Extra Salvaje:

Pov Jaehaerys

Los gemidos de Val llenaron la habitación cuando mi verga encontró cada punto dulce en su pequeño y apretado coño. Acababa de llegar al sur y estábamos bautizando su cama. Sus tetas se agitaron mientras saltaba arriba y abajo en mi regazo.

- ¡Ygritte se equivocó! ¡AH! ¡Realmente sabes algo! - gimió ella - ¡Maldita sea! ¿¡Porque tardaste tanto en mandarme a buscar si querías un coño del verdadero norte!? -

- Te llame para que trajeras a las dothraki que llevaste para ser entrenadas como la Guardia de la Reina - le respondí, empujando más profundamente dentro de ella - Esta es tu recompensa -

- Mmmmm ¿así es como los reyes recompensan? - gimió en voz alta, frotando su clítoris mientras empujaba contra ella - ¡Podria acostumbrarme! -

- Dime ¿estarías dispuesta a arrodillarte, siendo esto lo que recibes a cambio de tu lealtad? - Pregunté, manoseando violentamente sus tetas. Ella gruño, pero pareció pensativa por un momento.

- Tu tienes mi lanza, Jon... ¡pero la unica forma que me tengas de rodillas es si ya no puedo sentir las piernas! - gimió, saltando violentamente en mi miembro.

Mientras tanto, se acarició rápidamente, mirándome con ojos encapuchados, envuelta en lujuria. Sus dedos volaron sobre su clítoris y yo empuje dentro de su apretado coño, después de un minuto llegué. Mi semilla roció su vientre.

Sin embargo, ella no queria sentir las piernas, así que seguí follandola, creando un ciclo donde la violaba brutalmente su coño y me corria dentro de ella, una y otra vez. Me habia venido tantas veces que su vientre se habia hinchado un poco y lineas blancas se deslizaban entre sus piernas, brotando desde la union de nuestros sexos.

Val parecia haberse reducido a un estado de trance, se parecia a Bran cuando estaba viendo el pasado. Tenia los ojos en blanco, babeaba y tenia la lengua afuera. El sonido de aplausos de carne contra carne se volvio pegajoso y el aire de la habitacion se volvio pesado con un fuerte olor a sexo.

Cuando por fin sali de ella, dos chorros de mi semen le dieron en la cara, despertándola del trance. Ella sonrió mientras suspiraba contenta y se recostó en la cama mientras se formaba un charco de mi tibio esperma entre sus piernas. Luego de unos minutos intento pararse, pero callo de rodillas ante mi.

- ¡Jum! Parece que me e arrodillado - suspiró Val, con falsa tristeza - ¿Que dira mi pobre madre salvaje? -

- Ese chiste es viejo - me reí mientras recordaba a Ygritte decirlo y bese a Val antes de recostarla en la cama - Descansa, es lo mejor para ustedes dos - dije poniendo mi mano en el vientre de Val... ella sonrió.

- Mnnn recuerda que Joramun quiere jugar contigo - dijo ella recordándome a nuestro primer hijo.

Yo asentí mientras me vestia y salí de la habitacion. Mientras caminaba por las pasillos, vi a varias sirvientas y guardias dándome miradas seductoras, nada raro cuando visitábamos Rocadragon. Entonces me detuve en la sala del trono antes de ingresar, a mi lado paso una embarazada Lady Darry y su hija en igual condición.

- ¡Oh! Su majestad - dijo ella inclinándose tanto como su vientre lo permitió, al igual que su hija.

- Saludos mis ladys, me imagino que van de regreso a casa –

- En efecto, su majestad, esperamos llegar para el alumbramiento de mi hijo y nieto - dijo antes de acercarse a mi oído - Esperamos que su padre los visite para legitimarlos como sucesores de Darry - dijo sensualmente y su hija se sonrojo, pero igual parecio interesada.

- Sin duda estará ahí - dije y tome a ambas señoras por sus traseros y se los aprete, generando un suspiro de ambas.

Luego de eso las Darry se fueron muy contentas y entre a la sala del trono, solo para toparme a mi esposa totalmente desnuda en el trono de obsidiana. Pero antes que pudiera hablar ella dio sus razones.

- Te vi con Val esta tarde... te necesito y no esperaré ni un minuto - dijo ella, antes de besarme con fervor y pasión.

Yo me encogí los hombros y me desnude mientras nuestros cuerpos se frotaron, y nuestras lenguas se conectaban. Tomé su pequeña figura en mis brazos y la llevé hacia el trono. Me sente en el y ella coloco ambas rodillas entre mis piernas, mi verga se froto burlonamente contra sus labios vaginales.

- Los juegos preliminares pueden venir después. Ahora quiero que me cojas - gimió, mirándome directamente a los ojos.

Sin siquiera mirar, alineé mi verga con su coño y lentamente comencé a avanzar. Ella era muy apretada para haber sido madre mas de una vez. Dany gimió de placer, ya que finalmente sintió el toque que había ansiado todo el dia. Finalmente golpeé su cuello uterino. Ella me miró, profundamente en los ojos y envolvió sus brazos alrededor de mi cuello.

- Aqui vamos, mi rey - dijo, besándome apasionadamente.

Tan pronto como nuestros labios se separaron, comenzó a saltar lentamente, luchando por mover sus pliegues increíblemente apretados alrededor de mi longitud.

- Siempre eres tan apretada, Dany, tu coño es increíble - gemí mientras la abrazaba hacia mi y sentia como exprimía lentamente de mi verga.

- Eres tan grande Jae, puedo sentir cada centímetro de ti dentro de mí y me encanta - gimió, pasando sus manos sobre mi cuerpo - Quiero que llenes hasta el borde con tu semilla y luego pintes mi cuerpo de blanco -

Comenzó a acelerar sus brincos, teniendo que empujar extremadamente duro solo para superar la tensión de su coño. Sus gemidos llenaron el salon, sus brazos me envolvieron tratando de empujarme más profundamente entre sus tetas. Estaba frenando la ola de esperma que amenazaba con vencerme y derramarme en su coño perfecto. Sin embargo, ella no tenía tal inhibición. El aumento de velocidad la envió al límite y ella vino por primera vez.

Sentí una oleada de jugos saliendo de su coño y cubriéndome desde los abdominales hasta los pies, acumulándose en un charco debajo de nosotros. Tan pronto como terminó de correrse, se dejó caer sobre mi verga y por un momento simplemente se sentó ahí, sintiendo la sensación de su primer orgasmo de la noche.

Luego de unos minutos me miró y sonrió ampliamente antes de poner sus manos en mi pecho y volver a saltar sobre mi verga. Ella me montó como toda una dothraki. Verla subir y bajar mientras sus tetas rebotaban fue increíble y puse mis manos en sus caderas, observando mientras tomaba cada centímetro de mi verga dentro de ella.

Mientras la veia, me di cuenta de los sonidos de la puerta. Pude notar como varias personas comenzaron a ingresar a la sala del trono.

- Dany... -

- Tranquilo amor ¡AH! Yo llamé a mis nuevas guardias personales. Tengo una proclamación que hacer - respondió sin dejar de saltar.

Pude ver al pequeño contingente de mujeres dothraki. Algunas del pueblo libre se les habian unido y nos miraron con intriga, otros con lujuria y otros con diversion. Formaron un semi-círculo alrededor del trono y esperaron que Dany dijera algo. Mientras se formaban, ella continuó rebotando y gimiendo mi nombre.

Antes de que pudiera decir algo, Dany se retorció, haciendo un giro de 180°, quedando ella invertida. Cuando volví a mirar a mi alrededor, vi a Val, parada de forma divertida, al frente del contingente.

- Saludos mis guardias, les doy la bienvenida a mi servicio. De ahora en adelante mi vida esta en sus manos, la vida de mis hijos igual y por eso les doy mi respeto y aprecio - dijo mientras seguia rebotando en mi verga - En cuanto a mi marido, a el también le deben lealtad... ¡mas que eso! - grito y empezó a brincar mas fuerte.

- ¡Tanto ustedes como yo estamos dedicados al rey! ¡Todas ustedes son sus humildes sirvientas! ¡pelearan cuando él lo diga y van a follar cuando él lo desee! - gimio mientras sentia que se acercaba a su orgasmo - ¡NUESTROS CUERPOS SON SUYOS PARA MANDAR Y CRIAR A PLACER! ¡ASÍ QUE MUESTRENLE A NUESTRO REY SUS NUEVOS AGUJEROS PARA COGER - gimió mientras se corria por segunda vez, rociando a las chicas más cercanas al trono.

Durante todo el tiempo que habló, mis ojos se movieron entre su increíble culo agitado y los rostros de las mujeres. Hubo unos momentos de silencio antes de que Val se quitara su ropa de pieles y revelara sus tetas perladas. La mayoría de las chicas tomaron esto como ejemplo y se quitaron la ropa. Algunas chicas se frotaron sus coños mientras me miraban coger a su reina. Otros juntaron sus tetas y me miraron seductoramente mientras se relamían los labios.

Pude ver a Jhiqui caminar detrás de Irri y colocar sus manos sobre sus tetas, tocándolas desde atrás. Ellas no eran miembros de la guardia pero al parecer se habian excitado lo suficiente como para quitarse la ropa y complacerse entre las dos. Mientras tanto, Dany contempló felizmente a sus guardias personales.

Mientras miraba a Jhiqui e Irri, comencé a sentir que mi clímax se acercaba. En un movimiento rápido, coloque a Dany en cuatro patas y comencé a follar su coño como si fuera una perra. Ella gimió de sorpresa y me miró por encima del hombro con aprobación. Mis manos masajearon su magnifico trasero mientras me acercaba a mi orgasmo. Perdí el ritmo y comencé a empujar salvajemente. Dany sintió el cambio repentino y comenzó a empujar contra mí, tratando de meter la mayor cantidad posible de mi verga dentro de ella.

- ¡Vamos Jae! ¡muestrales como seran criadas! ¡MUESTRALES COMO VAS A FOLLAR A UN BEBE DENTRO DE CADA UNO DE SUS VIENTRES! - gritó, alcanzando su tercer orgasmo por la noche.

Cuando sus jugos volvieron a salpicarme, finalmente lo me corri dentro de ella. Parecía eufórica cuando mi semilla la llenó hasta el borde. Cuando comenzó a salir de su coño, saqué mi verga y bañe su espalda con mi semilla blanca. Algunas chicas corrieron hacia adelante y trataron de atrapar algunos chorros en sus bocas, algunas de las cuales cayeron sobre sus cuerpos. Me recosté en el trono, admirando la vista de la guardia de la reina luchando para lamer mi semen del cuerpo de Dany.

- Jhiqui, Irri ¿pueden atender a su rey? - dijo Dany a sus sirvientas.

Ellas no se hicieron esperar y se acercaron a mi. Entre las dos me limpiaron la verga, lamiendo y chupando los jugos y semillas en ella. Dany miraba desde atrás como sus amigas llenaron sus bocas con los jugos de ambos antes de besarse y compartir la mezcla entre las dos.

Ellas gimieron en el beso y se volvieron cuando se separaron con un hilo de saliva entre sus labios, ellas me miraron y sonrieron.

- ¿Cuál es su primera orden de sus guardias, mi rey? - pregunto Val en un tono sumiso, muy raro en ella.

Las más cercanas a mí comenzaron a mirar con ganas mi verga, una incluso la tomó en su mano y la acarició lentamente. Miré a Dany y ella asintió emocionada.

- Ufff... el trabajo de un rey nunca acaba - dije antes de tomar a Jhiqui e Irri en mis piernas, con ambos coños frotando mi verga.

Para cuando el sol se puso, se podia ver a un grupo de hembras dothraki y féminas del pueblo libre Mas-Allá-del-Muro. Todas ellas estaban en distintos grados de inconsciencia, pero todas estaban muy satisfechas... y probablemente dejarían el servicio activo en nueve lunas.