Año 5: Apertura
Cierra el baúl con un golpe sordo.
Un largo suspiro, ojos cerrados y tratando de ordenar sus pensamientos que han sido persistentes desde que despertó de aquella sorpresa.
Viviendo una larga vida como Shinigami, es impresionante que la vida mortal pueda sorprenderlo.
Como mortal es tan difícil ignorar emociones, anidando en su pecho y haciéndolo estar enojado... triste... aliviado... arrepentido... todo y cada uno de estos llenándolo de una amargura e impaciencia impropia de alguien tan antiguo como Jushiro.
Ya no era Ukitake Jushiro, es Alphard Black.
Era una vergüenza pero también un cambio bienvenido que aun con las contradicciones que pasan por su cabeza, le da un poco de sabor a la vida... una vida dada con una mejor salud... dada con sacrificio.
Su pecho no arde, no hay tos ni debilidad que lo incapacite, extrañaba tanto despertar sin molestia ni el sabor amargo de su sangre que una sonrisa amarga se desliza por su rostro... este es y siempre será su gran miedo, la enfermedad fue tan similar a su antigua vida... una debilidad que golpeaba tan cerca de su temperamento Shinigami.
Tuvo miedo, era su boggart pero también tuvo una gran experiencia en ocultarlo a cualquier conocido.
Era un Shinigami orgulloso, nunca mostraría que tan afectado estaba de estar postrado en una cama.
Ahora al pararse en medio de su habitación, mirando sin en verdad ver por la ventana la mañana fresca de ese primero de septiembre con la única certeza que esta saludable y no tardara en regresar a su condición física.
Pronto será capaz de realizar su kido, shunpo, su espada y Hakuda con todo el límite mortal.
Ishida aun sugiere mantenerlo en observación al sospechar mucho de la magia, como un doctor es desconfiado de los rituales y aunque acepta la evidente salud... no lo dejara en paz (el niño necesita la distracción de todo lo que está dejando atrás por seguridad).
Esta sumamente agradecido, la niña Walburga mostro una gentileza que sospechaba ocultaba con los años... se perdió la despedida... sus últimas palabras... fue repentino... desea que su vida en el mas allá sea pacifica (aun cuando sabe, tal vez no lo sea).
Tararea al mirar un poco el cumulo de cartas que lo distraen de su duelo, niega para sí mismo para comenzar a guardarlas en uno de sus pocos muebles... los Granger, Longbottom, Andromeda y extrañamente Weasley le han dado las felicitaciones por su salud.
Nadie sabe la magia que la abuela uso y es mejor de esa manera.
Algo que no se molesta en mencionar en cartas porque sabe su correspondencia es filtrado por el ministerio, son el foco de atención y no quieren dar problemas a sus conocidos más allá de lo que saben probablemente enfrentaran ahora que inicie el periodo de clases.
Iniciaran un juego peligroso.
Dafira podría burlar mucha de estas barreras que el gobierno ha impuesto a ellos, pero era mejor no ser obvios en sus cualidades de infiltración... al menos el pánico que sembraron con la pequeña misión de Ichimaru hizo que se volvieran más torpes, menos tolerantes al ojo público y pronto todo caerá al realizar el último de sus errores.
Espera ver ese momento.
Sus recursos aunque limitados por alguna absurda ley, no se han visto afectados o desesperados hasta el punto de empezar a tropezarse como el ministerio quiere... mantener el negocio de Hogsmade fue difícil, pero se logró que no congelaran ese ingreso y sabe sus ventas han caído por la mala publicidad que es objeto, pero se espera que con el inicio escolar el punto vuelva a la vida.
Al menos el local del callejon Diagon ha logrado ventas modestas y está seguro hay muchos otros ingresos que Ichimaru no se ha molestado en declarar al gobierno (pago de préstamos antiguos, rentas de terrenos que muchos han olvidado que son Black y algunas bóvedas que la familia se ha hecho cargo por alguna promesa de honor vieja).
Extraña a Urahara.
Esto lleva a otro de los pendientes delicados a tratar, al sentarse en la silla enfrente de la ventana a esperar... Alphard aprieta los labios en completo disgusto y preocupación... parece que el gobierno ha olvidado continuar la búsqueda de su prima Tonks, Andrómeda no lo menciona pero sabe por Dafira que la búsqueda ni siquiera se está realizando.
Como si el asesinato y secuestro de algunos aurores fuera lamentable pero sacrificios insalvables para detenerse a investigar.
Puede que sepa que no tuvo nada que ver Voldemort, pero es negligente barrer este tipo de problemas sin resolver y seguir con la intriga a las familias sospechosamente oscuras como ellos.
Lo único bueno de este mal manejo, es que a la familia de todos los afectados en este incidente el ministerio cayo de su gracia... será fácil agregarlos a la creciente oleada de disgusto sobre el gobierno.
Tararea al ponerse de pie nuevamente, mira el exterior con ojo afilado cerrándolo solo por un respiro.
Piensa ahora en los nuevos refugiados.
Unos que aunque ya esperaban, fueron oportunos para entregar la custodia de Harry cuando lo necesito... porque sería negligente dar un refugio a un niño solitario, no es que desconfiara de las almas mod pero estos carecen de un buen seguimiento a las necesidades de un ser vivo sin parecer fingido.
Le encantaría reencontrarse con ellas y conocer al niño que trajeron, pero no debe hacerlo si desea mantenerlos lejos de ligarlos a los Black.
Ishida tuvo que ser advertido de no confraternizar con estos para no atraer al ministerio a investigar a los recién mudados, aun cuando sabe se muere por preguntar cómo están las cosas en Karakura.
Espera que Urahara cumpla su promesa y vuelva.
Alphard entonces se distrae con otro pendiente que arrastran, algo que de igual manera necesita la intervención del científico para extraer un fragmento de alma de un objeto inanimado además de saber cuántos más existían... también la cicatriz de Harry... cierra los ojos con un grave disgusto por el ritual que paso Voldemort para hacer esta aberración.
Al menos Regulus es un hombre que se intentó reivindicar.
Pasos se escuchan acercándose sacándolo afortunadamente de los mismos pensamientos inciertos, Alphard se prepara cuando la puerta se desliza para ser abierta... no tiene que voltear, Sirius se para ahí en el marco con su túnica limpia y cabello recogido con una barba de días -¿Listo?- su voz resuena con un tono vacilante.
Alphard voltea a observarlo, analizarlo y aunque tiene un aspecto saludable hay esos signos de estrés junto con desvelo y el aroma casi imperceptible del licor que no le puede ocultar aun cuando estaba enfermo -Confiscare todo el alcohol-
Se tensa al dejar caer la fachada de jovialidad, el convicto rehúye de la mirada acusadora de su hijo al que nunca le puede esconder sus noches desveladas con cierto porcentaje de bebidas alcohólicas no importa los encantamientos o pociones para la resaca que aplique.
Pero tiene buenos motivos... Regulus... su madre... personas que pensó conocían al final no eran lo que pensó, odia este sentimiento del "hubiera" conforme se asientan más en su mente... Sirius odia pensar.
Alphard lo sabe, pero esconderse no es bueno para la salud -sabes que lo hare, los elfos lo harán- el adolescente señala al acortar la distancia, tomando las manos del supuesto adulto en un apretón cálido -no es malo extrañar, Padre, pero desgastarse o torturarse no es una buena manera de duelo-
Sirius suelta una risa helada, mirando la ventana por encima de la cabeza blanca de su primogénito... piensa que ya no funcionara dentro de poco, que el chico crecerá más grande que su padre y esto no ayuda en la oleada depresiva que lo está aquejando-Siempre pensé que Regulus era un tonto iluso, siempre tratando de satisfacer a mis padres- expresa con ojos ajenos, recordando tanto de esa vida -Y ella... ella no fue una buena madre ni siquiera una abuela- susurra sin mirarlo.
Jushiro vislumbra el dolor de su padre y no puede dejarlo sin que comprenda una parte importante del asunto -Uno nunca termina de conocer a las personas, Padre- reflexiona sabiamente -No es malo recordarlos- le sugiere con una sonrisa discreta -sin alcohol de preferencia- añade.
Una sonrisa torcida llena de soledad -eres un chico muy maduro- Sirius aprieta los puños bajo el toque de su único hijo, no sabe de dónde saco esta personalidad y en estos momentos no extraña que nunca pudiera convertirlo en la siguiente generación de merodeadores -fuiste muy bueno en perdonarla- acepta con sequedad.
Ukitake le da un apretón casual -Nunca la odie- admite, aun en las circunstancias más difíciles o los desaires nunca tomo nada personal de una persona como su abuela.
-Madre siempre fue difícil, una total bruja- admite el hombre con muchas cosas flotando en su mente -Simplemente no entiendo- acepta después de su impuesto silencio, de su exilio de escapar a su habitación sin valor de mirar a sus hijos... extrañamente Dafira respeto su deseo de estar solo después del funeral y solo la madurez de estos le dio confianza de retirarse.
Una ligera sonrisa comprensiva en Ukitake -No es necesario entenderla ni vergonzoso extrañarla-
-Es vergonzoso envidiar- corrige sin mirarlo al ser abierto con lo que en verdad molesta -¿Por qué no se comportó así con nosotros?- su voz es tan baja y dolida en Sirius.
Y ahí está el problema, Ukitake no puede ayudarle cuando las personas al final de sus vidas no son las mismas que fueron en el mejor momento... muchas almas toman experiencia por el camino difícil... muchas almas ni siquiera se pueden quitar sus filos en toda su existencia... Walburga fue de las pocas que pudo cambiar aun cuando fue al final.
-No hay vergüenza en comparar, Padre- resume en pocas palabras con una discreta sonrisa.
Agita el cabello blanco con absoluta adoración, Sirius le da una mirada llena de orgullo que suple por el momento su depresión -no entiendo que hice para hacerme de niños tan buenos- dice en voz alta.
Alphard niega divertido.
Sirius pasa su mano por el cabello mirando la habitación ya empacada y disfrutando de ver a su hijo fuera de su cama con absoluta salud al menos algo bueno de todo los acontecimientos que están pasando alrededor, suspira penosamente al soltarlo -No quiero que se vayan-
-No estarás solo, Padre- le recuerda con cariño anidando por este progenitor tan perdido, tan asustado a la soledad... las secuelas aunque cada vez menos visibles, todavía le dan esa inmadurez que no debería... Ukitake odia a los dementores por hacer de este niño tan vulnerable.
El ex convicto hace una mueca ante la perspectiva de responsabilidades, administrar no era divertido y ahora con el imbécil de Urahara fuera, todo el peso del negocio caería encima de sus hombros... sobre todo con Dafira a medio tiempo (aunque sabe el bastardo tiene un buen manejo de su agenda para realizar tantas cosas a la vez aun con un obstáculo como el colegio).
Su agenda de amistades sigue igual de corta, trabajar no es lo ideal para mitigar la soledad.
-Estoy seguro Onii-san encontrara la manera de visitarte en Hogsmade- añade Alphard adivinando las molestias de su progenitor con un manto tranquilizador aunque sabe su pariente no es el indicado para el trabajo.
-Y aun no sé si eso es bueno o malo- gruñe Sirius al ser empujado dentro de la habitación, Alphard oculta la diversión en su rostro al esquivar el tropiezo de su padre... mirando al culpable que sonríe jovial ahora en la puerta.
-Ups, lo siento- chirria con falsa alegría Dafira al colocarse estratégicamente donde estaba el mayor Black -No te vi estorbando- canturrea con un dedo pálido alzado indiferente.
Sirius no cree en la disculpa haciendo el gesto maduro de sacar la lengua.
Ichimaru le da una de esas sonrisas de mierda que dice que solo se disculpa por su primo no por causar un pequeño accidente en el equilibrio de quien tapaba la puerta (no tiene nada que ver que haya escuchado justamente la queja de su tío).
Un suspiro alegre del alma mayor, mirando discutir a su padre con su pariente como si no hubieran pasado días sin verse ante el luto impuesto en el hogar, es obvio que ninguno de ellos está dispuestos a enfrentarse con el corazón en la mano (más del segundo que el primero, Sirius siempre correrá a él).
Jushiro es bueno escuchando, pero parece que Ichimaru aún no está dispuesto a confiar sus emociones y no le molesta, lo entiende.
-Es injusto- la queja de fondo de Sirius con hombros derrotados mirando por salvación a su hijo, Alphard estratégicamente da un saludo de despedida al empujarlos fuera de su habitación con promesas de verse abajo.
La risa estridente y burlona resuena en el corredor, Ichimaru encantado aferra el brazo de Sirius para arrastrarlo sin dejar de contar toda la agenda que deberá enfrentar si desea obtener ingresos modestos para su vida... una chispa de travesura brilla en Ukitake, al recargarse en la puerta escuchando alejarse.
La vida es encantadora cuando uno está sano.
Pero no lo suficiente para involucrarse en las conversaciones/discusiones entre ambos parientes donde sabe al final... Dafira ganara, siempre lo hace y pone al borde a su pobre padre que seguro no extrañaba esto.
Tararea para sí mismo, por ahora guardan la información del fragmento del alma para sí mismos, Sirius no necesita saber los pormenores del sacrificio de su hermano... da un vistazo general a su cuarto que no extrañara, esta alegre de poder estar en condiciones de regresar al colegio y ya espera con ansias como serán recibidos por el resto del cuerpo estudiantil.
Si adivina, seguro serán atacados de muchas maneras.
Sera divertido.
XXXXX
Los Weasley cruzan la barrera con un suspiro colectivo, arrastrando carros y conversando... todos los pelirrojos aun con las distracciones familiares, buscan en el entorno abarrotado con ojo agudo tan cercas de la barrera que podían estar al pendiente de su objetivo.
Saben el momento justo cuando su interés ingresa al andén.
Nadie es sutil cuando se asilencia el bullicio de golpe haciendo del sonido del tren más fuerte, algunos muggles están un poco desconcertados buscando respuesta en susurros disimulados a sus hijos que explican con renuencia que sucede... los sangre pura están divididos en los que tienen desdén, los que están dispuestos a apoyar sin importar la mala publicidad y los que no les interesa, claro que al final todos tienen un sentimiento común... miedo.
Es impredecible, es silencioso y saben la guerra esta pronto a iniciar con ese niño en el epicentro.
Harry Potter es un gran problema, no solo es apuntado por el ministerio como un alborotador sino como el objetivo viviente del resucitado señor oscuro... muchos pidieron la expulsión de este para evitar problemas, pero el director no dejo que sucediera causando que muchos niños fueran retirados de Hogwarts.
Que la imagen de Albus Dumbledore decayera por su falta de imparcialidad solo acrecentó.
Sin embargo no todos tienen las ganas o el dinero para hacer el cambio de colegio dejando a muchos atrapados con el niño que vivió en otro año escolar.
Los Weasley acechan de manera silenciosa, Molly ha detenido a cualquiera de sus hijos de adelantarse con miradas llameantes que han detenido hasta a los gemelos, deciden acercarse como familia con una sonrisa apretada al detectar que no está solo.
Hay tres desconocidos hablando con Harry con una amigable actitud como si las miradas que el resto les está lanzando no fueran importantes (si alguien estuviera entrenado, se daría cuenta que la formación es defensiva con el chico de lentes en medio).
Son extranjeros, dos mujeres con ropas muggles le regresan la mirada cuando están demasiado cercas... una amable la otra apática... Harry sigue sin darse cuenta de su grupo, hablando con una sonrisa paciente al niño cuyo cabello es un impresionante naranja que balbucea feliz de estar ahí.
Molly ubica al niño en la edad de un primer año más o menos.
-¿Harry?- llama Ron tentativamente sin esperar ningún permiso, ignorando el fulminar de su madre.
El chico en si voltea con sorpresa, un gesto nervioso lo llena por completo a mirarlos a todos y un ondeo de mano inseguro se levanta -Hola-
Molly interviene al ver que su hijo está por escupir enojado -querido, estábamos preocupados por ti- dice diplomática.
Parpadea -Huh... lo siento- dice con una discreta sonrisa -simplemente no pude escribir- ofrece incierto.
Ron como Ginny fruncen el ceño, Fred y George intercambian miradas y es Molly la que parpadea abiertamente -pero, querido, hubiera sido fácil que al menos dijeras donde estas... el director estaba muy preocupado buscándote-
El chico de lentes se agria en instantes ante la mención del respetado anciano negándose a ondear en el tema de su misteriosa ubicación durante la mayor parte del verano... aun cuando parece más sano y alegre que normalmente lo reciben de los Dursley... Molly sospecha.
Una de las chicas se aclara la garganta, llamando la atención del grupo -lo lamento, pero abarcamos mucho del tiempo de Harry-kun con nuestra mudanza- añade al dar un paso -Kur... Yuzu Kurosaki- asegura con una inclinación suave -Mi hermana Karin y mi sobrino Kazui- presenta amablemente -Harry-kun nos ha contado sobre ustedes- dice más para apaciguar.
Un bufido grosero de Ron -Nadie nos contó sobre ustedes- escupe con una afirmación hosca de Ginny, Harry frunce el ceño y Molly sabe que esto se complicara si deja que el temperamento Weasley se haga presente.
Para su desgracia los gemelos están muy dispuestos a ver el infierno con palomitas en mano.
Karin mira a Ron sin impresionarse antes de que la matriarca logre arreglar algo -uno pensaría que los británicos son educados- lo dice en voz alta no solo para el pelirrojo grosero sino para el resto que está inclinado a escuchar desvergonzadamente a su grupo.
-¡Karin!- amonesta Yuzu escandalizada con una risa mal disimulada de Kazui y Harry.
Molly frunce el ceño en recriminación -HARRY- alguien llama interrumpiendo, los Granger entran a escena con un gesto más conciliador.
-Hermione- Harry se ve más aliviado de ver a la castaña, esta parece curiosa por esto pero no hace palanca al dar un ligero abrazo fraternal haciendo las presentaciones de los extranjeros que parecen encajar muy bien con los muggles.
-Espero que hayas hecho la tarea- dice la niña dándole una mirada de reojo, Neville se une con su abuela al poco tiempo alcanzando a escuchar la pregunta.
Longbottom afirma mientras Harry suspira -Ariana ya me molesto con eso-
-Ariana si tuvo derecho a cartas- Ron muerde, Molly se golpea la frente con una mirada de castigo a su hijo... la abuela de Neville resopla pero parece cómoda con la idea de ser absorbida por el grupo de muggles a comparación de la pelirroja.
Harry vuelve con una mirada enojada a su amigo tan rápido que lo hace titubear -Eso fue durante la primera semana, Ron... tampoco le he enviado nada-
-¿No tienen teléfono?- pregunta Kazui interrumpiendo con ojos inocentes al de lentes -es más fácil por teléfono ¿no?-
Una sonrisa de Hermione ganándole a Harry el responder -los magos no tienen ese tipo de facilidad, no se adapta al mundo muggle-
-¿Por qué?- el niño insiste.
-La magia no se lleva bien con eso- dice Molly un poco despectiva sin desearlo, a veces es abrumada por la amargura cuando su esposo no deja de hablar al respecto y con la poca paciencia que tiene últimamente no ayuda en su tono -pero eso no es conocimiento de los muggles- añade rápidamente con una sonrisa cálida.
-Oh, no es un poco injusto- murmura Kazui mirando sus pies.
-Sí, es un tanto molesto- Karin interrumpe al agitar el cabello -y antes de llegar a conclusiones, señora, somos lo que ustedes llaman squid- asegura con una sonrisa de tiburón casi retando a contradecir.
Molly está avergonzada -no quise insultar- asegura con una sonrisa descuidada.
-Bueno, creo que ya va siendo hora de subir ¿no?- el señor Granger interviene diplomático, con un gesto de empuje a su hija y un susurro junto con un abrazo de despedida.
Molly se siente incómoda, mira la despedida de sus hijos y espera que Ron no arruine nada... cuando ve el tren partir, está dispuesta a interrogar sutilmente a estas extrañas sobre Harry y sus motivos para avisar al director cuando se da cuenta que de hecho ya no están.
También se dio cuenta que no vio a los Black.
XXXXX
Ginny está muy enojada.
Mira a Harry con insistencia y este sentimiento de traición solo parece crecer conforme más vueltas le dan al asunto, porque no era difícil enviarles una carta aunque sea una postal ¿Qué tan arduo seria mudarse para unos muggles? Una parte de ella dice que mucho, que ellos no tienen magia para flotar cosas.
Pero está enojada para ver la razón de todo esto.
Porque a pesar del obvio sentimiento en su corazón que solo parece traerle amargura cada vez que lo ve alrededor de esa niña Ariana como un cachorro perdido, esta su lealtad a su familia... una familia que recibió a Harry con los brazos abiertos como para ser echados aun lado sin advertencia.
Para su mala suerte, los gemelos parecen dispuestos a ignorar el desaire más feliz de contarle sus avances sobre el negocio a ciernes que están realizando con lo patrocinado sin importar como están acaparando a Harry de cualquier drama enojado que esté dispuesto a dejar caer Ron.
Hermione y Neville no están en el compartimiento, yendo a buscar a los sospechosos Black... Harry parece consiente de su mirada resentida de ambos pelirrojos pero alegre de ignorarlos, de hecho este gesto es tan familiar al infame Dafira que los irrita aún más.
Tanto Ron como Ginny están compartiendo el mismo lado del asiento, mientras los gemelos uno está enfrente y el otro a su lado, justo en la ventana para quedar enfrente de Harry al que rodean... siguen hablando sobre negocios, sobre prototipos y futuras rentas... como si el mundo no estuviera en una latente guerra y que el chico que vivió se la paso escondido de todos ellos.
-Eres un traidor- escupe Ron con los puños apretados.
Ginny resopla, al menos su hermano debió de pensar mejor la forma de abrir las conversaciones.
-¿Perdone?- dice Harry volteando en dirección de Ron dejando a los gemelos en silencio, Ginny se enderezo.
-Ahora hasta actúas como ese Dafira- continua el pelirrojo con esa misma ira que tenía cuando el nombre de Potter salió en el cáliz -Nos traicionaste con ellos-
Frunce el ceño, un suspiro impaciente de Harry al recargarse en el sofá con placida indiferencia, exasperado porque convenientemente su amigo parece decidido en olvidar que los Weasley visitaron durante el tiempo que duro su estadia en grimmauld place al inicio del verano como para ser acusado de traicion, Ron se olvida que Dafira los molestaba la mayoria del tiempo en esa casa... cierra los ojos, se centra en no echárselo en cara -Ellos no tienen nada que ver con esto- mintió con descaro.
Ginny aprieta los dientes- Y entonces ¿de dónde salieron los Kurosaki?- arquea la ceja con un tono nivelado -brotaron de la nada y te acogieron fácilmente-
-¿Qué es esto? Un interrogatorio- Harry los fulmina a ambos ignorando el responder -también me cuestionaran- pregunta a los gemelos que levantan las manos pasivamente.
-Estas vivo, para mí eso vale más- Fred alude con una bandera blanca que saco de algún lado en símbolo de paz.
-Acuerdo con mi hermano, además espero que me digas que las chicas son solteras- George mueve las cejas sugerente.
Harry parpadea escandalizado -Son mucho mayores que ustedes-
-Tu punto- dicen ambos con una sonrisa pícara haciendo que aun con lo enojados que estaban, todos voltearon los ojos ante su burla.
-No pueden tomarse nada en serio- Ginny muele los dientes.
-Este sujeto nos está traicionando, con los Black ¡sabes lo que dicen de los Black!- Ron se pone de pie apuntando descaradamente a su amigo.
-También crees lo que dicen de mi- Harry muerde cruzándose de brazos -ya les dije, los Kurosaki no tienen nada que ver con los Black- dice con tono de finalidad -Tampoco tengo que decirles nada al respecto- afirma con la barbilla alzada.
-Es suficiente, Ginny... Ron- Fred interviene al ver a todos cocinarse peligrosamente, los gritos no son buenos cuando no los piensas... son gryffindor no idiotas -empeoraras todo, lo sé... te conocemos-
-eres nuestro hermano, te amamos pero no sirves para esto- añade George sin una pizca de diversión.
-Pero los Black- Ron protesta mirando a sus hermanos mayores como si fueran locos, sobre todo con la rivalidad que tienen con la cara de zorro.
-Es su asunto si confía en los Black- George resopla sabiendo muy bien lo que piensa, no están muy equivocados y aunque odian las tripas del slytherin, vieron lo que hicieron por Harry.
-Aunque no nos guste el imbécil de la serpiente- agrega Fred ahora viendo directamente a Harry a quien le deben el primer paso a su sueño, pero también son conscientes de un panorama más complicado del que ven sus parientes alrededor del chico que vivió.
-Te mantuvo a salvo mientras duro- George afirma indiferente sonriendo comprensivo, ellos NO se olvidaron de ese lapso en grimmauld place.
-Alphard es un buen chico, no tan espeluznante y da dulces- canta el otro gemelo levantando la mano para no dejar hablar a sus temperamentales hermanos recordando la primera vez que se acercaron al menor y como los lleno de dulces sin ninguna pizca de malicia.
Fue el momento en que decidieron tratarlo como su propia persona y no la sombra u objetivo para llegar a su rival.
Fue duro verlo en el lecho de enfermedad, secretamente están felices de su misteriosa salud y saben su madre fue sincera en su carta cuando se enteraron.
-Por lo que no nos importa si fueron los Black los que te ayudaron- Fred añade dándole una palmada a Harry.
-Tampoco que no nos hayas mandado cartas- sonríe George con una mano espantando fácilmente.
-Estas aquí, es lo que cuenta- vuelven a repetir ambos al mismo tiempo.
Harry parpadea, sonríe alegremente -y aquí pensé que nunca madurarían- se burla ante los ofendidos gemelos -pero gracias- añade para mirar a Ron y Ginny -lo lamento, en serio, pero si no pueden confiar en mí en esto ¿Cómo puedo confiar más en ustedes?- pregunta.
Ron se cruza de brazos sin mirar a nadie en general, Harry suspira al igual que los gemelos... mirando a la única niña como si esperaran su propia resolución.
Entre herida e insultada, Ginny no tiene nada más que decir antes de ponerse de pie tempestuosa... da un gesto sucio al entorno al abrir el compartimiento, desgraciadamente se topa directamente con Ariana a quien con renuencia saluda para fingir que esto no sucedió... buscará a Luna, ella es una buena amiga y también no le gusta los Black.
XXXXX
Harry va a cambiarse cuando lo empujan al vestidor, resopla al enderezarse y no se sorprende que Dafira este justo en la salida con una sonrisa de mierda mientras desliza sin ver la puerta de manera silenciosa y un tanto aterradora.
Es injusto como el chico ha crecido, vio de lejos a Alphard y seguro si compara también se dará cuenta que se está quedando atrás.
-Mah, debes mejorar tus sentidos del entorno, Harry-kun- pía el mayor al caminar rumbo al banco que hay en esa pequeña habitación agitando su varita para convocar su propia vestimenta esmeralda -Pasaste un buen verano, asumo-
Volteando los ojos al girar para comenzar a cambiarse, el chico de lentes resopla y sabe nadie más entrara al vestidor, no desea preguntar cómo se las arreglará para que nadie se dé cuenta que han coincidido solos -lo sabrías ¿no?- prefiere decir al quitarse un poco los lentes para deslizar su camisa.
-Por supuesto, aquí estoy yo tratando y fallando de ser educado- un tono dramático y herido de Dafira al ajustarse el pantalón fácilmente, rompiendo el record de vestirse sin que el cuatro ojos mire de más.
No es vergüenza, es táctica para que nadie se dé cuenta que lo delgado solo es apariencia.
Otro resoplido de Harry -Como esta Sirius-
-Mejor, fallando en ser sutil de que está bebiendo toda la bóveda de licor- canturrea al mirarse las cutículas de sus uñas con detenimiento, tallando y sacando un pedazo de basura sin interés.
Harry le da una mirada sucia -Alphard ya está mejor-
-Un milagro ¿no?- sonríe descarado Dafira sin entrar a detalles.
Un suspiro audible, rendido de saber que no obtendrá nada -Le agradeceré a la Señora Black-
-No es necesario, Harry-kun... de nada, por cierto- una sonrisa de dientes apretada de Dafira.
Harry parpadea soltando otro largo suspiro de esos tan comunes cuando esta entorno a alguien tan difícil como este chico... a veces se pregunta cómo aguanto el tiempo en que compartieron vivienda... luego recuerda que fue Alphard y Sirius su mediador.
-Esta es una advertencia, Harry- el tono cambia en Dafira, el chico a medio vestir voltea alarmado -Sabes que estamos bajo vigilancia ¿no?- pregunta al recargarse en el marco de la puerta esperando la confirmación silenciosa del otro -El ministerio intentara hundirnos, así que te recomiendo que no fraternices mucho con nosotros-
-Pero...- el de lentes siente su corazón detenerse, apenas está empezando a tratarse civilmente, Sirius es su padrino y que decir de Alphard a quien ya ve como un amigo como para parar sus avances ¡quiere una familia! Y aunque está agradecido con los Kurosaki, no son más que extraños quizás amigos solamente.
Dafira se cruza de brazos con firmeza, hay acero en sus ojos ahora abiertos como si mirara a un niño malcriado -Sin peros, Harry... -levanta un dedo huesudo -podre mantener tu bienestar pero prefiero que no te involucres y por el amor a toda la magia... trata de no meterte en problemas-
-No fui yo- ofendido responde Harry.
-El que sea, el punto es que estoy seguro como el infierno mismo... que te estarán provocando, puede que no te estés liando con nosotros directamente... pero eres su propio punto de interés para ellos y harán lo que sea para que caigas espectacularmente- se acerca a golpear la frente de Harry -así que atento, gryffindor no es sinónimo de idiota ¿entiendes?-
Si no fuera porque lo conoce, Harry se hubiera ofendido pero extrañamente entiende el razonamiento detrás del consejo de mantenerse lejos de ellos, ya tiene suficiente el solo para agregar las sospechas Black -Está bien- cede.
-Buen niño- se burla acariciando el cabello de cuervo condescendiente.
Harry lo fulmina con la mirada tratando y fallando de golpear la mano que lo trata como un perro.
-Ahora mocoso...- saca entre sus bolsas un costal de dulces al dar un gran paso atrás -Alphard me encargo que te diera esto, un consejo de lavarte los dientes y no descuides tus estudios... todas esas cosas ñoñas- resume Dafira con aburrimiento al abrir la puerta lanzándole el regalo sin miramientos a un descuidado adolescente -ja ne, Harry-kun-
Harry no extrañara eso.
Suspira al terminar de cambiarse, ver un montón de dulces en un saco sin fondo es un tanto divertido y le alegra ver que Ariana igualmente ve el humor en el gesto de tener esto entre sus manos, al menos ella le entiende y apoya.
Los gemelos al parecer decidieron quedarse junto con Jordan en el compartimiento, lastimosamente Ron no se ve por ninguna parte cuando están por llegar a la estación del tren.
Cierra los ojos decepcionado de la actitud de su amigo aunque sabe puede que tenga un poco de razón pero fue necesario mantener a todos ignorantes de su paradero... fue el consejo de los Black... y por lo que escucho, el director estuvo buscándolo.
Está enojado con Dumbledore.
Tratará de calmar a Ron cuando estén en el dormitorio, Ariana puede ayudarle.
El inicio escolar, no se ve muy prometedor.
Sobre todo cuando se entera que Walburga Black falleció al final del verano ¿Por qué no le dijeron? se pregunta con una mueca disgustada, pero solo los ve de lejos... puede sentir a todos vigilando sus movimientos y sabe muchos esperan que vaya con ellos en el mismo carruaje.
Pero debe respetar las lineas por ahora.
Es entonces cuando ve lo que el carruaje trae amarrado, caballos sacado de sus pesadillas que lo hacen detenerse y salir bruscamente de sus pensamientos... mirando con ojos abiertos a la criatura relinchante.
-No te preocupes Harry, no hacen daño- Ariana le susurra haciéndolo brincar, tomándolo del brazo para seguir el camino.
-Que es eso- susurra febrilmente al subir al carruaje un tanto desconcertado.
-Thestral- informa Ariana con una sonrisa al sentarse a su lado.
-Un tanto extraño que puedas verlos- una voz soñadora interrumpió, una rubia pálida dice al subir suavemente con una Ginny hosca que susurra "sin mas opciones" a sus espaldas... mira a su amiga y luego a él con una tensión en sus hombros -bueno, no tan extraño si estas tan cercas de la muerte- finaliza con ese tono ausente.
Harry frunce el ceño no entendiendo y muy ofendido asumiendo que habla sobre el incidente del final del torneo.
Pero Ariana sonríe divertida comprendiendo que los años de convivió con ella comienzan a afectar a su joven pupilo... alegremente tendrá que asegurarse de revisar que no haya reiatsu involucrado, aunque sondeándolo... no es el caso, tal vez la magia del niño este enfrentando a ellos de esa manera.
-Luna, no hables con ellos- espeta Ginny mordazmente.
-Mah, Weasley- Ariana irrumpe alegremente vertiendo un tanto de su intimidante esencia -es un tanto grosero imponer tus creencias ¿no crees? ademas, me gustaría saber el nombre de tan interesante compañía- añade con una pequeña sonrisa que combina con la oscuridad en sus rasgos que hacen de sus ojos, frias canicas azules.
La pelirroja se muerde su comentario, simplemente no puede luchar contra la esencia de Dumbledore y con su comentario se lo busco... Harry parece un tanto satisfecho con ojos muy enamorados a la la niña provocando amargura en su sentimientos poco correspondidos.
-Luna Lovegood- tartamudea la rubia con ojos impresionables como si viera un error brotando de las sombras.
-Oh, no pongas esa cara, Lovegood, no muerdo la mayoría de las veces sin provocación- arrulla Ariana con un guiño de ojo divertido.
Ginny frunce el ceño acercándose a su única amiga, Harry esconde una risita y Luna se obliga a mirar el camino fuera del carruaje sabiendo no mencionar que tan parecido es la esencia a los Black... Ariana tararea para si misma alegremente.
XXXXX
Fin del capitulo.
Uno corto para decir que estoy viva!
Empieza el quinto año, Harry paso el verano con los Kurosaki pero para el es como ver a una familia normal... fue a donde lo dirigió el traslador y no tuvo problemas en confiar en estos porque confía en los Black.
Aunque la advertencia de no involucrarlos en su desaparición fue una iniciativa propia que Dafira no tuvo que reafirmar, aunque como quiera lo hizo.
Probablemente haga muy corto este año, ya que planeo concentrarme en el punto de vista de Umbridge o de cualquiera lejos del punto de vista Black o de Harry... esta fue la excepción.
Ichimaru no es bueno liando con emociones, por la paz de su mente... prefirio tratar esto como si no fuera una molestia, respetando por un momento el deseo de Sirius de soledad y no diciendole nada a Harry quien adivino no sabia de su perdida.
Asumo que Kazui tenia unos 7 años en el último capitulo del manga de Bleach, por lo que le sume cinco... eso de las líneas de tiempo es difícil cuando intentas respetarlo (el epilogo fueron diez años después del final de la guerra... así que solo le agregue los cinco años de Hogwarts porque recordemos que Alphard nació directamente después de morir).
Neah20 fuera.
