"La aprobación de la pareja"
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Rabia incandescente burbujeando en sus entrañas, palpándose y agrietándose en solventes consumibles.
Rabia escociendo en su paladar, inyectada en sus ojos, sudando en la palma de sus manos, rozarle la piel con un leve soplido.
Bakugou detestaba ver a Todoroki cerca de Deku.
Esas sensaciones se mostraban en el chico explosivo cada que sus ojos se posaban sobre aquel cabello bicromático y esos ojos lustres que ocultaban tras su ser, sus sentimientos reprimidos dirigidos a su novio.
Lo que Todoroki tenía que entender era que Deku era su novio, y por lo tanto, la disponibilidad de Deku estaba nula. Es decir, que Deku no le pertenecía a nadie más que a él.
A Bakugou no le molestaban los amigos del nerd, aunque admitía que se le hacían muy raros y enfadosos, pero la cosa quedaba rezagada ahí. No avanzaba y la irritación no surgía cuando los veía cerca de Deku. No le evocaban sensación alguna la cara redonda y el cuatro ojos.
Llegó a la conclusión de que los amigos raros del nerd no eran una molestia, pero Todoroki sí.
Bakugou llegó a semejantes conclusiones puesto a que tuvo un encuentro con Todoroki en la habitación de Deku y no le gustó tener que presenciar a su novio en compañía del maldito bastardo que se inmiscuía en donde nadie lo llamaba. El muy maldito disfrutaba hacerlo rabiar. Y para colmo, le hizo preguntas absurdas acerca de sus sentimientos por Deku, si él no le debía el más mínimo de explicaciones sobre sus sentimientos, que sólo Deku debe saber.
Ese maldito imbécil no se merecía el perdón de Deku, pero como él era tan condescendiente con las personas, le hubo perdonado para su desgracia.
Rabia crecía en su vientre, se aglomeraba cuán grandes explosiones emergidas de sus palmas, cuán áridas llamas provenientes de sus ojos rojos inyectados en furia inconstante.
Rabia flotaba en su interior, fluía en energía y fluctuaba en influjos de tiempo, conllevando a una conclusión inevitable:
Todoroki seguirá estando enamorado de su novio y eso le hacía rabiar.
—No deberías de dejar que ese bastardo entre a tu habitación, Deku— Ordenó él, acunando el rostro de su novio entre sus manos. Este lo miró pensativo.
—No creo poder hacer eso, Kacchan—
Una borboteante explosión surgió en la boca del estómago. Insaciable y penetrante.
—Por qué carajos no?— Juntó sus frentes, de modo que sus ojos lo veían a él y sólo él.
—Kacchan, Todoroki-kun es mi amigo— Defendió en tono melancólico.
—No seas ingenuo, Deku!— Reclamó, frunciendo aun más el ceño. —Ese bastardo hace lo que se le viene en gana—
Deku puso una mano sobre la suya que acunaba su rostro, observándolo con intensidad.
—No te dejaré, Kacchan— Aseguró reconfortante. —Yo te amo a ti, solo a ti— Enfatizó lo último, esbozando una sonrisa.
Las mejillas de Bakugou se coloraron en un rojo pálido, disminuyendo su rabia inherente.
—Yo también te amo— Se acercó a besar su frente, ejerciendo un poco de presión en sus manos que acunaban gentilmente a su novio. —Te amo mucho más de lo que creen todos en esta maldita escuela— Lo dijo a modo de broma, robándole un beso rápido al nerd en los labios. —Esta escuela cree que me conoce, pero no es así, no saben lo mucho que te amo—
—Ya veo…— Deku estaba más rojo que un tomate, mirándolo con esos ojos intensos que detonaban en él las ganas de querer protegerlo, de abrazarlo hasta romperse, de besarlo hasta quedarse sin aliento.
Bakugou aprovechó la oportunidad y se inclinó una vez más para capturar los labios de su novio, quien le permitió tener tal contacto, sintiendo cómo sus cálidas manos tocaban con la punta de sus yemas sus antebrazos, apoyándose en ellos, acariciándolo suavemente por momentos, acallando su anterior rabia.
Lo besó suavemente, abrazándolo firmemente entre sus brazos, queriendo disfrutar su compañía lo más posible. Él buscaba hacerle saber a Deku cuánto significaba para él, y cómo su existencia en su vida, lo llevó a comportarse de esa manera tan especial.
Separó su boca de la suya, teniendo una tierna vista del rostro enrojecido de su novio y sus ojos brillando como constelaciones en una noche estrellada.
Lo abrazó, descansando su barbilla sobre su hombro, respirando su aroma fresco entrando en sus fosas nasales hasta embregarse de su ser de a poco.
—Te amo, Deku— Susurró quedo.
—Yo también te amo, Kacchan— Lo oyó reír de alegría, envolviéndolo con sus brazos de la misma forma que él lo hacía. —Eres tan cálido— Suspiró dulcemente.
Eso ocasionó un intenso rubor en sus mejillas que recorrió hasta sus orejas.
El calor que ambos se transmitían se fundía cerca, fluía y se enrollaba sin parar.
Ese era el sentimiento que compartían.
A la mañana siguiente, recibió una llamada de parte de Deku que le decía que su madre había despertado. Tan pronto como lo escuchó, se fue corriendo con los pants puestos y una gota de sudor saliéndosele de la frente.
Arribando al cuarto donde la tenían alojada, vio a Deku sosteniendo su mano con ambas manos, lagrimeando de felicidad.
—Deku?— Entró al cuarto, el aludido alzó la vista, emocionado de verle.
—Kacchan!— Pronunció su apodo en gran alegría, estremeciéndole. —Ya despertó mi mamá—
La mamá de Deku estaba lúcida, acariciando la mano de su hijo con mucho amor arraigado en sus facciones, transmitiéndole tranquilidad con sus caricias.
Ella se ladeó a verlo, frunciendo ligeramente el ceño.
—Katsuki— Lo saludó en cierto rezago de su parte.
Para Bakugou, era una señal de que no le agradó verlo.
—Tía— Correspondió al saludo lleno de seriedad.
—Mamá— Le habló Deku, queriendo minimizar la tensión entre ellos.
—Qué sucede, mi pequeño Izuku?— Su mamá se giró a verlo con amor; subió su mano a acariciar sus rizos.
—Por favor, no estés enojada con Kacchan— Pidió, mostrando su mirada de determinación. Bakugou vio que su mamá pestañeó incrédula, incrementando la presión de su mano sobre los rizos de su hijo. —Sé que él me hizo daño, pero yo lo amo, mamá— Tomó la mano de su madre, poniendo su frente sobre ella. —Estamos juntos ahora, por favor, pido por tu aprobación— Suplicó con toda la sinceridad del mundo.
Bakugou se detuvo enseguida, conmovido con las palabras de su novio, siendo así, que se acercó a él, queriendo brindarle su apoyo en esa situación.
—I-Izuku— Se le fue el aire a su mamá de la impresión.
—Mamá— Alzó la mirada con intensidad reflejada en sus facciones, empero en sus ojos también. —Yo te prometí cuando estabas inconsciente que estaré siempre contigo, pero también prometí permanecer a lado de Kacchan porque lo amo, lo amo mucho!— Expuso sincero.
—Katsuki te hizo daño en la infancia— Refirió su mamá en tono desconcertado. —No sé, Izuku— Ella colocó una mano en su barbilla, obteniendo toda la mirada de Deku dirigida a ella. —Yo siempre he querido lo mejor para ti, y no sé si esto te hará feliz, porque lo menos que quiero es que te hagan daño— Hizo una breve pausa, añadiendo: —Eres tan gentil y eres un maravilloso hijo, mejor de lo que pude haber pedido, y no puedo permitir que te lastimen— Los dos lagrimeaban al verse, a lo que Bakugou pudo sentir fue la profunda comunicación que ellos tenían. Era infalible que eran madre e hijo juntos en las buenas y en las malas.
—Mamá…— Lloriqueó Deku en regocijo.
—Katsuki— Inko cambió su atención a él, jalando la cabeza de Deku a su pecho, quien se sorprendió al principio, pero rápido acepto el gesto. Él asintió. —Sé que mi Izuku te ama y haría lo que fuera por ti— Suspiró, mesando los cabellos de su hijo. —Pero, no sé qué sientes por mi Izuku—
—Por Deku— Se acercó un poco, formando un puño con su mano, preparándose para hablar. —Yo lo amo mucho— Declaró, oyendo a la madre de Deku jadear asombrada. —Y haría lo que sea por él, lo protegeré y lo cuidaré con todo lo que tengo porque no puedo vivir sin él, es inconcebible vivir una vida sin Deku—
Deku se separó un poco de su madre sin soltarle de su agarre, abrazándola levemente, para así poderlo ver a él.
—Kacchan— Pronunció su apodo con ansia.
—Aunque no me des tu aprobación— Proclamó él dispuesto. —Me quedaré con Deku, siempre y cuando él quiera estar a mi lado—
La mamá de Deku parpadeó incrédula, pasmada de sus palabras, y quién no lo estaría? Si él fue muy claro con sus sentimientos y ocultarlos en momentos donde lo requería él debía mostrarse decidido a afrontarse al desafío.
—Entonces lo que escuché es verdad— Exhaló suponiendo. Tanto Deku como él pusieron gestos interrogantes.
—Mamá?— Deku interrogó preocupado.
—Escuché su conversación— Reveló ella, sorprendiendo a los dos hombres. —Ya me di cuenta que quieres a mi Izuku— Sonrió ella con tranquilidad.
Deku se ruborizó dando un salto para atrás, poniendo ambas manos encima de su boca, mascullando en pánico. A esto, su madre se rió, mientras que Bakugou se coloró tan rojo como un tomate.
—Tienen mi bendición para que estén juntos— Aceptó, tomando la mano de Deku, asintiendo en complicidad. —Lo que haga feliz a mi bebé Izuku, me hará feliz a mi—
Deku de inmediato comenzó a llorar de la emoción, lagrimeando a cántaros y sus sollozos se confundían por risas de agradecimiento.
—G-gracias—- Sollozaba contento.
—Lo que sea por ti, Izuku— Aseguró su madre. —Tu te mereces todo—
—Te quiero mucho, mamá— Deku se lanzó a abrazarla, llorando. Su madre correspondió al abrazo, entregándose al llanto al igual que él.
—Y yo también te quiero, Izuku— Lloriqueó. —Eres todo para mi, hijo—
Bakugou contempló tal escena con antelación, admirando la figura de su novio al llorar y agradecerle a su madre por permitirle estar a su lado. La figura de la persona que creyó perder para siempre de su vida, para después darle otra oportunidad y luego quedarse junto a él.
Simplemente no todo podía ser tan bueno en su vida, pero lo terminó siendo para él y para Deku.
Luego de que el llanto entre ellos, su madre le dijo que podían regresar a los dormitorios, pues ella deseaba estar sola mientras le hacían los demás estudios que le faltaban antes de ver cuándo le podían dar el alta médica, que Deku esperó que fuera lo más pronto posible para disfrutar lo que le restaba de vacaciones en compañía de su madre y, por supuesto de la suya.
—Es bueno que mi mamá haya despertado— Admitió Deku, caminando tomados de la mano por los pasillos de regreso a los dormitorios. —Pensé que…quizás ella no despertaría—
—No digas tonterías, Deku— Lo jaló de la mano, atrapándolo con su brazo, asimismo rodeándolo de la cintura. Éste soltó un jadeo de susto, tensándose.
—Ah! Kacchan—
—No pienses en desgracias ya que estamos saliendo— Advirtió. —Te dije que te protegería, acaso eso no es suficiente?—
—N-no dije eso— Repuso ruborizado, observándolo con los ojos abiertos.
—Te acabas de recuperar— Dijo, haciendo una mueca de soslayo. —No debes de pensar demasiado en las desgracias, Deku— Echó un suspiro. —Hay tiempo para todo, como ahora— Le dio un beso en la mejilla, llevándose de regreso un intenso rubor de su novio, quien pestañeaba como si hubiera sufrido un colapso mental. —Hay tiempo incluso para nosotros—
Deku asintió, trastabillando.
—S-sí, tienes razón—
—Yo siempre tengo razón— Presumió en una sonrisa caprichosa. —Hasta ahorita te das cuenta?—
—No— Respondió a lo bajo, completamente sonrojado.
—Deku— Le habló, conmovido internamente por la expresión en el rostro de Deku. Éste alzó la vista. —Cierra los ojos— Ordenó quieto.
—Eh?—
—Dije que cerraras los malditos ojos, estúpido Deku!— Gritó.
Deku los cerró de inmediato entre palabras ininteligibles emitidas por su boca en alarma. Bakugou sonrió de lado, y se inclinó a darle un beso suave y gentil, aferrando sus brazos sobre su cintura, atrayendo su cuerpo al suyo, cayendo en la misma sintonía que compartieron en ese momento.
Y al separarse, besó su frente, y lo sostuvo entre sus brazos hasta que el frío no fuera un impedimento para permanecer afuera en el viento helado del invierno.
Ahora estaban juntos y eso era lo que importaba para Bakugou.
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P.D. Gracias por sus comentarios.
Una pregunta de regreso a uno de mis comentarios:
Versión Tododeku de toda esta historia completa?
