Capítulo 36

Sehrazat sintió su cuerpo estremecerse cuando vio aparecer a Onur vestido únicamente con el pantalón de su pijama. Era su noche de bodas, la ceremonia había sido maravillosa, plena de emoción y el incidente previo había pasado al olvido, al menos por esa noche.

Habían bailado hasta el amanecer y luego se habían escapado a su habitación para poder encontrarse realmente, ahora como marido y mujer…-

Ella se había quitado el vestido y se había puesto un camisolín de seda de color rosado y él se dio el lujo de pasear la mirada sin perderse ni un solo detalle…

Él se detuvo frente a ella y extendió una mano hacia delante, rozando sus dedos con su pecho, que reaccionó rápidamente a su caricia y eso lo hizo sonreír.

-Casi no puedo creer que estamos aquí, en nuestra noche de bodas… en el mismo lugar en donde estuvimos a punto de hacer el amor por primera vez… porque en ese momento, más allá de cualquier otra cosa, íbamos a hacer el amor…

-Onur… ya cállate… me muero por sentir tus caricias…- le dijo ella con sus ojos perdidos en los de él.

-Tienes razón…- le dijo y la acercó, tomándola de la cintura, hacia su cuerpo.

Ella sonrió con las manos apoyadas en los brazos de él y Onur se inclinó y capturó sus labios un poco más intensamente de lo que ella se imaginaba…

La escuchó suspirar y ahondó el beso, explorándola con ansiedad y entonces deslizó sus manos hacia abajo y levantó el camisolín lo suficiente como para deslizar hacia abajo su ropa interior.

-Mmmm… - solo pudo decir ella cuando sintió sus caricias directamente sobre su piel.

Onur la levantó y colocó sus piernas alrededor de su cadera, mientras era el turno de ella de explorarlo con intensidad.

Quiso soportar un poco más la necesidad que tenía de ella, pero no pudo, así que se inclinó hacia delante y cayeron suavemente sobre la cama, él sobre ella y Onur se apresuró a quitarse el pantalón para no tener más barreras entre ellos.

-Sehrazat…- le dijo y levantó el camisolín para quitárselo, necesitaba tenerla lo más cerca posible…

-¿Mmm?- dijo ella que sentía que no podía concentrarse en ninguna conversación coherente.

-Te necesito… ahora…- le dijo y no esperó a que respondiera para sentirse en ella profundamente.

Ella cerró los ojos con placidez al sentirlo tan íntimamente y luego los abrió, y se perdió unos instantes en los de él.

-Onur…- dijo cuando él se quedó quieto como esperando a que ella le llamara la atención.

-Espera… estoy desesperado… todo se terminará enseguida…- le dijo y ella sonrió.

-No tiene nada de malo…- le dijo ella sonriendo.

-Sehrazat…- se quejó él y ella se desconectó, lo hizo girar y se colocó sobre él- por favor…

-Onur… hemos pasado muchas cosas feas hoy… relájate y disfruta, yo lo estoy haciendo… mucho…- le dijo mientras comenzaba a moverse.

Onur cerró los ojos completamente entregado a ella y cuando los abrió, la vio moverse suavemente, tentándolo a tomar el mando de la situación.

Levantó las manos y acarició su pecho con intensidad y esto la hizo jadear placenteramente e incrementar el ritmo…

Contrariamente a lo que él pensaba, el clímax llegó primero para ella, que se agitó mientras él hundía su cara en su cuello y mordisqueaba allí.

Sehrazat sonrió casi sin fuerzas y se abandonó a él, tratando de recuperarse.

Onur se incorporó un poco y acomodó sus piernas a la nueva posición. Ella solo pudo besarlo húmedamente y al poco tiempo lo sintió explotar cálidamente en ella.

-Eres increíble…- le dijo él al oído, agitado, su voz grave.

-Tú… tú eres increíble…- le dijo ella luego de desconectarse y acomodarse en sus brazos.

Se quedaron dormidos casi al instante.


Durmieron unas cuantas horas y cuando él abrió los ojos no pudo reprimir una carcajada, nunca se había sentido tan feliz como ese día…

No se imaginaba la vida lejos de Sehrazat y ahora tenía la excusa perfecta para estar a su lado para siempre… ella era su esposa… y pronto sería también la madre de sus hijos… como él era ahora el padre de Kaan…

Se movió apenas y se levantó para ir al baño. Cuando salió, listo para sumergirse en ella otra vez y seguir durmiendo, vio que había varios mensajes en su móvil y no pudo evitar leerlos.

Su abogado le informaba que tenía la demanda lista para presentar y que necesitaba de su aprobación. Le envió un mensaje rápido, pidiéndole que todo siguiera su curso y apagó su teléfono, no le importaba nada más…

Chequeó en el de ella que no hubiese nada importante, sobre todo por Kaan y sonrió cuando vio que no había nada…

La tomó en sus brazos para seguir durmiendo y ella se quejó un poco y se acomodó, suspirando sobre el torso de él, haciéndole cosquillas con su respiración…

-Mi vida…- dijo él enternecido y la miró dormir un momento.

Ella se movió un poco y suspiró, él sintió eso como una invitación a explorarla con sus manos…

Al principio solo fueron sus hombros y sus brazos… pero luego no pudo evitar acariciarla con sus labios y se encontró llegando a cada lugar de ella cuando inconscientemente Sehrazat se posicionó boca arriba, aún dormida y deleitada con sus caricias…

-Serhazat abrió los ojos y se mordió el labio con deseo cuando lo vio besando su abdomen y ascendiendo, su erección rozándola…

-Onur…- jadeó para llamarle la atención.

-Buenos días mi vida…- le dijo él sonriendo con picardía.

-¿Dormiste algo?- pudo articular justo antes de que él cambiara su rumbo y descendiera a la zona púbica y la hiciera estremecer.

Por supuesto que no le contestó y ella tampoco se sintió en condiciones de escuchar nada coherente…

Una vez que ella alcanzó el máximo placer, intercambiaron posiciones y fue el turno de él de estremecerse por sus caricias.

Siguieron durmiendo hasta media tarde y cuando ella abrió los ojos, lo observó dormir a su lado y suspiró.

Se acurrucó en sus brazos y sonrió. Pensó en Kaan y en que quería saber de él. Onur abrió los ojos y le sonrió.

-Buenos días otra vez…- le dijo ella con una sonrisa.

-Buenos días mi vida…- le dijo él y hundió su nariz en su cuello.

-Pensaba en que quizá podría llamar a Kaan, para ver cómo está…

-¿Quieres que lo vayamos a ver?

-Pero… creí que nos quedaríamos aquí hoy…

-Podemos ir a verlo y luego volver…- le dijo dedicándole una mirada intensa.

-Me gusta la idea…- dijo ella y se sumergió otra vez en sus brazos…

Un rato más tarde se levantaron y cumplieron con sus deseos, fueron a ver a Kaan, estuvieron un buen rato con él y luego volvieron al hotel, a pasar la otra noche que habían pactado pasar allí…


Bueno, esto sigue! Espero que les guste, creo que estos dos se merecían un capítulo entero de pasión, ¿ustedes que piensan? Nos vemos en el próximo y gracias por leerme!