¿No te agrado?

Todos se quedaron sorprendidos por la retirada tan abrupta de Ludwig del lugar más el propio Feliciano que se quedó con los brazos vacíos y una sensación dolorosa en su pecho con sabor a rechazo, German y Rómulo se dirigieron una mirada cómplices ya que German le había contado lo sucedido a su amante.

Lovino el hermano mellizo de Feliciano hablaba tonterías, tanto Gilbert como Louis no sabía que había pasado con su hermano así que intentaba calmar a Lovino y Chaira que no parecían contentos con lo que había pasado.

–iré a hablar con él –menciono Lutz intentado salir del ambiente tenso del lugar para dirigirse a su habitación –

Cuando Lutz entro a la habitación se encontró a su hermano sentado en la cama con las manos cubriendo su rostro y reprochándose demasiadas cosas.

–Eh, Luddy ¿Estás bien? –Las palabras de su hermano lo sacaron de sus pensamientos haciendo que se tensara – ¿Qué ocurrió allá?

–No lo sé –murmuro –

– ¿Aun tienes problemas con que te toquen?

–N…Nein –Negó –Es solo que… no sabría cómo explicarlo.

– ¿Te desagrada acaso? –pregunto pero su hermano negó nuevamente – ¿Entonces? No entiendo.

–Ich auch nicht.

Ambos se quedaron mirando fijamente intentado comprenderse pero Lutz solamente suspiro le alboroto el cabello a su hermano quien protesto por esto Lutz solo dijo que tenía que bajar con los demás, Ludwig avergonzado aun por su comportamiento asintió para seguirlo.

Bajo junto con su hermano a la reunión que parecía más calmada se disculpó con los presente y más con Feliciano por hacerle tal desplante pero el joven parecía de mejor ánimo ya que el alfa mayor le había explicado que a su nieto no era muy bueno con las demostraciones de afecto.

Feliciano se había propuesto a cambiar ese hecho porque era muy triste que a alguien no le gustara algo tan bonito como demostrar cariño a los demás.

–Ve, ¿Y qué edad tienes Luddy? –Pregunto Feliciano, luego de que hubieran almorzado y comido pastel Ludwig había tomado lugar en el sofá y Feliciano al lado suyo, ¿Cuál era esa extraña costumbre de los italianos en ponerle motes? –

–Ludwig, por favor solo Ludwig –El italiano sonrió y para sus adentros el alemán presintió que no le haría demasiado caso –Tengo 16 años.

– ¡Vaya! Eres más joven que yo, ve –Comentó riendo –Tengo 18 o pero tú eres mucho más musculoso –Expreso apretándole los brazos y repitiendo; musculo, musculo –

–Ah… ¿Danke? –Murmuro algo inseguro –

– ¿Eres alfa igual que el abuelo German?

–Ja, todos los de mi familia son alfas.

–Oh, pero tú debes tener el mismo gen de Lou ¿no? –El alemán volvió a asentir –Debe ser atemorizante cuando entres en celo.

– ¿De qué hablas?

–Ve, es que el celo, da mucho miedo ¿Sabes? Tu cuerpo se calienta y no puedes controlarlo, te sientes ansioso y con deseos de calmar aquello que te quema por dentro –El alemán trago saliva –Si eso me pasa a mí, imagínate a ti que tienes ese gen que hace que todo sea mucho más potente.

–No…no lo había pensado.

–Oh puede que sea normal, ve.

Eso dejo al joven alfa bastante pensativo en ningún momento se puso a contemplar en cómo sería su celo puesto que era algo inevitable pero que ocurriría dentro de dos años, Feliciano se le había pasado intentado hacerle conversación y que se uniera más a las cosas, era verdad cuando su abuelo le había dicho al italiano que no era muy apegado al afecto y que le faltaría mucho para acostumbrarse a lo empalagoso que era Feliciano pero extrañamente no era algo que le molestara en más lo ponía sumamente nervioso.

¡Frases en alemán del día! técnicamente de la madrugada ya que son las 4.

Ich auch nicht -yo tampoco.