Nota del autor:
Hola y bienvenidos nuevamente mis queridos lectores. Espero que este capítulo sea de su agrado.
Advertencia: Todos los personajes de esta historia pertenecen a sus correspondientes creadores. My little pony y sus personajes son propiedad de Hasbro. La presente historia fue hecha sin fines de lucro y con el único propósito de entretener.
Advertencia: Este capítulo puede contener violencia o escenas sexuales explicitas, por lo que se recomienda discreción por parte del lector.
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Moonbeam
Capítulo 53 – Heartless
La explosión detrás de ella sacudió su cuerpo haciéndola perder el paso. Celestía se dejó caer en picada desde lo alto de la colmena a travez del agujero que Cocoon habia creado y por el cual Red y Viper habian escapado llevándose a Cadence consigo.
La deidad del Sol entornó los ojos enfocandose por completo en los dos ponis vampiros que al igual que ella se precipitaban a toda velocidad dejando que la gravedar les ayudara a acelerar para poder escapar.
Poco antes de estrellarce contra el suelo, Red y Vice abrieron sus alas encorvando sus cuerpos para girar en pleno vuelo evitando así golpearse con el suelo. Las alas de los vampiros eran muy similares a las alas de Siegfried y sus hermanos, estaban hechas de huesos delgados cubiertos por una membrana delgada y maleable la cual era protegida por un pelaje suave y fino. La unica diferencia era que aquellas alas de vampiro no contaban con las enormes agujas de hueso duro que Epsilon y sus hermanos tenian en las puntas superiores de sus alas.
Celestia aceleró doblando las alas y los cascos para disminuir la fricción que generaba su cuerpo contra el viento. Antes de llegar al suelo, la princesa giró el cuerpo haciendo una espiral sobre su propio eje usando su largo cuerno para cortar el viento y doblando ligeramente las plumas de sus alas para dar una vuelta de 90 grados a toda velocidad. Caramel la imitó siguiéndola de cerca.
La deidad del Sol comenzó a aletear con fuerza, sus grandes alas le permitían realizar un mayor empuje sobre el viento para alcanzar a sus objetivos.
-¡Detente Red!- Ordenó la gobernante aproximándose cada vez más a los vampiros.
-Encárgate de ella- Ordenó el Lord a su guardaespaldas.
Viper volteo volando de espaldas mientras tomaba un par de agujas de su saco por medio de sus dientes. Las puntas de las agujas estaban cubiertas de un liquido viscoso de color amarillo. La yegua lanzó las agujas con destreza en dirección a su perseguidora. Celestia aleteó con fuerza evadiendo el ataque mientras se esforzaba por alcanzar a sus oponentes.
Los ponis entraron al bosque en un intento por perder a la gobernante. Red y Viper maniobraron con gracia entre los troncos seguidos de cerca por Celestia, quien debido a su tamaño tuvo que arriesgarse a recibir algunos golpes de varias de las ramas para poder dar alcance a sus oponentes. Caramel por otra parte comenzó a ganar terreno, pues estaba acostumbrado a maniobrar en situaciones similares ya que había practicado varias veces esos movimientos en el interior del bosque Everfree.
-Son muy persistentes- dijo Viper lanzando otro par de agujas envenenadas, las cuales rebotaron en la armadura del Pegaso que estaba por alcanzarlos.
-Acabemos con este juego Viper- Ordenó nuevamente el lord descendiendo de golpe. Viper se lanzó hacia el tronco de un árbol, usando su cuatro patas como apoyo amortiguó el impacto antes de que el rebote del árbol la lanzara en la dirección del capitán.
Viper giró en el aire estirando una de sus patas traseras y apuntando directo al rostro del corcel. Al percatarse del movimiento de la asesina, Caramel cerró sus alas y posteriormente cruzó ambos cascos frontales frente a su rostro. El impacto a esa velocidad provocó que ambos contrincantes giraran en el aire sin control golpeándose con varios árboles antes de caer al suelo.
Celestia observó a ambos ponis caer antes de descender en la dirección en la que había avanzado Red Wine. Al pasar el tronco de uno de los árboles, la princesa fue sorprendida por el lord, quien usó uno de sus codos para golpear a Celestia en un costado antes de que la princesa lograse aterrizar, provocando así que la princesa callera sin control sobre el suelo rodando y golpeándose con varias de las ramas y raíces de los arboles marchitos de aquel bosque.
-Podríamos haber hecho esto de una manera más civilizada Celestía. Sinceramente no me agrada la idea de golpear a una princesa. Debiste quedarte quieta en el castillo y esperar a que Blueblood te entregara uno de los venenos de Viper. Habría sido una muerte mucho más tranquila y digna- comentó el lord con cinismo.
-No dejaré que sigas haciendo lo que te viene en gana-
-Es gracioso que seas tú la que me diga eso, en especial teniendo en cuenta que tu hermana ha estado actuando a tus espaldas durante estos últimos meses. A mí me parece que no eres capaz de controlar a tu propia hermana, mucho menos a un reino entero-
-Aunque los métodos de Luna no son los más adecuados, debo admitir que su interés no ha dejado de ser el bienestar de nuestro pueblo-
-Ja… No me vengas con eso Celestia. Ni siquiera eres consciente de lo que Luna a estado preparando a tus espaldas- añadió el lord. -Debo admitir que yo tampoco había notado lo grave que era la situación hasta hace unos momentos, pero ahora puedo comprenderlo mejor- comentó el lord.
Celestia observó al corcel con precaución mientras se reincorporaba. Detrás de Red se encontraba Cadence, la potra se hallaba recostada sobre la tierra. Debía distraer al lord para poder aproximarse a la pequeña y si todo funcionaba como lo planeaba, quizá podría obtener algo de información de lo que estaba sucediendo.
-Respóndeme una cosa Red- dijo la princesa. -¿Quién te habló de Cocoon?- comentó la deidad del Sol -No parecías sorprendido cuando se transformó en esa cosa, de hecho lucias bastante tranquilo cuando la viste- dijo la princesa caminando con lentitud hacia un costado.
-Eres observadora, pero parece que tú tampoco te sorprendiste mucho-
-Chrysalis ya me había contado acerca de ella- respondió la princesa del Sol.
-No me sorprende mucho…- respondió el lord -En especial sabiendo que esa cosa esta relacionada con la princesa Luna- añadió el lord sin bajar la guardia, claramente se refería a Chrysalis y la relación que la ahora reina de los changelings tenía con la princesa de la noche -Lo que me parece curioso es que aún después de saber lo hay en el interior de Cocoon… tú continúes permitiendo que tu hermana actúe por su cuenta. Quizá deberías ponerle un alto antes de que se convierta en tu peor pesadilla, ¿No lo crees Celestia?- dijo el lord mofándose.
-Mi hermana no es como ella- respondió la deidad con total seguridad.
-¡Bah! Si sigues pensando eso, entonces es claro que no sabes lo que enfrentas-
Celestia notó cierto temor en la voz del lord era momento de tomar la iniciativa y obtener la respuesta que buscaba. -Tu tampoco tienes idea de lo que has desencadenado- le reprochó la princesa.
Red Wine observó con rabia a la princesa, le molestaba que la soberana fuera tan ignorante. Le hervía la sangre el solo saber que incluso él había sido manipulado hasta este punto.
-¡NO CELESTIA!- dijo exasperado, dejando que su rabia tomara control de sus palabras -Eres tú la que no tiene idea de lo que esos demonios son capaces de hacer. Se la han pasado controlando cada uno de nuestros pasos, estudiando cada estrategia mientras colocaban sus piezas en el tablero. Pero aún ahora yo tengo la ventaja ante ti. Quizá no podré detenerlos, pero te aseguro que aún si ocurre lo peor mi clan podrá sobrevivir a esta oscuridad, después de todo somos criaturas nacidas de la oscuridad al igual que ellos- dijo el corcel golpeando la tierra con su pezuña.
La princesa comenzó a ensamblar las piezas faltantes en su mente. Para recibir la siguiente pieza de información debería revelar parte de lo que acababa de aprender esa misma tarde.
-Desde mi punto de vista tú eres mucho más ignorante Red… Tenías en tus cascos la información de Anny y decidiste no hacer nada con ella. No sé si decidiste que no valía la pena, pero es ovio que cometiste un error al menospreciarla… al igual que ahora lo haces con Vice- Celestia se alegró al notar que el semblante del lord cambiaba a uno mucho mas serio, su postura se tensó y sin pensarlo se giró para mirarla a los ojos. Finalmente había conseguido que el Lord se olvidara por completo de Cadence y centrara su total atención en ella.
-No me interesa como conseguiste esa información, pero te aseguro que ni Vice ni Elly me tomarán por sorpresa otra vez… -
-Pues a mi parecer, el haberte arriesgado a dejar la lanza de heráldica en los cascos de un soldado cualquiera fue un error… Quizá podrías haberla usado para enfrentarte a ellas… Quizá por eso estabas tan preocupado por obtener tus dagas de vuelta ¿no es así?- comentó la princesa Celestia blofeando. El ceño fruncido del lord era todo lo que necesitaba para saber que había acertado su suposición.
"Elly" Pensó la gobernante. Finalmente había dado en el clavo. En la visión que Zephora le mostro aquella misma tarde en el salón del tronó el Lord había mencionado a Anny, Cocoon había dicho el nombre de Vice antes de perder el control y transformarse en ese enorme monstruo. Ahora Red Wine le acababa de confirmar el nombre de Elly. Tres nombres que mencionaba aquel libro que la poni de sus sueños le había entregado.
Todo lo que había ocurrido hasta entonces, era parte de un plan mucho mayor que los involucraba. Todo estaba minuciosamente calculado con el único objetivo de destruir la armonía que la unión de las tres tribus había conseguido al derrotar a los windigos.
Los titiriteros prepararon el escenario y movían a las marionetas a cada paso, atentos a lo que ocurriría a su alrededor. Cuando Scorpan llegó por primera vez al reino de Equestria, él y su hermano Tirek habían sido tentados por una sombra para apoderarse del recién formado reino, el cual poseía belleza y riqueza en abundancia, en comparación con la tierra natal del centauro y su hermano. Sin embargo, la amistad de Scorpan con StarSwirl se interpuso en los planes de aquellas criaturas.
Poco después de que Scorpan regresara su tierra natal a convencer a su hermano de desistir el ataque, el poni de las sombras atacó el reino causando la repentina desaparición de StarSwirl y la de los pilares de Equestria que mantenían a salvo al reino. Mas, sin embargo, la amistad que las dos hermanas compartían con el lord del Caos había interferido nuevamente. Razón por la cual, aquellos titiriteros se aseguraron de sembrar la duda en el corazón del draconequus, permitiendo así que la discordia y el caos cayera sobre Equestria con toda la rabia de Discord.
Incapaces de evitar el enfrentamiento, Celestia y Luna se vieron obligadas a usar los elementos de la armonía contra la criatura del caos, en cerrándola en su actual prisión de piedra. Poco después Scorpan volvió al reino de Equestria para notificar a las princesas acerca del inminente ataque de Tirek. Consientes del poder de los elementos y de lo importante que era mantener la paz en el reino las dos hermanas detuvieron al centauro tomándolo por sorpresa para evitar así derramar sangre innecesariamente.
Irónicamente, la sombra que había crecido en el interior del reino de cristal dio vida y poder al rey sombra obligando a las dos hermanas a combatir contra el imperio de cristal en una batalla en la que se derramó mucha sangre inocente. Aquellas sombras se aseguraron de usar a Red para fabricar un arma que el rey sombra pudiera usar para acabar con las dos gobernantes y al mismo tiempo habían manipulado a Cocoon para que la princesa Changeling se convirtiera en la sentencia final de Luna. Mientras que se había encargado de que Red se convirtiera en el verdugo de la princesa del Sol, después de todo sin el apoyo de su magia Celestia no estaba segura de poder enfrentara una criatura inmortal capaz de beber sangre y la cual poseía la habilidad de curarse de sus propias heridas sin ayuda de la magia. La princesa del Sol tendría que valerse de su cerebro, más que de su fuerza si deseaba salir victoriosa. Y sobre todo debía evitar recibir daño en la medida de lo posible.
Ahora que sabia que aquellas criaturas estaban intentando destruirlas a ella y a su hermana, debía regresar a Canterlot cuanto antes y comenzar a prepararse para lo que se avecinaría.
"Una criatura larga y delgada de color negro, con alas y un largo cuerno" Quizá aquella criatura de la que Zephora le había advertido no era en realidad un changeling. Existía la posibilidad de que aquella criatura se tratara de una de esas ponis demonios… heroínas del pasado condenadas a la oscuridad de su propios deseos, deseos que habían retorcido sus mentes y corazones hasta corromperlas por completo.
Una explosión en las cercanías les incitó a dar el primer paso. Tanto Celestia como Red se abalanzaron contra su oponente a toda velocidad. Incapaz de usar su magia la gobernante uso su mayor ventaja contra el vampiro. Aprovechando la diferencia de tamaños, la alicornio de pelaje color perla y crin de colores pastel uso sus largos cascos para golpear al vampiro usando todo el peso de su cuerpo para atravesar la guardia del corcel.
POW
Los golpes de Celestia eran potentes, su fuerza física era bastante similar a la fuerza que un poni terrestre bien entrenado podía generar, sin mencionar que la esbelta figura de la princesa le brindaba una excelente agilidad a pesar de su tamaño.
Red era un poni mucho más adepto a las peleas debido a que usaba sus técnicas de combate y de caza cada noche que salía a cazar alimento junto con su hermana y sus concubinas. Aún así le era difícil al lord poder bloquear o desviar con éxito los golpes de la gobernante. Celestia intentó golpearlo soltando un gancho derecho con toda su fuerza. Aprovechando la oportunidad Red realizó un movimiento de pivote, usando una de sus patas traseras para dar una media vuelta se colocó justo a un lado de la princesa en el instante en el que el casco de Celestia paso rozando la espalda del lord.
Tomando a la princesa con la guardia abierta, el Lord soltó un codazo en la zona blanda de la princesa del Sol contraatacando con una media tijera. Usando su casco trasero el lord impacto su espinilla contra el costado de la alicornio de color perla derribándola sobre su costado.
Celestia cayo de bruces sobre el suelo antes de girar evitando así un tercer golpe del corcel, el cual impactó de lleno en el suelo abriendo una grieta. Sorprendido por la rápida reacción de la alicornio el lord recibió una patada de una de las patas traseras de la gobernante. A diferencia de sus cascos delanteros, la pata trasera de la alicornio podía generar una fuerza mucho mayor con la cual logró aturdir al vampiro.
Celestia se levantó sobre sus cascos tan rápido como pudo antes de arrojarse sobre el lord golpeándolo de lleno con su cuerpo para desbalancearlo. El Lord trastabillo antes de chocar contra uno de los troncos secos que los rodeaban. Celestia acorraló al lord golpeándolo repetidamente en las articulaciones con el objetivo de limitar la movilidad del vampiro. Un par de golpes de la pezuña de la princesa sobre las rodillas del corcel hicieron que el lord se arrodillara antes de recibir un golpe en el rostro. el cual lo hizo escupir sangre.
-Es suficiente Lord Wine, vendrá conmigo y enfrentará un juicio como es debido- dijo la princesa jadeando, le parecía curioso que el vampiro no ofreciera mayor pelea pero no podía negar que prefería mantener el control de la situación sin tener que recurrir a métodos más permanentes.
El lord sonrió de oreja a oreja mientras sus ojos comenzaban a brillar con un tono carmesí brillante.
-No lo creo- dijo el lord moviéndose a toda velocidad, golpeando la garganta de la alicornio con fuerza haciendo que la deidad del sol comenzara a toser sin control.
Usando sus alas como impulso el lord levantó el vuelo y golpeó a la alicornio en el rostro derribándola una vez más.
-Será bueno que dejes de mostrar piedad a tus oponentes, o un día terminarán matándote- dijo el corcel procediendo a golpear repetidamente a la deidad que yacía en el suelo.
El lord detuvo su frenético, su respiración era acelerada, y varias gotas de sudor caían de su frente. Exhausto por el castigo que le había propinado a la alicornio se apartó de la princesa del Sol para tomar una bocanada de aire. La alicornio lucia varios golpes por todo el cuerpo, pero el movimiento de su pecho le indicaba que aún seguía con vida, aunque era claro que la princesa había recibido bastantes heridas en el cuerpo.
-En mi condición actual no soy rival para enfrentar a esas criaturas, pero una vez que me halla alimentado de su sangre majestad… estoy seguro de que podré hacerles frente- comentó Red aproximándose al cuello de la gobernante mientras la miraba desde arriba.
Un ruido llamó la atención de Red por un momento. "Me pareció escuchar la voz de Viper" pensó el lord antes de dirigir nuevamente su atención a la alicornio que permanecía agazapada en el suelo.
-Parece que mi acompañante me necesita y como sabe es de mala educación hacer esperar a una dama… Bon Appétit- El lord extendió sus fauces apuntando directamente al cuello de la princesa.
Celestia se giró en el instante en el que el vampiro se aproximó a su cuello. Apostando su vida en aquel movimiento, Celestia extendió su casco izquierdo en el cual sujetaba la zapatilla de su casco derecho. La zapatilla de la princesa tenia una punta en el extremo superior la cual se incrusto sin mucha dificultad en el cuello el vampiro en el instante en el que Red intentó morder el cuello de la princesa. Red se apartó de la alicornio, emitiendo gemidos de dolor, De la herida de su cuello comenzó a brotar su sangre salpicando a la princesa.
Red de arrancó la zapatilla de su cuello arrojándola a un lado mientras presionaba la herida. Momentos después miró colérico a la alicornio que intentaba ponerse de pie nuevamente.
-Procuré que te fuera sencillo, pero ahora… ¡Haré que me supliques matarte!- gritó lleno de rabia arrojándose al cuello de la princesa.
ZUUMMM
El sonido de un objeto cortando el viento a toda velocidad distrajo al corcel, cuando de pronto una estaca de acero pasó a un lado de la princesa del Sol clavándose en el centro del estómago del Lord, empalándolo contra el tronco seco de uno de los árboles que se hallaba a sus espaldas.
ZUUMMM
El sonido repetido de aquel zumbido llego acompañado de varias estacas que se clavaron en distintos puntos del cuerpo del corcel inmovilizándolo por completo. Las estacas habían atravesado sus cuatro cascos, estómago y cuello, dejando libre únicamente sus alas, las cuales comenzaron a retraerse mientras el Lord regresaba a su forma de poni.
-Tengo que mejorar mi puntería- dijo la voz de un poni que salia de entre las sombras del bosque.
Red miró sorprendido al poni que se aproximaba a él. El poni llevaba puesta una capa y un gorro fabricados por una tela de color azul adornada con estrellas plateadas, que cubrían la mayor parte de su cuerpo y rostro. Debajo de aquel traje el poni llevaba puesta una armadura fabricada con placas de rocas que asemejaban la forma de escamas. Aún bajo la escaza luz que lograba colarse por el interior de aquel bosque el Lord pudo distinguir el color violeta que lucia el pelaje del poni así como el color azul y purpura de su crin y cola. El poni llevaba una cuchilla retráctil adherida al guante de su casco derecho, en su casco izquierdo se podía observar un extraño mecanismo muy similar a un gancho en cuyo extremo posterior de encontraba atado un hilo de acero. Pero lo que le llamó la atención era el extraño mecanismo que había usado para inmovilizarlo. Se trataba de una especia de arco unido a un pequeño bastón de tamaño mediano debajo del cual giraba un conjunto de cilindros en cuyo interior contenían aquellas estacas de acero. Nunca antes había visto semejante aparato de caza en su vida.
-Lo lamento quería acabar de un golpe, pero… te moviste- dijo el poni con una voz melódica apuntando el extraño objeto hacia él. El poni accionó el gatillo. El mecanismo giró la torreta que contenía las estacas lanzando el siguiente disparo contra el pecho del corcel a toda velocidad atravesando su pecho. Tras el impacto el lord quedó completamente inmóvil e inerte.
Una potente explosión se escuchó en las cercanías iluminando el bosque por unos instantes. Aquel brillo repentino en el cielo iluminó parcialmente el rostro de la yegua que se encontraba de pie a un lado de la princesa.
En ese momento Celestia logró reconocer a aquel poni y ciertamente no podía creer lo que sus ojos le estaban mostrando en ese momento. Aquella yegua era idéntica a la que había conocido en su sueño.
El ejercitó de changelings avanzaba por el bosque a la luz de la Luna guiados por Chrysalis, la ahora reina de los changelings lucia varios golpes y moretones en el cuerpo al igual que sus subditos. Algunos de los changelings cargaban a los soldados que habain recibido heridas mas graves, los que con apenas podían caminar por su cuerta se apoyaban del hombro de alguno de sus compañeros para poder mantener el equilibrio.
El sonido del viento meneando las ramas de los árboles marchitos invadía los alrededores. Chrysalis continuó su andar hasta topparse con los tres guardias nocturnos de Luna. Merak, Alcor y Siegfried se encontraban de pie cerca de un par de árboles que habian sido quebrados como si un objeto los hubiese golpeado a gran velocidad.
Alcor lucia quemaduras en sus cascos frontales y respiraba entrecortadamente. Por otro lado Merak tenia marcas de quemaduras por todo el cuerpo, las cuales formaban líneas que asemejaban la forma de pequeños relámpagos, seguramente causados por la energía eléctrica que habia usado durante el combate. Luna le había comentado a Chrysalis acerca de las habilidades unicas de la guardia nocturna y del control que tenian con la magia arcana que recidía en sus cuerpos, pero hasta esa noche no habia sido capaz de presenciar su poder. Almenos ahora podía comprender porque los consideraban tan letales y el porque muchos de los ponis que formaban el ejercito de Celestia les temían, después de todo, era poco común que una criatura fuera capaz de controlar la magia de esa manera.
Los unicornios, al igual que los changelings eran criaturas que podían controlar con mayor facilidad el flujo de magia en sus cuerpos gracias a sus cuernos, con los cuales podían canalizar y concentrar la energía de su interior para ejecutar conjuros mágicos. Del mismo modo, los pegasos poseían un tipo de magia en su interior que les permitia controlar el clima o andar sobre las nubes con libertad sin caer, pero sobre todo les brindaba la capacidad de volar libremente por el cielo… ya que de no contar con esa magia en su interior sus pequeñas alas no serían capaces de ayudarles a levantar el vuelo. Probablemente Siegfried y el resto de la guardia nocturna poseían un tipo de magia similar. Por ultimo se encontraban los ponis terrestres, quienes poseían en su interior un tipo de magia que les permitia tener un mejor contacto con la naturaleza y al mismo tiempo les brindaba una increíble fuerza y resistencia. Chrysalis imaginaba que otras criaturas como las cebras poseían un tipo de magia similar.
Sin embargo, despues de presenciar la forma en la que las cebras habain invocado esos hechizos contra su madre, no le quedaba duda alguna de que la tribu de Zephora era capaz de manipular no solo la magia de su interior, sino que ademas podían materializarla. Aquello era conocido como magia arcana, una de las formas más peligrosas y antiguas de magia. Sabia que la manipulación de la magia arcana era complicada y ciertamente volatil, por lo que ser capaz de controlarla requeria de mucho entrenamiento y dedicación. Pero una vez controlada, la magia arcana podía ser usada de una forma mucho más eficiente, puesto que el usuario no requeriría de un cuerno (Como el de un unicornio) o de un objeto mágico para poder canalizarla, sino que podrían hacer uso de ella usando la magia de su interior como catalizador.
Aparentemente Alcor era capaz de manipular magia arcana basada en el fuego que le permitía producir llamas de energía quemando la magía que recidía en su interior, sin emabrgo podía deducir que el manejo de ese tipo de magia causaba que sus reservas se agotaran considerablemente, sin embargo, las quemaduras en sus cascos, le indicaban que el uso de esa magia provocaba que la temperatura interna del poni se elevara. Luna le habia contado en una ocación que incrementar la temperatura de su cuerpo de esa manera podía causar quemaduras internas en el conjurador, y en casos extremos incluso podría producir incineraciones espontáneas.
Merak por otra parte parecia ser capaz de invocar un tipo de magia arcana basada en el elemento del rayo, el cual le brindaba mayor velocidad y fuerza. Desafortunadamente parecía tener un efecto secundario, pues el uso prolongado de esa habilidad dañaba las terminaciones nerviosas del poni quemando sus nervios, musculos y tendones en el proceso.
Por otro lado la magia de Siegfried le permitia trasladarse de un punto a otro de forma casi instantanea, se trataba de una habilidad muy similar a un hechizo de teletransportación, sin embargo, esa habilidad parecía tener un número limitado de usos por cada cierto tiempo.
Épsilon por otro lado poseía una habilidad inusual para sanar a gran velocidad lo que de algun modo le permitió sobrevivir a su combate con Cocoon aquella noche. Aún así, Chysalis nunca escuchó hacerca de la habilidad especial de Megres y tras su muerte era casi seguro que sería incapaz de saber de que se trataba. Aún así la changeling no podía evitar sentir curiosidad por saber como fue que aquellos cinco ponis lograron aprender semejante tipo de magia sin ayuda.
-Chrysalis- habló Siegnfried al notar a la nueva reina de los changelings aproximarse a ellos. -Es la primera vez que puedo hablar contigo en esa forma- comentó el guardia nocturno.
Siegfried podía percibir el aroma de la changeling con claridad ahora que se encontraban en el exterior. Se trataba del mismo aroma que poseía la unicornio de pelaje color negro que había visto acompañando a Luna en varias ocasiones en el pasado. No cabia duda de que se trataba de la misma criatura y aunque su apariencia era mucho más fiera en su forma real. No podía evitar notar que, la ahora lider de los changelings, tenia la misma mirada amable que le había visto aquella noche de la fogata, la misma mirada que Chrysalis tenía cuando besó a Luna frente a todos los nobles del reino.
-No… ¿No me tienes miedo?- Preguntó Chrysalis mirando al guardia nocturno, sentía cierto temor de que los amigos de Luna pudiesen rechazarla por ser diferente. Temia que Siegfried y los demas fueran incapaces de perdonarla por haberlos engañado y sobre todo por haber puesto en peligro a Luna.
-La verdad es… Que Épsilon puede ser mucho más atemorizante de lo que tú luces en este momento Chrysi- bromeó Siegfried sonriendole con amabilidad. Esa sonrisa tranquilizó el corazón de Chrysalis.
El golpeteo de su corazón en el interior de su pecho, de inmediato le recordó la razón por la que habai avanzado tan profundo en el bosque.
-Además después de ver a tu madre… debo decir que es un alivio que no seas su viva imagen- añadió Merak.
-Ella esta abajo- dijo Alcor señalando la dirección en la que una zanja se habia formado, siguiendo el patron de las ramas y troncos de árboles que habain sido dañados por el proyectil que habia caido del cielo y aterrizado en lo profundo del marchito bosque.
Chrysalis asintió y haciendo un ademan con el casco le ordenó a sus changelings que permanecieran en su lugar. Mientras ella descendia por la ladera hasta el sitio del impacto.
Alcor, Merak y Siegfried la siguieron con cautela. Los cuatro bajaron por la ladera, teniendo cuidado de no resbalar por la tierra suelta y usando las ramas y troncos de los árboles como apoyo.
En el fondo de la ladera se encontraba un pequeño crater. Un monton de solidas rocas se encontraban parcialmente calcinadas. La superficie de de las piedras lucia un tono ligeramente carbonizado, aún se podían observar algunas ramas y vegetación ardiendo en un tono amarillo, rojo y naranja. Sobre una de las piedras se encontraba la antigua reina de los changelings.
Cocoon habia perdido por completo la parte inferir de su cuerpo, por lo que sus viceras parcialmente carbonizadas se podian observar sobresaliendo de la parte inferior de su cintura. El torso y espalda tenian multiples agujeros de los que brotaba su sangre, sus alas habian desaparecido por completo dejando quemaduras en su espalda. Sus escamas, en su mayoria habain sido arrancadas o despedazadas, dejando al descubierto la suabe y fragil carne de la reina. El casco derecho de Cocoon no era mas que un monton de jirones, el hueso de su pata se encontraba expuesto, mientras los trozos de músculo y carne colgaban de la extremidad. Su pata izquierda permanecía inalterada, la daga que ella misma se había adherido al muñón permanecia intacta. Una de las cuencas de sus ojos se encontraba vacia y el otro los miraba con atención. En su cuello se podía apreciar el pedazo de heráldica que pertenecia a la lanza que Kendall habia usado para herirla. Su cuerno permanecia intacto, pero tenia varios golpes en la cabeza. La sangre que brotaba de una de las heridas en su cabeza habia manchado gran parte de su rostro y crin.
-Asi que… Haz venido… Tan solo para mofarte de mí- dijo la reina con dificultad, a causa del trozo de heráldica que permanecia incrustrado en su cuello.
-Estas muriendo madre- dijo Chrysalis. Cocoon rio ligeramente, aunque era claro que aquella riza le produjo mucho dolor.
-No necesitas decírmelo… Creo que es algo ovio hija- respondió la reina ecupiendo sangre.
-Por favor Madre, te lo suplico… Dime cual es la cura, dime como puedo destruir la maldición y salvar a Luna… Por favor dímelo- Le suplicó Chysalis.
JEJEJEJE
Se rió Cocoon nuevamente antes de toser sangre una vez más.
-¡¿Qué es lo que te parece tan divertido?!- preguntó Siegfried molesto.
-Ustedes…- respondió Cocoon con una sonrisa burlona en sus labios. –Pensar que estan aquí para romper una maldición… Una maldición que en cualquier otra situación podría verse como una bendición- se mofó la antigua reina.
-No lo entiendo, ¿que parte de atar la vida de Chrysalis a la de la princesa Luna puede verse como una bendición?- preguntó Merak.
Cocoon sintio que las reservas de magia en su interior lentamente se disipaban y cuando desaparecieran por completo moriría a causa de sus heridas.
-Los changelings somos criaturas con una vida longeva, al igual que sus amadas princesas podemos vivir miles de años… siempre y cuando nos alimentemos- comentó Cocoon sin dejar de sonreir con cinismo. –Es por ello que existe una maldición la cual nos ata a la vida de la criatura a la que amamos… pero esa maldición solo se activará si la criatura que amamos nos ama tambien- continuó la reina antes de toser mas sangre.
-De ese modo, nuestra vida queda atada a la vida del mortal que amamos y lo mismo ocurre con nuestra pareja, pues su vida queda atada a la nuestra- añadió la reina. –Me resulta hilarante que una maldición que existe para que podamos reunirnos en la otra vida con la criatura que amamos sea la razón por la que la vida de una princesa inmortal corre peligro- la changeling rio nuevamente a pesar del dolor que esta accion le causaba.
Chrysalis y los demas pudieron entender la ironia de la que se mofaba Cocoon. Aparentemente la maldición de los changelings solo podía activarse si el amor del changeling era correspondido, de esa forma el changeling no estaría condenado a vivir sin su pareja e irremediablemente moriría poco despues de la muerte de su pareja. Ciertamente aquello podía considerarse una bendición en el caso de que el changeling se enamorara de una criatura que fuera incapaz de vivir por tantos años como lo hacian ellos.
Probablemente era la razón por la que Celestia no había contraído matrimonio por deseo propio. Pues sabia que si se enamoraba de algun poni en particular, tarde o temprano sus destinos se dividirían para siempre y quizá jamas sería capaz de reunirse con él. Era probable que Luna hubiera pensado en esa posibilidad al igual que su hermana mayor, pero al ser Chrysalis una Changeling y saber que viviría tanto como ella, no cabia duda que Luna habría pensado que no tendría porque temer a verla morir un día por causa del paso del tiempo. Desafortunadamente la maldición provocaba que el cuerpo de Chrysalis consumiera el corazón de la princesa y tarde o temprano la terminaría matando o en el peor de los casos, la convertiría en una criatura carente de amor, lo cual podría considerarse un destino mucho peor.
-Pero existe una cura… Moth me dijo que existia una forma de romper la maldición- dijo Chrysalis –Me dijo que eras la única que la conocía- añadió Chrysalis mirando a su madre con lágrimas en los ojos.
-Así que… Estas dispuesta a sacrificarte por el bien de tu amada poni- sonrió Cocoon nuevamente con malicia. Chrysalis asintió con la cabeza.
-Por favor madre dime cual es el metodo para salvarla. No quiero que ella muera por haberse enamorado de mí- le continuaba suplicando la ahora reina de los changelings.
-Hace un momento dijiste que no te convertirías en alguien como yo…- la sonrisa de Cocoon se hizo más pronunciada. –De acuerdo…- respondió con malicia.
Chrysalis y los guardias nocturnos permanecieron atentos a las palabras de Cocoon.
-Todo lo que tienes que hacer es arrancarte el corazón- habló la reina mirando a su hija a los ojos.
Celestia intentó incorporarse desistiendo en el instante en el que su cuerpo comenzó a resentir los golpes que Red le había dado.
-No debería esforzarse demasiado princesa, sus heridas no son graves, pero si no toma el debido reposo podría lastimarse…- Al notar la forma en la que la princesa miraba el arma que con la que había empalado al vampiro añadió. -No se preocupe, no he venido a lastimarla… además, su capitán estará aquí en poco tiempo… se lo aseguro- dijo la poni encapuchada colocando su arma a un costado para demostrarle a la gobernante que no tenía ninguna intención hostil contra ella.
-¿Quién…?- habló la princesa, su voz denotaba sorpresa, miedo e incertidumbre. -¿Quién eres?- completó la pregunta antes de caer en el suelo una vez más.
-Eso no importa… por ahora lo único que debe saber es que estoy de su lado- respondió la poni escudriñando los alrededores.
-No lo… No lo entiendo- dijo Celestia tratando desesperadamente por ponerse en pie en el instante en el que notó la mirada del poni centrarse en la Pegaso rosa que yacía aún inconsciente.
-Escuche princesa…- habló la yegua avanzando hacia Cadence.
-Espera… ¿que haces?- protestó Celestia con desesperación.
-La noche eterna está cerca… y cuando llegue tendrás que elegir- dijo la recién llegada tomando a Cadence en sus cascos, con mucho cuidado procedió a envolverla en una suave manta de color beige que había sacado de un pequeño contenedor que llevaba en uno de sus costados.
-¿Elegir…?- dijo la princesa contrariada por las palabras de la yegua.
-Si matarás a tu hermana o no- respondió la yegua con frialdad.
-¡¿Qué…?!- respondió Celestia en completo shock observando a la yegua, la cual se encontraba inspeccionando a la Pegaso como si buscara alguna herida en la potra.
-Si eres incapaz de detener la noche eterna, deberás tomar esa decisión y cuando lo hagas… deberás cargar con la responsabilidad de tus acciones- continuó la yegua tomando un frasco de una de las numerosas bolsas que tenía en el cinturón. La unicornio violeta retiró el corcho de la botella de cristal y vertió el líquido en la boca de la Pegaso para lograr que la pequeña Cadence bebiera el contenido.
-Cuando la noche se apodere del cielo, el gran eclipse cubra al sol… Y entonces deberás acabar con la vida de tu hermana, así evitarás que más ponis sufran en el futuro y la oscuridad no podrá reencarnar nuevamente, pero…- La yegua hizo una pausa antes de mirarla nuevamente- Debo dejar esto muy claro Celestia. Si lo que quieres es salvar a tu hermana deberás condenarla a una vida en la soledad, hasta que encuentres a la única que podrá salvar su alma de la oscuridad. Pero si tomas esa decisión… entonces condenarás al futuro a repetir la historia y pondrás una pesada carga sobre los hombros de ponis inocentes- le advirtió la yegua.
-¿Como puedes pedirme algo así?- dijo Celestia. -Se que Luna ha hecho cosas malas pero no deja de ser mi pequeña hermana… Jamás podría arrebatarle al vida- añadió cerrando fuertemente los ojos.
-Temía que dijeras eso- concluyo la yegua -La decisión sigue siendo tuya Princesa Celestia- dijo la poni caminando hacia ella.
-¡Espera!...- dijo Celestia arrastrándose por el suelo. -Regresa, ¿Qué piensas hacer con Cadence?- le cuestionó.
-La llevaré a un lugar donde podrá sanar y crecer lejos de la oscuridad- dijo la yegua -Necesito que Cadence sobreviva, después de todo "Ella" necesitará de su consejo. Descuida, te aseguro que la veraz en el futuro- comentó la yegua pasando a un lado de la princesa con la intención de adentrarse aún más en el bosque.
-Espera por favor-
-Confío en que tomarás la decisión correcta- y sin decir mas la yegua desapareció en la oscuridad del bosque.
-Por favor… Espera…- dijo la princesa antes de desplomarse nuevamente sobre la tierra. Sus ojos permanecían fijos en el sitio por el que había desaparecido aquella misteriosa yegua, mientras escuchaba los cascos de otro poni aproximándose a ella a todo galope.
-¡Miente!- negó Alcor lleno de rabia.
-Ella nunca nos lo dirá, será mejor que busquemos otra forma de romper la maldición- propuso Siegfried.
-Puedes buscar todo lo que quieras muchacho… pero la única forma de acabar con la maldición es acabar con la razón por la que esta fue conjurada en primer lugar- comentó Cocoon. –En otras palabras… debes arrancarte el corazón que el amor de tu princesa te otorgó- rió la moribunda changeling, encendiendo su cuerno invocando lo que quedaba de su poder Cocoon hechizó la cuchilla que permanecia adherida a su pata izquierda. La hoja de metal comenzó a brillar en un tono verde esmeralda.
-No hagas lo que dice, esta loca- le advirtió Merak.
-Ella… Dice la verdad- la suave voz de Chrysalis sorprendio a los tres hermanos dejandolos completamente sin habla.
-¿Qué? No, espera Chrysalis, no lo entiendes… Si te arrancas el corazón, moriras y si tu mueres Luna morira, solo estarías haciedno lo que ella quiere que hagas-
-Madre siempre ha sido una criatura sádica, siempre ha sido buena para engañar a otros y sin duda es incapaz de amar a otros, pero… No tiene ningún sentido que me mienta ahora- dijo Chrysalis recordando que, aquella noche de invierno en la cabaña del bosque, la reina le había mostrado a Épsilon el agujero en su pecho.
-Por favor Chrysalis- dijo Siegfried. Chrysalis levantó un casco demandando silencio.
-Si usas esta daga te aseguró que podrás romper la maldición- dijo Cocoon acercando su casco izquierdo al pecho de su hija.
Chrysalis observó la daga que su madre le ofrecía. Podía sentir la magia de la reina envolviendo la filosa hoja por completo emitiendo un aura de odio puro.
-Destruye tu conexión y sentimientos, con esta daga… Solo así podras librarte de la maldición y salvarla a ella- comentó Cocoon
"Pero a cambio te convertirás en una criatura identica a mí" pensó la reina destronada.
-Por favor Chrysalis no puedes escucharla estoy seguro de que encontraremos otra forma- trató de convencerla Siegfried colocando uno de sus cascos sobre el hombro de la changeling.
-Cada minuto que dudas, es un minuto más que tu amada princesa continua hundiendose en la oscuridad- dijo Cocoon. –No tienes mucho tiempo querida- añadió la reina.
Chrysalis meditó la situación mientras sujetaba la pata de su madre entre sus pezuñas. En los ultimos dias Luna se habia comportado mucho más agresiva y distante. Chrysalis se habia enterado de viva voz de Celestia de lo que Luna le había pedido hacer a Epsilon la noche de la fogata. Gracias a los rumores que circulaban en el castillo se había enterado de lo que la princesa de la noche le habia hecho al capitan Wind Chaser despues de su visita al orfanato.
No podía quitarce de la cabeza la imagen de la yegua en la que Luna se estaba convirtiendo. En un principio creyó que era solo parte del poder de Luna, creyó ingenuamente que Luna se transformaba en aquella poni cada vez que dejaba salir sus instintos, pero despues de enterarse del efecto que la maldición tenia sobre ellas no podía evitar pensar que quizá el corazón de su amada alicornio estaba siendo consumido por la oscuridad y todo por culpa suya.
Recordó a Luna adoptar aquella forma obscura la noche que regresó del combate con el Rey sombra. Posteriormente la vio tomar esa misma forma después de que Chrysalis se alimentara de ella una noche antes de ser encarcelada por su madre. Finalmente recordó aquella misma forma oscura que Luna había adquirido después de que la alicornio índigo la rescatara de ese calabozo. Cada vez que Chrysalis se alimentaba del amor de la princesa de la noche. La oscuridad la consumía cada vez más. Todas esas ocasiones en las que Luna se habia transformado por completo cuando estaban a solas. Aquella yegua de pelaje ennegrecido como la más profunda oscuridad, sus ojos de color Zarco que lucian frios como el hielo, sin mencionar los largos y puntiagudos colmillos que crecian cada vez que la princesa tomaba esa forma tan intimidante. Todo era su culpa, había guiado a Luna a la oscuridad arrebatándole todas esas virtudes por las que se había enamorado de la princesa de la noche en primer lugar.
Durante una de las noches que la changeling paso con la princesa de la noche mientras se recuperaba de sus heridas, Luna le habia confesado que habia asesinado a varios de los changelings la noche que la puso en libertad. Ciertamente no podía culpar a Luna por haber tomado la vida de sus soldados, pero la expresión serena con la que la princesa le hablaba de aquellas muertes no era normal. Podía recordar que Luna habai asesinado a muchos ponis de cristal y lo mal que se había sentido al hacerlo, pero cada día que pasaba parecia que la princesa de la noche perdía un poco más de su empatía por otros.
"Quizá he sido yo la que la ha arrastrado a esa oscuridad" reflexionó la reina de los changelings..
-Parece que enamorarme de ti fue mi peor error- murmuró Chrysalis.
-¿Chrysalis?- preguntó Siegfried.
AAAAAHHHHHHHH
Sin darle tiempo a los presentes de reaccionar Chrysalis clavó la hoja de la daga profundamente en su pecho.
-¡Reina Chrysalis!-
Al escuchar el grito de dolor de Chrysalis el ejercito de changelings descendió de inmediato observando horrorizados la escena fente a ellos.
"Si puedo salvar el corazón de Luna… No tengo miedo de sacrificar el mío" pensó la princesa sancando la daga de su pecho antes de introducir su propio casco en la herida y procediendo a extirparse el corazón.
-¡Su Majestad!- gritaron los changelings corriendo al lado de Chrysalis para esujetarla y evitar que callera al suelo.
-Chrysalis, ¡NO!- gritaron los guardias nocturnos aproximandose a la changelings que sostenia un brillante corazón en su casco derecho.
-Por favor… - dijo Chrysalis con voz quebrada. –Devuelvanselo a Luna… En mi lugar…- dijo la changeling entregandole el brillante corazón a Siegfried antes de desplomarse en el suelo.
-¡NO Chrysalis!- dijo Siegfried tratando de aproximarse a la changelings pero los soldados inmediatamente le bloquearon el paso, como si sus instintos les obligaran a apartar a los guardias nocturnos del cuerpo de su reina.
JAJAJAJAJAJAJA
-¡Esta hecho… Tal como lo prometí Vice!- dijo Cocoon.
SLASH
Incapaz de soportar más, Siegfried decapitó a Cocoon, dejando que la cabeza de la changeling rodara por el suelo.
Inmediatamente los soldados comenzaron a sisear, agresivamente. Era claro que la colmena los miraba como si fueran un peligro y dado el estado en el que se encontraban no sería prudente permanecer en ese lugar, especialmente si los changelings comenzaban a actuar de una manera más agresiva.
Siegfried, Merak y Alcor retrocedieron con cautela para no provocar a la violenta colmena antes de emprender el vuelo para alejarse del lugar. Siegfried no pudo evitar mirar a sus espaldas, donde el cuerpo inerte de Chrysalis yacia en el suelo apenas visible por detrás de los numeroso changelings que se habian colocado a su alrededor.
-Lo lamento- dijo el teniente.
-Debemos volver al castillo y asegurarnos de que Luna se encuentra bien- dijo Alcor.
Los tres guardias nocturnos emprendieron el viaje de regreso a toda velocidad olvidándose por completo de Caramel y la princesa Celestia. Debian asegurarse de que la muerte de Chrysalis no hubiese afectado a Luna por medio de la maldición. Solo esperaban que Cocoon hubiera dicho la verdad y el sacrificio de la changeling realmente hubiera roto el vínculo que aquella maldición habia creado entre ellas.
-¿Estas segura de esto?- dijo Épsilon aproximándose al muelle.
Frente a ella se encontraba una yegua de pelaje blanco como la nieve, su crin y cola lucían un tono azul eléctrico brillante manchada de sangre. En sus flancos se podía apreciar una nota musical negra y a su lado el arco y el estuche vacío de un violín. Aquella yegua tenía un cuerno adornando su cabeza al igual que cualquier otro unicornio, sin embargo, a diferencia de cualquier otro poni, la intérprete tenía un par de ojos que despedían un brillo de color carmesí, largos colmillos que se asomaban por debajo de sus labios y un par de fuertes alas de color blanco, similares a las de la capitana de la guardia nocturna con excepción de la garra que las alas de Épsilon tenían en la pinta superior.
Sweet Care se aproximó a Vinyl antes de mirar a Épsilon. Las tres se encontraban en la bahía de Luna, a las afueras de la Colonia Lunar.
-No puedes hacer esto Épsilon, no me importa si es lo que ella quiere. Lo que estás haciendo no es correcto- comento Sweetcare.
Épsilon observó a Vinyl asentir una vez más, después observó el trozó de pergamino que Vinyl le había entregado.
-Le prometí que lo haría Sweet, Y si esta es su forma de demostrarle a esos ponis que no es un peligro para ellos, entonces no tengo derecho a interferir en su decisión. Es la forma en la que quiere demostrar que es igual a los demás su forma de demostrarles que jamás les hará daño… otra vez-
Desde que Vinyl se reunió con la princesa en aquel café, la unicornio había compartido mucho de su conocimiento con Luna y Épsilon, el cual les resultó de gran ayuda para infiltrarse en las actividades y negocios de Red Wine y conseguir apoyo para formar la Colonia Lunar. Le debían mucho a la unicornio por lo mucho que les había ayudado y ahora que la fase final estaba por comenzar era crucial que comenzaran los preparativos para la llegada de sus invitados.
Vinyl no había pedido mucho a cambio de su ayuda, pero las palabras escritas en ese pergamino contenían el único deseo de la yegua. Era difícil entender la letra de la escritura de la yegua albina, así como los dibujos que había hecho sobre el papel. Pero por lo menos la capitana logró descifrar que Vinyl le dio fin a la vida de Pink Wine y eso significaba que Red pronto les daría caza a ella y al mayordomo del que la intérprete se había encariñado.
-Aun así, mutilar a una poni no es correcto- continuó SweetCare.
-Escucha Sweet, ella me pidió esto solo porque yo llevo estas dagas conmigo- dijo Épsilon desenfundando las dagas de heráldica que Luna le había entregado. –Ya que estas armas inhiben la magia, impedirán que esas extremidades vuelvan a crecerle- dijo Épsilon.
Vinyl extendió sus alas por completo, nunca se había sentido muy cómoda con ellas después de todo, y sentía que era la mejor forma de lucir menos atemorizante cuando Chocolate y cent la vieran en su forma vampírica.
Si Viper tomaba su forma de vampiro, podía ocultar sus brillantes ojos detrás de sus gafas de sol, podía ocultar sus colmillos debajo de sus labios, pero cada vez que usaba su poder al máximo le era imposible evitar que aquel par de alas crecieran a sus costados. Sin embargo con la ayuda de Épsilon quizá eso podría cambiar.
Al notar la determinación de ambas ponis Sweetcare se apartó resignada. –De acuerdo yo me encargaré de suturar la herida- dijo la enfermera. Vinyl asintió nuevamente y espero paciente.
Los pasos de Épsilon se escucharon mientras la yegua avanzaba sobre la superficie de madera hasta posicionarse justo a espaldas de la unicornio albina.
-No te mentiré, es seguro que esto te dolerá bastante. Pero prometo hacerlo rápido- dijo Épsilon. Vinyl asintió.
Épsilon se alzó sobre sus patas traseras tomando las dagas con sus cascos delanteros antes de dejar caer todo su peso sobre ambas extremidades de la poni que tenía frente a ella.
SLASH
El corte fue limpio y veloz.
AAAAAHHHHH
Vinyl emitió un grito en el instante en el que sus alas fueron removidas de su cuerpo por las afiladas cuchillas. La unicornio calló sobre la superficie de madera, las lágrimas cubrieron sus ojos mientras SweetCare comenzaba a colocar puntadas en las heridas de la unicornio para ayudarle a cerrar las heridas.
Épsilon miro el par de alas que yacían sobre el muelle de madera. Comprendía el deseo de Vinyl por lucir más normal y de ese modo ser aceptada por los demás, pero no podía evitar pensar que ella jamás se atrevería a hacer algo semejante solo para dejar de ser observada como un fenómeno. En especial ahora que la mayor parte de su cuerpo estaba cubierta de cicatrices.
Sweet, las princesas y sus hermanos eran criaturas que la aceptaban por lo que era y eso la hacia sentirse orgullosa de ser lo que era. A pesar de que el resto de Equestria los siguiera viendo como un grupo de monstruos. "Aunque quizá yo si sea un monstruo" pensó para sí la capitana observando su reflejo en el agua. Recordando su rostro ensangrentado con la sangre de inocentes y culpables por igual.
Notas del Autor:
Bueno creo que dos de nuestros villanos en la historia están neutralizados…
Ok, debo decir que el capítulo se alargó más de lo que esperaba, pero creo que funciona bien, y no pierde el flujo de los sucesos. Solo espero haber explicado correctamente las razones por las que la guardia nocturna cuenta con esas habilidades y aunque puede sentirse forzado el hecho de que Chrysalis tenga conocimiento de esas habilidades, existe la posibilidad de que Luna se lo halla contado antes de la noche de la fogata, ya que ambas pasaron el tiempo juntas y a solas por un tiempo mientras Chrysalis se recuperaba de sus heridas.
En el pasado me comentaron que Cadence y Shining se conocieron de jóvenes por lo que el hecho de que Cadence tuviera parte en la historia causaba un pequeñito problema con respecto a la diferencia de edades. Me puse a investigar un poco en el tema y encontré una historia que habla de cómo Cadence se convirtió en alicornio. Si bien no sé a ciencia cierta si puede tomarse como 100% canónica o no, la verdad es que me pareció que podía quedar bien con esta historia. Pueden ver una canción basada en esa historia en el siguiente link la canción es interpretada por Magpiepony:
watch?v=geWnnBKs5q4&list=PLVuiBtVkeRB-Ln6X0yGUNYbKc3QNO8NJ1&index=53&t=2s
Espero que el próximo capítulo tenga algo de música ya que sinceramente extraño agregar canciones en la historia.
Así que… hasta el próximo capítulo… ALLONS-Y.
En memoria de Victor Fidel Amado abuelo y mentor.
Marzo/1938 - Octubre/2018
En memoria de Carolina López Amada tía y ejemplo de vida
Mayo/1947 – Febrero/2020
