Nota del autor:

Hola y bienvenidos nuevamente mis queridos lectores. Después de un largo tiempo, casi tres semanas, finalmente he podido terminar este capítulo. Espero que sea de su agrado.

Recomiendo las sanciones: "Duel of the Fates", "1 & 0 City" y "Prove Yourself" para este capítulo.

Y sin más por el momento Coooomenzamos!

Advertencia: Todos los personajes de esta historia pertenecen a sus correspondientes creadores. My little pony y sus personajes son propiedad de Hasbro. La presente historia fue hecha sin fines de lucro y con el único propósito de entretener.

Advertencia: Este capítulo puede contener violencia o escenas sexuales explicitas, por lo que se recomienda discreción por parte del lector.

Lean y comenten


Moonbeam

Capítulo 52 – Inspiration Manifestation

-Puedo ofrecerte un buen trato… de cualquier modo no es como si tuvieras muchas opciones- se mofó la reina mientras observaba a los dos ponis frente a ella.

-¿Oh en serio?- respondió el lord con desconfianza -Bueno su majestad en vista de que hemos viajado hasta aquí lo menos que podemos hacer es escuchar su propuesta- añadió el Lord con perspicacia, después de todo al estar tan cerca de la criatura frente a él, finalmente había logrado sentir con mayor claridad la presencia que emanaba de la reina. Ciertamente se trataba de una sensación similar a la que aquella sombra le producía cada vez que la convocaba en el sótano de la mansión, aunque ciertamente esta presencia parcia provenir del interior de la criatura y no de los alrededores.

-Lo que deseas es deshacerte de la princesa Celestia para que el Sol nunca más vuelva a brillar, ¿O acaso me equivoco?- comentó al reina moviendo su crin para apartarla de su rostro.

-Siento curiosidad su majestad. ¿Cómo es posible que llegara a semejante conclusión? Después de todo es la primera vez que nos vemos el uno al otro-

-Oh mi querido Red… Te puedo asegurar que conozco muchas más cosas de las que puedes imaginar. De hecho, debo admitir que tu participación ha sido bastante útil para nuestros planes. Sembrar la semilla de la discordia en el interior de la princesa de la noche ha sido de gran ayuda. Aunque puedo decir que no ha sido precisamente tu intención… el hecho de lograr que las princesas comiencen a desconfiar la una de la otra ha comenzado a oscurecer el brillo de los elementos de la armonía- comentó la reina.

"Incluso a pesar de la intervención de esa molesta alicornio" añadió una voz en el interior de la mente de Cocoon.

-Veo que mi contratista realmente ha estado ocupada. La verdad es que no me sorprende que Elly decidiera usar mi deseo en su favor, pero te aseguro que mientras la daga permanezca en mi mansión seguiré teniendo el control de su vida en mis manos-

-Oh si la daga, supongo que fue surte que lograras encontrar un objeto tan valioso en tus viajes por el reino. Si no me equivoco esa daga oxidada es capaz de invocar a uno de los siete por medio de un pequeño ritual, pero debo decir que fue muy listo de tu parte usar uno de los rituales del libro para mantenerla confinada. Me intriga saber a cuántas de tus concubinas sacrificaste para ejecutar semejante hechizo… Se de buena fuente que los hechizos de ese libro poseen un nivel de magia oscura difícil de controlar y la mayoría de ellos requieren un sacrificio- Red no tenia forma de saber cómo era posible que la reina conociera esos detalles. Después de todo la sombra que había capturado en el sótano de su mansión era incapaz de escapar mientras el cuchillo permaneciera intacto. Por lo que no existía forma de que alguna criatura ajena a Viper conociera tantos detalles de aquellos objetos… después de todo ni siquiera su hermana Pink conocía toda la historia de como aquella sombra llegó a su sótano.

-Dime una cosa, ¿Qué fue lo que te orilló a arriesgarte tanto…? Acaso fue codicia y sed de poder lo que te arrastró a buscar la daga tan pronto como te enteraste de su existencia gracias a ese viejo libro… o fue algo más-

Ciertamente el Lord había adquirido aquel libro fabricado con piel de poni durante una de sus cacerías. En aquel entonces las tres tribus aún continuaban peleando y discutiendo los unos con los otros. Todos esos conflictos le permitían cazar y alimentarse con libertad. Gracias a la falta de armonía que se esparcía por los distintos territorios Red y Pink Wine, lograron hacerse con varios tesoros y una gran fortuna que arrebataban de los cascos de otras familias de ponis que devoraban insaciables. Una de las familias de ponis de las que se alimentaron poseía una gran cantidad de libros que contaban historias oscuras que hablaban de los secretos mejor guardados de muchas de las antiguas tribus, no solo de ponis sino de muchas otras razas.

De entre esos libros, sin embargo, el que le llamó más la atención era un libro fabricado con piel de poni el cual estaba escrito con sangre. Y aunque ciertamente estaba escrito en un idioma que no podía comprender del todo, se había convertido en una gran ayuda para él y para su recién formado clan.

Tras la derrota de los windigos y la posterior derrota de Tirek y Discord ante las princesas, Red supo de inmediato que sería imposible hacer frente a ambas princesas por su cuenta. Adicional a eso el Sol limitaba las habilidades y poder de su clan, por lo que finalmente optó por buscar la forma de quitar aquel obstáculo de su camino. La respuesta la encontró en aquel libro, pues uno de sus conjuros hablaba de una forma de invocar a una criatura de la oscuridad misma que podía ser confinada si se seguía cierto ritual al pie de la letra.

Con eso en mente y con el objetivo de ganar más terreno el Lord comenzó a viajar por el reino en busca de la daga oxidada que le daría el control sobre aquella criatura. Al mismo tiempo comenzó a apoderarse de distintas yeguas a las cuales convertía en sus esclavas. Aquellas que tenían suerte y provenían de una ascendencia de sangre noble de alguna de las familias de unicornios, se terminaba convirtiendo en una concubina que agregaba a su harem como si se trataran de trofeos propios. Las yeguas menos afortunadas se convertirían en sacrificios para el ritual de invocación.

Tras localizar la daga y hacerse con los bits suficientes, el Lord se traslado a las afueras de Canterlot en donde realizó el ritual para invocar a la criatura. Al contrario de lo que esperaba, la criatura parecía no tener problema con ser invocada en el interior de una pequeña habitación en el sótano y por lo que sabia de "ella", todo lo que deseaba a cambio de ayudarle a traer la noche eterna eran sacrificios vivientes de vez en cuando, aunque era claro que la sombra no había dejado de mencionar su interés por volverse uno con el lord.

Ahora, sin embargo, Red estaba bastante preocupado. Era posible que aquella sombra fuera capaz de ser invocada por otra criatura… y también existía la posibilidad de que los sacrificios usados durante el ritual fueran insuficientes para mantener a aquella sombra confinada por más tiempo.

Aun así, era extraño. Desde el momento en que Red invocó aquella sombra en el interior de su sótano, esta parecía interesada principalmente en una cosa… Apoderarse del cuerpo de Red.

"¿Acaso será posible que Elly haya sido capaz de introducirse en el cuerpo de la reina?" Pensó el Lord. Quizá esa sombra en realidad era capaz de controlar el cuerpo de otras criaturas, después de todo Elly no solía hablar mucho con él, por lo que realmente no conocía mucho de ella. Probablemente esta reina estaba bajo el control de aquella sombra mucho antes de que él mismo lograra capturarla en el interior de su sótano. Era posible que la sombra fuera capaz de compartir sus pensamientos y conocimientos con esta reina, siempre y cuando existiera algún hechizo que las vinculara de alguna manera.

Lo que más le preocupaba era el hecho de que a pesar de conocer tantos detalles, la reina no parecía interesada en liberar a la sombra que permanecía encerrada en el sótano, y tampoco parecía interesada en detener sus planes para traer la noche eterna. En todo caso, no tenía sentido alguno que Elly le entregara esos detalles a una criatura que tenía esclavizada, en especial a una reina que contaba con semejante ejército.

"Y si no es una esclava…" el pensamiento paso por la mente del semental. Cocoon había mencionado que la daga podía invocar a uno de siete, lo que significaba que existían seis sombras más.

"Elly deseaba mi cuerpo, así que no sería extraño que las otras seis tuvieran la misma necesidad, lo que significa que…" Red observó a la reina mientras unía las piezas del rompecabezas.

Primero que nada, estaba la repentina amenaza de la princesa Luna, la cual había mostrado una actitud realmente extraña esa noche en su mansión. Por otro lado, estaba el hecho de que la sombra en su sótano no pareciera preocupada por la amenaza que representaba la princesa Luna. Además de la repentina necesidad de Elly por brindarle ayuda enviándolo a los límites del reino a conocer a una criatura que emanaba la misma extraña aura que aquella sombra que permanecía en su sótano… Y por supuesto que no podía dejar de lado el hecho de que esta reina conociera detalles tan precisos de su conexión con Elly, la función de la daga, la existencia de aquel libro de piel que ocultaba en su mansión y el deseo del lord por traer la noche eterna.

Al caer en cuenta de lo que ocurría y de por que "Ella" lo había enviado a un lugar tan apartado gobernado por una criatura que emitía un aura similar a la de "Ella". No pudo evitar sentirse acorralado. Debía encontrar la forma de salir de esa situación… Suponiendo que no fuera demasiado tarde.

-La princesa Luna ha logrado despojarte de la mayoría de tus sirvientes, pero creo que aun tienes posibilidad de salir de esto- comento la reina -Verás, Mi hija pronto vendrá con un regalo para mí y estoy segura que la princesa Celestia la seguirá hasta aquí- añadió la reina.

-¿Exactamente qué es lo que deseas que haga?- Por supuesto que Red sabia lo que la reina esperaba de él, en el momento en el que Cocoon mencionó la llegada de Celestia.

-Quiero que termines con la vida de Celestia con tus propios cascos Red, después de todo este es tu deseo. Solo estoy interesada en saber hasta dónde llegarás con tal de salir victorioso- dijo la reina.

-Así que… lo que deseas es que mi amo acabe con la princesa, solo porque no quieres ensuciarte las patas- dijo Viper, hablando con indignación -¿Por qué no eres tú la que toma la vida de la princesa? después de todo tienes a un gran ejercito que te respalda-

-Ciertamente querida, lo que significa que no solo podría acabar con la princesa… ustedes dos también podrían tener el mismo destino que Celestia… Pero me siento benevolente esta noche, así que les estoy dando una oportunidad. Hagan esto por mí y les puedo asegurar que les ayudaré a traer la noche a eterna- dijo la reina sonriendo de oreja a oreja.

-¿Qué ganarás tu con todo esto?- Pregunto Red arqueando una ceja.

-Yo…- dijo la reina antes de mirarlo nuevamente -Soy una dama con gustos simples… verás lo único que deseo… es ver el mundo caer en la desesperación absoluta- añadió Cocoon mirando a Red con malicia.

-Debería tener cuidado con lo que desea su majestad, podría ser que su deseo se vuelva en su contra- la voz autoritaria y segura de Celestia se escuchó de pronto en la habitación del trono.

-¿Pero qué…?- Dijo Red desviando su mirada a la entrada del túnel principal.

Cocoon observó contrariada a las criaturas que se encontraban de pie en la entrada de su salón del trono. Ahí frente a ellos se encontraba Celestia cargando a la pequeña Cadence en sus cascos. A su lado se encontraba Chrysalis observándola con una extraña mirada. Detrás de ellas se encontraban sus fieles soldados.

-Oh querida, debo admitir que traer a la princesa junto con mi encargo no ha sido una de tus mejores decisiones, pero me sorprende que Celestia aceptara venir contigo a solas… sin ningún guardia que la acompañe- Añadió la reina tomando una postura mucho más sería.

"Hay algo extraño en ella" pensó la reina.

"Ciertamente querida" coincidió la voz de Vice. Cocoon sintió como si aquella sombra le hablara directamente al oído.

"¿Crees que haya usado el mismo truco del que me advertiste durante la noche de la fogata?" preguntó Cocoon.

"No lo creo, esa noche te advertí de la magia que envolvía el cuerpo de la princesa. Si hubiéramos estrechado nuestro casco con el de Celestia esa noche, la pócima de esas odiosas cebras habrían destruido nuestra fachada, pero esta vez…" Vice hizo una pausa antes de responder, como si intentara descubrir algo más "Algo anda mal, pero no puedo saber de qué se trata".

-Madre, esta vez estoy aquí para retarte a un duelo por la corona- habló Chrysalis. Su voz emitía un ligero temblor, a pesar de que su hija parecía tratar de mantener la calma era claro que sentía terror en el interior.

-Oh, ¿En verdad? Bueno querida, si tanto lo deseas entonces no tengo razón alguna para negarme a tu petición, pero por lo menos me gustaría que me entregaras mi obsequio primero- Dijo Cocoon mirando a la pequeña Pegaso rosada que cargaba la deidad del Sol.

-¡Escucha…!- protestó Celestia antes de sentir su cuerpo ser envuelto por la magia de Chrysalis, quien le arrebató a la infante antes de arrojar a la princesa del Sol golpeándola contra la pared al otro lado de la habitación sorprendiendo a los presentes.

Celestia cayo inconsciente detrás de la reina. Cadence comenzó a llorar estirando sus cascos en la dirección de la princesa del Sol que yacía inconsciente en el suelo, mientras la magia de la princesa Changeling la mantenía firmemente sujeta.

-Ni tus invitados ni los soldados deberán interferir, es nuestra ley- Cocoon asintió, después de todo un combate por la corona era una de sus tradiciones más importantes y ninguno de los soldados se atrevería a interferir directamente una vez que el combate iniciara -Pero si yo gano deberás decirme como romper la maldición que me ata a Luna… Es mi única condición- mencionó Chrysalis dando un par de pasos al frente.

-Es un trato- Dijo Cocoon tomando a la pequeña pegaso con su magia -No sabes lo mucho que he estado esperando por probar el sabor del amor que puedes ofrecer pequeña - dijo la reina sonriendo con malicia.

El olor de la pegaso era intoxicante, la cantidad de amor que corría en su interior sería su carta del triunfo. Cocoon abrió sus fauces por completo antes de comenzar a succionar el amor de Cadence.

"Cocoon…" la reina escuchó la voz de Vice en su cabeza. El poder de succión comenzó a afectar el cuerpo de Cadence. La pequeña pegaso, comenzó a emitir un fuerte llanto mientras forcejeaba con desesperación intentando librarse del agarre mágico de la reina. Del pecho de Cadence comenzó a emerger una fuente de energía de color cian formando una espiral de luz que inmediatamente fue consumido por la reina. "¡ESPERA NO!".

Al entrar en contacto con aquella fuente de energía Cocoon sintió un golpe helado en todo el cuerpo. Sus extremidades comenzaron a sufrir espasmos mientras la magia comenzaba a producir choques eléctricos por todo su cuerpo. Su interior se sentía frio. La terrible hambre que los changelings sufrían se intensificó. Sus ojos esmeraldas comenzaron a perder su tonalidad adquiriendo un color cían y su magia rápidamente comenzó a perder el control. Las gemas que habían crecido en sus extremidades comenzaron a estallas produciéndole un terrible dolor y dejando agujeros sangrantes en su lugar. Sus brillantes alas comenzaron a quebrarse como si se trataran de trozos de cristal antes de emitir un fuerte brillo haciéndolas volar en pedazos.

AAAAAAAAAAAAAAAAHHHHHHHHHH

Gritó la reina mientras luchaba por romper la conexión que la unía a la potra. "Cierra la boca" ordenó Vice, su voz lucia extrañamente estresada, como si se encontrara sintiendo el mismo dolor que la reina sentía en ese preciso momento.

Red y Viper observaron atentos mientras la reina saltaba torpemente del trono y comenzaba a golpearse repetidamente el rostro en un intento por dividir el hilo de energía que la única con la pegaso. Incapaz de cortar la fuente de energía, Cocoon uso la daga de su pata para atravesar su propio hocico obligando a su quijada a cerrarse con fuerza.

La acción quebró la conexión haciendo que la pegaso cayera sobre el trono completamente inmóvil, su pequeño pecho rosado subía y bajaba con lentitud.

Cocoon enfocó su mirada en Chrysalis quien parecía tan sorprendida como el resto de los soldados por lo que acababa de ocurrir.

Sin perder tiempo y sintiendo sus reservas de magia produciendo estragos en su interior, la reina se abalanzó contra su hija usando la daga de su pata para intentar cortar la garganta de la princesa changeling.

Chrysalis se cubrió con sus cascos frontales en un intento por bloquear el golpe, pero la potencia del ataque termino amputándole ambas patas frontales. Cocoon giró sobre su eje y pateo el costado de su hija usando toda la fuerza de sus patas traseras.

Chrysalis cayó frente al resto de los soldados changelings que permanecían inmóviles ante la escena.

-Tú, ¿Qué fué lo que me hiciste?- demandó la reina, la sangre brotaba de una de sus fosas nasales al igual que de su quijada -¡RESPONDEME!- Gritó colérica, escupiendo sangre y saliva.

Los gritos de dolor de la princesa changeling cesaron en el instante en el que su cuerpo fue envuelto por llamas esmeraldas. En el instante en el que el característico fuego que les permitía cambiar de forma se disipó, Cocoon pudo ver que en el lugar en el que se encontraba su hija ahora se hallaba uno de sus soldados agonizando mientras la sangre emanaba de sus patas mutiladas.

-¿Pero qué…?-

-Lo cierto es madre… que ahora la balanza está a mi favor- dijo la princesa Celestia levantándose sobre sus cuatro patas.

-Chrysalis- dijo sorprendida la reina mientras observaba a la princesa del sol ser envuelta por llamas de color verde brillante revelando la forma de una changeling alta y delgada, sus patas tenían agujeros, sus escamas lucían un color negro ligeramente opaco y sus ojos esmeraldas miraban a la reina llenos de júbilo detrás de su cabellera de color glauco, pero lo que más llamó la atención de la reina era el extraño talismán que su hija portaba alrededor de su cuello.

-Así es madre. Es hora de que usted y yo combatamos por el control de la colmena- dijo Chrysalis cargando su cuerno con un aura verde brillante.

-No, espera…- dijo la reina antes de recibir el impacto de la magia de Chrysalis. La reina voló varios metros en el aire antes de caer pesadamente en el suelo -Malditos traidores, ninguno de ustedes debió interferir en la pela entre mi hija y yo- dijo la reina poniéndose en pie.

-Lo lamento madre, pero ninguno de ellos ha violado ninguna regla. Tu caíste en mi trampa antes de que iniciáramos el combate… Más, sin embargo, ahora que he lanzado el primer ataque ninguno de ellos puede interferir- añadió Chrysalis mirando a su madre con ojos fríos.

-¿Qué fue lo que me hiciste?- le preguntó la reina. Chrysalis pudo percibir la rabia de su madre en cada palabra que salía de sus labios.

-Solo envenené el amor que tenías en el interior usando esto… El Talismán de Mirage- dijo la princesa mostrándole a Cocoon el talismán que llevaba colgado al cuello.


Flashback

Chrysalis llegó a la entrada de la colmena cargando entre sus cascos a una inconsciente pegaso de pelaje rosado y crin de colores.

Al reconocerla a los soldados descendieron haciendo una reverencia ante su princesa.

-Princesa no debió volver, la reina está realmente molesta con usted después de lo que paso en la cabaña. Se ha estado alimentando de nosotros para recuperar su fuerza-

-¿Espera te refieres a que madre ha estado extrayéndoles su amor?- dijo Chrysalis completamente incrédula por la palabras del soldado.

-No… no solo se alimenta de nuestras reservas de amor. También ha estado consumiendo nuestros cuerpos una vez que los ha drenado por completo. Ha devorado decenas de soldados… Cualquiera de nosotros que cometa un error o sea incapaz de obtener suficiente amor de una de nuestras victimas es sacrificado ante el resto. Si usted se presenta ante ella…-dijo el soldado.

-Puede que lo que le hizo aquella vez en el calabozo sea solo un paseo en el parte comparado con lo que le haría ahora- añadió otro changeling.

-Soy consciente- comentó la princesa changeling -Es por eso que necesito su ayuda… y quizá finalmente podamos detenerla- dijo la princesa mostrándole al soldado una pequeña botella de perfume.

Fin del Flashback


-No es posible- dijo la reina incrédula al notar a su hija aproximarse a ella.

-Debo admitir madre que fuiste tu quien me dio la clave para que mi plan funcionara. Cuando peleaste con Épsilon en esa cabaña me dijiste que mi olor me había delatado porque lo conoces a la perfección, sin embargo, dudaba seriamente de que conocieras el olor de Celestia de la misma forma en la que conoces el mío, por lo que decidí robar una de sus botellas de perfume antes de raptar a Cadence- dijo la princesa lanzando un segundo ataque que impactó en el cuerpo de su madre derribándola una vez más.

-Debo admitir que aprendí de bastante esa noche… en ese entonces tú te disfrazaste de uno de nuestros soldados y pretendiste ser él para asegurarte de que yo bajara la guardia. Así que decidí hacer lo mismo… le pedí a uno de nuestros soldados que tomara mi forma mientras yo adoptaba la forma de Celestia, Si bien somos capaces de copiar la forma de otro poni el olor de nuestros cuerpos sigue siendo el mismo-

-¿Y porque no le pediste al soldado que usara el perfume y la forma de Celestia en tu lugar, porque arriesgarte tu misma a disfrazarte como la princesa de Equestria?-

-Ellos me contaron del conjuro que colocaste en el trono… Si la verdadera Celestia hubiese estado en el interior de la colmena, habría perdido su magia por completo y eso la haría vulnerable ante ti. Así que la opción era ovia, solo tuve que adelantarme a tus acciones pensando en tu naturaleza… madre- Al escuchar esto Red intentó comprobar las palabras de Chrysalis. pronto se dio cuenta que su magia había dejado de funcionar por completo. La situación se había vuelto mucho más preocupante que antes.

-¿Mi naturaleza?- dijo la reina antes de ser golpeada nuevamente por la magia de Chryslis. El ataque daño una de sus patas traseras causando que su hueso se rompiera por el impacto y provocando que la reina se mordiera los labios para evitar gritar de dolor.

-A ti no te gusta la competencia, así que si te sintieras amenazada atacarías a traición a la criatura que representara una mayor amenaza para ti, y esa criatura en el interior de nuestra colmena soy yo. Así que me aseguré de tomar la forma de Celestia y le pedí a Slug que pretendiera noquearme para que finalmente bajara la guardia. Después todo lo que tenía que hacer Slug era obedecerte para que pensaras que me enfrentaría a ti en igualdad de circunstancias y de ese modo convencerte de consumir el amor de Cadence-

-¿Cómo fue que lograste envenenar la energía en mi interior? No logro comprenderlo- hablo la reina entre dientes antes de ser golpeada nuevamente por la energía de Chrysalis. Esta vez la magia de la princesa rompió varias de sus costillas.

-Use el talismán para unir a Cadence a su poder, en el instante en el que comenzaste a absorber su amor, el talismán lo revertió convirtiéndolo en odio. Al consumir odio puro, la reserva de amor que tenías en el interior comenzó a corromperse desestabilizando tu magia por completo y por lo que veo también logró debilitarte bastante-

-Muy ingenioso, lo admito…- la energía telequinética de Chryslis tomó una de las extremidades de Cocoon antes de doblarla múltiples veces rompiendo en varios pedazos la pata trasera de la reina. Quien se arrancó casi el trozo de labio tratando de evitar gritar. Aun así, era fácil observar la expresión de intenso dolor que invadía el cuerpo de la reina de los changelings.

Chrysalis se próximo al lastimado cuerpo de su madre -Cual es la cura madre, dímelo y te prometo que te mataré rápido y sin más dolor, pero si te reúsas continuaré torturándote hasta romper tu espíritu- La reina sonrió, como si estuviera retando.

-Si así lo deseas…-

-¡Basta Chrysalis!-

La princesa changeling desvió su atención al a entrada donde la princesa Celestia se encontraba de pie acompañada de tres de los guardias nocturnos y el capitán de su guardia real.

-Celestia… ¡¿Que estás haciendo aquí?!, ¡¿Por qué la dejaron entrar?!- demandó la princesa changeling.

-Lo lamento princesa, pero ella tiene el mismo olor del perfume que uso hace unos momentos y… bueno ella dijo que… dijo que quería ayudarla-

-¿Ayudarme? Que puedes saber tú Celestia. Como esperas poder ayudarme, cuando ya me he encargado de esto yo misma… tal y como puedes ver-

-Puedo verlo- dijo la princesa observando a Red y a Viper. Posteriormente la princesa observó a Chrysalis y a la mal herida reina de los changelings -Pero ahora mismo estoy aquí para asegurarme de que no te conviertas en tu madre Chrysi- respondió la princesa del Sol.

El resto de los changelings observaron a Chrysalis, antes de mirar a la princesa del Sol. Chrysalis observó la mirada de sus changelings, Había ganado el combate contra la reina, lo que ahora la convertía en la nueva reina de la colmena, y sin embargo al observar el estado de Cocoon no pudo evitar verse a ella misma en esa misma posición.

Los soldados changelings que la miraban eran los mismos que habían puesto sus esperanzas en ella… Los mismos changelings que deseaban que Chrysalis se convirtió en la reina benevolente que Cocoon jamás sería.


Flashback

Chrysalis, Épsilon y Moth se encontraban en el interior de un viejo almacén de herramientas de granja. En ese momento Épsilon se encontraba buscando algún objeto con el cual poder abrir la puerta que los mantenía encerados sin hacer demasiado ruido para evitar atraer la atención de la reina que se encontraba en la cabaña.

-Existen cosas mucho peores que puedo hacerte que solo cortarte la garganta- la sentenció la yegua devolviendo su atención a la puerta del almacén.

-Deben irse ahora princesa, estoy seguro de que la reina ya debió habernos escuchado- dijo el soldado.

-Espera Moth no podemos dejarte así, te llevaremos con nosotras, estoy segura de que Luna podrá tratar tus heridas- dijo la princesa mientras Épsilon escudriñaba el interior del almacén.

-Solo seré una carga no hare más que retrasarlas, ahora vallase de una buena vez princesa- dijo el soldado herido.

-No puedo dejarte así, ella te torturará hasta cansarse. Si no te llevamos con nosotras tú sufrirás…- dijo la princesa acariciando al soldado mientras Épsilon tomaba un viejo machete oxidado.

-Usted será una gran reina algún día- dijo el changeling moviendo uno de sus maltrechos cascos para colocarlo en la mejilla de su princesa -Me habría encantado verla llegar al trono- dijo con los ojos húmedos.

-Moth…-

-Debemos irnos- dijo Épsilon mientras carga el machete por encima de su hombro.

-¿Estas loca?, como vamos a salir usando eso, apenas tiene filo- dijo la princesa changeling.

-Eso déjamelo a mi- dijo la yegua abriéndose una herida en el casco con el machete deslizando la herida por todo lo largo del arma.

Al instante ambos changelings pudieron ver como el acero del arma comenzaba a carcomerse emitiendo un sonido muy particular mientras la herida en el casco de Épsilon se desvanecía por completo.

Sin esperar la respuesta de ninguno de los dos, Épsilon empuño el arma y dio un certero golpe en la puerta, la sangre permitió que el arma cortara la barra de madera y hierro que mantenía atrancada la puerta desde el otro lado con una terrible facilidad. Después la yegua arrojó el machete a un lado dejando que su sangre terminara de destruir el filo de la hoja oxidada.

-No hay nadie afuera podemos irnos ahora- dijo la yegua tras echar un vistazo al exterior. Épsilon debió notar la preocupación de Chrysalis porque de inmediato añadió -Puedo hacerlo rápido si lo desean- dijo la yegua aproximándose a ellos.

Moth asintió a su princesa quien tras mirarle una última vez se dio la media vuelta rumbo a la salida.

-Por favor que no sufra- dijo la princesa al pasar a un lado de Épsilon. Observó a Épsilon avanzar hasta su amigo.

-La reina Cocoon es capaz de cualquier cosa, ten mucho cuidado y… cuídala en mi lugar- Chrysalis escuchó las palabras de Moth.

-Lo haré, pero solo porque Luna correría peligro si algo le pasa- respondió Épsilon.

-Es suficiente para mí- dijo el soldado.

Épsilon se colocó detrás de la criatura envolviendo su rostro con sus cascos.

-La cuidaré… te lo prometo- dijo la capitana de la guardia nocturna logrando que el changeling sonriera satisfecho.

Con un rápido movimiento la yegua quebró el cuello del soldado quien callo inmóvil al suelo. Épsilon miro por un momento el rostro de Moth en el suelo antes de salir del almacén seguida por Chrysalis.

Fin del Flashback


"Usted será una gran reina algún día" esas habían sido las palabras de Moth, quien al igual que el resto de sus soldados la amaban por ser completamente distinta a su madre. Ellos habían depositado sus esperanzas en ella y era por eso por lo que habían aceptado ayudarle a destronar a la reina.

-No… No me convertiré en ella- dijo Chrysalis colocando su casco sobre su pecho. Donde el atesorado corazón que le había brindado Luna palpitaba fervientemente.

-Me alegra escucharlo- dijo la princesa del Sol -Estoy segura de que Clover y Zephora podrán trabajar en una pócima que nos permita extraer la verdad de los labios de la reina y confiese el método para deshacernos de la maldición-

-Si… tienes razón- dijo Chrysalis.

-En cuanto a usted lord Red… queda arrestado por…- Celestia quedó muda al ver a Viper sobre el trono de Cocoon del cual acababa de tomar a una pequeña potra de pelaje color rosa.


-Viper debemos salir de aquí ahora- murmuró el lord aproximándose a su guardaespaldas mientras observaban a la princesa del Sol dialogando con la nueva reina de los changelings.

-Y como esperas que salgamos ilesos de esta- comentó Viper -Seguro que podremos encargarnos de algunos de ellos si tomamos nuestra forma de vampiro, pero sin su magia amo, dudo mucho que logremos llegar lejos- añadió Viper.

-Si esa reina es lo que creo que es, no me cabe duda de que nos dará la distracción que necesitamos, pero necesitamos tener un seguro de vida… debemos aprovechar ahora que Celestia es incapaz de usar magia-

-¿Así que necesita a la niña como rehén?-

-Celestia no es como su hermana, estoy seguro de que hará lo posible por evitar que acabemos con la vida de la niña aún si eso significa dejarnos escapar-

-Iré por la potra- dijo Viper emprendiendo una carrera al trono de la reina sobre el que se encontraba Cadence mientras el resto de los presentes se enfocaban en la conversación de Celestia y Chrysalis.

"Es una suerte que la potra haya caído en el asiento del trono, a esa altura Celestia no fue capaz de verla" pensó el Lord con una sonrisa en el rostro.

El repentino movimiento de Viper llamó la atención se Siegfried quien observó al guardaespaldas subir al trono de Cocoon.

-Hey, ¿qué crees que estas…?-


-Lo lamento princesa, pero en este momento no tengo tiempo para esto. Así que le sugiero que nos deje salir si no quiere que la última sobreviviente del imperio de cristal muera-

-Eres un…- dijo Siegfried desenfundando sus dagas con forma de pluma.

En segundos el Lord y su guardaespaldas tomaron sus formas de vampiro extendiendo sus alas y colmillos.

-Yo no haría ningún movimiento apresurado soldado- le advirtió Red.

Es verdad que nuestra magia no funciona en este lugar, pero le puedo asegurar que Viper y yo somos capaces de acabar con la princesa Celestia y con ustedes cuatro antes de que estas cosas nos asesinen. Así que si valoran la vida de su princesa permanecerán quietos en su lugar.

JAJAJAJAJA

La riza de Cocoon llamó la atención de Chrysalis -Tal parece que todos estamos jodidos aquí. Pero es una fortuna que la verdadera princesa Celestia halla decidió venir hasta aquí justo ahora, todo va de acuerdo con el plan- añadió Cocoon sonriendo de una forma completamente demente.

-¿De que estas hablando?, tú eres la que está en peores condiciones- comentó Merak.

-Si, ciertamente mi adorable hija encontró la forma de engañarme y debilitarme para arrebatarme a mi colmena… También encontró la forma de unirse a la princesa de Equestria y ahora han acorralado al poni que tenía en mente para que se encargara de acabar con su vida. Pero aún hay un detalle que han olvidado tomar en cuenta- respondió Cocoon sin dejar de sonreír.

Chrysalis encendió su cuerno con rapidez lanzando un potente ataque para prevenir que Cocoon pudiera intentar algo nuevamente. El ataque, sin embargo, golpeo contra una espiga de esmeralda que creció del suelo desviando el ataque de Chrysalis gracias al filo de su superficie, el cual partió por la mitad el rayo de energía.

-Yo nunca estoy sola… ¡VICE!- Gritó la reina.

"Conoces el precio… esta vez consumiré una mayor parte de tu alma y cuerpo… y debo añadir que tu magia esta inestable por lo que tendré que improvisar" respondió la voz en su cabeza.

-Hazlo de una buena vez, quiero que le enseñes a mi hija y al resto lo que ocurre cuando alguien se opone a mí-

"Será un placer" respondió la sombra riendo, al tiempo que la oscuridad envolvía el cuerpo de la reina en sombras negras que destellaban brillos esmeraldas.

AAAAAAAHHHHHHHH

Red observó a la criatura de sombras tomar control del cuerpo de la reina, el cuerpo de la changeling comenzó a mutar mientras la magia de la sombra tomaba el control deformando su figura. Del cuerpo de la reina comenzaron a emerger extremidades completamente malformadas, cubiertas de espinas y largas garras afiladas. A un costado del cuello de la reina emergió lo que parecía ser una cabeza formada por una especie de parásito con grandes ojos de insecto y una mandíbula muy similar a la de un gigantesco ciempiés. El descontrol en la magia de la Changeling causo que su cuerpo fuera incapaz de tomar una forma definida y comenzó a combinar las formas de múltiples insectos en un mismo cuerpo, formando una quimera construida por las partes de distintos tipos de insectos gigantes. La incapacidad de Cocoon por mantener una forma definida comenzó a producir un fuerte estrés en su cuerpo, el cual comenzó a causarle un intenso dolor en cada pedazo de carne que mutaba.

JAJAJAJAJA

Los gritos de agonía que la cabeza de Cocoon emita eran contrarrestados por la risa sádica que emitía la cabeza del ciempiés. Al notar el riesgo que corría su nueva reina, los changelings comenzaron a transformar sus cuerpos en insectos gigantes para intentar ayudar a Chrysalis. Mientras Caramel y los guardias nocturnos protegían a Celestia intentando no perder de vista a Red y a Viper quienes aun tenían como rehén a la debilitada pegaso.

Uno de los changelings fue atrapado por una especie de gusano gigante que emergió de la espalda de la reina. Los numerosos dientes acerrados del gusano penetraron la coraza del changeling creando un enorme agujero que lo atravesó de lado a lado. Las numerosas extremidades que había emergido en el cuerpo de Cocoon comenzaron a atacar a los changelings empalando y perforando a sus victimas con notoria facilidad. Aguijones y mandíbulas que emergían a medida que el cuerpo de la reina continuaba deformándose comenzaron a convertirse en un peligro latente. Cada pedazo de carne que los changelings lograban arrancar producía un grito de dolor en la reina. Al igual que lo hacía cada nuevo trozo de carne que emergía de su cuerpo tomando la forma de una nueva arma letal.

-Estas castigada hija mía- Dijo la cabeza del ciempiés lanzándose contra Chrysalis, el tono de su voz era el mismo que Chrysalis había escuchado en la cabaña aquella noche de invierno. Sin embargo, esta vez carecía de ese particular toque seductor, el cual había sido reemplazado por un tono mucho más amenazante. Chrysalis evadió el ataque de las poderosas mandíbulas de Vice.

-¡Chrysalis!- gritó Celestia tomando a la recién nombrada reina antes de que una serie de afiladas patas golpearan el lugar en el que momentos antes se encontraba Chrysalis. Celestia maniobro en el aire evitando los golpes de Cocoon antes de aterrizar fuera de su alcance.

-Gracias-

-No puedo dejar que mi futura cuñada muera antes de la boda- dijo la princesa del Sol con una sonrisa.

-Celestia hay algo que tengo que decirte, es respecto a Cadence, yo…- el casco de la princesa del Sol la silenció.

-Me alegra que hallas venido a ayudar a Cadence cuando tu madre la secuestró, pero podremos hablar de eso más tarde-

-¿Qué?- dijo incrédula Chrysalis. Aparentemente la Princesa del sol no se había dado cuenta de que había sido ella quien secuestró a Cadence y la hechizó para derrotar a su madre. Pero aquella explicación podría esperar hasta que lograran acabar con la amenaza primero.

-Capitán Caramel, no deje que Red y Viper escapen- ordenó la princesa del Sol intentando reunir su magia, sin embargo, al notar le sonrisa de Red quien la miraba desde una posición segura comprendió la razón por la que el Vampiro no había usado su magia hasta el momento.

De inmediato notó su nuevo predicamento. Algo bloqueaba su magia y eso la obligaría a valerse totalmente de sus habilidades físicas, las cuales ciertamente no estaban completamente pulidas.

-Siegfried, Merak, Alcor… Ayuden a Chrysalis y al resto de los changelings a contener a esa cosa, Celestia y yo nos encargaremos de recuperar a Cadence- Ordenó Caramel. Los tres caballeros nocturnos asintieron abriendo sus alas y emprendiendo el vuelo hacia Cocoon.

Los changelings comenzaron a lanzarse contra el deformado cuerpo de la reina envolviendo sus cuerpos con la magia de sus cuernos, cada impacto producía una explosión que arrancaba trozos de carne del cuerpo que continuaba incrementando su tamaño. Desafortunadamente el espacio en el salón del trono no era suficiente ahora que el cuerpo de la reina había alcanzado proporciones tan grandes, por lo que los changelings y Chrysalis comenzaron a verse superados.

Un golpe particularmente fuerte de uno de los gusanos de carne que emergieron del cuerpo de la reina abrió un boquete en una de las paredes de la colmena. Viendo su oportunidad Red y Viper saltaron por el agujero de la pared llevando a Cadence a cuestas.

-Tras ellos- ordenó Celestia persiguiendo a los vampiros seguida de cerca por Caramel.

-Siegfried, la princesa- dijo Merak.

-Esta mejor fuera de la colmena que adentro, además tenemos que proteger a Chrysalis. Recuerden que la princesa Celestia nos dijo que ella es la poni especial de Luna, no podemos fallarle-

Los dos hermanos asintieron. "Llevaremos a su poni especial de vuelta a usted princesa. No le fallaremos" pensó Siegfried.


El grupo se cebras se aproximó a todo galope. La oscuridad de la noche ya había cubierto el cielo por completo y la plateada Luna se alzaba en lo alto iluminando tenuemente la tierra debajo de ella. Las explosiones provenientes del horizonte les ayudaron a localizar la posición de su objetivo.

-¿Estas segura de esto Zephora?- preguntó Kendall mientras cargaba a la alquimista sobre su lomo, seguido por el resto de cebras y la comandante Hurricane quien era acompañada por algunos de sus soldados.

-El hechizo en un gran costo podría terminar, pero a cambio de mi cuerpo y alma es posible hacerlo funcionar-

-Eso es lo que me preocupa Zephora-

-Sin la daga el proceso peligroso será, pero creo que lo puedo soportar-

-¿Crees que la lanza funcione contra esa cosa?-

-La heráldica nos ayudará al espíritu expulsar. Kandall, no deberás dudar cuando la criatura logremos capturar-

-Pero un libro, ¿es enserio? ¿Qué pasará si alguien más logra encontrarlo y la libera de su prisión?-

-Conozco un hechizo que podría funcionar, uno que solo podría ser destruido por una clase de dragón en particular-

-De acuerdo, pero me preocupa que esa cosa nos haya entregado algo como esto, puede que nos ayude a detener a esa sombra, pero no dejo de pensar que estamos haciendo justo lo que quiere-

-Si los siete se reúnen el caos liberarán, lo más que podemos hacer ahora es su regreso retrasar-

-Como sea ya estamos aquí y no paree que las cosas estén saliendo bien- comentó Hurricane señalando la extraña criatura que volaba en el exterior de la colmena rodeada por lo que parecía ser un grupo de ponis con forma de insectoide. Entre las que destacaban tres figuras las cuales parecían estar provocando las múltiples explosiones.

-Bueno tal parece que aún podríamos a alguno de ellos salvar, es una suerte que pudiéramos a tiempo llegar- comentó Zephora.

-Hurricane- dijo Kendall -Tu y tu equipo tomen a todas las cebras que puedan y arrójenlas desde el aire, usaremos la alquimia para dañar su cuerpo. Y si atacamos desde arriba no se percataran de nuestra llegada-

-Será una caída a toda velocidad- dijo Hurricane. Menando su casco en círculos ordenó a los pegasos que la acompañaban a agruparse y rápidamente cada uno de ellos tomo a una cebra alquimista levantando el vuelo -Sujétate con fuerza- dijo Hurricane permitiendo que Zephora subiera sobre su lomo.

-¿Cres poder a su cabeza acertar? Deberás apuntar a la cabeza original- dijo Zephora.

Kendall asintió acelerando el paso mientras Hurricane comenzaba a ganar altura. Tan pronto como el guerrero se encontró a una distancia adecuada, desató la lanza de heráldica que se encontraba parcialmente dañada tras haber sido usada para destruir aquel cuchillo de ceremonias. Sin detener su avance la cebra tomó el arma y la arrojó con toda su fuerza. La velocidad del lanzamiento hizo que la lanza produjera un zumbido en el aire mientras volaba hasta su objetivo a toda velocidad.


La criatura era fuerte, sin importar cuantos changelings se unieran a la batalla, el monstruo solo parecía continuar mutando mientras los gritos de Cocoon resonaban al igual que lo hacia la risa de Vice.

Vice continuaba reclamando los cuerpos de algunos de los changelings mientras recibía los castigos de los ataques de sus oponentes como si no le importase. Los golpes físicos no parecían afectarlo so suficiente y las bajas del ejercito changeling comenzaban a ser bastante notorias después de algunos minutos combatiendo sin descanso.

Las cosas habían empeorado cuando la criatura había generado dos pares de alas para salir de la habitación y así tratar de escapar de la colmena.

-Esto no funciona Siegfried. Si queremos acabar con él tendremos que usar nuestras habilidades al límite- Comentó Alcor, mientras desviaba varios de los golpes de una de las extremidades amorfas de Vice.

-Sabes muy bien lo que pasará si hacemos eso, Épsilon no es la única que se pone en riesgo al usar sus habilidades sin cuidado-

-¡Mira eso Siegfried!- dijo Alcor apuntando con su pezuña a la criatura que continuaba masacrando a los changelings -¿De verdad crees que podemos ganarle sin usarlas?- preguntó el mayor de los hermanos.

-No estoy seguro de que podamos matarlo incluso con eso pero si están dispuestos a arriesgarlo todo, me aseguraré de que sea solo el tiempo necesario- añadió Siegfried.

Alcor asintió. Sabia que lo que estaba por hacer pondría en riesgo su vida, pero si los experimentos a los que habían sido sometidos y los resultados que habían obtenido a causa de estos tenían un propósito en su vida ninguno de ellos dudaría que se trataba de su último recurso para proteger al reino y a sus amadas princesas.

Se concentro en sentir el latido de su corazón, el calor que producía este cada vez que su sangre era bombeada al resto de su cuerpo. Merak observó a su hermano imitándolo. Mientras Siegfried se ponía frente a ellos- Yo me encargo de mantenerlo a raya- comentó Siegfried.

La extraña sensación proveniente de los hermanos atrajo la atención de Vice quien de inmediato se arrojó contra ellos. Siegfried se concentró en el lugar al que quería llegar. En un instante su cuerpo fue envuelto por una nube de sombras y posteriormente se materializó frente a la enorme criatura

SLASH

El caballero de la guardía nocturna comenzó a cortar las partes más sensibles de la abominación, desapareciendo y materializándose posteriormente en un nuevo lugar.

-¡Pequeño demonio quédate en un lugar para que pueda aplastarte!- dijo Vice tirando zarpazos a diestra y siniestra.

-¡Listos!- dijeron al unísono Merak y Alcor. Volando hacia la criatura a toda velocidad. Los cascos de Merak resplandecían envueltos por lo que parecían ser cargas estáticas de electricidad que se había formado alrededor del pelaje de sus cascos mientras Alcor parecía cargar una especie de llama en casa uno de sus cascos.

El golpe de Alcor provocó que la carne de la criatura estallara en pedazos mientras que la velocidad de Merak había incrementado permitiéndole asestar múltiples golpes en distintos puntos de la criatura, en tanto que los cascos cargados de electricidad estática incrementaban el daño de sus golpes.

Siegfried apareció a un lado de la cabeza del enorme insecto y usando una de sus dagas hizo una larga herida en el ojo del ciempiés. Merak voló a toda velocidad propinándole un gancho en la base de la quijada rompiendo exitosamente la mandíbula de la criatura, al mismo tiempo Alcor se lanzó contra la criatura golpeando el pescuezo del ciempiés haciendo explotar el cuello del insecto. Siegfried se materializó en la base de las alas de la criatura cortando uno por uno los huesos de estas provocando que la enorme criatura se precipitara al suelo. Mientras Alcor y Merak continuaban golpeando la carne de la amorfa quimera.

AAAAAAAAAAAAHHHHHHHHHH

El grito de Cocoon fue estruendoso. Aturdidos por el sonido de la criatura los tres guardias nocturnos fueron golpeados por una de las numerosas extremidades y lanzándolos al interior de bosque que se hallaba en los límites de la colmena.

-Malditos voy a hacer que paguen por lo que hicieron- Dijo la vos de Vice proveniente de lo que parecía ser una especia de rostro en el vientre del maltrecho cuerpo de la reina. Había logrado apartarse de la mayor parte de sus atacantes y las numerosas heridas en su cuerpo comenzaban a agotarla. Después de todo, no le quedaba mucho tiempo antes de que el cuerpo de Cocoon llegara a su límite.

ZOOOMMMM

El sonido de un objeto cortando el aire llamó la atención de Vice el cual se dio la vuelta antes de ser alcanzado por la lanza de heráldica que impactó en el cuello de Cocoon. En esta ocasión tanto Cocoon como Vice emitieron un alarido de dolor que erizó la piel de los presentes.

En perfecta sincronía, con el ataque de Kendall, Hurricane calló en picada clavando una de sus afiladas espadas en el pecho de la criatura seguida por varios de sus compañeros, los cuales realizaron varios cortes en el frente y en la espalda de la criatura. Casi al instante las cebras que los pegasos habían dejado caer desde el aire impactaron a su objetivo golpeando a la criatura con múltiples esferas de fuego que produjeron numerosas explosiones arrancando los numerosos miembros de la criatura

AAAAAAAAHHHHHHHHHH

El grito de agonía de Cocoon resonó en los alrededores mientras, la lanza de heráldica cumplió su cometido debilitando el vínculo entre la reina Changeling y la criatura que la controlaba obligando a Vice a salir del cuerpo de Cocoon desmembrando a su huésped desde el interior emitiendo una explosión que landó los trozos del cuerpo de Cocoon en distintas direcciones.

La sombra tenia la forma de un poni formado por llamas verdes y negras, sus ojos brillaban con un tono fantasmal al igual que lo hacia su enorme boca.

-A las profundidades debes regresar y en la piedra sellada tu alma quedará- recitó Zephora dibujando rápidamente un símbolo arcano usando las cimitarras de fuego que sujetaba con sus cascos.

Vice observó con claridad el libro de piel que flotaba aun lado de la cebra. La criatura sonrió de lado a lado antes de recitar su conjuro.

-…-

-Desde el interior hasta el exterior, convierte ideas en acción-

-Lee de cerca este libro y con su hechizo desencadenará una reacción-

-Proyectando así cualquier belleza que quieras-

-Solo pronuncia palabras sinceras-

-Para que Finalmente libre seas-

-…-

La explosión de magia cegó momentáneamente a los presentes. Hurricane logró atrapar a Zephora poco antes de que la cebra impactara contra el suelo. La cebra respiraba con dificultad y mantenía el libro de piel aferrado a su pecho con una de sus patas frontales. La otra de sus patas frontales, sin embargo, parecía estarse marchitando. Las manchas negras y la putrefacción de la carne comenzaron a invadir la extremidad de la cebra hasta desde la punta de su pezuña hasta el codo de su pata frontal. Hurricane observó incrédula la maldición que la cebra había puesto en su propio cuerpo al ejecutar uno de los hechizos de aquel extraño libro que despedía un fuerte olor a sangre y putrefacción.

El sonido de una piedra cayendo a su lado la sobresaltó. Al voltear la mirada se topó con lo que parecía ser un libro de piedra en cuya portada se podía observar el símbolo arcano que Zephora había dibujado momentos antes, el cual era adornado por una serie de púas de piedra que formaban un circulo perfecto a su alrededor.

La comandante sintió una extraña necesidad de tomar aquel libro y leerlo. Pero la pezuña de Kendall cayo sobre la portada del libro despertándola de aquel trance momentáneo.

-Es peligroso que lo abras. Debes encontrar a la princesa, yo me haré cargo de las heridas de Zephora- dijo el guerrero. Mirando los restos de la lanza de heráldica. El arma había sufrido un gran daño y la hoja púrpura había sido destruida por completo a causa de la enorme cantidad de magia a la que había sido expuesta cuando el conjuro hizo efecto -Manifestación de Inspiración…- Leyó el guerrero en voz alta el título del libro que se hallaba debajo de su pata delantera -Incluso en esa forma puedo sentir el enorme poder de la criatura que se encuentra en su interior-

-Deberíamos destruirlo- sugirió Hurricane mientras se ponía en pie.

-No… El libro es solo un medio material para sellar lo que hay en el interior, si lo destruimos el espíritu de esa cosa simplemente se liberará. Nosotros nos aseguraremos de resguardarlo- comentó la enorme cebra.

-De acuerdo, te lo encargo- dijo hurricane antes de emprender el vuelo en busca de la princesa.

Kendall somó un frasco de una d sus alforjas y comenzó a untar una substancia viscosa en la pata marchita de su amada cebra.

-Zephora, tienes que aguantar, por favor- dijo el guerrero, en su voz se podía percibir el miedo que sentía por el estado de la alquimista, quien respiraba con dificultad. La expresión de su amada reflejaba el dolor que le causaba el efecto del hechizo oscuro que había ejecutado. Ya no había marcha atrás, sus destinos estaban sellados.


Notas del Autor:

Ok este era el capítulo que tenía pensado desde hace un mes. De hecho, el capítulo pasado era parte de este, pero consideré mejor separarlos, en primera porque así no lo saturaría de información, y en segunda creo que un capítulo dedicado completamente al combate con Cocoon era una mejor idea que estar saltando entre este combate y el de Vinyl.

Finalmente he dado respuesta a una de las preguntas mas viejas que me han hecho: Durante la fiesta de la fogata, Cocoon rechazó tomar el casco de Celestia, un acto que claramente la hubiera lastimado ya que la pócima de Zephora la habría protegido de la reina Changeling lastimándola y muy probablemente causando que revelara su verdadera forma. La criatura que le advirtió de eso fue Vice, sin embargo en esa altura de la historia no quería dar un spoiler de lo que había en el interior de Cocoon, por lo que esta explicación la he puesto en este capítulo., Sin embargo En este capitulo Vice no fue capaz de identificar el truco de Chrysalis debido a que la magia del talismán de Mirage en este universo produce una inversión de la magia que lo roda por lo que eso confundió a Vice impidiéndole advertirle a Cocoon de lo que había ocurrido hasta que fue demasiado tarde.

Por cierto, agradezco mucho sus comentarios, ya que gracias a ello pude corregir un error que cometí en el capítulo 50, el cual por cierto ya corregí. Verán el problema radicó en que Épsilon en realidad si le contó a Luna lo que ocurrió en la cabaña la noche que se enfrentó a Cocoon. Por lo que Luna es consciente de que Chryalis tiene una maldición que la obliga a consumir su amor en todo momento. Es por ello que no la ha buscado para obligarla a volver, pues sabe que Chrysais está buscando una cura para revertir la maldición.

El otro error, es mas bien un tema de explicación a mayor detalle. Verán la razón por la que Celestia conocía la localización aproximada de la colmena era debido a que Chrysalis y ella estaban trabajando juntas para encontrar la cura a su problema y de ese modo revertir la maldición. Hasta donde Celestia y Chrysalis saben. La única que posee la respuesta a esa pregunta era Cocoon.

Por cierto, Celestia no sabe que Chrysalis fue quien secuestro a Cadence, así que es por ello por lo que en este capítulo ella no la confrontó por ese hecho.

Eso es todo por el momento, yo soy Halsenbert y… hasta el próximo capítulo… ALLONS-Y.


En memoria de Victor Fidel Amado abuelo y mentor.

Marzo/1938 - Octubre/2018

En memoria de Carolina López Amada tía y ejemplo de vida

Mayo/1947 – Febrero/2020