Disclaimers: Los personajes de Harry Potter pertenecen a J.K. Rowling y a los que han comprado parte de los derechos de autor, lo cual NO es mi caso, y sólo los utilizo sin intención de lucro alguno, la trama me pertenece, al igual que algunos personajes.

Hola, es miércoles, perdón por no actualizar el martes, cuando literalmente estoy en casa sin nada que hacer, más que aburrirme, en fin, no hablemos de mi cuarentena, sino que este es el penúltimo capítulo de la historia, y espero que sea de su entero agrado, muchísimas gracias por todo el apoyo que me brindan con este fic, y en general, a mí, como fanficker; gracias por todo.

Nos leemos el viernes. 💖

Gracias por todo; y cualquier cosa, no duden en decirme.✨


Kelly sonrió feliz al verlo, fue hasta sus brazos y lo besó con tanta felicidad, y sólo eso fue necesario para quitarse toda la incertidumbre, las dudas y las ganas de reemplazar al hombre de unas horas atrás.

—Te he extrañado –informó la joven.

—Y yo a ti, por eso he tomado un día para asegurarme de que todo esté bien contigo.

—Y ¿por qué no lo estaría? –Elevó una ceja –dime ¿qué ocurre en el trabajo, Scor?

—Sabes que no puedo hablar sobre las cosas de trabajo aunque quiera.

—De acuerdo, no insistiré –sonrió –dime ¿quieres que te prepare algo especial para comer?

—Lo que sea que prepares tú, está bien –la jaló hasta él y la besó.

—Realmente me alegro que estés aquí, aunque sea por un día, saber que no te has consumido por el trabajo y te has olvidado de mí, me alegra de sobremanera.

—Jamás me olvidaría de ti –sonrió.

La mirada gris del rubio recorrió el bonito rostro de la castaña, y sus dedos acariciaron su cuello, deteniéndose un momento en su dije de trébol, uniendo sus labios a su clavícula.

—Pensándolo bien, podemos tomarnos un tiempo para nosotros ¿no te parece? –la pegó a su cuerpo.

—Quiero consentirte –admitió ella –pero no todo va en el aspecto sexual, amor –besó la punta de la nariz del rubio y se alejó rumbo a la cocina.

El chico se recostó sobre la cama, llevándose un brazo detrás de la cabeza, mientras observaba el techo, pensativo, si había algo que Kelly y él no compartían, era la pasión desbordada y el gusto por lo físico y sexual, ella era más, tierna, suave, dedicada a complacerlo en otros aspectos, suspiró un poco agotado de todos los días sin poder dormir tranquilamente, así que cerró los ojos y prontamente se quedó dormido.

—Buenos días –saludó la joven castaña cuando él abrió los ojos, sintió los dedos de la chica acariciando su cabello, así que sonrió.

—Lo lamento, no era mi intención quedarme dormido –se estiró a besarla.

—Lo comprendo –sonrió –lamentablemente, tendrás que volver al trabajo en unas horas, y no pude consentirte.

—Tranquila, espero pronto tener más de un día libre, y ya verás lo bien que la pasaremos –besó su cuello.

—Come un poco antes de que te vayas ¿quieres? –sonrió.

—M—

Scorpius apareció en la casa de seguridad, todo estaba bastante tranquilo, aunque había dos aurores en el patio y otros cuatro en la casa, yendo de un lado a otro, así que frunció el ceño en desconcierto, avanzó hasta la oficina de su jefe, para reportarse, pero no estaba, suponía que el cansancio y las ganas de ver a su esposa lo habían llevado a abandonar la protección de su hija por un rato, y eso explicaba el aumento en la seguridad.

—Ah, Malfoy, llegaste –soltó Thomas –el jefe llegará en unos minutos, y quiere hablar con su hija.

—Claro ¿y por qué me lo dices?

—No has estado aquí en casi dos días, así que… has algo ¿o tenemos que hacerlo todo nosotros?

—Bien –gruñó.

Subió las escaleras, no le gustaba mucho que los demás lo mandaran, pero no podía hacer nada, levantó la mano para tocar, pero se detuvo un momento.

— ¿Estás segura? –susurró el hombre.

—Claro que sí –soltó una risa suave y encantadora –Arch, estoy completamente segura, además, ya había aceptado.

—Sí, y luego comenzamos a escondernos de un loco que intenta no sé qué contigo –murmuró.

—Quiero compartir toda mi vida contigo –informó en un tono seguro, suave, confiado –quiero ser tu esposa, no importa si es una ceremonia delante de todos los aurores –el rubio pudo imaginarla acariciando el rostro del hombre –después, podemos hacer algo a la altura de lo que quieres, pero, hagamos esto primero ¿sí?

—Honestamente, no puedo decirte que no –admitió –y también había estado pensando en la posibilidad de proponerte eso.

—Entonces, hablaré con papá, y le pediré que pida un favor, a pesar de que eso vaya en contra de sus propias reglas.

Scorpius abrió la puerta de golpe, asustando a los dos, su mirada fue únicamente a ella, que estaba completamente desnuda, sentada a horcajadas en Archer, la imagen no le agradó, era más que obvio que ella estaba aún albergándolo, sus manos, como lo había imaginado hacía un momento, estaban en las mejillas del otro rubio.

— ¿Se te ofrece algo? –Cuestionó Lily, levantando una ceja.

—Sí, los demás me informaron que tu padre no tarda en llegar, y que quiere hablar contigo.

—Gracias ¿puedes dejarnos solos ahora? –interrogó Archer.

—No recibo ordenes de ti –contestó enfadado.

—Sin embargo, estamos en medio de algo, siempre dijiste que el voyerismo no era lo tuyo, a menos que tu novia te contagiara el amor por ver a los demás en algo tan íntimo con el coito.

—Cinco minutos –ordenó y salió de la habitación.

Lily bajó bañada y vestida quince minutos después, un poco en su rebeldía de hacer lo que Scorpius le dijera, su padre estaba sentado en el sofá de una plaza, viendo el patio.

—Hola papá –sonrió Lily, acercándose a él para besar su mejilla –dime ¿cómo están las cosas con James, Shev y Alyce?

—Todo bien, tu madre se unió a ellos, y Albus ha estado cuidándolos también, aunque quiere estar aquí, se conforma sabiendo que Scorpius lo está –observó al rubio, que permanecía inasible.

—Antes de que continúes con las malas noticias, que supongo por tu cara, Arch y yo, queremos casarnos –levantó la mano ante la protesta inicial de su padre –no importa mucho si es aquí en casa, no creo que el ministro se niegue a ese favor si lo pides tú.

—Imagino que tienes un poco de mala fama después de golpear a tu tía Hermione delante de toda esa gente.

—Bueno, ella lo merecía por ser una irresponsable –bufó enfadada –digo ¿cómo se le ocurre darle argumentos a su malvada hija para torturar a una persona inocente por años?

Harry sonrió suavemente, al ver la furia y la pasión con la que aún defendía sus actos, suponía que Ginny y Draco tenían razón, sin importar lo que Lily y Scorpius dijeran, aún había algo de amor entre ellos, y los ojos olivo de su hija brillando en enojo lo dejaban claro.

—Bien, le diré al ministro, pero ¿estás segura de que es lo que quieres? –los ojos esmeraldas de Harry fueron hasta Scorpius, que seguía mirando al frente, con la quijada apretada.

—Sí, quiero compartir mi vida con Archer, papá –sonrió suave.

—Hablaré con él, tiene unas cosas pendientes, así que supongo que será la próxima semana –suspiró –le diré a tu madre que venga unos días, para que te ayude con algunas cosas, y la boda no se vea deprimente ¿te parece?

—Gracias papá –la joven se levantó, lo abrazó fuertemente.

—Bien, ahora, cariño, hemos estado intentando dar con el escondite de Keller, ese que encontraron Scorpius y Ted, pero no hemos podido.

—Pudo usar el encantamiento fidelio –se encogió de hombros.

—No, el lugar está ahí, pero el contenido no, ha cambiado de escondite, y Ted sospecha que está muy cerca.

—No comprendo, papá –admitió.

—Hemos estado pensando en la posibilidad de llevarte a ti y a Archer a Norteamérica, la presidenta nos ha brindado su apoyo, dice que puede darte un lugar seguro, una nueva vida, lejos de aquí.

—Pero… ¿estás seguro de que Sebastian no dará con nosotros?

—Su idea es que… alguien ajeno a nosotros, presencie tu muerte y la de Archer.

—Pero ¿qué? –frunció el cejo.

—Sí, si estás muerta, él ya no tendrá objeto de obsesión ¿comprendes?

La pelirroja se puso de pie, no enfadada por que la hicieran pasar por muerta, sino por la idiota creencia de su padre de que eso calmaría a Sebastian.

—Me niego –soltó decidida.

—Lily… cariño, es la única…

—No, prefiero regresar a mi apartamento, y él vaya por mí, a su idea.

—Pero ¿te escuchas?

—Desde luego que sí, papá, prefiero ir con él, a tu plan de hacerme pasar por muerta.

—Entonces todo lo que hemos estado haciendo es para nada ¿no lo crees? –Soltó Scorpius –hubieses ahorrado tanto trabajo y esfuerzo, y hecho tu estúpida voluntad ¿no será que todo esto ha sido excitante para ti?

Lily lo abofeteó tan fuerte como pudo, nadie más dijo nada, Harry se sintió incómodo ante la tensión que brotaba de los dos jóvenes de pie frente a él.

—Tú no has estado en este caso por mucho tiempo…

—Sí ¿y a quién se lo debo? A ti, y a tu estúpida necesidad de protagonismo ¿no? –bufó.

—Me importa un bledo lo que pienses de mí –soltó Lily –ninguno de ustedes vio ese cuarto –soltó con un nudo en la garganta –no voy a permitir que Sebastian vaya tras Alyce, sólo porque en su estúpida mente, se parece a mí –señaló de Scorpius a su padre, con la respiración agitada –no voy a dejar que nadie más sufra lo que yo tuve que sufrir ¿de acuerdo?

—Lily, lo que te ocurrió…

—Sí, te sientes frustrado, papá, enojado, pero jamás vas a comprenderme, no podrás saber lo que se siente que… una persona decida robar todo de ti de esa forma, mientras mis primas jugaban, soñaban con su primer beso, con su primera vez, yo era sodomizada por un maldito loco.

—Lily –intentó Harry.

— ¡No! –Chilló furiosa -¡Primero muerta antes de que ese bastardo toque de alguna forma a Alyce! –Se limpió las lágrimas de forma brusca –llámenme como quieran, pero si Shev no hubiese puesto ese hechizo por mi petición –cerró los ojos, tratando de alejar la idea de su mente –ese maldito loco habría hecho lo mismo con la niña, sólo para dejarme en claro que no hay lugar seguro para nadie si está cerca de mí, su frustración y su enojo, no es nada, comparado con lo que yo tuve que soportar por años –negó –no podrán tener ni la más mínima idea, hasta que lo vivan en carne propia, y yo no voy a permitir que ese loco, vaya tras mi sobrina, ella tiene el derecho de vivir todo lo que a mí me arrebataron, tiene que poder soñar con quién tendrá su primer beso, de quién va a enamorarse, y no tener que sufrir, porque alguien decidió que podía arrebatarle todos sus sueños, tu ira y tu frustración no ayudan con nada –negó –es una lucha personal, contra un demonio que no se va, por mucho que quieras alejarlo.

—Lily –la voz de Archer llenó el lugar.

La joven se giró hasta él, para abrazarlo, el joven se quedó observando la escena, mientras era Archer quien le pedía que se calmara, que todo estaría bien, porque él estaría ahí para ayudarla, para protegerla, sintió una envidia inmensa, un deseo de ser él, quien la sostuviera y secara sus lágrimas.

—M—

Lily permaneció en su habitación, tan sumergida en sus pensamientos con la vista fija en el techo, si su respiración no fuese a veces agitada, a veces tranquila, pensaría que yacía muerta sobre aquel mueble.

Un sonido en el jardín la hizo ponerse de pie, Scorpius avanzó un paso, preocupado por ella, se quedó detrás de ella, viendo por la ventana también.

Archer y Kelly charlaban tranquilos, mientras los aurores se encargaban de colocar las cosas, la presencia de la chica le pareció curiosa a la pelirroja.

—Tu padre le dijo a tu madre lo que ocurrió la otra noche aquí, así que se negó a dejar a Elisheva y Alyce, supongo que no quiere que su conciencia se ensuciara más, por si algo así llegara a ocurrir.

—Yo no quería culparlos por lo que me pasó –musitó –todo fue mi culpa –negó.

—No lo fue ¿Cuántas veces tengo que decirlo? –Gruñó, enfadado, la sujetó del brazo, acercándola a él –él es un enfermo, Lily, una persona sana jamás haría algo tan atroz –quiso abrazarla, pero ella retrocedió, negando.

—Sea como sea –musitó –si le hubiese dicho a papá, no como lo hice, sino… todo lo que me hacía, hubiese dicho algo, pero me quedé callada, porque ¿quién puede amarte después de saber lo que hicieron de ti? –Se burló –a veces, sólo tienes que conformarte con lo poco que los demás quieran darte –lo observó –hasta que se harten de ti, y te boten de nuevo, porque no vales nada como persona.

—Eso no fue lo que pasó entre nosotros, y lo sabes.

— ¿Ah no? ¿Entonces qué fue, Scorpius?

—X—

Archer sonrió al ver como las cosas flotaban de un lado a otro, conforme la castaña a su lado daba instrucciones, le hubiese gustado poder pertenecer a ese mundo, no como ahora, sino ir a ese famoso colegio al que había ido Lily, ser capaz de hacer magia como los presentes en el jardín, aun así, no le hacía sentirse menos a su novia, era especial, pero él también tenía sus virtudes.

—Tienes que ser muy confiado ¿no? –cuestionó la mujer.

—No comprendo –admitió –confiado ¿en qué cuestión?

—Lily no ha amado a nadie que no sea Scorpius –murmuró observándolo –por eso ese loco intentó matarlo –se encogió de hombros –si no lo ha hecho contigo, es por algo ¿no?

—A las personas no nos gustan las otras personas con inseguridades –la observó –si decidimos estar con ellas, es por algo ¿o desconfías de tu novio? –Cuestionó tranquilo.

—Sé lo mucho que la amó –murmuró jugando con su collar –sería una mentirosa si te dijera que no me siento insegura cada que sé que están juntos, un amor así –negó –es difícil de olvidar, por fortuna, me ama ahora a mí –sonrió.

—Lily decidió compartir su vida conmigo, no encuentro motivo para temer cada que los veo juntos, de cualquier forma, inseguro o no, ella decidirá al final, entre él y yo, y por el momento, soy yo, con quien irá al altar la próxima semana.

—Cierto –sonrió –me sorprende que eligiera a un muggle, digo cuando los demás se acerquen a platicarte y preguntarte ¿a qué colegio fuiste? ¿Cuál es tu puesto en el ministerio? Se llevarán una decepción al saber que la única hija del grandioso Harry Potter, eligió a un simple muggle.

—La boda será muy íntima, no tomes a mal que tu novio esté presente y tú no –sonrió divertido.

—No, el señor Potter me invitó.

—Ah, de acuerdo, entonces ¿cuál es tu puesto en el ministerio? –sonrió.

—Trabajo en conexiones mágicas, por llamarlo de alguna manera, conecto las chimeneas a la red flu, y uno que otro permiso –se encogió de hombros.

—Yo trabajo para Servicios Financieros, ya sabes, la Junta de Valores e Inversiones –se encogió de hombros –y muchos años trabajé en el equivalente muggle de ellos –sonrió, le guiñó un ojo y se alejó.

Kelly bufó, dudaba que fuese tan bueno como presumía que era, Scorpius era mil veces mejor que él, y estaba con ella, se llevó la mano al cuello de nuevo y jugó con su collar, estaba nerviosa, y no sabía la razón.

—M—

Archer paseaba por la casa, su novia estaba dormida, y aprovechando que no había casi seguridad en la casa, fue hasta la puerta de la oficina, giró el picaporte, y estaba casi seguro que había sido un descuido, porque las veces pasadas que había intentado abrirla, no había podido, así que se adentró sigilosamente, observando a todos lados.

Había muchas cosas regadas, y un mapa en la mesa de centro, así que se acercó a observarlo todo, tenía una buena memoria, por no decir excelente, así que observó varias cosas, intentando memorizarlas por completo, después observó el lugar, él muchas veces se había encontrado con micrófonos en sitios así, después se sintió un poco estúpido, ellos eran magos, casi no sabían de tecnología ¿cómo podrían espiarlos?

—Sí, te digo que no hemos encontrado absolutamente nada.

Levantó la vista, la voz de Harry se escuchó, así que salió apresurado y sigiloso, entrando a la habitación continua.

—X—

Ted Lupin observó de los papeles a su padrino, no encontraba nada que pudiese ayudar, y era más que obvio que el moreno tampoco, habían intentado dar con Sebastian Keller por mucho tiempo, y hasta el momento, los únicos que se habían topado de frente y cruzado palabras con él, eran Scorpius y Lily; tenía que haber algo ahí.

—No encuentro nada –admitió Harry Potter –no logro encontrar cómo es que está dando con ella.

—Quizá si le preguntamos a Archer ¿no crees que ayude un poco eso?

—Lily se pondrá como loca, y no quiero darle motivos para que se vaya de aquí, por fin la tenemos protegida.

—Lo sé, padrino, pero ¿no crees que no dar con ella lo está haciendo más peligroso a él?

—No ha hecho nada, Ted, si pudiese, ya nos habría atacado.

—Sé que no te agradará, pero si queremos dar con él, primero él tiene que dar con nosotros.

—Contactarlo es el problema, Ted ¿no lo has notado?

—Debemos decirle a Lily, que nos ayude.

—Va a decir que sí, automáticamente, la conoces, pero ya no quiero ponerla en riesgo, Ted, todo esto ha sido mi culpa, no estaríamos buscando a ese maniático si no hubiese sido tan confiado.

—Ambos lo fuimos, padrino.

—M—

Luna Potter bajó a la cocina un poco adormilada, sabía que Archer había usado algo en ella para hacerla descansar, y bueno, lo había logrado, se quedó de pie al ver a Scorpius, la joven supuso que había preparado la cena, ya que el plato frente a él era abundante, y estaba frío, seguía sumergido en sus pensamientos.

—Dime ¿te molesta si como algo de lo que preparaste? –Lo cuestionó.

—No, adelante, come todo lo que puedas.

—Gracias.

Avanzó hasta la estufa, con un rugido de estómago a causa del hambre, él sonrió, ella siempre tenía mal apetito, así que le agradaba ver que se alimentaba, al menos un poco.

—Siempre me ha gustado tu sazón –murmuró, ocupando su lugar al lado de él –es delicioso, Kelly tiene que…

—Ella cocina todo el tiempo –la interrumpió –adora cocinar, y lo hace muy bien.

—Deberías sorprenderla alguna vez –sugirió –una cena romántica, como… -se encogió de hombros –no lo sé, un bonito detalle.

—Pudiese hacerlo, pero no me creería que lo hice yo, así que…

—Si no te cree, puedes hacerlo como conmigo –se encogió de hombros –cocinarle.

—Me hará a un lado –insistió.

—Puedes cocinarle desnudo –sonrió –digo ¿a quién no le gustaría esa vista? –el chico la observó atento, haciéndole removerse un poco incómoda.

Scorpius la observó un momento, le gustaba el ligero rubor en sus mejillas, la forma en que era capaz de hacer un comentario tan atrevido, pero al mismo tiempo, ser tan penosa como para sonrojarse un segundo después ¿alguna vez se había percatado de que ella le parecía encantadora cuando se comportaba así?

—Supongo que soy todo un espectáculo ¿no es así?

—Tienes un buen cuerpo, o al menos cuando salíamos lo tenías –se estiró, sujetó su brazo, sintiendo la dureza del músculo –sigues en forma ¿no le gustaría encontrarte desnudo cocinando?

—Posiblemente se enfade por lo poco higiénico que eso sería –se encogió de hombros.

—A mí me encantaría –se encogió de hombros.

— ¿Encontrarme desnudo cocinando? –soltó divertido.

—No, no, me refiero que a mí me encantaría entrar a la cocina y ver a Arch cocinando desnudo, o viceversa, a él le encantaría también.

—Verte desnuda es un festín a la vista, si necesidad de que estés cocinando.

Volvió a sonrojarse, no quería malinterpretar aquello, pero parecía más coqueteo que una charla normal entre "amigos", era mejor poner un límite ante aquello.

—Me gustaría probar algo de lo que hace ella alguna vez –sonrió amable.

—Puedo invitarte a cenar a ti y a tu prometido, y pedirle que prepare la cena, una cita doble.

—Si a ella no le molesta, me agradaría la idea –sonrió –sería bueno llevarnos mejor ¿no crees?

—Supongo que sí, podemos intentarlo.

—Dicen que solo la gente con algún trastorno se vuelve amigo de su ex –argumentó Scorpius.

—Bueno, no vamos a ser los mejores amigos, sino más bien, podemos comenzar a ser cordiales, conocidos y dejar de ser rudos el uno con el otro, son cosas diferentes ¿no?

—Pues hablando de eso, lamento lo que te dije la otra vez –la observó.

—Ah, basta de disculpas sin sentido, Scorpius –sonrió –no sé qué te ocurre, pero tienes que conseguir ayuda.

—Estoy preocupado por todo, eso pasa, que algo pase aquí, o que algo le ocurra a ella, le amo ¿sabes?

—Sí, ya lo has dicho muchas veces, me alegra que encontraras a alguien que te haga feliz, y lo digo en serio.

—Los dos lo encontramos ¿no?

—Sí –sonrió –Archer es un hombre maravilloso, el hombre que imaginaba mientras… -se quedó callada –está delicioso ¿ya lo dije?

—Creo que sí.

—Ve con ella –lo animó Lily –te cubriré, le diré a papá que te encargué algo, así que ve y pasa un rato con ella.

—No es muy ético de mi parte, Lily Luna –soltó.

—Ambos sabemos que quieres correr en dirección a Kelly, y decirle lo mucho que la amas –sonrió.

—Extrañamente…

—Ve, o haré un alboroto –sonrió.

—Eres incapaz de armar un alboroto –bromeó el rubio.

—Ve con ella, en serio, a veces el amor, necesita ganar un poco sobre la ética laboral.

—Tienes razón, tomaré tu palabra e iré a verla, intentaré volver lo antes posible, no quiero descuidarte tampoco –la sujetó de la mano y se levantó, avanzó unos pasos rumbo a la chimenea.

—Oye, espera –lo detuvo –recordé que dice Albus que haces postres deliciosos, así que… así me pagarás –le sonrió –con algo delicioso, no olvides los ingredientes cuando vuelvas, así tendremos nuestra coartada sólida, si llegas con algo para hacer pastel de chocolate o algo más delicioso, nadie durará –le guiñó un ojo.

El chico usó la red flu para ir a su apartamento con Kelly, la joven estaba observando una revista, estaba tranquila, y se sobresaltó cuando las llamas lo hicieron aparecer.

—Hola, cariño –sonrió.

—Kelly –sonrió.

Fue hasta ella, rodeó su cintura acercándola a él, supuso que no tenía más tiempo, así que por esa ocasión no dijo nada, su espalda golpeó suavemente con la barda, las manos del chico recorrían su cuerpo con desesperación, nunca le había gustado que fuese pasional con ella, lo prefería calmado y romántico, lo sintió invadir su cuerpo de forma rápida, embistiéndola fuertemente.

—Te amo –murmuró él –te amo tanto.

—Sco-Scorpius –gimió de placer.

La mano derecha del rubio se colocó en el cuello de la chica, sintió el pulgar acariciar lo largo de su garganta, y la respiración rápida del chico en su oreja.

—Me encantas, no sabes cuánto –se empujó más en su interior –me vuelves loco, te amo, Lily.

—X—

Archer se acercó a Harry, estaba tranquilo, fumando un cigarrillo, suponía que a escondidas de su hija, pero él no era nadie para juzgarlo o ir de chismoso con la pelirroja.

—Perdón que lo interrumpa, señor –habló Archer.

—No te preocupes, me hará bien una charla, el día ha estado tranquilo y silencioso.

—Tengo un par de preguntas, más que nada, curiosidades, lo mío no es este mundo, así que tiendo a ser muy curioso.

—Ah, te llevarías muy bien con mi suegro –soltó divertido Harry –podrían pasar horas, él cuestionándote del fantabuloso mundo muggle y tú del increíble mundo mágico –sonrió –pero vamos, no seas tímido, pregunta, ya que no está Arthur aquí.

—Las comunicaciones en el mundo mágico ¿cómo funcionan?

—Bueno, sé un poco más específico ¿quieres?

—En el mundo muggle, Lily y yo solemos comunicarnos por medio de un teléfono móvil –comentó –tengo entendido que ustedes no lo usan, pero mi intriga es ¿cómo se comunican ustedes?

—Verás, normalmente, usamos lechuzas, una lechuza puede localizarte casi en donde sea que estés, la red flu, y el más cómodo, el patronus ¿por qué la pregunta? –frunció el cejo Harry.