Capítulo 49
Mamá Hasibe sonrió mientras tenía en sus brazos a la pequeña Hilal. La niña lloraba pidiendo por su madre, que se había tomado unas horas para descansar y dormir un poco.
Yildiz se acercó caminando con algo de torpeza, perseguida por Ali Kemal, ambos estaban algo celosos de su hermana menor, pero a la vez, también curiosos.
La mujer hizo todo lo posible por calmar a la bebé, pero tuvo que subir las escaleras con ella, que seguía llorando para buscarla…
-Azize, cariño… disculpa, querría haberte dejado un poco más de tiempo de descanso, pero no pude… esta niña debe estar hambrienta… lo siento…- dijo cuando la vio levantar la cabeza, intentado conectar con la realidad.
-No se preocupe, madre… démela…- dijo extendiendo sus brazos amorosos para tomar a su hija y ponerla sobre su pecho para alimentarla.
Ali Kemal y Yildiz entraron peleándose por un juguete y mamá Hasibe los reprendió a media voz, para no alterar a la más pequeña…
-Niños, por favor… su hermanita intenta alimentarse…
-Yo quiero estar con mamá…- dijo Ali Kemal y Yildiz asintió, hablaba poco, pero se hacía entender perfectamente y tenía un carácter bastante fuerte.
Azize no pudo hacer otra cosa que sonreír y palmeó un lugar a su lado de la cama para que su hija subiera y le hizo señas a Ali Kemal para que también fuera allí.
Yildiz se recostó sobre Azize y Ali Kemal se quedó mirándolas. Azize extendió su mano y acarició su cara con ternura…
-Se han portado bien… me alegra que sean buenos hermanos mayores…- dijo con una sonrisa.
-Yo soy el mayor de todos…- dijo Ali Kemal y le sacó la lengua a Yildiz.
-Y yo…- dijo Yildiz y Azize sacudió la cabeza.
-Ambos son los hermanos mayores de Hilal…
-¿Y papá? - preguntó de repente Yildiz y Azize sintió algunas lágrimas en los ojos.
-Querida… mi Estrella… papá está en una misión del ejército… luchando por la patria…
-Papá es un soldado…- dijo Ali Kemal con aires de suficiencia.
-Es así, mi niña… él volverá cuando pueda…
-¿Se va a morir? - preguntó frunciendo su boquita como si no pudiera ni siquiera pensarlo.
-Cariño… no… por supuesto que no…- dijo Hasibe acariciando su cara- tu papá es un héroe…
En ese momento, Azize se distrajo observando a su hija mayor y Hilal se atragantó y comenzó a toser sin poder detenerse.
-Mi vida…- dijo Azize y la puso contra su hombro para ver si podía ayudarla.
Mamá Hasibe observó todo con preocupación, no podía hacer mucho y acarició la cabeza de Yildiz que se removió inquieta, sin comprender muy bien lo que sucedía…
Luego de un rato bastante tenso, Hilal dejó de toser y se perdió en los ojos de su madre que la miró con preocupación, se había asustado un poco.
No era que no estuviese al tanto de esas cosas, en el hospital veía muchas madres a menudo con problemas similares, atragantamientos incluso más graves, pero pasarlo con su propia hija era otro problema.
Mamá Hasibe suspiró aliviada cuando la escuchó volver a llorar un poco y Azize la mantuvo erguida un rato antes de volver a ponerla en su pecho para alimentarla…
Las dos mujeres se miraron con preocupación y todo pasó…
Luego del mediodía, Azize se quedó sentada a la mesa mientras Hasibe insistía en limpiar un poco.
Dejó a la niña, que recién se había quedado dormida en su cuna y miró a su suegra con algo de culpa cuando ella le pidió detalles de cómo había sido el parto…
-Comencé a sentirme mal en el trabajo y mi jefe debió ayudarme… fue algo difícil, pero por suerte todo salió bien, madre…
-Tu jefe es médico, ¿verdad?
-Algo así…- dijo Azize y suspiró. Hacía solo un par de días que no lo veía y lo había sentido como una eternidad.
-Me pregunto si Cevdet volverá pronto, seguramente estaría feliz de saber que su pequeña ha nacido bien… y que es hermosa y saludable…
-Bueno, Tevfik me ha prometido intentar localizarlo para avisarle, al menos para que lo sepa…
-Estoy segura de que volverá pronto… si ya lo sabe debe morirse de ganas de venir a conocerla…
-Por supuesto, madre…- dijo Azize sintiéndose culpable, pero el deber era más importante que la culpa en ese momento y ella había jurado cerrar la boca y no decir nada sobre la misión de Cevdet, y por supuesto la de ella.
Pasaron algunos días y no tuvieron novedades de Cevdet. Azize no temía por su vida, aunque tampoco estaba totalmente segura de que él estuviera bien, el problema era que no pudiera volver… eso significaba que le misión estaba saliendo bien pero que tendría que quedarse más tiempo…
Los niños pusieron a prueba su paciencia unas cuantas veces, porque los dos mayores se peleaban todo el tiempo para llamar su atención, precisamente porque ambos estaban celosos de su pequeña hermana…
Azize tenía momentos de tranquilidad, otros de mal humor y en muchos otros, se encerraba a llorar porque, a pesar de la compañía invalorable de su suegra, ella se sentía sola y cargada de responsabilidades…
Una tarde, Azize decidió salir a hacer unas compras y se llevó consigo a Yildiz. La niña se había portado bastante bien y cuando quiso acompañarla, Azize aprovechó para marcar la diferencia con su hermano que había hecho de las suyas, y había roto un vaso…
Yildiz caminó de la mano de su madre y cuando llegaban al mercado para comprar algunas frutas y verduras, Azize se quedó petrificada al ver a Yakup sonriente, detrás de unas tinajas de aceite…
-Pequeño…- le dijo al acercarse.
-Señora…- dijo el niño y miró a Yildiz que lo observaba extrañada.
-¿Qué haces por aquí? ¿acaso me buscabas?
-Así es… el Capitán me dio esta carta para usted…- le dijo entregándole un sobre cerrado con lacre en el que ella pudo leer su nombre con la letra tan personal de su Cevdet…
-Muchas gracias, pequeño… dime… ¿ya debes irte?- le dijo entregándole una moneda a modo de obsequio, para que pudiera gastarla en algo que le gustara.
-Debo irme… pero quería decirle que el Capitán y yo la echamos de menos… ¿ella es su hija?
-Así es… Yildiz… saluda a este pequeño, querida…
-Hola…- dijo Yildiz y se escondió tras la falda de su mamá.
-Hola…- dijo el niño y sonrió.
-Yakup, ¿puedo darte algo para que le lleves al Capitán?
-Sí… pero él me dijo que vuelva rápido y sin ser visto…
-No te preocupes…- dijo y sacó de su bolsillo un pañuelo perfumado y se lo entregó.
El niño lo olió y sonrió luego de guardarlo en su bolsillo…
-Espero verla pronto… y el Capitán piensa lo mismo…
-Yo también espero verlos pronto, cariño…- dijo y acarició su cabeza antes de mirarlo irse.
Azize apuró sus compras y volvió a su casa rápidamente para poder leer la carta.
Se encerró en su habitación y la abrió con ansiedad…
"Mi vida:
Creí que podría volver rápido a ti y a mi familia, pero se han complicado las cosas. No te preocupes porque no estoy en mayor peligro que en otros momentos, lo que sucede es que no puedo dejar mi puesto por ahora.
Siento que cada exhalación es un poco menos de tiempo para volver a verte, mi Azize. Espero que mi pequeña Hilal se encuentre fuerte y saludable, así como también Ali Kemal, mi princesa Yildiz y mi madre.
Yakup está al tanto de que eres mi esposa, juró no decir nada, y espero que pueda cumplirlo y no poner en riesgo mi misión. Estará dando vueltas por Salónica cada tanto, en caso de que necesites enviarme un mensaje.
Te amo con locura.
Tu Cevdet."
Azize inspiró hondo y trató de evitar el llanto. Al menos él estaba bien y cuando pudiera, volvería a ella…
Bueno, por ahora siguen separados. Esperemos que puedan reunirse pronto. Nos vemos en el próximo capítulo. Gracias por estar allí.
