Disclaimers: Los personajes de Harry Potter pertenecen a J.K. Rowling y a los que han comprado parte de los derechos de autor, lo cual NO es mi caso, y sólo los utilizo sin intención de lucro alguno, la trama me pertenece, al igual que algunos personajes.
Hola, es viernes de nuevo, así que aquí está otra actualización, la verdad, he estado teniendo unos días muy ocupados (que siempre beneficia a mi imaginación, creatividad y agiliza muchas veces el proceso creativo) aun así, he estado avanzando algunos capítulos, así que no descarto volver a actualizar el próximo martes, así que bueno, ojalá esté siendo de su agrado el fic, y les recuerdo que falta menos para el final de la historia, gracias por todo su apoyo, los favoritos, los follows, los reviews, aunque escribo porque amo hacerlo, sus comentarios y apoyo sin duda ayuda como retribución a las horas que paso pensando y escribiendo la trama, gracias por todo 💖
Mrs Malfoy: Hola, lo sé, lo cierto que al inicio esa escena iba a ser un poco diferente, pero al final creí que sería más acorde a, y me agradó el resultado, y no te preocupes por "la traición" la intención era que les diera risa, así que al menos lo conseguí con alguien, y bueno, lo demás, no puedo contestarlo por el momento.
Mrs Malfoy: Bueno, la actitud de Scorpius tiene una explicación, que vendrá más adelante, Kelly es una chica enamorada, que siempre soñó con estar con Scorpius, digamos que su amor no correspondido, le afectó en un momento, pero en general, su esencia es de una chica dulce y tierna, es más como una Jarvis femenina, pero como no está desarrollado el personaje, no se puede ver, pero cuando viene a mi mente, en general, es muy parecida a Jarvis, pero de nuevo lo digo, ella no supo como superar, afrontar el rechazo de Scorpius tan bien como Jarvis lo hace SIEMPRE, con Lily; y sí, Jarvis siempre es un personaje que se me resiste a guiarlo por el mal camino, nunca me deja, aunque lo planee, gracias por tus reviews, ojalá esté siendo de tu agrado la trama 😊
Nos leemos el próximamente. 💖
Gracias por todo; y cualquier cosa, no duden en decirme.✨
Retrocedió de inmediato, lo que menos quería, era que ella pensara que en algún momento se aprovecharía de sus sentimientos, la chica estaba temblando un poco, se acomodó la camisa, como si aquel simple gesto, le hubiese hecho sentir sucia.
—Lily –la llamó cuando entró a zancadas rumbo a su habitación.
El rubio avanzó tras ella, pero se quedó quieto, seguirla podría confirmar que había cambiado demasiado en él; la chica salió enfadada, arrojándole al rostro la prenda, él no hizo nada por intentar sujetarla.
—No vuelvas a hacer algo así ¿te queda claro? –soltó, con la respiración agitada –fuiste tú, quien terminó conmigo, el que me rompió el maldito corazón, Scorpius –le recordó –no vuelvas a hacer algo así de nuevo, perdiste todo el derecho a tocarme cuando…
—Lo lamento, no era mi intención molestarte –la observó –sabes que jamás te haría algo así, Lily –murmuró –es solo que, pensé que sería una forma de enloquecerlo.
—Sí, claro que lo lograrías, sólo recuerda, que estás saliendo con Kelly, tienes una relación seria con ella.
—Lo sé.
—Te amo –musitó, la vista del joven se posó de nuevo en ella –pero no voy a prestarme a tus juegos, estoy harta, Scorpius, harta de toparme toda la vida con hombres que me botan a la nada cuando logran provocar sentimientos en mí, a Josh jamás lo amé, aunque en su momento pensé que lo hacía, pero siempre es lo mismo, ¿y sabes qué? –Se burló –ahora estoy tan convencida de que merezco todo esto.
Scorpius apretó la quijada al escucharla decir eso, era más que obvio que no lo merecía, ella merecía todo lo bueno del mundo, ya había pasado por demasiadas cosas a sus 22 años, como para que mereciera algo así.
—Siempre que creo que mi felicidad es perfecta, que mi vida lo es, siempre pasa, siempre me toma desprevenida, siempre vienen, me enamoran, juegan con mis sentimientos, y se marchan, como siempre se marchan –murmuró dolida, rota –creí que eras diferente, creí, que eras el hombre para mí, pero lo dijiste, soy una tonta romántica, y esto no es una estúpida fantasía mía, pero ¿qué tiene de malo serlo?
—Lily…
—No, estoy harta, Scorpius, en serio lo estoy, ya te lo dije, quiero pertenecer a un lugar, a alguien, tener una familia, quiero hijos, un hombre que me ame lo suficiente –los labios le temblaron a causa del llanto –pero creo que merezco todo esto, sí, sin duda es mi castigo por no amar a Sebastian como él quería que lo hiciera.
—Es un enfermo, es obvio que no vas a amarlo –soltó enfadado.
—Sin embargo es la única persona que me ama realmente ¿lo has pensado? –se burló –sin importar con quien esté, él siempre vuelve.
—Si en verdad me amas, prométeme que no irás a buscarlo.
La mirada de Lily se desvió hasta el balcón, avanzando hasta él, Scorpius se quedó sorprendido, no comprendía la actitud de la pelirroja, así que la siguió cuando se sujetó del barandal.
—Oye, escúchame –la sujetó de las mejillas –Lily, escúchame, tú mereces un hombre mejor, y esos no somos ni Keller, ni Josh, ni yo ¿te queda claro? –La chica lo ignoró, viendo un punto lejano -¡Lily!
El movimiento brusco hizo que lo observara, confundida, se zafó del agarre, la mirada del rubio buscó en la oscuridad, pero no vio nada, sin duda Keller no se había marchado, seguía con un ojo en Lily.
—Prométeme que vas a cuidarte –murmuró.
—Soy un adulto –contestó seria –y, en todo caso, no te interesa, Malfoy.
El corazón le pesó al rubio, Lily había vuelto a ser esa chica desconfiada de nuevo, la misma que había sido un año atrás, al menos con él, volvía a parecer, que él seguía sin importarle, a pesar de que unos minutos atrás, le había dicho que lo amaba, y eso dolía.
—Por favor, habla con tu padre…
—Yo no voy a solucionarte la vida, habla tú con él, y si no te hace caso, lo lamento, sigue con tus planes y tu vida, si buscas venganza por lo que Sebastian te hizo, es tu asunto, pero no vuelvas a meterte en los míos, ahora márchate, no quiero problemas con Kelly por tu culpa.
—Lamento molestarte.
—Descuida, no podrás volver a aparecerte por aquí, colocaré el encantamiento fidelio.
—Mientras eso te mantenga segura –limpió las lágrimas de Lily con su pulgar –está bien.
Las flamas verdes engulleron al rubio, haciendo que Lily se derrumbara por completo, no podía creerlo ¿en qué momento él había tomado la decisión? ¿Por qué la había dejado?
Las lágrimas no pararon durante horas, hasta que se quedó dormida en el suelo, recargada en la barda, sin nada más en mente, que Scorpius, tenía que admitir que Kelly lo haría muy feliz, porque realmente amaba al rubio, lo había amado por mucho más tiempo que Lily, pero dudaba que lo amara tanto como ella lo hacía, pero no le quedaba de otra, que admitir, que él no la amaría a ella jamás.
—M—
Scorpius interceptó a Harry Potter cuando avanzaba rápidamente a su oficina, tenía que hacer todo lo que estuviera en sus manos para volver al caso, no iba a quedarse con los brazos cruzados.
—Ya lo hablamos, Scorpius –murmuró cansado –estás fuera del caso.
—No, no, es que no es por lo que su hija dijo –avanzó desesperado.
—Por lo que mi hija dijo –se detuvo y lo observó –tan mal terminaron las cosas entre ustedes, que dejó de ser Lily, que le mentiste por meses, a pesar de que ella arriesgó su vida, por la tuya.
—Señor Potter, lamento que mis sentimientos por su hija no fueran tan fuertes como los de su esposa por usted, o viceversa, pero somos adultos, podemos separar las cosas ¿no lo cree?
—Sí, lo sé, pero la verdad, es que tu padre me habló sobre tus planes de venganza con Sebastian, al inicio, le di mucha importancia a mi hija, creí que querías hacer justicia, pero… arrojarte a la nada, con un hombre que no sabemos que es capaz de hacer, Scorpius, discúlpame, pero no puedo aprobar ese suicidio, yo no me perdonaría que algo te pasara, ver a mi hija ser tan… ajena a todo, cuando te creía inconsciente, fue suficiente para mí, arriesgaste tu vida por ella –lo sujetó del hombro –y está bien, si no quieres volver a hacerlo, como tú lo dijiste, arriesgamos la vida todos los días por personas que no nos importan, y me consta, que por lo menos en ese momento, ella te importaba más que a ti mismo –le sonrió afable –ahora tienes una relación, comprendo que quieras estar para ella, la vida de auror, no es para todos –le dedicó un gesto comprensivo y se alejó rumbo a su oficina.
Otra cosa que tenía que agradecerle a su padre ¿qué rayos tenía en la cabeza ese maldito anciano para entrometerse en todo? Quería ir hasta él, y golpearlo directamente en la cara, pero no tenía el valor de hacerlo.
Regresó hasta su escritorio, el pergamino estaba en su escritorio, donde le informaban que volvía a patrullar las calles, sintió la ira y la frustración recorrerle por completo.
—X—
Lily observó el pergamino que estamparon en su escritorio, levantó la vista para toparse de nuevo con Scorpius, le dedicaba una mirada furiosa y frustrada.
—No comprendo –admitió para él.
—Creí que eras más adulta al respecto de terminar las relaciones, eso es todo –murmuró.
—Lo soy, no te perseguí, no te rogué, ni siquiera hice un escándalo cuando te tomó dos semanas comenzar a salir con alguien –se encogió de hombros Lily –no comprendo en qué parte de todo esto, me estoy comportando como una imbécil.
—Bueno, estás arruinando mi carrera como auror ¿te parece poco?
—Yo no le dije nada a mi padre, bueno, sólo lo que escuchaste en su oficina, y ¿de qué te preocupa? Digo, patrullando no arriesgas tu vida, es lo que no quieres ¿cierto?
—No, malentendiste todo –se inclinó hasta ella –sólo no quiero arriesgar mi vida por ti, no mereces tanto la pena como para ello.
—Habla con el nuevo ministro, Scorpius, yo no puedo solucionar tu vida –repitió –no somos nada.
—Bueno, si quieres guerra, la tendrás, yo también tengo mis trucos bajo la manga ¿sabes?
— ¿De qué me hablas? No entiendo de qué guerra hablas –soltó confundida.
—De que yo también puedo hacerte la vida imposible si quiero, pero ya mejor supera esto, lo nuestro, ya pasó, Lily.
—Y luego dices, que la de la actitud infantil soy yo –negó –seamos claros en algo ¿bien? Yo no me inmiscuí en tu vida laboral, jamás lo hice, y no lo haré jamás, podría ser todo lo desgraciada que piensas, pero me alegra que encontraras a una persona que te ama tanto como tú mereces, porque está claro, ella lo dijo, yo no te amo lo suficiente, al parecer, si tanto te afecta lo que vivimos, y crees que no puedo ser imparcial y separar mi vida laboral y personal, replantea todo lo que sabes de mí, Scorpius –sonrió –pero si te hace más feliz, podemos acudir a tu padre, y borrar de nuestros recuerdos todo lo que vivimos, es tu decisión, no la mía; ahora, márchate, que tengo mucho trabajo.
La joven pelirroja le regresó el pergamino y tomó uno de su escritorio, para seguir revisando los pormenores, el rubio no dijo nada más, se retiró en silencio, aun completamente enfadado ¿cómo habían llegado a ese momento?
Sí, sin duda era su culpa, lo sabía y asumía sus consecuencias por completo.
Albus Potter frunció el ceño al verlo entrar, se dejó caer enfadado en su silla, y comenzó a revisar los casos con la letra de Lily, maldita fuera su suerte, tendrían que trabajar en conjunto, tanto que la quería lejos.
—Tienes que controlarte –murmuró Albus –mira, sé que se te complica un poco –Scorpius lo observó.
—Crees que volveré a ser un mujeriego ¿sólo porque termine con tu hermana? –se burló.
—No, te estoy diciendo que estás fuera de control, no eres tú.
—M—
James Sirius sonrió divertido, la furia de su hermanita era divertida, había dado un discurso sobre lo inmaduro que se estaba comportando su exnovio, y ahora ahí estaba, echando chispas, intentando no quebrantar sus propios discursos de paz; si no gritaba y hacía berrinche, era porque él traía al bebé en sus brazos, meciéndola para que terminara de dormirse.
—Lo lamento –se disculpó ella –es que… es un golpe bajo, yo no hablé con papá, yo no le hice nada ¿por qué se está vengando de mí?
—No lo sé –admitió para ella.
—Ahora sólo haré mi trabajo desde la oficina muggle ¿por qué?
—Posiblemente sea lo mejor ¿no lo has pensado? Menos contacto, mejor forma de moverte adelante, Lily, si él es consciente de que no es el hombre para hacerte feliz, busca uno que sí.
—No es tan fácil, James, siempre es lo mismo –negó –creo que tengo todo para ser la persona más feliz, y se marchan, ahí está Scorpius.
La joven observó a su hermano mayor, se veía encantador con su hija, iba con ella a todos lados, mientras Elisheva cubría sus turnos, él era el encargado de cuidar a la niña, después de todo, él podía trabajar desde casa.
—Se ve muy cómoda y tranquila.
—Le costó acostumbrarse a mis brazos peludos.
—Y a tu pecho –soltó divertida.
—Sí, bueno –hizo un mohín –pero al parecer, resultó que sí sirvo para cuidarla, al inicio, creí que me volvería loco, pero… no es nada del otro mundo, incluso ya puedo con otros dos –rió.
—Es bueno –sonrió.
—Pero no me cambies el tema, sé lo mucho que siempre has deseado tener tu propia familia, Lily, no todos tenemos la fortuna de encontrar pronto al amor de nuestras vidas, sólo no lo descartes, tienes 22 años, la vida sigue, yo sólo quiero tu felicidad, no importa con quien.
—Gracias –sonrió agradecida.
La charla siguió por largas horas, el tener a su pequeña sobrina en brazos, reafirmaba sus deseos de ser madre, no por un deseo banal, ni para sentirse completa, tampoco lo deseaba en ese momento, tenía una estabilidad económica bastante favorable en ese momento, tener un hijo era algo que estaba en sus planes a futuro.
—Eres encantadora, Alyce –sonrió Lily.
—Creo que con ella comprobamos que toda mujer Potter, tiene que ser pelirroja –bromeó James.
—M—
Sonrió encantado, aún no había abierto los ojos, pero la cercanía de la mujer le agradó, sentir su calor, los besos en su pecho, descendiendo cada vez más, esos pequeños y cortos contactos lograron que su miembro fuese poniendo duro, la calidez de la boca de la mujer era placentera, le agradaba amanecer así.
Terminó por completo, abrió los ojos, para toparse con los rizos castaños de Kelly, sus ojos verdes eran amables, como siempre, le regresó el gesto, pero una pequeña decepción se instaló en su pecho.
—Feliz cumpleaños, amor –sonrió la mujer, subiéndose a horcajadas sobre él.
Agradecía no tener problemas en el aspecto sexual, tantos años yendo de cama en cama, de chica a chica, sintiéndose bien consigo mismo por la gran lista que aumentaba cada vez más, era irónico, que ahora sólo añorara a una mujer.
Los labios de Kelly se apoderaron de los de él, mientras lo iba albergando en su interior, gimió en suavemente, y su gesto de placer le pareció tierno al chico, acarició su mejilla y la dejó llevar el ritmo, las caderas de la joven se balancearon con cierto frenesí sobre él, y la sintió terminar, pero él no pudo llegar al clímax.
—Gracias por el hermoso regalo de cumpleaños –sonrió.
—Te amo –lo besó.
No pudo contestar, se limitó a sonreírle, se puso de pie y avanzó hasta la ducha, para prepararse para el trabajo, cuando llegó hasta la cocina por un café, sonrió, su mejor amigo, Albus Potter, estaba de pie, con un ridículo sombrero de cumpleaños y un espantasuegras, no estaba muy cómodo por lo que tenía que usar, normalmente sólo compraba un pequeño pastel que partían antes de ir al trabajo y listo.
—Feliz cumpleaños, amigo –sonrió, fue hasta él y lo abrazó.
—Gracias, Albus –sonrió.
—Vamos, sopla las velas, y parte el pastel –soltó emocionada la castaña.
—Sí, sí –avanzó hasta su novia y terminó haciendo lo que ella quería.
—Toma –extendió Albus un obsequio embalado de plata.
—Obsequio y todo –sonrió divertido el rubio.
Su vista se llenó con un hermoso dibujo, era de su madre con él, recordaba esa imagen en el estudio de su madre.
—Gracias –soltó sin aliento.
—Me hizo guardarlo hace unos meses atrás, para que no lo vieras, era tu obsequio de navidad –se encogió de hombros –pero ambos sabemos lo que ocurrió ¿cierto?
No dijo nada, fue hasta el ministerio, con Kelly sujeta de la mano, iba alegremente, mostrando al mundo que era ella ahora la nueva novia de Scorpius, la oficial, la permanente, dejando a Lily como una más de su larga lista.
—Ten un día maravilloso, cariño –se estiró a besarlo –festejaremos en la noche –le guiñó un ojo, y avanzó encantada rumbo a su oficina.
—X—
Lily no tenía la menor idea de qué dementores hacía ahí ¿por qué se había dejado llevar? Bueno, era para demostrar algo, aunque no sabía muy bien qué, sonrió a los demás, los reconocía del club Medusa y Zeus, creían que ella era la organizadora, enfadando un poco a Kelly.
Los pequeños y controlados fuegos artificiales sonaron en cuanto Scorpius llegó al lugar, su mirada gris se enfocó en Kelly y en nadie más desde el momento en que pisó el lugar.
—Me gusta más contigo –murmuró Sonia, empujándola levemente con la cadera –la única que lo ha hecho faltar al club por largo tiempo.
—Pero ¿ha vuelto? –frunció el ceño Lily.
—Sí, hace unos días –murmuró Clare –mientras estaba contigo, ni un pie puso, dejó a Arthur al mando de todo.
—Vaya.
Las mujeres se quedaron calladas cuando la flamante pareja se acercó a ellos, Kelly colgaba feliz del brazo del rubio, que llevaba un lujoso traje de tres piezas, haciendo que su cuerpo marcado resaltara bastante bien a la vista.
—Hola ¿todo bien aquí? –Cuestionó la castaña –digamos ¿les hace falta algo?
—No, para nada, todo bien –sonrió Claire –le comentaba a Lily, que ahora que no tiene nada que hacer, puede unirse a nosotras en nuestro club –sonrió.
—Ya la habían rechazado –soltó Scorpius.
—Bueno, cariño, dejaste un tiempo el club, Arthur reestructuró un poco las reglas, y sin ti ahí para aprobarlo o no, se quedaron, por unanimidad, así que, la estoy invitando formalmente, de nuevo.
—Bueno, Lily, quiero disculparme contigo por nuestra rivalidad pasada –murmuró Kelly, sorprendiendo a la pelirroja y haciendo que el rubio a su lado se tensara –lamento haberme comportado como una perra contigo, pero… espero que todos los problemas entre nosotras queden en el pasado –sonrió.
—Desde luego, Kelly –sonrió honesta –me alegra que sean muy felices –admitió –lucen muy bien juntos.
—Lucía mejor contigo, cariño –repitió Sonia, Scorpius sonrió casi imperceptiblemente para ella.
—Gracias –soltó Scorpius, en un tono sarcástico.
—Lástima que fueses tan imbécil para dejarla ir, ahora apostaré por Jarvis ¿y si lo invitamos de nuevo, Claire?
—Maravilloso, está por allá, vamos, Lily.
La joven fue arrastrada por las otras chicas hasta el castaño, que estaba bebiendo y divirtiéndose con más miembros del club Medusa, le sonrió encantado al verla.
—Pensé que no vendrías –admitió.
—Siempre tenemos un impulso idiota que nos hace hacer cosas que no debemos –se encogió de hombros.
—Bailemos, ven.
—Siempre directo y un caballero –suspiró Claire encantada.
—Nos veremos, chicas –les guiñó un ojo.
La música era suave, así que se mecieron de un lado a otro, tranquilamente, la mano del chico estaba firme en su cintura, acercándola a él, sólo lo necesario.
—Kelly es una desalmada, por hacerte venir.
—Ella sólo me invitó, fue mi decisión venir –se encogió de hombros –creo que intenté mal, mostrarle que realmente me alegra por él que sea feliz.
—Te estás comportando como una dama, como siempre, Lily –admitió.
—Gracias, viniendo de ti, sin duda es un halago –rieron.
Lily disfrutó la noche, bailando con Jarvis y su hermano Albus, que se había unido a la celebración un poco tarde, por cuestiones de trabajo, pero no importó, era como antes, ella sólo era una espectadora más.
Sin duda había madurado después de su experiencia con Josh, posiblemente porque Scorpius Malfoy había herido su orgullo de otra manera, no en el aspecto sexual.
—Me iré a casa –les anunció a su hermano, a Claire, Sonia y Jarvis –tengo trabajo en unas horas y realmente quiero descansar un poco.
—Descansa, espero que vuelvas al club, sin pruebas esta vez –prometió Claire.
—Tú igual, Jarvis –pidió Sonia.
—M—
Un bello ramillete de flores estaba sobre su escritorio al llegar al trabajo, la nota tenía la letra de Scorpius, agradeciendo, y devolviendo el regalo que le había dado Albus, aquello sin duda había fragmentado más que todo, había puesto su alma en aquel cuadro.
—Lily –la voz de Sam la sacó de sus pensamientos.
— ¿Sí? –cuestionó.
—Archer organizó una brigada de búsqueda, has estado ocupada por lo de Scorpius, por eso no te había comentado, pero ¿podrías ayudarnos?
La mirada de Lily fue hasta el escritorio vacío de Lucy, no se había detenido a pensar en eso, ni un segundo, sintiéndose la peor persona, ella sabía el destino de la mujer, pero no su paradero, y comprendía el hecho de que para los demás, era una incógnita, habían pasado demasiados meses sin saber de ella, necesitaban un cierre.
—Sí, desde luego que puedo, tengo algo que hacer saliendo del trabajo, pero no me tomará mucho tiempo, los veré allá, lo prometo.
—Gracias –asintió.
La vibra del trabajo había cambiado, pero ella había sido tan egoísta pensando en sí misma, que nunca se había percatado de eso, se había dejado absorber por un amor que al final se marchitó, al menos de un lado.
—X—
Kelly gimió tan fuerte como podía, sentir a Scorpius en ella, en ese vaivén tan rítmico y pasional le volvía loca, sin duda, había valido la pena esperar por él, el chico había sido el primero en estar en ella, y quería que fuera el último, tener una familia y casarse con él.
—Te amo –murmuró Kelly, besando su cuello una vez que llegó al clímax, Scorpius gruñó, frustrado, sin alcanzarlo, eso sólo le pasaba al inicio ¿por qué no podía llegar al éxtasis?
Se empujó a sí mismo unas veces más, pero no lo lograba, masajeó los pechos de Kelly y besó la piel desnuda entre ellos, y no fue hasta que la imagen de Lily llegó a él, que pudo terminar.
—Oh, por Merlín –soltó Kelly, aferrándose a él.
—Lo lamento, lo lamento –murmuró la voz de Lily, en un tono apenado, cubriéndose los ojos –no era mi intención.
—No te preocupes –rió Kelly –es nuestra culpa, por hacerlo en la sala, sabiendo que Albus vive aquí con Scorpius.
—Yo solo… lo lamento –repitió apenada.
—Iré a vestirme –murmuró Kelly, aprovechando que Lily estaba dándoles la espalda, aun con los ojos cubiertos.
—Se fue –murmuró él.
—Yo sólo… ¿podrías cubrirte? –frunció el ceño, al verlo desnudo.
—No es nada que no has visto antes –murmuró.
—Lo sé, pero ahora tienes a tu novia en tu habitación vistiéndose.
—Bien –gruñó, se puso los pantalones y fue todo –dime ¿qué haces aquí? Sabes que Albus está trabajando.
—Esto es tuyo –sacó el cuadro –ya sé que terminamos, pero lo hice para ti.
—No lo quiero –soltó.
—Invertí mucho tiempo…
—Para algo que jamás te pedí ¿o sí? –Soltó –no vengas a decirme o reclamarme que te hice perder el tiempo sí…
Lily apuntó su varita al cuadro, y en un instante, estaba siendo consumido ante los ojos del rubio, quiso correr, hacer algo al respecto, pero simplemente observó como aquel hermoso retrato, era consumido por el fuego.
—Creí que podíamos ser amigos, a pesar de todo…
—Te lo dije, no me interesa ser tu amigo, ni nada –ella asintió.
—Bien, creo que entonces lo nuestro yace junto a ese retrato, no es más que basura ahora.
Se dio media vuelta y abandonó el lugar, apareció cerca de la ubicación que Sam le había mandado, entró a un pequeño lugar, había trípticos, y bastantes personas, con varias impresiones de gente desaparecida, no sólo la de Lucy, había más mujeres, hombres y niños.
—Gracias por venir –soltó Archer.
—Lamento haber estado tan dispersa anteriormente, pero ¿en qué puedo ayudarles? –sonrió amable.
—Iremos a repartir volantes –informó una mujer –mi hija desapareció hace siete meses.
—Bien –sonrió, tomando el montón.
La gente comenzó a armar grupos, para dividirse en las calles, Archer se acercó a ella y la sujetó del brazo.
—Gracias por ayudarnos –suspiró –eras una gran amiga para ella.
—Lo sé, y perdón por alejarme…
—Comprendo que tu novio se debatía entre la vida y la muerte, pero ahora estás aquí, y eso es lo que importa, en serio.
—Averiguaremos que pasó, te lo prometo, Archer –informó.
