Nota del autor:

Hola y bienvenidos nuevamente mis queridos lectores. Espero que este capítulo sea de su agrado.

Nuevamente debo disculparme por el retraso, lamentablemente la carga de trabajo ha sido un dolor de cabeza sin contra el hecho de que perdí a otro ser querido el fin de semana pasado. Es muy probable que las actualizaciones de los capítulos no conserven el mismo ritmo de antes y lamento mucho eso en especial estando tan cerca del final. Pero espero que lo comprendan.

Y sin más que decir por el momento… COOOMENZAMOS!

Advertencia: Todos los personajes de esta historia pertenecen a sus correspondientes creadores. My little pony y sus personajes son propiedad de Hasbro. La presente historia fue hecha sin fines de lucro y con el único propósito de entretener.

Advertencia: Este capítulo puede contener violencia o escenas sexuales explicitas, por lo que se recomienda discreción por parte del lector.

Lean y comenten


Moonbeam

Capítulo 51 – Insurrection

Horas antes

Pink Wine no era conocida precisamente por ser una dama muy paciente. De hecho, era bastante común que la yegua se mostrara celosa o se irritara con facilidad en especial cuando se trataba de su hermano mayor.

Hoy era martes, Pink Wine aborrecía los martes y este martes en particular era uno especialmente desagradable para la aristócrata. Al llegar a la mansión de su hermano la ostentosa yegua esperaba ser recibida con cascos abiertos, en su lugar, no solo descubrió la falta de atención de la servidumbre, sino que, además… su hermano al igual que su adorada guarda espaldas personal se encontraban ausentes.

La presencia de la yegua que en ese momento tocaba el piano de cola de la habitación no hizo más que añadir leña al fuego al notar su actitud despreocupada, pero sobre todo al hecho de que la yegua no tuvo la mínima decencia de saludarla en el momento en el que la aristócrata ingresó a la habitación.

Sí… ciertamente la yegua era muda, pero eso no la eximia de presentar sus respetos correctamente, después de todo ¿qué tan difícil era hacer una reverencia a la pareja oficial del líder del clan? Pink estaba segura de que todo era culpa de su hermano por malcriar a la yegua y permitirle hacer lo que le diera la gana.

-¿No se supone que deberías estar cuidando a Blueblood?- dijo inquisitivamente la dama.

La unicornio albina la miró por encima de sus gafas, su expresión era sería, pero por alguna razón Lady Pink supo que la yegua se mofaba de ella. Quizá era solo su imaginación, sin embargo, algo en su mirada le hacía desconfiar de ella más de lo usual. Lo peor era que la intérprete emitía una presencia bastante imponente.

-Pink…- le dijo Wind Chaser entrando detrás de ella.

-¡Shush!- dijo la yegua indicándole a su pareja que guardara silencio antes de volver a dirigirse a la yegua de crin azul eléctrico que se encontraba frente a ella.

-¡Escucha no me interesa cual sea la razón por la que estás aquí, pero necesito que me digas donde puedo encontrar a mi hermano ahora!- demandó la líder del clan golpeando el suelo con uno de sus cascos.

Vinyl simplemente observó a su interlocutora antes de levantas los hombros sin dejar de tocar su melodía. Al notar la rabia en la mirada de su pareja Wind Chaser colocó uno de sus cascos sobre el hombro de Pink antes de dirigirse a la unicornio albina.

-Escúchame Vinyl la princesa descubrió la traición de Red y le ha ordenado a Hurricane el arresto inmediato de los miembros de la familia Wine. Esto también te afectará tanto como a mí, ya sea que lo quieras o no. Así que será mejor que nos lleves con el amo Red antes de que los soldados toquen la puerta de la mansión y nos arrastren a una de las celdas del castillo- explicó el Pegaso. La yegua simplemente se colocó nuevamente sus gafas de sol combinando su melodía con una sinfonía completamente distinta, acto que molestó notoriamente a la líder del clan de la familia Wine.

-¿Lady Wine?- el vacilante tono de voz de las concubinas de Red llamó la atención de Pink.

Pink y Wind observaron las miradas de las yeguas, sus ojos brillantes emitían su característico tono carmesí y sus colmillos se asomaban por debajo de sus labios superiores. Las orejas de las yeguas se encontraban erguidas y alerta. Todas ellas se encontraban transformadas en su forma vampírica con sus alas completamente extendidas sin apartar la vista de la interprete que mantenía su atención en las teclas del elegante piano.

-¿Pero qué…?- Lady Wine enmudeció al instante, al comprender la razón por la que el instinto natural de las jóvenes ponis las mantenía alerta y aterradas.

Lady Wine lentamente volteo a ver a la yegua que permanecía sentada frente al piano, sus ojos rápidamente comenzaron a cambiar de color emitiendo un brillo carmesí tan pronto como su olfato comenzó a percibir el olor en la sangre de la intérprete… El olfato de un vampiro era bastante agudo, lo que les permitía rastrear presas en la oscuridad. Por medio de él un vampiro podía detectar el miedo o el nerviosismo en su presa… Por otro lado, el desarrollado sentido del olfato de un poni vampiro también les permitía detectar el olor de otro vampiro identificando el clan al que pertenecía, así como el maestro al que servía.

El olor de Vinyl desde la noche de su transformación había adoptado un olor particularmente neutral, al punto de que era bastante complicado identificar en la yegua el olor de la sangre que compartía con Red Wine. Sin embargo, en esos momentos era posible detectar el cambio en el aroma de la yegua, era un cambio sutil, casi imperceptible… Se trataba de un ligero aroma a violetas, el mismo aroma que emitía la brisa nocturna en primavera.

-¡Tú!- dijo acusadoramente la ostentosa dama –Tú nos traicionaste…- la afirmación de Pink causo que Wind la observara incrédulo.

-No… No es posible, ¿Cómo puedes estar tan segura?- el pánico comenzó a apoderarse del soldado mientras intentaba comprender las palabras de Pink.

-Puedo percibir el aroma de la princesa Luna en tu sangre… Fuiste tú quien le entregó toda esa información a la princesa. Tú traicionaste a tu amo… eres una traidora, una soplona, eso es lo que eres. Sabía que Red había cometido un error al cobijarte en nuestro clan… ¡Debimos dejar que murieras desangrada en la nieve esa noche!- gritó la unicornio de pelaje rosado llena de ira.

Vinyl ignoró las palabras de Pink y en su lugar continuó tocando su melodía. No le interesaba realmente como era que Celestia se enteró de la traición de Red, tampoco le preocupaba permanecer encerrada en una celda. Después de todo la princesa de la noche había hecho un pacto con ella. Vinyl consideraba que su primera muerte carecía de sentido, pero si lograba asegurar la libertad de esa pequeña potra y un mejor futuro para Chocolate, entonces Vinyl estaría feliz de arriesgarse. Después de todo, era algo por lo que consideraba que valía la pena sacrificarse y muy en el fondo sabía que se trataba de algo que su abuela, Happy Harp, aprobaría.

Lo más irónico era que la misión que Red le había encomendado la había llevado a tomar esa decisión. Si bien la intérprete no se preocupaba mucho por el Lord de la casa Blueblood, no podía ignorar el hecho que vivir en el mismo hogar que Cent había causado toda serie de cambios en su personalidad… Vinyl sonrió ante el pensamiento que recorría su mente. Era curiosa la forma en la que trabajaba el destino… Ella una criatura de la noche cuya naturaleza la obligaba a alimentarse de otros ponis y criaturas, había terminado por tomarle cariño al viejo mayordomo y amar la vida falsa que había llevado durante los últimos meses en aquella mansión.

-Vas a pagar por tu traición. Desembraré tu cuerpo parte por parte y me aseguraré de mantenerte con vida para que puedas presenciar la muerte de ese viejo mayordomo al que tanto aprecias-

Vinyl detuvo la melodía de golpe, produciendo una nota fuerte y grave.

-¡Oh! Disculpa, ¿acaso creíste que no lo sabíamos?- se mofó la adinerada yegua alzando la mirada altaneramente –Saldremos de esta como siempre lo hemos hecho y te aseguro que esta vez será mucho peor para ti. Dejaré que Red haga de ti lo que desee mientras nosotras nos deleitamos con la sangre de ese viejo corcel que tanto aprecias-

-Pink…- Wind Chase trató de interrumpir a la yegua.

-Fue una lástima no poder ver tu rostro cuando esos corceles te violaron… pero me aseguraré de que esta vez pueda presenciarlo en primera fila. Será grandioso poder ver tu expresión. Presenciar toda esa angustia y desesperación reflejada en tus facciones con mis propios ojos en lugar de escucharlo de alguien más- se continuó burlando la aristócrata.

Si Vinyl no llevara sus gafas puestas, Pink habría notado la mirada fulminante con la que la interprete la observaba.

"Es su culpa… Debí haberlo imaginado, esa maldita de Viper debió envenenarme para que no pudiera usar mis poderes esa noche" pensó la unicornio albina.

-¡Pink!-

-¡¿Qué quieres Chaser?!- refunfuño la yegua volteando a ver al soldado.

Las concubinas comenzaron a emitir un sonido gutural, muy similar a un gruñido. Lady Wine, comenzó a sentir una presión en el aire muy similar a la que sentía cada vez que su hermano se molestaba… pero en esta ocasión, la presión provenía directamente de la yegua que se encontraba frente al piano.

La rabia de Vinyl provocó que su sangre hirviera. Siempre fue consiente que el clan de los Wine estaba conformado de criaturas sin pudor… completamente carentes de empatía por otros ponis y capaces de traicionar a otros miembros del clan con tal de obtener poder. Ella por otro lado siempre trato de mantenerse a raya, evitando involucrarse más de lo necesario y evitando cualquier confrontación con otros miembros del clan, especialmente con Red, Pink y Viper, con quienes hasta entonces se consideraba en deuda.

Ahora sin embargo dos de esos tres ponis habían sido los causantes de una de sus peores noches. Le hicieron pasar una terrible experiencia y no conformes con ello involucraron a uno de los pocos ponis que apreciaba. Peor aún, Lady Pink acababa de cruzar la línea al amenazar abiertamente al mayordomo en frente de ella… Y eso no lo podía permitir.

Era cierto que Vinyl no era inocente, en el pasado ella misma había tomado la vida de varios ponis, si bien ninguna de los ponis a los que mató en el pasado eran inocentes, jamás fue tan altanera como para no tomarles importancia. Después de todo asesinar a un ser vivo por otra razón que no fuera la de alimentarse de él, era algo que consideraba denigrante sin importar que tan torcida fuera su alma. Pero esta vez no se tentaría el corazón.

Los colmillos de Vinyl comenzaron a crecer, sus ojos despedían un brillo tan intenso que podía apreciarse a través de sus gafas de sol. Su pelaje comenzó a erizarse mientras un par de alas comenzaban a crecer a sus costados.

-Estas en desventaja querida, No importa que hallas bebido la sangre de la princesa, eres solo tú contra todas nosotras- dijo la pedante aristócrata comenzando a tomar su forma vampírica.

Vinyl era consciente de su actual situación, aun así, esa podría ser su única oportunidad. Ciertamente se encontraba en completa desventaja numérica, pero estaba segura de que si lograba hacerse cargo de Pink Wine el resto de las concubinas abandonarían la pela, después de todo podía oler el miedo en las más jóvenes de las vampiresas. Afortunadamente para ella, ni Viper ni Red se encontraban en la mansión. Y ciertamente, aunque Pink era una vampira antigua y casi tan fuerte como su hermano mayor, la aristócrata era la menos experimentada en combate.

La unicornio albina invocó su magia concentrando rápidamente su energía en la punta de su cuerno y disparando una ráfaga de energía contra la líder del clan.

La falta de experiencia de la aristócrata probó ser su debilidad en el instante en el que intentó levantar un escudo para bloquear el ataque. Su magia sin embargo fue incapaz de construir una barrera lo suficientemente resistente y la explosión de energía lanzada por Vinyl provocó una explosión al entrar en contacto con la barrera de Pink.

La onda expansiva quebró la estructura de la habitación lanzando a Pink y al resto de las yeguas fuera de la habitación. Varios pilares fueron derribados causando en derrumbe del piso superior. Los enormes bloques de piedra y concreto bloquearon la puerta de salida y aprisionaron a varias de las concubinas. Wind Chaser, quien había sido despojado de una de sus alas por la princesa de la noche, fue incapaz de maniobrar en el aire golpeándose fuertemente contra la una de las paredes de la mansión y quedando inconsciente al instante.


La comandante Hurricane no se extrañó al notar que la mansión de la familia Wine se encontraba fuera de los límites de Canterlot, especialmente después de que Zephora le diera un mayor detalle de la situación.

Tampoco le sorprendió que Wind Chaser y Pink Wine no se encontrarán en la casa que la hermana del aristócrata había construido para ellos en Canterlot. Y a juzgar por el estado en el que habían dejado aquella casa de los suburbios, era bastante claro que ninguno de los dos tenía intención de volver.

Hurricane temía que la pedante aristócrata y el traidor de su hermano hubieran escapado del reino, por suerte tuvo la sensatez de enviar a un par de Pegasos para que vigilaran la propiedad mientras ella y el resto del escuadrón se preparaban.

Los dos guardias le aseguraron que, con excepción de la llegada de una yegua albina con crin y cola de color azul eléctrico, Lady Pink Wine y Wind Chaser eran los únicos dos ponis que habían entrado o salido de la mansión en las últimas horas. Lo único curioso era el hecho de que los guardias le habían asegurado que el carruaje personal de Red no se encontraba presente por lo que muy probablemente el líder de la noble familia Wine tampoco se encontraba en el interior de la mansión.

Era una lástima que Caramel y los guardias nocturnos fueran llamados de vuelta a Canterlot después de que entraran a los dominios de Red, pero imaginaba que se trataba de un asunto de gran importancia, después de todo el pergamino de la princesa Celestia había provocado una reacción muy peculiar en el capitán de la guardia real. Por otro lado, se sentía aliviada de que las alquimistas estuvieran a su lado. Nunca antes había enfrentado a un poni vampiro, mucho menos a todo un clan de ellos. La comandante confiaba en su fuerza y la de sus guerreros, pero no podía negar que el apoyo de las cebras era bastante tranquilizador en especial con el enorme Kendall cubriéndoles las espaldas. Era una desgracia que el apuesto guerrero no continuara siendo un partido libre, estaba segura que, de haberlo conocido antes no habría tenido ningún inconveniente en tener a semejante macho para ella sola.

-Si Pink continua en el interior es posible que Red vuelva a la mansión-

-¿Estas segura de eso?- preguntó Hurricane.

-¡Mhmm!-

-Muy bien… Esperaremos a que Red regrese, mientras tanto quiero que preparen un perímetro alrededor de la mansión. No quiero que ninguno de ellos logre escapar- Ordenó la comandante a sus soldados.

-Es probable que no tengamos tiempo para eso- comentó Kendal dando un par de pasos al frente.

Hurricane estuvo a punto de decir algo cuando de pronto una fuerte explosión se escuchó en el interior de la mansión. Los vidrios de la fachada frontal se hicieron añicos mientras el fuego producido por un encantamiento de magia salía de las ventanas antes de que parte del frente de la mansión colapsara. La comandante observó la puesta de sol a sus espaldas.

-Cuidado debemos tener. Durante la noche más fuerte un vampiro puede ser- le advirtió Zephora.

-Entonces no tenemos más tiempo, ¿cierto?- comentó la comandante. La cebra asintió firmemente -Soldados, de ser posible los quiero vivos, pero si es necesario tienen mi permiso para usar fuerza letal-

Los soldados asintieron, haciendo sonar el metal de sus armaduras. Un segundo después el grupo se dio la media vuelta y emprendió el vuelo seguido por las cebras quienes los seguían a todo galope.


Pink tardó un momento en recuperarse del estruendo que asaltaba sus oídos, se sentía completamente desorientada y su cuerno le dolía bastante.

-AUCH- se quejó la yegua en un intento por ponerse en pie, la nube de humo a su alrededor no le permitía ver con claridad, pero estaba segura de que estaba en el interior de la mansión de su hermano.

Un sonido seco llamo su atención a su derecha, aún no podía concentrarse lo suficiente como para saber lo que ocurría, pero pudo observar el cuerpo de una yegua ser arrojado contra un pilar. Antes de observar la figura de otra yegua correr hacia ella a toda velocidad.

-¿Vinyl?- dijo desconcertada.

PAW

El impacto del casco de la interprete la tomó por sorpresa lanzándola una vez más contra el suelo antes de que otra de las concubinas emergiera de entre los escombros derribando a Vinyl por detrás.

Las dos yeguas rodaron por el suelo hasta la habitación contigua. La vampiresa mordió uno de los cascos de Vinyl a lo que la yegua albina respondió con un cabezazo justo en la nariz de la concubina, el resultado fue inmediato y su oponente la soltó al instante.

Vinyl rodó entendiendo su otro casco derribando exitosamente a su oponente para luego impactar su pata herida contra el rostro de la vampiresa.

Al escuchar el zumbido característico de un cuerno siendo cargado con magia la intérprete no vaciló en dar un salto a su izquierda, mientras el conjuro de magia impactaba contra la concubina que se hallaba derribada debajo de ella abriéndole un enorme agujero en el pecho.

Vinyl no tuvo tiempo para distraerse con el alarido de dolor que provenía de la infortunada yegua antes de verse en la necesidad de esquivar un grupo de ráfagas de energía. Vinyl salto el sofá de piel que exploto detrás de ella antes de rodar en el suelo sobre una alfombra que se incendió al recibir una de las cargas de energía. Sin detenerse la yegua se levantó sobre sus cuatro patas y corrió a la mesa de centro saltándola poco antes de que otro rayo de energía la hiciera añicos.

Concentrando su magia en uno de los libreros Vinyl inclinó los enormes muebles de madera obligándolos a caer para bloquear la puerta del lado opuesto de la habitación. La interprete corrió tan rápido como pudo antes de que los libreros obstruyeran la entrada y justo antes de llegar a su objetivo se arrojó al suelo deslizándose por debajo de ambos muebles de madera, los cuales recibieron varios impactos explotando detrás de ella.

Vinyl se encontró ahora en uno de los pasillos de la mansión. Rápidamente concentró su magia en el piano de cola que se encontraba en la recepción lanzando el instrumento contra una de las paredes de la habitación. El enorme instrumento hizo un boquete en una de las paredes de la esquina opuesta en la que se encontraba la yegua albina. El peso del instrumento y la velocidad con la que Vinyl lo había lanzado dio el resultado esperado, bloqueando el avance la de las concubinas y aplastando aun par de ellas que la esperaban doblando la esquina del pasillo.

-¡Vinyl!- el grito colérico de Pink Wine la hizo sonreír, era claro que la aristócrata no esperaba que una yegua como ella le daría tantos problemas.

La interprete reanudó su carrera una vez más, en esta ocasión en dirección al pasillo central que daba a las escaleras de la recepción, si lograba llegar al segundo piso podría llegar al cuarto de armas de Viper.


En el momento en el que las concubinas comenzaron a acorralar a Vinyl Pink no pudo evitar sonreír, tres de las yeguas que constituían el harem de su hermano comenzaron a atacar a la intérprete obligándola a correr al pasillo, mientras dos más se habían situado a la espera de la yegua albina. Sin embargo, no esperaba que la interprete fuera capaz de mover el piano de cola sin necesidad de tener que verlo para poder tomarlo con su magia y usarlo para aplastar a las dos yeguas que la esperaban a la vuelta de la esquina. Por otro lado… Pink era consciente de que Vinyl pasaba la mayor parte de su tiempo en la mansión de Red tocando el piano por lo que no debería extrañarle que la unicornio albina conociera de memoria la posición del instrumento.

-¡Vinyl!- gritó encolerizada.

Pink observó la silueta de la interprete corriendo por el otro lado del pasillo. Justo al otro lado del Piano que ahora bloqueaba el paso.

-Se dirige a las escaleras superiores, tráiganmela viva, quiero ser yo quien acabe con su vida- ordenó Lady Pink a otras dos de las concubinas.

Las dos yeguas obedecieron la orden de inmediato e intentaron pasar por encima del piano usando sus alas. Ninguna de ellas esperaba que Vinyl rompiera las cuerdas del instrumento usando su telequinesis. La tensión de las cuerdas causó que estas volaran justo cuando las dos yeguas se encontraban sobre el instrumento, resultando en varios costes y en el desgarre de las alas de sus perseguidoras. Esto obligo a la aristócrata y al resto de las concubinas a rodear la habitación para poder alcanzar a la traidora.

Pink y el resto del harem de su hermano cruzaron el boquete que se había formado cerca de la entrada de la mansión. Pink dirigió la mirada a la yagua albina que subía las escaleras a toda prisa.

-No te escaparás de mí- dijo abriendo sus alas para reanudar la persecución. Las doncellas a su alrededor la imitaron aleteando con fuerza para emprender el vuelo.

Una vez en el aire las concubinas comenzaron a cargar sus cuernos lanzando múltiples ataques en la dirección de la unicornio albina. Vinyl esquivo las múltiples explosiones usando sus propias alas para ganar velocidad antes de arrojarse contra una de las puertas de madera de una habitación. La unicornio rodó varias veces antes de detenerse e inmediatamente se colocó con la espalda a la pared esperando que los muros de la habitación pudieran soportar el impacto de la magia de sus oponentes.

"Excelente ahora necesito un nuevo par de lentes de sol" pensó. Ahora que uno de sus ojos se encontraba parcialmente expuesto mientras que el otro era protegido por un cristal lleno de fisuras.

CRASH

El sonido de las explosiones y en conjunto con el ruido que emitían los múltiples adornos de la mansión cada vez que un rayo de energía los golpeaba impidió que las vampiresas se percataras del sonido de las ventanas rompiéndose a sus espaldas.

Los soldados de Hurricane derribaron a las numerosas concubinas tomándolas completamente por sorpresa.

-¿Pero qué…?-

UGGG

Hurricane entró por una de las ventanas más altas sujetando a Pink por el cuello y apretando con fuerza sus cascos aplicó una llave para inmovilizar ala aristócrata. Ambas cayeron al suelo levantando una nube de humo producida por los numerosos escombros.

-Es suficiente Lady Pink, Usted y el resto d ellos miembros de la familia quedan arrestados…- dijo la comandante sin soltar a la yegua que continuaba forcejeando -Se les acusa de alta traición contra la corona, intento de homicidio y conspiración…- Continuó mientras aplicaba más fuerza en un intento por mantener inmóvil a la yegua.

-¡Vinyl! ¡Traidora! Voy a matarte por esto- gritó colérica la yegua.

CHOMP

-¡HAAAAAaa!- gritó un soldado, seguido por varios más.

Hurricane observó incrédula la manera en la que las concubinas comenzaban a morder a sus soldados. Mordiendo los cascos de sus captores justo en las partes en las que las armaduras no los protegían por completo. Las vampiresas mordían con fuerza arrancando la carne de las patas de los ponis como si fueran de mantequilla. No pudo evitar pensar en la forma en la que los dos corceles habían muerto en los jardines traseros del palacio durante la celebración de la noche de los corazones cálidos. Era impresionante la fuerza que tenían esas criaturas en sus mandíbulas, no le extrañaba que fueran capaces de arrancarle la yugular a un poni de una mordida. Ahora más que nunca debía enfocarse en mantener bajo control a la poni que mantenía inmóvil, no cabía duda de que Pink Wine sería capaz de acabar con ella con facilidad si lograba soltarse.

Encendiendo su cuerno la líder de la casa Wine tomó la daga que su hermano le había entregado y la usó para perforar una de las patas traseras de la comandante.

El metal perforó la carne y el músculo con extrema facilidad abriéndose paso hasta el hueso de la Pegaso, la cual emitió un agudo grito de dolor. Pink empujo su cabeza hacia atrás golpeando a la comandante en el rostro, obligándola a soltarla por completo.

Una vez libre, Pink abrió sus alas dispuesta a enfrentar a su verdadera presa. No podía permitir que Vinyl siguiera con vida, si debía matarla ahí mismo lo haría con tal de proteger a su hermano. La noche no tardaría en caer y cuando eso sucediera su fuerza se incrementaría lo suficiente para escapar de la comandante y buscar a su hermano.

-¡Vinyl!- gritó Pink emprendiendo el vuelo una vez más hasta la planta superior.

CRASH

Al dar la vuelta en uno de los pasillos la líder de la familia Wine fue recibida por un objeto mediano de madera, las cuerdas se rompieron causándole varias laceraciones en el rostro mientras el cuerpo del instrumento se hacía pedazos dejando varias piezas de madera incrustadas en el rostro de la orgullosa dama.

-¡Te maldigo!- gritó Pink dando varios pasos hacia atrás. Sus ojos estaban sangrando y los trozos de madera en su rostro comenzaban a quemarle la piel.

Completamente ciega, Pink comenzó a lanzar ataques de magia con su cuerno, la yegua estaba colérica y a su vez completamente aterrada, por lo que le era imposible apuntar con claridad. Quizá si se hubiera calmado un poco se habría dado cuenta que en el instante en el que Vinyl la golpeo en pleno vuelo había causado que la yegua albina quedara a espaldas de la yegua rosada. Por lo cual era imposible que la vampiresa pudiera acertar alguno de sus ataques sin importar que tan frenéticos estos fueran.

Vinyl observó el mango de madera que mantenía sujeto con su casco. Sin un arma a su alcance y dado el poco tiempo de respuesta con el que contaba, la interpreté no tuvo una mejor idea y teletransportó lo primero que le vino a la mente antes de que Pink lograra encontrarla. Ahora todo lo que quedaba del preciado violín que su abuela le había dejado era un trozo de madera con forma de estaca.

La rabia comenzó a hervirle la sangre una vez más. Estaba molesta consigo misma por haber teletransportado el único recuerdo que le quedaba de su amada abuela. Estaba molesta con Pink por haber amenazado de muerte a Cent y ciertamente estaba harta de tener que seguir pidiéndole a Hoity Toity que le fabricara un par de lentes nuevos.

Vinyl arroja sus maltrechos lentes justo a un lado de Pink. El agudo sonido de los cristales rompiéndose a su lado llamo la atención de la aristócrata.

-¡Ahí estas!- dijo triunfante Pink Wine, lanzando una ráfaga de energía contra el muro. La explosión lanzó a la yegua contra el barandal que se hallaba a sus espaldas.

En el mismo instante en el que Vinyl se lanzaba con sus alas extendidas contra el pecho de la yegua rosada sujetando fuertemente el trozo de su amado violín.

Pink sintió un intenso dolor en el pecho en el instante en el que una criatura la embestía a toda velocidad. No tenía que ser la yegua más brillante para saber de quien se trataba. La Yegua de pelaje rosado y ropas finas escupió una gran cantidad de sangre por la boca. Tampoco tenía que ser una experta para darse cuenta de lo que eso significaba. Toser sangre a causa de una herida seguramente no era algo bueno, incluso para una criatura inmortal como ella.

CRASH

El peso de ambas ponis finalmente venció el barandal que se hallaba a sus espaldas, provocando que ambas yeguas se precipitaran hasta el suelo.


Kendal se encontraba protegiendo a Zephora mientras la cebra trabajaba a toda velocidad curando las heridas de la comandante, mientras el resto de las cebras y los soldados de Hurricane hacían lo posible por mantener a las concubinas bajo control.

Ciertamente habían logrado incapacitar a varias de ellas o acabarlas por completo usando la lanza de Kendal. Aun así se encontraban en una situación preocupante, debido a que el número de concubinas disminuía mucho más lento que el número de soldados y cebras.

-Necesitamos un mejor plan Zephora- comentó Kendal mientras atravesaba el corazón de otra vampiresa con su lanza. El cuerpo de la criatura inmediatamente comenzó a emitir llamas calcinándose hasta convertirse en un montón de cenizas.

-Una líder debe haber entre las damas que fueron reunidas por Red- comentó Zephora apretando la venda alrededor de la pata de Hurricane.

-¡Auch!- se quejó la comandante -Estoy segura de que Lady Pink es la líder, si logramos que ella desista es probable que el resto cese su ataque-

-De acuerdo con ella estoy Kendal, así podríamos esta batalla terminar-

CRASH

El repentino sonido de un objeto cayendo a sus espaldas llamó su atención.

ARGGG

La voz de Pink atrajo la atención de las concubinas al instante. Kendal, Zephora y Hurricane observaron a las dos yeguas que acababan de caer del piso superior. Pink Wine se encontraba recostada boca arriba, sobre ella se encontraba una unicornio albina golpeando repetidamente el trozo de violín que se hallaba clavado en el pecho de Pink Wine.

COFF, COFF

Tosió Pink arrojando más sangre por la boca. Con un último golpe, el casco de Vinyl hundió por completo el trozo de madera en el pecho de Pink perforando por completo su corazón. La sangre de la Yegua comenzó a cubrir el suelo de mármol pulido que adornaba la mansión de la familia Red.

La habitación quedo en completo silencio, los soldados, las cebras y las concubinas permanecieron inmóviles observando a Vinyl. La unicornio albina gruñía amenazante, sus ojos destellaban un brillo carmesí capaz de ponerle la piel de gallina a quien la mirara. Sus alas se encontraban extendidas y su pelaje se encontraba completamente erizado.

-Red…- Dijo débilmente Pink Wine, sus ojos comenzaron a derramar lágrimas de sangre.

COFF, COFF.

-Por favor…-

COFF, COFF

-Ayúdame hermanito…-

COFF, COFF

-No… No quiero morir así…- suplicó Pink.

La mirada de Vinyl se suavizó al escuchar a la agonizante Vampiresa. Pink se encontraba completamente ciega, la falta de sangre y el intenso dolor seguramente le estaban arrebatando el resto de sus sentidos con rapidez.

-Red…- Pink extendió el casco como si intentara alcanzar a su hermano -No quiero morir sola…- añadió con voz quebrada. Pink sintió el casco de su hermano tomar el suyo con fuerza, aun estando completamente ciega podía sentir el toque de su hermano en aquel casco, aunque este se sentía ligeramente más delgado de lo que lo recordaba -Lo… lamento-

SHUSH

Su hermano la silencio antes de besarla una última vez. Sus labios eran mucho más suaves que la última vez, pero podía sentir esa misma calidez que lo caracterizaba tanto.

Vinyl permaneció agachada sobre Pink, su cuerpo había retomado su forma de unicornio, y sus alas habían desaparecido nuevamente. El cuerpo de Pink sufrió una repentina combustión espontánea, sin embargo, Vinyl no se apartó de ella hasta que las llamas consumieron por completo a la yegua rosada dejando atrás solo un montón de cenizas y un hermoso vestido de gala.

Vinyl levantó la mirada en dirección al resto de las concubinas, podía sentir el sabor de la sangre de Pink en sus labios tras haberla besado. Los ojos de Vinyl brillaron por un corto instante el mensaje fue recibido por el resto de las concubinas quienes, inmediatamente adoptaron una posición sumisa ante la nueva líder de su clan.

Vinyl se acercó a Zephora tranquilamente. Kendal Intentó colocarse entre ambas yeguas, pero la Alquimista lo detuvo meneando la cabeza de lado a lado. La unicornio albina apuntó su casco al fondo del pasillo en el que se encontraba el piano de cola antes de escribir un par de palabras en el suelo valiéndose de la sangre que empapaba sus cascos.

Hecho esto, Vinyl se dirigió a la salida. Encendió su blanco cuerno el cual fue envuelto por un aura de color magenta y con un simple PUFF abandonó la mansión.

-¿Por qué la dejaron ir?- Preguntó Hurricane extrañada.

-Un poni cuyo corazón no está contaminado, no merece ser juzgado- respondió Zephora, mientras observaba las palabras escritas en sangre.

"Baja las escaleras, hasta el fondo"

-Aseguren a las señoritas- ordenó Kendal a los soldados y cebras.

Esta vez las concubinas no ofrecieron resistencia alguna, como si se encontraran en un trance total.

-¿Sabes que fue lo que les paso?- preguntó Kendal mientras seguía a Zephora por el pasillo que había señalado Vinyl.

-"Lazo de Obediencia Absoluta"- respondió la alquimista -Al tomar la sangre de Pink ella se convirtió en la líder a seguir. Ninguna de ellas puede a su amo desobedecer ni tampoco a aquella que compartía sangre con él- comentó Zephora notando una vieja puerta al final del pasillo.

Usando la lanza, Kendal abrió el cerrojo, pariendo la cerradura de hierro como si fuera de papel. Posteriormente procedió a abrir la puerta de madera vieja.

-Habría sido bueno saber, cuantos niveles hay que descender- comentó Zephora al observar la escalera de caracol que bajaba a lo profundo de la mansión.

-Me pregunto qué es lo que Red guarda ahí abajo- comentó Kendal observando el profundo agujero.

-Puede ser… que Red no supiera lo que ha despertado sin querer- comento Zephora, el tono preocupado de la cebra llamó causó que el guerrero la observara con preocupación.

-Zephora-

-Una de ellas está aquí aún la puedo sentir- dijo la cebra alarmada.

-Pensé que aún teníamos tiempo- comentó Kendal observando la punta de su landa, la cual había comenzado a emitir un brillo característico a pesar de encontrarse cubierta por pintura, la lanza punta de heráldica de la lanza comenzaba a brillar con intensidad.

Ambos emprendieron una carrera descendiendo rápidamente las escaleras hasta lo más profundo. Las dos cebras avanzaron siguiendo el brillo de la lanza la cual se intensificaba conforme se aproximaban a su destino.

Ambos ingresaron a una habitación bien decorada, no se trata de una habitación demasiado ostentosa, pero era claro que los gustos de su ocupante eran refinados. En el centro se podía apreciar un enorme ataúd. No tenían duda de que aquella era la habitación principal de Red Wine.

Zephora y Kendal comenzaron a buscar en la habitación siguiendo el brillo del arma que cargaba el guerrero cebra hasta una de las paredes de la habitación.

Zephora arrojó polvo de uno de los frascos que cargaba en sus alforjas, el cual comenzó a brillar en una de las piedras que se hallaba a su izquierda. La cebra presionó la piedra e inmediatamente el mecanismo abrió un pasaje que daba a un túnel que descendía varios niveles más.

La habitación al final de las escaleras estaba hecha de piedra y granito, se encontraba cubierta de telarañas y polvo, las paredes estaban salpicadas de sangre al igual que el techo y el suelo. En el centro se hallaba dibujado con sangre un símbolo arcano muy antiguo. Varias velas rojas lo rodeaban mientras que las únicas dos antorchas de la habitación emitían una cálida y tenue luz en la habitación.

Al otro lado de la habitación se encontraba un altar cubierto de polvo y telarañas, montones de cera blanca cubrían la superficie. En el centro se podía observar un viejo libro cuya cubierta estaba fabricada con piel de poni y a su lado permanecía un cuchillo de ceremonias extremadamente viejo. La hoja era negra y tenía manchas de color rojo que parecían estar permanentemente adheridas a su superficie. El mango estaba hecho de madera y hueso y se encontraba envuelto con cuero grueso.

Zephora observó los objetos preocupada. Observó el libro antes de tomarlo con extremo cuidado. El contenido estaba escrito en un idioma mucho más antiguo, la tinta tenía un olor pútrido y lucía un color marrón muy oscuro que brillaba en un tono rojizo cada vez que la luz de las antorchas se reflejaba en la superficie de papel.

-Está escrito con sangre de poni- comentó Kendall -Sabia que Red era un sádico, pero no tenía idea de que estuviera tan enfermo- añadió.

-Este libro escrito por Red no fue. Su autor mucho más antiguo es. Un fuerte rastro de magia puedo sentir en él- dijo Zephora, el vapor de su aliento comenzó a ser visible de pronto a medida que la temperatura de la habitación decencia con brusquedad.

-Llegan tarde… Zephora- habló una voz espectral, la cual tenía un tono femenino y cautivador.

-¿Quién eres?- respondió Kendal tomando el arma. La voz rio divertida.

-Somos aquello que no se puede evitar… El destino que aguarda a aquellos que están condenados a repetir los errores del pasado- respondió la criatura.

-Muéstrate- ordenó Kendal agitando el arma.

-Sabes Zephora. Siento pena por la princesa. Tu miedo por perder a tus seres amados la ha empujado a un destino lleno de sufrimiento. Pero aún puedes hacer algo para evitarlo, si es que estas dispuesta a correr el riesgo- continuó la voz.

-¿Qué les has hecho a las princesas?- Ordenó Kendal mientras trataba de localizar el lugar en el que se encontraba la criatura. Zephora por el contrario se encontraba observando lo que ocurría a su alrededor. Sabía bien qué era lo que habían encontrado, y su cuerpo quedó paralizado de miedo al descubrirlo.

-Usa ese libro, para salvar a la princesa. Hazlo bien y quizá puedas salvar a la heredera del imperio a tiempo, pero si fallas condenarás a dos inocentes más. La decisión es tuya- en el instante en el que la voz cesó, el altar que se encontraba las espaldas de ambas cebras se cubrió de llamas negras y purpuras. En el interior de las llamas se podía observar con claridad el rostro de una criatura con ojos grandes y brillantes. Su boca despedía llamas purpuras intensas. La criatura sujetaba en sus cascos la figura de un poni encapuchado creado con las mismas llamas purpuras y negras que formaban el resto de su cuerpo.

-Kendal ¡NO!- gritó Zephora al notar a su amado lanzarse contra la criatura en un intento por perforarla con la lanza de heráldica.

La criatura desapareció antes de que el arma pudiera golpearla causando que la lanza golpeara la vieja daga haciéndola pedazos en un instante.

-La daga destruida fue, era el único modo de invocarle otra vez- comentó Zephora finalmente encontrando el valor para aproximarse a los restos del altar.

Kendal observó los trozos del acero de la daga esparcidos por el suelo. Rápidamente cayo en cuenta de la razón por la que su amada Zephora lucia tan aterrada y de inmediato comprendió su error.

Esa era una de las criaturas que habían nacido de la oscuridad, una de las sombras que estaban destinadas a acabar con la vida de Zephora y el resto de la tribu. La sombra sabía que la daga podía invocarla en cualquier momento que ellos desearan y so la ponía en una desventaja si alguno de ellos encontraba la forma de vencerla.

Probablemente si aquella sombra hubiese destruido la daga por ella misma los trozos aún poseerían la magia suficiente para ejecutar el ritual e invocarla, pero al ser destruida por un arma fabricada con heráldica la posibilidad de que pudieran usar la daga o los restos de ella se había desvanecido por completo. Después de todo la heráldica era un material capaz de anular la magia de cualquier criatura u objeto.

-Muy ingenua fui y por mis acciones el futuro corrompí- Las palabras de Zephora descarrilaron el tren del pensamiento de Kendal.

-No deberías culparte por esto, estabas tratando de protegernos, solo estabas tratando de proteger a nuestra hija. Yo jamás podría culparte por comportarte de forma egoísta- respondió el guerrero abrazando a la alquimista.

-Mi cobardía a la princesa condenó, debí aceptar mi destino y enfrentarlo con valor- dijo la cebra entre sollozos.

-¿Fue por eso que no le dijiste nada a Celestia?- preguntó Kendal -¿Sabías que si Celestia descubría la verdad detrás de los elementos no se atrevería a usarlos?-

-Debemos ayudarla, ella no sabe lo que hay en el interior de su hermana. Y si comete un error, terminara por despertar algo mucho peor-

-¿Puedes localizarla?- Zephora asintió mostrándole el libro a Kendal.

Usar los hechizos prohibidos que ese libro contenía pondrían en riesgo su propia vida, pero el hecho de que una de esas sombras se manifestara ante ella significaba que su plan había fracasado.

Ya no podía seguir ocultando la verdad, solo esperaba no haber causado un daño irreparable.


Notas del Autor:

Bueno finalmente decidí a darle una razón a Zephora para no haber apoyado a Celestia de la forma correcta, puede que no todos estén contentos con el resultado, pero fue algo que me nació de la nada en las últimas horas, así que es probable que esto tenga algunos problemas de estructura, aun así creo que encaja bien en especial tomando en cuenta que Zephora ya había comentado en el pasado que si intervenía demasiado podía poner en riesgo a su tribu.

Por otro lado, espero que les halla agradado esta batalla del arco de Vinyl. Algo que quiero dejar en esta historia con respecto a los vampiros es que ellos se vuelven más fuertes al consumir sangre de criaturas con mayor poder que ellos. Es por esto que al consumir la sangre de Luna Vinyl se convirtió en una amenaza para Pink Wine. Y aunque Vinyl ahora posee un poder mayor al de Pink, recordemos que su especialidad tampoco es el combate, después de todo ella es más aficionada a la música, por lo que decidí usar instrumentos musicales como armas jajajaja.

Gracias por continuar apoyándome y recuerden, vivan su vida siempre con alegría.

Así que… hasta el próximo capítulo… ALLONS-Y.


En memoria de Victor Fidel Amado abuelo y mentor.

Marzo/1938 - Octubre/2018

En memoria de Carolina López Amada tía y ejemplo de vida

Mayo/1947 – Febrero/2020