Capítulo 38
Onur salió del baño y divisó, en la penumbra, a su mujer hecha un ovillo, dormida…
Se acercó y se acostó a su lado. La tomó entre sus brazos y besó su hombro con suavidad. El aroma de su piel era intoxicante para él.
Sus labios se movieron a su cuello y terminaron en su nuca y Onur cerró los ojos, esos días ella había estado algo esquiva y melancólica, él se había cansado de preguntarle qué le pasaba y ella no había dicho nada… Onur se sentía sin pistas…
-Mi vida…- le dijo al oído y sus manos se colaron por debajo de la tela del pijama…
-Mmmm Onur…- le dijo ella medio dormida.
-Déjame hacerte el amor…
-No… Onur… por favor…- gruñó ella y él suspiró en su oído y ella sintió que su respiración la quemaba.
-¿Por qué no? Me tienes en penitencia… hace un par de días que no me dejas tocarte…
Ella cerró los ojos brevemente y tocó su mano, haciendo que la sacara.
-¿No me dirás qué te pasa? - le dijo y ella giró y quedó boca arriba, mirándolo.
-No estoy de humor, ¿está bien?
-¿Sólo eso?
-Tengo mi período… en realidad casi se termina… nada… estos días estuve molesta…
-Entiendo…
-No, no entiendes…
-Está bien, no lo entiendo porque soy hombre… pero lo intento… si lo hubiera sabido, no te molestaba…
-Onur…- dijo y se tapó la cara con las manos- ¿cuánto hace que estamos juntos?
-¿De casados?
-Sí…
-Dos meses… ¿me olvidé de nuestro aniversario del mes?
-No… fue hace una semana y lo festejamos…
-¿Qué es lo que te pasa? ¿Ya no eres feliz?
-No es eso…
-¿Entonces?
-Tuve un atraso…
-Sehrazat…
-Déjame… quiero contarte…
-Está bien…- dijo y se perdió en sus ojos.
-Hace un tiempo dejé de cuidarme…
-¿Un tiempo? ¿cuánto?
-Un tiempo antes de casarnos… ¿recuerdas cuando me regalaste esta casa?
-¿Tu cumpleaños?
-Ahí…
-Y tuviste un atraso…
-Creí que estaba embarazada…
-Entiendo… ahora sí… lo siento… ¿querías tener un bebé?
-Por supuesto, Onur… es lo que más quiero en el mundo, un bebé tuyo… y hay otras cosas...
-¿Otras cosas?- Onur sentía que no llegaba a comprenderla totalmente.
-Eso que llaman, reloj biológico… me está matando…
-Bueno, seguiremos intentando…- trató de calmarla él.
-Lo sé… pero me había ilusionado… y es raro porque cuando me propuse quedar embarazada de Kaan…- comenzó a decir y luego se arrepintió.
-Entonces el problema soy yo…
-No, no tiene por qué ser así…
-Tú ya tienes un hijo… el problema tengo que ser yo…
-Onur…
-Veremos a un médico… si podemos hacer algo lo haremos…
-Escucha… yo no quería que te pusieras mal…
-Se trata de pensar un poco… si lo piensas te darás cuenta…
-Pero… hagamos algo… vayamos los dos a ver al médico y así nos quedaremos tranquilos…
-Bien… ¿vamos a dormir?
-Sí…- dijo ella y le sonrió más tranquila.
-¿Puedo abrazarte o me ladrarás?
-No…- dijo ella y lo abrazó.
Se quedaron en silencio un buen rato, ambos despiertos, sin poder conciliar el sueño y finalmente se fueron quedando dormidos…
Al día siguiente, ella lo sintió algo distante, evidentemente, el haberse sincerado con él había contribuido a hacerlo sentir algo incómodo con la posibilidad de ser él quien tenía un problema…
Le contó a Bennu lo sucedido y ella le dio los datos de un médico que conocía y que era especialista en estos casos…
Esa misma tarde, Sehrazat consiguió una entrevista con el médico y lo fueron a ver…
Onur se notaba serio cuando el hombre los hizo pasar a su consultorio. Sehrazat se sintió algo avergonzada cuando les preguntó cuánto tiempo hacía que intentaban ser padres…
-Bueno, es relativamente poco… pero ya teniendo usted un hijo, la realidad es que quizá no debería ser tan complicado…
-Doctor… lo que yo decía es que lo más probable es que el problema sea mío…- intervino Onur.
-Podría ser… o podría tratarse de una incompatibilidad entre ambos…
-¿Quiere decir que no somos compatibles para tener hijos?- preguntó ella alarmada.
-Así es… o solamente podría tratarse de una cuestión de stress… algunas parejas ponen tanto componente emotivo aquí que se pierden de lo más importante que tiene la naturaleza en este sentido… además de la perfección que significa la concepción de un bebé…
-¿Qué es?
-Disfrutar el proceso…- dijo y ambos asintieron.
-Bien… Onur… Sehrazat… si ustedes quieren podemos empezar con algunos estudios de fertilidad… ¿qué les parece?
-Muy bien, doctor… nosotros haremos lo que usted recomiende…- dijo ella luego de mirarlo a él de costado, para ver si estaba de acuerdo.
-Se trata de pruebas relativamente sencillas que medirán el nivel de fertilidad de ambos y nos darán una mejor idea…
-Bien… hagámoslas…- dijo Onur un poco más distendidos.
-Comenzaremos con un estudio para Sehrazat… medirán tu nivel de fertilidad, extrayéndote óvulos… y para Onur… un espermograma… tendrás que ir a entregar una muestra de esperma para que la analicen y así sabremos si hay algún problema…
-Bien… - dijo y la miró de costado a ella.
Cuando salieron del médico, ella buscó la mano de él y entrelazó los dedos.
-¿Estás más tranquila?
-Sí… siento haber estado así… no sabía como manejarlo…
-Hablando conmigo siempre es la mejor manera… nunca tengas dudas…
-Lo siento, de verdad…- dijo y se detuvo, colocándose enfrente de él y sumergiéndose en sus brazos.
-Mmmm… que lindo es tenerte en mis brazos… si no fuera porque mañana tengo que entregar mi muestra de semen, no te salvabas…
-Es cierto… yo que quería llevarte a casa y pasarme el día encerrada contigo…
-Bueno, podemos hacerlo mañana, luego de la muestra, ¿qué te parece?
-¿Te quedarán ganas?
-Siempre tendré ganas de ti…- le dijo besando sus labios con ternura…
Cada uno volvió a su trabajo y se encontraron un par de horas después en su casa. Kaan estaba contento con un proyecto de ciencias que habían comenzado a realizar en la escuela y ellos lo escucharon y aconsejaron…
Onur se encargó de acostarlo, le contó un cuento y cuando Kaan se quedó dormido, decidió ir a dormir también…
Entró en la habitación y la vio acostada de su lado. Ella le dedicó una sonrisa y palmeó su lugar al lado de ella.
-Te estaba esperando…
-Espero que no tengas segundas intenciones… el médico dijo que tres a cinco días sin actividad y mañana es la prueba…
-Y queremos que tus soldaditos salgan perfectos…
-Por supuesto…- dijo él y ella le sonrió.
-Bien… entonces nada de besos… nos aguantaremos las ganas de hacer el amor por unas horas…
-Así es…- dijo él y la tomó entre sus brazos- buenas noches…
-Buenas noches, mi vida…- dijo ella y cerró los ojos.
Se quedaron dormidos un par de horas. Él se despertó al amanecer e inspiró hondo al darse cuenta de su estado de excitación. Ella dormía ajena a todo y él casi no podía reprimirse…
Se levantó y se dio una ducha. Miró la hora varias veces y sintió que los minutos no pasaban nunca… la dejó durmiendo plácidamente…
Fue el primero en llegar al laboratorio y le explicaron el procedimiento…
Inspiró hondo al entrar en el gabinete con el frasco en la mano…
Sehrazat se despertó con el sonido de su móvil y atendió casi sin poder conectar con la realidad…
-Diga… ¿Onur?
-Mi vida…- dijo él un poco agitado.
-Dime… ¿dónde estás?
-Yo… intento hacer la prueba… el espermograma…
-Bien… creo que me quedé dormida… dime…- dijo frotándose los ojos.
-No puedo… quiero decir… todo aquí es tan… poco estimulante… Sehrazat… necesito tu ayuda…-le dijo y ella abrió los ojos, tratando aún de conectar con la realidad.
Bueno, no me maten, hasta aquí llegamos. Espero que les siga gustando. Parece que estos dos harán lo necesario para poder tener a su hijo. Nos vemos en el próximo y gracias por leer!
