Y bien, acá un nuevo capítulo, tiene una temática algo oscura al final y el próximo será igual, se que me odiaran al final. Muchas gracias a los que han leído y comentado.
Con ayuda del consejo jedi y los caza recompensas leales a Padme, habían logrado destruir varias de las fábricas de Palpatine, los caza recompensas actuaban como falsos espías para justificar de donde obtenían la información, se le informaba al canciller sobre las fábricas y fiel a su rol el canciller sin muchas ganas realmente autorizaba su destrucción. Sin duda las batallas eran difíciles, pero las estrategias de los jedi en su mayoría eran planeadas con anticipación, las tropas de los separatistas, o de Palpatine para ser correctos daban batalla, pero no podían contra ellos. Sin duda las bajas en la guerra eran considerables, pero ahora los generales jedi tenían razones para enviar a sus escuadrones heridos a las bases médicas, o a veces solo para revisiones, una vez allí, gracias a Padme, los droides médicos quitaban los chip que los obligarían a ejecutar la orden 66, en poco menos de un mes, gran parte de los clones ya no portaba ese chip, lo que proveería de gran ventaja numérica a los jedi en el momento de la batalla final.
Luke y Leia, se habían ganado un lugar tanto en el frente de batalla como en el senado, estabantotalmente comprometidos con su misión en el pasado.
Luke luchaba en el escuadrón de su padre, pese a que en un principio Anakin se había negado rotundamente a exponerlo al peligro, Yoda y Obi- Wan lograron convencerlo luego de muchas discusiones, otro motivo importante que Yoda tenía para enviarlo con Anakin, era que el muchacho era el hijo del elegido, necesitaba aprender de su padre, la fuerza era intensa tanto en él como en su padre, no habría mejor maestro para él.
Similar fue lo que ocurrió con Leia, ella no era apasionada a estar en el campo de batalla, salvo cuando era necesario, al igual que Padme, por lo que su rol en la creación de la rebelión fue sumamente importante, era la voz de Padme en las reuniones secretas con los senadores que se unían, mientras que Padme era la encargada de engañar al canciller cada día más. Padme estaba cada vez más cerca de que el senador le confesara quien era realmente, la destrucción de las fábricas sin poder evitarlo, habían cambiado el carácter pasivo del canciller, se le veía preocupado y a veces hasta molesto. Padme sabía que solo era cuestión de tiempo para que confiara en ella como para decírselo, ella había seguido siendo su aliada incondicional, y él no sospechaba absolutamente nada.
Otro caso, era la situación de Mara con Mace Windu, la mujer jamás había conocido otro maestro que no fuera Palpatine, un hombre cruel y despiadado, que no dudaba en usar el dolor contra ella cuando los entrenamientos no iban como deseaba, sin embargo Mace Windu, era un maestro paciente, y pese a que la técnica de Mara era todo menos una mala técnica, había mejorado muchísimo en compañía de su nuevo maestro, Mace Windu le estaba enseñando el Vapaad, una técnica que él luego de mucha práctica era el único de los jedi que quedaban que podía dominar, esta técnica trataba de usar las energías oscuras del jedi, teles como ira dolor, sufrimiento entre otras para potenciar los ataques, era muy parecido a la técnica sith según Mara, pero Mace Windu le enseño que la diferencia yacía en que se usaban esas energías para transformarlas en un poder de luz, el consejo le había advertido a Mace Windu que el Vapaad, era una técnica peligrosa para Mara, pues está a diferencia de otras técnicas jedi, buscaba destruir al oponente en lugar de herirlo o impedirlo, pero Mace Windu sabía de la duda que existía en Mara sobre el lado oscuro y el lado luminoso, lo había visto apenas ella volvió con Padme de esa arriesgada misión en Kamino, y supo que la única forma de mantener a Mara en el lado luminoso sería enseñándole a canalizar la ira y el odio con el que había sido entrenada toda su vida para hacer el bien. Siendo un respetado maestro del consejo, no se equivocó, y Mara lo había comenzado a acompañar en las batallas, todos los observaban con admiración, se habían convertido en una dupla increíble. Mace Windu, había llegado a sugerirle a Mara que aceptara sus verdaderos sentimientos por el chico Skywalker, pero ella no quería hacerlo, no todavía, pese a que Luke, era una de las grandes razones por las que ella se había unido a los jedi.
Han, que no era un jedi ni un político, no entendía cuál era su misión en el pasado, hasta que Anakin, probablemente con enormes deseos de apartarlo de su hija, encontró la utilidad perfecta para él. A menudo los jedi necesitaban suministros que no se podían conseguir de forma inmediata, por lo que conseguir armas, medicamentos y provisiones y llevarlas de manera rápida y segura, era el trabajo perfecto para un contrabandista como Han, el que amaba ser útil, aunque no quisiera admitirlo.
Satine, había logrado restablecer gran parte del orden en Mandalore, curiosamente la ayuda de la república fue pacífica, cuando los escuadrones enviados fueron comandados por Obi- Wan, lo cual la dejaba absolutamente conforme, puesto a que él había respetado su idealismo por la paz.
El embarazo de Padme avanzaba rápidamente, el canciller ya lo sabía y la había felicitado por ello. Pero Palpatine tenía otros planes para los hijos de Padme, los niños eran los hijos del elegido, la fuerza era intensa en ellos, por fin podría comenzar nuevamente su plan, ese que el mismo Anakin y su padawan habían frustrado en el pasado, crear un ejército de los mejores espías iniciados en la fuerza, los hijos del elegido serían los primeros niños en la lista. Estaba seguro de que Padme no se negaría, la chica había demostrado ser su mejor aliada, en asuntos de política la pacífica senadora ya no existía, estaba totalmente consumida por su amor por Anakin.
- Me temo que la guerra, cada vez es más dura Padme- dijo el canciller conversando con la mujer
- Canciller, por favor recuerde que yo estoy de su lado- dijo Padme sentándose frente al canciller- haré lo que sea para detener esta guerra.
- El profundo miedo de los jedi por el lado oscuro, ha nublado su juicio- dijo el canciller fingiendo estar casi derrotado- Padme, ellos controlan la república, se han ganado el corazón de la gente, destruirán la democracia, nos destruirán, destruirán a Anakin- dijo astutamente y Padme escondió su rostro entre sus manos
- Canciller, perdone mis palabras, no son para ofenderle- dijo Padme atrevidamente- ¿Qué pasaría si la república es el mal que deseamos destruir?
- Jamás me ofenderían tus palabras, mi niña- dijo el canciller- Lo sé hace mucho tiempo, la república no es lo mismo por lo que hemos luchado, los jedi, la han corrompido- dijo el canciller
- Canciller ¿y si realmente los separatistas tienen la razón?- preguntó Padme sin mostrar su nerviosismo
- ¿También lo piensas querida?- preguntó Palpatine realmente sorprendido, no esperaba avanzar tan rápido con ella, había pensado en corromperla, lentamente, hacer que sufriera cada vez que su esposo iba a misiones, aterrándola con el pensamiento de que él podría morir, pero ella, simplemente estaba perdida, Padme Amidala casi había muerto, la senadora pacífica ya no existía.
- ¿Hemos estado equivocados todo este tiempo canciller?- preguntó Padme- ¿Quiere que cambie mis votos en el senado?- preguntó
- Claro que no querida- dijo el canciller, eso sería conflictivo- Necesito que tus votos siempre vayan en mi contra, ellos jamás sospecharán que eres mi mejor aliada- dijo Palpatine y Padme sonrió internamente
- ¿Qué hará entonces canciller?- preguntó Padme- Sabe mis motivos para odiar a los jedi
- ¿Y si te dijera que los separatistas no son diferentes de nosotros?
- Lo creería canciller- dijo Padme con una sonrisa sincera
- Sé que tengo tu lealtad absoluta- dijo el canciller pasando una mano por la espalda de Padme, y ella suspiro, la estaba asustando, estaba más cerca de la verdad que nunca.
- Tiene mi completa lealtad canciller, le debo todo- dijo Padme sin moverse un centímetro.
- ¿Podría confiar en ti? ¿Confiarte mis planes más secretos?- preguntó Palpatine tocando el cuello de Padme
- Canciller, usted es mi mentor, no respeto a nadie como a usted, claro que puede confiar en mi- dijo Padme seriamente
- ¿Sabes la verdad no es así senadora Amidala?- preguntó Palpatine y Padme logro controlar el miedo en su corazón, él no sabía nada más, no podía dejarlo entrar en su mente, era una prueba
- ¿Por qué otra razón confiaría la vida de mi esposo a usted canciller?- preguntó Padme con una sonrisa casi maquiavélica- ¿Por qué otra razón fingiría apoyar a una república que arriesga la vida del hombre que amo cada día?
- Siento ira en ti, siento odio- dijo Palpatine sonriendo.
- No crea que soy una niña luchando por amor canciller- dijo Padme tomando la mano de Palpatine y retirándola de su cuello- ¿Por qué otra razón cree que confié en usted ciegamente cuando pedí un voto de censura para el canciller Valorum? Sabía que alguien con su poder podría liberar a Naboo, pero ahora no es Naboo lo que me preocupa ¿Podría confiar en alguien menos poderoso que usted?- dijo Padme acercándose al canciller que sonreía
- Habla claro senadora Amidala
En un descuido de Palpatine, Padme se acercó a él, y con una sonrisa astuta metió su mano para tomar uno de los sables láser ocultos que Palpatine llevaba entre sus ropas, el canciller sonrió prepotente, esta sería la prueba final. Padme sonrió tomando el arma en sus manos, demostrando que no era el primero que tenía entre sus manos lo encendió, el hermoso color carmesí brillo en la oscura oficina de Palpatine y Padme con una sonrisa astuta apunto el sable al cuello de Palpatine que la miro con una sonrisa.
- ¿Me matarás Padme?- preguntó el canciller sentándose en la silla siendo amenazado por Padme.
- ¿Asustado Lord Sidious?- preguntó Padme y el rostro del canciller cambió a uno serio pero sin abandonar su sonrisa prepotente.
- Así que lo sabes
- Siempre lo supe- sonrió Padme
- ¿Me contarás la historia antes de tomar mi lugar?- preguntó Palpatine sintiendo el sable láser a centímetros de su cuello.
- No fui la reina más joven en ser elegida- sonrió Padme, tentada a hacer algo estúpido, podría matarlo, sería una sola oportunidad, pero sabía que no lo lograría, él nunca habría estado tan confiado si ella hubiera tenido alguna oportunidad- Sin embargo fui la más poderosa- sonrió Padme con prepotencia fingida
- Incluso quisieron cambiar la constitución para extender tu gobierno
- Pero yo quería más- dijo Padme con una sonrisa malvada- Quería el poder que solo el senado podía darme
- Manipulaste a la reina para otorgarte ese poder- dijo Palpatine con una sonrisa sorprendida
- No sea condescendiente Lord Sidious, usted influyo en ello, quería a la niña asustada que se convertiría en senadora, quería usar el poder que yo tendría para sus planes, pero usted estaba equivocado, no necesitaba una aliada que apoyara sus planes, necesitaba alguien más fuerte, alguien que fuera capaz de engañar, incluso al lord sith más poderoso.
- Eres más astuta de lo que pensaba Padme- halagó el canciller
- Siempre supe que ser un perro faldero del canciller, solo conseguiría más enemigos, en cambio sí presionaba en su contra, yo, que fui quien lo puso en el poder- dijo Padme con prepotencia- Muchos creerían que mis decisiones eran incorrectas, muchos lo apoyarían a pesar de que yo estuviera en contra, mi pensamiento pacifista, sería lo que los llevaría a apoyarlo a usted en esta guerra
- Ahora que has contado tu historia, senadora Amidala- sonrió el canciller- ¿Me matarás? ¿Tomarás mi lugar ahora que puedes hacerlo?- preguntó Palpatine poniéndose de pie
- No es su lugar lo que quiero- sonrió Padme- Es poder
- El poder y el amor no van de la mano, dulce niña- molestó el canciller y Padme amenazó con el sable láser.
- ¿No?- rio Padme una risa malvada- ¿Ha visto quién es mi esposo? La noche que Qui Gon mencionó que sus midiclorianos eran más altos que los del maestro yoda , supe que debía ser mío, el me daría el poder que necesitaba, él se enamoraría de mi- dijo Padme
- Pero a medida que el poderoso chico crecía , cometiste un error, te enamoraste de él- dijo Palpatine y la mirada de Padme fue seria
- Tal vez el amor no lleve al poder- sonrió Padme- Pero me he enamorado del jedi más poderoso de todos, estoy del lado del lord Sith más temido en la galaxia- sonrió Padme- Mis hijos serán los hijos del elegido, y todo ello, ha ocurrido por mí- sonrió Padme con prepotencia, y Palpatine sonrió, era verdad, la chica lo había puesto en el poder.
- Toma el poder que necesitas ahora entonces- sonrió Palpatine- Sabes que deseas atravesar mi cuello y tomar mi lugar
Padme respiró hondo, podía atravesarlo ahora y terminar con todo esto, pero no podía ganar.
- Jamás- dijo Padme arrodillándose y entregando el sable de luz a Darth Sidious- No soy sensible a la fuerza, pero tengo más poder que un jedi, me necesitas de tu lado en la política, acépteme como su aliada, y haré que todos sus enemigos caigan- dijo Padme jugando su última carta.
- ¿Qué pides a cambio senadora Amidala?- preguntó Palpatine tomando su sable de luz
- Quiero a Anakin Skywalker, quiero su poder, quiero estar a su lado cuando usted lo haga su aprendiz, y juntos dominen la galaxia- dijo Padme su mirada casi oscura.
- ¿Por qué no tener ese poder tú? – preguntó Palpatine astutamente
- Porque tendré ese poder- sonrió Padme- El poder canciller, no se trata de que todos lo teman, lo respeten por lo que es capaz de hacer, el poder va más allá, usted me enseño eso- sonrió Padme
- ¿Qué es el poder entonces?- pregunto Palpatine la última pregunta para su aliada, si fallaba la mataría.
- Poder controlar todo sin importar la forma, no me importa fingir ser una indefensa senadora, no me importa tener que fingir en un futuro ser la pobre mujer traicionada por el monstruo que usted creará, mis manos podrían estar cubiertas de sangre para lograr ese poder, pero nadie jamás lo sabría- dijo Padme sonriendo y supo que lo había logrado.
- Bien hecho Padme- sonrió Palpatine- Bien hecho
- Demasiadas palabras canciller- dijo Padme fingiendo aburrimiento- ¿Cuál será nuestro siguiente movimiento?- preguntó Padme
- Necesito que Anakin se convierta en mi aprendiz, el cree en la república, cree esas mentiras, dile, lo mismo que me has dicho, sedúcelo con el poder del lado oscuro, dile que la república, es el mal que queremos destruir- dijo Palpatine y Padme sonrió
- Seducirlo tal vez sea fácil- dijo Padme siendo atrevida- Tal vez tenga mejores trucos que usted para corromperlo
- Tráelo a mí, débil y sin opciones, él será mi aprendiz, y será tuyo para siempre- dijo Palpatine dándole la primera orden a su aliada
- Anakin Skywalker será su aprendiz, my lord- sonrió Padme caminando hacia la salida
- No, su nombre no será Anakin Skywalker- sonrió el canciller, todo sería más fácil de lo que había pensado- Su nombre será Darth Vader
- Un poderoso nombre, sin duda se sentirá bien pronunciarlo en mis labios- sonrió Padme abriendo la puerta.
Pero Palpatine uso la fuerza para atraerla hacia él, sin delicadeza, ella ahogó un grito, el dolor consumiendo su cuerpo, era una prueba, ya le habían informado de la crueldad de Palpatine para someter a sus aliados. No gritó, cuando el dolor atravesó su cuerpo, sus hijos estarían a salvo, él los necesitaba, cuando el dolor fue tanto que parecía que su piel estaba en llamas, pensó en los hermosos ojos azules de Anakin, sus promesas de amor, todo estaría bien, estaba logrando su plan.
- Quieres poder, y yo puedo darte ese poder, consigue que el elegido sea mi aprendiz, y tú serás mi sucesora- dijo Palpatine pensando que con eso podría tener más control aún en Padme, ella soñaría con su poder, pero jamás lo tendría pues el sería inmortal.
- El elegido será suyo, my lord- dijo Padme cerrando los ojos ante el dolor, solo era una prueba pensó antes de desmayarse, pero para Palpatine esto no era solo una prueba, era una forma de usar a su nueva aliada para llevar más rápido a Anakin Skywalker al lado oscuro.
Anakin Skywalker volvía de una misión en el borde exterior, cuando una misteriosa llamada del canciller lo descolocó.
- Anakin- llamó el canciller parecía preocupado- Han atacado mi oficina, pero no ha sido a mí a quién han herido- dijo el canciller
- ¿Qué ha ocurrido?- preguntó Anakin con miedo en el corazón.
- La senadora Amidala, ella me esperaba en mi oficina, la han atacado, han sido realmente crueles con ella- dijo el canciller disfrutando del rostro de dolor de Anakin
- ¿Quién ha sido?- preguntó Anakin, la ira casi consumía su corazón, pero no debía caer al lado oscuro, no podía hacerlo, el canciller casi sorprendido observó a Obi- Wan y otro jedi que venían con Anakin, había sido descuidado.
- ¿Quién ha atacado canciller?- preguntó Obi- Wan y el canciller casi odio su presencia ahí, había olvidado que donde iba Skywalker siempre estaba Kenobi.
- Unos caza recompensas, querían matarme, esta guerra está arriesgando a muchos inocentes como la senadora Amidala, me temo- dijo el canciller fingiendo pesar- Es una lástima dado a su estado
- ¿Cómo está ella?- preguntó Anakin piloteando lo más rápido que podía.
- Está en la base médica de Coruscant- dijo el canciller- Espero el consejo pueda preocuparse de la seguridad de la república- dijo mirando a Obi- Wan y cortó la llamada
- Ha sido él- dijo Anakin golpeando el tablero de la nave- Ha sido él- gritó con odio en la mirada
- Padre- dijo Luke que venía con él- Por favor, debes calmarte, mamá está bien- dijo Luke cumpliendo lo que había dicho yoda, debía evitar que Anakin cayera al lado oscuro, fuera cual fuera el motivo.
- Anakin, Padme estará bien- dijo Obi- Wan incluso el sentía ira por lo que había ocurrido.
- ¿Por qué lo hizo?- preguntó Anakin una lágrima a punto de caer de sus ojos
- Madre ha logrado que confíe en ella como una aliada, era la forma de Sidious y Vader en el futuro, torturar a sus aliados para asegurarse que nunca los traicionen.
- Voy a acabar con él apenas lo vea- dijo Anakin pero nuevamente Luke intento calmarlo
- Madre lo ha logrado- dijo Luke intentando no estar molesto al saber lo que había ocurrido con su madre- Todo va de acuerdo al plan, jamás pensé que haría eso con ella- dijo Luke y Obi- Wan sintió la tensión en la fuerza-
- Sabía que no era buena idea dejar que ella se arriesgara- dijo Anakin maldiciendo todo el camino hasta llegar a Coruscant.
La incertidumbre lo consumía ¿Qué había ocurrido con Padme? ¿Qué era lo que Sidious había hecho con ella?
