino difícil... ¿Por qué los líderes no se rinden y ya?"

El señor se levantó de su trono y se ganó frente a frente con el invasor. Encendió su sable de luz.

"Me gusta tu sable" dijo el comandante Gideon. "Me lo quedaré"

"No lo tendrás" dijo el señor de Mandalor, antes de correr hacia los invasores.

Lo que no esperó el legítimo señor mandaloriano, fue que Gideon…


NOTAS

*El nombre de la presidenta es Megumi Imae, pero no es mencionado por Tomoko porque en ese momento ella aún no lo sabía.

**The Mandalorian es una serie spin-off de Star Wars, el cual trata de un caza recompensas de una orden llamada los mandalorianos (la del personaje Boba Fett), quien encuentra un bebé con poderes especiales al que los fan llaman Baby Yoda (pero no se trata del mismo personaje).